Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr)






descargar 93.01 Kb.
títuloGuión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr)
página1/2
fecha de publicación28.06.2015
tamaño93.01 Kb.
tipoGuión
l.exam-10.com > Derecho > Guión
  1   2


ACCIÓN CIVIL

Paramount Pictures / Touchstone Pictures EEUU 1998
MERCEDES DE PRADA RODRÍGUEZ

Doctora en Derecho. Profesora de Derecho Procesal

Centro Universitario Villanueva – Universidad Complutense de Madrid



DIRECTOR StevenZaillian

GUIÓN Steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr)

MÚSICA Danny Elfman FOTOGRAFÍA Conrad L. Hall




REPARTO

John Travolta, Robert Duvall, Tony Shalhoub, William H. Macy, Zeljko Ivanek, Bruce Norris, James Gandolfini, John Lithgow, Kathleen Quinlan, Peter Jacobson, Sydney Pollack, Stephen Fry, Dan Hedaya, Paul Hewitt, Edward Herrmann, Kathy Bates, Denise Dowse, Bryan Greenberg

Sinopsis: Ocho familias de Wobum, Massachusetts, emprenden un proceso judicial contra dos poderosas corporaciones, a las que acusan de haber contaminado el agua del pueblo con residuos químicos que han causado la muerte por leucemia a sus hijos. Un abogado especializado en lesiones, Jan Schlichtmann, se hace cargo de tan difícil caso.

1. Temática jurídica




  1. Derecho a la tutela judicial efectiva

  2. Prohibición de indefensión

  3. Delito medioambiental

  4. Muerte por negligencia

  5. Proceso sobre daños personales

  6. Responsabilidad civil por actos ilícitos

  7. Responsabilidad objetiva

  8. Indemnización por daños y perjuicios

  9. Daño moral

  10. Sistemas de baremación

  11. Pacto de cuota litis

  12. Juicio con jurado

  13. Negociación





2. Comentario

La trama del film se desarrolla en 1979, fecha en la que se descubre que dos pozos que surten de agua al pequeño pueblo de East Wobum están contaminados por residuos industriales, y que ya han causado varios casos de leucemia. Los responsables de la contaminación son fábricas locales relacionadas con importantes grupos industriales. Anne Anderson, cuyo hijo murió por leucemia en 1981, en representación de las ocho familias de Wobum, emprenden un proceso judicial contra dos poderosas corporaciones a las que acusan de haber contaminado el agua del pueblo con residuos químicos. Recurren a Jan Schlitchman, un abogado especializado en casos de daños personales, mientras Jerone Facher, de una firma de abogados de Boston, defiende los intereses de una de las firmas responsables del envenenamiento. Schlichtman se hace cargo de un caso que ningún despacho de abogados quiere llevar. Llega a involucrarse hasta el punto de financiarlo con sus propios bienes y los de sus socios. En la lucha del abogado por la verdad, su orgullo le lleva a perderlo todo.

Los hechos que se narran son reales, los personajes auténticos y el final es relatado tal y como sucedió.

Son muchos los aspectos jurídicamente relevantes que pueden tratarse al hilo de esta película, tantos como palabras claves hemos identificado, pero queremos centrar nuestra atención principalmente en algunos aspectos procesales y trasladarlos a nuestro ordenamiento juríco-procesal.

I.- “Los pleitos son la guerra”…

Y se inician mediante una declaración: la interposición de una demanda. Son palabras que escuchamos del protagonista al inicio de la historia. Así es en nuestro ordenamiento: todo proceso civil de declaración comienza con la presentación de una demanda (art. 399 LEC). Desde el inicio del pleito de Wobum, han sido inútiles los muchos esfuerzos realizados por intentar llegar a un acuerdo entre las partes: son numerosos los intereses económicos que existen en juego. Si bien, lo único que mueve a los demandantes, lo que realmente buscan, es saber lo que ocurrió y conseguir una disculpa. Las familias saben que es imposible poner precio a una vida, es un daño incalculable y, por ello, y porque desconfían del sistema judicial sólo necesitan que alguien les pida perdón y les explique qué sucedió.

“No me interesa el dinero, a nadie de aquí le interesa el dinero, no es lo que buscamos. Queremos saber qué ocurrió y queremos una disculpa. Quiero que alguien venga a llamarme a la puerta y me diga: soy el responsable, lo hice, no era mi intención, lo hice y lo siento mucho”. Esas son las palabras de Anne Anderson, la madre de uno de los niños fallecidos.

Y comienza la guerra: el proceso civil. Las familias con Schlichtmann, como su abogado defensor, en la parte actora. Y, en la posición pasiva, como demandados, una pluralidad de partes (litisconsorcio) dos grandes compañías frente a las que se dirige la demanda.

En nuestro ordenamiento, la preparación del proceso civil está en manos de los justiciables y de sus abogados. Hay ciertas actividades –acto de conciliación y diligencias preliminares- que el futuro demandante puede realizar antes de la presentación de la demanda. Como es sabido, estas actividades no son propiamente jurisdiccionales: se realizan ante el órgano judicial pero no existe una verdadera contradicción entre las partes. En la película se intenta llegar a un acuerdo, algo parecido a nuestro acto de conciliación, sin éxito. Aunque vamos a obviarlo, se podría discutir sobre cuál de las diligencias preliminares que se recogen en la LEC (art. 256 y ss. LEC) se podrían haber solicitado para obtener algunos datos relevantes sobre el objeto del proceso; y si habría sido factible, en su caso, la adopción y práctica de las mismas.

La parte actora pretende con su acción el resarcimiento por daños a la salud, a la vida y al medio ambiente; daños morales y psicológicos sufridos por la muerte de los seres queridos o enfermedades crónicas por culpa de las dos empresas contaminantes. Se solicita, también, el cese inmediato de la actividad contaminante y la recomposición del medio ambiente en la zona afectada. La cuantía se eleva a un total de 50. 000.000 millones $, de los cuales 25 millones serían destinados a las familias afectadas y el resto para la creación de una fundación a efectos de subsanar los daños medioambientales ocasionados.

II.- El demandante

Jan Schlichtmann (John Travolta) es un exitoso abogado de Boston especialista en juicios de daños personales, casos sencillos con importantes indemnizaciones. Su pequeño despacho se dedica exclusivamente a casos de daños por responsabilidad extracontractual. Son cuatro socios y su trabajo les reporta fama y fortuna a pesar de que son despreciados en su entorno, los tildan de “chupasangre” (blood-sucking) y “caza ambulancias” (ambulance chaser). Schlichtmann encarna al abogado cínico y materialista que sólo busca dinero fácil y que, en un primer momento, aborda con frialdad y crueldad el caso de Wobun llegando a afirmar que: “un demandante muerto raramente vale como uno vivo, severamente tullido. Pero si es un muerto agonizante no un ahogo rápido o un accidente el valor puede aumentar considerablemente. Un adulto muerto de 20 a 30 años vale menos que uno de 40 a 50. Una mujer muerto vale menos que un hombre muerto. Un adulto soltero menos que uno casado. Negro menos que blanco. Pobre menos que rico. La victima perfecta es un profesional blanco de 40 años en el apogeo de su carrera derribado en su plenitud. ¿Y la más imperfecta? En el cálculo del derecho de daños personales un niño muerto es la víctima que menos vale”.

Al inicio, utiliza todos los medios a su alcance (entrevistas de televisión, programas, periódicos…) para dar una imagen oportunista y manipuladora del caso. Pero, durante el transcurso del film se produce una auténtica transformación del personaje, convirtiéndose en una víctima más de la situación. Aún así, será su orgullo el que le jugará una mala pasada y le hará perder el caso y una importante indemnización.

III.- Los demandados

Schlichtmann se enfrenta con dos importantes firmas de abogados: Foley, Hoag & Eliot con William Cheeseman (Bruce Norris) y Hale & Dorr representados por Jerome Facher (Robert Duvall).

Para Schlichtmann este pleito representa la perpetua lucha de David contra Goliat: Cuando eres un bufete pequeño y ellos uno grande empapado en historia y riqueza, como siempre es, con sus alfombras persas en el piso y sus diplomas de Harvard en las paredes es fácil sentirse intimidado. No lo permitan. Eso es lo que quieren, lo que esperan, como los pendencieros, así es como ganan”.

Por una parte, frente a Facher, un abogado inteligente, con más de 35 años de experiencia, profesor de Harvard Law School, fanático del equipo de béisbol de la ciudad (los Reds Socks) y dueño de un agudo sentido del humor, que pondrá a Schlichtmann constantemente en apuros hasta ganar el caso. Y, por otra parte, frente a Cheesman, en el papel de defender y ocultar pruebas para no llevarse una sanción considerable para la empresa a la cual representa.

III.- Goliat gana a David, en un principio

Como decíamos, es la perpetua lucha de David frente al gigante Goliat. Schlichtmann acepta presionado por sus socios y en medio de un auténtico desastre financiero, la propuesta de acuerdo que le propone Al Eustis (Roman Polanski) propietario de una de las empresas demandadas, una suma que apenas sirve para pagar los gastos del proceso y una ridícula cantidad para las familias afectadas.

El abogado, finalizado el proceso, no se da por vencido y se da cuenta de un pequeño detalle que pasó inadvertido en el transcurso de la práctica de la prueba. Seguirá realizando algunas averiguaciones hasta facilitar toda la información del caso a la Agencia Nacional del Medio Ambiente que logrará que se impongan importantes sanciones por el desastre y el dolor causado.

IV.- El derecho a los honorarios: la evolución de “la prohibición del pacto de cuota litis”

En EEUU los gastos y los honorarios de los abogados se rigen por dos reglas. La primera es la American rule  que se refiere al reparto de los gastos del proceso entre el vencedor y el perdedor. Así, cada una de las partes soporta los gastos procesales en que ha incurrido, incluidos los honorarios de sus abogados, a no ser que se establezca algo distinto en normas especiales. La segunda regla del sistema estadounidense es que se admiten las contingent fees, es decir, el " pacto de cuota litis".

Este sistema es frecuente para el demandante en los procesos de resarcimiento de daños por lesiones personales y en cierto tipo de asuntos en materia financiera o comercial, mientras que el demandado raramente lo utiliza.

¿Qué sucede en España? Antes que nada, recordemos algunas cuestiones de interés. El abogado es el profesional del Derecho a quien corresponde la defensa en juicio de las personas que pretenden obtener una tutela jurisdiccional o defenderse ante la pretensión formulada por otro. El art. 542.1 LOPJ afirma que corresponde en exclusiva la denominación de abogado al licenciado en derecho que ejerza profesionalmente la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos, o el asesoramiento y consejo jurídico. Este artículo se completa con el art. 9.1 EGA cuando afirma que son abogados quienes, incorporados a un Colegio de Abogados en calidad de ejercientes se dedican a la defensa de intereses jurídicos ajenos. La relación que se establece entre el abogado y su cliente se articula mediante un contrato de arrendamiento de servicios según lo que establece la legislación civil.

Como regla general, en los procesos civiles la intervención del abogado y procurador es preceptiva para los asuntos de cuantía superior a 900 euros (art. 23.1 y 31.1 LEC). Corresponde a quien pretenda actuar en un proceso como parte la carga de nombrar y contratar a un abogado que le defienda. Se puede designar libremente a cualquier abogado que reúna los requisitos establecidos por la ley y que acepte el encargo profesional.

Las principales normas que regulan el ejercicio de la abogacía se encuentran recogidas en la LOPJ (arts. 542 a 546) y en el Estatuto General de la Abogacía (EGA), aprobado por RD 658/2001, de 22 de junio. Como señala el EGA los abogados deben cumplir con el máximo celo y diligencia el encargo profesional que su cliente le haya encomendado, mediante la aplicación de la ciencia y la técnica jurídicas (art. 42 EGA).

Entre los derechos de los abogados se encuentra el de percibir honorarios como retribución por los servicios prestados. Hasta tiempos recientes, el EGA establecía en su art. 44. EGA la prohibición del pacto de cuota litis. Se entiende por cuota litis un procedimiento de minutar los honorarios profesionales en función de los resultados obtenidos. Por tanto, el abogado minutará un porcentaje convenido del valor económico si hay resultados y nada, en caso contrario. Es decir: «si gana, cobra y si no gana, no cobra».

Pero esta tradicional prohibición se modifica con la aprobación del Código Deontológico por el Consejo General de la Abogacía Española, el 30 de junio de 2000. Desde este momento, lo que se prohíbe no es ya la cuota litis en general como procedimiento para determinar los honorarios del Letrado, sino tan sólo una modalidad, lo que se denomina “cuota litis en sentido estricto”. En igual sentido, el art. 16 del vigente Código Deontológico de la Abogacía española de 30 de junio de 2000, prohíbe que dichos honorarios consistan únicamente en un determinado porcentaje de los beneficios obtenidos sin contemplar ninguna contraprestación por la labor profesional realizada en caso de que se pierda el pleito. Se establece como honorarios obligatorios una retribución mínima razonable, aunque no se cuantifique, que se define como una “adecuada, justa y digna compensación a los servicios prestados”.

La validez de esa prohibición del pacto de cuota litis en sentido estricto fue ratificada en forma que parecía definitiva por la Sala Tercera del Tribunal Supremo en sus sentencias de 3 de marzo, 1 de junio y 17 de diciembre de 2003. Pero, el TS rectifica su criterio en la reciente sentencia del Pleno de la Sala Tercera del Tribunal Supremo de 4 de noviembre de 2008 en la cual, estimando un recurso de casación, considera que la prohibición vigente del pacto de cuota litis colisiona con la Ley de Defensa de la Competencia al suponer una restricción al principio de libertad de fijación de honorarios entre abogado y cliente. Por tanto, a partir de ahora, abogado y cliente podrán pactar libremente como cobro de honorarios que sólo se cobrará si gana el pleito.

El tema de la retribución de los abogados es de actualidad por todas las consecuencias, ventajas e inconvenientes que lleva aparejadas. Se puede afirmar que como ventajas el pacto de cuota litis permite a clientes con escasos recursos económicos defenderse mediante un abogado. Con ello, se abaratan los costes de los servicios jurídicos haciéndolos accesibles a una mayoría de justiciables. Además, el pacto involucra al abogado totalmente porque sus honorarios dependerán del resultado final de su trabajo. Como contrapartida, puede suponer que surjan graves conflictos de intereses entre cliente y abogado; y, además, el abogado se involucra en el caso de lleno, lo que no dejará de ser un aspecto negativo en la relación pudiéndose presumir un considerable aumento de la litigiosidad.

Es cierto que la cuota litis incentiva el interés del abogado en obtener el mayor resultado económico posible en beneficio de su cliente. Pero, quizá, nos deberíamos preguntar si con ello no se pierde la libertad, la objetividad, la independencia del profesional. Al hilo de la película podemos ver cómo está configurado el cobro de honorarios en el sistema norteamericano. Y somos espectadores de la bancarrota de un despacho; no se ha pactado provisión de fondos y han de sufragarse los gastos con los bienes propios de los socios. Los límites se traspasan y de ser un profesional al servicio de una parte, ambos, abogado y cliente se convierten en uno solo. Así, la función clave de la abogacía en el ejercicio de la administración de justicia se transforma en un mero instrumento al servicio de intereses económicos.
  1   2

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGuión Christopher Nolan, Jonathan Nolan (Historia: Christopher Nolan,...

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGuión sally Potter (Novela: Virginia Woolf)

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGuión: John Hodge, basado en la novela de Irvine Welsh

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGuión: Stanley Kubrick, Caldero Willingham y Jim Thompson, a partir...

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconTesis doctoral «Transtextualidades en el ámbito posporno Barcelonés»
«Curso de guion de novela gráfica», «Introducción a la teoría queer», «Lengua española como L2»

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconJonathan hepfer percussionist

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGuion: Un guion es un texto en que se expone, con los detalles necesarios...

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconGonzález Evaristo Pedro Jonathan 08/04/2010

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) iconDon delillo in conversation with jonathan franzen

Guión steven Zaillian (Novela: Jonathan Harr) icon61l armando, Jonathan, Andreas y Alexis






© 2015
contactos
l.exam-10.com