El romanticismo literario del siglo XIX






descargar 12.79 Kb.
títuloEl romanticismo literario del siglo XIX
fecha de publicación13.06.2016
tamaño12.79 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos
EL ROMANTICISMO LITERARIO DEL SIGLO XIX

En la primera mitad del siglo XIX se desarrolla el movimiento romántico, que en literatura presenta los siguientes rasgos:

  • Irracionalismo e idealismo. Lo primero es una consecuencia del rechazo a la razón como forma exclusiva de conocimiento, y explica el interés por lo sobrenatural y el misterio por parte de los escritores románticos. La búsqueda de valores absolutos (idealismo), especialmente la libertad, explica su actitud inconformista y rebelde, que a veces desemboca en la frustración o en soluciones escapistas.

  • Subjetivismo y exaltación del yo. Las pasiones y sentimientos del propio artista se convierten en uno de los temas principales.

  • Sentimiento nacionalista, que está en la base del gusto por el folclore, el costumbrismo y la recuperación del pasado medieval.

  • Naturaleza dinámica y convulsa, en la que se refleja la propia subjetividad del artista. Gusto por los ambientes nocturnos y tétricos.

Debido a las particulares condiciones políticas, económicas y sociales del país, la implantación del Romanticismo en España fue tardía y menos importante que en el resto de Europa. Así pues, el arranque de la literatura romántica no se produce hasta la década de 1830, cuando la muerte de Fernando VII permite el regreso de los liberales españoles exiliados.
La poesía romántica

La lírica romántica española tuvo una aparición tardía y se caracterizó por su escasa originalidad, tanto en temas (la pasión amorosa, la libertad, el misterio, la naturaleza turbulenta) como en la forma. Hay que destacar la acusada tendencia a la expresión retórica, la mezcla de géneros (poesía lírica y poemas narrativos, sobre todo en forma de romance) y la polimetría.

Entre los poetas románticos habría que destacar dos nombres. Por un lado, José Zorrilla, autor de una exitosa obra en la que convive la poesía lírica con la narrativa. Por otra parte, José de Espronceda, paradigma del poeta romántico. Su poesía, caracterizada por su estilo exaltado, está compuesta por composiciones líricas, sobre todo canciones dedicadas a personajes marginales y rebeldes. Junto a ellas destacan dos largos poemas narrativos: El estudiante de Salamanca (relato sobre un seductor en el que destacan temas románticos como la rebeldía o lo macabro) y El diablo mundo.

Finalmente habría que recordar que en la segunda mitad del XIX la poesía romántica pervive bajo una nueva fórmula caracterizada por el intimismo, el simbolismo y la sencillez y naturalidad expresivas. Los principales representantes de este Romanticismo tardío son:

  • Rosalía de Castro. Compuso poesía tanto en gallego (Cantares gallegos, Follas novas) como en castellano (En las orillas del Sar). Su lírica es la manifestación de su propia subjetividad, marcada por la soledad, la melancolía y la naturaleza

  • Gustavo Adolfo Bécquer destacó en el relato breve con las historias fantásticas y de ambientación histórica reunidas en sus Leyendas. De su creación poética solo nos han llegado un puñado de composiciones, tradicionalmente conocidas como Rimas. Se trata de unos poemas por lo general breves en los que destaca la naturalidad del lenguaje, la variedad métrica y el predominio de la asonancia, así como el manejo de la connotación y las imágenes poéticas, especialmente los símbolos. Por todo ello su poesía resulta más sugerente y menos retórica que la de otros autores románticos. Por los demás, sus temas se inscriben en los cánones del Romanticismo. Entre ellos hay destacar dos: la poesía, concebida como un ideal inalcanzable al que el poeta se acerca a través de la inspiración; y el amor, descrito como un sentimiento incontrolable e irracional volcado hacia un mujer ideal, y que acaba en sufrimiento y soledad.


La prosa

En la primera mitad del XIX aparecen diversos géneros narrativos en prosa como la novela por entregas y el folletín, con gran éxito comercial. También surge la novela histórica, con autores como Enrique Gil y Carrasco (El señor de Bembibre). Se trata de un subgénero típicamente romántico interesado sobre todo por el pasado medieval.

También es característico del Romanticismo el artículo de costumbres, en el que se subrayan los aspectos más pintorescos y locales de la realidad. Dentro de este género encontramos a Ramón Mesonero Romanos y, sobre todo, a Mariano José de Larra. Larra es un escritor a mitad de camino entre el pensamiento ilustrado (fe en la razón, afán reformista) y ciertas actitudes románticas (individualismo, escepticismo, estilo apasionado). Aunque practicó otros géneros como la novela histórica y el drama, la importancia de Larra radica en sus artículos periodísticos, especialmente en los artículos de costumbres, en los que critica los principales males del país (la pereza, el mal gusto, la ignorancia) a través de la sátira y la ironía.
El teatro

Aunque a principios de siglo pervive la fórmula de la comedia neoclásica, a partir de la década de 1830 se produce el triunfo del llamado drama romántico, cuyos rasgos fundamentales son:

  • Temas típicamente románticos, como la pasión amorosa, la libertad y la rebeldía frente a las imposiciones de la realidad. Especial importancia tiene la fuerza del destino, contra el que luchan en vano el héroe o la heroína románticos, lo que implica un desenlace trágico.

  • Importancia de elementos melodramáticos (separaciones, reencuentros inesperados, muertes y desafíos) para provocar la conmoción del público.

  • Ambientación histórica de las historias.

  • Ruptura de todos los preceptos formales, en la estela del teatro barroco. Como consecuencia, el drama romántico se caracteriza por la mezcla de lo trágico y lo cómico, la ruptura de las unidades dramáticas, la variedad métrica o la libertad en la elección del número de actos (de tres a cinco).


Entre los dramaturgos románticos destacan nombres como el de Francisco Martínez de Rosa (su obra La conjuración de Venecia inaugura el drama romántico en España) o el Duque de Rivas, autor de Don Álvaro o la fuerza del sino, una tragedia cuyo protagonista se rebela contra las fuerza de un destino fatal. Especial éxito disfrutó José Zorrilla. En su amplia producción destacan títulos como Traidor, inconfeso y mártir y su famoso Don Juan Tenorio. Esta se trata de una versión del mito de don Juan en la que al final se produce la conversión del protagonista, en consonancia con el Romanticismo conservador en que se inscribe Zorrilla.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

El romanticismo literario del siglo XIX iconLiteratura : Cultura y sociedad del siglo XIX. El romanticismo literario....

El romanticismo literario del siglo XIX iconEl romanticismo literario del siglo XIX

El romanticismo literario del siglo XIX iconUnidad 2: el romanticismo literario del siglo XIX

El romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento cultural, literario y artístico...

El romanticismo literario del siglo XIX iconDurante la primera mitad del siglo XIX triunfó en toda Europa el...

El romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento cultural, literario y artístico...

El romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo abarca aproximadamente todo el siglo XIX. No obstante,...

El romanticismo literario del siglo XIX iconLa literatura de la primera mitad del siglo XIX. El romanticismo

El romanticismo literario del siglo XIX iconLiteratura del siglo XVII y XIX, filosofía, ética, Romanticismo, Psicología

El romanticismo literario del siglo XIX iconEl Romanticismo es un movimiento literario que se dio en Europa en...
«Volverán las oscuras golondrinas» de Gustavo Adolfo Bécquer. ¿Te parece un estilo difícil? ¿Hay muchas palabras que no conoces?...






© 2015
contactos
l.exam-10.com