Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012






descargar 52.91 Kb.
títuloLiteratura universal 2º bachillerato curso 2011-2012
fecha de publicación05.06.2015
tamaño52.91 Kb.
tipoLiteratura
l.exam-10.com > Derecho > Literatura

LITERATURA UNIVERSAL 2º BACHILLERATO CURSO 2011-2012

7.1. SALINGER Y SU ÉPOCA
Jerome David Salinger nació en Nueva York y comenzó su trayectoria literaria escribiendo relatos para revistas de esa ciudad. Además, publicó dos capítulos de lo que posteriormente sería El guardián entre el centeno antes de verse obligado a abandonar los Estados Unidos para ir a la Segunda Guerra Mundial. Su trabajo se vio interrumpido por este conflicto, en el que pudo ser testigo del combate en algunas de las batallas más violentas. Participó en el desembarco aliado en Normandía (1944) como soldado de infantería y durante sus primeros meses en Europa escribió algunos cuentos. Estos hechos le dejaron una profunda huella emocional; posteriormente recurrió a sus experiencias de los tiempos de guerra para algunos de sus relatos.
En 1945, Salinger se casó con una médico francesa de nombre Sylvia, de la cual se divorció; en 1955 se casó con Claire Douglas, unión que concluyó también en divorcio en 1967. Después de haber obtenido la fama y la notoriedad con El guardián entre el centeno, Salinger se convirtió en un individuo antisocial, apartándose del mundo exterior y protegiendo al máximo su privacidad. Se mudó de Nueva York a Cornish, New Hampshire, donde continuó escribiendo historias que nunca publicó. Salinger ha intentado por todos los medios escapar de la exposición al público y de la atención del mismo. Pero sin embargo se ve obligado a luchar continuamente contra toda la atención no deseada que recibe, como figura de culto que es. En 2000, su hija, Margaret Salinger, publicó El guardián de los sueños, libro de “confesiones” en el que ofrece un retrato muy negativo de su padre. Salinger murió en Cornish el 27 de enero de 2010.
Durante la primera mitad del siglo los escritores habían buscado, ante todo, la creación de nuevas formas alejadas de la tradición. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial vino a interrumpir ese proceso: la dimensión de la tragedia, que había devastado el mundo, abruma a los autores, especialmente en Europa. Por ello, las nuevas tendencias se orientan hacia la reflexión sobre el sentido de la existencia humana o hacia la descripción de los efectos de la guerra, y sólo a partir de los cincuenta, cuando comienza a desarrollarse la sociedad de consumo, tal como la entendemos en la actualidad, surgirán nuevos impulsos renovadores.


  • El existencialismo será el movimiento que mejor encarne la expresión del absurdo de la existencia humana. La muerte es el único fin, la conciencia de la falta de trascendencia provoca angustia, el hombre está condenado a ser libre… Los existencialistas darán diferentes respuestas a estos problemas: la acción moral (Saint-Exupèry, André Malraux); la fe (Chesterton, Graham Greene); el compromiso humanista (Albert Camus); o el ateísmo radical (Jean Paul Sartre).

  • Esa misma visión negativa de la realidad humana está en los dramaturgos del llamado “teatro del absurdo”: estos autores (Ionesco, Samuel Beckett) no discuten sobre el absurdo de la existencia humana, sino que la representan por medio de imágenes y escenas.

  • En Alemania e Italia, países derrotados en la guerra, aparecen autores cuya intención es reflejar el mundo tras el conflicto, con sus horrores y sus contradicciones, de manera directa y natural. Es el caso del neorrealismo italiano, o novelistas alemanes como Elias Canetti o Ernst Jünger.

  • Ya en la década de los cincuenta, una vez superados los durísimos comienzos de la posguerra, surgen tendencias literarias renovadoras: los “jóvenes airados” ingleses, dramaturgos que expresan el tedio de la vida contemporánea por medio de una gran agresividad verbal (John Osborne, Harold Pinter); o el “nouveau roman” francés, un intento de renovación de la novela a partir de la importancia de los objetos como reflejo de la cosificación consumista (Alain Robbe-Grillet).


Durante esta segunda mitad del siglo, la narrativa norteamericana adquiere un papel relevante. Tras los precedentes de la “generación perdida” (Hemingway, Scott Fitzgerald) y Faulkner, una gran cantidad y variedad de novelistas se van sucediendo a partir de los años cincuenta:


  • A principios de los 50 destacan los novelistas sureños, como Carson McCullers o Truman Capote; los afroamericanos, como Richard Wright; y los de origen judío, como Saul Bellow o Isaac Baheshevis Singer. El autor más importante del momento es, precisamente, J.D.Salinger.

  • A finales de los 50 surge la llamada “generación beat”, contraria a los convencionalismos sociales y culturales, y muy vinculada a la nueva cultura musical y artística. Su principal representante es Jack Kerouac, cuya obra En el camino se convirtió en el referente de toda una generación.

  • Paralelamente aparecen autores que, al igual que en Europa, buscan una renovación del género, cuestionando el realismo clásico: Tom Wolfe, Vladimir Nabokov o Thomas Pynchon.

  • En la actualidad la narrativa norteamericana sigue mostrando el mismo vigor, con autores que continúan las líneas emprendidas antes (Philip Roth, Toni Morrison, John Updike) o renovadores como Paul Auster. Tal vez la tendencia más influyente en las últimas décadas sea el “realismo sucio”, representado por Raymond Carver o Richard Ford.


7.2. EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO Y LA OBRA LITERARIA DE SALINGER
La obra publicada de Salinger es muy escasa. Además de El guardián entre el centeno la componen los siguientes títulos:


  • Nueve cuentos (1953). Es una colección de relatos cortos. El libro incluye dos de los relatos más famosos del autor: Para Esmé, con amor y sordidez y Un día perfecto para el pez banana, protagonizado este último por Seymour Glass, el mayor de los hermanos Glass.




  • Franny y Zooey (1961). Escrita ye en su residencia de Cornish, es la unión de dos relatos breves donde aparecen sus habituales personajes adolescentes, hipersensibles y con tendencias artísticas, en rebeldía contra el corrupto universo adulto.

  • Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción (1963) .Este volumen recoge dos novelas o breves o relatos extensos. En ambos aparece la figura fascinante de Seymour, (un joven y prometedor poeta que se suicidó a los treinta y un años), en un caso en el día de su boda, y en el otro como motivo de los complejos sentimientos que despierta entre sus allegados. El primero de los relatos se presenta como una extensa conversación que hace que el tiempo de la acción y el tiempo que emplea el lector en conocerla coincidan perfectamente, mientras que el segundo se presenta como un pseudodiario del hermano del protagonista.


El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), también traducido como El cazador oculto, se publicó en Estados Unidos en 1951, provocando numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno relata las experiencias de Holden en la ciudad de Nueva York, después de ser expulsado de Pencey Prep, su escuela secundaria. El título del libro hace referencia a un poema que se explica en el libro, que trata sobre un “guardián entre el centeno” que evita que “los niños caigan en el precipicio”.

Esta novela es la historia de un joven rebelde a camino entre la infancia y el mundo adulto. Holden es un niño mimado por sus padres, al que nada le gusta. En una insensata huida sin rumbo fijo, para intentar evitar explicarle a su padre que ha sido expulsado –otra vez- de la escuela privada Pencey, el protagonista vive en primera persona los aspectos más bajos de la sociedad. Tiene encuentros con mujeres, decepciones y situaciones comprometidas, en una especie de cursillo acelerado de lo que significa la madurez. Holden no tiene ilusión por nada, y está convencido de que ese paso a la madurez es una regresión y no una evolución. Por ello, sólo idealiza a su hermana pequeña, Phoebe, porque representa el último eslabón con su infancia.

 

Salinger es un autor independiente, crítico con la sociedad del momento y sus valores. Como tal puede ligarse, aunque las obras de Salinger sean anteriores a la publicación de los grandes hitos de aquéllos, a un grupo de escritores intelectuales de la contracultura americana que destacó con fuerza a partir de los años cincuenta que, en ocasiones, fueron asociados al pensamiento comunista a causa de la intensidad con que se enfrentaron al sistema americano. El término Generación Beat (en inglés: Beat Generation) se refiere a un grupo de escritores estadounidenses de la década de los cincuenta, así como al fenómeno cultural sobre el cual escribieron. Algunos de sus elementos definitorios son el rechazo a los valores estadounidenses clásicos, el uso de drogas, una gran libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental. Esta nueva forma de ver las cosas dejó su principal influencia y legado en la posterior contracultura o movimiento hippie. Sus principales obras literarias son Howl de Allen Ginsberg (1956), En el camino de Jack Kerouac (1957) y El almuerzo desnudo de William S. Burroughs (1959).
 Treinta años después de su publicación en 1951, El guardián entre el centeno era tanto el libro más prohibido, como el segundo más estudiado como lectura obligatoria en los institutos estadounidenses.
7.3. TEMAS DE EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO
La novela relata el viaje de Holden Caulfield desde el momento en que es expulsado de la escuela de Pencey hasta que llega de nuevo a su hogar psicológicamente muy afectado. A lo largo de este viaje, Holden ha de enfrentarse al mundo adulto en el que por su edad ya está a punto de ingresar y siente la nostalgia por la inocencia infantil perdida. Este libro fue criticado por su lenguaje ofensivo y sus referencias a las drogas, el alcohol o la prostitución. Sin embargo, el libro sigue vigente por su capacidad para mostrarnos la visión de la realidad de quien ha perdido la confianza y el agrado por las personas que le rodean y la sociedad en general: Holden es la figura de alguien desengañado por la vida, que acaba de conocer como adulto, pues siente que se han corrompido aquellas cosas que más amaba.
Los temas principales de la novela son:


  • El conflicto entre la infancia y el mundo adulto. Holden experimenta el paso de una a otro como algo inevitable, pero no deseable. Lo siente como una especie de empujón brutal que te arranca de un mundo seguro ya valioso para enfrentarte a otro en el que estás solo e indefenso. Por ello denuncia el mundo de los adultos, caracterizado por la miseria, la suciedad, la falsedad, la brutalidad y la degeneración. Y siente nostalgia de la infancia como la única época de la vida en la que son posibles la pureza, la inocencia y la sinceridad.




  • La crítica hacia la hipocresía, de los individuos y de la sociedad en su conjunto. Holden se muestra desencantado con el mundo que le rodea, que le muestra siempre su peor cara.


Es muy significativo el uso que hace Salinger de los personajes para representar estos dos conflictos.


  • La familia Caufield.En la novela solamente se hace presente Phoebe, la hermana menor de Holden, pero la importancia de los ausentes es tal que las alusiones de Holden a ellos son constantes, sobre todo en el caso de los hermanos (Allie y DB).

  • Los niños. Son pocos los niños que aparecen en la novela, pero todos ellos presentan una caracterización positiva, asociados a la ingenuidad, la inocencia, pureza y sensatez (el caso de Phoebe, la hermana de Holden, es el más emblemático). Los niños representan el “deseo” de Holden, frente a la “realidad” del mundo adulto o adolescente.

  • Los jóvenes. Los adolescentes y jóvenes que pueblan la novela presentan una caracterización negativa porque intentan ya vivir como “adultos” y, por tanto, aparecen contagiados de los defectos del mundo adulto: hipocresía, vicio, violencia. El propio Holden, aunque viéndose diferente al resto, en algunos momentos se contagia de esa forma de vida, como sucede en el viaje en autobús hasta Nueva York. De todos esos jóvenes degradados tan sólo puede salvarse Jane, amor de Holden, aunque el suyo es más un amor infantil que se rompe ante la Jane que tiene una cita con Stradlater.

  • Los adultos. Ni que decir tiene que el adulto, como colectivo, se convierte en el verdadero antagonista de Holden Caufield. Algunos adultos ofrecen en la novela aspectos que podrían salvarlos, pero se convierten definitivamente en seres enemigos del protagonista por otras cuestiones. Es lo que sucede con los dos profesores con los que Holden parece tener una mejor relación y que precisamente sirven para abrir y cerrar la novela al entrevistarse con el protagonista.


Además de estos temas, en la novela van apareciendo otros a medida que Holden va avanzando en su viaje de huida:


  • Teatro, cine y música. El jazz es un arte propio de intelectuales que se pone de moda en los años cincuenta. Aunque Holden ha sido expulsado del colegio, muestra siempre una predisposición muy buena hacia las artes y la cultura. A menudo habla de cine y de música como un experto capaz de discernir lo verdaderamente bueno de aquello que el público consumista se traga sin digerir. Suele reflejar los comentarios estúpidos con los que el público alaba a los artistas famosos. Afirma que odia el cine, pero lo cierto es que sabe apreciar una obra de calidad. Holden cita con frecuencia nombres de artistas, cuya trayectoria conoce, al parecer, de antiguo, a pesar de su corta edad, y se queja de los que, conscientes de su éxito e incluso de su valía, caen en un comportamiento de divos que lo alejan de la sinceridad necesaria para los verdaderos artistas.

  • Literatura. Holden es un gran lector o, al menos, un lector ávido. Aunque El guardián entre el centeno trata de respetar la verosimilitud de los gustos y preferencias de un muchacho de la edad de Holden, con frecuencia aparecen en la novela críticas literarias (Adiós a las armas, por ejemplo, novela escrita en 1929 por Ernest Hemingway) puestas en boca del protagonista, que comenta los títulos de su agrado. Por otra parte, uno de los primeros rasgos autobiográficos que nos ofrece el protagonista es la relación con su hermano, escritor que "se ha vendido" a Hollywood: allá obtendrá una bollante posición económica y social, con todo tipo de lujos y decadentes placeres, pero esa elección lo aleja irremisiblemente de su hermano, el cual desprecia semejante actitud tanto como a quienes no hacen más que hablarle de aquél.

  • Cultura. Además de la Literatura y las otras artes, Holden se interesa por otros aspectos de la cultura. Una mañana se acerca al museo de Historia Natural de Nueva York, con la excusa de ir a ver a alguien, aunque sabe perfectamente que esa persona no se encuentra allí. Finalmente se dará la vuelta antes de entrar, e incluso expresará su repulsión a hacerlo, pero antes de volverse nos narra una gran cantidad de recuerdos agradables evocados por aquellas vitrinas llenas de objetos interesantes, conocidos de sobra por él. Por otro lado, la relación con la cultura se asemeja muchísimo a la actitud propia de los artistas de la Beat Generation y otros intelectuales asociados: se trata de un acercamiento diferente al oficial, marginal y voluntariamente provocador, con grandes dosis de excentricidad y contradicción, y para nada pulcro: como Kerouak y los demás, Holden es bebedor y está muy interesado por el sexo. El ocio. Caso muy diferente del de la cultura con mayúsculas es el de los espectáculos y actividades de ocio. Holden acude a tales espectáculos como un ritual para relacionarse con otra gente (como cuando lleva a Hayes al teatro), pero los desprecia abiertamente y sin reservas. Por las páginas del libro aparecen además otras actividades como las de la pista de patinaje, el parque o las salas de fiestas, lugares propios de la sociedad de consumo de masas, donde la gente se amontona para entregarse a actividades despreciables y hablar de los temas insustanciales que asquean a Holden.

  • Nueva York. La ciudad aparece como un personaje más. Holden la conoce como la palma de su mano y se mueve por ella, casi siempre en taxi, como pez en el agua, no obstante su corta edad. Así nos lleva por el parque, los museos, las calles, cuyas denominaciones (nombres o números) conoce incluso más allá de los suburbios. Nos presenta, asimismo, salas de fiestas, bares, teatros, restaurantes y escenarios propios de la vida adulta. Moviéndose por las calles de Nueva York, Holden parece más un perro viejo que un adolescente perdido.

  • Alcohol y sexo. Allá donde va, el joven trata de obtener consumiciones de whisky u otras bebidas alcohólicas, aunque casi siempre se la deniegan, al ser evidente que se trata de un menor de edad. En su actitud ante el alcohol y otros vicios, Holden se comporta siempre como los viriles actores de las películas de cine negro de los años cuarenta y cincuenta: Humphrey Bogart, Brando, etc.; sin embargo, logra que el lector no lo perciba como una pose forzada, sino como un atributo de su desengañada personalidad. Holden reconoce ser virgen y, sin embargo, no vacila en contratar los servicios de una prostituta, a la que finalmente rechaza sin demasiados titubeos; a cambio, su virilidad queda aparentemente a salvo gracias a la entereza con que encaja los golpes del portero matón.




  • Religión. A veces aparece la religión como un tema de menor importancia. El chico lo vive casi como un capricho de algunos sectores de la sociedad, los cuales parecen defender su credo como una seña de identidad, equiparable al estatus social, las preferencias musicales o la universidad en la que han estudiado otros. En cambio, Holden se revela como un ser espiritual cuando trata de conversar con Luce sobre sexo: ahí nos explica que rechazó a la prostituta porque él busca en el sexo una suerte de unión espiritual que se una a la comunión física.

  • Sistema educativo. Holden muestra una actitud muy poco valorativa de su experiencia en los distintos colegios por los que ha pasado. Critica abiertamente a sus profesores y al sistema en sí.


7.4. ASPECTOS TÉCNICOS Y FORMALES DE EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO
La narración de El guardián entre el centeno corre a cargo del protagonista de la historia: un joven de dieciséis años que se expresa con naturalidad y espontaneidad, dando cuenta de sus andanzas en los días que transcurren tras su expulsión del colegio de  Pencey. Se trata, por tanto, de un narrador primera persona central.
El libro se construye según la técnica de memorias. Holden narra, desde lo que suponemos una especie de sanatorio, los acontecimientos de un año antes que explican la situación de inestabilidad mental en que se encuentra.

El libro se divide en 26 breves capítulos. El desarrollo argumental sigue la estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace:


  • Planteamiento: últimos días en Pencey. Holden decide marcharse a Nueva York unos días antes de que acabe el trimestre. Abarca los siete primeros capítulos.

  • El capítulo 8 funciona como nexo con el nudo: es el viaje en tren de Holden a Nueva York.

  • Nudo: estancia de Holden en Nueva York, narrada en forma de diferentes episodios. Comprende desde el capítulo 9 al 20, en cuyo final Holden decide ir a su casa para ver a su hermana Phoebe.

  • Desenlace: narra la relación de Holden con Phoebe y sus decisiones finales. Abarca los capítulos 21 a 25, con un final abierto.

  • Epílogo: el breve capítulo 26, en el que Holden vuelve a situarse en el presente. Insinúa planes para el futuro, pero no los cuenta, acentuando la sensación de final abierto de la novela.


La historia abarca sólo unos días: desde la expulsión de Pencey hasta su vuelta a casa. Los hechos están narrados desde el presente, y siguen un desarrollo lineal, interrumpido por flash-backs en los que Holden hace referencia a episodios de su pasado: sus experiencias en otros colegios, anécdotas de sus compañeros, su historia con Jane, la muerte de su hermano Allie o su relación con DB. El capítulo final nos sitúa de nuevo en el presente, completando la estructura circular de la novela.
El marco escénico viene determinado por la estructura argumental de la novela, que adopta el tradicional motivo del viaje. Este viaje tiene un punto de partida: Pencey, uno de llegada: la casa de Holden; y un trayecto: su estancia en Nueva York, donde encontramos la mayor variedad de escenarios: el hotel, la estación, el club, la calle, el parque, la casa de su profesor…. A través de este viaje y sus diferentes etapas Salinger traza su radiografía de una sociedad materialista, hipócrita y sin capacidad de ofrecer esperanza al adolescente.
En lo que respecta al estilo, la novela se caracteriza especialmente por la extraordinaria adecuación entre el estilo, el narrador y el contenido. Toda la visión del mundo que Holden nos trasmite lo hace con un estilo absolutamente propio de un joven sin especial formación: no hay retórica, ni complejidad sintáctica, ni léxico elaborado.

Sencillez y naturalidad. El texto resulta sencillo a todos los niveles: léxico, sintáctico, estilístico..., respetando la verosimilitud de un narrador adolescente que se expresa de manera espontánea y sin pretensiones. Las construcciones sintácticas son cortas y ágiles, con predominio de la yuxtaposición y la coordinación; el vocabulario es sencillo y genérico, con abundancia de hiperónimos y comodines léxicos, como "cosa", "gente", etc.; No hay figuras retóricas destacables, aparte de las hipérboles expresivas: "choqué con veinte bidones por lo menos", "la tía tenía como cien años", "Debajo de los libros había un cuaderno. Tiene como cinco mil" etc.
Muletillas. Holden se expresa con dejadez. A pesar de su admiración por la gente con buen vocabulario, él mismo emplea  frecuentemente muletillas y frases hechas, entre las que destacan los "¡jo!" que intercala continuamente en su discurso y "de verdad", expresión con la que remata a menudo sus frases. También tenemos muchas ocasiones de apreciar su repertorio de insultos, los cuales casi siempre van referidos al nivel intelectual o moral de los otros personajes:


  • "me puse a mirar a todos los cretinos"

  • "¡Menudo imbécil!"

  • "¡Vaya tía!"

  • "pregúntele si el imbécil del camarero le ha dado mi recado"

  • "¡Menudo hipócrita!"

  • "Nunca he visto a un tío más falso"


Generalizaciones. En sus juicios sobre la personalidad de los otros, Holden tiende con frecuencia a hacer generalizaciones, del tipo: "todos esos tipos son iguales" o "esas cretinas siempre hacen lo mismo"
Opiniones radicales y desenfadadas. A veces, en su impulsividad, Holden produce frases que, tal vez, si las reflexionara un poco, retiraría (hemos visto que con frecuencia se retracta de cosas que hace y dice, arrepentido del daño que pueda causar a los demás). Sin embargo, cuando le vienen a la cabeza, puede ser bastante radical:
"Me gusta muchísimo oírle, pero a veces le entran a uno ganas de romperle el piano en la cabeza. Debe ser porque sólo por la forma de tocar se le nota que es de esos tíos que no te dirige la palabra a menos que seas un pez gordo".
Tampoco comprendo cómo a una misma persona le pueden gustar Adiós a las armas y El gran Gatsby D.B. se enfadó mucho cuando se lo dije y me contestó que era demasiado pequeño para juzgar libros como ésos. Le dije que a mí me gustaban Ring Lardner y El gran Gatsby. Y es verdad. Me encantan. ¡Qué tío ese Gatsby! ¡Qué bárbaro! Me chifla la novela. Pero, como les decía, me alegro muchísimo de que hayan inventado la bomba atómica. Si hay otra guerra me sentaré justo encima de ella. Me presentaré voluntario, se lo juro."

5. ORIENTACIONES PARA EL COMENTARIO CRÍTICO
Esta novela está abierta a muchas interpretaciones y es posible ponerla en relación con numerosos temas. Os recomiendo unas cuantas posibilidades, a modo de orientación:
A. En cuanto a la relación de Salinger con otros movimientos artísticos y culturales, podéis hablas sobre:
1. Salinger y su influencia en la narrativa norteamericana posterior.
La publicación de El guardián entre el centeno en 1951 supuso un cambio radical, tanto en la vida de J. D. Salinger como en el canon de la literatura de habla inglesa –acaso, inclusive en la literatura occidental. La novela fue un éxito inmediato, tanto a nivel crítico como comercial, convirtiendo inmediatamente a Salinger en una celebridad literaria, mientras que Holden Caulfield, el adolescente protagonista de El guardián entre el centeno, se perfilaba como una figura emblemática para las generaciones por venir.
Aunque él mismo se distanció explícitamente, el lenguaje y la visión desencantada del mundo presentes en El guardián entre el centeno han servido para que se le considere un antecedente de la generación beat, grupo de jóvenes escritores surgido en Estados Unidos a mediados de los cincuenta. Son novelistas (Keoruac, Burroughs) y poetas (Ginsberg) que manifiestan una actitud inconformista ante la sociedad del momento, enfrentados a las nuevas guerras emprendidas por el país y al clima de opresión intelectual que desembocó en la caza de brujas del senador McCarthy. Su idea de la vida consistía en vivir rápido y gozar de todo tipo de experiencias. Son los padres de tendencias posteriores como la psicodelia, la contraculutra o el movimiento hippy.
Pero la influencia de Salinger va más allá de este primer escalón, y se extiende por buena parte de la narrativa norteamericana posterior, en autores como John Updike, el realismo sucio e Raymond Carver o escritores actuales como Bret Easton Ellis o Richard Russo.
2. Salinger y la cultura materialista de los 50.
En El Guardián entre el centeno no sólo se narra la desorientación existencial del protagonista, enfrentado al paso a la madurez, a un mundo adulto cuyas reglas desconoce y desprecia, sino también su desorientación social. Salinger retrata una sociedad, la norteamericana de los años 50, que está comenzando a convertirse en lo que luego se llamará “sociedad de cosumo”, en un proceso que llega, multiplicado, hasta nuestros días.
En los años 50, EEUU vivió una revolución cultural impulsada por el rápido desarrollo industrial y el consecuente fenómeno de consumismo. A propósito del consumismo, señala el antropólogo Marvin Harris:
Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el status de gran hombre. Sólo que en este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros años del capitalismo, se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hicieron más seguras, la clase alta capitalista recurrió al [...] despilfarro para impresionar a sus rivales. Construían grandes mansiones, se vestían con elegancia exclusiva, [...] Entretanto, las clases media y baja continuaban asignando el mayor prestigio a los que trabajaban más, gastaban menos y se oponían con sobriedad a cualquier forma de consumo[...]. Pero como el crecimiento de la capacidad industrialmercado de los consumidores, había que desarraigar a las clases media y baja de sus hábitos vulgares. La publicidadmedios de comunicación de masas aunaron sus fuerzas para inducir a la clase media y baja a dejar de ahorrar y a comprar, consumir, despilfarrar o gastar cantidades de bienes y servicios cada vez mayores. De ahí que los buscadores de status de la clase media confirieran el prestigio más alto al consumidor más importante y más conspicuo.[2]

(Marvin Harris : Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura . 1974)

Las sociedades desarrolladas, con mayor disponibilidad de renta y tiempo libre que otras, consumen no sólo bienes sino también servicios: transportes, ocio, etc. "Sociedad de consumo", o "sociedad de consumo de masas" es el término utilizado en economía y sociología, para designar al tipo de sociedad que se corresponde con una etapa avanzada de desarrollo industrial capitalista y que se caracteriza por el consumo masivo de bienes y servicios, disponibles gracias a la producción masiva de los mismos. En este sentido, la crítica a este tipo de sociedades viene dada por el efecto de manipulación de la información, al objeto de "moldear" al consumidor para convertirlo en el "consumidor ideal" que pretenden las empresas.
Desde el punto de vista de la sociología, el consumo implica relaciones de posesión, de dominación y también de imitación, siendo el mimetismo cultural un móvil importante para el consumo, aún cuando el éste es una elección consciente de cada persona y depende de su cultura.
B. Si queréis centraros en el contenido del libro, hay dos grandes temas sobre los que podéis hablar:
3. El tránsito infancia-madurez
El protagonista de la novela es un adolescente que se enfrenta a su tránsito de la infancia a la vida adulta. Se encuentra, por tanto, en una situación vital equivalente a la vuestra, el momento de la evolución psicológica de la persona en la que se produce el choque entre la infancia que se va y unas nuevas pautas de conducta adulta que todavía no puede comprender al cien por cien.
4. El papel de la literatura como medio de transmisión de valores
Generalmente entendemos que cuando la literatura –o el cien, o el arte en general- son vehículos para transmitir valores, lo hacen de forma explícita y, por así decirlo, ética, convirtiéndose en referentes morales para los lectores. Sin embargo, este no es el caso de El guardián entre el centeno, que es capaz de transmitir valores –la prueba es la alarma que suscita su lectura en algunos estados norteamericanos, hasta el punto de su prohibición en los institutos-, pero lo hace de una manera diferente.
El protagonista y otros personajes que pueblan la novela no son modelos de lo que podríamos llamar “lo políticamente correcto”. Este hecho pone al lector en la necesidad de valorar por sí mismo las acciones y los pensamientos de los personajes, evitando de esta manera absorber el texto sin meditar sobre el mismo. En la novela no nos encontramos con la exposición de una serie de valores que deben creerse con fe ciega, sino con la vida y la problemática de un muchacho en una situación bastante normal que para él se convierten en una verdadera losa existencial. En la misma línea de lo anterior, lo escasamente satisfactorio del desenlace de la novela impide la presencia de un happy end tranquilizador.





Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura universal 2º bachillerato curso 2011-2012

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura universal 2º bachillerato curso 2011-2012

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura universal 2º bachillerato curso 2011-2012

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLengua y literatura 2º bachillerato. Curso 2010-2011

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 icon2º P. C. P. I. Ambito social. Curso 2011-2012

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconNueva propuesta de novelas para primero de Bachillerato curso 2012-13

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconFacultad de Ciencias Jurídicas y Sociales Curso 2011-2012

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura universal 2º bachillerato

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura universal 2º bachillerato

Literatura universal 2º bachillerato curso 2011-2012 iconLiteratura Universal 2º de Bachillerato Tema 7






© 2015
contactos
l.exam-10.com