Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa






descargar 68.07 Kb.
títuloDefensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa
página2/2
fecha de publicación06.09.2015
tamaño68.07 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos
1   2
Recopilación de Leyes de las Indias36. Ahora, este «inglés»--nombre ya genérico para pirata, en parte en relación a la xenofobia «luterana»-- al ser interrogado, nos enteramos, es en verdad un verdugo, equívoco que da lugar a un número de yuxtaposiciones que desarrollan una dilogía con que se elabora otra burla común de la medicina en el poema, la de médico=verdugo37.

En cierto momento del intercambio entre Bermejo y el inglés, el primero interroga:
Decidme: ¿qué son azotes?

Y el [Inglés] respondió: Señor mío,

los que se dan con la penca.

Y el Proto respondió: Amigo,

ventosa y fricaciones,

decid. Muy a los principios

estáis en el Verdugado,

y os he de privar de oficio.

Mas, decid: ¿qué es degollar?

Y el verdugo, ya mohíno,

le respondió: Es el cortar

la cabeza con cuchillo.

De medio a medio lo erráis,

porque aquí habéis respondido

por la cabeza, lo que

son sangrías del tobillo38.

Las preguntas y respuestas llevadas a cabo entre Bermejo y el inglés, el examen, resulta ser demasiado difícil para el postulante: el cruce de códigos con que juega la sátira está fuera de su alcance. El inglés no entiende, por ejemplo, que el «empalar» es «dar jeringas» o que el «descuartizar» es «operar». Así, pues, ante su incompetencia, exclama Bermejo: «Pero basta ya de examen, / porque en lo que aquí os he oído, / conozco que no valéis / para ser médico, un higo»39. El inglés, entonces, desaprueba el examen.

El fragmento de ese poema, además de reírse de la medicina ridiculiza, en parte, la supuesta ferocidad bélica del pirata o corsario, pero a la vez alude a un reconocimiento de la distancia que existía entre las instituciones de poder y la realidad virreinal. Que el inglés--hereje--sea procesado o interrogado por el protomedicato y no por la inquisición implica una mofa de las instituciones virreinales, las cuales se hallan confusas e invertidas, incompetencia a la cual también se alude por la imposibilidad de comunicación que existe entre el interrogador y el interrogado. Es Bermejo el que desconoce la realidad ya que las respuestas del inglés son acertadas: los azotes sí se dan con una penca. Las preguntas de Bermejo son metafóricas, y las respuestas del inglés literales. El que no comprende o entiende la realidad es más bien el médico. Tal falta de comprensión entre los dos irradia una serie de posibles significados que podrían recaer no sólo sobre la desafortunada eficacia de la institución, y la amenaza pirata, sino también, posiblemente, sobre la población extranjera que existía en Lima, población que se pensaba, muchas veces, como peligro «hereje»40. Finalmente, hay que ver que la cómica incomprensión entre el inglés y su interrogador se basa en la metáfora reversible, la de médico como verdugo, algo que nos obliga a regresar sobre una constante meditación autoreflexiva de Valle y Caviedes sobre la problemática, tan barroca, del lenguaje como vehículo deficiente para la certidumbre o fijación de la verdad y el conocimiento. Hemos visto en este breve ensayo que las sátiras virreinales, en cierto sentido crónicas no oficiales de sus contextos, estaban muy conscientes de la amenaza inglesa, y como toda buena sátira logran expresar una visión quizás mucho mas fiel de las contradicciones y complejidades socio políticas que circundaban las amenazas de los piratas en el virreinato del Perú.


Bibliografía
Barbón, María Soledad, «Las palanganas reciben al virrey: sátira y panegírico en Lima durante la época colonial tardía», Dieciocho, 1, 29, 2006, pp. 69-83.

Eliott, J.H., «España y América en los siglos xvi y xvii», en Historia de América Latina, ed. Leslie Bethell, trad. Antonio Acosta, Barcelona, Editorial Crítica, 1990, vol. 1, pp. 3-44.

Flores Guzmán, Ramiro, «El enemigo frente a las costas. Temores y reacciones frente a la amenaza pirata, 1570-1720», en El miedo en el Perú. Siglos xvi al xx, ed. Claudia Rosas Laro, Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, 2005, pp. 33- 50.

García Cáceres, Uriel, Juan del Valle y Caviedes: cronista de la medicina, Lima, Universidad Peruana Cayetano Heredia, 1999.

Hampe Martínez, Teodoro, Santo Oficio e historia colonial, Lima, Congreso del Perú, 1998.

Lasarte, Pedro, Lima satirizada (1598-1698): Mateo Rosas de Oquendo y Juan del Valle y Caviedes, Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, 2006.

---. «Sátira, parodia e historia en la Peruntina de Mateo Rosas de Oquendo," Colonial Latin American Review, 1, 1992, pp. 147-160.

Lohmann Villena, Guillermo, Las defensas militares de Lima y Callao, Sevilla, Escuela de estudios latinoamericanos, 1964.

Markham, Clements R., The Hawkins' Voyages, London, Hakluyt Society, 1878.

Oña, Pedro de, Arauco domado [1596], ed. J.T. Medina, Santiago, Imprenta Universitaria, 1917.

Oviedo de Herrara, Antonio de, Vida de Santa Rosa de Santa Maria. Natural de Lima y patrona del Perú. Poema Heroico, Madrid, Juan García Infanzón, 1711.

Pérez Villanueva, Joaquín y Bartolomé Escanell Bonet, Historia de la inquisición en España y América, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1984-2000, 3 vols.

La batalla naval Peruntina, Ms. 3912, Biblioteca Nacional de Madrid, s/f.

Romero, José Luis, Latinoamerica: La ciudad y las ideas, Buenos Aires, Siglo xxi, 1976.

Suárez de Figueroa, Cristóbal, Hechos de don García Hurtado de Mendoza, Madrid, Imprenta Real, 1613.

Valle y Caviedes, J. del, Obra completa de Juan del Valle y Caviedes, ed. M.L. Cáceres, L.J. Cisneros, y G. Lohmann Villena, Lima, Banco de Crédito del Perú, 1990.

Vargas Ugarte, Rubén. Virrreinato. Siglo xvii, Buenos Aires, Studium, 1954.

Vega Carpio, Felix Lope de, Arauco domado [c. 1618], ed. Antonio de Lezama, Santiago de Chile, Zig-Zag, 1953.

Valaguer de Salzedo, Pedro, Relación de lo sucedido desde diez y siete de mayo de mil y quinientos y noventa y cuatro años, que don García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, Visorey y Capitán General en estos reinos y provincias del Perú, Tierra Firme y Chile, por el rey nuestro Seños tuvo aviso de aver desembocado por el estrecho, y entrando en esta mar del Sur, Richarte Aquines, de nación inglés, pirata, con un navío. Hasta dos de julio de la visitación de nuestra señora, que don Beltrán de Castro y de la Cueva, que fue por General de la Real Armada le desbarató, venció. y rindió, y de las prevenciones de mar y tierra, que para ello se hicieron, Ms. 3287 de la Biblioteca Nacional de Madrid, s/f.



1  Para el caso ver Lasarte, 2006, pp. 16-19 y pásssim.

2  Barbón, 2006, p. 69.

3  Para el caso del primero, desarrollo y amplío aquí una aproximación inicial publicada en Lasarte, 1992, y para el segundo, un apartado hallado en Lasarte, 2006, pp. 86-98.

4  Velager de Salcedo, Relación, f. 10v.

5  Markham, The Hawkins' Voyages, p. 348.

6  Suarez de Figueroa, Hechos de don García Hurtado de Mendoza, Lope de Vega, Arauco domado, y Oviedo y Herrera, Vida de Santa Rosa, donde leemos: «O Valeroso don Beltrán! ninguno / [. . .] te iguala de tu gente: / mírate Marte: admírate Neptuno [. . .] Calderón, y Castilla, eterna fama / logran, matando ingleses a montones» (cap. X, pp. cvi-cix).

7  Oña, Arauco domado, pp. 634-635.

8  Oña, Arauco domado, pp. 681-682.

9  Oña, Aruaco domado, p. 20.

10  Cito de mi edición del poema, de próxima aparición y que se basa en el manuscrito 3912 de la Biblioteca Nacional de Madrid.

11  Flores Guzmán, 2005, p. 39.

12  Oña, Arauco domado, p. 640.

13  Oña, Arauco domado, p. 640.

14  Oña, Arauco domado, pp. 114-116.

15  Oña, Arauco domado, p. 618.

16  Oña, Arauco domado, pp. 661-662.

17  Ahora, aunque no se ciña directamente con lo que aquí presento, por curiosidad no puedo dejar de lado un breve excurso interesante, excurso que nos remite al evento visto desde la perspectiva inglesa. En referencia a la tomenta que inicialmente obliga a Beltrán a regresar al puerto del Callao, en su diario, Hawkins, cuyo único navío se salva de ser atacado por los que componían la flota española registra que ésta, es decir la tormenta, habría sido un acto providencial a su favor: «The admirall of the Spaniards snapt his maine mast asunder, as so began to lagge a stern, and with his other shippes [. . .] the hand of God helping and delivering us», Markham, The Hawkins' Voyages, p. 257. Curiosamente, Dios es, entonces, una entidad "transatlántica."

18  Flores García, p. 43.

19  Ver Lasarte, 2006.

20  Romero, 1976, p. 70.

21  Valle y Caviedes, Obra completa, pp. 304-307

22 Ver Valle y Caviedes, Obra completa, pp. 35-36.

23  Vargas Ugarte, 1954, p. 396.

24  Vargas Ugarte, 1954, pp. 396-397.

25  Vargas Ugarte, 1954, p. 398.

26  Vargas Ugarte, 1954, p. 398.

27  Lohmann Villena, 1964, pp. 181-182.

28Lohmann Villena, 1964, p. 183. Elliott, 1990, p. 41, también tiene unas palabras importantes al respecto: «la tarea de defender las Indias de ataques enemigos había recaído tradicionalmente en los encomenderos, de quienes se esperaba que tomaran las armas cuando se divisara una flota en señal de guerra. Pero, como la misma encomienda perdió su eficacia institucional, los encomenderos dejaron de ser una fuerza de defensa eficiente y hacia el siglo XVII la corona encontró más ventajoso apropiarse de una parte de las rentas de sus encomiendas para mantener un cuerpo de hombres pagados. Aunque de España se traían soldados para servir en las guardias virreinales y para las guarniciones de las fortificaciones costeras, las irregularidades y la falta de idoneidad de estas tropas hicieron que los destacamentos tendieran a estar incompletos y los colonos tomaron conciencia de que, en caso de peligro, había poca esperanza de salvación, a menos que se salvasen ellos mismos. Las milicias urbanas y las levas voluntarias jugaron, por tanto, un papel cada vez más importante en la defensa de las Indias conforme avanzaba el siglo XVII. El virreinato del Perú, por ejemplo, respondió al ataque del capitán Morgan al istmo de Panamá en 1668-70 con una movilización general. El fracaso del esquema de Olivares de una Unión de Armas por toda la monarquía había conducido a los colonos de las Indias a desarrollar sus propios mecanismos de defensa».

29  Lohmann Villena, 1964, p. 183.

30  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 304.

31  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 305.

32  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 305.

33  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 306.

34 Valle y Caviedes, Obra completa, p. 307.

35 Ahora bien, por relación metonímica la expulsión de los instrumentos curativos de los médicos es simultáneamente una expulsión de ellos. Esto es sátira burlesca, tópica, pero hay que ver que muchos de los médicos que menciona este poema pertenecen a una clase privilegiada de fuertes vínculos con el virrey y su corte, mientras que otros se hallan en el extremo opuesto, entre las llamadas «esferas bajas». Hay en la lista médicos o cirujanos de cámara de virreyes (Francisco del Barco, Francisco de Vargas Machuca, José de Rivilla, Francisco Bermejo y Roldán), Protomédicos de Lima (Bermejo, del Barco), Catedráticos de Primas de Medicina de la Universidad de San Marcos (Bermejo, del Barco, Juan de Llanos), Catedráticos de Víspera y profesores de medicina (José de Avendaño, Melchor Vázquez), pero también—en el otro extremo de la jerarquía medicinal—cirujanos (los dos Utrillas: Pedro el viejo y el cachorro), ambos satirizados por Valle y Caviedes en muchas ocasiones por ser «pardos». El poema, entonces, abraza la tradición satírica, pero la hace dialogar con su contexto virreinal ya que se enfoca en dos grupos de médicos que habrían suscitado más de una preocupación. Por un lado, el aislar a los médicos de alta posición alude a las complejas y a veces poco nobles negociaciones que se llevaban acabo para alcanzar esos puestos. Por otro lado, al desplazar la mirada satírica al extremo opuesto, al del cirujano, recoge las preocupaciones que se sentían ante la movilidad social o profesional de las «castas oscuras». Sobre esto ver Lasarte, 2006.

36  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 837.

37 García Cáceres, 1999, p. 62, sugiere que "inglés" fue el apodo de un "temido verdugo de la Inquisición", pero no nos da la documentación que apoye su conjetura. Por otro lado habría que ver que la inquisición sí procesaba a los ingleses, como lo señala Hampe, 1998, p. 120, hecho que aquí recibiría una inversión jocosa.

38  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 380.

39  Valle y Caviedes, Obra completa, p. 382.

40 Según Pérez Villanueva y Escanell Bonet, 1984-2000, I, p. 924, entre 1570 y 15800 un 17.30 por ciento de los procesados por la Inquisición eran extranjeros, número que adquiere una «proporción elevadísima en relación con los demás grupos numéricamente muy superiores». Aunque estas fechas son anteriores al período de Valle y Caviedes, podemos conjeturar que la situación no habría cambiado mucho, sobre todo al ver que entre 1650 y 1699 el porcentaje de extranjeros procesados en el Tribunal de Cartagena de Indias fue de un 12.02, Pérez Villanueva y Escanell Bonet, 1984-2000, II, p. 863. Ver también Hampe, 1998, p. 120.

1   2

similar:

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconAnte las exigencias del mundo globalizado y las tendencias Neo Liberales,...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconConocer el modo de proceder de Jesús ante las rupturas del mundo y de las personas

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconImpacto de los jóvenes cristianos en el mundo actual
«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él» (1 Jn 2: 15). «¿No...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconEl hacha Elegía española
«Éste es el mundo del desgaje, de la desmembración y la discordia, de las separaciones enemigas, de las dicotomías incesables, el...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconEl derecho del trabajo ha elevado el valor de la fuerza del trabajo....

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconEl hombre habita en el mundo. «Habitar» no es lo mismo que estar...
«sacar algo de la nada», como un prestidigitador saca un conejo del sombrero aparentemente vacío (digo «aparentemente» porque se...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconLos Países Mediterráneos en todo su esplendor. Programas que nos...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconLos jóvenes ante las nuevas tecnologías: entre la “crisis de la lectura”...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconEs el retorno de las imágenes figurativas en las sociedades más desarrolladas...

Defensas ante la piratería inglesa en las costas del Nuevo Mundo: del encomio imperial a la vituperación jocosa iconA través del Nuevo Modelo Educativo y del Nuevo Paradigma: ¡Todos ganadores!






© 2015
contactos
l.exam-10.com