Carl Schmitt Teoría del Guerrillero






descargar 362.88 Kb.
títuloCarl Schmitt Teoría del Guerrillero
página1/10
fecha de publicación25.06.2015
tamaño362.88 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

 

Carl Schmitt


Teoría del Guerrillero


Observaciones al Concepto de lo Político i[1] ii[2]

Traducido de la 1ª Edición de 1963 por Denes Martos

 

Dedicado a Erns Forsthoff con motivo de su 60° cumpleaños. 13 de Septiembre de 1962

 

 

 

INDICE
Prólogo Error: Reference source not found

Introducción Error: Reference source not found
Una mirada al punto de partida 1808/1813 2

El horizonte de nuestra consideración 4

La palabra y el concepto de Guerrillero 6

Una mirada a la situación jurídica internacional 9
Desarrollo de la Teoría Error: Reference source not found
La conflictiva relación prusiana con la guerrilla 14

El guerrillero como ideal prusiano de 1813 y el giro hacia la teoría 17

De Clausewitz a Lenin 20

De Lenin a Mao Tse-tung 22

De Mao Tse-tung a Raoul Salan 25
Aspectos y conceptos del último estadio Error: Reference source not found
El aspecto del espacio 27

Destrucción de estructuras sociales 29

La relación internacional 29

El aspecto tecnológico 31

Legalidad y legitimidad 33

El verdadero enemigo 34

Del enemigo verdadero al enemigo absoluto 36

Prólogo


El presente tratado de la Teoría del Guerrillero surgió de dos disertaciones que pronuncié a principios de 1962, esto es: el 15 de Marzo en Pamplona, por invitación del Estudio General de Navarra, y el 17 de Marzo, en la Universidad de Zaragoza, dentro del marco de los eventos de la Cátedra Palafox, por invitación de su Director, el Profesor Luis García Arias. La disertación apareció impresa en las publicaciones de la Cátedra a fines de 1962.

El subtítulo de Observaciones al Concepto de lo Político se explica por el momento concreto de la publicación. La editorial está actualmente volviendo a poner a disposición el texto de mi escrito del año 1932. En las últimas décadas han surgido muchos corolarios al tema. El presente tratado no es uno de estos corolarios, sino un trabajo independiente, aunque esquemático, cuyo tema inevitablemente desemboca en el problema de la diferenciación del amigo y del enemigo. De este modo quisiera, pues, ofrecer este desarrollo de mis disertaciones de principios de 1962 bajo la modesta forma de una observación al paso y de esta manera ponerlo al alcance de todos aquellos que han seguido hasta aquí las difíciles discusiones acerca del concepto de lo político.

Febrero de 1963

Carl Schmitt

 

Introducción

 

Una mirada al punto de partida 1808/1813


El punto de partida para las reflexiones sobre el problema del partisano es la guerra de guerrillas que el pueblo español llevó a cabo en los años 1808 hasta 1813 contra el ejército de un conquistador extranjero. En esta guerra, por primera vez un pueblo – un pueblo preburgués, preindustrial, preconvencional – chocó contra un ejército moderno, regular, bien organizado, que venía de las experiencias de la Revolución Francesa. Con ello se abrieron nuevos espacios bélicos, se desarrollaron nuevos conceptos de la conducción de la guerra y surgió una nueva doctrina de la guerra y la política.

El guerrillero lucha de modo irregular. Pero la diferencia entre la lucha regular y la irregular depende de la precisión de lo regular y halla su contraposición concreta – y con ello también su concepto – recién en las formas de organización modernas que surgen de las guerras de la Revolución Francesa. En todas las épocas de la humanidad, con su multiplicidad de guerras y de luchas, han existido reglas de guerra y de lucha, y a consecuencia de ello, también se produjo la violación y el desprecio de estas reglas. En especial durante todas las épocas de disolución, como por ejemplo durante la Guerra de los Treinta Años sobre suelo alemán (1618-48) y todas las guerras coloniales de la Historia Universal, han surgido en forma reiterada fenómenos que se pueden designar como guerrilleros. Sólo hay que tener presente que, para una teoría del guerrillero en general, la fuerza y el significado de su irregularidad se hallan determinados por la fuerza y el significado del regular que lo cuestiona. Justamente esta regularidad del Estado y del ejército recibe, tanto en el Estado francés como en el ejército francés, una nueva y exacta precisión a través de Napoleón. Las innumerables guerras contra los indios libradas por los conquistadores blancos del Siglo XVII hasta el XIX, pero también los métodos de los Riflemen durante la Guerra de Independencia norteamericana contra el ejército regular inglés (1774-83) y la guerra civil en la Vendée entre chouanes y jacobinos (1793-96) pertenecen en su totalidad al estadio pre-napoleónico. El nuevo arte de la guerra de los ejércitos regulares napoleónicos había surgido de la nueva, revolucionaria, forma de lucha. A un oficial prusiano de aquél entonces toda la campaña de Napoleón contra Prusia en 1806 le pareció tan sólo un “partidismo en gran escala”. iii[3]

El guerrillero de la guerra de guerrillas española de 1808 fue el primero en atreverse a luchar de modo irregular contra el primer ejército regular moderno. En el otoño de 1808 Napoleón había derrotado al ejército regular español; la auténtica guerra de guerrilas española comenzó recién después de esta derrota del ejército regular. Todavía no existe una Historia completa y documentada de la guerra de guerrillas española. iv[4] Como dice Fernando Solano Costa (en su ensayo Los Guerrilleros, citado en la nota), esta Historia es necesaria, aunque también muy difícil, porque la totalidad de la guerra de guerrillas española se compuso de aproximadamente 200 pequeñas guerras regionales en Asturias, Aragón, Cataluña, Navarra, Castilla, etc. bajo la conducción de numerosos combatientes cuyos nombres se hallan envueltos en muchos mitos y leyendas, entre ellos Juan Martínez Diez, el Empecinado, que se convirtió en el terror de los franceses y que tornó insegura la ruta de Madrid a Zaragoza. v[5] Esta guerra de guerrillas fue librada por ambas partes con una crueldad espantosa y no es ningún milagro que se haya impreso más material contemporáneo producido por los escritores de libros y memorias afrancesados que por los guerrilleros. Sea como fuere que se relacionen aquí el mito y la leyenda por un lado con la historia documentada por el otro, las líneas de nuestro punto de partida, en todo caso, están claras. De acuerdo con Clausewitz, frecuentemente la mitad del total de la fuerza militar francesa estuvo estacionada en España y, de ella la mitad, es decir: de 250.000 a 260.000 hombres, se encontró comprometida por los guerrilleros cuyo número Gomez de Arteche estima en 50.000 y otros en cantidades mucho menores.

Ante todo, la situación del guerrillero español de 1808 se caracterizó por el hecho de que arriesgó una lucha sobre el terreno de su patria chica, mientras su rey y la familia de éste aún no sabían exactamente quién era el verdadero enemigo. En este sentido, la conducción superior en España no se comportó de una manera diferente que en Alemania. Aparte de ello, también caracteriza la situación española el que los estratos cultos de la nobleza, del clero y de la burguesía fuesen mayormente afrancesados, es decir: simpatizaban con el conquistador extranjero. También en este sentido existen paralelismos con Alemania, dónde el gran poeta alemán Goethe componía poesías en honor a Napoleón y el estrato culto alemán jamás logró tener en claro dónde pertenecía realmente. En España el Guerrilero – un pobre diablo, un primer caso típico de carne de cañón irregular en las controversias políticas mundiales – se atrevió a librar una guerra sin esperanzas. Todo esto es parte de la Obertura a una teoría del guerrillero.

Una chispa saltó en aquél entonces desde España hacia el Norte. No produjo allí el mismo incendio que le otorgó a la guerra de guerrillas española su importancia en la Historia Universal. Pero causó un efecto cuyas consecuencias hoy, en la segunda mitad del Siglo XX, cambian el rostro del mundo y de su humanidad. Produjo una teoría de la guerra y de la enemistad que, consecuentemente, desemboca en la Teoría del Guerrillero.

Por de pronto, en el año 1809, durante la corta guerra que el Imperio Austríaco libró contra Napoleón, se hizo un intento planificado de imitar el ejemplo español. El gobierno austríaco de Viena, con la ayuda de famosos publicistas, entre ellos Friedrich Gentz y Friedrich Schlegel, escenificó una propaganda nacional contra Napoleón. Se difundieron escritos españoles en idioma alemán vi[6] . Heinrich von Kleist tomó rápidamente la idea y, luego de esta guerra austríaca de 1809, continuó la propaganda antifrancesa desde Berlín. En aquellos años hasta su fallecimiento en Noviembre de 1811, Kleist se convirtió en el auténtico poeta de la resistencia nacional frente al conquistador extranjero. Su drama “Die Hermannsschlacht” es la mayor epopeya poética guerrillera de todos los tiempos. También escribió su poema “An Palafox” en el cual coloca en un plano de igualdad al defensor de Zaragoza con Leónidas, Arminio y Guillermo Tell vii[7] . Que los reformadores en el Estado Mayor prusiano, sobre todo Gneissenau y Scharnhorst, estaban profundamente impresionados e influenciados por el ejemplo español, es algo conocido y lo desarrollaremos con mayor amplitud más adelante. En el mundo de las ideas de los oficiales prusianos de Estado Mayor de 1808-1813 se encuentran también los orígenes del libro De la Guerra, por medio del cual el nombre de Clausewitz ha conseguido obtener una resonancia casi mítica. Su fórmula de la guerra como continuación de la política contiene ya in nuce una Teoría del Guerrillero cuya lógica fue llevada hasta las últimas consecuencias por Lenin y por Mao Tse-tung como explicaremos luego.

A una verdadera guerra de guerrillas popular, que debiera ser mencionada en relación con nuestra cuestión del guerrillero, se llegó solamente en el Tirol, dónde actuaron Andreas Hofer, Speckbacher y el monje capuchino Haspinger. Los tiroleses se convirtieron en una poderosa antorcha, según la expresión de Clausewitz viii[8] . Por lo demás, este episodio del año 1809 terminó pronto. Tampoco en el resto de Alemania se llegó a una guerra de guerrillas contra los franceses. El fuerte impulso nacional, que emergió en sublevaciones y unidades de combate errantes, desembocó muy rápida e íntegramente en los carriles de la guerra regular. Los combates de la primavera y del verano de 1813 tuvieron lugar sobre el campo de batalla y la suerte se decidió en una batalla a campo abierto, en Octubre de 1813, cerca de Leipzig.

El Congreso de Viena de 1814/15, en el marco de una restauración general, restableció también los conceptos del Derecho de Guerra europeo ix[9] . Ésa fue una de las más sorprendentes restauraciones de la Historia Universal. Consiguió tener el enorme éxito de lograr que, todavía durante la Primera Guerra Mundial de 1914/1918, este Derecho, que norma la limitación de la guerra continental por tierra, dominase todavía la praxis europea de la conducción militar terrestre. Aún hoy a este Derecho se lo llama clásico y realmente merece este nombre. Porque reconoce claras diferenciaciones; sobre todo aquellas entre guerra y paz, combatientes y no-combatientes, enemigo y delincuente. Dentro de ese marco, la guerra es librada por un Estado contra otro Estado bajo la forma de una guerra de ejércitos estatales regulares; entre soberanos portadores de un jus belli que se respetan como enemigos aún durante el conflicto armado y no se discriminan mutuamente como delincuentes, de modo tal que un acuerdo de paz sigue siendo posible y hasta se convierte en el fin normal, sobreentendido, de la guerra. Frente a una regularidad clásica de esta índole – mientras tuvo vigencia real – el guerrillero sólo podía ser un fenómeno marginal; tal como de hecho lo fue todavía durante la totalidad de la Primera Guerra Mundial (1914-18).
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconComentario y crítica del concepto de constitucióN en Carl Schmitt

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconLa polémica schmitt-kelsen sobre el
«teoría integracionista de la Constitución» (7) y los ensayos, no menos severos en sus juicios, de Hermann Heller, Heinrich Triepel...

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconLa teoría del conocimiento es una parte importante de la filosofía....
«teoría del conocimiento» con otros términos como «epistemología», &c. Aquí nos limitaremos a exponer brevemente los problemas fundamentales...

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconLa muerte de un guerrillero “ geraldo sem pavor “

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconCamilo Torres Restrepo – el cura guerrillero en la vida de gabo

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero icon‘Carmina Burana’, de Carl Orff, protagonista del concierto extraordinario...

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconCurso de teoría del diseño I curso de Teoría del Diseño I integrado...

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconCarl Sagan

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconIntroducción a carl g. Jung

Carl Schmitt Teoría del Guerrillero iconDirector: Carl Theodor Dreyer






© 2015
contactos
l.exam-10.com