Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City






descargar 0.95 Mb.
títuloHay house, inc. Carlsbad, California • New York City
página4/23
fecha de publicación24.06.2015
tamaño0.95 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   23

UN RESUMEN DE LA EXTENSA JORNADA HACIA LA TEORÍA UNIFICADA

1687 — Física newtoniana: Isaac Newton publica las leyes del movimiento, y la ciencia moderna comienza. Esta perspectiva observa el universo como un sistema mecánico masivo en donde el espacio y el tiempo son absolutos.

1867 — Física de la teoría del campo: James Clerk Maxwell propone la existencia de fuerzas que no pueden explicarse según la física de Newton. Sus investigaciones, en conjunto con las de Michael Faraday, condujeron al descubrimiento del universo como campos de energía que se relacionan entre sí.

1900 — Física cuántica: Max Planck publica su teoría del mundo como destellos de energía llamados "quanta." Los experimentos en el nivel cuántico demuestran que la materia existe como probabilidades y tendencias en vez de como cosas absolutas, sugiriendo que la "realidad" podría no ser tan real ni tan sólida después de todo.

1905 — Física de la relatividad: La visión del universo de Albert Einstein desconcierta a los físicos newtonianos. Él propone que el tiempo es relativo en vez de absoluto. Un aspecto clave de la relatividad es que el tiempo y el espacio no pueden separarse y existen juntos como una cuarta dimensión.

1970 — Física de la teoría de cuerdas: Los físicos descubren que las teorías que describen el universo como minúsculas cuerdas vibratorias pueden usarse para explicar las observaciones, tanto del mundo cuántico como del mundo cotidiano. La teoría es aceptada formalmente por la comunidad de la física tradicional en 1984 como un posible puente para unir todas las demás teorías.

20?? — La nueva y reformada teoría unificada de la física: Algún día en el futuro, los físicos descubrirán una forma de explicar la naturaleza holográfica de lo que observamos en el universo cuántico, así como en nuestro mundo cotidiano. Formularán las ecuaciones para unificar su explicación en una historia consistente.

¿QUÉ HAY EN EL ESPACIO INTERMEDIO?

Al inicio de la película Contacto, el personaje principal, la doctora Arroway (protagonizada por Jodie Foster), le formula a su padre la pregunta que se convierte en la consigna para el resto de la película: ¿Estamos solos en el universo? La respuesta de su padre se convierte en el punto de partida o de referencia para las cosas que son verdaderas en la vida de ella.

Cuando se encuentra en una situación particularmente vulnerable, como cuando se abre a una relación amorosa o cuando confía en su experiencia en el universo distante a donde es transportada, las palabras de su padre se convierten en el principio que la guía en sus creencias: la respuesta de su padre fue simplemente que si estuviéramos solos en el universo, sería un enorme desperdicio de espacio.

De forma muy similar, si creemos que el espacio entre dos cosas está vacío, entonces también parece un enorme desperdicio. Los científicos creen que más del 90 por ciento del cosmos está "desaparecido" y se presenta ante nosotros como un espacio vacío. Esto significa que del inmenso universo que conocemos, solamente el 10 por ciento tiene algo en él. ¿Cree usted realmente que lo único que existe es ese 10 por ciento de creación que ocupamos? ¿Qué hay en el espacio que concebimos como "vacío"?

Si de verdad estuviera desocupado, entonces habría una gran pregunta que debe ser contestada: ¿cómo pueden viajar de un lugar a otro las ondas de energía que transmiten desde nuestras llamadas por celular, hasta la luz que se refleja para llevarle las palabras de esta página a sus ojos? Al igual que el agua lleva de un lado a otro las ondas que se forman cuando se arroja una piedra a un estanque, algo debe existir que transmita las vibraciones de la vida de un punto al otro. Para que esto sea cierto, no obstante, debemos alterar uno de los dogmas claves de la ciencia moderna: la creencia en que el espacio está vacío.

Cuando podamos finalmente resolver el misterio de qué está compuesto el espacio, habremos dado un gran paso hacia la comprensión de nosotros mismos y de nuestra relación con el mundo que nos rodea. Esta pregunta, como veremos, es tan antigua como el ser humano. Y la respuesta, descubriremos, ha estado siempre con nosotros.

La sensación de que estamos conectados de alguna manera con el universo, con nuestro mundo y mutuamente, ha sido una constante, desde la historia de los aborígenes grabada en aguafuerte en los muros de los acantilados de Australia (en la actualidad, se cree que tienen más de 20,000 años de antigüedad) hasta los templos del antiguo Egipto y el arte sobre las rocas del sudoeste de los Estados Unidos. Aunque esa creencia parece ser hoy más fuerte que nunca, precisamente lo que nos une sigue siendo tema de controversia y de debate. Para que estemos conectados, debe haber algo que haga la conexión. Desde los poetas, los filósofos y los científicos y aquellos que buscan respuestas más allá de las ideas aceptadas en su época, la humanidad ha mantenido la sensación de que en verdad hay algo en el interior de ese vacío que llamamos "espacio".

El físico Konrad Finagle (1858 - 1936) formuló la pregunta obvia con relación al significado del espacio mismo: "Considere lo que ocurriría si quitáramos el espacio entre la materia. Todo en el universo se arrumaría en un volumen no más grande que una mota de polvo... El espacio es lo que impide que todas las cosas ocurran en el mismo lugar."13 El antropólogo de vanguardia Louis Leakey declaró en una ocasión: "Si no comprendemos quiénes somos, verdaderamente que no podemos avanzar." Creo que hay mucha verdad en esta afirmación. La forma en que nos hemos visto en el pasado funcionó lo suficientemente bien como para traernos hasta donde estamos. Ahora es el momento de abrir la puerta a una nueva visión de nosotros mismos, una que permita una posibilidad aún más grande.

Puede ser que nuestra resistencia a aceptar lo que significa que el espacio esté ocupado por una fuerza inteligente, y para nosotros ser parte de ese espacio, haya sido el obstáculo más grande en nuestra comprensión de quiénes somos y cómo funciona realmente el universo.

En el siglo XX, la ciencia moderna puede haber descubierto lo que hay en el espacio vacío: un campo de energía distinto a todas las formas de energía. Tal como sugieren la red de Indra y el éter de Newton, esta energía parece estar siempre y en todas partes, y haber existido desde el comienzo de los tiempos. En una conferen- cia en 1928, Albert Einstein dijo: "De acuerdo con la teoría general de la relatividad, el espacio sin éter es impensable, pues en tal espacio no solamente no habría propagación de la luz, sino que tampoco existiría la posibilidad de la existencia de los estándares del espacio."14

Max Planck afirmó que la existencia del campo sugiere que la inteligencia es responsable de nuestro mundo físico. "Debemos asumir tras esta fuerza [que vemos como material] la existencia de una Mente consciente e inteligente." Concluyó: "Esta mente es la Matriz de toda la materia [corchetes y cursiva por el autor]."15

LA COLA DEL LEÓN DE EINSTEIN

Ya sea que hablemos del intervalo cósmico entre estrellas y galaxias distantes o del espacio microscópico entre las bandas de energía que forman un átomo, desde los libros de texto hasta los telescopios, por lo general percibimos como vacío el espacio entre las cosas. Cuando decimos que está "vacío," queremos decir típicamente que nada (absolutamente nada) existe ahí.

Sin duda alguna, para el ojo del neófito, lo que llamamos "espacio" ciertamente luce desocupado. Pero, ¿qué tan vacío puede estar? Cuando realmente pensamos en eso, ¿qué significaría vivir en un mundo en donde el espacio entre la materia estuviera realmente desprovisto de todo? Primero, sabemos que encontrar un lugar así en el cosmos es probablemente imposible por una razón, tal como dice el refrán: la naturaleza aborrece el vacío. No obstante, si pudiéramos como por arte de magia transportarnos a un lugar así, ¿cómo sería la vida?

Para comenzar, sería un lugar muy oscuro. Aunque podríamos encender una linterna, su brillo no podría viajar porque sus ondas no tendrían por donde atravesar. Sería como si tiráramos una piedra en un estanque reseco y luego buscáramos las ondas en la superficie. La roca golpeará el piso, haya o no agua, pero no habría olas, pues las ondas que normalmente surgirían a causa del impacto, no tendrían un medio para moverse.

Precisamente por la misma razón, nuestro mundo hipotético también estaría muy callado. El sonido debe viajar a través de algún medio para perpetuarse. De hecho, casi todos los tipos de energía tal como las conocemos, desde el movimiento del viento hasta el calor del sol, no podrían existir pues sus campos eléctricos, magnéticos y radiantes (incluso los campos de gravedad) no tendrían el mismo significado en un mundo en donde el espacio estuviera verdaderamente desprovisto de todo.

Afortunadamente, no tenemos que especular sobre cómo sería dicho mundo, puesto que el espacio que nos rodea es todo menos vacío. Independientemente de cómo lo llamemos o cómo lo definan la ciencia y la religión, es claro que hay un campo o presencia que es la "gran red" que conecta todo en la creación y nos enlaza con el poder más elevado de un mundo más grandioso.

A inicios del siglo XX, Einstein se refirió a la fuerza misteriosa que él estaba seguro existía en lo que vemos como el universo que nos rodea. "La naturaleza nos muestra solamente la cola del león," declaró, sugiriendo que hay algo más que lo que vemos como realidad, aunque no podemos verlo desde nuestro punto de vista cósmico. Con la belleza y la elocuencia propias de la visión del universo que tenía Einstein, amplió su analogía del cosmos: "No dudo que el león pertenezca a ella [la cola] aunque no pueda revelarse del todo debido a su enorme tamaño."16 En escritos posteriores, Einstein continuó diciendo que independientemente de quiénes somos o de cuál es nuestro papel en el universo, estamos sujetos a un poder mayor: "Seres humanos, vegetales o polvo de estrellas, todos danzamos al ritmo de una melodía misteriosa, entonada en la distancia por un flautista invisible."17

Con su declaración respecto a una inteligencia a la base de la creación, Planck había descrito la energía del león de Einstein. Al hacerlo, encendió una llama de controversia que sigue ardiendo intensamente hasta el día de hoy. En el centro de todo esto, las viejas ideas respecto a la composición de nuestro mundo (y de paso, la realidad del universo) ¡han salido volando por la ventana! Hace más de 90 años, el padre de la teoría cuántica nos dijo que todo estaba conectado a través de una energía muy real, pero poco convencional.

CONECTADOS EN LA FUENTE: ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO

Desde que Planck ofreció sus ecuaciones de física cuántica a comienzos del siglo XX, se han desarrollado muchas teorías y se han realizado numerosos experimentos que precisamente parecen comprobar esa noción.

En los niveles más pequeños del universo, los átomos y las partículas subatómicas de hecho actúan como si estuvieran conectados. El problema es que los científicos no saben cómo, y ni siquiera si la conducta observada en escalas tan minúsculas, tiene algún significado para las realidades más grandes de nuestras vidas. Si así es, entonces los descubrimientos sugieren que las sorprendentes tecnologías de la ciencia ficción, ¡serán muy pronto la realidad de nuestro mundo!

Apenas en el año 2004, físicos de Alemania, China y Austria publicaron informes que parecían más fantasía que experimentos científicos. En la revista Nature, los científicos anunciaron los primeros experimentos documentados de teleportación a destinos abiertos; es decir, enviar información cuántica sobre una partícula (su diseño energético) a lugares distintos al mismo tiempo.18 En otras palabras, el proceso es como "enviar por fax un documento y en el proceso destruir el original."19

Otros experimentos han demostrado otras hazañas que suenan igualmente imposibles, como "transmitir" partículas de un lugar a otro por bilocación.

Por muy distintas que parezcan estas investigaciones entre sí, todas comparten un común denominador que implica una historia todavía más importante. Para que estos experimentos funcionen como lo hacen, debe existir un vehículo, es decir, tiene que haber algo por donde las partículas puedan avanzar. Y aquí yace lo que puede ser el misterio más grande de los tiempos modernos, pues la física convencional afirma que este vehículo no existe.

En 1997, periódicos científicos de todo el mundo publicaron los resultados de algo que los físicos tradicionales dicen que no puede ocurrir. En más de cuarenta países, más de 3,400 periodistas, científicos e ingenieros, informaron sobre un experimento que habían realizado en la Universidad de Ginebra en Suiza con la materia de la cual está compuesto nuestro mundo: partículas de luz llamadas fotones lo que dio resultados que siguen estremeciendo la base de la sabiduría convencional.20

Específicamente, los científicos dividieron un fotón en dos partículas separadas, creando "mellizos" con propiedades idénticas. Luego, usando equipos desarrollados para el experimento, separaron las partículas en direcciones opuestas. Los mellizos fueron colocados en una cámara especialmente designada con dos rutas de fibra óptica, semejantes a las que se usan para transmitir llamadas telefónicas. Las rutas se extendían desde la cámara en direcciones opuestas a una distancia de once kilómetros. Para cuando cada mellizo alcanzaba su objetivo, los separaban 22 kilómetros. Al final de la ruta, los mellizos se sintieron forzados a "escoger" entre dos rutas aleatorias idénticas en todos los aspectos.

Lo que hace que este experimento sea tan interesante es que cuando las partículas mellizas llegaban al punto en que tenían que escoger una ruta o la otra, ambas tomaban la misma decisión y la misma ruta cada vez. Sin falta, los resultados fueron idénticos cada vez que se condujo el experimento.

Aunque la sabiduría convencional dice que los mellizos están separados y no tienen comunicación entre sí, actúan ¡como si estuvieran conectados! Los físicos llamaron a esta conexión misteriosa "entrelazamiento cuántico." El líder del proyecto, Nicholas Gisin, explica: "Lo fascinante es que los fotones entrelazados forman uno y el mismo objeto. Incluso cuando los fotones mellizos son separados geográficamente, si uno de ellos es modificado, el otro fotón experimenta automáticamente el mismo cambio."21

Históricamente, no existe absolutamente nada en la física tradicional que explique lo que este experimento demuestra. No obstante, lo vemos una y otra vez en experimentos como el de Gisin. El doctor Raymond Chiao de la Universidad de California en Berkeley describe los resultados de los experimentos de Ginebra como "uno de los profundos misterios de la mecánica cuántica. Estas conexiones son un hecho de la naturaleza comprobado por los experimentos, pero tratar de explicarlas filosóficamente es muy difícil."22

La razón por la cual estas investigaciones son importantes para nosotros es que la sabiduría convencional hizo que creyéramos que era imposible que los fotones se comunicaran entre sí, decían que sus decisiones eran independientes y no estaban relacionadas. Nuestra creencia ha sido que cuando un objeto físico en este mundo está separado, en verdad está separado en todo el sentido de la palabra. Pero los fotones nos están demostrando algo muy distinto.

En un comentario respecto a este tipo de fenómeno, mucho antes de que el experimento de 1997 fuera llevado a cabo, Albert Einstein denominó la posibilidad de que ocurriera un resultado tal como "una acción espeluznante en la distancia." Los científicos actuales creen que estos resultados poco convencionales son propiedades que ocurren solamente en el dominio cuántico y los reconocen como "extrañezas cuánticas."

La conexión entre los fotones fue tan completa que parece ser instantánea. Una vez que se reconoció en la minúscula escala de los fotones, el mismo fenómeno fue subsecuentemente descubierto en otros lugares de la naturaleza, incluso en galaxias separadas por años luz de distancia. "En principio, no habría diferencia si la correlación existe entre partículas mellizas cuando están separadas por unos cuantos metros o por todo el universo/' dice Gisin. ¿Por qué? ¿Qué conecta las dos partículas de luz o las dos galaxias a tal grado que un cambio en la primera ocurre simultáneamente en la segunda? ¿Qué nos demuestra respecto a la forma en que funciona el mundo que no hayamos visto en experimentos anteriores llevados a cabo en el pasado?

Para responder a este tipo de pregunta, primero tenemos que comprender de dónde proviene la Matriz Divina. Y para hacer esto, tenemos que retroceder muchísimo, hasta la época en que los científicos occidentales creen que todo comenzó... o por lo menos el universo tal como lo conocemos.

EL ORIGEN DE LA MATRIZ

Los científicos convencionales actuales creen que nuestro universo empezó hace 13 a 20 mil millones de años, con una explosión masiva como jamás había existido antes ni desde entonces. Aunque hay algunas teorías conflictivas respecto al momento preciso, o si se trató de una o varias explosiones, parece que hay un acuerdo general en que el universo comenzó con una liberación masiva de energía hace mucho tiempo. En 1951, el astrónomo Fred Hoyle acuñó un término para esa explosión inescrutable que todavía se usa hoy en día: la llamó el "big bang."

Los investigadores han calculado que fracciones de segundo antes de que ocurriera el big bang, todo nuestro universo era mucho, mucho más pequeño que en la actualidad. Los modelos por computadora sugieren que de hecho era tan pequeño, que estaba fuertemente comprimido en una minúscula esfera. Al remover todo ese espacio "vacío" de lo que vemos hoy como el universo, se cree que esa esfera tendría el tamaño de ¡un guisante!

Sin embargo, por muy pequeño que haya sido, ciertamente no estaba frío. Los modelos sugieren que la temperatura en el interior de ese espacio compacto era de la cifra inimaginable de 18 mil millones de millones de millones de millones de grados Fahrenheit, mucho más caliente que la temperatura actual del sol. Una fracción de segundo después del big bang, la simulación demuestra que la temperatura puede haberse enfriado a unos templados 18 mil millones de grados, y el nacimiento del nuevo universo ya estaba en camino.

Cuando la fuerza de la explosión del big bang desgarró la insustancialidad del vacío existente, se llevó consigo más que el calor y la luz que se suponía se llevaría.

También estalló desplegándose como un patrón de energía que se convirtió en el anteproyecto de todo lo que existe ahora y existirá jamás. Este patrón es el tema de mitos antiguos, doctrinas eternas y sabiduría mística. Con nombres que varían de la "red" de Indra en el Sutra budista, hasta la "telaraña" de la tradición hopi de la Abuela Araña, el eco de ese patrón permanece hasta hoy en día.

Es esta red o telaraña de energía que sigue expandiéndose a lo largo del cosmos como la esencia cuántica de todas las cosas, incluyéndonos y a nuestro entorno. Esta es la energía que conecta nuestras vidas como la Matriz Divina. Es esta esencia también que actúa como un espejo multidimensional reflejando lo que creamos en nuestras emociones y creencias de regreso a nosotros en nuestro mundo. (Ver la Tercera parte.)

¿Cómo podemos estar tan seguros de que todo en el universo está realmente conectado? Para responder a esta pregunta, regresemos al big bang y al experimento de la Universidad de Ginebra de la sección precedente. Por muy distintos que parezcan entre sí, hay una sutil similitud: en ambos, la conexión que ha sido explorada existe entre dos cosas que una vez estuvieron unidas. En el caso del experimento, la división de un único fotón en dos partículas idénticas creó los mellizos, y esto se hizo con el fin de asegurar que fueran similares en todos los aspectos. El hecho de que los fotones y las partículas del big bang fueron una vez físicamente parte los unos de los otros, es la clave de su conexión. Parece que una vez que algo se ha unido, queda conectado para siempre, ya sea que permanezca o no unido físicamente.

Clave 4: Una vez que algo se ha unido, queda conectado para siempre, ya sea que

permanezca o no unido físicamente.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   23

similar:

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconHay house, inc. Carlsbad, California • New York City

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconEditor original: Doubleday, a división of Random House, Inc., Nueva York
«mortificación corporal». El Opus Dei acaba de culminar la construcción de una de sus sedes, con un coste de 47 millones de dólares,...

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconCity University of New York

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconNew York City, September 7, 2010

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconSi hay infierno, si hay diablo, si hay karma capítulo I

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconHouse Cocktails

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconHay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan...

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconInternational House Barcelona

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconDesde el Ashram de La Paz, Baja California, II ’99

Hay house, inc. Carlsbad, California • New York City iconCalifornia State University, Los Angeles






© 2015
contactos
l.exam-10.com