I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004






descargar 230.47 Kb.
títuloI sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004
página3/4
fecha de publicación29.01.2016
tamaño230.47 Kb.
tipoLiteratura
l.exam-10.com > Literatura > Literatura
1   2   3   4

II) Muestra poética.

Memoria en vilo

La cifra del jilguero no es su canto, sino el oscuro andén que nos conduce a la pradera enraizada de recuerdos donde una voz diminuta nos reclama con alardes de trueno embravecido. Callan de amar las intermitentes luciérnagas si el grito se eleva de la estera que sostienes con manos crispadas en acero.

Vendrá algún día el destello que liberte a los muros de su prisión infame, cuando la hiedra amanezca resarcida y bajo el cielo no queden rastros mustios de la vegetación que crece al borde de los acantilados.

Desierto intacto

El sol como emblema que asciende es un pretexto para que los labios de las garzas se endurezcan a mitad del río. La cruz plantada en una estepa estéril: anunciación de soledad enhiesta, de esplendor.

La cima del aire

Todo el verano se desborda entre tus manos de liquen, en la fingida indolencia del cangrejo cuya mayor hazaña consiste en peinar la playa con hebras de diamante encanecido. Tuya es la fuerza que mueve al mundo: el lance del jaguar en acecho frente a su presa impávida.

Ya es tiempo de vaciar el mar sobre las nubes para volver a comenzar de cero.

Plegaria del eterno retorno

Fluidos minerales que inseminan la escarcha,

la esperanza asfixiada dentro de un florero;

reina abeja entre los cirios yertos,

el ocaso estallando en la sombra,

una espada sin filo y una vela encendida.

Ningún hechizo posterga el fin del mundo: tengo la certeza de que será una tibia dispersión marchita de violetas.

Lluvia forestal

El asedio del lince anticipa la sucesión del agua derruida. La tempestad, cernida a nuestros pies, es la razón más aparente de que la alondra se diseque en el aire adelgazado por tanta ausencia.

El estornino es noche que invierte su plumaje:

verdor en el que aspira a consumarse el alba.

El límite

Mujer de estrella dilatada: torrente del que emerge la voz ensangrentada con el distante rubor de la medianoche. Ahora vuelves sola a mi regazo para incendiar las alas primordiales en su descenso a la tolvanera.

El lago es la conciencia quieta de los ángeles

que han venido a enseñarte su lenguaje de flechas;

el ardid de conseguir la sucesión del reino

apenas toques la luna

con los labios dispersos de las olas.

Memoria del rayo

Al emigrar, he vuelto a ser la piedra que ciñe como cauda a las montañas en reposo; brizna de luz tendida sobre el abismo claro de los atrios, constelados de esperanza rediviva.

La casualidad nos torna en disidentes flores de testas raídas:

longevo amanecer en el que nunca acaba de fundirse el sol.

Cada paso es un acercamiento a la serpiente bifurcada de los días ajenos

—que enjuga su saliva en nuestros hombros—

ajustando su lento discurrir al flujo de las horas póstumas.

Cabalgando en ristre de la sombra

me someto a la alabanza de la noche.

Los días bisiestos

Por la virtud de la guirnalda, la luna es un estigma en la frente del día.

Preludio de la tarde:

esparces jubilosa la sal de los océanos sobre las altas catedrales de tu llanto, para que nunca nadie se atreva a cometer incesto nuevamente con la tormenta en cierne

En la ignorancia de la dicha, te deseo bonanza en tu litigio por usurpar el reino de los cielos

El refugio

Más que el vuelo, la gracia del otoño radica en dejarse amar en los aljibes. El clamor del celo es suficiente para ahogar la luz en un trozo de cuarzo que se estrella al contacto del sonido. No hay manera de esperar que la noche se agite entre los abedules, pues el misterio de ese encantamiento es el origen del huracán.

Si fuera transitoria tu morada en el aire, jamás la rosa hubiera hendido su desprecio sobre tu pecho de alborada inhóspita debajo de los sauces.

Guardián del alba

Como una ofrenda

la luna abyecta se inclina

sobre el rostro entumecido de los hombres

para coronar con su lujuria

la estadía del ensueño.

Vuelve en barcas de mimbre

entre un mar cadencioso de aves:

la pauta es un estrecho río

sin condición ni límites.

Manual de asedio

El unicornio es invisible.

Si un cazador alienta su captura,

dispara al aire.

La flecha erguida,

en su presencia,

adolece de tino.

Sólo espinas lo hieren.

El pétalo es su abrigo,

carnada de lo blanco.

Jamás regresa a una misma morada.

Duerme al pie o tendido

entre los árboles.

Sus ojos son albergue del brillo,

súbitos resplandores.

El cuerno es un colmillo.

Tú que acechas,

tensa el arco sin piedad.

Devoción al fuego

Desnuda te concibo semejante a un continente

en sueño:

brechas como piernas

prolongadas en llanuras de fuego,

horizontales rieles o amalgama vulnerable a mis besos

Ávido el deseo

anuda en tu cintura

Márgenes que asoman precipicios

Cabalgan Ojos Asombrados

Bálsamo

de un pulcro promontorio

discretamente

florido

en su negrura

Corazón de Arreola

El sapo trama

sortilegios contra el musgo.

Disimula

movimientos de piedra,

ojos que son espuelas

al intruso.

Todo cede a su mansa quietud;

solitario gime desconsuelo.

Odre verrugoso,

fuera del agua se sumerge

para que lo salvemos.

El sapo, capucha del alma.

Suburbio de la costa

Del mar,

el viento erige escombros.

Mareas son látigos

o brazos que no cesan.

Tromba de lenguas,

azote de los riscos.

Brisa de aves partidas.

El puerto, ciudadela

de nubes suspendidas.

La noche como revelación oceánica.

Boca de la lumbre

I

Éxodo 3: 4-5

Facunda, aunque renuente,

habilitada flama de lenguaje;

ya pira, más que en brasa trastornada

su esbelta crin ardiente

—que el fuego no precisa de blindaje.

Atemperada pues, fiera al relente

ni se doblega —asaz indiferente—

si escalda la osamenta de la zarza.

Cuán fugitiva se hurta

mi infiel conciencia al prístino llamado,

ascua de ardor madura

que al lastre ha relevado

en bonanza del lujo bienamado

—¡Oh esplendente candela,

oh encarecida llama

al arduo cerco de mi frente esquiva,

líbrasme de palabra

con tu grata partida

de tal modo que errante, aún das vida!—.

Evanescente entonces,

a petición depuesta la sandalia,

sin recelar me adentro en greda virgen

con aliviada carga.

II

Éxodo 33: 18-23

Manifiéstase nube un

velo que me descubre

traslúcido el contorno de su palma:

coto donde hace calma

que ampara al ya vacante,

desaforado hospicio

para sola custodia del aliento;

bien lo guarda del vicio,

sedicioso tormento,

cuando el ánima niégale sustento.

Mas constante cuidado

no columbra el ensueño

si de ajena deriva procedencia

—¡Trueca ay, noble carencia

por consuelo pequeño

al que, obstante no, se acredita empeño!—.

(Esta, pues, posesiva

nebulosa imperante

cuánto más alusiva es evidencia

del de avaro semblante.)

Elegía al manchego

Varón estampa de la bizarría

quien encaró la injuria, y sin sabello

trajo a la realidá de los cabellos;

como botón es muestra de hidalguía.

Quijote monseñor, de vesanïa

jamás se menosprecie entre la gente

los insinuados guiños de la mente

que nota son mejor de tu valía.

Pues aunque lo de triste se señale

como primero sino de tu suerte,

nunca diste a la bella por perdida:

La del Toboso, emblema de los males

que recto te llevaron a la muerte

Tú, que imitaste la llorosa vida.

Sísifo en penitencia

Inútil ejercicio el de la peña

cuyo traslado lento hacia la cumbre

—aunque confiando al logro certidumbre—

concretará jamás el que se empeña.

Ejemplo de martirio, es la reseña

de nuestra condición de servidumbre

para qu’el esforzado s’acostumbre

a ser juguete que Adonay desdeña.

Doble evadido del terreno de Hades

—primero celador, luego insepulto—

que embustero granjeose enemistades

de cuantos dioses merecieron culto

para acabar al fin de las edades

atribulado por el mismo bulto.

Hamlet encuentra a Yorick

Ay, compañero del aleve sueño

que hace merma en la nómina del mundo;

suyo efecto supera el del beleño:

trajinera discreta a lo profundo.

No’ay deste calabozo un otro dueño

sino el comunitario gemebundo

concierto de dolor, nada halagüeño

par’el recién llorado moribundo.

Dale bufón, ¡oh pícaro risueño!

tu fama de solaz al inframundo;

concédeme la dicha del ensueño

cuando por dentro en lágrimas abundo.

III) De la traducción anotada de “Finnegans Wake”, de Joyce.

LA CAÍDA3

    correrrío,4 pasados [la iglesia & la taberna de] Eva y Adán,5 desde viraje de ribera hasta recodo de bahía, nos trae por un comodio6 [vicio] cívico7 de recirculación devuelt’a Howth Castel8 y Enrededores.9

    Sir [Almeric]10 Tristram11 [Tristán],12 violamores,13 de sobre’l mar angosto, había no todavía [pasadotravez] vueltoarrivar desde Norte Armórica14 a este lado del raquítico istmo d’Europa Menor par’empuñapelear su [aislada] guerra peneinsular:15 ni [había] habido piedras16 de [jonathan]17 altosawyer18 por el riachuelo Oconee19 exageradas ellasmismás hasta [ser] jorgios20 [no gitanos] fabulosos del condado de Laurens mientras fueron dubliando su número21 [de mendigos (má’s y padres) ininteligibles huraños & tramposos] todo el tiempo: ni unavoz22 de unfuego23 [había] bramadicho mishe mishe [yo(soy)yo] para babautizar túerespetricio:24 no aún, sin embargo muy pronto después [del hijo venido (disfrazado) de venado], habiun chicabrete25 [engañoso] culacabado [a] un soso viejo isaac [butt]: toda vía no, aunque todo se vale’n vanilidad, fueron envueltas [& escritas] hermanas sosias26 iracundas con dosún nathanyjoe [jonathan (swift)]. [Al] Pudrir una pizca de la malta de ‘pá había Jhem o Shen27 hecho cerveza por luzarco28 y al final del [puente] rory29 el arco iris [cejarreina] estaba para ser vistos algunosanillos30 sobre la caragua.

    La caída (bababadalgharaghtakamminarronnkonnbronntonnerronn-tuonnthunntrovarrhounawnskawntoohoohoordenenthurnuk!)31 deun alguna vez viejo salmonzuelo32 [par] de wallstreet33 [en apuro por el muro] es recontada temprano en cama y más tarde’n vida parabajo a través de toda la juglaría cristiana. La gran caída de la pared’e lejos34 implicó a tan corto plazo del aviso la pafcaída de Finnegan,35 sólido hombre irlandés,36 que la cabezadehumpty37[enla]colina délmismo prontamente envía una buena indagación hacia’l oeste’n busca de sus dedosdelpiededumpty[enel]pueblo: y su picarribapuntoysitio38 [obelisco]39 está en [el lugar de] el noqueo40 enel parque donde naranjas41 han sido puestas paroxidarse [& descansar] sobre’l verde pasto desde que’l primer diablinense42 amó [vivo]43 a livia [liffey].44

   ¡Qué choques aquí de voluntades de lo que la gallina45 quiere,46 ostragodos ‘oggando piscigodos!47 ¡Brékkek Kékkek Kékkek Kékkek! ¡Kóax Kóax Kóax!48 ¡Ualu Ualu Ualu! ¡Quaouauh!49 Donde los batallarios partisanos Bodelerios50 [con cimitarras] tán todavía fuera para dominajenar [a] Malocus Milgrañas51 y los Verdones52 [con lanzas] catarrojando las canibalísticas fuera de los Chicoblancos53 de Cabeza Encapuchada. Puerta’l cerco y búmerazotes.54 ¡Prole d’os55 [cabrones odomitas], sea yo [su] miedo!56 ¡Sanglorianos [sin gloria], salven!57 Reclaman [sus] brazos con lágrimas, horrorizando. Matymatymate:58 ató dos, ató dos.59 ¡Qué oportunidad abrazan, qué castillos aireados y ventilados!60 ¡Qué ofrecemeamores61 seducidos a pecar por qué egoteabsuelvos!62 ¡Qué sentimiento de verdad por sus cavellos con quextraña voz del falso hiposo63 [jacob]! ¡Oh ye aquí cómo tumbado [& habiendo merodeado en howth] ha encontrado el polvoscuro [del ocaso] el padre de los fornicacionistas64 pero, (¡Oh mi alguien de escalera brillante!)65 cómo ha finabarcado [el] más alto firmamento66 la señal celestial de sutil anuncio!67 ¿Pero era iza? [¿Iseult?]68 ¿Es eso? ¿Antes eran adivinos? [¿Estamos seguros?] Los robles69 de antaño ahora yacen [en paz] como turba70 todavía dormidos donde las cenizas tán puestas.71 Cae [en tentación]72 si [es] tu voluntad pero, tienes que levantarte: y no tan pronto o la farsa por el momento devendrá en un asentado finalix73 secular [circular].

1 El autor ha sido becario del Centro Mexicano de Escritores en la categoría de ensayo y del FONCA en el rubro de poesía. Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta.

2 La autora ha sido becaria del FONCA en el rubro de poesía.

3
1   2   3   4

similar:

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconMexico: Diputados votan a favor de la Ley de Protección, Fomento,...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconEdición original del Fondo de Cultura Económica

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconReflexiones sobre distintos modelos de intercambio simbólico entre...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconReflexiones sobre distintos modelos de intercambio simbólico entre...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconEn la actualidad, integra la Junta Directiva del Patronato del Museo de Cultura de Sullana

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconFondo de cultura economica

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconTraducción joseph frank juan jose utrilia dostoievski el manto del...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconGaceta Oficial No. 39. 272 del 25 de Septiembre 2009 Sumario Ministro...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 iconBuscá seis textos en formato papel, audio o digital referidos a:...

I sobre “Tierra Junta”, poemario que recibió el Premio Estatal de Literatura 2002, publicado por el Fondo Editorial Borda Cultura del Instituto de Cultura de Morelos en 2004 icon"En libro: oralidad y escritura, Tecnologías de la palabra, fondo de cultura economica, 1993"






© 2015
contactos
l.exam-10.com