El compromiso social y político de miguel hernández






descargar 18.28 Kb.
títuloEl compromiso social y político de miguel hernández
fecha de publicación28.07.2016
tamaño18.28 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos




EL COMPROMISO SOCIAL Y POLÍTICO DE MIGUEL HERNÁNDEZ

¿Fue Miguel Hernández una persona comprometida social y políticamente? Evidentemente, sí. Y eso le costó nada más y nada menos que su propia vida. Miguel Hernández sufrió en su corta vida una serie de cambios ideológicos y políticos hasta encontrar el credo que a él más le convenció dadas las circunstancias sociales de la España de aquella época. Hay una serie de acontecimientos históricos fundamentales para entender la sociedad de la época: la dictadura de Primo de Rivera; la caída de la monarquía y la proclamación de la República (1931); el protagonismo de los sindicatos y los partidos de izquierda en su enfrentamiento con los partidos de la derecha y ultraderecha (CEDA, Falange Española); el triunfo del Frente Popular en 1936 y, como consecuencia de esto, la Guerra Civil Española (1936 – 1939).

Miguel Hernández estudia en las Escuelas del Ave María del padre Manjón, escuela para niños pobres, pero con planteamientos pedagógicos avanzados. Estas escuelas estaban junto al Colegio Santo Domingo, regentado entonces por los jesuitas. Miguel vivía en la calle de Arriba, calle donde vivía gente humilde, que desembocaba precisamente en las puertas traseras del colegio, y es posible que algunas de las vivencias que allí tuvo le marcaran, como es el caso de la anécdota que comenta su hermana Elvira “En aquellos años , nos llamaba la atención la cola de mendigos que llegaba hasta nuestra propia puerta para recoger las sobras de la comida de los alumnos internos del colegio de los Jesuitas…Miguel se quedaba largo rato mirando aquella fila de seres harapientos, demacrados, de mirada triste y cuerpos envejecidos prematuramente…alguna vez, cuando nos íbamos a sentar a la mesa, hube de salir a llamarlo…” . Como era muy buen estudiante, pasa al Colegio hasta que su padre decide sacarlo cuando contaba catorce años, cerca ya de los quince. Miguel, que sentía inquietudes culturales y creativas por la literatura, entra en contacto con un canónigo de la catedral, Don Luis Almarcha, que le aconseja leer a los clásicos y, en concreto, a escritores como San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Virgilio, Garcilaso etc. Posteriormente, a finales de 1929, conoce a José Marín (Ramón Sijé), muchacho tres años menor que él, pero con grandes capacidades intelectuales, estudiante de derecho, que se va a convertir en la persona que más a influir en M. Hernández tanto política e ideológicamente, como en su visión estética de la literatura. Ramón Sijé, de ideología bastante conservadora, cercana en muchos casos al filofascismo de la Falange, va a intentar llevar a Miguel por una senda de la que él se desviará. Son los años 1933 y 1934, año de la fundación de la revista católica, “El Gallo Crisis”, con la que Miguel Hernández colaborará. En este año, 1934, durante su tercer viaje a Madrid, conocerá a una de las personas que más influyeron en el cambio ideológico y político, el poeta chileno Pablo Neruda. Sus contactos con escritores como Rafael Alberti o el poeta argentino de ideología marxista Raúl González Muñón hacia 1935 serán fundamentales. En este mismo año colabora con la revista fundada por Pablo Neruda Caballo verde para la poesía que supuso un cambio estético muy importante al sentirse deslumbrado por la llamada “poesía impura” nerudiana, y no solo el cambio es estético, sino ideológico.

De todas formas, Miguel Hernández, en sus primeros poemas, ya manifiesta su preocupación por los problemas de índole social, como lo demuestran poemas como En mi barraquica, poema escrito en dialecto regional murciano, con clara influencia de Vicente Medina, donde se nos habla de los apuros del huertano que, ante la mala cosecha, pide al amo que no lo eche de su barraca. “En mi barraquica llena de gujeros,/ de miseria llena”; o el titulado Al trabajo donde se nos da una visión católica “¡El trabajo es una escala para ver más cerca de Dios!”.

En 1934 aparece la revista fundada por Ramón Sijé El gallo Crisis de clara orientación católica y conservadora. En ella colaborará con poemas como A María Santísima, La morada –amarilla donde la ideología religiosa impregna los textos. En este año publica en la revista Cruz y Raya el auto sacramental Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras en el que se percibe la influencia de Sijé y del que José Bergamín, según comentario propio, suprimió algunos versos por su cariz filofascista, algo que fue aceptado por Miguel sin problema alguno. Pero en una carta que escribe a Juan Guerrero Ruiz hacia la primera mitad de 1935 M. Hernández ya manifiesta su cambio ideológico.
Ha pasado algún tiempo desde la publicación de esta obra(El auto sacramental Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras ), y ni pienso ni siento muchas cosas de las que allí digo, ni tengo nada que ver con la política católica y dañina de “Cruz y Raya” (Revista de ideología católica dirigida por José Bergamín), ni mucho menos con la exacerbada y triste revista de nuestro amigo Sijé. En el último número aparecido recientemente de El Gallo Crisis sale un poema mío escrito hace seis o siete meses: todo él me suena a extraño….”
Este testimonio epistolar tiene su correlato poético en una clara toma de partido que se manifiesta en los poemas Alba de hachas o Sonreídme donde, paradójicamente, para manifestar el rechazo al catolicismo utiliza una iconografía religiosa (la serpiente como pecado, las especies eucarísticas y el calvario para exaltar el mundo del trabajo.)

A principios de 1935 colabora con Enrique Azcoaga en la “Misiones” pedagógicas, institución para la difusión de la cultura por los distintos pueblos de España. Al comienzo de la Guerra Civil en 1936, Miguel toma partido de una manera clara por la República. Tras la muerte del padre de Josefina, guardia civil, a manos de milicianos republicanos, Miguel se incorpora al Quinto Regimiento donde se instruye y cava trincheras. Pablo de la Torriente, cubano y comisario político le nombra jefe del Departamento de Cultura para que se encargue del periódico de la brigada y de organizar la biblioteca. Esta incorporación a la s filas republicanas va a producir algunas desavenencias con Josefina.

En 1937 Miguel es testigo de los duros combates que tienen lugar en Madrid. Posteriormente es trasladado al Altavoz del Frente Sur, en Andalucía, entre cuyos cometidos estaba arengar a las tropas a través de poemas. El 9 de marzo se casa por lo civil con Josefina. En julio participa en el II Congreso Internacional de Intelectuales en Defensa de la Cultura. Entre el 28 de agosto y el 5 de octubre asiste, enviado por el Ministerio de Instrucción Pública, al V Festival de Teatro Soviético.

A comienzo del vera de 1937 aparece la primera edición de Viento del Pueblo en Valencia, en las Ediciones del Socorro Rojo. En él se recogen poemas publicados en diversas revistas (El Mono Azul, Mediodía, Hora de España…) así como en diarios de diferentes ciudades. Es un libro donde, junto a poemas elegíacos (Lorca, Pablo de la Torriente, Pasionaria…), de propaganda y exaltación a la lucha (Vientos del pueblo me llevan), de carácter sarcástico y beligerante (Las manos), de tono social (El niño yuntero), aparecen otros más profundos e íntimos como la Canción del esposo soldado. En este libro predomina el tono optimista y entusiasta, lleno de confianza en la victoria. En la dedicatoria a Vicente Aleixandre dice:
Los poetas somos viento del pueblo, pasamos para ser soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hasta las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida y de muerte, nos empuja de un importante modo a ti, a mí, a varios, hacia el pueblo.”
También publica dos obras de teatro: El labrador de más aire y Teatro en la guerra. En el prólogo de la última escribe: “Con mi poesía y mi teatro, las dos armas que más me corresponden y que más uso, trato de aclarar la cabeza y el corazón de mi pueblo….porque quiero ver cuajados los sentimientos y los pensamientos de mi gente en una vida de dignidad, de grandeza…Con mi poesía y mi teatro…, trato de hacer de la vida materia heroica frente a la muerte.” .La literatura, para Miguel Hernández, debe cumplir una función social en estos momentos tan difíciles.
En diciembre de 1937 nace su primer hijo, Manuel Ramón, pero muere en octubre de 1938. En Enero de 1939 nacerá su segundo hijo, Manuel Miguel. Ambos hechos serán tema de su último libro Cancionero y Romancero de Ausencias.

En 1939 tiene preparado para su publicación El hombre acecha, pero su publicación fue destruida por las tropas franquistas al ocupar la ciudad de Valencia. Solo se conocen dos copias sin encuadernar: una de la Biblioteca de Antonio Rodríguez Moñino, y otra en la de José María de Cossío. Este libro tendrá un tono diferente a Viento del Pueblo, en él se advierte ya la tristeza y el desánimo por la derrota inminente: el odio, las cárceles, los heridos, han sustituido a la fraternidad, la libertad y a la sangre fecunda. Su título implica una tesis pesimista: “el hombre acecha al hombre”, recuerdo de la frase de Plauto, adoptada por Tomás Hobbes: “Homo homini lupus”(el hombre es un lobo para el hombre). Sin embargo va a ser la ausencia del hijo muerto, la que aleja en la guerra a los seres queridos y la ausencia impuesta por la cárcel la que inspirará estos versos llenos de emoción. Son diecinueve poemas escritos entre 1937 y 1938.

Miguel Hernández, una vez terminada la guerra, se marcha a Sevilla en busca de ayuda. Cuando no la encuentra, intenta huir por Portugal, pero es detenido y entregado a las autoridades españolas el 4 de mayo de 1939. A mediados de mayo es ingresado en la cárcel de Torrijos. Queda en libertad el 17 de septiembre y regresa a Orihuela. Allí es detenido de nuevo e ingresa en el Seminario de Orihuela utilizado como cárcel. En diciembre es trasladado a Madrid, a la prisión de Conde de Toreno donde se encuentra con el dramaturgo Buero Vallejo (Este le hace un famoso retrato). Es condenado a muerte y, pasado el tiempo, le es conmutada la pena por treinta años de reclusión. En septiembre de 1940 pasa a la prisión de Palencia, después es enviado a la prisión de Yeserías, al penal de Ocaña y, finalmente, el 28 de junio es conducido al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde morirá de una bronquitis mal curada que degenera en neumonía y con la posterior aparición de la tuberculosis. Allí es obligado a contraer matrimonio eclesiástico. Muere el 28 de marzo de 1942.

Su último libro Cancionero y Romancero de Ausencias es un conjunto de setenta y nueve poemas que dejó escrito cuando comenzaba su peregrinar por las cárceles. Fue redactado entre octubre de 1938 y septiembre de 1939. El 17 de septiembre se lo entrega a Josefina. Posteriormente se le han unido una serie de poemas aparecidos por diferentes vías, bien en cuartillas numeradas o en hojas sueltas que han servido para aumentar la obra. Estos poemas, de corte intimista y de evidente madurez, hablan de la experiencia de la muerte de su primer hijo, la ausencia de la amada, las esperanzas que provoca el nacimiento del segundo hijo y las secuelas de la derrota tras la guerra civil.

Miguel Hernández, como la mayoría de intelectuales de la época, tomó parte durante la Guerra Civil por el bando republicano. Se afilió al partido comunista, en aquellos momentos él creía que era la ideología que defendía mejor a los trabajadores y a la gente más pobre, con la que él convivió la mayor parte de su vida en su Orihuela natal. Más que la búsqueda de un sistema político determinado, él buscaba ante todo el encuentro con la dignidad en todo ser humano, la eliminación de la pobreza y de las diferencias sociales. Propugna que los que trabajan sean realmente partícipes de la riqueza que crean ( Andaluces de Jaén). A partir de 1937, en Vientos del Pueblo y en El Hombre Acecha, escribe una literatura de compromiso social y político porque las circunstancias lo requerían, pero en Cancionero y Romancero de Ausencias se pliega sobre sí mismo en una poesía de carácter mucho más intimista.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel hernández
«Miguel Hernández es el autor-guía para moverse en el laberinto que va de la pureza a la revolución, y, por tanto, entender el proceso...

El compromiso social y político de miguel hernández iconEl pensamiento político y social de miguel hidalgo y costilla y josé maría morelos y pavóN

El compromiso social y político de miguel hernández iconReparto de la obra de miguel hernández entre las parejas de 1º y...

El compromiso social y político de miguel hernández iconUn paseo por el arte español del siglo XX en el museo reina sofíA
«título-proclama» político que ponía de relieve, desde un punto de vista socialista, el drama y el dolor de un pueblo inmerso en...

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel hernández

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel hernández

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel hernández

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel Hernández

El compromiso social y político de miguel hernández iconLiteratura Miguel Hernández

El compromiso social y político de miguel hernández iconMiguel hernandez. Vida






© 2015
contactos
l.exam-10.com