Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX






descargar 17.96 Kb.
títuloUnidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX
fecha de publicación07.01.2016
tamaño17.96 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos



UNIDAD 2: EL ROMANTICISMO LITERARIO DEL SIGLO XIX
El Romanticismo no es una simple corriente literaria, sino un amplio movimiento que abarcó los más diversos sectores de la cultura y de la vida europeos y que se desarrolló en la 1ª mitad del siglo XIX. Es el resultado de una crisis de base social y política, cuyas manifestaciones abarcan desde lo ideológico a lo estético.

* En lo ideológico el Romanticismo supone la crisis del Racionalismo: se pierde la fe en que ésta pueda explicar y ordenar el mundo, y dirigir la política, la moral y las artes. Se reclaman los derechos de la imaginación, del sentimiento y de la pasión.

* En lo estético, se rechazan las formas clásicas. Se buscará el dinamismo, la intensidad expresiva y la fuerza sentimental, y se dará entrada a lo irracional y lo misterioso. Por encima de todo, el "yo" del creador reclama una total libertad para volcarse en su obra.

Ahora bien, esta protesta romántica contra el mundo burgués puede producirse desde ángulos muy distintos, aunque su fuente sea una misma insatisfacción. Y va a dar lugar a dos posiciones extremas, que se conocerán como Romanticismo tradicional (se exaltan valores como el trono, la patria y la religión) y Romanticismo liberal (defiende la libertad, los derechos humanos y el progreso).

Pese a las diferencias ideológicas, el Romanticismo literario se caracteriza por: el subjetivismo, pues en las obras de este período se expresa el alma exaltada del autor; la fuga del mundo circundante: el choque entre lo que el romántico desea y lo que el mundo le permite produce un insufrible desaliento, que, o bien conduce al suicidio, o a una evasión de la realidad, mediante el refugio de la imaginación en épocas pasadas (Edad Media o Renacimiento); el nacionalismo: se exalta ahora lo peculiar de cada país, de cada territorio (fruto de ello serán el costumbrismo y la preferencia por temas legendarios o históricos de cada país); la incorporación del paisaje al ánimo del escritor: la naturaleza se adapta a los estados de ánimo del poeta o del personaje, mostrándose melancólica, tétrica o turbulenta, según los casos; la oposición a toda norma en la creación artística: los románticos mezclan los géneros, combinaron verso y prosa en muchas obras; dentro de los poemas, variaban los metros; y en novelas y dramas, volvieron a reunir lo cómico y lo trágico.
La POESÍA romántica se caracteriza por la exaltación del "yo", el intimismo y el desbordamiento afectivo. En los temas, los poetas románticos dan salida a su frenesí vitalista y a sus frustraciones, cantan sus esperanzas y sus desengaños amorosos, proclaman su dolor de vivir, exhiben su melancolía y su hastío. Las descripciones son abundantes (importancia de la naturaleza) y los sentimientos encuentran marco adecuado en la noche, los lugares apartados, los cementerios, el mar embravecido, la tormenta...

En lo formal se advierte el desprecio por la creación meditada, pulida. Al contrario, se exalta la inspiración, la espontaneidad. En la versificación realizaron una notabilísima ampliación de formas, rehabilitaron formas métricas casi olvidadas (el romance) y, sobre todo, crearon muchas otras.

La figura más representativa del lirismo romántico es José de Espronceda. Junto a él destacan otros como Juan Arolas, Nicomedes Pastor Díaz, Carolina Coronado... Puestos muy especiales ocupan Bécquer y Rosalía de Castro, cuya labor poética se sitúa ya en la segunda mitad del siglo. Por ello, se les considera "posrománticos".

- José de Espronceda: es un claro representante del Romanticismo exaltado, vinculado a las revoluciones liberales de su tiempo. En su poesía lírica, destaca por un Romanticismo de acción social: escribió sobre distintos asuntos, entre los que destaca la defensa de los marginados por la sociedad, con un poderoso componente trágico, que deben enfrentarse a fuerzas que lo sobrepasan (“Canción del pirata”; “El mendigo”, “El reo de Muerte”, “El verdugo”). El tema del desengaño, de la lamentación por la juventud perdida aparecen en “A una estrella”y en “A Jarifa en una orgía”. Otros poemas se relacionan con sus ideales políticos, como “Al dos de mayo” o “El canto del cosaco”.

Sus poemas narrativos son El estudiante de Salamanca y El diablo mundo. El primero, ambientado en el siglo XVII, cuenta la agitada vida de Félix de Montemar, personaje donjuanesco que simboliza la exaltada y rebelde vitalidad romántica. Consta de 1704 versos polimétricos y está dividido en cuatro partes. El estilo es efectista y grandilocuente, con imágenes sorprendentes, truculentas y llenas de contrastes violentos.

El diablo mundo, publicado por entregas en 1840, quedó inacabado. Se compone de una introducción y seis cantos, así como unos fragmentos del canto VII, lo que supone más de 6000 versos. Especial interés tiene la segunda parte del poema, el “Canto a Teresa”, una emocionada elegía en la que Espronceda recuerda la apasionante relación que mantuvo con su amada.

- Gustavo Adolfo Bécquer escribió las Rimas, que se componen de unos ochenta poemas cortos, divididos en cuatro apartados temáticos: la poesía (rimas I-X); el amor ilusionado (XI-XXIX); el fracaso amoroso y el desengaño (XXX-LI); la soledad y la muerte (LII-LXXVI). Se trata de una poesía subjetiva, que expresa las vivencias del poeta. El estilo es sencillo, pero de gran perfección formal y muestra preferencia por el empleo de la rima asonante. De esta manera, el contenido del poema se expresa sin retórica, pero con gran intensidad. Recibe la influencia de la lírica alemana –en especial de Heine- y de las canciones populares andaluzas.

La poesía de Bécquer tendrá una gran influencia posterior, su influencia se hace visible en la poesía de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y los autores de la Generación del 27, especialmente de Luis Cernuda y Rafael Alberti.

Bécquer escribió también textos en prosa, de gran calidad literaria: La Historia de los templos de España; Desde mi celda; Cartas literarias a una mujer, y sobre todo sus Leyendas, dieciocho relatos breves ambientados en su mayoría en la Edad Media. Se inspiran en el folclore popular y a menudo toman sus asuntos de la tradición oral. Deslumbran con una prosa sencilla y llena de lirismo. Son especialmente conocidas: El monte de las ánimas, Los ojos verdes, El rayo de luna, El beso...

- La obra poética de Rosalía de Castro se compone de dos libros en gallego: Cantares galegos y Follas novas, que supusieron el renacimiento de la poesía gallega; y uno en castellano, En las orillas del Sar. Rosalía utilizó un estilo personal, sencillo y directo, que pretende comunicar los contenidos sin complicaciones formales. Pero la sencillez es el resultado del dominio de la técnica. Rechazó las estrofas clásicas y creó otras nuevas, basadas preferentemente en la asonancia. Destaca en ella la fusión entre los sentimientos personales y el paisaje de su tierra.
En PROSA destacan dos direcciones temáticas: la evocación histórica y la pintura de costumbres. A la primera corresponde el notable éxito de la novela histórica, inspirada por actitudes tradicionalistas que oponen a los tiempos modernos los valores de un pasado noble. La obra maestra del género es El señor de Bembibre de Gil y Carrasco.

La otra manifestación de la prosa romántica es el costumbrismo: los "cuadros de costumbres" recogen con donaire modos de vivir, costumbres populares, tipos representativos. También se caracterizan por la alabanza de lo tradicional y lo castizo frente a los efectos del progreso o las influencias extranjeras. A tal enfoque responden las obras de Mesonero Romanos, Escenas matritenses y de Estébanez Calderón, Escenas andaluzas.
En la PROSA DE IDEAS, destacará Mariano José de Larra. Aunque escribió una novela histórica (El doncel de don Enrique el Doliente), una tragedia (Macías) y alguna comedia (No más mostrador), destacó sobre todo por sus artículos periodísticos.

Sus artículos, escritos con una prosa de gran calidad y vigor, hubieron de plegarse a las circunstancias políticas: son satíricos y agresivos cuando la censura lo permite; si no, sabe expresar con habilidad sus reticencias. Se suelen clasificar en tres grupos:

- Artículos de costumbres: son los más numerosos. Critican la sociedad española de la época, atrasada e inculta. No pretende describir tan sólo las costumbres, sino contribuir a reformarlas. A este grupo pertenece. “Vuelva usted mañana”, “Casarse pronto y mal”, “El castellano viejo”, “Las casa nuevas”...

- Artículos políticos: atacan con dureza a los carlistas, el absolutismo y a los liberales moderados (“Día de difuntos de 1936”).

- Artículos literarios: son comentarios sobre diversas obras literarias, especialmente teatrales (“Literatura”).

Larra pretende convencer al público para lo que emplea un estilo directo, aunque con un lenguaje muy cuidado. La ironía es constante, y a veces esconde una gran amargura.
El TEATRO romántico presenta las siguientes características: los asuntos se componen de amores imposibles, pasiones ilícitas, rebeldías políticas o morales, venganzas, desafíos, suicidios,...Y todo ello marcado por un destino trágico. Los personajes presentan rasgos extraños y singulares; seres misteriosos, tipos marginales (rebeldes, conspiradores, etc.), héroes gallardos y generosos, o amorales y cínicos (a veces, ambas cosas como Don Juan). Los ambientes preferidos son castillos, conventos, paisajes inhóspitos, y los inevitables cementerios, tormentas, escenas nocturnas etc. En cuanto a la intención, se tratará de conmover profundamente al espectador. La división en actos no responde a un criterio uniforme: hay dramas en cinco actos (como Don Álvaro ), pero también en tres y hasta en siete ( Don Juan Tenorio ) . No se respeta la regla de las tres unidades: lugar, tiempo y acción. Conviven el estilo sublime y el estilo bajo o llano, y la prosa y el verso pueden mezclarse en una misma obra. En cuanto a la versificación, se caracteriza por la polimetría. Los recursos escenográficos adquieren gran importancia.

Los autores y obras más destacados del teatro romántico son: Macías, de Larra; La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa; Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas; El trovador, de García Gutiérrez; Los amantes de Teruel, de Hartzenbusch; Don Juan Tenorio, de Zorrilla.




Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconLiteratura : Cultura y sociedad del siglo XIX. El romanticismo literario....

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl romanticismo literario del siglo XIX

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl romanticismo literario del siglo XIX

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento cultural, literario y artístico...

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconDurante la primera mitad del siglo XIX triunfó en toda Europa el...

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento cultural, literario y artístico...

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo abarca aproximadamente todo el siglo XIX. No obstante,...

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconLa literatura de la primera mitad del siglo XIX. El romanticismo

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconLiteratura del siglo XVII y XIX, filosofía, ética, Romanticismo, Psicología

Unidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento literario que se dio en Europa en...
«Volverán las oscuras golondrinas» de Gustavo Adolfo Bécquer. ¿Te parece un estilo difícil? ¿Hay muchas palabras que no conoces?...






© 2015
contactos
l.exam-10.com