Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los






descargar 459.49 Kb.
títuloSirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los
página2/9
fecha de publicación05.06.2016
tamaño459.49 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9
Partido

LA EVOLUCIÓN

HISTÓRICA

DEL PARTIDO
Somos ion país contradictorio y difícil, no sólo nuestra geografía es caprichosa e indoblegable, sino también nuestra historia es dolorosa y traumáti­ca.

Para sobrevivir el pueblo debió luchar tanto contra las agresivas y azarosas condiciones naturales como contra una historia que sólo a medias le perte­nece, porque el destino de los peruanos dependió frecuentemente de los designios de fuerzas extranje­ras que, en contubernio con los poderosos de dentro, explotaron y expropiaron no sólo sus riquezas natura­les y los productos de su trabajo, sino también su capacidad de decidir, aplastaron su voluntad de lucha y bloquearon la búsqueda de su identidad nacional.

Pocas veces como en los años 30, tuvo el Perú La oportunidad de corregir las aberraciones de su historia, rectificar rumbos y colocarse no sólo sobre los rieles del modernismo y de la democracia popular, sino también sobre nuevos e inéditos caminos hacia el socialismo.
El APRA, como Partido; y el Partido Socialista de Mariátegui trataron de encausar la energía social de­satada dentro de sus proyectos políticos y de centrar el movimiento social. El estado Antinperialista, que regulara la presencia imperialista y promoviera un capitalismo nacional, el frente único de las clases campesinas, obreras y medias, y la democracia funcio­nal, fueron las principales banderas del APRA como partido.

Mariátegui en cambio postuló el Socialismo como respuesta al Feudalismo y al Imperialismo, y la organización de un partido de ideología proleta­ria en el que tuviera cabida otras clases populares. Con la temprana muerte de Mariátegui, el Partido comunista cayó en la desviación ultraizquierdista y le cupo al Partido convertirse en cabeza deilalucha antiraperialista y antifeudal y unirse con todas las fuerzas del campo popular: obreros, campesinos y pequeña burguesía; precisamente en momentos de grave crisis económica y en evidente auge del movi­miento popular.

La crisis del año 30 destapó una serie de contradicciones acumuladas a lo largo de la historia Colonial y Republicana; lanzó a la palestra a las masas populares: obrero-estudiantiles y la clase media; desorganizó a la oligarquía y al gamonalismo e hizo tambalear el orden oligárquico. Leguía se quedó sin juego y todo su edificio político, forjado sobre la base del apoyo norteamericano, la coop­tación de las clases medias y la modernización urbana se derrumbó estrepitosamente. La economía moderna y urbana entró en receso y el Oncenio se desmoronó al recibir el embate de diversos frentes. Los obre­ros textiles, los choferes, los estudiantes y La empleocracia entraron a la lucha económica y polí­tica reclamando estabilidad en el empleo, mejores salarios y libertades públicas. El ejército se insu­bordinó Sánchez Cerro encabezó desde Arequipa la su­blevación militar. Lejos de atender las reinvindica-ciones del movimiento de masas, se 'le ^reprimió dura­mente. La masacre de Malpaso (1930) fue la respuesta de la nueva dictadura a las reinvindicaciones nacio­nales y económicas de los mineros del centro del país. La lucha popular - masiva y heroica-se prolon­gó sin embargo en sentido ascendente y pasó de un ni­vel predominantemente social a otro militar, pasando por una intensa lucha política; lo que significó para el nuevo partido la asunción de un rol conductor y generador de la nueva sociedad.

En Febrero del año 1931, el bloque político que sustentaba a Sánchez Cerro se desmoronó. Se sucedie_ ron una serie de sublevaciones militares en el Callao Arequipa y Cuzco. Sánchez Cerro se vio obligado a dimitir.

En el período político que va desde mediados de 1931 hasta noviembre de ese año; las exigencias democráticas de las clases medias y populares empuja­ron a Sarnanez- Ocampo. El país se polarizó entre el Aprismo y el Sanchezcerrismo, lo cual traducía la lu­cha entre el bloque antioligárquico encabezado por el fronte único y la oligarquía bajo tutela militar, respectivamente. Con la complicidad del Jurado Nacio­nal de Elecciones, Sánchez Cerro consuma el fraude, alterando los resultados generales y declarándose ga­nador; estos resultados electorales fraudulentos no sólo levantaron más los ánimos enardecidos por la lu­cha social y política, sino que abrieron las puertas de la guerra civil (Diciembre de 1931 y todo el año de 1932), y lejos de abrir las puertas de la democra­cia representativa dieron origen a una férrea dictadu­ra militar, que no respetó las libertades políticas ni la constituyente, de la cual desaforó a los apris-tas, encarcelándolos o deportándolos; asaltaron el local del partido, forzaron sus puertas e incendia­ron su mobiliario; mascraron a los campesinos de Pai-ján, que reclamaban contra los hacendados; violaron a las mujeres en'Chocope y flagelaron a los campesi­nos "por Apristas". Entonces el partido respondió con varios intentos de insurrección y ante la captura de Haya de la Torre, "el 6 de Mayo del 32, sabiendo que se encontraba incomunicado y torturado, insurge el levantamiento de los Marineros del Callao, 8 de los cuales fueron fusilados.

El 7 de Julio estalló la insurrección heroica de Trujillo, liderada por la figura plebeya de Manuel "Búfalo" Barreto Risco.

La masa aprista tomó la ciudad y la convirtió en zona liberada; sin embargo, como era de .asgyjer rarse, la oligarquía respondió por tierra, mar y aire, bombardeando la ciudad y cercándole con todo el poderío'militar ¡del norte y la gran Lima. No se pudo defender la ciudad solamente con emoción y la fe en un ideal, sin la debida preparación militar entonces fue retomada la ciudad y fusilados miles de apristas. La insurrección fue prácticamente derrotada; deambuló erráticamente por el norte y devino posteriormente en levantamientos armados como los amagos revolucionarios de Junín, Ayacucho y Huancavelica, el 26 y 27 de Noviembre del 34. La contrarevolución triunfó; sin embargo, la Oligar­quía no pudo- o no supo administrar su triunfo y se vio obligada aceptar-tras la muerte de Sánchez Cerro-la tutela de Benavides y el Ejército, que se colocó entre la oligarquía terrateniente y el pradismo, representante de la oligarquía urbana asentada en la industria, los servicios y las finan­zas.
La dictadura militar y el pradismo bloquearon la presencia del movimiento popular, cuya represen­tación política fue asumida históricamente por nues­tro partido, aún vetado. Las elecciones de 1936 fueron anuladas porque triunfó Luis Antonio Eguiguren con el respaldo aprista. Con la derrota del fascismo en 1945 toda dictadura se volvió into­lerable. Se abrió entonces un proceso de negocia­ción entre Haya, Prado y Benavides y en Enero de 1945 surgió el Frente Democrático Nacional, aún a costa del gran dolor dejado por la muerte de nues­tro compañero Manuel Arévalo, quien el 15 de Febrero de 1937, luego de un terrible holocausto, entregaba su vida por la causa popular al ser asesinado por los esbirros de Benavides. El partido apoyó asi a la oligarquía en la candidatura de José Luis Bustamante y Rivero a cambio de su legalidad.

En Setiembre de 1948 Bustamante vira a la derecha y se aleja del partido. El 3 de Octubre se subleva un sector de las FF.AA. vinculado al partido que es declarado fuera de la ley.

El 27 de Octubre Odría se amotina en Arequipa y clausura la breve primavera reformista. Al golpear tanto a las bases como a la dirigencia del partido, Odría posibilitó que durante 8 años de nueva clan­destinidad, el partida apareciera todavía como la opo sición democrática y saldara en buena medida sus fisuras; la dictadura desplegó un rudimentario popu­lismo de derecha, buscando hacerse de una base popu­lar entre los sectores desorganizados de la ciudad, tratando así de contrarestar a nuestro movimiento aprista.
Lo fundamental de la lucha del movimiento opositor se unificó alrededor de tres banderas; derogatoria de la ley de seguridad interior, legali­dad del partido y elecciones generales que se celebren en 1956; luego que por el pacto de Monte-rrico, las diferentes fuerzas tradicionales, inclui­do el partido se comprometieron a una política de "borrón y cuenta nueva" con la dictadura

Nuevamente con el apoyo del partido y en la persona de don Manuel Prado (1956-1962) representan­te de la fracción urbana y más moderna de la oligar­quía - la bancocracia-, la oligarquía regresa por última vez al ejercicio pleno del poder, esta vez, sorprendentemente, por la vía del consenso electo­ral y no del golpe. Este nuevo aliento extemporá­neo de la oligarquía, a contracorriente del desarro­llo capitalista que trabajaba en su contra, se ex­plica únicamente porque a partir de 1956 el partido se convierte en su sustento social, inaugurando el período de la Convivencia, en donde algunos diri gentes- por táctica o estrategia- cada día fueron haciendo más y más concesiones a nuestros calificados y tradicionales enemigos .

Nuestro partido había dejado de ser, entonces, un partido-programa para convertirse en un partido-aparato, cuyas amplias bases populares eran usadas como masa de maniobra por una cohesionada cúpula pequeño-burguesa y anticomunista, extremadamente flexible en su política de alianzas.

La disposición del partido de aperturar sus puertas a la oligarquía en sus alianzas electorales ha posibilitado desde entonces la infiltración de la derecha a la dirección del partido; a los antes pradistas como Carlos Enrique Ferreyros y Enrique 'Chirinos Soto entre otros y en Trujillo tene­mos a los que hoy por hoy lideran la gerontocracia. "El partido al ser dirigido y conducido con la in­tervención de este tipo de gente sin clase política ni preparación doctrinaria, comenzó a debilitarse ideológicamente y a desviarse de la izquierda autén­tica . de la que había sido legítimo personero por tanto tiempo, hacia el centro oportunista". (Luis Felipe de las Casas) (2).

Así, frente a la convivencia de la oligarquía con el PAP, el movimiento popular se desarrolló entonces al margen y crecientemente en contra del par­tido que durante décadas había sido su representan­te, como fue el caso del movimiento obrero y estu­diantil de las ciudades» Esta vergonzosa conviven­cia fue el fertilizante que necesitaron los comunis­tas para echar hondas raíces en el defraudado mo-vimieSnto popular.

Nuestro partido empieza desde entonces a per­der influencia en la clase obrera y en los sectores organizados; la muerte de Luis Negreiros-único bas­tión de lealtad, que significaba confianza y lide-razgo de consecuencia en las masas-aceleró el ¡crac! del movimiento popular y el inicio de la descornóosi-ion de la CTP.
"Se confundió claudicación con estrategia y oportunismo con lealtad partidaria; la fraterni­dad fue perdiéndose en medio de los criollos y hábiles cabezazos o zancadillas, y las ambiciones personales se asociaron con la violencia mercenaria de gente extraña (3) . En nuestro partido tuvo lugar entonces el decantamiento final de los elemen­tos radicales que se desprendieron del mismo, vía expulsión por quienes hasta entonces habían liderado las famosas convivencias con la derecha; sorpren­diendo a Haya de la Torre con el cuento de que eran Comunistas, expulsaron a la generación más revolu­cionaria del partido, tales como Luis de la Puente Uceda, Alfonso Barrantes, Magda Portal, Carlos Malpica, Manuel Scorza, entre otros importantes líderes de la juventud que no se callaron ni se dejaron ganar por el afán par lamen tarista y puesto público alguno en plena convivencia. Así, luego de conformado el APRA rebelde unos decidieron regre­sar como Javier Valle Riestra, otros como Barrantes, Malpica, Scorza,, se alineaban al bloque marxista o socialista, y en la expresión más singular de esta generación con el nombre de MIR. Luis de la Puente encabezó el movimiento guerrillero del 65, que en una actitud honrada y digna ofrendaron su vida en pos de una tarea, inri-tardo el ejertplD de los primaros mártires apastas dal 32.
Luego, el golpe de 1962 que derrocó a Prado en, vísperas de la culminación de su mandato, reveló la modernización y viraje de las FF.AA, Fue el primer golpe institucional y tuvo por objetivo inpedir la instalación de nuestro partido en el gobierno. (Pero esta vez el veto antiaprista vino desde la izquierda).

La junta militar de 1962-63 desarrolló una política antioligárguica y teñida de reformismo: promulgó la ley de bases de reforma Agraria, creó el Instituto Nacional de Planificación, llevó ade­lante una política desarrollista de corte cepaliano y abrió el' camino para la victoria de Belaúnde y la Alianza AP-DC en 1963, lo que significó para el partido una nueva alianza con la derecha(APRA-UNQ)y la renuncia al. partido de otros grandes líde­res entre los que encontraba Luis Felipe be las Casas.

Ante, las escandalosas concesiones al imperia­lismo Yanqui y la desaparición de la famosa página 11, el militarismo, con Velasco a la cabeza derroca a Belaúnde, Velasco cumplió desde el Estado - el cual se tino de rasgos corporativos- los programas reformistas planteados desde los años 30 en adelante y agotó el terreno para las reivindicaciones anti-oligárguicas y anti-feudales, dejando sin embargo intocadas las estructuras de dominio imperialista.

La primera fase alentó la organización popular para enfrentar a la oligarquía y al imperialismo, pero en medio de la crisis el movimiento desbordó los desvirtuados cauces corporativos en los que el velasquismo pensaba contrenido, cano apéndice estatal, y desató la más grande movilización popular de los últimos 50 años, que obligó al repliegue militar y frustró las ansias de captura del gobierno por nuestro partido (ya representante de la fracción industrial de la burguesía) cuya masa se encontraba consternada por la muerte de Haya de la Torre. Luego se iniciaría el debate y la lucha interna por el control del partido y por ende por la desig-nación del candidato presidencial a las elecciones generales. Este resquebrajamiento de la unidad y las riñas constantes en todo el proceso electoral dio vistas públicas que al APRA le faltaba algo [jara ser una alternativa del movimiento popular; luego,con la debilidad que mostraba la izquierda marxista, fue la fracción interrasdiaria de la gran burguesía, que mantuvo sus. distancias frente al go­bierno de Morales, la que en 1980, capitalizando el descontento popular, se hizo del gobierno con el triunfo de Acción Popular y el inicio del segundo belaudismo,

El partido sigue su devenir histórico y la voluntad de las bases por reconstruir el partido fue limitada por la magnificencia de sus "líderes

de izquierda" quienes en el XIII Congreso, buscaban entre 4 decidir el futuro del partido.

El poder de las bases sobrepuso ligeramente la decisión de los líderes y aún cuando no fue todo lo que se esperaba, con la expulsión y/o salida de alguno de ' los voceros de La derecha (Andrés Towsend ,Pancho Diez Canseco, Alberto Borea, etc.) se reafirmó el ideal y la fe de ser un partido iz­quierdista aún cuando la derecha se quedó y reacomo-dó en el partido, como fue el caso de Cruzado Zavala por mentar un nombre.
Los últimos 6 años son conocidos y aunque duela a algunos "viejos líderes" la aparición de Alan García Pérez en el liderazgo y conducción del Partido, significó para las olvidadas y golpeadas masas el resurgimiento de una nueva fe y una nueva esperanza para las clases populares organizadas, que al ver separado del partido a Julio Cruzado busca de nuevo sacudirse del pasado vergonzante lleno de claudicaciones y amarillaje.

Alan García significa pues, para las nuevas generaciones un ideal de fe y un liderazgo que deben hacer suyo, en torno a quién ha sabido darle a la juventud el papel de vanguardia del Partido y del pueblo; ahora seamos nosotros las nuevas generacio­nes, la vanguardia de Alan García, del partido y marchemos delante de él manteniendo el rumbo hacia la gran revolución.

DEFINICIÓN

2.2. ACTUAL DEL

PARTIDO
Más que definirlo como lo que es o lo que tiene, es mejor definirlo como lo que le falta o lo que ya no es.

Le falta participación efectiva de los que están vinculados directamente con el movimiento popular.
Le falta presencia sindical,obrera, campesina y estudiantil. "El partido debe dar preeminencia a la clase campesina, obrera y media, en este orden. Es claro que si invirtiéramos este orden, caería­mos de nuevo en el Estado burgués (4) rueda de la máquina imperialista (HDLT),

Le falta participación popular y sobre todo convicción política en sus cuadros dirigentes, y desde luego, moral revolucionaria.
Abundan las movilizaciones de aniversarios, de recuerdos ef entéricos , de "caipañas", etc. sin

embargo falta canalizar las aspiraciones populares, faltan ves^Saderas rtsovilizacioneg y acciones de lucha en ¿te los sectores

falta pises, desplazamientos de cuadros, masas y dirigentes. en- pos de ' Salvaguardar los inte -reses
los pronunciamientos de apoyo a tal

o anal 'candidatura , cíe bienxrenida, de aniversarios, do trabajos realizados, etc.. sin embargo faltan pronanciasá^itos de apoyo a uno u otro sector popu­lar en ' oorf licto, de rechazo a los abusos • económi­cos de la burguesía nacional, y transnacional, de convocatoria a las calles , '-de apoyo
Por otro lado, es evidente gue el papel actual

.de las clases obreras y campesinas dentro del parti­do es .tfet3oraft±vo;' ates aún, no son considerados en

su rol de ser la fuerza principal, capaz de -consti-

tuir la. vanguardia de la revolución.

La clase obrera y canpesina, así. como nuestras masas empobrecidas son refugios de intereses mszqui-nos y sólo nos acGijdaraas de ellas cuando hay "elec­ciones o necesitaros nsguillarnos de revoluciona­rios. Ante esto..,,,¿Qué hacer?.

Consecuenteroente, si el partido ha dejado de ser el partido de las clases productoras y por ende de las fuerzas revolucionarias es necesario pues la reconstrucción del partido. La devolución al partido de su condición revolucionaria debe ser el factor vital que nos permita un reencuentro del partido con sus principios, con su programa y su perspectiva de no ser ya un partido representante de los trabajadores, sino el partido de los trabaja­dores que son dos cosas muy distintas.
1   2   3   4   5   6   7   8   9

similar:

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconÍndice de materias
«la Violeta de Oro» que recompensa a la mejor película. La región Midi-Pyrénées dota al mejor cortometraje con una beca para que...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconResumen para el desarrollo de esta guía fue de gran comprensión el...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconEl Presidente del Directorio de Alfa citado a una reunión a la cuál...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconPropiedad Intelectual (o mejor dicho, derechos de autor) se reserva...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconDedicó casi toda su vida a trabajar para las grandes familias florentinas,...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconTe garantizo que ésta va a ser la disertación más inusitada que habrás...
«Las circunstancias no hacen al hombre, lo revelan». Lee estas palabras una y otra vez hasta haberlas guardado en tu memoria. El...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconEste libro fue pasado a formato Word para facilitar la difusión,...
...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconEste repaso esta elaborado con algunos ejercicios de ejemplo para mejor comprensión

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconEl Ámbito de Aplicación del Método del Satipatthána
«Camino de la Atención» del Buda (Satipatthána), y proporcionar una guía inicial para la comprensión de estas enseñanzas y su aplicación...

Sirvan estas primaras líneas para que el autor-con las disculpas del caso-pueda alcanzar ciertas advertencias, necesarias para una mejor comprensión de los iconResumen: Se trata de reflexiones necesarias para todo el proceso...






© 2015
contactos
l.exam-10.com