Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos)






descargar 16.36 Kb.
títuloVicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos)
fecha de publicación08.04.2017
tamaño16.36 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos
VICENTE GRANADOS, “JORGE GILLÉN Y RAFAEL ALBERTI HABLAN DEL 27” (SOBRE EL CONCEPTO DEL 27, 1981, FRAGMENTOS)

Mucho se ha escrito sobre el 27. Una de las cuestiones más polémicas es la denominación: ¿generación o grupo?

RAFAEL ALBERTI. No sé. Lo de “generación” es algo cómodo para situar a la gente. Pero yo creo que es una generación, es un grupo de poetas que surge en pocos años; en la década del 20 al 30 van surgiendo todos. Y se puede decir que en ese momento es –aunque antes hubieran publicado algo- cuando realmente se distingue, cuando hace algo que empieza a ser notorio, todos a la vez. Federico no quería publicar, pero era muy conocido porque tenía hecho el Romancero gitano, sin publicar lo recitaba por ahí; era un capitán. Y yo empiezo Marinero en Revista de Occidente y Jorge Guillén, que ya era conocido, publica Cántico, Federico en seguida publica el Romancero gitano, Emilio Prados publica en Málaga… no me acuerdo, Altolaguirre también. Todo surge a un tiempo. Se puede decir que hay cierta unidad de pensamiento, aunque no se puede plantear a uno lo que es la poesía en un momento determinado, aunque vamos eliminando tanta retórica, todos los residuos que quedaban del rubendarismo, vamos teniendo una serenidad ante lo que había sido el ultraísmo. Como verá usted, eso que se ha dicho “entre la vanguardia y la tradición” hay cierta verdad en esa denominación. Yo creo que se puede llamar “generación” por muchos motivos. Y luego, hay eso de Góngora, que aglutina a todos para salvar a Góngora de toda la basura que se ha venido diciendo en tantos manuales. Pues lo tomamos como una bandera de vanguardia, coincidiendo con él en tantas cosas. Mucha gente ha pensado que en nuestra generación no hubo líneas, todo eso son tonterías, pues celebramos a Góngora como nadie lo ha hecho después de nosotros.

Sin embargo, Jorge Guillén se refiere al 27 como una comunidad de afanes y gustos que le permitió conocer por vía directa la unidad llamada “generación” o comunidad vital. Aquí nos lo define más ampliamente.

JORGE GUILLÉN: Pues sí, porque hablo de lo que era, ha sido, para mí, una experiencia inolvidable. Aquello fue una conjunción verdaderamente rara porque no nos conocíamos; nos encontramos los unos con los otros un poco por casualidad en los años 20 y resultó que no partiendo jamás de una teoría previa, ni de un manifiesto ni con un propósito ya formulado, como, por ejemplo, en Francia… el ejemplo más claro es el surrealismo. No. Fue sencillamente una coincidencia de gustos entre aquellos muchachos, que ahora sabemos que, positivamente, eran poetas. Entonces lo intentaban –empezando por mí- pero yo no estoy seguro de que aquellos poetas lo eran efectivamente, y fue todo pues una coincidencia en la que reinó desde el primer momento la amistad, la amistad. Cuando algunos señores críticos (con buena intención) creen que los mayores de aquel grupo –Salinas y yo- pudimos ser los mentores… no, no era eso. Era una coincidencia entre personas, entre jóvenes, con personalidad, libremente; y todo aquello se fue desarrollando con la misma libertad. Allí, claro. Ahora, cuando lo vemos a distancia, se ve que, tal vez, la primera personalidad fuese la de Federico García Lorca. Yo lo creído siempre así. Y lo sentimos todos porque Federico no solamente era un ser con una simpatía irresistible y con una vitalidad extraordinaria, sino con una evidente genialidad, y aquello se sentía de un modo vital. Federico con los demás… pues él se ponía a tocar el piano, cantaba, bailaba, todos nos reíamos y, a veces, pues era el centro, pero jamás como maestro, jamás, de ninguna manera. Pues eso, toda esa cosa de tipo jerárquico… no, no, no. Fue una cosa más libre, pero auténtica. Y aquello se ha llamado, después, del 27, porque hubo aquel viaje a Sevilla y la conmemoración del centenario de Góngora, el tercer centenario, grupo, grupo. Hubo otros poetas, otros escritores en los años 20, amigos nuestros, pero el grupo está constituido por diez personas, de las cuales han muerto cinco y quedan otras cinco, y lo más raro de esta generación es que todos estos muchachos han sido, a través de vicisitudes bastante dramáticas, han sido y somos siempre amigos.

(Vicente Granados, “Jorge Guillén y Rafael Alberti hablan del 27” en Anales del Centro de la UNED de Albacete / Año 1981, nº 3, pp. 20-21)

VICENTE GRANADOS, “JORGE GUILLÉN Y RAFAEL ALBERTI HABLAN DEL 27” (SOBRE LA DESHUMANIZACIÓN, 1981, FRAGMENTO)

Yo relacionaría la tercera parte de Sobre los ángeles y Sermones y moradas con la ruptura de lo que Ortega llama deshumanización.

RAFAEL ALBERTI: Eso de Ortega no se puede aceptar; en ningún momento ningún libro del 27 fue deshumanizado. De Guillén han dicho que era el máximo exponente y Guillén es uno de los poetas más entusiastas de la vida y más optimistas que hay, y más dionisiaco. Lo que pasa es que la poesía en aquella época –pasaba un poco como con Góngora- era aparentemente difícil y confusa. En Guillén hay poemas que los hacía de una sola línea, poniendo un solo punto final, y las estrofas estaban ligadas y creaba cierta dificultad de lectura, cierta aridez. No es brillante en el sentido de las metáforas, como somos nosotros los arábigo-andaluces. Es otra cosa. Pero no se puede hablar de Cernuda, ni de Salinas, ni de Marinero en tierra… son cosas de una ternura… La deshumanización es una cosa que trajo Ortega, que les convino aplicarla a mucha gente, pero si se analiza bien lo que ocurre es todo lo contrario.

Guillén dice que poesía inhumana o sobrehumana quizás ha existido. Pero un poema “deshumano” constituye una imposibilidad física y metafísica, y la fórmula “deshumanización del arte”, acuñada por nuestro gran pensador Ortega y Gasset, sonó equívoca. “Deshumanización” es concepto inadmisible, y los poetas de los años veinte –dice don Jorge- podrían haberse querellado ante los Tribunales de Justicia a causa de los daños y perjuicios que el uso y abuso de aquel novedoso vocablo les infirió como supuesta clave para interpretar aquella poesía. Clave o llave que no abría ninguna obra.

RAFAEL ALBERTI: Claro. Le estoy contestando igual. Es una cosa que hizo mucho daño. La deshumanización fue aplicada a una gente que venía para todo lo contrario, porque si algo teníamos nosotros es que éramos una gente completamente humana, llena en algunos momentos de alegría que está en la obra. ¿Cómo se puede decir de Federico que puede ser deshumano con sus Canciones, en el Romancero? ¿Cómo se puede decir deshumano mi Marinero en tierra, La amante, El alba del alhelí? No lo veo, la verdad. ¿Y Jorge en Cántico, que es de una línea de una claridad extraordinaria?

*****

No sé qué ángel trae nuevamente a Jorge Guillén. Alberti lo cita constantemente y ahora dice con admiración:

Lo de Jorge… Jorge es un poeta muy consecuente, de una línea nítida, trazadísima. Yo recuerdo aquello de “Un ave de doble esfera no responde nunca sí”. La gente se ha mondado de risa con eso. A Jorge le tengo un gran cariño, un gran respeto, me parece un poeta de verdad.

(Vicente Granados, “Jorge Guillén y Rafael Alberti hablan del 27” en Anales del Centro de la UNED de Albacete / Año 1981, nº 3, pp. 25-27)

VICENTE GRANADOS, “JORGE GUILLÉN Y RAFAEL ALBERTI HABLAN DEL 27” (SOBRE EL SURREALISMO, 1981, FRAGMENTOS)

Jorge Guillén, ¿supuso el surrealismo una separación entre los miembros del 27?

JORGE GUILLÉN: No, de ningún modo. No había una poética oficial. Cada uno campaba y campa por su propio campo.

Pasemos, si le parece, al surrealismo. Retrocedamos a ¿Cuándo llega el surrealismo, cuándo se conoce?

RAFAEL ALBERTI: El Manifiesto de Bretón es del año 24.

Me refiero al surrealismo español.

RAFAEL ALBERTI: No sé… Pues eso ha llegado no se sabe cómo. Es una impregnación de época, como el romanticismo, es una cosa que está en la atmósfera. El primero que se acerca a Bretón es Cernuda, que publica unas cosas en Litoral, unas cosas de Paul Eluard. Un hombre más cercano a ellos, aunque yo creo que más que un surrealista es creacionista, es Larrea. Pero yo creo que eso llega el año 28, 27, cuando Buñuel hace Un perro andaluz, cuando Dalí hace La edad de oro, con Buñuel (dejemos este lapsus). Todo eso es una atmósfera que hay en Europa, porque no solo nosotros, sino que en Brasil hay cosas… Llega un momento del comunismo en auge, que los intelectuales estaban muy cerca del comunismo, que todos los surrealistas ingresan en el partido, que después se distanciaron por una serie de razones, que ya no se distancian ni Paul Eluard ni Louis Aragon, que eran los más importantes del surrealismo, internacionalmente, junto con Breton. Y esos se quedan en el partido y hacen una poesía muy estupenda, a veces muy clara, según de lo que hablen. Aragon escribe muchos poemas muy directos sobre China, sobre Cantón, cosas que pasaban en esa época. Es una poesía que, a veces, se lee con más agrado y es más viva que tantas cosas que se leen herméticas, que son aburridísimas.

(Vicente Granados, “Jorge Guillén y Rafael Alberti hablan del 27”, en Anales del Centro de la UNED de Albacete / Año 1981, nº 3, pp. 21 y 25).

Un chien andalou (Un perro andaluz) es una colaboración del Dalí y Buñuel. Se estrenó en París el 6 de junio de 1929. El 3 de diciembre de 1930, también en París, se estrenó L’Âge d’or (La edad de oro) también con colaboración Dalí-Buñuel.

Bibliografía

Granados Palomares, Vicente, Literatura Española (1900 – 1936). Editorial Universitaria Ramón Areces, UNED. Madrid, 2011.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconAspectos relevantes sobre Vicente Beauvais (datos para la contextualización de los fragmentos)

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconPoema escrito en Nov. 1999,aniversario de la muerte del poeta Rafael Alberti

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael Alberti nació en una familia de origen italiano que se dedicaba...

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael Alberti Vida

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconPor Rafael Alberti

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael alberti ángel con plumas de acero
«Salieron los soldados al combate y anduvieron nueve horas sin descansar»! ¡Día de asombro, hora de maravilla en que el silencio...

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael Alberti Entre el clavel y la espada

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael alberti, premio cervantes 1983

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconSi mi voz muriera en tierra (Rafael Alberti)

Vicente granados, “jorge gillén y rafael alberti hablan del 27” (sobre el concepto del 27, 1981, fragmentos) iconRafael Alberti nació en el seno de una familia de origen italiana. Su infancia fue muy






© 2015
contactos
l.exam-10.com