La literatura en el siglo XVII: el barroco






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títuloLa literatura en el siglo XVII: el barroco
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LA LITERATURA EN EL SIGLO XVII: EL BARROCO
1. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL

A medida que avanza el siglo, se acentúa la decadencia española: en el interior, la corrupción y la ineptitud caracterizan a los gobernantes1. En el exterior, se suceden las guerras con otros países (con la sangría económica y humana que eso supone)2 y España pierde su hegemonía en Europa, cediéndola a Francia. Para colmo de males, Carlos II morirá sin descendencia, lo que provocará una guerra de Sucesión con la que se cerrará el siglo. Pero, ¿qué significan la decadencia y la crisis para la vida de los españoles del siglo XVII?
- Alta mortalidad

- Despoblación del campo y masificación de las ciudades

- Tensiones sociales y religiosas
Paradójicamente, este siglo de crisis y decadencia es, a la vez, de un prodigioso esplendor artístico y literario: el Barroco
2. EL BARROCO
2.1. Temas y estilo

El Barroco tiene en su centro la idea del desengaño y un vitalismo frustrado, manifestados en los siguientes temas:
1) El mundo carece de valor: ya no es orden, sino caos.

2) La vida es contradicción y lucha.

3) La vida es breve y fugitiva (obsesión por el Tiempo y su paso).

4) La vida carece de consistencia, es sueño, un gran teatro en el que nada es lo que parece.

5) Vivir, en fin, es ir muriendo (“soy un fue, y un será y un es cansado”, escribió Quevedo).
También el estilo literario responde al derrumbamiento del equilibrio renacentista. Rasgo esencial es el frenesí por exprimir las posibilidades del lenguaje, bien sea desde el conceptismo, bien sea desde el culteranismo, las dos tendencias poéticas que tradicionalmente se han distinguido en el Barroco (compárese el soneto de Garcilaso y Góngora de temas anteriores).
2.2. La poesía barroca. Quevedo
2.2.1. Culteranismo y conceptismo

El culteranismo busca, sobre todo, la belleza formal. El tema puede ser mínimo, pero se desarrolla con un estilo suntuoso: palabras sonoras, metáforas audaces, libertad sintáctica… es el máximo intento (hasta ese momento) por dar a la poesía una lengua específica, un lenguaje dentro del lenguaje. Su principal representante es Góngora.

El conceptismo se preocupa sobre todo del contenido, y el ideal es decir mucho con pocas palabras. De ahí los dobles sentidos, las paradojas y otros juegos conceptuales. La ornamentación es mínima: el léxico, llano, pero sometido a asociaciones inesperadas; en sintaxis, se prefiera la frase corta. En suma, densidad expresiva. Su principal representante es Quevedo.

Conceptismo y culteranismo no son dos tendencias opuestas: las dos procuran evitar el nombre de las cosas, designándolas mediante rodeos o alusiones inesperadas, o poniéndolas en relación con otras mediante símiles o metáforas. Por ello, hoy se tiende a considerar que el conceptismo está en la base de todo estilo barroco; y el culteranismo sería una variedad del conceptismo al que se añaden ciertos rasgos que provienen de la especial sensibilidad y genio creador de Góngora.
POEMAS DE GÓNGORA


SOLEDAD PRIMERA
Era del año la estación florida

en que el mentido robador de Europa,

media luna las armas de su frente,

y el Sol todo los rayos de su pelo,

luciente honor del cielo,

en campos de zafiro pace estrellas,

cuando el que ministrar podía la copa

a Júpiter mejor que el garzón de Ida,

náufrago y desdeñado sobre ausente,

lagrimosas de amor dulces querellas

da al mar; que condolido,

fue a las ondas, fue al viento

el mísero gemido,

segundo de Arion dulce instrumento.
[PROSIFICACIÓN] Era la estación florida del año, en que el mentido robador de Europa [ZEUS], media luna las armas de su frente y todo el sol los rayos de su pelo, luciente honor del cielo, pace estrellas en campos de zafiro, cuando el que podía ministrar la copa a Júpiter mejor que el garzón de Ida, [HACE REFERENCIA A LA BELLEZA DEL PROTAGONISTA] náufrago y desdeñado además de ausente, da al mar dulces querellas lagrimosas de amor [SE LAMENTA DE SU DESGRACIA]; de manera que su mísero gemido fue a las ondas y al viento, segundo dulce instrumento de Arión.

FÁBULA DEL POLIFEMO Y GALATEA
(Descripción de Polifemo)
Negro el cabello, imitador undoso

de las oscuras aguas del Leteo3,

al viento que lo peina proceloso4

vuela sin orden, pende sin aseo;

un torrente es su barba, impetuoso

que, adusto hijo de este Pirineo5,

su pecho inunda, o tarde, o mal, o en vano

surcada aun de los dedos de su mano.
(Descripción de la ninfa Galatea6)
«¡Oh bella Galatea, más süave

que los claveles que tronchó la aurora7;

blanca más que las plumas de aquel ave

que dulce muere y en las aguas mora;

igual en pompa al pájaro que, grave8,

su manto azul de tantos ojos dora

cuantas el celestial zafiro estrellas9!

¡Oh tú, que en dos incluyes las más bellas!
(Polifemo se jacta de su enormidad)
Sentado, a la alta palma no perdona

su dulce fruto mi robusta mano;

en pie, sombra capaz es mi persona

de innumerables cabras el verano.

¿Qué mucho, si de nubes se corona

por igualarme la montaña en vano,

y en los cielos, desde esta roca, puedo

escribir mis desdichas con el dedo?


2.2.2. Quevedo

Francisco de Quevedo nació en Madrid en 1580. Nadie como él representa el vitalismo frustrado y el desengaño característicos del Barroco. Estos son los principales temas de su poesía:

a) Poesía metafísica

Encierra su sentimiento trágico de la vida, que para Quevedo es breve; tiene como principal enemigo al Tiempo, que todo lo destruye y que nos lleva a la muerte y al desengaño.

b) Poesía moral, religiosa y política

Contra la corrupción del mundo, contra la vanidad; influenciada por el estoicismo (doctrina que aconseja resignarse y aceptar serenamente el dolor que nos produce la vida).

c) Poesía amorosa

Empieza centrada en los tópicos del amor cortés y del petrarquismo, para ir poco a poco superándolos y dándonos una visión paradójica del amor: gracias a él vencemos la angustian que nos produce vivir (para morir), pero al mismo tiempo, ideal inalcanzable, que se desvanece como un sueño, imposible.

d) Poesía satírica y burlesca: feroz, despiadada, que se burla del amor, de la vida y hasta de la muerte.

Clasifica temáticamente los siguientes poemas de Quevedo y justifica tu respuesta


Texto 1
Madre, yo al oro me humillo,

él es mi amante y mi amado,

pues, de puro enamorado,

de contino anda amarillo10;

que pues doblón o sencillo

hace todo cuanto quiero,

poderoso caballero

es don Dinero.

(…)

Es galán y es como un oro11,

tiene quebrado el color12,

persona de gran valor,

tan cristiano como moro.

Pues que da y quita el decoro

y quebranta cualquier fuero13,

poderoso caballero

es don Dinero.

(…)

Son sus padres principales14,

y es de nobles descendiente,

porque en las venas de Oriente

todas las sangres son reales15.

Y pues es quien hace iguales

al rico y al ganadero,

poderoso caballero

es don Dinero.
Texto 2
Cerrar podrá mis ojos la postrera

sombra que me llevare el blanco día,

y podrá desatar esta alma mía

hora a su afán ansioso lisonjera16;
mas no, de esotra parte, en la ribera,

dejará17 la memoria, en donde ardía:

nadar sabe mi llama la agua fría,

y perder el respeto a ley severa18.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido19,

venas que humor20 a tanto fuego han dado,

medulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejará no su cuidado21;

serán ceniza, mas tendrá sentido;

polvo serán, mas polvo enamorado.
Texto 3
«¡Ah de la vida!»... ¿Nadie me responde?

¡Aquí de los antaños22 que he vivido!

La Fortuna mis tiempos ha mordido;

las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni adónde

la salud y la edad se hayan huido!

Falta la vida, asiste23 lo vivido,

y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; Mañana no ha llegado;

Hoy se está yendo sin parar un punto24:

soy un fue, y un será, y un es cansado.
En el Hoy y Mañana y Ayer, junto

pañales y mortaja25, y he quedado

presentes sucesiones de difunto26.
Texto 4
Miré los muros de la patria mía,

si un tiempo fuertes, ya desmoronados,

de la carrera de la edad cansados,

por quien caduca ya su valentía27.
Salíme al campo: vi que el sol bebía

los arroyos del hielo desatados,

y del monte quejosos los ganados,

que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa: vi que amancillada

de anciana habitación era despojos,

mi báculo más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,

y no hallé cosa en que poner los ojos

que no fuese recuerdo de la muerte.



2.2. La prosa en el XVII.

La prosa en el siglo XVII está dominada por la novela picaresca, de la que ya vimos sus principales características al hablar de la narrativa del XVI:

  • Narración autobiográfica: implica subjetivismo y que todos los episodios tengan un sentido, para mostrar el “proceso educativo” del héroe, que siempre busca ascender socialmente (PRESENTE – PASADO – VUELTA AL PRESENTE)

  • El protagonista, más que un héroe, es un antihéroe, el pícaro: de padres sin honra, no le mueve ningún ideal espiritual, ni la fama o el honor; sólo le interesa sobrevivir a las duras condiciones de vida del siglo XVI y XVII. Es listo, sin oficio, roba o vive a costa del prójimo, escaso sentido moral, víctima de sus propios ardides

  • La acción transcurre en un tiempo (el siglo XVI y XVII) y en lugares (Toledo, Salamanca, etc.) fácilmente reconocibles por el lector de la época

  • Carácter subversivo de la novela picaresca: la vida de cualquier persona (no sólo los caballeros, o los nobles) es digna de ser narrada; el hecho de que el pícaro intente ascender socialmente (y en ocasiones lo consiga) es una carga de profundidad contra el pensamiento religioso, social y político de la época.

  • Principales novelas picarescas: El Lazarillo (siglo XVI) y el Guzmán de Alfarache (siglo XVII)


La repuesta a la novela picaresca fue El buscón de Quevedo

  • Probablemente Quevedo escribió esta obra en respuesta a obras como el Lazarillo o el Guzmán de Alfarache, que planteaban la posibilidad de ascenso social de cualquier persona; lo que hace Quevedo es criticar en esta obra el ansia de ascensión social (Quevedo era opuesto a la movilidad social): su protagonista, Pablos no cambia a lo largo de la novela, es siempre el mismo personaje, no evoluciona como Lázaro; incluso la novela termina con la siguiente frase: “nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres”. Y Pablos sólo muda de lugar (huye a América, perseguido por la justicia).

  • La obra se publica en 1626, pero posiblemente Quevedo la escribió mucho antes

  • Coincidencias con el Lazarillo y el Guzmán de Alfarache: la forma en que está escrita (como si fuera una carta), el origen humilde e innoble del pícaro, su afán de ascenso social, el hambre como móvil de sus acciones.

  • Diferencias: Pablos, el pícaro protagonista, cuenta episodios de su vida, pero los diversos sucesos narrados no van unidos con la finalidad de explicar algo, sino que son una serie de escenas en las que el escritor despliega su maestría verbal (en este sentido, la novela es un prodigio de ingenio lingüístico); todos los personajes, no sólo el protagonista, son, más que personajes, tipos, caricaturas que Quevedo utiliza para fines humorísticos, a través de la hipérbole (exageración), fundamentalmente.


EJERCICIO: EXPLICA LA DIFERENCIA FUNDAMENTAL ENTRE ESTOS DOS TEXTOS:
Texto 1: El Lazarillo
Suplico a Vuestra Merced reciba el pobre servicio de mano de quien lo hiciera más rico si su poder y deseo se conformaran. Y pues Vuestra Merced escribe se le escriba y relate el caso muy por extenso, parecióme no tomarle por el medio, sino del principio, porque se tenga entera noticia de mi persona, y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.
Texto 2: El buscón de Quevedo
La justicia no se descuidaba de buscarnos (…) Yo que vi que duraba mucho este negocio y más la fortuna en perseguirme (…) determiné (…) de pasarme a Indias (…) a ver si, mudando mundo y tierra, mejoraría mi suerte. Y fueme peor, como Vuestra Merced verá (…), pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres.
Lee el siguiente texto de El Buscón de Quevedo y relaciónalo con otros textos y obras que hayamos visto durante el curso:
Yo, señor, soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero (…) Dicen que era de muy buena cepa, y, según él bebía, es cosa para creer.

Estuvo casado con Aldonza de San Pedro (…) Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja (…) Tuvo muy buen parecer, y fue tan celebrada, que, en el tiempo que ella vivió, casi todos los copleros de España hacían cosas sobre ella.

Padeció grandes trabajos recién casada, y aun después, porque malas lenguas daban en decir que mi padre metía el dos de bastos para sacar el as de oros28. Probósele que, a todos los que hacía la barba a navaja, mientras les daba con agua, levantándoles la cara para el lavatorio, un mi hermanico de siete años les sacaba muy a su salvo los tuétanos de las faldriqueras29. Murió el angelico de unos azotes que le dieron en la cárcel. Sintiólo mucho mi padre, por ser tal que robaba a todos las voluntades.

Por estas y otras niñerías, estuvo preso; aunque, según a mí me han dicho después, salió de la cárcel con tanta honra, que le acompañaron doscientos cardenales (…)

Mi madre, pues, no tuvo calamidades. Un día, alabándomela una vieja que me crió, decía que era tal su agrado, que hechizaba a cuantos la trataban. Sólo diz que se dijo no sé qué de un cabrón30 y volar, lo cual la puso cerca de que la diesen plumas con que lo hiciese en público. Hubo fama que reedificaba doncellas (…) Unos la llamaban (…) por mal nombre alcahueta (…)

Hubo grandes diferencias entre mis padres sobre a quién había de imitar en el oficio, mas yo, que siempre tuve pensamientos de caballero desde chiquito, nunca me apliqué ni a uno ni a otro (…) diciendo (…) que me pusiesen a la escuela, pues sin leer ni escribir, no se podía hacer nada.


2.2.1. El Quijote
En 1605 aparece la primera parte (El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha); la segunda parte (El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha) se publica en 1615; juntas, representan la obra cumbre de nuestra literatura y una de las más importantes de la literatura universal. Con el Quijote se inicia la novela moderna tal y como hoy la conocemos.

¿Por qué? Porque con los antecedentes del Lazarillo y del Guzmán de Alfarache, Cervantes logra una novela en la que, superando la sensación de mera sarta y acumulación tan frecuente en la narrativa de la época, todos sus elementos, (personajes que evolucionan, tiempo, espacio, narradores (múltiples), motivos, perspectivismo, etc.) se supeditan a los restantes para conseguir una obra única, la primera novela moderna.
Los principales temas del Quijote:
1) Conflicto vida/ literatura: don Quijote escoge un modelo de vida literario, el de caballero andante, imposible de realizar, por eso se produce

2) la parodia de los libros de caballerías, considerados en la época como nocivos para los lectores incultos que tomaban por verdaderos sucesos completamente inverosímiles.

3) A Cervantes le preocupa mucho la verosimilitud de lo que cuenta, sin renunciar a conseguir la admiración del lector; por eso don Quijote se mueve por un espacio (los campos de la Mancha, Aragón, Barcelona) y un tiempo (el siglo XVII) fácilmente reconocibles para el lector de la época.

4) Así, el Quijote se convierte en un fiel documento social del siglo XVII, en el que están presentes todos los estamentos sociales, todos los oficios, las costumbres e incluso todas las formas literarias de la época (sobre las que Cervantes reflexiona a través del diálogo y los discursos de los personajes).

5) La libertad, considerada fundamentalmente como posibilidad de elección, para los personajes (¿es don Quijote un loco o alguien lo suficientemente valiente para vivir como él quiere?) y para el lector, que tiene que decidir qué es verosímil y qué no en la novela, gracias al perspectivismo.
El perspectivismo ofrece distintos puntos de vista sobre un mismo tema (la literatura, la amistad, el amor…). Cervantes no nos da, como sí hacían la mayoría de obras literarias del XVI y XVII, una única visión de las cosas. No pretende moralizar ni adoctrinar. ¿Cómo lo consigue Cervantes?

1) Mediante la variedad de personajes y el diálogo entre ellos, en los que se confrontan diversos puntos de vista (lo que los individualiza y hace verosímiles).

2) Mediante el juego de autores/narradores que Cervantes despliega en el Quijote. El Quijote sería un juego literario en el que hay que aceptar la existencia de varios responsables de la historia de don Quijote tal y como nos ha llegado. Así, tenemos:

- Al narrador de los ocho primeros capítulos, que deja la historia a medias porque no encontró más escritos en los que documentarse.

- A Cide Hamete Benengeli, historiador autor de la Historia de don Quijote de la Mancha, escrita, por supuesto, en árabe.

- Al “segundo autor” que encuentra el manuscrito de Cide Hamete (que sería el primer autor) y lo manda traducir, añadiendo, suprimiendo y reescribiendo posteriormente la traducción a su antojo.

- Al morisco aljamiado que traduce del árabe al castellano el manuscrito de Cide Hamete.
Cervantes obliga al lector a tener que decidir qué creer o no de la historia de don Quijote, qué es verosímil y qué no lo es. Le obliga a ser crítico con lo que lee (no como las novelas de caballerías, en las que, según sus autores, todo lo que decían era verdad y el lector sólo tenía que preocuparse de entretenerse).

¿Qué elementos del Quijote están presentes en los siguientes textos?
(Este fragmento corresponde al final del capítulo VIII de la primera parte)

(…) Venía, pues, como se ha dicho, don Quijote contra el cauto vizcaíno, con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el vizcaíno le aguardaba ansimesmo levantada la espada (…), y todos los circunstantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban; (…) Pero está el daño de todo esto que en este punto y término deja pendiente el autor desta historia esta batalla, disculpándose que no halló más escrito destas hazañas de don Quijote de las que deja referidas. Bien es verdad que el segundo autor desta obra no quiso creer que tan curiosa historia estuviese entregada a las leyes del olvido, ni que hubiesen sido tan poco curiosos los ingenios de la Mancha, que no tuviesen en sus archivos o en sus escritorios algunos papeles que deste famoso caballero tratasen; y así, con esta imaginación, no se desesperó de hallar el fin desta apacible historia (…).


Capítulo IX


Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron




Dejamos en la primera parte desta historia al valeroso vizcaíno y al famoso don Quijote con las espadas altas y desnudas, en guisa de descargar dos furibundos fendientes, tales, que si en lleno se acertaban, por lo menos, se dividirían y fenderían de arriba abajo y abrirían como una granada, y en aquel punto tan dudoso paró y quedó destroncada tan sabrosa historia, sin que nos diese noticia su autor dónde se podría hallar lo que della faltaba.

Causóme esto mucha pesadumbre, porque el gusto de haber leído tan poco se volvía en disgusto (…). Parecióme cosa imposible y fuera de toda buena costumbre que a tan buen caballero le hubiese faltado algún sabio que tomara a cargo el escribir sus nunca vistas hazañas, cosa que no faltó a ninguno de los caballeros andantes, de los que dicen las gentes que van a sus aventuras (…)

Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como yo soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación, tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía, y vile con caracteres que conocí ser arábigos. Y puesto que aunque los conocía, no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese, y no fue muy dificultoso hallar intérprete semejante, pues aunque le buscara de otra mejor y más antigua lengua, le hallara. En fin, la suerte me deparó uno, que, diciéndole mi deseo y poniéndole el libro en las manos, le abrió por medio, y leyendo un poco en él, se comenzó a reír. Preguntéle yo que de qué se reía, y respondióme que de una cosa que tenía aquel libro escrita en el margen por anotación. Díjele que me la dijese y él, sin dejar la risa, dijo:

-Está, como he dicho, aquí en el margen escrito esto: «Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha».

Cuando yo oí decir «Dulcinea del Toboso», quedé atónito y suspenso, porque luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación, le di priesa que leyese el principio, y, haciéndolo ansí, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo. Mucha discreción fue menester para disimular el contento que recebí cuando llegó a mis oídos el título del libro; (…) compré al muchacho todos los papeles y cartapacios (…). Apartéme luego con el morisco por el claustro de la iglesia mayor, y roguéle me volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese. Contentóse con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo, y prometió de traducirlos bien y fielmente y con mucha brevedad; pero yo, por facilitar más el negocio y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le truje a mi casa, donde en poco más de mes y medio la tradujo toda, del mesmo modo que aquí se refiere (…)

[A la historia] se le puede poner alguna objeción cerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo, siendo muy propio de los de aquella nación ser mentirosos (…) si algo bueno en ella faltare, para mí tengo que fue por culpa del galgo de su autor, antes que por falta del sujeto. En fin, su segunda parte, siguiendo la tradución, comenzaba desta manera:

Puestas y levantadas en alto las cortadoras espadas de los dos valerosos y enojados combatientes, no parecía sino que estaban amenazando al cielo, a la tierra y al abismo (…). Y el primero que fue a descargar el golpe fue el colérico vizcaíno; el cual fue dado con tanta fuerza y tanta furia, que, a no volvérsele la espada en el camino, aquel solo golpe fuera bastante para dar fin a su rigurosa contienda y a todas las aventuras de nuestro caballero; mas la buena suerte (…) torció la espada de su contrario, de modo que, aunque le acertó en el hombro izquierdo, no le hizo otro daño que desarmarle todo aquel lado, llevándole de camino gran parte de la celada, con la mitad de la oreja; que todo ello con espantosa ruina vino al suelo, dejándole muy maltrecho.



EL TEATRO BARROCO
Durante el siglo XVII, el teatro fue un espectáculo nacional al que acudía todo tipo de gente, desde los reyes hasta las clases más bajas.

Las obras se representaban en los corrales de comedias; su intención era la de entretener al pueblo y al mismo tiempo, transmitir los valores representados por la monarquía y el Imperio.

Las tres grandes figuras del teatro del siglo XVII son Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca, aunque fue Lope el que creó sus líneas maestras y las explicó en verso, en un libro titulado El arte nuevo de hacer comedias. La nueva fórmula teatral creada por Lope se caracteriza por:

  1. La división de la obra en tres actos, en lugar de los cinco tradicionales.

  2. La ruptura de la regla de las tres unidades clásicas: con Lope, las obras no ocurren en un solo día, ni en un solo lugar, ni la intriga es única.

  3. Se mezcla lo trágico con lo cómico.

  4. Variedad métrica (el teatro era en verso).

  5. Decoro poético, la forma de hablar de los personajes se amolda a su condición social.

El teatro barroco presentan dos temas fundamentales: la honra y el amor.

  1. La honra es la reputación o buen nombre que se tiene ante los demás, patrimonio de los nobles y de los limpios de sangre. Se pierde por un insulto, un desprecio o un comportamiento sospechoso de la esposa, la hija o la hermana.

  2. El amor es un sentimiento que surge entre los jóvenes protagonistas (el galán y la dama) y que suele entrar en conflicto con los rígidos códigos de la honra.



PERSONAJES

La dama

Se caracteriza por la belleza, el linaje noble, la dedicación amorosa, la fidelidad al galán y por la capacidad de enredo y engaño.

El galán

Mozo apuesto, noble o villano (en cuyo caso, se trata de un labrador honrado y limpio de sangre), adornado de generosidad y lealtad, conductor, junto a la dama, de la acción amorosa.

El poderoso

Suele ser el antagonista del galán (en ocasiones se desdobla en dos personajes, uno de ellos antagonista de la dama): soberbio y violento, casi siempre se vence a sí mismo. Puede ser rey, príncipe, duque, conde…

El viejo

Caracterizado por la prudencia y respaldado por el valor y el honor, por lo general, es el padre de la dama (a veces puede ser también su hermano, lo que le rejuvenece). A veces es el padre del galán y suele existir conflicto entre ellos (recuérdese El castigo sin venganza, de Lope, o La vida es sueño, de Calderón).

El gracioso

Criado y confidente del galán, ridículo y cómico, pero ingenioso.

La criada

Criada de la dama, cómplice en sus enredos amorosos y a menudo pareja del gracioso.



LEE ATENTAMENTE EL SIGUIENTE TEXTO:
SEGADOR- La mujer de Peribáñez

hermosa es a maravilla,

el Comendador31 de Ocaña

de amores la requería.

La mujer es virtüosa

cuanto hermosa y cuanto linda;

mientras Pedro está en Toledo

desta suerte respondía:

«Más quiero yo a Peribáñez

con su capa la pardilla32,

que no a vos, Comendador,

con la vuestra guarnecida33



PERIBÁÑEZ- Notable aliento he cobrado

con oír esta canción,

porque lo que éste ha cantado

las mismas verdades son

que en mi ausencia habrán pasado.

¡Oh, cuánto le debe al cielo

quien tiene buena mujer! (…)

Aquí me quiero esconder.

¡Ojalá se abriera el suelo!

Que aunque en gran satisfación,

Casilda, de ti me pones,

pena tengo con razón,

porque honor que anda en canciones

tiene dudosa opinión.


    1. A partir de este texto, trata de reconstruir el argumento de la obra a la que pertenece.

    2. A pesar de lo que dice la canción, Peribáñez está inquieto. ¿Por qué motivo? Relaciona los dos últimos versos con el concepto de honra.


LEE LOS RESÚMENES ARGUMENTALES DE DOS OBRAS TEATRALES DE LOPE DE VEGA Y CONTESTA LAS PREGUNTAS QUE SE FORMULAN A CONTINUACIÓN.

Fuente Ovejuna:

Fernán Gómez, Comendador del pueblo de Fuente Ovejuna, secuestra a la villana Laurencia el mismo día de la boda de esta con Frondoso. La joven consigue escapar y arenga al pueblo entero para que se subleve contra el comendador. Entre todos lo matan violentamente y se juramentan para asumir ante el juez la responsabilidad colectiva del crimen. Acuden los Reyes Católicos, que, enterados de los abusos del comendador, perdonan a los aldeanos y acogen al pueblo bajo su autoridad.
El caballero de Olmedo:

Don Alonso, caballero de la villa de Olmedo, pretende a Doña Inés, una joven de Medina a quien su padre quiere dar en matrimonio a don Rodrigo. Para conquistarla, recurre a los servicios de la alcahueta Fabia. Durante un lance de toros, don Alonso salva la vida a don Rodrigo. Este, celoso y humillado, le tiende una emboscada en el camino de Medina a Olmedo y, ayudado por varios de los suyos, lo mata. Tello, criado de don Alonso, pide justicia al rey Juan II de Castilla, que manda ejecutar a los asesinos.



  1. ¿Quiénes son los protagonistas y los antagonistas en cada obra?




  1. Identifica en alguna de ellas al personaje que desempeña la figura del gracioso.



  1. ¿Qué papel cumplen los reyes en ambas piezas teatrales?



  1. ¿Con qué obra de la literatura española se podría emparentar El caballero de Olmedo? ¿Por qué?



1 Los reyes gobiernan por medio de validos o primeros ministros (como el duque de Lerma o el conde-duque de Olivares).

2 Guerra con los Países Bajos, independencia de Holanda, entrega a Francia del Rosellón, Cerdaña y Artois, sublevación de Cataluña y Portugal, que también alcanzó la independencia…

3 Leteo: río del Hades cuyas aguas, que Góngora supone oscuras, infundían el olvido en quien las bebía o atravesaba.

4 Proceloso: borrascoso, tempestuoso.

5 En los Prineos, según Diodoro (historiador griego del siglo I a.C), “se encendió fuego por descuido de unos pastores, que abrasó todo el monte, de modo que se derritieron las minas de plata, oro y plomo en tanto grado que corrían arroyos de metal”. Además, adusto significa en latín quemado (adustus); Góngora identifica al cíclope con un monte surcado por ríos y torrentes.

6 En la mitología griega, una ninfa es una deidad menor de la naturaleza, típicamente asociada a un accidente geográfico o lugar concreto. Diferentes de los dioses, las ninfas suelen considerarse espíritus divinos que animan la naturaleza, y son representadas en obras de arte como hermosas doncellas, desnudas o semidesnudas, que aman cantar y bailar. Se creía que moraban en la tierra: en arboledas, en las cimas de montañas, en ríos, arroyos, cañadas y grutas, vigilando amablemente el destino de los mortales. A lo largo de los mitos griegos actúan a menudo como ayudantes de otras deidades principales, como el profético Apolo, el juerguista dios del vino Dioniso y dioses rústicos como Pan y Hermes. Los hombres les ofrecían sacrificios y con frecuencia eran el objetivo de los sátiros.

7 Hace referencia a la creencia de que las flores, para hacer ramilletes, siempre deben cogerse antes de que salga el sol, pues así tienen un olor más suave.

8 Grave: majestuosa.

9 Juno (diosa romana del matrimonio) había engastado los múltiples ojos de Argos (un gigante de cien ojos) en el plumaje del pavo real (de ahí que el animal esté consagrado a esa diosa).

10 La amarillez continuada del rostro era señal de enamoramiento.

11 Como un oro: hermoso.

12 Alude, de nuevo, al color amarillento (véase nota 15)

13 Fuero: ley.

14 Principales: nobles.

15 Debe entenderse también en sentido metafórico: “porque en las venas (vetas de las minas) de Oriente (de metales preciosos), todas las sangres (el oro) son reales (monedas valiosas)”.

16 La hora de la muerte será agradable para el alma (lisonjera), pues la libera (desatará) de la cárcel del cuerpo. Se muestra aquí una idea de la filosofía platónica, la dicotomía alma/cuerpo, antivitalismo muy en consonancia con el pesimismo barroco.

17 Dejará: olvidará.

18 La ley de la muerte, que impone el olvido.

19 Se refiere al dios Cupido.

20 Humor: sangre.

21 Cuidado: preocupación.

22 Antaños: tiempos pasados.

23 Asiste: está presente.

24 Un punto: un momento.

25 Pañales y mortaja: nacimiento y muerte (metonimia)

26 La vida es una sucesión de muertes.

27 Valentía (sujeto de caduca): Fuerza o vigor.

28 Metía dos dedos para robar monedas

29 Bolsillos

30 Símbolo del demonio

31 El comendador era un alto cargo de una orden militar que tenía bajo su jurisdicción un pueblo o comarca.

32 Pardilla: humilde.

33 Guarnecida: lujosa.

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