Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO






descargar 287.04 Kb.
títuloGuión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO
página1/5
fecha de publicación09.09.2015
tamaño287.04 Kb.
tipoGuión
l.exam-10.com > Derecho > Guión
  1   2   3   4   5
ARZOBISPADO DE SALTA

COMISIÓN ARQUIDIOCESANA DE LITURGIA



Celebrar juntos

Material para el estudio

y la pastoral litúrgica

Año V Nº 10

Septiembre 2012

info@saltaliturgia.com.ar

www.saltaliturgia.com.ar
NOTA: Se ha agregado a las direcciones de internet y a los títulos dentro del mismo documento, un hipervínculo para ir directamente a la página web o al contenido dentro del documento. Para esto, se debe colocar la flecha del mouse sobre el título, que aparece con color azul, y allí apretar la tecla Ctrl (control) haciendo, al mismo tiempo, un click en el botón izquierdo del mouse.

EN ESTE NÚMERO…

conector recto de flecha 74
Para formarnos


Ficha Formativa Nº 13: El salmista

Para celebrar


DOMINGO 2 DE SEPTIEMBRE DE 2012 GUIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DOMINGO VIGÉSIMO SEGUNDO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
DOMINGO 9 DE SEPTIEMBRE DE 2012 GUIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DOMINGO VIGÉSIMO TERCERO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
DOMINGO 16 DE SEPTIEMBRE DE 2012 GUIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DOMINGO VIGÉSIMO CUARTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE DE 2012 GUIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DOMINGO VIGÉSIMO QUINTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
DOMINGO 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 GUIÓN PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DOMINGO VIGÉSIMO SEXTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)

ORACIÓN DE LOS FIELES – SEMANAS XXII, XXIII, XXIV, XXV Y XXVI DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO


Aportes pastorales


CELEBRACIÓN DE LA PALABRA Y COMUNIÓN DIRIGIDA POR UN LAICO
LAS MANOS NOS AYUDAN A CELEBRAR


Para reflexionar y compartir


COMENTARIO BÍBLICO DE LA LITURGIA DE LA PALABRA DOMINGO VIGÉSIMO SEGUNDO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
COMENTARIO BÍBLICO DE LA LITURGIA DE LA PALABRA DOMINGO VIGÉSIMO TERCERO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)

COMENTARIO BÍBLICO DE LA LITURGIA DE LA PALABRA DOMINGO VIGÉSIMO CUARTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
COMENTARIO BÍBLICO DE LA LITURGIA DE LA PALABRA DOMINGO VIGÉSIMO QUINTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)
COMENTARIO BÍBLICO DE LA LITURGIA DE LA PALABRA DOMINGO VIGÉSIMO SEXTO DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO (CICLO LITÚRGICO B)

Para formarnos




FICHA FORMATIVA Nº 13

EL SALMISTA


El del salmista es uno de los ministerios más nobles, dignos y a la vez difíciles, que se le pueden encomendar a un laico.
“Después de la primera lectura, sigue el salmo responsorial, que es parte integrante de la liturgia de la palabra y goza de una gran importancia litúrgica y pastoral, ya que favorece la meditación de la palabra de Dios” (OGMR 61).


  • ¿Hemos recuperado el salmo responsorial?


Uno de los elementos que hemos recuperado en la actual reforma litúrgica es la forma de realizar el salmo responsorial después de la primera lectura.


Uno de los elementos que hemos recuperado en la actual reforma litúrgica es la forma de realizar el salmo responsorial después de la primera lectura”



Había sido uno de los cambios más antiguos de la celebración cristiana, heredado probablemente ya en la sinagoga judía. Aunque no tenemos muchos datos históricos de cómo se introdujo y como se cantaba en los primeros siglos, si sabemos que en el siglo IV era muy apreciado como elemento integrante de la celebración de la Palabra. Textos de san Agustín, san Ambrosio, san Juan Crisóstomo y León Magno nos muestran la importancia litúrgica que se concedía al salmo, hasta el punto de que a veces las homilías de estos Santos Padres se inspiraban precisamente en las ideas del salmo que había proclamado el salmista.
En los siglos posteriores se fue dando más importancia a la música que al texto del salmo. Se fue complicando su realización musical, reservándolo a especialistas o a grupos corales capaces de interpretar el gregoriano más elaborado de los “graduales” o “tractos”, perdiéndose así la intervención del pueblo cristiano.
E

n la actual reforma poco a poco se ha ido clarificando el papel de este salmo en el conjunto de las celebraciones de la Palabra. La evolución se ha visto, entre otras cosas, en el mismo nombre. Al principio no era raro que los libros litúrgicos hablaran del “canto interleccional”, nombre que apuntaba más bien a “un canto entre lecturas”, o sea, un salmo (no cualquier canto) y responsorial (ejercitado de un modo responsorial entre el salmista y el pueblo).
No se puede decir que hayamos asimilado en la práctica de nuestras comunidades toda la eficacia de este salmo. Lo realizamos a veces prosaicamente, cuando es un poema. Sin música, cuando su mejor fuerza pedagógica está en el canto. Sin gran motivación o convicción, cuando es un elemento muy válido para dar a la Palabra un clima de profundización, permitiendo que su mensaje penetre en los espíritus.
El abandono en que durante siglos ha estado este salmo no puede remediarse si no se supera la inercia y no se logra una motivación convincente, que ayude a vencer las dificultades, también musicales, que una comunidad puede encontrar en este salmo si lo quiere realizar bien.
A
A nivel eclesial se puede decir que se está comprendiendo cada vez mejor la importancia litúrgica y pastoral del salmo”

(OLM 19)
nivel eclesial se puede decir que se está comprendiendo cada vez mejor, al menos en teoría, la “importancia litúrgica y pastoral” de este salmo (OLM 19).
Con todo, un indicio de la relativamente poca importancia que se le da en el conjunto de la pastoral eucarística es que el Catecismo, en el n. 1154, nombra fugazmente los “salmos de meditación” dentro de una enumeración de elementos de la misa. Pero luego, al hablar del “desarrollo de la celebración eucarística” (CCE 1348-1355) ni siquiera nombra el salmo responsorial al describir la liturgia de la Palabra.
La aparición entre nosotros del Libro del Salmista, junto con la campaña desde diversas instancias a favor de la buena ejecución de este salmo, y la satisfacción que tiene los que ya lo hacen, conseguirán que cada vez sean más los que no se conformen con la mera recitación prosaica del salmo responsorial, y que se vaya recuperando este ministerio entrañable, antiquísimo, del salmista.


  • Un salmo para interiorizar la Palabra


C
El fin del Salmo es prolongar el mensaje de la primera lectura”
ada momento musical tiene su propia identidad dentro de la celebración. La finalidad del salmo responsorial es prolongar, interiorizándolo, el mensaje de la primera lectura. El salmo, que es también Palabra de Dios, nos ayuda hacer eco de la lectura. Así el mismo Dios nos guía en nuestra respuesta. No es un canto nuestro, moderno, como puede ser el de entrada o el de comunión. Es voz de Dios, una página bíblica, con la lectura, pero esta vez poética y lírica. Por eso el lugar más coherente de su realización es el ambón reservado a la Palabra de Dios, cosa que no sucede con los otros cantos de la Misa.
E

l salmo hace eco al mensaje contenido en la lectura. Si ésta nos invita a la alegría, el ambón prolonga esa misma actitud. O nos mueve a sentimientos de penitencia, alabanza, súplica, reflexión sobre la vida…
Se llama también “salmo de meditación” y, en efecto, muchas veces tiene el tono de una reflexión contemplativa, serena, de lo que se nos ha comunicado en la lectura, creando el clima para “rumiar” y asimilar su sentido y haciendo que su mensaje cale en nuestros espíritus. Pero no siempre prevalece este tono meditativo. Cuando el género de la lectura provoca un salmo de aclamación, o de lamento, o de súplica intensa, el salmo nos lleva son su dinámica a obedecer a esa invitación y poner en práctica con nuestra voz y nuestra sintonía interior esas actitudes de aclamación o súplica. Lo que sí es siempre una personalización de los sentimientos que se nos han proclamado en la lectura.
A
El Salmo nos ayuda a entrar en el diálogo entre Dios que habla y la comunidad que escucha y responde”
sí el salmo se convierte en un momento importante de la celebración de la Palabra, que nos ayuda a entrar en el diálogo entre Dios que habla y la comunidad que escucha y responde. De eso se trata: que la comunidad y cada uno de sus miembros diga “si” desde su interior a Dios, a la salvación que ofrece, al proyecto de vida que presenta, a la Alianza que quiere pactar con su pueblo.
E

n principio habría que decir siempre el salmo que ofrece el Leccionario, porque ha sido seleccionado para responder muy de cerca al espíritu de la lectura. Pero hay que tener en cuenta que este salmo no suele estar entero: se han seleccionado aquellos versículos o estrofas que mejor eco hacen a la idea central de la lectura. Habrá que ir con cuidado, cuando ya se sabe el salmo con una determinada melodía, en cantar aquellas estrofas concretas que el Leccionario ofrece. Hay salmos largos con variedad de sentimientos: no todas sus estrofas cumplirían en un determinado día este servicio de prolongación del mensaje de la lectura. El salmo responsorial no se canta o recita por sí mismo, como haciendo un ejercicio de salmodia o una introducción gradual al conocimiento de los salmos, sino en función de la finalidad que en este momento tiene: ayudar a personalizar la primera lectura.


  • El hermoso ministerio del salmista


El salmista habría sido un personaje entrañable en los primeros siglos. Se apreciaba su arte musical, hecho de técnica y de fe. Cantilando la estrofas del salmo, para que la comunidad intercalara a cada una su respuesta cantada, creaba un clima de serena profundización. El papa san Dámaso habla del “placidum modulamen” del salmista en sus misas: una modulación plácida que infunde serenidad y contribuye a que vayan penetrando los sentimientos del salmo en los espíritus de los fieles.


Salmista es aquella persona que pertenece a la comunidad cristiana y que se siente llamada y preparada a ayudar a sus hermanos a entrar en la dinámica amable de la salmodia



Ahora se trata de recuperar este ministerio, tan propio de los laicos con dotes musicales. Superando las exageraciones de siglos pasados, en que había la tentación de resaltar más el lucimiento de la técnica musical, un salmista es aquella persona, consciente de que pertenece a la comunidad cristiana, que se siente de alguna manera preparada y llamada a ayudar a sus hermanos a entrar en la dinámica amable de la salmodia, como respuesta a la lectura.
E

l salmista es guía y maestro de oración poética y cantada. Con su voz modulada intenta dar vida al salmo, y por tanto expresa y comunica los sentimientos de alegría o de dolor, o de penitencia o júbilo, de admiración o lamento, que el texto y que la música seguramente contribuye a expresar. Su finalidad es que la Palabra de Dios no solo “suene” en medio de la comunidad, sino que “resuene” en todos los corazones.
El salmista, siguiendo las modificaciones de la cantilación, o bien recitando poéticamente las estrofas, es algo más que un lector. Sus palabras son poesía y canto, que comunican, a la vez que expresan, la riqueza de matices que puede comportar un salmo.

Un buen salmista canta desde dentro. Él es el primero que ha escuchado la voz y ha entendido el salmo. El salmista -joven o adulto, hombre o mujer, religioso o seglar- pone al servicio de la comunidad su voz y su arte musical. Es el primero que se alegra con el salmo, el que se entristece, medita, se compromete, suplica humildemente o aclama gozoso, y así, con su voz, suave y decidida a la vez, invita al pueblo a que responda a la Palabra con los sentimientos del salmo.


  • ¿Cuáles son las cualidades del salmista?




  1. A

    l igual que los otros lectores, el salmista realizará mejor su servicio comunitario si tiene una buena formación bíblica, para saber los varios géneros de los salmos y la riqueza de sus sentimientos, porque eso condiciona, por una parte, al compositor para el sentido musical de sus textos, y al cantor para la inflexión de su voz.


Un salmista debe unir técnica musical y gusto por la salmodia. Necesita ir profundizando en el sentido de los salmos, ir asimilando sus contenidos, antes de convertirlos en sonido de su voz. Se puede decir que es un proceso espiritual el que hay en la base de un buen salmista, a partir de sus conocimientos y aprecio de los salmos.






  1. Asimismo, se supone en un salmista una adecuada formación litúrgica, para situar exactamente su intervención en el conjunto de la celebración de la Palabra y en el tiempo litúrgico. Un salmista no es solo una persona que sabe cantar, sino que se sitúa dentro de una comunidad celebrante y sabe qué función ejerce con el canto de este salmo.




  1. También necesitará, evidentemente, una formación técnica. Si todos los ministerios que se hacen a favor de la comunidad son en algún modo idénticos, este lo es de modo especial:


“para cumplir bien con este oficio de proclamar el salmo, es preciso que el salmista posea el arte de salmodiar y tenga dotes de buena dicción y clara pronunciación” (OGMR 102).
“para ejercer esta función de salmista es muy conveniente que en cada comunidad eclesial haya unos laicos dotados del arte de salmodiar y de facilidad en la pronunciación y en la dicción” (OLM 56).
Naturalmente, el canto de este salmo no se puede improvisar: debe prepararlo cuidadosamente antes.


  1. No solo ha de tener en la emisión de la voz, sino un estilo particular de recitación y canto de los textos poéticos de la salmodia, que requiere seguridad de fraseo, modulación ajustada a las cadencias y acentos, y comunicatividad de expresión.


Un Salmo se proclama o se canta líricamente. Requiere, entre otras cosas, una actitud interior de fe y de amor”



Un salmo no se “lee”, sino que se “proclama” o se canta líricamente. Depende en gran parte del arte de salmodiar o cantilar que tenga el salmista el que pueda transmitir a la comunidad la serenidad y la fuerza que su texto comporta. Su canto no puede ser frío, sino que debe nacer de una actitud interior de fe y de amor por lo que hace, asumiendo de alguna manera las actitudes que sugieren los salmos y contribuyendo con sus cualidades musicales a que sus hermanos vayan celebrando mejor la Palabra de Dios.
Debe “creer lo que canta”. El salmista no actúa para propio lucimiento, sino para que la comunidad, escuchando las estrofas a las que luego intercala el estribillo, vaya profundizando en el mensaje de Dios.
Ojalá haya cursos, o incluso centros de estudio, para formar a los salmistas a nivel de diócesis o regionales.

  1   2   3   4   5

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconGuión para la Celebración de la Eucaristía segundo domingo de adviento (Ciclo Litúrgico A)

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconGuión para la Celebración de la eucaristía segundo domingo de pascua (Ciclo Litúrgico A)

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconGuión para la Celebración de la Eucaristía Domingo de Ramos en la...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconDatos para la actividad de la linea del tiempo sobre derechos humanos de segundo “C”

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconContinuamos hoy en nuestra parroquia la experiencia que ya iniciamos...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconContinuamos hoy en nuestra parroquia la experiencia que ya iniciamos...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconContinuamos hoy en nuestra parroquia la experiencia que ya iniciamos...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconContinuamos hoy en nuestra parroquia la experiencia que ya iniciamos...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconEcuador: Día de la Infancia / Día del Niño
«la noche más fría del año». ¡Seguro que va a hacer por lo menos un poco de frío! La celebración incluye bañarse además de «bautizar»...

Guión para la celebración de la eucaristía domingo vigésimo segundo del tiempo durante el añO iconHomilia domingo XI del tiempo ordinario






© 2015
contactos
l.exam-10.com