Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su






descargar 19.85 Kb.
títuloAunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su
fecha de publicación11.06.2016
tamaño19.85 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
El grito (1893) de Edvard Munch

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su “grito” marcó un nuevo camino estético y temático en el arte contemporáneo.
Edvard Munch: una vida atormentada

La influencia de la vida de Munch en su obra fue decisiva, y es que este pintor noruego, de formación autodidacta y familia humilde, vivió momentos difíciles en su infancia: vio morir de tuberculosis a su madre cuando él tenía cinco años y a su hermana cuando tenía catorce. Éstos fueron los agravantes de una vida llena de insatisfacciones: el fracaso ante las mujeres, el desagrado de una sociedad parisina aburguesada y excesivamente mercantil, sus problemas con el alcohol, etc. Todo esto, junto a su carácter depresivo e introvertido, le llevó a refugiarse en sus cuadros, en los que reflejaba sus traumas interiores.

El Grito sería la culminación de este sentimiento trágico de la vida. A partir de ahí exploraría la mente humana, sus preocupaciones y emociones. Por ello, sus temas, de una intensidad subjetiva enorme, intentan reflejar no sólo sus ansiedades, sino las de todas aquellas personas que “respiran, sienten, sufren y aman”, como él.

Artistas simbolistas como Whistler, Böcklin o Gauguin fueron decisivos en la evolución técnica de Munch, que hizo de las formas y del color un medio básico para expresar las dificultades de la existencia humana.
El Grito de la naturaleza y del hombre

“Caminaba yo con dos amigos por la carretera, entonces se puso el sol; de repente, el cielo se volvió rojo como la sangre. Me detuve, me apoyé en la valla, inexplicablemente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás temblando de miedo, y sentí el grito enorme, infinito, de la naturaleza”.

Así describió Munch el momento que dio origen a “El Grito”, la obra más famosa de un ambicioso ciclo de pinturas: “El sufrimiento de la vida”. En esta serie pretendió expresar, con un lenguaje nuevo, sus experiencias sobre el amor, la enfermedad, la muerte y la naturaleza, constantes temáticas en su obra.

En “El Grito” podemos ver cómo una figura humana, situada en el centro, se tapa los oídos en un gesto desesperado de angustia. Su rostro, que recuerda a una calavera, y su cuerpo, están completamente deformados, como también lo está el espacio que lo rodea. Pero esta figura no está sola: un poco más atrás hay dos personas de negro, anónimas, que intensifican la inquietud de la escena. Todo tiembla ante ese grito, todo se desfigura porque forma parte de una realidad interior. El artista ha reproducido su vivencia de una forma completamente subjetiva, haciendo que nosotros oigamos también ese grito. Así expresa hasta qué punto las emociones determinan por completo nuestra percepción del mundo.

 ¿Sabías que…?

Hace poco más de un año, dos hombres armados entraron al Museo Munch de Oslo y robaron sus obras más famosas: “El Grito” y “Madonna”. En diciembre de 2005 fueron recuperadas.

 

Colores y líneas “expresionistas”

Esta obra fue precedente e influencia directa del movimiento Expresionista que surgió en Alemania en 1905. Con las mismas inquietudes vitales y actitud ante la sociedad que tenía Munch, este grupo adoptó su estilo y lo convirtió en uno de los primeros movimientos vanguardistas del siglo XX. El artista expresionista veía la pintura como un medio de desahogo, de expresión del sufrimiento humano y de las injusticias sociales. Del mismo modo que Munch, estos temas debían ser tratados a partir de composiciones agresivas, con colores fuertes y contrastados, y así llamar la atención del espectador.

En “El Grito” podemos ver cómo los colores son puros y arbitrarios: el cielo y el mar contrastan en una composición que no se corresponde con la percepción real de las cosas. El cielo se transforma en fuego y el mar queda indefinido por sus espirales violentas. Pero las formas ondulantes de la naturaleza y del hombre chocan con la perspectiva forzada del puente, que se alarga en diagonal hasta un lugar que no vemos. Estas líneas, y el espesor y pureza de los colores, son los que dan fuerza a la composición; todas las líneas convergen hacia el centro del cuadro: la cabeza que grita. La distorsión de todos los elementos se convierte en una técnica básica para conseguir el efecto deseado en el espectador. La sensación de temor y de angustia se nos contagia inevitablemente.

El gesto de “El grito”, considerado el más expresivo del arte contemporáneo, representa el desánimo y temor del hombre moderno ante un mundo que cambia inevitablemente pero que ni convence ni se comprende.

Frases de Munch

Igual que Leonardo Da Vinci estudió la anatomía humana y disecó cuerpos, yo intento disecar almas.”

Lo que esta arruinando el arte moderno es el comercio, al exigir que los cuadros se vean bien una vez que se los cuelga en la pared. No se pinta por el deseo de pintar o con la intención de pintar una historia. Yo que fui a Paris hace siete años (Munch residió en París en 1885) lleno de curiosidad por ver el salón y que estaba dispuesto a dejarme llevar por el entusiasmo –lo que sentí fue sólo repugnancia”

La enfermedad, la locura y la muerte eran los ángeles negros que vigilaban mi cuna”

La insistencia en la armonía y la belleza en el arte es una renuncia al ser honrado; sería falso mirar únicamente el lado agradable de la vida”
Edvard Munch

Nacido en Cristiania, la actual Oslo (Noruega) en 1893, Munch pronto se sumó a la ola del movimiento Bohemio, una respuesta reaccionaria a la organización social, con fuerte oposición a la burguesía y rígida moral imperante.

Cursó estudios en ingeniería hasta 1880, año en que comienza a tomar clases en la Escuela de Dibujo local. Hacia 1885 viaja a París, donde concurre a una importante muestra impresionista que reúne entre otros artistas de renombre, a Monet, Renoir, Degas, Pisarro y Seurat.

En 1889, becado por el gobierno noruego, se traslada a Saint Cloud, en las afueras de París. Aquí su estilo tendrá un quiebre, al tomar contacto con la obra de Whistler, Bocklin, Gauguin y Van Gogh.

En 1892 expone en el Círculo de Artistas Berlineses. Dentro de una sociedad tan conservadora, la revolucionaria obra de Munch causa fuertes polémicas, y la muestra es levantada a sólo una semana de su estreno. Sin embargo, tanta repercusión habría de beneficiar al artista, que realiza nuevas exposiciones a lo largo de todo el territorio alemán.

Su tercer período en la capital francesa estará marcado por la asimilación definitiva del estilo de artistas como Gauguin y Emile Bernard. Adopta la simplificación de las figuras y la ausencia de modelado, sumado esto a una deformación continua del motivo, propia de Van Gogh.

Todo esto habría de plasmarse en un ambicioso proyecto titulado “El friso de la vida”, que no llega a concluir, y de cual forma parte “El Grito”.

Munch realizó cuatro versiones de este cuadro.
La más famosa se encuentra en la Galería Nacional de Oslo. Se trata de una técnica de óleo, temple y pastel sobre cartón, de 89 cm. de largo y 73.5 cm. de ancho.
La segunda y tercera versión, (83.5 x 66 cm.) son témperas sobre cartón pertenecientes al Museo Munch de Oslo (ambas fueron objeto de un comentado robo, aunque luego fueron recuperadas).
La cuarta pintura pertenece a una colección privada.

Para comprender la esencia del grito, quizás habría que remontarse a la infancia de Munch, marcada por un padre rígido y la sensación de abandono y desamparo, producto de la muerte de su madre víctima de la tuberculosis, cuando contaba sólo con cinco años, y nueve años más tarde la de su hermana por la misma enfermedad. Sumado a esto, en 1890, su otra hermana, Laura es internada en un psiquiátrico.
El mismo artista vivió en una frontera difusa entre cordura y delirio, agravada por el alcoholismo.

Todas las versiones muestran en el plano principal una figura andrógina, representativa de un hombre de la modernidad, captado en un instante que expresa todas sus angustias y su enorme desesperación existencial. Con la ciudad de Oslo como telón de fondo, vista desde la colina de Ekeberg.
La primera versión, titulada “La Desesperación”, retrata a un hombre llevando un sombrero de copa a un lado de su cabeza, e inclinándose sobre una prohibición.

Al parecer el artista no sintió que la obra realmente representaba las obscuras sensaciones por las cuales atravesaba, por lo que realiza una segunda versión, también llamada “La Desesperación”, una figura menos humana, enfrentada al espectador y ya no en un estado contemplativo sino manifiestamente desesperado. Se cree que pudo haberse inspirado en una momia peruana vista por Munch en 1889, en la Exposición Universal de París.

La obra fue presentada al público en 1893, como parte de una serie de seis cuadros, en los que el artista pretende mostrar las etapas del romance, desde el tibio enamoramiento a la ruptura definitiva, “El Grito”, versión final, muestra las angustias y dolores de esta última fase.

En 1895 Munch realizó una litografía para imprimir la obra en revistas y periódicos.

En 1961 la obra se populariza al ser utilizada como portada en la revista Times para su número sobre trastornos de ansiedad y complejos de culpa.

El excéntrico artista Andy Warhol, estampa en seda una serie de obras de Munch, entre las cuales está “El Grito”.

Paradójicamente, una obra increíblemente emocional y expresiva, que propone una introspección del hombre moderno, su vacío, luchas internas y existencialismo, es transformada en algo masivo y producto del merchandising, algo quizás típico de una sociedad que no se cuestiona demasiado a sí misma, sólo consume. El cuadro toma estado de ícono cultural, siendo reproducido en, remeras, posters, llaveros, tazas, etc.
El Expresionismo

El expresionismo fue una corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. Es decir anteponía esos sentimientos a las propias formas.

El artista expresionista lo que busca es que se experimente un impacto fundamentalmente emotivo ante sus obras

Lo importante en este movimiento es la forma y el sentimiento del autor.

La pintura, por tanto, se toma como un medio de desahogarse y de ver la vida con otro punto de vista.

Para ello los pintores expresionistas utilizan los colores fuertes y puros. Distorsiona las formas retorciéndolas y pintados rostros desfigurados y tristes, tratando de buscar con las líneas, el transmitir el ritmo de esos sentimientos.

Los cuadros expresionistas se caracterizan por su expresividad y fuerza psicológica a través de sus composiciones agresivas.

Con respecto al arte expresionista Gombrich afirma que los expresionistas sintieron intensamente el sufrimiento humano, la pobreza, la violencia y la pasión.

Ellos querían mostrar su compasión por los desheredados y los contrahechos.

Trabajo Práctico:

  • En grupo de 4 alumnos, redactar una reflexión sobre las características propias del movimiento expresionista. Qué diferencias y/o coincidencias encuentran con el arte tradicional. Qué se puede transmitir a partir de una obra. Etc.




  • Realizar una obra grupal, con técnica de pintura, de una versión renovada de “EL GRITO” logrando una nueva imagen significativa para sus vidas, teniendo en cuenta qué les gustaría que los espectadores sepan, sientan, cuando vean la obra realizada.




Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconTÍtulos originales de las obras y traducciones
«serias»; pero, dentro de sus límites, la Ciencia-Ficción es un trabajo fascinante. Permite una dilatada visión del futuro, da oportunidades...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconPara Rob, que me proporcionó el mejor incentivo que te puede dar...
«Espera… ¿qué hay de esa señora mayor que vive junto al canal?» Eso sí que es poco digno

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconResumen Una muchacha pregunta con angustia por el tipo de agua con...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconEs la forma más natural de escribir. Se puede contar un hecho de...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconResumen Aunque existen diferentes tipos de personas, estas no se...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconResumen Aunque existen diferentes tipos de personas, estas no se...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconUniversidades de Turín, Sevilla, Manchester, Castilla-La Mancha y...
«de culto», que cruza todas las fronteras. El trabajo narrativo de José Saramago goza desde entonces de una admiración sin límites,...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconEn el siglo XVII, Newton fue el primero que, por medio de un prisma...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su iconAl ver el color verde no puedo evitarlo, vienes. Pero igual vienes...

Aunque hay muchas maneras de mostrar la angustia y el tormento humanos, Munch fue el primero en dar al color y a la línea una expresividad sin límites. Con su icon“conocemos el mundo de diferentes maneras, desde diferentes actitudes,...






© 2015
contactos
l.exam-10.com