El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997)






descargar 156.61 Kb.
títuloEl estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997)
página3/4
fecha de publicación03.07.2016
tamaño156.61 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4

Discurso de Juan Domingo Perón, Plaza de Mayo, 17 de octubre de 1945.
2.- Visiones del 17 de octubre
. “Los obreros, tal como siempre se ha definido a nuestros hombres de trabajo, aquellos que desde hace años han sostenido y sostienen sus organizaciones gremiales y sus luchas contra el capital; los que sienten la dignidad de las funciones que cumplen y, a tono con ellas, en sus distintas ideologías, como ciudadanos trabajan por el mejoramiento de las condiciones sociales y políticas del país, no estaban allí. Esta es una verdad incuestionable y pública que no puede ser desmentida: si cesaron en su trabajo el día miércoles y jueves no fue por autodeterminación, sino por imposición de los núcleos anteriores, amparados y estimulados por la policía”

La Vanguardia, 23 de octubre de 1945

“¿Qué obrero argentino se suma a una manifestación reivindicatoria de sus derechos como en un corso de carnaval? (…)”

La Vanguardia, 23 de octubre de 1945

. “El malón peronista –con protección oficial y asesoramiento policial- que azotó al país, ha provocado rápidamente (…) la exteriorización del repudio popular de todos los sectores de la república en millares de protestas. Hoy la nación en su conjunto tiene clara conciencia del peligro que entraña el peronismo y de la urgencia de ponerle fin.

Se plantea así para los militantes de nuestro partido una serie de tareas que, para mayor claridad, hemos agrupado en dos rangos: higienización democrática y clarificación política. Es decir, por un lado, barrer con el peronismo y todo aquellos que de alguna manera sea su expresión; por el otro llevar adelante una campaña de esclarecimiento de los problemas nacionales (…).

En el primer orden, nuestros camaradas deben organizar y organizarse para la lucha contra el peronismo, hasta su aniquilamiento. Corresponde aquí también, señalar la gran tarea de limpiar las paredes y las calles de nuestras ciudades de las inmundas pintadas peronistas. Que no quede barrio o pueblo sin organizar las brigadas de higienización democrática. (…) Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino”

Declaración del Partido Comunista, 21 de octubre de 1945. En Rodolfo Puiggrós. Historia Crítica de los Partidos Políticos Argentinos, (III), Hyspamérica, 1986

“Las muchedumbres agraviaron el buen gusto y la estética de la ciudad, afeada por su presencia en nuestras calles. El pueblo las observaba pasar, un poco sorprendido al principio, pero luego con glacial indiferencia.”

Diario Crítica, 17 de octubre de 1945. Citado por Daniel James. “17 y 18 de octubre de 1945: el peronismo, la protesta de masas y la clase obrera argentina.” En Juan Carlos Torre (comp) El 17 de octubre de 1945, Ariel, 1995

. “(…) Habíamos hablado mucho de nuestro pueblo (…) pero no lo conocíamos. Perón nos reveló no al pueblo, sino a una zona del pueblo que, efectivamente, nos parecía extraño y extranjero. El 17 de Octubre volcó a las calles céntricas de Buenos Aires un sedimento social que nadie había reconocido. Parecía una invasión de gentes de otro país, hablando otro idioma, vistiendo trajes exóticos y, sin embargo, eran nuestros hermanos harapientos, nuestros hermanos miserables (…) el lumpemproletariat (…) salieron a pedir cuenta de su cautiverio, a exigir un lugar al sol y aparecieron con sus cuchillos de matarifes en la cintura, (…). Sentimos escalofríos viéndolos desfilar en una verdadera horda silenciosa con carteles que amenazaban tomarse una revancha terrible”

Ezequiel Martínez Estrada, citado por Federico Neiburg. “El 17 de Octubre de 1945: un análisis del mito de origen del peronismo”. En Juan Carlos Torre (comp)

. “El proletariado que desencadenó la huelga general revolucionaria de los días 17 y 18 de octubre de 1945 actuó movido por dos imperativos, aparentemente antagónicos entre sí, provenientes de su propia naturaleza de clase, es decir que no le fueron impuestos por ninguna fuerza externa a él mismo: la espontaneidad y la autoconciencia. Su espontaneidad se reveló al no obedecer a ninguna orden de arriba –ni siquiera de Perón, que se había despedido de los obreros recomendándoles: ‘De casa al trabajo y del trabajo a casa’- y al obligar a los dirigentes de la CGT y de los sindicatos a plegarse al paro. Sin embargo, esa espontaneidad no rearbitraria, ni puramente instintiva, pues si la ofensiva oligárquico-imperialista provocó el estallido del pathos proletario, también despertó en los huelguistas la autoconciencia de que ellos, y solamente ellos, podían evitar la pérdida de sus conquistas. De ahí que vivieran una jornada desenajenante, en la cual la gravedad de la lucha aparecía cubierta por el desborde dionisíaco de las pasiones reprimidas.” Rodolfo Puiggrós, op. Cit.

“Empezaba la mañana cuando comenzaron a llegar rotundos, desafiantes, caminando o en vehículos que habían tomado alegremente por asalto y cuyos costados repetían hasta el hartazgo el nombre de Perón en tiza, cal y carbón. A medida que avanzaban, las cortinas de los negocios bajaban abruptamente con tableteo de ametralladoras. Venían de las zonas industriales aledañas a Buenos Aires. Nadie los conducía, todos eran capitanes”

Felix Luna. El 45. Crónica de un año decisivo, Editorial Sudamericana, 1999.


3.- El “mito fundacional”

. “En el país anterior a Perón comíamos salteado. Ese país no permitía que el hijo de un trabajador tuviera perspectivas. El país nuevo nace el 17 de octubre del 45. Yo tenía quince años y en el café que estaba enfrente a la estación Hipólito Yrigoyen, ‘la ñata contra el vidrio’ aprendí no sólo de ‘filosofía y las cosas de la vida’. Allí se reunían los miembros de las comisiones internas del frigorífico La Negra y La Blanca. Mientras jugábamos al billar, de paso, escuchábamos cómo se organizaban por medio de los delegados. Íbamos comprendiendo, de a poco, los oídos atentos, una cultura distinta, más solidaria (…)”

Entrevista de Liliana Garulli a Luis Donikian. En Liliana Garulli el al. Nomeolvides. Memoria de la Resistencia Peronista 1955-1972, Editorial Biblos, 2000.

. El nacimiento

Vastedad del abismo.

Arrancaron de Berisso, Ensenada,

Avellaneda y Valentín Alsina.

En el resplandeciente fulgor

De la muchedumbre esperanzada

Violaron la fuente de la plaza

Y se lavaron los pies del cansancio

Y del mundo que se iba, irremediablemente.

Hoy nazco lleno de esta música tamboril

Imperecedera, que seguirá en la descendencia

Y en el mito de la popular.

Porque el 17 de octubre fue el nacimiento

Y la eternidad nos esperaba.

Alfredo Carlino. Evita del 17 de octubre a la caída, Catálogos, 1996

*Capital y trabajo

¿Qué función desempeña el Estado peronista frente al conflicto entre capital y trabajo y a la posibilidad de la lucha de clases? ¿Cuáles son los límites del modelo peronista?
* “Queremos que el capital y el trabajo, en estrecho abrazo, labren la grandeza de la patria, mientras el Estado vela por el bien de unos y otros, asegurando la justicia para el rico y el pobre (...) Buscamos hacer desaparecer toda causa de anarquía para asegurar una armonía, a base de justicia social, la imposibilidad de la alteración de nuestras buenas relaciones entre el capital, el trabajo y el Estado”

Manual del Peronista. 1948. En Plotkin, Mariano: “Mañana es San Perón. Buenos Aires, Ariel, 1993

* “... El objeto fundamental del justicialismo en relación con el movimiento obrero es hacer desaparecer la lucha de clases y sustituirla por la cooperación entre capital y trabajo.

El capitalismo para darle todo al capital, explota a los trabajadores. El comunismo, para solucionar el problema, ideó un sistema de lucha que no terminará sino cuando haya una sola clase social, pero a esto se llega por la destrucción, que es efecto de una lucha larga y sin cuartel entre capital y trabajo.

El justicialismo en cambio quiere también llegar a una sola clase de hombres: la de los que trabajan. Esta es una de las verdades fundamentales del peronismo. Pero no quiere llegar por la lucha sino por la cooperación.

No queremos una sola clase proletaria sino una sola clase de hombres desproletarizados que vivan y trabajen dignamente. Que los obreros ganen para vivir honradamente como personas humanas y que los patrones se conformen con ganar también como para mantener la industria, progresar y vivir dignamente, dignamente pero no principescamente.! No queremos que nadie explote a nadie y nada más...”

Eva Duarte de Perón. La razón de mi vida.

*Discépolo y “Mordisquito”
Los siguientes son fragmentos del ciclo radial que en 1951 condujo Enrique S. Discépolo.

Identifica a qué sector social (y cultural) representa el personaje –Mordisquito- al cual Discepolín interpela.

¿Cómo da cuenta Discépolo del proceso de transformaciones del estado peronista?

¿En qué sentido puede hablarse de “democratización del bienestar”?

¿Qué conceptos, ideas y principios de la retórica peronista aparecen en estos fragmentos?
. ¡Mirá! ¡Yo puedo negar todo, vos podés negar todo! ¡Todos podemos negar todo! Pero hay algo que no se puede negar: la evidencia. Y vos sabés lo que es la evidencia.

La evidencia es lo que está ahí, lo que te hace señas para que lo veas, lo que te grita para que lo oigas. Claro que si vos cerrás los ojos y cerrás los oídos, ni escuchás ni ves nada. ¡No ves vos, no escuchás vos!, pero la evidencia sigue firme, sigue erguida, sigue… ¡como fierro, sigue! Mirá: yo podría abrumarte tirándote encima un baúl de hechos evidentes, una montaña de conquistas evidentes, ¡una cordillera de milagros evidentes! Pero, en vez de salirte al paso con una evidencia de lo que está, yo te salgo al paso con una evidencia ¡de lo que no está!

¿No me entendés? No me extraña, porque cuando vos no querés entender a vos los razonamientos te rebotan en la cabeza como el jején en el tubo de la lámpara. Y yo levanto una lámpara, ¿sabés?; la levanto para iluminar las calles de mi patria, de tu patria, ¡y mostrarte una evidencia que no está! Los mendigos… ¿están? ¿Vos ves los mendigos? Sobre las calles —y al decirte calles te digo corazones y te digo espíritus— se desató el arroyo de la dignidad recuperada, se desató con una bárbara alegría de potro que transpira salud, y esa correntada se llevó a los mendigos, vos lo sabés; pero no se los llevó para ahogarlos, sino para bañarlos, y llegaron a la costa limpitos, peinados con la raya al medio, cantando, no el huainito de la limosna, sino el chamamé de la buena digestión.

No; no te encojas de hombros y contestáme; yo te hice una pregunta: ¿vos ves los mendigos? ¿Dónde están los mendigos? Antes el pordiosero era una realidad en serie, como los automóviles. Los mendigos eran una vergonzosa institución nacional. Y fijáte que yo no te hablo con medias palabras; a mí no me interesa que quieras quedar bien con un partido o con otro. A mí me interesa que tu honradez reconozca para siempre los beneficios de que goza hoy tu dignidad. Y te digo todas las palabras que tengo, bolsas de palabras, barrios de palabras; el mendigo era en este país una vergonzosa institución

nacional. Porque había gente que, así como unos hacen tangos, pañoletas o mandados, ellos hacían pobres. ¡Fabricaban pobres! Y los pobres se te aparecían en los atrios de las iglesias, en las escaleras de los subtes, en la puerta de tu propia casa, famélicos y decepcionados, con la cabeza como un paquete de pelo y debajo del pelo la dignidad en derrota. ¿Y ahora los ves? Decíme, ¿los ves? ¡Claro que no los ves! ¿Y eso no te conmueve? ¿O es que los extrañás? Porque si los extrañás, ¡estás frito! Ahora las manos se extienden, no para pedir limosna, sino para saber si llueve, para ordeñar la vaca llena de leche o el racimo lleno de clarete reserva. Acordáte cuando volvías a tu casa, de madrugada, y descubrías en los umbrales, amontonados contra sí mismos, a los pordioseros de tu Buenos Aires. Ahora la exclusividad de los umbrales han vuelto a tenerla los novios; ahora no hay limosneros en los umbrales, ni en los andenes, ni en los

cementerios. ¿Vos vas a los cementerios? ¿No?; te pregunto porque hay gente que va al cementerio sólo una vez en la vida, y cuando va, la aprovecha y se queda; pero los que solemos ir para irnos acostumbrando de a poco y que el inquilinato póstumo no nos agarre desentrenados, vemos lo que vos no querés ver: que ni siquiera allí encontrás mendigos. ¿Y entonces dónde podés encontrarlos sino en un pasado cruel y desaprensivo que te empecinás en reconquistar? ¿Y para qué querés un pasado de indignidad y de miseria si tenés un presente de abundancia y de respeto? (…) ¡Sé honrado! No me digás que ves mendigos, porque, si los ves, es que me la querés contar, y a mí, ¡a mí no me la vas a contar!
“Hoy la fiesta es de todos. Es el renacer de un país entero que ve crecer a un tiempo trigo y chimeneas, cosechas y fábricas. Mientras vos te empeñás en vender trampas para osos nuestro comercio internacional arrojó el año pasado un saldo positivo superior a 700 millones de pesos. Mientras vos te quejás, Mordisquito, la iniciativa privada, con la ayuda financiera del Gobierno, creó 30.000 empresas nuevas. En sólo un año —mientras otros le dan manija a la lengua— se han solicitado casi 19.000 marcas de fábrica. Nuestro incremento industrial con respecto a 1937 es del 73%. El más alto registrado en el mundo. ¿Y entonces? Dejá las trampas para osos y entrá en la fiesta, Mordisquito. No sigás más a contramano. ¡Ah!, ¿no querés? ¡Y bueno, quejáte si te gusta, pero a mí, no… , a mí no me la vas a contar!”

“Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo tge quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah no hay té de Ceylán! Esto es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra: tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta. ¡Pero no hay té de Ceylán! Y según vos, no se puede vivir sin té de Ceylán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de estado porque no hay té de Ceylán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…¡no hay té de Ceylán!”

E. Santos Discépolo

*La Constitución de 1949
Sancionada el 11 de marzo de 1949, la nueva constitución fue la expresión jurídica del proceso de transformaciones del Estado y la sociedad. Fundamenten esta premisa a partir de la lectura de los siguientes artículos:
La función social de la propiedad, el capital y la actividad económica

Art. 38 - La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contri-buciones que se expresan en el artículo 4°. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invención o descubrimiento por el término que le acuerda la ley. La confiscación de bienes queda abolida para siempre de la legislación argentina. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones ni exigir auxilios de ninguna especie en tiempo de paz.

Art. 39 - El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objeto el bienestar social. Sus diversas formas de explotación no pueden contrariar los fines de beneficio común del pueblo argentino.

Art. 40 - La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución. Salvo la importación y exportación, que estarán a cargo del Estado, de acuerdo con las limitaciones y el régimen que se determine por ley, toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios.

Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.

Los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado, y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación. Los que se hallaran en poder de particulares serán transferidos al Estado, mediante compra o expropiación con indemnización previa, cuando una ley nacional lo determine.

El precio por la expropiación de empresas concesionarios de servicios públicos será el del costo de origen de los bienes afectados a la explotación, menos las sumas que se hubieren amortizado durante el lapso cumplido desde el otorgamiento de la concesión y los excedentes sobre una ganancia razonable que serán considerados también como reintegración del capital invertido.

*Peronismo/antiperonismo

“Aquella noche de setiembre de 1955, mientras los doctores, hacendados y escritores festejábamos ruidosamente en la sala la caída del tirano, en un rincón de la antecocina vi cómo las dos indias que allí trabajaban tenían los ojos empapados de lágrimas. Y aunque en todos aquellos años yo había meditado en la trágica dualidad que escindía al pueblo argentino, en ese momento se me apareció en su forma más conmovedora. Pues, ¿qué más nítida caracterización del drama de nuestra Patria que aquella doble escena ejemplar? Muchos millones de desposeídos y de trabajadores derramaban lágrimas en aquellos instantes, para ellos duros y sombríos. Grandes multitudes de compatriotas humildes estaban simbolizados en aquellas dos muchachas indígenas que lloraban en una cocina de salta”. Ernesto Sábato, escritor argentino.


El período histórico que abordado en esta etapa se inaugura hacia 1955 con el Golpe de Estado que derroca a Juan D. Perón en septiembre de 1955, y se cierra en 1976 con la última dictadura cívico militar que diera implícitamente por terminada la industrialización sustitutiva en Argentina.

Los años signados por la proscripción del peronismo, por un Estado tutelado por las fuerzas armadas y por la alternancia entre gobiernos civiles y militares expresaron una lógica institucional inestable y fueron testigos del constante incremento de la violencia política. Así, la mutación permanente del régimen político negó la posibilidad de consolidar un discurso y una práctica democrática, y quitó a la política su impulso transformador.

  1. 1955-76 AUTORITARISMO Y DEMOCRACIA



Lee detenidamente los siguientes testimonios y documentos en los que pueden advertirse los problemas y tensiones analizados en el trabajo de Marcelo Cavarozzi (“Autoritarismo y Democracia”).

Los documentos 1, 2, 3 y 4 corresponden a la etapa denominada Resistencia Peronista. (a partir del derrocamiento de Perón en 1955)

  1. Identifica los problemas analizados por M. Cavarozzi (exclusión, disyunción, mecanismos extra-institucionales, violencia)

  2. ¿Cuáles son las “nuevas formas de hacer política”?

  3. ¿En qué aspectos se advierte la constitución de un sistema político dual?

  4. ¿Cuáles son las estrategias de los sectores excluidos para cuestionar dicha exclusión?

1.- Testimonio de César Marcos

“En 1955 fue la caída. Entonces, el cielo entero se nos vino encima. El mundo que conocíamos, el mundo cotidiano, cambió por completo. La gente, los hechos, el trabajo, las calles, los diarios, el aire, el sol, la vida se dio vuelta. De repente entremos en un mundo de pesadilla en el que el peronismo no existía. Todo fue anormal. Como fue anormal, absurda, alucinada, la odisea de la Resistencia peronista. Éramos pigmeos que debíamos luchar contra gigantes. Y una vez más, el mosquito debió luchar contra elefantes. Unos cuantos locos sueltos comenzamos a escribir en las paredes y a llenar los mingitorios de grafitos. (…). La dictadura de la ‘libertadora’ se había propuesto barrernos totalmente de la historia y la geografía. Nosotros enfatizamos la propaganda callejera mural y escrita (…). Incansablemente, sin tregua, sin pausa, nos aplicamos a emborronar paredes. Después (…) pasamos a los volantes, a los panfletos, los pequeños pasquines, los informativos. (…) Además, (…) la ‘libertadora’ se había empeñado en ‘desterrar el mal gusto impuesto por peronistas’ y sustituirlo por la cultura de las señoras gordas. Pero la tiza y el carbón vencieron una vez más. Y esta obra fue realizada por el pueblo anónimo que, como Martín Fierro, figura en todas las listas, pero en las de pago no (…)”

En Caraballo, Charlier, Garulli. Documentos de historia argentina 1870-1955, EUDEBA.

2.- “Compañero: la orden de Perón es votar en blanco. Se vota en blanco pegando el sobre en el cuarto oscuro, sin nada adentro o con un papel absolutamente limpio, sin una palabra ni una raya. Si usted se saca el gusto escribiéndoles a los tiranos: ‘asesinos’, ‘canallas’, hijos de p…’ o cualquier otra de las cosas que se merecen, usted anula el voto. Y necesitamos votos en blanco, que sumen, no votos anulados, que desaparecen.

Vote a Evita votando en blanco. Vote a Valle y compañeros héroes asesinados votando en blanco. Castigue a los tiranos entreguistas, Aramburu y Rojas votando en blanco. Es ésta la única consigna (…) Está en sus manos aniquilar con su voto en blanco a la tiranía oligárquica entreguista” Comando sindical peronista, 1957 En Roberto Baschetti, Documentos de la Resistencia peronista.

3.- “No teníamos armas, no podíamos hablar, ni votar, ni hacer nada. No teníamos explosivos; el sabotaje era la única manera que teníamos de enfrentar esta banda que nos explotaba. No teníamos libertad de prensa, nada. Todo lo que teníamos era el Decreto 4161 que decretaba que con solo mencionar a Perón podíamos ir en cana. No podíamos tener ni siquiera una foto de Perón en nuestras casas. Así que recurrimos a los ‘caños’ [trozos de caños rellenos con explosivos].”

Juan Carlos Brid, (militante de la resistencia). En Daniel James. Resistencia e integración.

4.- Levantamiento 9 de junio de 1956

En un contexto político de movilización y resistencia, -sabotajes a la producción, huelgas violentas-, se produjo, en junio de 1956, un levantamiento armado encabezado por militares peronistas, los generales Valle y Tanco. La intentona fue sofocada. La revolución “libertadora” respondió con todo rigor, ordenando la ejecución, no sólo de los cabecillas. Los fusilamientos de civiles en los basurales de José León Suárez fueron reconstruidos por la prosa magistral de Rodolfo Walsh en “Operación Masacre”.

Odio

“La matanza de junio ejemplifica pero no agota la perversidad de ese régimen. El gobierno de Aramburu encarceló a millares de trabajadores, reprimió cada huelga, arrasó la organización sindical. La tortura se masificó y se extendió a todo el país. El decreto que prohíbe nombrar a Perón o la operación clandestina que arrebata el cadáver de su esposa, lo mutila y lo saca del país, son expresiones de un odio al que no escapan ni los objetos inanimados, sábanas y cubiertos de la Fundación [Eva Perón] incinerados y fundidos porque llevan estampado ese nombre que se concibe como demoníaco. Toda una obra social se destruye, se llega a cegar piscinas populares que evocan el ‘hecho maldito’, el humanismo liberal retrocede a fondos medievales: pocas veces se ha visto aquí ese odio, pocas veces se han enfrentado con tanta claridad dos clases sociales”

Rodolfo Walsh, “Aramburu y el juicio histórico”, en Rodolfo Walsh, Operación Masacre, Ediciones de la Flor, 1972.

Documentos 5, 6 y 7:

  1. Relaciona estos fragmentos con el comportamiento del sector liberal y su relación con las fuerzas armadas.

  2. ¿Qué rol le asigna Mariano Grondona a las fuerzas armadas? ¿Cuestiona la interrupción de gobiernos democráticos o semi-democráticos? ¿Cuáles son sus argumentos?

  3. ¿Cuáles son los alineamientos sociales frente al golpe de Onganía según O’Donnell?



5.- “Vidas paralelas”

“Todos los regímenes políticos contienen fuerzas de reserva que aparecen solamente en las horas de crisis. En las naciones estables, estas fuerzas son apenas conocidas. En las naciones inestables, ocupan el centro del escenario. (...)

Entre 1958 y 1962, un hombre, el teniente general Aramburu, reforzó esa reserva institucional con su prestigio personal. A partir de 1962 comienza una profunda revisión en la estructura de nuestras fuerzas de reserva. (...) El teniente general Onganía crece y se afirma hasta desplazar al teniente general Aramburu. (...)

El hombre de reserva debe ser ‘representativo’: no tiene que estar identificado con ningún partido y, por consiguiente, todos los sectores deben ver en él a un aliado potencial. El hombre de reserva debe estar, también ‘disponible’, es decir, abierto a ‘cualquier’ eventualidad política o institucional. (...) El hombre de reserva, entonces, debe evitar con infinito cuidado los combates menores para tener sus fuerzas intactas en la batalla central. Finalmente, esta estrategia reclama una suprema virtud política: la virtud de la espera.”

Mariano Grondona. Primera Plana, 28 de diciembre de 1965.
6.- “El tirano es un monstruo, el dictador es un funcionario para tiempos difíciles” (Mariano Grondona)
7.- Antecedentes del golpe. “El golpe de junio de 1966 venía siendo abiertamente discutido y propiciado desde por lo menos un año antes. Cuando el 28 de junio de 1966, los comandantes en jefe de Ejército, Marina y Aeronáutica decidieron actuar, bastó con que el General Alsogaray, acompañado de una pequeña escolta, obligara al Dr. Illia a abandonar la Casa Rosada. En las Fuerzas Armadas casi no hubo oposición al golpe. Tampoco, salvo la actitud del Dr. Illia y sus colaboradores, hubo intento civil por impedirlo. En los días siguientes fue claro que - salvo el Partido Radical expulsado del gobierno, algunos pequeños partidos y buena parte de los medios universitarios - el golpe contaba con la aceptación de gran parte de la población y, por cierto, de casi todas las organizaciones de la sociedad.”

Guillermo O’Donnell. El estado burocrático autoritario, 1982.

8.- Analiza críticamente el acta de la Revolución Argentina:

¿Qué diferencias encuentras al comparar la etapa que se inicia con el golpe de 1966 con el funcionamiento del sistema político en la etapa anterior (1955-66)?-
Acta de la Revolución Argentina (fragmentos)

“(…) Esta trágica realidad lleva ineludiblemente a la conclusión de que las fuerzas armadas, en cumplimiento de su misión de salvaguardar los más altos intereses de la Nación, deben adoptar de inmediato las medidas conducentes a terminar con este estado de cosas (…). Por ello, resuelve:

-Constituir la Junta Revolucionaria con los comandantes en jefe de las fuerzas armadas de la nación, la que asume el poder político y militar de la República;

- Destituir de sus cargos al presidente y vice-presidente (…) y a los gobernadores y vice-gobernadores de todas las Provincias;

- Disolver el Congreso Nacional y las Legislaturas Provinciales;

- Separar de sus cargos a los miembros de la Corte Suprema de Justicia y al Procurador General de la Nación;

En: Caraballo-Charlier-Garulli. “Documentos de historia argentina. 1955-1976”, EUDEBA.
9.- Cordobazo (Mayo 1969)

a) Describe la siguiente imagen de una de las escenas del Cordobazo: (http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d6/Cordobazo.jpg)



b) mira el documental sobre el Cordobazo, producido por el Canal Encuentro, de casi 10 minutos de duración.

http://www.youtube.com/watch?v=0xGFyySJlsI&feature=related

¿Cuáles fueron los hechos que destaca el documental?

¿Qué relación establecieron los trabajadores y los estudiantes en las calles cordobesas?

¿Qué objetivo compartían?

¿Por qué se dice que el Cordobazo fue una “pueblada”?
Enlace de interés:

http://www.youtube.com/watch?v=ZnfGvZEb5LM
10. Agustín Tosco. Ética y compromiso

Tosco fue un importante dirigente obrero del gremio de Luz y fuerza, de activa participación en el Cordobazo. Formó parte, junto con Raimundo Ongaro, de la CGT de los Argentinos.

Tosco, grito de piedra, documental de Adrián Jaime y Daniel Ribetti, 1998.

Reconstruye, a partir del documental, el “perfil” de Agustín Tosco, sus ideas para asegurar la defensa de los intereses de la clase trabajadora.
11- Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (1970):

El siguiente fragmento de la respuesta de los Sacerdotes tercermundistas al Episcopado argentino nos ilustra sobre algunas de las características de la sociedad a fines de los 60 y comienzos de los 70. ¿Cuáles? ¿En qué sentido puede hablarse de radicalización política?

Averigua qué fue el Concilio Vaticano II y de qué manera influyó en los procesos políticos en América latina.

“Los obispos de Medellín fueron explícitos en pedirnos a los sacerdotes: ‘debemos agudizar la conciencia del deber de solidaridad con los pobres… que ha de significar hacer nuestros sus problemas y sus luchas… y saber hablar por ellos. Esto ha de concretarse en la denuncia de la injusticia y la opresión… Los sacerdotes para el Tercer Mundo fuimos explícitos (…): no condenar la violencia de los oprimidos sin una clara denuncia de la violencia institucionalizada de los opresores, causa de la violencia de los oprimidos (…). ‘Alimenta al que muere de hambre, porque si no lo alimentas, lo matas”.

Signos de Liberación, 1973. En Documentos…op. cit.

12.- La masacre de Trelew

Para completar el siguiente documento te recomendamos ver el documental “Trelew”, de Mariana Arruti.

Elabora una breve reflexión que explique la masacre de Trelew en el contexto de la crisis de la “Revolución Argentina”.

“Trelew no se parece en casi nada a la ciudad que era hace 35 años, cuando la vi por primera vez. Su población se ha multiplicado cuatro veces: de los veintiséis mil habitantes de entonces a los casi cien mil de ahora. En el centro abundan los cafés, los negocios atareados, los turistas que tratan de acercarse a las ballenas en el océano próximo. Sólo no han cambiado las ondulaciones que separan el casco urbano de la estepa, el té de la tarde que los galeses dejaron como una costumbre de siempre cuando colonizaron la región en 1865, las siestas inevitables.

El aeropuerto de 1972, donde se refugiaron y se rindieron sin condiciones los diecinueve guerrilleros fugitivos del penal de Rawson, ya no está donde estaba. (…)

A las pocas horas de llegar tuve que declarar como testigo ante el juez federal Hugo Sastre por un libro que publiqué en 1973, La pasión según Trelew. Allí se relata la fuga en masa de guerrilleros desde Rawson, el 15 de agosto de 1972, el fracaso de casi todos en alcanzar a tiempo el avión de Austral capturado por sus compañeros en Comodoro Rivadavia, y la rendición sin condiciones de los diecinueve que llegaron tarde y se quedaron en tierra, mientras los otros rezagados volvían a la cárcel.

Los que se rindieron fueron sacados de sus celdas la madrugada del 22 de agosto y ametrallados por los oficiales de la Marina encargados de su custodia. Así lo recuerda Trelew, el documental de Mariana Arruti que vi el día del 35° aniversario. Pocos relatos de esa tragedia sin drama –o de cualquier tragedia en general– me han parecido tan ascéticos y a la vez tan conmovedores. Arruti logra el prodigio de restablecer el pasado tal como fue –el pasado en sí que Proust aspiraba a resucitar– desplegando con prolijidad imágenes de los noticiarios, declaraciones de testigos y retratos silenciosos de los lugares tal como el tiempo los ha dejado. En sus primeros minutos, Trelew relata la solidaridad que poco a poco despertó entre los habitantes comunes de la ciudad cuando los primeros presos políticos llegaron al penal de Rawson y cómo se crearon amistades imposibles entre los que ya estaban en la ciudad y los familiares que iban llegando de lugares distantes con medicamentos y ropa. Casi en seguida, la película se detiene en los preparativos de una fuga en masa que parecía empresa de locos y que fracasa a última hora por una señal mal comprendida. (…)

Tanto el juez federal Hugo Sastre como la película de Mariana Arruti cuentan que la Marina sigue negándose a colaborar en la investigación. Nadie ha querido echar luz sobre un grave episodio de sangre que sigue atribuyéndose al descontrol de dos o tres oficiales navales durante la madrugada del 22 de agosto. Hubo dieciséis muertos aquel día –y casi todos ellos fueron rematados por una descarga final–, más tres sobrevivientes que inculparon a esos oficiales antes de que los tres desaparecieran a su vez, años más tarde, en los campos de tormento de la dictadura. Acaso los señalados tengan una versión indulgente de lo que hicieron pero, mientras sus camaradas de armas callen, los habitantes de Trelew y los que escriben esa historia seguirán creyéndolos culpables.
(…) La matanza de Trelew cambió los vientos de la política argentina y se convirtió en una semilla de odio. Aunque nadie lo sabía entonces, faltaban pocos meses para que Juan Perón regresara de su exilio de dieciocho años. El gobierno de Alejandro Lanusse prometía elecciones libres, sin proscripciones. Sin las heridas de Trelew, acaso habría sido más fácil apagar los incendios que vinieron después. Pero aquel 22 de agosto se abrió una grieta inútil, y por allí fluyó la sangre de mucha gente.
Tomás Eloy Martínez para LA NACION .

1973-1976

Retorno del peronismo

El retorno del peronismo –primero con Héctor J. Cámpora y luego con el el propio Perón- permitió la reedición del Pacto social entre Estado, trabajadores y empresarios.

El gestor de la política económica fue el ministro José Ber Gelbard.
*Gelbard, la historia secreta del último burgués nacional, documental de María Seoane y Carlos Castro.
Reconstruir el pensamiento de Gelbard, su concepción estratégica acerca del capitalismo a partir del video basado en el trabajo de María Seoane: El burgués maldito.

¿Qué rol le asigna Gelbard a la “burguesía nacional”?
Averigua qué destino le espera a Gelbard, a su familia y a sus bienes luego del golpe del 24 de marzo de 1976.
¿Qué es lo que realmente quiere destruir la dictadura con la represión e inhibición a José B. Gelbard? ¿Por qué?


1   2   3   4

similar:

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconLa Era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura. “La Sociedad Red”. Reseña crítica

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconLa sociedad contra el Estado” de Pierre Clastres

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconFicha 22. Estado y Sociedad en el mundo antiguo (Romero)

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconResumen Este artículo revisa los modelos del poder de Maturana, Canetti,...

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconRazón y libertad en la filosofía política de hegel: estado y sociedad...

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconSociedad- por Adrián Paenza |

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconJUÁrez: la soberanía y el territorio arturo Lomas Maldonado Universidad...

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconMovimiento autonomo estudiantil voluntario
«ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad», es la actividad humana tendente a gobernar o dirigir la acción del...

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconAldo Gonzalez representante estudiantil
«ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad», es la actividad humana tendente a gobernar o dirigir la acción del...

El estado neoconservador, el intervencionismo económico y la sociedad de los años treinta. En Noemí M. Girbal Blacha, Adrian Gustavo Zarrilli y Juan Javier Balza. Estado, sociedad y economía en la Argentina (1930 – 1997) iconVivimos en una sociedad alejada de la lectura en la que el éxito...






© 2015
contactos
l.exam-10.com