Los Ejércitos de Zapata combaten sin reglamentos”






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¨Los ejércitos de Zapata combaten

sin reglamentos¨
De Rodolfo Santana
Escrita en 1985.Revisada en 1998 y 2009.

Los Ejércitos de Zapata combaten sin reglamentos”
Personajes:
Ramón A.

Fernanda

Doctor Franciscus

Señor Borman

Guardias vestidos de blanco, armados con rifles.

Enfermeras, enfermeros.
Un sótano sacudido por el calor y los vapores de muchas

cremaciones.

Hay un horno y tras su gran puerta explota fuego

intenso a través de mínimas rejillas.

El horno, de una manera extraña sugiere sensaciones

poderosas, como si hubiera saltado de la utilización

cotidiana a una condición mística.

Montones de libros.

Bustos descabezados. Estatuas deformadas a golpes.

Se ven cabezas de Lenin, Stalin, Allende,

Sandino, Marx, etc, algunas casi irreconocibles.

Un gran tubo desemboca cerca del horno.
ESCENA I
Una rampa sofisticada conduce al sótano. Tras el dintel

se percibe un pasillo blanquísimo.

Están en el sótano el doctor Franciscus y el señor

Borman vestidos con uniformes blancos.

La aparente suciedad del sótano contrasta con la

vestimenta de los dos hombres.

Borman camina por el sótano con evidente recelo.

Franciscus ordena—o desordena— algunos libros.

Los rostros mantienen una sonrisa permanente.

Guardias vestidos de blanco, armados, vigilan en los

extremos de la estancia.

FRANCISCUS — ¿Impactado, señor Borman?
BORMAN —Asqueado.
PAUSA CORTA.
FRANCISCUS —Cada vez que entro aquí se me hiela la sangre.
BORMAN —Debería estar acostumbrado.
FRANCISCUS —Cuesta acostumbrarse a lo imposible.
PAUSA CORTA
NORMAN — ¿Cree que su teoría funcionará?
FRANCISCUS —No es teoría.
BORMAN —Fernanda está muy mal.
FRANCISCUS —Ella es resistente….
BORMAN — ¿Y si muere?
FRANCISCUS —No morirá.
BORMAN —Está muy seguro.
FRANCISCUS —Presiente y busca a Jonathan desde hace meses. No creo que muera ahora que lo conoce.
BORMAN —Fernanda es una impostora.
FRANCISCUS —Las posesiones que sufre....
BORMAN —Pura farsa.
FRANCISCUS —Es posible, pero Jonathan cree en ellas….
BORMAN —Solo le atrae sexualmente.
FRANCISCUS RIE.
BORMAN — ¿Dije un chiste?
FRANCISCUS —Parece que olvidó la información de los expedientes.
BORMAN —Refrésquemela.
FRANCISCUS —Jonathan ha matado a seis agentes nuestros, tres de ellos eran mujeres muy hermosas y bien preparadas. Ninguna le duró más de una hora.
BORMAN — ¡Asesino de mierda!
FRANCISCUS —Un asesino que reconoce la impostura al instante.
BORMAN — (Pausa. Medita rápidamente y se decide)Debemos detener el experimento, doctor Franciscus.
FRANCISCUS — ¿Detenerlo?
BORMAN --Nos está desbordando…
FRANCISCUS --No se puede.
BORMAN — ¡Claro que se puede!
FRANCISCUS —Puede destruir esto…¡Acabar con todo!
BORMAN —Ya le dimos demasiada importancia. Transformamos un fenómeno de feria en una calamidad.
FRANCISCUS — ¿Fenómeno de feria? ¿Cree que Jonathan es algo así como la mujer barbuda o el hombre elefante?
BORMAN —Fue un risible acontecimiento paranormal que engordamos hasta transformarlo en pesadilla.
PAUSA.
FRANCISCUS —Tiene razón.
BORMAN SE ASOMBRA.
BORMAN — ¿Si?
FRANCISCUS —Pero ahora la pesadilla camina sola. Ha salido de nuestras cabezas y voltea el mundo como le da la gana.
BORMAN —Persistimos en el error.
PAUSA CORTA.
FRANCISCUS — ¿Y?...¿Cómo piensa detener…esto?
BORMAN —Liquidando a Fernanda y manteniendo a Jonathan fuera de toda influencia. ¡Dormido!¡Acosado!¡Sin respiro!
FRANCISCUS — El ejerce influencia día a día, así usted lo duerma durante meses.
BORMAN —¡Ella es un detonante, estoy seguro!.
FRANCISCUS — ¡Que lo reviente y santo remedio!

.

BORMAN — ¿Santo?
FRANCISCUS —Es un antiguo decir.
BORMAN —Muy molesto.
FRANCISCUS —Tengo privilegio de palabra.
PAUSA CORTA
BORMAN —Medite, Franciscus. Quizá los que explotemos seamos nosotros.
FRANCISCUS —Es el riesgo que corremos.
BORMAN —La humanidad no es una ruleta rusa.
FRANCISCUS — (Extrañado)¿Ruleta rusa?
BORMAN —Otro viejo dicho.
FRANCISCUS —El experimento fue aprobado.
BORMAN —Con mi voto en contra.
FRANCISCUS — ¡Ah, vamos, Borman. No se inquiete!
BORMAN —Mi oficio, doctor Franciscus, es inquietarme.
FRANCISCUS —Tienen las pautas hipnóticas bien marcadas, las ideas inducidas.
BORMAN —Las romperán.
FRANCISCUS —Veremos hasta donde llegan.
BORMAN —Creo que usted de tanto verlo, tratarlo, ha perdido la noción del peligro que representa.
FRANCISCUS —¡Nunca!.
BORMAN —Si falla...
FRANCISCUS —Tomaremos otras medidas...
BORMAN — ¿Con el mundo vuelto de revés?
FRANCISCUS NO RESPONDE.

POR EL PASILLO AVANZAN VARIOS ENFERMEROS PORTANDO DOS CAMILLAS. ENTRAN EN EL SOTANO.

EN UNA DE LAS CAMILLAS ESTA RAMON A Y EN LA OTRA FERNANDA.

LOS ENFERMEROS TAMBIEN MANTIENEN SONRISAS PERMANENTES.
BORMAN — ¿Por qué la obsesión de Jonathan con Emiliano Zapata?
FRANCISCUS —Un misterio más.
BORMAN —Se especializa en eso, el maldito.
FRANCISCUS —Trate de mantenerse emocionalmente separado.
BORMAN —Es un odio distante....
LOS ENFERMEROS ACUESTAN A RAMON A CERCA DEL HORNO.

A FERNANDA LA SITUAN EN PROSCENIO. LA COLOCAN EN POSICION FETAL.

FRANCISCUS CAMINA CERCA DE RAMON A.

LO OBSERVA.
BORMAN —Noto cierta reverencia en su mirada.
FRANCISCUS —Es asombroso.
BORMAN — ¿Lo admira?
FRANCISCUS VE A BORMAN CON DESPRECIO.
FRANCISCUS —Guárdese sus triquiñuelas para los ciudadanos insatisfechos, Borman.
BORMAN — ¿Cómo?
FRANCISCUS —No me moleste. Así le reviente la cirugía bucal debe reconocer que este hombre....
BORMAN — ¡Monstruo!
FRANCISCUS — Es el mayor reto que ha tenido la humanidad.
BORMAN —¡Su mayor catástrofe!.
LOS DOS HOMBRES SE VEN.

LUEGO FRANCISCUS SALE DEL SOTANO, TRAS LOS

ENFERMEROS. BORMAN LO SIGUE.
VOZ POR

ALTAVOZ —Experiencia Jonathan, 10 de abril 2.026. 10 A. M. Clasificación triple X....
BORMAN SE DETIENE EN LA ENTRADA AL PASILLO, AL FINAL DE LA RAMPA.

ESTUDIA EL SOTANO. SALE JUNTO A LOS GUARDIAS ARMADOS
BORMAN — (Bajo) Malditos...
FRANCISCUS LE TOMA EL HOMBRO.

CAMINAN POR EL PASILLO.

LA RAMPA DESAPARECE Y UN PANEL CUBRE LA ENTRADA.

NO HAY NINGUN SIGNO QUE INDIQUE LA EXISTENCIA DE ABERTURA
ESCENA II
VOZ POR

ALTAVOZ —Conteo...
BAJA LA LUZ EN EL SOTANO. SOLO QUEDAN DEBILMENTE ILUMINADOS RAMON A Y FERNANDA.
VOZ POR

ALTAVOZ —Ramon A.... Fernanda.... recuerden las pautas sobre Emiliano Zapata nueve... ocho.... siete.... seis..cinco.... cuatro... tres.... .dos.... .uno.... cero...
SE ESCUCHA UN GOLPE SECO.

RAMON A Y FERNANDA DESPIERTAN.

RAMON A SE ORIENTA. VE A FERNANDA QUE LO VE Y TOSE.

RAMON A GRUÑE Y COMIENZA A TRABAJAR.

SOSTIENE MEDIANTE POLEAS LA EFIGIE DE UN HOMBRE QUE EN ALGUN MOMENTO FORMO PARTE DE UNA ESTATUA ECUESTRE.

EL CABALLO BRILLA POR SU AUSENCIA Y LO QUE REMUEVE RAMON A CON ESFUERZO ES UN PERSONAJE CON LAS PIERNAS ABIERTAS, UN BRAZO SIN MANO QUE ALGUNA VEZ SOSTUVO UNAS BRIDAS Y UN SOMBRERO AMPLIO EN LA OTRA MANO.

FERNANDA, QUE ABOLLA UNA CARA GIGANTESCA DE MARX, VE LAS DIFICULTADES DE RAMON A Y ACUDE EN SU AYUDA.

MUEVEN LA ESTATUA Y LA SIENTAN SOBRE EL PERFIL DE UN BUSTO DE SANDINO.

RAMON A HACE UN GESTO A FERNANDA PRESENTANDO LA ESTATUA.

FERNANDA LA ESTUDIA.

FERNANDA —Se ve destruido....
RAMON A —Hasta derrotado.... Pero conserva nobleza.... ¿No?... gallardía....

FERNANDA NIEGA.
RAMON A — ¡Es él!....
FERNANDA RETORNA A LA CABEZA METALICA DE MARX. REANUDA SU MARTILLEO.
FERNANDA —No me parece....
RAMON A — Es él...
FERNANDA — (Se acerca de nuevo a la estatua. La estudia) Nones....
RAMON A —Lo pones en cualquier plaza y la gente lo reconoce.
FERNANDA — No tiene el aire....
RAMON A — ¡Es Emiliano Zapata!
FERNANDA —Para nada...
RAMON A —Fíjate en el sombrero....
FERNANDA SE SIENTA SOBRE LA CABEZA DE MARX.
FERNANDA —Le falta el bigote...
RAMON A —Emiliano Zapata no se dejaba bigote.
FERNANDA — ¿No?
RAMON A — ¡Nunca!....
FERNANDA RIE.
FERNANDA —Es como hablar de un baile sin música....
RAMON A — ¡Nunca tuvo bigotes!
FERNANDA — ¡La iglesia de Notre Dame sin gárgolas ni videos ni sala de baile!
RAMON A — Sus hazañas no tienen que ver con bigotes.
FERNANDA — ¡No es Emiliano y punto!
RAMON A — ¡Jamás tuvo bigotes!
FERNANDA —(Muestra con sus manos una medida exagerada)¡Bigotazos de este tamañote!
RAMON A — Era lampiño!
FERNANDA — ¡Tenía bigote, coño!
UNA TOS VIOLENTA ACOMETE A FERNANDA.

BOTA EL MARTILLO. SE INCLINA.

RAMON A ACUDE EN SU AYUDA.
RAMON A —Ya, ya....
FERNANDA SE AHOGA. SUFRE ESPASMOS.
RAMON A —No existe la tos.... (Enfatizando) La —tos—no—e—xis—te...
FERNANDA TOSE.
RAMON A —Es un pensamiento maligno.
FERNANDA —Me.... revienta… la garganta....
RAMON A —Terror del alma que flaquea.
FERNANDA — (Tose) ¡Cáncer del bueno, compadre!
RAMON A — ¡No existe, Fernanda!.... Es el espíritu que recorre...

FERNANDA Y

RAMON A — ( Fernanda siguiendo con enfado la cantinela de Ramón A).... El claroscuro del mundo, el pasillo del tiempo....
RAMON A --(Enérgico) ¡Repleto de vejez y enfermedad,

que montamos sobre los hombros del miedo!...
FERNANDA TOSE DEBILMENTE. RESPIRA AGITADA.

RAMON A LE ACARICIA LA FRENTE.
RAMON A —La fiebre y la diarrea tampoco existen...
FERNANDA —Ni el cáncer en la garganta... ¡Ni el cáncer en la garganta!¡Ni en los pulmones!....
RUIDOS TERRIBLES PROVENIENTES DEL EXTERIOR.

RAMON A SE SEPARA DE FERNANDA. OBSERVA A SU ALREDEDOR. PASA UNA MANO POR SU CABEZA.
RAMON A — ¡Esos ruidos tan jodidos!.... Es como si me revolvieran el cerebro con una cuchara de palo....

FERNANDA ALARGA UNA DE SUS MANOS Y TOMA A RAMON A POR LA MUÑECA.

RAMON A LA RECHAZA.

CAEN LIBROS POR EL TUBO.MONTAÑAS DE PAPELES.

FERNANDA SE DISPONE A TRABAJAR. INTENTA ELEVAR EL MARTILLO.

RAMON A LE QUITA EL MARTILLO.
RAMON A —Quieta, mi señora.... . El trabajo es mío....
FERNANDA — Y mío....
FERNANDA TOSE. SE ENCOGE.

RAMON A PASA SU MANO SOBRE LA CABEZA DE LA MUJER.
RAMON A —Tú, atrapa la canción desafinada.

El suspiro del camino sin peregrinos traficando cocaína...
FERNANDA — ¿Cuál marca?
RAMON A — ¿Cuál?... No sé... cualquiera de las mil marcas de cocaína…la odio y a sus marcas mucho más...
FERNANDA --¿Ves? ¿Cómo puedes odiar la cocaína? Es buena para los dolores de cabeza, las gripes y las fracturas…
RAMON A CUBRE A FERNANDA CON UNA COBIJA GRUESA Y RAIDA.
RAMON A —Ve al encuentro con habitaciones vacías.

Duerme o sueña. Vamos….Duerme o sueña…

Piensa en algún asesinato que dejó manchas en las paredes.

Que descubres cartas llenas de secretos en baúles de sabios ignorados.

Que miras el mar cuando es río y manantial, sin altanerías de olas y naufragios....
RAMON A VA HACIA EL HORNO. LO ABRE. FUEGO INTENSO.

FERNANDA SE ACUESTA, ENCOGIDA, SOBRE LA CABEZA DE MARX.
FERNANDA — (Con ternura)Tonto, tontín.... (Pausa corta) El mar... no es manantial.... Y tiene naufragios...
RAMON A SE DIRIGE A LOS LIBROS. TOMA UNA PALA INMENSA. ARROJA LIBROS Y PAPELES AL FUEGO.
RAMON A — Lo vemos grande porque somos cortos de vista.
FERNANDA —Mi tía Nancy murió en alta mar...
RAMON A —No hay mar alta ni baja, ni mediana y mucho menos enana.
FERNANDA —Comida por los tiburones.

RAMON A —Creía en los tiburones y la devoraron por tonta. ..

El mar es un río alto y ancho.
FERNANDA —¿Largo y salado?.
RAMON A — ¡Ajá! Sacudido por palmeras....
FERNANDA — ¿Y las olas, sabihondo? ¿Qué me dices de las olas?
RAMON A —Un bucle de aguas.
FERNANDA —Vi olas derrumbando castillos de arena, loquito.
RAMON A —En los desiertos es el viento quien los tumba.
FERNANDA —No me gustan los desiertos.
RAMON A — ¿No?
FERNANDA —Prefiero praderas cubiertas de maíz y trigo.
RAMON A PIENSA.
RAMON A —Yo también.
FERNANDA —En la orilla del mar comí sardinas.
RAMON A — ¡Que exquisita!
FERNANDA —Vi abismos llenos de corales.
RAMON A —Trucos y efectos de cineastas....
FERNANDA — ¡Los vi, tontín!
RAMON A — ¡Treinta y cinco milímetros, technicolor y panavisión!
FERNANDA RIE.

RAMON A SE LE ACERCA. LA BESA EN LA MEJILLA CON TERNURA.
RAMON A — ¿Ves? No existe la tos...
FERNANDA — ¿Y el mar?
RAMON A — No es siquiera una gota si no estás en la orilla.
TRAS UNA PAUSA FERNANDA AFIRMA.

RUIDOS EXTERIORES. RAMON A, OBSERVANDO A SU ALREDEDOR, TOMA LA PALA Y SIGUE ARROJANDO MATERIAL AL HORNO. PAUSA CON LOS RUIDOS EXTERNOS.

RAMON A SE APRIETA LA CABEZA.
RAMON A — ¿Qué me dictan? ¿Qué me piden, mierda?
FERNANDA VE A RAMON A QUE SE RECOBRA Y PROSIGUE SU TRABAJO CON CIERTA ANGUSTIA.
FERNANDA — ¿No los ves? ( Pausa corta) Los libros... ¿No los ves?
RAMON A —Los quemo....
FERNANDA — ¿Y?....
RAMON A — ¡Eso, libros que se queman!..
FERNANDA — ¿Ninguno qué?.... . Tú sabes...
RAMON A —No se nada, Fernanda...
FERNANDA —Alguno especial....
RAMON A —Merecen quemarse....
FERNANDA — ¿Merecen?
RAMON A — Gabriela Mistral vagando como una brontosauria, Neruda rosa de Jericó experto en paleontología. Los chistes de Vallejo perdidos como las piedras....
FERNANDA — ¿Ves los libros?
RAMON A LA OBSERVA.
RAMON A —El... presentimiento es... la mejor señal...
FERNANDA — ¿Identificas?
RAMON A — (Lanzando libros al horno) Shakespeare un niño perdido en la ciudad, García Márquez, una puerta bloqueada .... .. Ibsen, mecánico que perdió vigencia... (Queda pensativo con un libro entre las manos)Y pensar que antes....
FERNANDA — ¿Antes?
RAMON A —Cuando las rosas crecían por todos lados…Cuando los ejércitos de Zapata combatían sin reglamentos y nadie salía herido…o quedaban todos muertos, pero con satisfacción…
FERNANDA — ¿Qué ocurría?
RAMON A —Podías quedarte dormido en una silla de extensión frente a un paisaje, con una cosa de estas entre las manos...
FERNANDA — ¿Presentimiento?....
RAMON A --La voz que solo uno escucha.
FERNANDA —Suena loco, loquito. No entiendo cómo puede funcionar...

RAMON A —Una alarma en la oreja, como si presintieras ladrones.
FERNANDA — (Insegura ante el término)¿Ladro…ladrones?
RAMON A —Si, cuchi. Tipos que roban.
FERNANDA — ¿Robo?
RAMON A —Tú tenias algo y llegaban los ladrones y te daban

más de lo que tenías. ¡Te ahogaban!
FERNANDA ADMIRA A RAMON A.
FERNANDA — ¡Sabes tanto!
RAMON A —Yo actúo como los ladrones. Me inclino y doy a los libros la mirada que necesitan. Hasta llego a creer que Shakespeare no es ningún niño perdido en la ciudad sino.... sino....
FERNANDA — ¿Qué?
RAMON A —Me da por creer que es un hombre joven que escucha al fantasma de su padre contándole como lo han asesinado en el jardín y luego se suicida cortándose una libra de carne en el pecho, para alimentar perros.
FERNANDA —Nunca vi tantos libros juntos, tanta letra una después de otra.
RAMON A —Existían las bibliotecas.
FERNANDA — ¿Videotecas?¿DVDtecas?
RAMON A — ¡Biblio!…bibliotecas.... . Lugares donde estaban los libros.
FERNANDA — ¡Librotecas!
RAMON A -- -¡No!
FERNANDA --- ¿Puedes dejarme creer en lo que creo?
PAUSA. RAMON A AFIRMA
FERNANDA --- (Indicando los libros) ¿Y estos libros no tendrán las palabras justas?
RAMON A —Si están aquí merecen el fuego.
FERNANDA — ¿Si?
RAMON A —Recuerda la XXX Enmienda a la Constitución....
FERNANDA —¨La palabra es peligrosa y se perseguirá su mala utilización.¨
RAMON A —Es malo hablar.
FERNANDA —Y escribir.
RAMON A —Y pensar con furia, como en los sueños.
FERNANDA —Eso.
FERNANDA SE LEVANTA.

TOMA UN GRAN MARTILLO Y GOLPEA LA CABEZA DE MARX. CON UN GESTO DETIENE A RAMON A QUE LA VE CON ALARMA.
FERNANDA —Debo hacer mi parte....
RAMON A —Yo la hago, mi amorcito.
FERNANDA —Ayudarte, por lo menos, loqui-loquito...

FERNANDA SE ENCOGE ABATIDA POR UN DOLOR EN EL PECHO. EMITE UN GEMIDO RONCO.

RAMON A ABANDONA LA PALA. TOMA A FERNANDA Y LA SITUA CERCA DE LA ESTATUA QUE ALGUNA VEZ FUE ECUESTRE.

RUIDOS EXTERNOS.
RAMON A —(Al exterior, a los ruidos, mientras estrecha a Fernanda) ¡Silencio, hijos de puta!
FERNANDA — ¿Putas?
RAMON A — ¡Actores secundarios de mierda, ayúdenla!
FERNANDA — ¿Qué son putas?
RAMON A — ¿No sabes?
FERNANDA — Me huele.
RAMON A — Putas son mujeres de mal vivir.
FERNANDA — ¿Enfermas de algo?
RAMON A —Bebían licor, reían, bailaban y se acostaban con los hombres cuando estos les pagaban.
FERNANDA — ¿Y cuando sufrían?
RAMON A _ ¿Sufrían?
FERNANDA —El mal vivir.
RAMON A —Era lo que hacían.
FERNANDA — ¿Bailar, beber y acostarse con los hombres?
RAMON A —Si.
FERNANDA —Eso es bien vivir.
RAMON A PIENSA.
RAMON A —Tienes razón…¿Ves? Lo que pasa es que hay…mucha, mucha confusión…las palabras se pierden…son como ratones….se meten en hoyos y no hay quien los saque…
FERNANDA TOSE CON VIOLENCIA.
RAMON A — ¡Extras de mierda!¿Podrían darle una medicina?....
FERNANDA — ¡No... ellos no!....
RAMON A —Respira hondo, Fernanda. Vamos, mi niña. Encuentra la fuerza mierdosa del Universo. El aliento cargado de virus de la naturaleza. Eso, el aliento.... Uno, dos... uno, dos.....
FERNANDA RESPIRA CON GRAN RUIDO. AGONICA.
RAMON A —Así, así....
FERNANDA — ¿Bailaban las putas?
RAMON A —De todo.
FERNANDA — ¿Tarantella?
RAMON A —Coros gregorianos adaptados en rumbas caribeñas.
FERNANDA —Nunca he escuchado esas cosas.
RAMON A —Suenan bien y las putas lo bailan estupendamente.
FERNANDA —Tengo hambre.
FERNANDA TOSE.
RAMON A — ¿Hambre?...
FERNANDA ---Mucha. De repente.
RAMON A --- No hay ni un caramelo, cariño.
FERNANDA ---Me comería un pollo entero.
RAMON A --- (Acaricia la cabeza de Fernanda) El aire tiene la salud, el alimento... podemos vivir del viento....
FERNANDA — ¿Me propones un desayuno de aire?.... ..
RAMON A —Y almuerzo con viento solar...
FERNANDA —¡Gran cena con filetes rayo de luna al gratén!....

RAMON A —Eso.
FERNANDA —¡Coño, sí! ¡Fabulosa dieta!¡Voy a engordar como una vaca!
RAMON A —Ni engordas ni enflaqueces.
FERNANDA — (Ríe) ¡No duro ni dos días!.
RAMON A —Tienes un estómago exigente.
FERNANDA —También me gustaría un taco con carnita y bastante picante.
RAMON A — ¿Taco?...Claro, taco…Eso le gustaba a Emiliano Zapata….
FERNANDA --- ¡Claro, la comida búlgara le gusta a los búlgaros!
RAMON A ---Yo he durado un mes sin ingerir alimento.
FERNANDA — ¡Cojones!
RAMON A —¡Hasta dos meses.!
FERNANDA —Puro aire balsámico, sobre todo aquí.
RAMON A — ¿Dudas?
FERNANDA — ¡Qué coño de dudas, Ramón A, eso es imposible!
RAMON A —Imposible es palabra mierda.
FERNANDA — ¡He visto como comes!
RAMON A —Frugalmente...
FERNANDA — ¡Masticas como una trituradora de subversivos!
RAMON A — ¿Subversivos?
FERNANDA —Los que se niegan a consumir lo que hay que consumir.
RAMON A —Como con delicadeza...
FERNANDA — ¡Devoras con todos los dientes!¡Ni uno solo reposa

mientras masticas!
RAMON A — Algunas veces la falta de serenidad abre el apetito. ....
FERNANDA LO VE. SUELTA UNA RISITA.
RAMON A — ¿Y esa risita?
FERNANDA —Te pega...
RAMON A — ¿Qué cosa?
FERNANDA MIRA A TODOS LADOS.
FERNANDA —La etiqueta....
RAMON A — ¿Etique.... .ta?.... ¿Cuál smoking?...Nunca lo he usado…
FERNANDA —La que comentan.... la que te pegaron…
NUEVA RISITA DE FERNANDA.
RAMON A —No estoy al tanto de los últimos chismes. Debo atender el horno....
FERNANDA — ¡Olvídate del horno!
RAMON A —Nunca.
FERNANDA SE MUESTRA CELOSA.
FERNANDA —El horno, el horno, el horno....
RAMON A — ¿Comentan algo de mí?
FERNANDA —Un pajarito por aquí…otro por allá…hablan mucho pío pío…de ti…(Ríe cortamente)….que eres Disidente Pacífico clase A.
RAMON MIRA A TODOS LADOS.
RAMON A — ¿Sí?
FERNANDA —No lo creía, pero es verdad.
RAMON A — ¿Disidente pacífico clase A?
FERNANDA AFIRMA.
RAMON A — ¿Qué quiere decir la A?
FERNANDA —Que no eres disidente pacifico B ni C, ni D, ni E, ni F...
RAMON A —¿¨A¨?. ¿Así que soy ¨A¨?.
FERNANDA —A.
RAMON A — ¡Estimulante!...
FERNANDA —Tú sabes de putas y yo de de disidentes.
RAMON A — ¿Qué es un disidente?
FERNANDA —Alguien que no es feliz.
RAMON A —Las putas la pasan mejor.
FERNANDA —Bailaban.
RAMON A —No sabía que tenían clasificaciones...
PAUSA CORTA. UNA PALETADA DE LIBROS Y PAPELES AL HORNO.
FERNANDA —Tienen.
RAMON A —Para todo, por lo visto.
FERNANDA —Tenía un amigo pintor que durante años fue ¨pintor no clasificado código C¨...
RAMON A — ¿Qué tal su pintura?
FERNANDA —Soy una ignorante en artes plásticas pero me gustaban sus melones.
RAMON A — ¿Melones?
FERNANDA —Pintaba melones.
RAMON A — ¿Exitoso?
FERNANDA —Nunca pudo exponer.
RAMON A — ¿Qué estilo?
FERNANDA — De melones. Eso fue lo malo.
RAMON A —¿Qué?
FERNANDA —Tener un estilo de melones... Nunca pudo pasar la evaluación académica. Tantos melones eran sospechosos.
RAMON A —Peligrosos.
FERNANDA —Se suicidó tragándose la trementina y los oleos.
RAMON A —¿Un cocktail plástico?
FERNANDA —Bien mezclados, en una copa...
RAMON A — A orillas del rio. .
FERNANDA —Acostado en la bañera.
RAMON A — ¿En traje baño?
FERNANDA —Viendo por televisión....
PAUSA CORTA.
RAMON A — ¿Qué cosa?
FERNANDA ---Pues, pues.... veía como la ciudadanía organizada saqueaba el Louvre....
RAMON A — ¿El Louvre?
FERNANDA — La National Gallery y el Museo de Arte Moderno de New York, el Museo del Prado y otras decenas de museos...
PAUSA CORTA.
RAMON A — ¿Los saquearon?
FERNANDA —Y quemaron.
RAMON A — ¡Carajo!...¿Donde nació tanto odio por las artes plásticas?
FERNANDA —¨La belleza del arte es fea. La estética es consumir¨ dice la XXX Enmienda.
RAMON A —La estética es consumir...
FERNANDA TOSE.
FERNANDA —Los saqueos los trasmitieron por todos los canales.
RAMON A —No tengo televisor desde hace años.
FERNANDA —Quemaron las obras de los psicópatas, papi....
RAMON A — ¿Cuáles psicópatas?
FERNANDA —Van Gogh, Gaugin, Picasso, Wharol, Matisse...
RAMON A — ¿Ellos... ?
FERNANDA —¡Peligrosos! Infectando a la gente, disociándolos…
RAMON A — ¿Psicópatas?
FERNANDA —Sin remedio.
RAMON A ---Tenía!.... creo que tenía...
PAUSA CORTA
FERNANDA — ¿Qué?
RAMON A —La copia de un Van Gogh.
FERNANDA — ¿Si? ¿Te gusta su pornografía?
RAMON A ---No.
FERNANDA ---Era un pobre loco. Peligroso.
RAMON A — ¿Si?
FERNANDA —Se cortó una oreja y luego mató a varios niños que comían galletitas en un parque.
RAMON A — ¿Hizo eso?
FERNANDA —Ajá.
RAMON A — ¿Qué otros delitos cometieron los psicópatas?
FERNANDA — Gaugin prostituyó a mujeres en la Polinesia; Picasso asesinaba a sus modelos utilizando un martillo, para luego pintar las deformaciones...
RAMON A — ¡Qué asco!
FERNANDA —El cubismo fue un estilo producto de asesinatos múltiples.
RAMON A — ¿ Y Le Corbusier?
FERNANDA — ¿Le Corbusier?... ¡Ah, una Convención Mundial de Arquitectos reunida en Washington quemó sus diseños.
RAMON A — (Pensativo) Distinguido esquizofrénico Le Corbusier.
FERNANDA — ¿Algo que objetar?
RAMON A —No, siempre supe todas esas mierdas de Le Corbusier. Hasta escupí de asco ante sus obras. ¿Hay trementina y óleos por ahí?
FERNANDA —No.
RAMON A —Provoca tomarse una copa.. (Pausa. Ramón A trabaja un momento) ¿Por qué comentas todo eso... ahora?
FERNANDA TOSE.
FERNANDA —Me estoy muriendo, Ramón A.
RAMON A —Fernanda, morir es un olvido terrible.
FERNANDA —¡Horroroso!.
RAMON A —Se te extravían las cosas.
FERNANDA —Lo se. No recuerdas ni la calle donde vives.
RAMON A —Te da por mirar fijo a un punto determinado.
FERNANDA —Fijo, fijo....
RAMON A —No recuerdas donde pusiste las llaves.
FERNANDA —Dejas de pelear con la gravedad y te quedas acostado.
RAMON A —Sin la menor gana de moverte.
FERNANDA — ¿Te ha pasado?
RAMON A —Pues.... si. Varias veces, creo...

FERNANDA — ¿Crees?
RAMON A —No se…Puede que no…Siempre me levanto.
PAUSA. FERNANDA LO VE INTENSAMENTE.
FERNANDA — ¿Serás tú el mayor chisme del mundo?
RAMON A — ¿Yo?
FERNANDA —La humanidad si no te rumorea te piensa.
RAMON A — ¿Cuál es el chisme?
PAUSA.
FERNANDA —Un hombre que muere y vive de nuevo.
RAMON A — ¿Si?
FERNANDA —Le pican el cuerpo en pedacitos y se reconstruye como si nada.
RAMON A —No soy yo.
FERNANDA —Dicen que ha muerto varias veces y no se da cuenta.
RAMON A — ¿Cómo es eso?
FERNANDA —La vida le florece sin remedio.
RAMON A —Nunca he tenido esa sensación.
PAUSA CORTA
FERNANDA —Para mí todo es más sencillo con los días contados.
RAMON A ABRAZA A FERNANDA.
RAMON A —Fernanda, la vida es grande a pesar de los días contados.
FERNANDA —Simple cuando se trata de horas.
RAMON A —La muerte es sencilla si la ves como un pedrusco.
FERNANDA —Ahora me importa más la verdad que la vida.
RAMON A —La verdad se extinguió, igual que los elefantes.
FERNANDA —Por los elefantes lloran algunos.
RAMON A — ¿Quién puede llorar por un elefante?
FERNANDA —Los ecologistas.
RAMON A SE ACERCA A FERNANDA. LE APRIETA LA COBIJA. SE EXTRAVIA.
RAMON A —Un solitario elefante.... El último en el planeta…
FERNANDA — ¿Si?
RAMON A — En el Zoológico Nacional de La India. Lo lloran, según sueño....
FERNANDA — ¿Lo sueñas?
RAMON A —Si, me embiste. .... Creo que las llanuras de La India deberían estar repletas de elefantes.
FERNANDA — ¿Sabes del último elefante por tus sueños?
RAMON A —Si, pero no se puede creer en los sueños.
FERNANDA —Últimamente añaden cosas al mundo.
RAMON A —Tratándose de ti no creo la muerte...
FERNANDA — ¿Eres capaz de verme hinchada durante días.... (Se estremece) Hablándome.... cantándome...
RAMON A —Tengo todas las canciones al revés.
FERNANDA —... mientras me pudro?....
RAMON A —¡Carajo, amiga, insistes tanto en morir que ya, desde hace semanas, deberías estar muerta!.
FERNANDA —¡Me tienes viva con tus locuras!.
RAMON A —Si, claro. Yo, siempre. El culpable.
FERNANDA —Llegué aquí agonizante y ya quiero ser puta.
FERNANDA SE CONMUEVE Y AGITA ENTRANDO EN UN TERRENO DE PERCEPCION EXTRA SENSORIAL.

RAMON A LA SOSTIENE, LUEGO SE SEPARA CON CIERTO TEMOR.

FERNANDA RESPIRA HONDO. LA POSEE EL ESPIRITU DE EMILIANO ZAPATA.

HABLA EN TONO MEXICANO.
FERNANDA — ¡Pos, Jonathan, como lloran los hombres encerrados en los baños de las corporaciones!....
RAMON A — ¿Qué pasa?
FERNANDA — ¡Cómo vomitan los pobrecitos en esos baños, Jonathan!..No pueden ni fumar.
RAMON A — ¡Ramón A!...
FERNANDA CAMBIA LA VOZ Y LA ACTITUD DOMINADA POR EL ESPIRITU DE EMILIANO ZAPATA .
FERNANDA —Manito, tienes que entrar en el fuego.
RAMON A — ¿Entrar?....
FERNANDA —Esta pinche mujer se muere y no puedo hablar mucho.
RAMON A REMUEVE A FERNANDA.
RAMON A — ¡Fernanda!
FERNANDA — ¡Cabrón, no chingue, soy Emiliano!....
RAMON A —Déjate de cómicas.
FERNANDA — ¡Emiliano Zapata, orale, cabrón, que vine a encontrarlo, pues¡.... ¿Tiene tequila?
RAMON A — ¿Tequila?
FERNANDA — ¡Que mal está, que ni sabe lo que es el tequila.
FERNANDA CONVULSIONA.
FERNANDA —Nos vemos pronto, manito…¡Métase en el fuego, pues!
RAMON A —Emiliano, aquí, en mi sótano...
PAUSA CORTA. FERNANDA SE RECOBRA.
FERNANDA — (Se aferra a la mano de Ramón A)Eres.... bueno conmigo, Ramón A....
RAMON A LA RECHAZA. PIENSA.
RAMON A —No me gustan esas bromas.
FERNANDA — ¿Cuáles?
RAMON A —Que juegues a Emiliano, mi héroe....
FERNANDA — ¿Qué juego es ese?
RAMON A — Y que yo, cantandito, meta la cabezota en el horno...
FERNANDA —Nunca te pediría eso.

RAMON A DUDA. SE ACERCA A FERNANDA.

SE BESAN. LA PASION CRECE. METEN LAS MANOS EN HONDURAS.
RAMON A —Tus trapos siempre son ajustados.
FERNANDA —No puedo.
PAUSA. SE QUEDAN QUIETOS. SINTIENDOSE.
RAMON A —Tampoco tengo ganas.
FERNANDA —Yo sí, pero no puedo.
RAMON A — (Apretando a Fernanda) Vamos a darle que eso es al principio. Nos toqueteamos y las ganas crecen.
FERNANDA —Quizás seas la última persona que toco.
RAMON A —Te falta seducir a medio mundo.
FERNANDA —Quiero.... (Tose)... saber más de ti...
RAMON A —Igual me pregunto todos los días. ¿Qué sombra es esta en que vivo?
FERNANDA — ¿Eres la leyenda?
RAMON A — ¿Yo? ….No llego ni a chiste.
FERNANDA —La leyenda que cambia el mundo.
RAMON A — ¿Cómo?
FERNANDA —La bestia que hemos sido se niega a morir

y devora , enajena, persigue todo,

para mantener su error.

La leyenda muestra que el terror acabó
RAMON A —Nunca ha existido tanto terror como ahora.
FERNANDA —Lo mantienen los que se niegan a cambiar
RAMON A — ¿A quién te refieres?
FERNANDA — No sé.
RAMON A — ¿No?
FERNANDA — Sabes que en la cabeza no tengo nada seguro.
RAMON A —Sabes cosas…Con tanta tos, cáncer, la muerte cerca…Descríbeme la leyenda...
FERNANDA —Me cuesta.
RAMON A —Una leyenda es un comercial de televisión. Saltas montañas, hablas con los peces y terminas comiendo Corn Flakes de Kellog´s
FERNANDA —Escuché por ahí…¡Y no sé quien lo dijo, que cuando la leyenda sueña reconstruye el mundo.
RAMON A — ¿De qué manera?
FERNANDA —Las cosas destruidas retornan de nuevo sobre la tierra.
RAMON A — No entiendo.
FERNANDA —El Guernica de Picasso, destruido en Madrid, aparece en el Tíbet.
PAUSA CORTA
RAMON A —Una copia, por supuesto.
FERNANDA —El original destruido en Madrid.
RAMON A RIE.
FERNANDA — ¿Por qué te ríes?
RAMON A —Nada, olvídalo…
FERNANDA --- ¿No voy a olvidarlo, no y no!
RAMON A --- ¡Está bien!....(Pausa corta)Soñé algo parecido....
PAUSA CORTA
FERNANDA — ¿Y si.... Y si en vez de soñar pensaras?
RAMON A — ¿Cómo?
FERNANDA — Tonterías mías.
RAMON A — ¿Cuáles?
FERNANDA —Piensa en.... .por ejemplo, que retornen los cuadros de los pintores psicópatas destruidos por la ciudadanía....
RAMON A —Soy un ignorante en pintura...
FERNANDA —Solo piénsalo...
RAMON A —Pues... ¿Pensar?...¿Nada más que pensar?...
RAMON A QUEDA PENSANDO.

RUIDOS TREMENDOS.

RAMON A CAE DE RODILLAS. SE CUBRE LAS OREJAS.

FERNANDA CONVULSIONA.

LOS RUIDOS AUMENTAN. RAMON A Y FERNANDA SE DESMAYAN.
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