El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología






descargar 21.08 Kb.
títuloEl diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología
fecha de publicación24.06.2015
tamaño21.08 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología textual en lingüística y en literatura cuando aparecen dos o más personajes que usan el discurso diegético, llamados interlocutores. En este sentido constituye la forma literaria propia del género literario dramático y, como tal, se divide en parlamentos o peroraciones entre personajes que se dirigen mutuamente la palabra. Un diálogo puede consistir desde una amable conversación hasta una acalorada discusión sostenida entre los interlocutores, y es empleado en géneros literarios como la novela, el cuento, la fábula, el teatro o la poesía. En una obra literaria, un buen diálogo permite definir el carácter de los personajes: la palabra revela intenciones y estados de ánimo, en definitiva, lo que no se puede ver, y en ello radica su importancia. Esta modalidad exige un gran esfuerzo de creación, ya que obliga a penetrar en el pensamiento del personaje, como en el caso de Edipo rey de Sófocles.

Un cuento (en inglés short story, en francés récit) es una narración breve que es creación o ficción de uno o varios autores, basada en hechos reales o ficticios, inspirada o no en anteriores escritos o leyendas, cuya trama es protagonizada por un grupo reducido de personajes, y que tiene un argumento relativamente sencillo y por tanto fácil de entender.

Drama o teatro es una palabra que proviene del idioma griego δράμα y que significa "hacer" o "actuar". Posteriormente, el drama se divide en géneros realistas y géneros no realistas; entre los primeros quedaron inscritas la tragedia y la comedia ya existentes, y en el siglo XX vino a agregarse la pieza de teatro y entre los segundos, el melodrama, la obra didáctica y la tragicomedia (también conocida como comedia trágica clásica), reconocidos como tales desde el Renacimiento. Además, a esto se suma la farsa, considerada como género imposible. Todos ellos tienen en común la representación de algún episodio o conflicto de la vida de los seres humanos por medio del diálogo de los personajes o del monólogo. En el género dramático, el autor lleva el desarrollo de la acción a la escena: los hechos no se relatan, sino que se representan. Su forma expresiva es el diálogo y los personajes adquieren vida gracias a unos actores que lo escenifican.

En general, un clímax 1 es 'el punto de mayor intensidad o fuerza en una serie creciente'; esto es, la culminación. Su plural es invariable: los clímax. Su adjetivo derivado en climácico, ca, que es distinto a climático, ca ('relativo al clima'). El término clímax tiene muchas connotaciones específicas y usos: Para la empresa de videojuegos en Reino Unido, véase Climax Group. Para el clímax de un texto narrativo, véase Clímax (narrativa). Para el clímax como figura retórica, véase Clímax (figura retórica). Para el clímax en el desarrollo de un ecosistema, véase Clímax (ecología), Comunidad clímax, y Clímax vegetación. Para el clímax sexual, véase orgasmo. Para el motor de Fórmula 1, ganador de cuatro campeonatos mundiales con los equipos Cooper y Lotus, véase Coventry Climax. Para la locomotora de vapor Climax, véase locomotora Climax. Para la película de 1944, véase El Clímax. Para las series de televisión de la década de 1950, véase Climax!. Para la banda de soft-rock de la década de 1970 cuya canción más conocida es "Precious and Few", véase Climax (banda). Para la banda de rock boliviano de la década de 1970 autores del álbum El Gusano Mecánico, véase Climax (banda boliviana) Para el grupo mexicano, véase Grupo Climax. Climax suele ser usado como topónimo en referencia a los siguientes lugares: Climax, Colorado Climax, Georgia Climax, Kansas Climax, Michigan Climax, Minnesota Climax Township, Michigan Climax Springs, Missouri

Un desenlace es una serie de acontecimientos que siguen al clímax de una obra dramática o narrativa, y que sirve como final o conclusión de la pieza. En el desenlace, se resuelven los conflictos del personaje (o de los personajes).

El Indigenismo es una corriente cultural, política y antropológica concentrada en el estudio y valoración de las culturas indígenas, y cuestionamiento de los mecanismos de discriminación y etnocentrismo en perjuicio de los pueblos indígenas.1 El indigenismo enfrenta, en primer lugar, la discriminación. Se puede hablar de una historia dentro del indigenismo a partir del sermón de diciembre de 1511 de Antonio de Montesinos. En 1940, tras el Primer Congreso Indigenista Interamericano, el indigenismo se convirtió en la política oficial de los estados de América. El término ganó importancia en las últimas décadas del siglo XX para referirse a algunas organizaciones sociales y políticas en América Latina.

Regionalismo, en política, es la ideología y el movimiento político que, aún aceptando la existencia de una comunidad política superior como la nación, pretende la defensa específica de una de sus partes, una región que se distingue por su homogeneidad en lo físico, lo humano y lo cultural.

El ambiente corresponde al lugar y época en que se desarrolla el cuento o la historia del mismo

AMÉRICA DEL NORTE Canadá Estados Unidos México 1 AMÉRICA DEL SUR Argentina Bolivia Brasil Chile Colombia Ecuador Guyana Paraguay Perú Surinam Uruguay Venezuela

AMÉRICA CENTRAL Antigua y Barbuda Bahamas Barbados Bélice Costa Rica Cuba Dominica El Salvador Granada Guatemala Haití Honduras Jamaica Nicaragua Panamá Puerto Rico República Dominicana San Cristóbal y Nevis Santa Lucía San Vicente y las Granadinas Trinidad y Tobago

. EL CONEJO Y EL COYOTE

Había una vez una viejita que tenía sembradíos de lechuga, rábanos y betabeles, y había un conejito que llegaba todas las noches a comérselos. Harta de eso, la viejita ponía trampas, pero como el conejo era muy audaz nunca caía. Un día la viejita pensó: «A la próxima le voy a poner un monito de cebo, a ver si con eso se asusta y ya no viene.» Pasaron los días y llegó el conejo con el afán de comer algo. Cuando vio al monito, comenzó a burlarse de él, pero como éste no le contestaba, el conejo le dijo: «Mira, monito, no te voy a comer». De todos modos, le siguió haciendo bromas y lo empezó a golpear hasta quedarse pegado, pues el monito era de cebo tipo engrudo. Como en ese momento la viejita no andaba por ahí, no se dio cuenta de que el conejo se había quedado atrapado. Sin embargo, en eso llegó el coyote y al verlo así lo pescó. Pero el conejito, muy astuto, le dijo: -Por favor no me comas, coyote. Mira, ¿ves aquella majada que está allá? Dime, cuál chivita te gusta y ahorita te la traigo. Como ese coyote era un poco tonto, le creyó. Al soltarlo el conejo se fue corriendo lo más rápido que pudo y sólo se le veían las orejitas moverse. El coyote se quedó esperando que le trajera la chivita, pero aquél nunca regresó con la presa. Al poco tiempo el coyote se volvió a encontrar al conejo y le dijo: Escrito por Homero Adame. -Ya te pesqué otra vez, conejito. Hace varios días te andaba buscando y como me hiciste trampa ahora sí te voy a comer. «No’mbre, coyotito, déjame explicarte: resulta que atrapé la cabra que te dije, pero cuando te fui a buscar no te encontré, así que se me ocurrió hacerla chicharrones. Por eso aquí me ves preparándolos. Hm… están quedando al puro punto -explicó el conejo. (Cuen to del blog de Homero Adame.) -Está bien -dijo el coyote-, ahorita nos los comemos. El coyote empezó a menear el cazo donde supuestamente estaban los chicharrones que no eran tal, sino un panal de abejas que zumbaban, produciendo un ruido como si algo estuviera friéndose. En eso el conejo le dijo que en un rato regresaba y se fue lo más rápido que pudo, mientras el tonto coyote seguía meneando sus supuestos chicharrones. Como es de esperarse, lo picaron bastante las abejas. Escrito por Homero Adame. A la noche siguiente, el conejo estaba comiéndose unos rábanos en la huerta de la viejita y el coyote lo vio y que lo pesca. -Mira, conejo mañoso, traigo un hambre atroz y no hay más remedio comerte a ti, al fin y al cabo ya te burlaste de mí dos veces. Cuando estaba a punto de darle una mordida, el conejo le dijo: -No, coyote, no seas tonto. ¿A poco crees que se te va a quitar el hambre con comerme? Mira, ¿ves aquel bulto que está allá? Bueno, ésa es una borrega que yo mismo pesqué para ti, y si te la comes ya verás que te alcanza para dos o tres días. ¿Qué te parece? El coyote se entusiasmó y corrió a comerse la supuesta borrega, pero cuando le dio el primer zarpazo nada más pegó un aullido de dolor. ¡Era un cactus y se había espinado! El conejo lo había hecho tonto de nuevo. Pasó el tiempo y de nuevo el coyote se encontró a su enemigo; esta vez en la orilla de una laguna. (Cuento del blog de Homero Adame.) -Mira, conejo desgraciado, ahora sí te voy a comer -le dijo-. Ya me hiciste tonto tres veces y ya no me voy a dejar. -Pero amigo coyotito, antes de querer comerme debes saber que te andaba buscando porque te traía un queso, pero se me cayó en la laguna y no lo puedo alcanzar con mi manita que es muy corta -le explicó el conejo-. Estaba pensando en una solución para sacar el queso de ahí y se me ocurre que entre los dos podemos lograrlo. ¿Cómo la ves, me agarras o te agarro yo hasta que podamos sacar el queso del agua? Estuvieron discutiendo quién asía la mano de quién hasta que finalmente se pusieron de acuerdo. Quedaron en que el conejo iba a sujetar al coyote para que éste, con sus brazos más largos, alcanzara el queso. Pero lo que el coyote no sabía es que el supuesto queso no era más que la luna llena reflejada en el agua y no un queso como le había hecho creer el mañoso conejo. Como éste tenía otros planes, cuando el coyote ya estaba adentro del agua, lo soltó y el coyote se ahogó.

UN DIA DE ESTOS DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ Un día de estos - Gabriel García Márquez El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado, y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos. Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón de resortes y se sentó a pulir la dentadura postiza. Parecía no pensar en lo que hacía, pero trabajaba con obstinación, pedaleando en la fresa incluso cuando no se servía de ella. Después de las ocho hizo una pausa para mirar el cielo por la ventana y vio dos gallinazos pensativos que se secaban al sol en el caballete de la casa vecina. Siguió trabajando con la idea de que antes del almuerzo volvería a llover. La voz destemplada de su hijo de once años lo sacó de su abstracción. -Papá. -Qué. -Dice el alcalde que si le sacas una muela. -Dile que no estoy aquí. Estaba puliendo un diente de oro. Lo retiró a la distancia del brazo y lo examinó con los ojos a medio cerrar. En la salita de espera volvió a gritar su hijo. -Dice que sí estás porque te está oyendo. El dentista siguió examinando el diente. Sólo cuando lo puso en la mesa con los trabajos terminados, dijo: -Mejor. Volvió a operar la fresa. De una cajita de cartón donde guardaba las cosas por hacer, sacó un puente de varias piezas y empezó a pulir el oro. -Papá. -Qué. Aún no había cambiado de expresión. -Dice que si no le sacas la muela te pega un tiro. Sin apresurarse, con un movimiento extremadamente tranquilo, dejó de pedalear en la fresa, la retiró del sillón y abrió por completo la gaveta inferior de la mesa. Allí estaba el revólver. -Bueno -dijo-. Dile que venga a pegármelo. Hizo girar el sillón hasta quedar de frente a la puerta, la mano apoyada en el borde de la gaveta. El alcalde apareció en el umbral. Se había afeitado la mejilla izquierda, pero en la otra, hinchada y dolorida, tenía una barba de cinco días. El dentista vio en sus ojos marchitos muchas noches de desesperación. Cerró la gaveta con la punta de los dedos y dijo suavemente: -Siéntese. -Buenos días -dijo el alcalde. -Buenos -dijo el dentista. Mientras hervían los instrumentos, el alcalde apoyó el cráneo en el cabezal de la silla y se sintió mejor. Respiraba un olor glacial. Era un gabinete pobre: una vieja silla de madera, la fresa de pedal, y una vidriera con pomos de loza. Frente a la silla, una ventana con un cancel de tela hasta la altura de un hombre. Cuando sintió que el dentista se acercaba, el alcalde afirmó los talones y abrió la boca. Don Aurelio Escovar le movió la cara hacia la luz. Después de observar la muela dañada, ajustó la mandíbula con una cautelosa presión de los dedos. -Tiene que ser sin anestesia -dijo. -¿Por qué? -Porque tiene un absceso. El alcalde lo miró en los ojos. -Está bien -dijo, y trató de sonreír. El dentista no le correspondió. Llevó a la mesa de trabajo la cacerola con los instrumentos hervidos y los sacó del agua con unas pinzas frías, todavía sin apresurarse. Después rodó la escupidera con la punta del zapato y fue a lavarse las manos en el aguamanil. Hizo todo sin mirar al alcalde. Pero el alcalde no lo perdió de vista. Era una cordal inferior. El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente. El alcalde se aferró a las barras de la silla, descargó toda su fuerza en los pies y sintió un vacío helado en los riñones, pero no soltó un suspiro. El dentista sólo movió la muñeca. Sin rencor, más bien con una amarga ternura, dijo: -Aquí nos paga veinte muertos, teniente. El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas. Pero no suspiró hasta que no sintió salir la muela. Entonces la vio a través de las lágrimas. Le pareció tan extraña a su dolor, que no pudo entender la tortura de sus cinco noches anteriores. Inclinado sobre la escupidera, sudoroso, jadeante, se desabotonó la guerrera y buscó a tientas el pañuelo en el bolsillo del pantalón. El dentista le dio un trapo limpio. -Séquese las lágrimas -dijo. El alcalde lo hizo. Estaba temblando. Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielorraso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera. -Me pasa la cuenta -dijo. -¿A usted o al municipio? El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica. -Es la misma vaina. 19 mayo 2013

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconLa égloga es una composición poética estructurada en forma de diálogo...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconInvestigación, ligada a una expresión escrita, a la forma literaria del diálogo. Y platón mira

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconUna reseña es básicamente una presentación (oral o escrita) de la...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconEs el intercambio de información entre un hablante y un oyente que...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconDe "discurso argumentativo", y hace referencia tanto a la expresión...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología icon2 “También llamada apelativa. En ella, el hablante expresa el contenido...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología icon'ley', denominada también como ingeniería agronómica, es el conjunto...
«hacia arriba»[3] y τέμνειν, témnein «cortar» [4] es una ciencia que estudia la estructura de los seres vivos, es decir, la forma,...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconUna reseña literaria es una presentación oral o escrita de la opinión...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconEs una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es...

El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí. También se usa como tipología iconDe las seis preguntas, pueden elegir dos o tres (no más) para escribir...






© 2015
contactos
l.exam-10.com