Retrocedamos en el tiempo hasta una época de locos. Entre 1835 y 1852 gobernó Buenos Aires Juan Manuel de Rosas. Las condiciones que había exigido para gobernar






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títuloRetrocedamos en el tiempo hasta una época de locos. Entre 1835 y 1852 gobernó Buenos Aires Juan Manuel de Rosas. Las condiciones que había exigido para gobernar
fecha de publicación20.06.2016
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Contextos y textos

Retrocedamos en el tiempo hasta una época de locos. Entre 1835 y 1852 gobernó Buenos Aires Juan Manuel de Rosas. Las condiciones que había exigido para gobernar incluían contar con “la suma del poder público”. Fervorosos adeptos a su régimen –los federales- y rivales acérrimos al mismo –los unitarios- se peleaban en las calles y en la prensa a favor y en contra de Rosas. El problema iba más allá de unitarios y federales, había también toda una nueva generación de pensadores que no se identificaban con ninguno de los dos partidos y formaban una “Joven Argentina” que quería “regenerar” el país.

No está en nuestro ánimo emitir juicio con respecto a ese período histórico, sí nos resulta llamativo que en dicha época se formó una singular concepción política de la locura: Juan Lavalle era conocido en Buenos Aires por el “loco Lavalle”. También se hablaba de “el loco Alvear”, “el loco Dorrego”, “el loco Rosas”, “el loco Sarmiento” (el único que conservó esa reputación hasta su muerte). Unitarios, Federales y la Joven Argentina peleaban constantemente y una de las formas de descalificar al rival consistía en decir que el mismo era un loco. La forma más acabada de esta psiquiatría política fue un decreto del 31 de mayo de 1842 por el Fraile Aldao. Establecía legalmente que todos los unitarios eran locos y debían ser considerados como tales; los más notables debían ser llevados a un hospital para recibir el tratamiento propio de su “enfermedad”. Los efectos jurídicos del decreto implicaban la incapacidad civil de los unitarios, se les prohibía contratar, testar, ser testigos o disponer de una cantidad mayor de diez pesos. Pretextar la locura de un opositor es, entonces, un argumento falaz que se usaba y sigue usando por pasiones políticas. Porque, al fin y al cabo, según el diccionario locura es “cualquier tipo de perturbación de las facultades mentales. Es un término vulgar e impreciso, a menudo con sentido peyorativo”. La locura es, entonces, una construcción más social que médica y siempre se ha construido esta idea de locura alrededor de las personas que tienen ideas distintas a las nuestras. No siempre es un término peyorativo, a veces se lo asocia con la genialidad.


¿Conoce a algún político, deportista o artista que sea considerado loco? ¿Coincide con ese juicio? ¿Qué le hace creer que está loco? Explíquelo detalladamente.



Un género tuvo, en ese contexto, una enorme popularidad: la poesía gauchesca. Los poemas de este tipo habían demostrado ser una forma eficaz de lucha política desde hacía años, servían como insultos que podían dirigirse de un partido a otro a favor o en contra de sus rivales y sus actos. Tenían también un importante público lector al que le interesaba leer estos insultos que aparentaban ser escritos por gauchos. Sabemos de un poema de este tipo que simula ser producido por un gaucho anónimo, de quien sólo sabemos su profesión y su arte. Es un gaucho “mazorquero y degollador”, soldado de Juan Manuel de Rosas, quien anticipa la forma en que va a gozar torturando a un rival. La mazorca (o más-horca) era un grupo armado que obedecía a los intereses de Juan Manuel de Rosas. ¿Sintieron alguna vez que algo bueno se les aproxima? ¿No produce placer anticipar que uno va a ponerse a hacer alguna cosa que le guste en vez de estar leyendo manuales de literatura? Y si a usted le produjera placer leer manuales de literatura, ¿no anticiparía el placer al pensar que cuando deje de hacer lo que está haciendo va a leer el manual? Ya casi lo puede sentir, las ganas se mezclan con la satisfacción preanunciada, es inexorable, uno la va a pasar muy bien y falta cada vez menos. Eso es lo que siente nuestro gaucho.

Advertimos que el poema que vamos a reproducir es de una violencia extrema. Sugerimos a estómagos sensibles que cierren inmediatamente su manual y busquen algún otro capítulo que trate algún caso menos terrible. Para los corajudos, pedimos mucha atención que va a empezar a hablar el gaucho

La refalosa

Amenaza de un mazorquero y degollador de los sitiadores de Montevideo dirigida al gaucho Jacinto Cielo, gacetero y soldado de la Legión Argentina, defensora de aquella plaza.

Mirá, gaucho salvajón, con las uñas el cogote. entra a revolver los ojos.

que no pierdo la esperanza, ¡Brinca el salvaje vilote!

y no es chanza, que da risa! ¡Ah, hombres flojos!

de hacerte probar qué cosa Cuando algunos en camisa hemos visto algunos de éstos

es Tin tin y Refalosa. se empiezan a revolcar, que se muerden y hacen gestos,

Ahora te diré cómo es: y a llorar, y visajes

Escuchá y no te asustés; que es lo que más nos divierte; que se pelan los salvajes

que para ustedes es canto de igual suerte largando tamaña lengua;

más triste que un viernes santo. que al Presidente le agrada, y entre nosotros no es mengua

y larga la carcajada el besarlo,

Unitario que agarramos de alegría, para medio contentarlo.

lo estiramos; al oir la musiquería

o paradito nomás, y la broma que le damos ¡Qué jarana!

por atrás, al salvaje que amarramos. nos reimos de buena gana

lo amarran los compañeros y muy mucho,

por supuesto, mazorqueros, Finalmente: de ver que hasta les da chucho;

y ligao cuando creemos conveniente, y entonces lo desatamos

con un mandador doblao después que nos divertimos y soltamos;

ya queda codo con codo grandemente, decidimos y lo sabemos parar

y desnudito ante todo. que al salvaje para verlo refalar

¡Salvajón! el resuello se le ataje ¡en la sangre!

Aquí empieza su aflición. y a derechas hasta que le da un calambre

lo agarra uno de las mechas, y se cai a patalear,

Luego después, a los pieses mientras otro y a temblar

Un sobeo en tres dobleces lo sujeta como a potro muy fiero, hasta que se estira

se le atraca, de las patas, el salvaje: y, lo que espira,

y queda como una estaca que si se mueve es a gatas. le sacamos

lindamente asigurao, Entretanto, una lonja que apreciamos

y parao nos clama por cuanto santo el sobarla,

lo tenemos clamoriando; tiene el cielo; y de manea gastarla.

y como medio chanciando por ahí nomás por consuelo

lo pinchamos, a su queja: De ahí se le cortan orejas,

y lo que grita, cantamos abajito de la oreja, barba, patilla y cejas;

la refalosa y tin tin, con un puñal bien templado y pelao

sin violín. y afilao, lo dejamos arrumbao,

que se llama el quita penas, para que engorde algún chancho,

Pero seguimos el son le atravesamos las venas o carancho.

en la vaina del latón, del pescuezo.

que asentamos ¿Y qué se le hace con eso? Con que ya ves, Salvajón;

el cuchillo, y le tantiamos larga sangre que es un gusto, nadita te ha de pasar

después de hacerte gritar;

¡Viva la Federación!
Respire hondo que ya terminó. Nuestro gaucho, como vimos, experimenta un placer extremo ante el escenario de la tortura, placer que es extensivo al propio Rosas (referido como Presidente en el poema). La tortura era un medio de actuar ante conflictos políticos y estaba instituida desde el Estado en este contexto y esto se ha repetido en nuestra historia.


¿Se le ocurren ejemplos al respecto? Bastará con bucear un poco en nuestra historia reciente y de seguro podrá encontrarlos.




¿Se le ocurren ejemplos recientes al respecto? Bastará con bucear un poco en nuestra

El poema, como dijimos, simula ser dicho desde la perspectiva de un torturador gaucho. En realidad, no lo escribió un gaucho mazorquero y degollador. Lo escribió Hilario Ascasubi, uno de los máximos exponentes de la literatura gauchesca.
Ascasubi era un enemigo declarado de Rosas. ¿Por qué habrá optado por darle la voz a un rival en su poema? Es decir, ¿por qué eligió contar la tortura desde el disfrute del torturador? ¿Qué efectos cree que logra con esto?
A partir de este poema y de este autor intentaremos dar cuenta de algunos tópicos comunes en el género. Pero desde ya les advertimos: la gauchesca está plagada de violencia, desde sus inicios se pensó como un arma que busca herir a un rival. A favor de alguien o en contra de alguien, siempre hubo un letrado que se hizo pasar por gaucho para cantarle al pueblo sus ideas políticas desde esa máscara.
Puro verso

Casi la totalidad de los procedimientos propios de la poesía gauchesca se encuentran en el poema que transcribimos. Sugerimos releerlo y luego comprobar si las afirmaciones que proponemos son ciertas.

En primer lugar, el que habla parece un gaucho. Ese gaucho sería el sujeto poético del texto, distinto al autor que es Ascasubi. El sujeto poético se acercaría al “enunciador” del poema, a la persona que habla. Un poeta puede hacer como si el que hablara en el poema fuera un pájaro, un vegetal, una agraciada señorita o un gaucho y distinto será su modo de hablar según la elección que haga. Las posibilidades son infinitas. ¿Cómo hablaría un pájaro? ¿Qué poema podría hacer una papa para contar el día a día en una verdulería? Según el punto de vista, se producirán distintos poemas.

No se prive de ser un pájaro o una papa por un instante. Aproveche ese momento único para hablar con quiera escucharlo. Hágalo desde un breve poema.

La poesía gauchesca le da la voz a los gauchos y produce poemas desde esa perspectiva.
¿Usted creyó que el que habla en el poema es un gaucho? Si fue así, ¿por qué pensó eso? Si no fue así, le pedimos que busque en el poema elementos que el autor haya dejado para hacer creer que el que habla es un gaucho. Fíjese en las palabras, la forma en que están escritas, note que algunas están en cursiva. ¿A qué puede deberse? El gaucho, ¿habla mal?
En segundo lugar, el verso gauchesco es casi siempre octosilábico. Los versos de menos de diez sílabas se consideran versos cortos o versos menores. Hay que tener en cuenta que no siempre miden lo mismo todas las sílabas??? en un poema, los capítulos de poesía del presente manual aclaran mejor los detalles al respecto.mmmmhhhh me parece que no! Lo importante es tener en cuenta que el verso de la poesía gauchesca suele ser breve. Ascasubi, en el poema visto, mezcla sus octosílabos con pies quebrados, así se llaman en este poema a esos versos que tienen menos de ocho sílabas.

Tercer punto importante: la poesía gauchesca suele tener rima y esa rima suele ser consonante. Recordemos que rima consonante es aquella que repite todos los sonidos a partir de la última vocal acentuada de la palabra final del verso. Por ejemplo:

Esperanza – chanza

Cosa – refalosa

Es – asustés

Canto – santo

Ejercicio

Usted trabaja en una agencia de publicidad. Uno de sus clientes es un político que se presenta como candidato a Presidente de la Nación en las próximas elecciones. A pesar de los múltiples esfuerzos de su agencia, su candidato no consigue subir en las encuestas. Entonces recuerda que, años ha, usted aprendió que la poesía gauchesca sirvió en algún momento para la lucha política. Se decide a desempolvar nuestras más nobles tradiciones y sus manuales de secundaria a fin de utilizarlos para hacer un poema gauchesco que anuncie las virtudes de su candidato. El mismo debe explicar que, de ser electo, su cliente:

  • aumentará los salarios

  • inaugurará hospitales

  • hará feliz al pueblo

Su candidato se apellida Prudente. Téngalo en cuenta y recuerde que la rima, particularmente la consonante de verso menor, es algo muy apreciado por la poesía gauchesca. Recuerde también que para que el poema funcione en sistema gauchesco, debe parecer que el sujeto poético es un gaucho. Use palabras que lo hagan crear esa ilusión de parecer un gaucho. Si necesita más inspiración, revise algunos ejemplos del anexo. Buscar dónde?

Empecemos con un poco de ayuda la parte de los hospitales, las líneas en blanco debe llenarlas usted:

____ _____ ____ ____ ____ hospital

____ _____ ____ ____ ____ ____ ____ mal

____ _____ ____ ____ ____ Prudente

____ _____ ____ ____ diferente

(Ahora es su turno)

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Un arma cargada de presente

El ejercicio propuesto no se aleja del todo de las costumbres que se realizaban en la Argentina rosista y de la gauchesca en general. Suele decirse que la gauchesca empezó con Bartolomé Hidalgo, quien tomó un lugar activo en el sitio de Montevideo contra los españoles. Sus poemas, llamados cielitos (el primero de los cuales está fechado en 1812), eran cantados entonces como insultos de parte de los sitiadores contra los sitiados. También dio forma a unos Diálogos patrióticos en los que dos gauchos dialogaban entre sí sobre cuestiones cotidianas mezcladas con actualidad política. El verso menor, la rima consonante, la idea de que es el propio gaucho el que habla y su fuerte relación con la actualidad ya están ahí y su enorme popularidad entre los combatientes fue retomada por poetas posteriores dando forma a un género. En los años 30, consolidada la independencia, la función guerrera de estos poemas pasó a la lucha entre unitarios y federales. Los mismos gozaron de gran repercusión y fueron un instrumento importante en ese combate cotidiano. Ascasubi no sólo escribía sus poemas en la prensa sino que, tras el pronunciamiento de Urquiza contra Rosas, marchó a ser parte del Ejército Grande. Allí se ocupó de crear nuevos poemas gauchescos para las tropas y tomó parte de la batalla de Caseros que terminó con el régimen rosista. Definitivamente, la poesía gauchesca es un arma.

Me parece repetitivo….
Opera gaucha

Con el paso de los años y ya sin la figura de Rosas monopolizando la escena, esta íntima relación entre literatura gauchesca y política va a irse dilatando y llegará a un corte fuertísimo en el Fausto, de Estanislao del Campo, de 1866. El poema de Del Campo propone la visita de un gaucho, Anastasio el Pollo, al teatro Colón de Buenos Aires, donde asiste a ver la ópera Fausto. El nombre de Anastasio remite a otro gaucho de Ascasubi: Aniceto el Gallo. Esto prueba que ya existía un sistema de textos que dialogaban entre sí, hay un género establecido. Anastasio le cuenta a otro gaucho lo que vio en la representación. Hay, entonces, un cambio fundamental: no es un gaucho hablando con otro de algún acontecimiento político o tradicional, es uno que le cuenta a otro sobre una ópera en francés cuyos diálogos ha entendido bien. El gaucho va a la ópera (que es cantada en francés), entiende los problemas que en ella se suscitan y se los transmite a otro gaucho. Así, el poema es una obra de ficción que cuenta la visita de un gaucho a la ópera y, a su vez, narra lo que sucede en la ópera (la historia de Fausto) que es otra ficción. Hay un texto trabajando dentro de otro texto. La mirada del gaucho se extraña ante el espectáculo y ante un universo que no conoce (el teatro Colón), ante ello busca encontrar similitudes con cuestiones del campo que sí conoce para entender él mismo lo que pasa y para poder explicárselo a otro. Así, el poema discute desde su mirada extrañada las convenciones de lo que se entiende por ir a la ópera, por observar un espectáculo culto y por las opiniones que pueden surgir del mismo. El gaucho es un extraño en la ópera y mira todo desde allí.

Todo esto quiebra el realismo del género y lo hace acceder a un público culto que encuentra en la gauchesca de Estanislao del Campo un divertimento elegante, despolitizado y frívolo insisto en que no es despolitizada esa lectura…. A su vez, gracias a esto, poetas como Ascasubi o Hidalgo fueron releídos como poetas con sus méritos estéticos por sobre sus fines propagandistas a favor o en contra de alguna idea política.

II

-Como a eso de la oración, Pues como le iba diciendo, El hombre allí renegó,

aura cuatro o cinco noches, el Dotor apareció, tiró contra el suelo el gorro,

vide una fila de coches y, en público, se quejó y por fin, en su socorro,

contra el tiatro de Colón. de que andaba padeciendo. al mesmo Diablo llamó.

La gente en el corredor, Dijo que nada podía ¡Nunca lo hubiera llamao!

como hacienda amontonada, con la cencia que estudió: ¡viera sustaso por Cristo!

pujaba desesperada que él a una rubia quería, ¡Ahi mesmo, jediendo a misto,

por llegar al mostrador. pero que a él la rubia no. se apareció el condenao !

Allí a juerza de sudar, Que al ñudo la pastoriaba

y a punta de hombro y de codo, dende el nacer de la aurora,

hice, amigaso, de modo pues de noche y a toda hora

que al fin me pude arrimar. siempre tras de ella lloraba.

Cuando compré mi dentrada Que de mañana a ordeñar

y di güelta... ¡Cristo mío! salía muy currutaca,

estaba pior el gentío que él le maniaba la vaca,

que una mar alborotada. pero pare de contar.

Era a causa de una vieja Que cansado de sufrir,

que le había dao el mal... y cansado de llorar,

-Y si es chico ese corral al fin se iba a envenenar

¿a que encierran tanta oveja? porque eso no era vivir.

Así, el gaucho describe el contexto del teatro y el espectáculo que ve. También hay largos parlamentos en los que los protagonistas aprecian el paisaje y reproducen costumbres típicamente gauchas. En verdad, los gauchos de Hidalgo y Ascasubi ya estaban desapareciendo. En parte, sus trabajos eran desplazados por la inmigración creciente. Pero también, muchísimos murieron peleando contra los indios en la frontera, a donde el gobierno los enviaba contra su voluntad. Por ley, los gauchos eran reclutados por considerarlos “vagos y malentretenidos” y se los mandaba a luchar en pésimas condiciones para extender las fronteras y darle forma al país.

Ejercicio

¿Vio usted La guerra de las galaxias? El título alude a una serie de películas que se empezaron a realizar en 1977. Si no las vio todavía, las recomendamos fervorosamente. Vea al menos una, y luego continúe su lectura.

Ahora que ya las vio, le proponemos que escriba algún comentario sobre la misma al modo que el gaucho Anastasio el Pollo describió su visita al teatro Colón donde vio la ópera Fausto. La idea es que usted transmita su experiencia como gaucho a otro gaucho. No es necesario respetar el metro y la rima, si prefiere la prosa, úsela. Sí es fundamental expresar el sentimiento de rareza ante el espectáculo al que se enfrenta, tanto de la experiencia de ir al cine (supongamos que usted asiste a la función en un cine) como de la película que mira. Piense que el gaucho buscará similitudes entre los rayos láser, naves espaciales, criaturas extrañas y demás con elementos que sí conoce. El gaucho propuesto no es un espectador de cine avezado ni leyó el capítulo de este manual dedicado a dicho tema ni entiende la diferencia entre realidad y ficción, por lo cual deberá contar lo observado como si fuera real.

Si usted no vio ninguna de las películas, adjuntamos una sinopsis de Star Wars : A new hope (1977). Si no recuerda la definición de sinopsis, revise el capítulo de cine.

La princesa Leia, líder del movimiento rebelde que desea reinstaurar la República en la galaxia en los tiempos ominosos del Imperio, es capturada por las malévolas Fuerzas Imperiales, capitaneadas por el implacable Darth Vader. El intrépido Luke Skywalker, ayudado por Han Solo, capitán de la nave espacial "El Halcón Milenario", y los androides, R2D2 y C3PO, serán los encargados de luchar contra el enemigo y rescatar a la princesa para volver a instaurar la justicia en el seno de la Galaxia.

Recuerde, la idea es entretener con sus descripciones a un público distinto al gaucho. Ya no está para la lucha política, sus poemas no buscan pelear sino divertir. Si no le gusta La guerra de las galaxias, puede describir la mirada del gaucho en una cancha de fútbol, en un banco, en una peluquería o donde se le ocurra.

Martín Fierro mirá que mientras en los otros textos se reflexiona acerca del “sistema” de la gauchesca y sus modos específicos y se trabajan además saberes que exceden largamente el género (el sujeto poético y la enunciación, autor-sujeto poético-extrañamiento- ficción/realidad- ficción como convención- ficción dentro de la ficción) cuando llegamos al MF nos quedamos con una mención enciclopédica. ¿no podrían plantearse ejes de lectura para todo el poema (sin incluirlo en el capítulo? Dicho de otro modo, plantear una manera de leer que lleve a que lleguen a lo que vos aquí sintetizás.

Este experimento de Del Campo parece haber dejado muy ofendido a un periodista, de nombre José Hernández, quien estaba en total desacuerdo con que se usara a los gauchos como motivo de risa. Hernández había apoyado al régimen federal y era ahora un vencido. Sobre los modelos anteriores, dio forma a una nueva gauchesca, gauchesca social que no busca ser parte activa de alguna facción política ni divertir a un público frívolo. Lo que Hernández intenta es contar una “pena estrordinaria” que le ha quedado al gaucho tras tanta lucha y tanto olvido. El gaucho Martín Fierro fue el nombre del poema, fue publicado en 1872 y narra las desventuras de un gaucho que fue enviado con el ejército a la frontera a pelear contra los indios. La escena que se propone es un gaucho en la pulpería que se pone a contar en verso sus desgracias, el tono remite a la oralidad y a la forma en que los payadores gauchos creaban sus versos.

El poema fue un éxito inmediato, un best seller que consumían hasta los analfabetos, los gauchos que quedaban lo compraban y estaban convencidos que lo que decía Fierro era su legítimo sentimiento. Las pulperías (almacenes de la época a donde concurrían los gauchos) ofrecían el libro entre la mercadería que vendían, los gauchos lo compraban y se lo hacían leer por otros. Agotaban una edición tras otra, no había antecedentes de poemas tan exitosos. Los gauchos parecían creer en la existencia de este gaucho, Hernández mismo se confundió con su creación. Cuando murió (era senador) los diarios titularon que había muerto “el senador Martín Fierro”. Hubo una segunda parte del poema, en 1879, en la cual se lo ve a Fierro mucho más reconciliado con la sociedad.

Además del nuevo tono, en sus poemas Hernández hizo una modificación métrica. Armó una sextina (estrofas de seis versos) que resulta enormemente musical y que rige su poema. El primer verso no rima con nada, algunos dicen que se debe a que los payadores repetían el primer verso mientras armaban en su mente cómo iba a seguir el poema. El segundo rima con el tercero, el cuarto con el quinto y el sexto con el segundo y el tercero: ABBCCB.

Aquí me pongo á cantar A
Al compás de la vigüela, B
Que el hombre que lo desvela B
Una pena estrordinaria, C
Como la ave solitaria C
Con el cantar se consuela. B

Ejercicio

¡Su campaña es un éxito! Tanto es así que Prudente no para de subir en las encuestas y ha llegado a preocupar al hasta hace poco seguro ganador de las elecciones: el licenciado Gascón. Sin dudas sus poemas gauchescos han influido enormemente en el cambio de humor del electorado. Gascón en persona irrumpe en su oficina y le pide que haga un poema gaucho que contrarreste el anterior. En el mismo, debe dejar claro:

- que Prudente es incapaz

- que Gascón luchará incansablemente contra los corruptos

- que el pueblo se educará y logrará ascender en la pirámide social gracias a las políticas que se implementarán.

Debe usar munición pesada para contrarrestar su poema anterior: opte por la sextina Hernández. Si quiere, puede ponerle un tono apesadumbrado, hacerlo como si Prudente hubiera ya ganado las elecciones y todo fuera un desastre. O puede hacerlo más cercano a la gauchesca que vimos al comienzo. Debe superar su poema anterior, esa es su meta.
Vueltas gauchas

El poema de Hernández se convirtió en el libro patrio por excelencia. Esto no sucedió inmediatamente, inclusive tuvo muchos detractores y el prólogo de Hernández a la primera parte a menudo se justifica por lo mal escrito que está. Estas apreciaciones de Hernández y de alguna crítica eran comprensibles en un contexto en el que se creía que escribir bien era usar versos largos y respetar a rajatabla otros conceptos (la poesía no puede hablar de ciertos temas, la poesía no puede tener palabras con errores ortográficos, etc.). Sin embargo, el poema de Hernández encontró lectores entre los inmigrantes que llegaban a poblar la Argentina, quienes se sintieron más identificados con este gaucho sufridor de mil desgracias que con los próceres de la Nación que les querían inculcar para darles un sentimiento de argentinidad. Así, en el contexto del Centenario se hace necesario definir qué es lo argentino y parte de esa decisión fue encontrar un libro que nos representase. El honor recayó sobre el Martín Fierro. Leopoldo Lugones había dado unas conferencias en 1916 que se compilaron con el nombre de El payador donde se establecía a Fierro como nuestro libro nacional y algo similar hizo Ricardo Rojas cuando empezó a publicar hacia 1917 la Historia de la Literatura Argentina. Hubo un interés político en esto, al canonizar a Fierro se hacía un gesto para interesar en lo argentino a los inmigrantes y así se los incluía en un país.

Si usted tuviera que elegir algún libro, poema, canción, dibujo, programa de televisión o cualquier otra forma de expresión artística como representante de la argentinidad, ¿cuál elegiría y por qué? ¿Quién se sentiría incluido por su elección y quién no?




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