Examen del evangelio






descargar 0.73 Mb.
títuloExamen del evangelio
página3/16
fecha de publicación11.09.2015
tamaño0.73 Mb.
tipoExamen
l.exam-10.com > Ley > Examen
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   16
Enseñanzas

del Islam
Un estudio comparativo de la historia textual del Corán y de la Biblia
Los cristianos deberían estar dispuestos a someter sus Escrituras al más estrecho escrutinio para verificar su autenticidad. No deben creer ciegamente que la Biblia es la Palabra de Dios sino que deben cerciorarse, después de un examen cuidadoso de su redacción y contenido, de que es ciertamente la Palabra de Dios. El cristiano debe estar preparado para examinar no sólo las declaraciones que tienden a sustentar esta posición, sino en particular cualquier declaración que sea presentada en contra de ella. Si queda persuadido de que la Biblia es ciertamente la Palabra de Dios tras considerar con sinceridad toda la evidencia disponible, posee entonces una fe limpia y objetiva. Una certidumbre tan plena de fe no puede llegar a un corazón mal dispuesto a indagar de manera objetiva la evidencia tanto en favor como en contra de lo que cree que es la Palabra de Dios. Asimismo, los musulmanes creen que el Corán es auténtico. Sin embargo, rehuyen generalmente indagar o examinar de manera crítica su redacción y sus orígenes. Para el cristiano, la Biblia no puede ser reverenciada de manera válida como la Palabra de Dios a no ser que pueda resistir un asalto contra su integridad y autenticidad. Una vez ha descubierto que la Biblia es un sólido yunque sobre el que se han partido muchos martillos de la crítica, el cristiano puede, con limpia conciencia, poner toda su confianza en este libro como la genuina Palabra de Dios. En estas circunstancias, tiene muy sanas razones para creer en el origen divino de sus Escrituras.

En el mundo musulmán actual se han lanzado numerosos asaltos contra la Biblia en un esfuerzo por refutar su afirmación de que es la Palabra de Dios. Sin embargo, y al mismo tiempo, el Corán ha quedado exento de cualquier examen histórico sustancial acerca de su origen y desarrollo. Los musulmanes creen generalmente que la Biblia ha sido cambiada y corrompida y que es indigna de confianza, mientras que sólo el Corán, perfecto en todos los detalles, puede ser considerado como la Palabra de Dios.
El elemento más importante de la perspectiva musulmana acerca del Cristianismo es que la Biblia carece de autenticidad. El Corán es el único auténtico libro de escritura revelada. Los musulmanes creen que cada grupo religioso en el mundo ha tenido un mensajero divino que era un ser humano. Todos estos mensajeros (incluyendo Jesús) enseñaron el mismo mensaje —sumisión a la voluntad de Dios. Los musulmanes consideran a todos estos mensajeros como grandes profetas. Sin embargo, creen que su mensajero, el profeta Mahoma, fue el último de tales mensajeros, y que él perfeccionó toda religión y escritura en la revelación coránica. Aunque los musulmanes creen en toda la escritura revelada, siguen en primer lugar al Corán porque creen que sólo él contiene las auténticas enseñanzas dadas en toda la escritura anterior y porque ninguna de las anteriores escrituras existen en una forma original y pura. (Nasser Lofti, Iranian Christian, WACO, TX: Word Books, 1980, pág. 116).
Cuando la Biblia y el Corán sean examinados de manera abierta y objetiva, Dios concederá al indagador sincero el conocimiento de cuál es verdaderamente Su Palabra y verdad. No puede haber ninguna seguridad genuina en el musulmán que rehuya considerar problemas serios tanto del Corán como de la tradición islámica que desafían la pretensión de que el Corán sea la palabra inalterada de Dios.

Por cuanto el Corán habla de manera tan exaltada acerca de la Biblia, el musulmán hace frente a un dilema acerca de la enseñanza de que la Biblia sea un libro corrompido.
El hecho destacado que surge de esta antigua controversia, hecho al que tendremos ocasión de volver repetidas veces en este volumen, es que hay una marcada discrepancia acerca de cuestiones vitales entre el Corán y la Biblia. Esto es algo que no puede escapar y no escapa a la atención del musulmán fervoroso y dedicado de hoy día. Cuanto más piensa en ello, tanto más embarazoso siente que es el dilema. «¿Ha de creer en el testimonio que da el Corán acerca de la Biblia y negar con ello el mismo Corán —su propio Libro? ¿O ha de negar el testimonio que da el Corán, y con ello el mismo Corán.» Su salida de una situación desesperada es afirmar que uno de los Libros ha de haber sido corrompido, y que por ello no es fiable. Esto, arguye él, no puede suceder con el Corán, porque pertenece (según se convence a sí mismo) a una categoría totalmente superior; por ello ha de ser la Biblia; de esta manera, acusa a los cristianos de haberla corrompido. (L. Bevan-Jones, Christianity Explained to Moslems, Calcuta, India: Baptist Mission Press, 1964, pág. 15).
Los musulmanes reconocen al Corán así como partes de la Biblia como Escritura. Aunque hipotéticamente la Biblia pueda tener tanto peso como el Corán, el Corán es siempre mucho más venerado en la comunidad islámica que la Biblia. Esta evidente discrepancia se debe a que el Islam considera que la Biblia ha sido corrompida, especialmente en aquellos puntos en los que presenta discordancias con el Corán. Un problema que tienen los musulmanes acerca de este planteamiento es que con frecuencia las secciones de la Escritura que tienen que rechazar porque contradicen el Corán contienen también otras enseñanzas que sí se encuentran en el Corán.

La gran consideración que tienen los musulmanes por el Corán y su plena seguridad de su autenticidad y exactitud no se basan en un examen crítico de su veracidad e historicidad. Lo aceptan como verdad con fe ciega. Dan por supuesto que Mahoma no les mentiría. Pero la mayoría de lo que conocen acerca del carácter de Mahoma procede de la enseñanza del Corán.

Los musulmanes intentan desacreditar la Biblia atacando por varios frentes. Estos son: 1) Variantes textuales y diferencias en traducciones de la Biblia; 2) la transmisión de la Biblia a lo largo de los años, lo que permitió muchos errores; 3) numerosas contradicciones que se encuentran en la Biblia; 4) la integridad del Corán con respecto a los anteriores criterios, lo que demuestra su superioridad. Todos estos puntos tienen que ver con un solo tema —la fiabilidad de la Biblia frente a la fiabilidad del Corán.
Considerando la Biblia
En un folleto titulado ¿Es la Biblia la Palabra de Dios? (Centro de Propagación del Islam, Durban, África del Sur, marzo de 1980), el apologista musulmán Ahmed Deedat intenta desacreditar la fiabilidad de la Biblia. Su pensamiento es representativo del argumento antibíblico islámico.
Lecturas variantes en el Corán y en la Biblia
Una de las más frecuentes objeciones musulmanas a la Biblia es que está llena de lecturas variantes. Por otra parte, creen que el Corán es idéntico hoy día a como era cuando fue dado al principio por Mahoma a sus compañeros. Esto se da como prueba de que el Corán ha de ser la Palabra de Dios.

Sin embargo, incluso si fuese cierto que la Biblia tiene una cantidad de lecturas variantes mientras que el Corán no tiene ninguna, esto no demuestra en absoluto que el Corán sea la Palabra de Dios. Si un libro no fuese en primer lugar la Palabra de Dios, su transmisión exacta, por muy exacta que fuese, no ha haría jamás la Palabra de Dios. A la inversa, si un libro en su forma original fuese ciertamente la Palabra de Dios, unas lecturas variantes y unos errores de copistas no negarían la autoridad de las enseñanzas que apareciesen con certidumbre —especialmente cuando estos errores y lecturas puedan identificarse y cuando no alteren el mensaje y tenor general del libro como un todo.

Acerca de la alteración de la Biblia, los académicos musulmanes consideran que la Biblia es defectuosa por dos causas. En Sharing Your Faith, el autor afirma:
El término técnico empleado por los académicos musulmanes para denotar la corrupción de la Biblia es «Tahrif». Se cree que es de dos clases, esto es, «Tahrif-I-Lafzi», una corrupción de palabras, y «Tahrif-I-Manawi», una corrupción sólo del significado. Los primeros comentaristas del Corán y doctores del Islam que no tenían un conocimiento directo de la Biblia creían sólo en «Tahrif-I-Manawi» (pág. 38).
Como resultado de su investigación para su disertación doctoral sobre la Biblia y el Corán, Patrick Cate observa las alegaciones islámicas acerca de que:
La corrupción de la Biblia adopta dos formas básicas: corrupción del texto y corrupción de la interpretación de la Biblia. La corrupción del texto tiene tres facetas: (1) el cambio del texto, (2) omisión de parte de la Biblia, y (3) interpolación de nuevos materiales en el texto (Patrick O'Hair Cate, Each Other's Scripture —The Muslim's Views of the Bible and the Christian's Views of the Qur'an, presentado a la facultad de la Fundación del Seminario de Hartford, New Hartford, Connecticut, mayo de 1974, pág. 90).
La obra Sharing Your Faith da una explicación adicional:
El Corán contiene un gran cuerpo de material en común con la Biblia. Pero a menudo no concuerda de manera precisa con su correspondiente material bíblico. Mientras los musulmanes no tuvieron un conocimiento de primera mano de la Biblia, no se preocuparon demasiado acerca de esta cuestión. Pero cuando comenzaron a conocer directamente la Biblia, o por medio de prosélitos judíos y cristianos que la conocían, sintieron la necesidad de dar explicación de sus divergencias del Corán. Naturalmente, se dio por supuesto que en cada caso en que hubiese diferencias entre las dos Escrituras, la versión coránica era la auténtica. Por ello, la versión bíblica fue considerada no auténtica. En base del mismo Corán, Dios nunca envió Escrituras no auténticas. Por ello se llegó a la conclusión de que los judíos y los cristianos son responsables de corromper sus Escrituras.
Moslem World comenta acerca de «Tahrif», en un artículo titulado «Tahrif o la alteración de la Biblia según los musulmanes»:
Dice Razi que, según Qaffal, tahrif significa doblar algo fuera de su condición natural (Mafatih, I, 379). La palabra se define también como la mala pronunciación de una palabra o de una oración para cambiar el sentido (Zamakhshari, Kashshaf sobre el Corán IV.367); como cambiar erróneamente un signo vocálico o una letra al escribirla o pronunciarla (Qaffal en razi, Mafatih, II.479); como la condición de la pluma cuando la punta no está cortada recta sino algo inclinada.

Los polemistas musulmanes adscriben tahrif en general a los judíos y a los cristianos con referencia a las Sagradas Escrituras, interpretando la palabra a veces como un cambio material en el texto y en otras ocasiones como un cambio en el sentido (V.14, 1924, pág. 61).
Sin embargo, el principal apoyo para los musulmanes para la idea de la corrupción o alteración de la Biblia no viene tanto de la idea de corrupción de la interpretación como de la corrupción del texto.

Creen que la Biblia ha sido cambiada muchas veces, alterada, corregida y editada a lo largo de los siglos. Luego critican las varias lecturas textuales para los diferentes pasajes de la Biblia, argumentando que si la Biblia no hubiese sido alterada, que entonces no deberían existir diferencias de ningún tipo. Aceptan la escuela liberal de crítica bíblica sin siquiera investigar sus falsas bases.

Los cristianos admiten abiertamente que hay lecturas variantes en los manuscritos bíblicos de que disponemos (y a menudo aparecen relacionadas en notas al pie en muchas traducciones modernas de la Biblia), pero jamás nadie ha podido demostrar que estas variantes, insignificantes y generalmente evidentes, afecten al mensaje de la Biblia como un todo.

Los musulmanes saben que la Biblia no sólo concuerda con todas las principales doctrinas cristianas, sino que de hecho es la fuente para todas las doctrinas cristianas. Debido a esto, ellos argumentan que la Biblia ha de estar cambiada porque el Islam enseña que los profetas anteriores a Mahoma, todos los cuales aparecen registrados en la Biblia, eran todos ellos musulmanes en credo, pensamiento y mensaje.

La historia muestra que no hay evidencia alguna para apoyar la pretensión de que la Biblia haya sido cambiada de un libro musulmán a un libro cristiano. Francamente, la prueba cae pesadamente hacia el otro lado. Es la Biblia la que es el fundamento —el Corán toma su trasfondo tanto de las Escrituras del Antiguo como del Nuevo Testamento, y de otras fuentes. Cuando el musulmán intenta demostrar su alegato, creemos que su evidencia no es convincente. Examinemos sus pretensiones.
Las «múltiples» versiones de la Biblia
Deedat niega que las Escrituras judías y cristianas que componen la Santa Biblia sean las que honra el Corán como el Taurat y el Injil respectivamente (la Ley y el Evangelio —esto es, el Antiguo y el Nuevo Testamento). En lugar de ello, él sugiere que el verdadero Taurat e Injil eran unos libros totalmente diferentes, que se alega fueron revelados a Moisés y a Jesús.

Este intento de distinguir entre los libros de la Biblia y los libros a los que hace referencia el Corán carece de evidencia. En ningún momento de la historia ha habido prueba alguna de que existiese ningún Taurat (Ley) o Injil (Evangelio) aparte de los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. Además, como demostraremos, el mismo Corán no hace distinción entre estos libros y las Escrituras de los judíos y de los cristianos, sino que al contrario, testifica claramente que son estos libros que los judíos y cristianos mismos mantienen como la Palabra de Dios. (Véase Por qué creo la Escritura, al final de este capítulo.)

De pasada, hemos de decir que a la luz de la pretensión de Deedat de que el Corán ha sido perfectamente preservado y protegido de manipulaciones humanas por el mismo Dios durante 14 siglos (véase pág. 7), ¡nos deja más bien atónitos descubrir que este mismo Dios resultase incapaz de preservar siquiera un registro del hecho de que tal Taurat o Injil hubiesen existido —por no hablar de preservar los libros mismos! Encontramos increíble esta paradoja. Que el Gobernante Eterno del universo tenga que actuar de manera consecuente lo encuentran increíble los musulmanes. Dios no puede ser limitado por la coherencia.

En todo caso, el Corán mismo confirma sin ambigüedades que el Taurat de los judíos en la época de Mahoma era lo que conocemos como el Antiguo Testamento. El Injil era asimismo el libro en posesión de los cristianos en aquel tiempo, y era lo que conocemos en la actualidad como el Nuevo Testamento. En ningún momento de la historia los judíos y cristianos han considerado otros libros como la Sagrada Palabra de Dios que los que constituyen el Antiguo y el Nuevo Testamento tal como los conocemos actualmente. Unos útiles textos coránicos que demuestran este extremo son:
¿Cómo es que ellos [o sea, los judíos] se vuelven a ti para juicio cuando ellos tienen la Torá [el Taurat en el original árabe] en la que Alá ha revelado el juicio? (Sura 5:47, 48).
Que la gente [eso es, los cristianos] del evangelio [Injil en el árabe original] juzguen por aquello que Alá reveló en él. (Sura 5:51).
Es difícil ver cómo los cristianos de los tiempos de Mahoma podrían haber juzgado mediante el Injil si no lo hubiesen poseído. En la Sura 7:156, el Corán de nuevo admite que el Taurat y el Injil estaban en posesión de los judíos y de los cristianos en tiempos de Mahoma y que estos eran aquellos libros que ambos grupos aceptaban respectivamente como la Ley y el Evangelio.

Distinguidos comentaristas como Baidawi y Zamakshari admiten abiertamente que Injil no es un término árabe original sino que está tomado
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   16

similar:

Examen del evangelio iconMucho de la falta de la proclamación del evangelio tiene que ver...

Examen del evangelio iconRamatís El Evangelio a la Luz del Cosmos

Examen del evangelio iconCelebración Eucarística clausura del mes del matrimonio y de la familia...
...

Examen del evangelio iconL ectura del Evangelio según san Lucas

Examen del evangelio iconLa Parábola del Sembrador representa perfectamente los diversos matices...

Examen del evangelio iconExamen: Fecha del examen: mayo 9 (al mediodía)

Examen del evangelio iconLectura del santo Evangelio según San Marcos 8, 34-38

Examen del evangelio icon"2015. Año del Bicentenario Luctuoso de José María Morelos y Pavón"...

Examen del evangelio iconSerie: Una Jornada Con Jesús… a través del Evangelio de San Juan

Examen del evangelio icon190 aniversario de la fundación del instituto
«Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» y tomé la decisión que ese sería el lema de los hermanos. Mi más grande deseo...






© 2015
contactos
l.exam-10.com