Título original: The last barrier






descargar 0.56 Mb.
títuloTítulo original: The last barrier
página13/13
fecha de publicación02.07.2016
tamaño0.56 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   13

A medida que la visión se iba desvaneciendo sentí que había tenido un vislumbre de comprensión de la perfección. Era posible aceptar de manera incondicional lo que es, lo que ha sido y lo que será. Todo estaba allí. No había principio ni fin; el Creador y lo creado eran uno. Todo es en un momento. Todo es El. Ese es el secreto de la predestinación. Nada ha sucedido jamás, porque todo está aquí.

La sobrecogedora presencia radiaba una paz que trascendía toda separación. Al darme cuenta de la Unidad y Perfección de Dios, El y yo fuimos uno y la paz que sentí en El estaba dentro de mí. Parecía que ya no había nada más que hacer. Sólo quedaba ser.

Permanecí sentado en la montaña Mirándolo. En la conciencia no hay tiempo. La tierra gira, las estaciones pasan, los hombres y mujeres nacen y mueren, mundos surgen y desaparecen, todo allí, en el espacio en que estaba sentado. Todos los maestros, santos y profetas de todas las épocas se manifestaron en esa escena y después de contar su historia desaparecieron en la eternidad del Ser. En esa paz perfecta me di cuenta de que todos los grandes maestros surgían de esa presencia del Ser y trasmitían su enseñanza, igual que los soles y las estrellas, los relámpagos y la lluvia, y los niños que nacían. Luego oí la voz de Hamid.

‘Es hora de que abras los ojos. Pero prepárate con cuidado, porque lo que verás te sacudirá. Es la última prueba en esta etapa del viaje juntos, la última barrera que debes cruzar.

'Quiero que lentamente traigas tu conciencia nuevamente al mundo. ¿Puedes sentir tu cuerpo? Bien. Ahora trata de sentir tu respiración. Escucha el latido de tu corazón, siente la sangre que corre por tus venas. Mueve los dedos un poco. Siente tu cuerpo. Huele el aire de la montaña, traga saliva...'

De pronto me sentí muy confundido. No me encontraba en el mundo real que había estado experimentado ni parecía estar en el mundo que había dejado en el valle. Podía oír la voz de Hamid, pero para mi asombro no sabía de dónde provenía. Moví los dedos, respiré profundamente. Traté de hacerme consciente de mi cuerpo sentado allí en la montaña interior.

'Ahora, muy lentamente, abre los ojos.'

De pronto supe lo que era estar completamente solo. ¡No había nadie allí!

Cerré los ojos nuevamente y traté de comprender. ¿Estaba soñando? ¿Dónde me encontraba? ¿Dónde estaba Hamid? ¿Dónde estaba el Maestro que Hamid había llamado el "Hombre Perfecto"? Estaba completamente solo, fuera de la caverna en la montaña interior.

No había nadie allí, ni siquiera una piedra sobre la que pudiera haber estado sentado. Frente a mí había una cueva. Detrás, se extendía el valle y el sendero que había ascendido para llegar a ese lugar. No me atreví a mover la cabeza; sólo trataba de percibir con los ojos lo que estaba sucediendo.

'Ahora vuélvete y mira al valle, ¡hazlo! Gira ahora. Hazlo.' Lentamente me di vuelta. ‘Mira el valle. Ese es tu mundo. En el valle hay personas que esperan ascender esta montaña para conocer la Verdad. Ahora tienes una última tarea. Como acto de dedicación a este mundo debes por fin entregar tu vida para una vida de servicio.

‘No había un Maestro en la montaña. Fue un juego de la imaginación, y sin embargo es así: no conocemos el amor hasta que llegamos a amar a Dios de manera perfecta. El amor nace en ti cuando te entregas a Dios para que sólo exista El, y de este modo la posibilidad del hombre perfeccionado. Todo lo que siempre te fue preciso conocer está aquí, ahora, dentro de ti. Al morir a ti mismo renaces en la eternidad en la que todo lo que fue y será espera ser liberado para llevar vida a la humanidad muriente. Esta es una libertad terrible, pero es la única libertad real.'

Una vez más miré alrededor. No había nadie allí, nada se movía en el polvo del camino, no había siquiera la piedra sobre la cual estuviera sentado. Yo estaba solo.

Respiré lentamente y en silencio, observando el subir y bajar de mi respiración. Mi espalda dolía en el lugar del contacto contra la dura corteza del olivo. Mis piernas cataban acalambradas y no tenían sensibilidad. Seguramente estuve sentado allí mucho tiempo. La escena había cambiado. El valle que se extendía ante mí había dejado lugar al lecho seco de un río que llegaba hasta el mar. Las cigarras en el olivar producían un sonido constante y desde la distancia llegaba el sonido del surf de la bahía.

Luego sentí una mano sobre mi brazo y al levantar la mirada encontré los ojos de Hamid. Brillaba en ellos profundamente el amor y la confianza. Sonrió. ‘Ven, Reshad’, dijo, 'volvamos a casa. Nos están esperando.'

Este libro se terminó de imprimir en

Ripari S. A. Juan Gregorio Lemos 246

Buenos Aires - Argentina




1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   13

similar:

Título original: The last barrier iconTÍtulo original: ai-mei título ingléS

Título original: The last barrier iconTitulo original: the way of intelligence

Título original: The last barrier iconTítulo do original em inglês

Título original: The last barrier iconTítulo de la obra original

Título original: The last barrier iconTítulo original IL pendolo di Foucault

Título original: The last barrier iconTítulo Original: Confessions (1996)

Título original: The last barrier iconTítulo Original: Deception Point

Título original: The last barrier iconTítulo original: Mother Teresa

Título original: The last barrier iconTítulo Original: Confessions (1996)

Título original: The last barrier iconTitulo del original: The Devils of Loudun






© 2015
contactos
l.exam-10.com