Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel






descargar 67.98 Kb.
títuloProf. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel
fecha de publicación26.06.2016
tamaño67.98 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos


Prof. Dr. Don JUAN BUSTOS RAMIREZ

1935-2008

+ Paz en su tumba

El 07 de agosto del 2008, falleció el eximio penalista Prof. Dr. Don Juan Bustos Ramírez en Santiago de Chile. Extraordinario maestro e ilustre parlamentario, a su muerte ejercía el cargo de Presidente de la H. Cámara de Diputados, siendo un conspicuo militante del Partido Socialista. El Prof. Bustos era parte de la vanguardia de los penalistas críticos del mundo hispanoparlante, como nos denominara el querido amigo y profesor Don Eugenio Raúl Zaffaroni en uno de sus libros (En busca de las penas perdidas, Temis, 2da.Edición, 1990, p. 91), junto a Emiro Sandoval Huertas, Juan Fernández Carrasquilla, Esteban Righi, Luis de la Barreda Solórzano y Francisco Muñoz Conde. Conocí al maestro Juan Bustos en las Jornadas Internacionales de Derecho Penal que promoviera, el también extraordinario maestro colombiano don Alfonso Reyes Echandía, en el Externado de Bogotá en 1981. La antorcha que prendió Juan Bustos no se apagará jamás, para bien del pensamiento penal hispanoamericano, hoy sumido en el dolor ante su partida. Nos inclinamos reverente ante la tumba del amigo, del jurista y del maestro, que recibe nuestro compungido adiós académico!

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel





Portada biografías parlamentarias > Juan José Bustos

Juan José Bustos Ramírez - Diputado

Último período: 2006- 2010
Última militancia política: Partido Socialista de Chile

Nació en Santiago, el 8 de diciembre de 1935; hijo de Juan Bustos y Dorila Ramírez Aristi.

Se casó con Eliana Fuentes y en segundo matrimonio, con Claudia Chaimovich; tuvo siete hijos.

Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional, entre 1949 y 1954; luego de finalizar la etapa escolar, ingresó a la Universidad de Chile, Facultad de Derecho, donde se recibió de abogado en 1959; la memoria se tituló "El concurso ideal de delitos".
Durante el período de estudiante universitario se desempeñó como ayudante en diferentes cátedras, como en la de Historia del Derecho, a cargo del académico Jaime Eyzaguirre.

En 1960 estuvo y estudió en España; se fue con una beca del Instituto de Cultura Hispánica y se incorporó a un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid; se graduó y la tesis se llamó "Los elementos objetivos y subjetivos en la teoría de la acción".

En 1962 se trasladó a Alemania, mediante una beca de Deutsche Akademische Austauschdienst, DAA, donde realizó un doctorado en la Universidad de Bonn; defendió la tesis "Culpa y finalidad" y obtuvo el título de Doctor en Derecho. Estudió bajo la dirección del profesor Hans Welzel, quien, en ese entonces, revolucionaba el ambiente jurídico penal, con su teoría de la acción finalista.

En 1965 regresó a Chile y se incorporó como investigador, al Seminario de Derecho Penal, Facultad de Derecho, Universidad de Chile, dirigido por Álvaro Bunster. En 1966 fue profesor contratado de la Universidad de Chile, Valparaíso y en 1968 asumió como profesor titular de Derecho Penal, en la Universidad de Chile, Santiago. Posteriormente fue designado director del Departamento de Ciencias Penales y Criminológicas de la misma Universidad.

Paralelamente, fue asesor jurídico del Ministerio del Interior.

Después del Golpe Militar, se fue exiliado a Buenos Aires, Argentina; aquí fue detenido, en octubre de 1975, en la llamada "Operación Cóndor" de las dictaduras del Cono Sur. Permaneció seis meses en prisión y logró su libertad gracias a la gestión del profesor Armin Kaufman y a las autoridades alemanas.
Retornó a Alemania, donde la Fundación Alexander Von Humboldt le otorgó una beca para realizar un doctorado y a su vez, dictó clases de Derecho Penal Comparado en la Universidad de Bonn.

En 1982 se desempeñó como profesor adjunto de Derecho Penal en la Universidad Autónoma de Barcelona, gracias a una invitación del académico Juan Córdoba Roda. En esta misma ciudad, ejerció como Ministro Suplente de la Audiencia entre los años 1986 a 1987.

En 1989 regresó a Chile y retomó su labor de académico de Derecho Penal; ingresó como tal a la Universidad Diego Portales y Andrés Bello. Posteriormente le fue devuelto su cargo de profesor titular en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. En 1993 fue nombrado miembro del Consejo Nacional de Televisión, cumpliendo dicho cargo hasta 1997.

De manera simultánea, en 1995 se desempeñó como Director del Doctorado en Derecho y Economía en la Universidad SEK.
Por otra parte, en 1996 fue abogado integrante de la Corte de Apelaciones de San Miguel. Además, fue abogado de la familia Letelier en el juicio contra el General (R) Manuel Contreras.
En 1955, a los 20 años de edad ingresó al Partido Socialista. Ocupó los cargos de secretario político de la 1ª comuna de Santiago, 1968 a 1969; y de secretario regional centro, entre 1970 y 1973. Más adelante, en 1996 fue miembro del Comité Central y de la Comisión Política; ese mismo año, pasó a ser Secretario Nacional de Organización.

En 1997 fue electo diputado por el Distrito N°12, comunas de "Limache, Quilpué, Villa Alemana y Olmué", V Región, período 1998 a 2002; integró la Comisión Permanente de Constitución, Legislación y Justicia.

En diciembre de 2001 fue reelegido diputado, en representación del Partido Socialista, por el mismo Distrito, período 2002 a 2006; integró la Comisión Permanente de Constitución, Legislación y Justicia, la que presidió durante un tiempo; y la de Familia.

Miembro de la Comisión Especial Sobre Seguridad Ciudadana.

En diciembre de 2005 fue nuevamente reelecto diputado, por el mismo Distrito Nº12, V Región, período 2006 a 2010; continuó integrando la Comisión Permanente de Constitución, Legislación y Justicia; y miembro de la Comisión Especial de Libertad de Expresión y Medios de Comunicación.

Asumió la presidencia de la Cámara, el 13 de marzo de 2008.
En misión al exterior, ha ido a China, a la Segunda Reunión de la Comisión de Diálogo Político con la Asamblea Popular China. Y a Indonesia, a la Asamblea de la Unión Interparlamentaria.

Miembro del Grupo Interparlamentario Chileno-Alemán, Chileno - Británico, Chileno-Chino, Chileno-Francés, Chileno-Sirio; Chileno Argelino; y Chileno-Austríaco.

Entre otras actividades, se dedicó a escribir y produjo una gran cantidad de monografías, como también, artículos en publicaciones periódicas, especialmente en distintas materias del Derecho Penal; ha publicado y publica, además de Chile, en Argentina, Colombia y España.

Socio del Instituto Chileno-Alemán de Cultura.

El 24 de julio del presente, fue internado en la Clínica Alemana en Santiago, debido a una descompensación respiratoria; padecía de un cáncer hepático.

Falleció en Santiago, el 7 de agosto de 2008, a las 10.47 hrs., a la edad de 72 años.


Bibliografía

Del Autor:

- La abolición del sistema penal : inconvenientes en Latinoamérica / Mauricio Martínez Sánchez y Juan Bustos Ramírez.-- Bogotá, Colombia: Temis, 1990.-- 125p.

- Acerca de la cárcel / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Cuadernos de análisis jurídico: Serie seminarios / Escuela de Derecho, Universidad Diego Portales. (Santiago, Chile). No.24 (mar.1993), 100p.

- Bases críticas de un nuevo derecho penal / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica ConoSur, 1994.-- 199p.

- Coca cocaína : política criminal de la droga / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica ConoSur, 1995.-- 146p.

- Concurso ideal de delitos / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Universitaria, 1962.-- 115p.

- El concurso ideal de delitos / Juan Bustos Ramírez.-- (tesis para optar al título de abogado, Universidad de Chile).

- La configuración institucional y orgánica del ministerio público / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Revista de ciencias penales / Instituto de Ciencias Penales. (Santiago, Chile). (1990/1993), p.211-216.

- Una constitución para los ciudadanos / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Ciudadanía en Chile: el desafío cultural del nuevo milenio.-- Santiago, Chile: Ministerio Secretaría General de Gobierno, División de Organizaciones Sociales, 1999.-- p.149-155.

- Culpa y Finalidad / Juan José Bustos Ramírez.-- (tesis doctorado en la Universidad de Bonn).

- Culpa y finalidad: los delitos culposos y la teoría final de la acción / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica de Chile, 1967.-- 85p.
- El delito culposo / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica de Chile, 2002.-- 120p.


- Los delitos contra la hacienda pública: bien jurídico y tipos legales / Javier Boix Reig y Juan Bustos Ramírez.-- Madrid, España: Tecnos, 1987.-- 111p.


- Derecho penal chileno: parte especial / Sergio Politoff, Francisco Grisolía y Juan Bustos Ramírez.-- 2a.ed.-- Santiago, Chile: Jurídica Congreso, 2006- .-- v.


- Un derecho penal del menor / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica ConoSur, 1992.-- 348p.


- El derecho penal del niño-adolescente: estudio de la ley de responsabilidad penal del adolescente / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Ediciones jurídicas de Santiago, 2007.-- 210p.

- Derecho Penal Latinoamericano comparado / Juan Bustos Ramírez y Manuel Valenzuela Bejas.-- Buenos Aires, Argentina: Depalma, 1981.-- 4v.

- Efectividad de las penas y reinserción social / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Revista chilena de ciencia penitenciaria y de derecho penal / Gendarmería de Chile. (Santiago, Chile). No.19 (ago./ene.1993/1994), p.25- 33.

- Los elementos objetivos y subjetivos en la teoría de la acción / Juan José Bustos Ramírez.-- (tesis doctorado en la Universidad de Madrid).

- Entrevista : Juan Bustos Ramírez, "Salvadores del niño y retribucionistas en los extremos del debate".-- EN: Boletín jurídico del Ministerio de Justicia. (Santiago, Chile). Año 1, no.1 (sept.2002).

- Hacia una propuesta de trabajo institucional en el tema del comercio y explotación sexual / Juan Bustos Ramírez.-- EN: El observador / Servicio Nacional de Menores. (Santiago, Chile). No.15 (2o.trim.2000), p.42-50.

- In-seguridad y lucha contra el terrorismo / Juan Bustos Ramírez.-- EN: El derecho ante la globalización y el terrorismo: "cedant arma togae": actas del Coloquio Internacional Humboldt, Montevideo abril 2003.-- p.403- 410.
- Inseguridad y lucha contra el terrorismo / Juan Bustos Ramírez.--

- Introducción al derecho penal / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica Ediar-ConoSur, 1989.-- 237p.

- Lecciones de derecho penal / Juan Bustos Ramírez y Hernán Hormazábal Malarée.-- Valladolid, España: Trotta, 1997-1999.-- 2v.

- Manual de derecho penal: parte especial / Juan Bustos Ramírez.-- 2a.ed.-- Barcelona, España: Ariel, 1991.-- 413p.

- Manual de derecho penal: parte general / Juan Bustos Ramírez.-- 3ra.ed.-- Barcelona, España: Ariel, 1989.-- 425p.

- El Ministerio Público / Juan Bustos Ramírez y José María Paz.-- Santiago, Chile: Jurídica ConoSur, 1995.-- 239p.

- Nuevo sistema de Derecho Penal / Juan Bustos Ramírez.-- Madrid, España: Trotta, 2004.-- 142p.

- Obras completas / Juan Bustos Ramírez.-- Lima, Perú: Ara Editores, 2004.-- 2v.

- Pena y Estado: función simbólica de la pena / Juan Bustos Ramírez.-- Santiago, Chile: Jurídica Cono Sur, 1995.-- 122p.

- El pensamiento criminológico / Roberto Bergalli y Juan Bustos Ramírez.-- Bogotá, Colombia: Temis, 1983.-- 2v.

- Perspectivas actuales del Derecho Penal Económico / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Gaceta Jurídica. (Santiago, Chile). Nº132 (jun.1991), p.7-15.

- El poder penal de Estado: homenaje a Hilde Kaufmann / Roberto Bergalli y Juan Bustos Ramírez, comp.-- Buenos Aires, Argentina: Depalma, 1985.-- 417p.

- Política criminal y dogmática / Juan Bustos Ramírez.-- EN: El poder penal del Estado : homenaje a Hilde Kaufmann / Roberto Bergalli y Juan Bustos, com.-- Buenos Aires, Argentina: Ediciones Depalma, 1985.-- p.123-133.

- Política criminal y Estado / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Gaceta Jurídica. (Santiago, Chile). Nº194 (ago.1996), p.20-26.

- Presente y futuro de la victimología / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Revista de ciencias penales / Instituto de Ciencias Penales. (Santiago, Chile). T. XL, no.1 (1990/1993), p.9-48.
- Prevención y teoría de la pena / Luigi Ferrajoli y Juan Bustos Ramírez. Santiago, Chile: Jurídica Cono Sur, 1995.-- 236p.


- El principio de la probidad administrativa: aspectos de la reforma penal de la probidad, en la Ley N°19.645, de 1999, que modifica disposiciones del Código Penal que sancionan casos de corrupción / Juan Bustos Ramírez y Rodrigo Medina Jara.-- EN: La administración del Estado de Chile, decenio 1990-2000.-- Santiago, Chile: Universidad de Chile, Facultad de Derecho, 2000.-- p.681-702.

- Prisión preventiva y libertad condicional / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Revista del abogado / Publicación del Colegio de Abogados de Chile. (Santiago, Chile). (nov.1994), p.24-27.

- La problemática de las medidas sustantivas y alternativas / Juan Bustos Ramírez.-- EN: De las penas: homenaje al profesor Isidoro de Benedetti.-- Buenos Aires, Argentina: Depalma, 1997.-- p.91-97.

- El proyecto de ley de protección civil del honor y de la intimidad de las personas / Juan Bustos Ramírez.-- EN: Expresarse en democracia: entre el derecho y el deber. Reflexiones académicas y parlamentarias / María Francisca Quiroga M. y Bernardo Navarrete Y., coord.-- Santiago, Chile: LOM Ediciones, 2004.-- p.79-85.

- Victimología, presente y futuro: hacia un sistema penal de alternativas / Juan Bustos Ramírez.-- Barcelona, España: PPU, 1993.-- 128p.






El adiós a un hombre de ley

Pesar

Por Julio Maier *

El 7 de agosto falleció en Santiago de Chile Juan Bustos Ramírez, chileno hasta los tuétanos y latinoamericano por convicción, presidente de la Cámara de Diputados de su país, notable jurista latinoamericano, defensor de los derechos humanos tanto en la teoría como en la práctica. En este último sentido, representó a la familia del asesinado canciller chileno Orlando Letelier y logró la condena de los jefes de la DINA (servicio secreto chileno en la época pinochetista), generales Contreras y Espinoza, a la familia de Jaime Aldoney, dirigente desaparecido de la Unión Popular, y a su partido, el socialismo, en conjunto con familiares de detenidos y desaparecidos en el proceso contra el dictador Augusto Pinochet. Su vida política estuvo firmemente unida al Partido Socialista y, precisamente, a la defensa de los derechos humanos. Recuerdo que, aun remando en contra de la marea política de la época, que por oportunismo toleraba reglas antidemocráticas en la Constitución chilena dejada como legado al alma por el dictador al deponer su cargo (senaduría ad vitam), él encabezó la resistencia a reconocer esas reglas. Visitó Buenos Aires muchísimas veces, incluso por razones de familia. Pero su vínculo vigoroso con la Argentina y con Buenos Aires, quizás su segunda patria chica, se cimentó en la década del ’70, cuando se exilió aquí, donde fue apresado, encarcelado y separado de su familia, condición en la que permaneció cerca del año hasta que un movimiento internacional de juristas lo rescató y pudo viajar a la República Federal de Alemania, a su capital de entonces, Bonn, cuya universidad lo tuvo entre sus miembros. De esa época proviene la mayoría de los recuerdos y anécdotas argentinos sobre Juan, que seguramente repasaremos con otros amigos una y otra vez en el futuro, para recordarlo. También estoy seguro de que sus amigos argentinos llorarán hoy y extrañarán mañana al Mapuche, como aquí lo apodamos cariñosamente. A su familia, a Claudia y a sus hijos, y a todos los amigos chilenos, nuestro pésame y nuestra compañía en su dolor. A ellos les decimos que creemos, con el poeta español, que, más tarde o más temprano, nos traerá harto consuelo su memoria.

* Profesor consulto de Derecho penal y procesal penal de la Universidad de Buenos Aires

Deja su vida como ejemplo

Por Eugenio Raúl Zaffaroni *

El jueves 7 falleció en Santiago el Prof. Juan Bustos Ramírez, presidente de la Cámara de Diputados de Chile. Para muchos esta noticias puede ser un dato más de obituario político, pero quienes hemos seguido su límpida trayectoria científica y política a lo largo de décadas podemos testimoniar la magnitud de esta ausencia para la institucionalidad en nuestra región, sin que el peso de la amistad enturbie la objetividad del juicio.

Juan Bustos se doctoró por los sesenta en Madrid y luego en Bonn, con el famoso Hans Welzel, siendo uno de los pioneros de la renovación de la dogmática penal en América latina. Fue luego profesor de derecho penal en la Universidad de Chile y militante desde 1965 del Partido Socialista.

El golpe terrorista lo obligó a asilarse en la embajada de Honduras, obteniendo el permiso de salida para ese país. Desde Honduras –ingenuamente– volvió al Sur, a nuestro país, donde por presión de la dictadura pinochetista fue prisionero en la cárcel de Resistencia, hasta que merced a los esfuerzos de colegas argentinos y a la mediación personal del profesor alemán Armin Kaufmann (quien vino personalmente a la Argentina a ese efecto), la dictadura lo dejó partir para Alemania, donde fue recibido con una beca de la Fundación Alexander von Humboldt.

Pasó luego a España, obteniendo por concurso la cátedra de La Laguna primero y luego de la Universidad de Barcelona. Allí encontró la calma que le permitió escribir las obras más importantes que nos deja, entre las que destaca una magnífica exposición general del derecho penal.

En 1990 volvió a Chile, se reincorporó a la vida académica de su patria y también a la actividad política. Desde su regreso se caracterizó como abogado de víctimas de la dictadura –como la familia Letelier– y gracias a su tenacidad y conocimientos obtuvo la condena de varios criminales contra la humanidad.

Desde 1998 era diputado y con su saber jurídico y su personalidad equilibrada se ganó el respeto de todo el arco político chileno, lo que le valió que coronara su carrera política como presidente de la Cámara.

Entre los colegas latinoamericanos, Juan era una de las voces más respetadas, además del amigo afectuoso y solidario, al que los avatares de su agitada existencia no le habían dejado odios ni rencores, sino sólo la conciencia limpia de una trayectoria coherente puesta reiteradamente a prueba con exilios, envidias y obstáculos, que siempre supo vencer con tesón y trabajo, como que siempre brilla lo que por fuerza debe brillar.

Nos queda su obra, el recuerdo de su amistad y, por sobre todas las cosas, deja a las nuevas generaciones de penalistas su vida como ejemplo del científico auténtico, que se mueve en un mundo real y conflictivo y que hacerlo le vale enormes sacrificios y dolores personales, como que ese ha sido el destino de todos los grandes.

* Ministro de la Corte Suprema de Justicia.

Noticia

EL PRUDENTE ARQUERO: elegía a Juan Bustos Ramírez

Sábado 9 de Agosto del 2008

por Rodrigo De Los Reyes Recabarren rodrigodlr@patagoniachile.cl

 

Las banderas de la causa de los DD.HH están de luto. Y las banderas de la Justicia y del derecho justo también. Ha dejado de existir, físicamente, el Presidente de la Cámara de Diputados, el académico, el político de ideas socialistas, el padre de familia, el amigo y compañero. Pero sobre todo ha partido el abogado defensor de los derechos humanos.
Recuerdo que me encontraba en Santiago de Chile, ése histórico miércoles 25 de Enero de 1995, cuando por las pantallas de un TV, en algún lugar de la capital, miré y escuché emocionado al abogado Juan Bustos Ramírez, quién con seguridad –y sin duda que apoyado por todas las fuerzas de la historia- iniciaba su célebre alegato en representación de la familia Letelier Morel, en la causa conocida como “El Caso Letelier” que buscaba condenar a los criminales responsables del asesinato del ex canciller Orlando Letelier, ocurrido en Washington D.C. en septiembre de 1976, por los delitos de homicidio calificado y uso de pasaportes falsos.
“Vuestra Excelentísima: Justicia, eso es únicamente lo que solicitan mis representados. Ya desde Aristóteles a Santo Tomás se ha señalado que la justicia es la virtud plena. Y Aristóteles, con aquella metáfora del prudente arquero que lanza su flecha –y la prudencia es inherente a la administración de justicia-, señalaba que lo justo es lo exacto. No es lo excesivo, pero en modo alguno es tampoco lo ínfimo.” Fue la primera frase con que el abogado Juan Bustos inició su contundente alegato, que interpretó a miles de ciudadanos, que en distintos lugares de Chile, se reunieron alrededor de un televisor para mirar y escuchar los históricos alegatos de los 5 abogados – Juan Bustos, Fabiola Letelier y Luis Bates por las víctimas; y Sergio Miranda Carrington y Miguel Retamal por los victimarios, que tuvieron todas las garantías del debido proceso. Garantías que nunca reconocieron para sus víctimas. Muchos de esos crímenes siguen en la impunidad.
Juan Bustos Ramírez destacó en el campo del derecho penal. Su labor es reconocida en Chile y también en el mundo entero, sobre todo en España y Alemania, especialmente por la traducción de la obra “Derecho Penal Alemán” de Hanz Welzel, un clásico para los abogados penalistas del mundo entero.
Es en el campo de la defensa de los derechos humanos donde se recordará a al abogado Juan Bustos. Su inclaudicable voluntad por buscar justicia y el debido castigo a los que cegaron la vida de chilenos y chilenas, evidencia aún más la actitud amnésica de muchos de sus compañeros de partido, que en más de una oportunidad han tenido actitudes vacilantes a la hora de poner en la discusión pública, sobre todo parlamentaria, la imperiosa necesidad de derogar el Decreto Ley 2191 de Amnistía.
Fueron muchas las causas sobre violaciones a los DDHH. en las que Juan Bustos intervino como abogado. Sin duda quedará en la retina de la historia el miércoles 25 de Enero de 1995, cuando se transmitieron por televisión, en forma directa, los alegatos del “Caso Letelier”. Este abogado, que del derecho hizo un instrumento de justicia y verdad, concluyó su alegato expresando: “Mas tarde o más temprano el destino se cumple y la justicia se impone aunque los criminales se hayan imaginado lo contrario. Ya Shakespeare nos relataba que Macbeth siempre confió en su poder omnímodo que sus crímenes nunca serían castigados, porque el bosque nunca se movería. Pero el bosque anduvo y Macbeth pagó sus crímenes. Pero ha llegado la hora en que el destino se cumpla. Ha llegado la hora en que la justicia se imponga y que los criminales reciban la pena señalada en la ley. Que se imponga a Manuel Contreras y Pedro Espinoza la pena de presidio perpetuo. Esa es la pena prudente, esa es la pena exacta, esa es la pena justa.”

8 de Agosto de 2008

Comentario político

La muerte de un hombre digno
La dictadura y, durante muchos años, la política y la prensa uniformadas, se empeñaron en presentarlo como un extremista, como un eco lejano del hecho que su nombre apareciera en el Primer Bando de la Dictadura Militar conminado a entregarse. Felizmente no cayó en la tentación de creer que lo tratarían como un ciudadano decente.

Santiago Escobar Sepúlveda *

Es duro y difícil escribir el epitafio de un amigo entrañable. Decir o explicar por qué uno lo quiso y respetó tanto. Porqué lo extrañará en su ausencia. Y no se me ocurre otra palabra que dignidad. Porque si dignidad es lo que nos hace sentir valiosos más allá de nuestra condición material o social, si significa respeto recíproco, o el abogar porque una persona no quede entregada al arbitrio de otra bajo ninguna circunstancia, si implica excelencia, decoro o autoridad, la palabra dignidad es la que mejor describe a Juan Bustos Ramírez.

Quienes lo conocimos sabemos que se trataba de un hombre enteramente carnal. Lleno de certidumbres y dudas como cualquier otro ser humano. Con las mismas pasiones, miedos o emociones que cualquiera de nosotros. Pero era en eso donde demostraba su grandeza. Pues llevaba adelante sus convicciones, sin aspavientos ni desgarros, de una manera suave y sutil, como si los peligros fueran figuraciones menores del poder. De una manera tan natural que costaba pensar que tras ese ser sencillo había toda la grandeza que hoy el país descubre.

Tal vez el rasgo que más le distinguió es su austeridad frente al uso del poder político. Pese a que estuvo desde muy temprano en su vida investido de múltiples atributos del poder, siempre tuvo un rechazo natural a que algo o alguien de su entorno fueran beneficiados por éste. Le costaba mucho pedir favores para sí, no en cambio para otros. Tenía el don de la representación. Si el socialismo es efectivamente la lucha contra los privilegios, cualesquiera ellos sean, Juan encarnó toda su vida ese principio.

Era de una sencillez inaudita y jamás lo vi humillar a alguien, ni sacar a relucir su pedigree intelectual o político para conseguir algo. Con algunos amigos del Regional Santiago Centro del Partido Socialista donde era el Secretario Político durante la UP, le decíamos “el vietnamita”. No solo por su aspecto menudo y achinado, sino también por la profundidad de sus convicciones, y su paciencia y tenacidad para sostener sus argumentos.

A veces sentíamos su mirada socarrona cuando finalmente decíamos que si, luego de horas de discusión. Pero también sabía contar y sumar, y aplicaba las mayorías de manera implacable.

Esa fue la paciencia y tenacidad que exhibió Juan Bustos, el jurista, que imperturbable alegó, en nombre de la humanidad y los derechos humanos ante la Corte Suprema, contra el peor torturador de nuestra historia. Nadie podía imaginar que detrás de su voz firme y pausada había un sobreviviente de la Operación Cóndor en Argentina, a quien sólo el amplio reconocimiento internacional le salvó la vida.

Yo lo conocí en la Escuela de Derecho de la U, y al ingresar al Partido Socialista, lo empecé a tratar personalmente. No tuve la suerte de que fuera mi profesor pero sí la de que me considerara su amigo. Desaprensivos e igualitarios como éramos los jóvenes de ese tiempo, tardé en darme cuenta de quien era, del prestigio y respeto internacional de que estaba rodeado.

La dictadura y, durante muchos años, la política y la prensa uniformadas, se empeñaron en presentarlo como un extremista, como un eco lejano del hecho que su nombre apareciera en el Primer Bando de la Dictadura Militar conminado a entregarse.

Felizmente no cayó en la tentación de creer que lo tratarían como un ciudadano decente. Lo que la Dictadura pretendía era borrar cada huella del asesinato de René Schneider, Comandante en Jefe del Ejército, en cuyo caso Juan Bustos había sido clave como abogado acusador. El Fiscal Militar del caso, a la sazón Jefe de la Segunda División del Ejército con asiento en Santiago, era Augusto Pinochet Ugarte, entonces un obsecuente general que se dedicaba a filtrar información del caso a periodistas del diario Puro Chile para congraciarse, y que luego amnistió a los asesinos.

Su partido tiene ahora la compleja misión de designarle un reemplazante. Que pueda encarnar sus mismos valores, o al menos sea un homenaje fiel de ponderación para un hombre digno, cuya pérdida todos lamentamos. Ojalá lo haga. Por el momento, creo sinceramente que con el tiempo, poco a poco, nos iremos dando cuenta que su aporte al desarrollo de los valores cívicos, a la igualdad y la democracia tiene una dimensión incalculable.

Santiago Escobar S./Cientista político y experto en defensa.

Llueven peces
Por Alejandro W. Slokar *
Cuando en la tristeza y desazón del exilio hondureño llovieron peces vivos en la cabeza de nuestro querido Juan Bustos Ramírez, Eduardo Galeano buscó encontrar en su asombro una misteriosa señal que le indicaba el destino. Ocurrió ello cuando no había podido con él aquel Estado terrorista que para practicar cautiverios, torturas y desapariciones había usurpado La Moneda y extendido su plan genocida en todo el Cono Sur. Entonces, gracias al oportuno auxilio de sus colegas de generación en nuestro país, la burocracia no tuvo más remedio que despacharlo sin rumbo, para que prodigara lo que su temprana formación de Bonn le facilitó divulgar sin deformación: los límites a la arbitrariedad pública derivados del finalismo penal.

Los años de su forzado reingreso europeo proyectan una década más tarde el desarrollo de su singular modelo teórico integrado, en donde a la rígida estrechez técnico-normativa supo sumar el compromiso de la crítica criminológica. La melancólica evocación de su recuerdo me devuelve a su visita en la primavera democrática de entonces, cuando recién graduados fuimos permeados por sus ideas de progreso del Derecho y de la sociedad a través de sus lecciones y aportes a la más ambiciosa reforma procesal públicamente encarada desde el que fuera Consejo para la Consolidación de la Democracia, tan necesario entonces como quizás en los días que corren.

A partir de ese encuentro, y merced a su inmensa generosidad, tuve el privilegio de recibir sus enseñanzas doctorales durante los imborrables años de Barcelona, en las que el profesor evitaba cualquier grandilocuencia o alarde retórico, y hasta aceptaba humilde y cordialmente algunos desvaríos de becarios sudamericanos, para quienes su presencia –más allá de guía y conducción en el rumbo jurídico– era testimonio de trayectoria y compromiso con los derechos humanos y los valores democráticos.

No fue sino esa responsabilidad la que tras el largo destierro lo devolvió a su país para emprender como abogado del foro el reclamo tenaz de verdad y justicia por las atrocidades de la feroz dictadura pinochetista, y así procurar impedir que la muerte y el atropello nunca más volvieran a su tierra. Aunque, sabedor de que para ello un Estado de derecho necesita del mayor fortalecimiento a través de la gestión militante, como buen tributario de las lecciones de Goethe –para quien “pensar es fácil, actuar es difícil, y actuar siguiendo el pensamiento propio es lo más difícil del mundo”— se comprometió para resultar electo tres veces diputado por el Partido Socialista y distinguido en marzo pasado como presidente de la Cámara de Diputados. Desde allí rechazó el embate de la siempre autista derecha securitaria y se empeñó en estimular toda reforma constitucional de la legislación para recuperar en clave contemporánea los dictados del Código Penal tipo en Latinoamérica.

Desde luego que para quien tanto pensó e hizo pensar y actuó e hizo actuar, sus ideas y obra trascienden los límites de lo que se empeña –fatalmente, sin éxito– en no ser una sentida necrológica. Hace escasas horas Juan falleció en su Santiago de Chile natal, y no exagero si afirmo que todos cuantos lo admiramos, dondequiera que hayamos estado, nos detuvimos a mirar al cielo para ver llover peces y evocar la memoria de su sereno y luminoso progresismo.

* Secretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia. Argentina

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconProf. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel icon1137 Alfonso VII de Leon y Castilla y Alfonso Enriquez de Portugal...

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconProf de Educación Secundaria en Lengua y Literatura Didáctica Especial...

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconDiálogos con María Zambrano II

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconGuión benito Zambrano & Ernesto Chao

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconGuión benito Zambrano & Ernesto Chao

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconDelirio del incrédulo (María Zambrano)

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconGuión benito Zambrano & Ernesto Chao

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconLa Metafísica de Antonio Machado y la Razón Poética de María Zambrano

Prof. Dr. Alfonso Zambrano Pasquel iconEl sueño creador de María Zambrano. Filosofía, Tiempo y Tragedia






© 2015
contactos
l.exam-10.com