Paula Sinay






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títuloPaula Sinay
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Ubicación: Tronco común de todas las Modalidades

Espacio curricular: Educación Artística. TEATRO

Contenidos:


El teatro como lenguaje. Elementos configurativos del teatro: organización de los elementos de la estructura dramática. Aproximación al texto teatral .Origen y evolución del teatro. Géneros y estilos teatrales. Dramaturgia argentina. Técnicas y recursos para la composición e interpretación: el espacio, el cuerpo. la voz y las acciones en la representación.

Soportes técnicos expresivos: maquillaje , caracterización, escenografía, luminotecnia, sonido y musicalización . Tipos de representación teatral: teatro callejero, pantomima, teatro de objetos, teatro negro, otros. Producción teatral, roles del montaje.

Puesta en escena desde las distintas estéticas
Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: TALLER DE PRODUCCIÓN TEATRAL

Contenidos:

Técnicas y recursos para la composición e interpretación.

El espacio escénico. El sentido integral de la escena.

Los mensajes en la representación teatral: objetivos, contenido y forma de los mensajes. El punto de vista del autor, del actor y del espectador. Distintas ópticas del hecho teatral de acuerdo con los roles involucrados.

Puesta en escena: interrelación y organización de los distintos elementos de la técnica teatral, los recursos técnicos expresivos.

Las diferentes estéticas.

Estrategias de abordaje de textos teatrales.

Dramaturgia argentina.

Teatro convencional y de ruptura.

Gestión y organización de la puesta en escena.
Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: TALLER INTEGRADO

Aclaración previa:

En este espacio se propone la articulación de diferentes lenguajes: Teatro, Música, Plástica, Diseño y estrategias propias de los mass media, a fin de iniciarse en la organización de proyectos integrados. La riqueza de estos lenguajes permitirá generar una amplia gama de productos sostenidos por el conocimiento, la creatividad y la originalidad propios del espíritu de la modalidad.

Se espera que este tipo de experiencias culmine con el espacio "Proyecto integrado" de 3° año.

Contenidos:

Los contenidos teatrales que se involucren en este espacio serán una profundización de algunos conceptos que ya se hayan desarrollado en el Taller de Teatro o de Producción teatral.
Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: PROYECTO INTEGRADO

Aclaración previa:

Este espacio permite integrar los diferentes lenguajes de la Modalidad CAD en distintos tipos de proyectos: espectáculos, multimedia, exposiciones, instalaciones, conciertos. Según la selección del profesor o la orientación propia de cada escuela, se integrarán todos los lenguajes artístico-comunicacionales o se priorizarán los contenidos pertinentes a un lenguaje artístico como eje de la producción.

En este espacio se operativizarán los saberes de Teatro ofrecidos a través de la Formación General de Fundamento, de los espacios comunes de la modalidad y de los propios de cada orientación.

Contenidos:

Proyecto: sondeo. Criterios de selección

Definición de objetivos. Descripción del proyecto.

Recursos materiales y humanos. Financiamiento.

Proceso de pre-producción: organigrama y plazo de realización

Desglose de guión. Plan de trabajo.

Producción ejecutiva: personal y medios. Presupuesto. Compaginación y realización. Canales de distribución.

Producto cultural: plan y estrategias de comunicación y evaluación del impacto.

estrategias de trabajo.
Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: PRODUCCIÓN ARTÍSTICA CONTEMPORÁNEA

Contenidos:

Arte, ciencia y tecnología. Incidencia de la ciencia e impacto de la tecnología sobre el arte. Los lenguajes. Semejanzas y diferencias en sus códigos de lectura estética. El lenguaje plástico. El lenguaje musical. El lenguaje teatral. El lenguaje audiovisual.Textura, forma, ritmo, dimensión, tonalidad, espacialidad, temporalidad. Los conceptos de espacio, tiempo y dinámica en Teatro en relación con los otros lenguajes. Secuenciación en la imagen, música, movimiento y acción dramática. Estéticas teatrales contemporáneas. Tecnología de la imagen. Los distintos escenarios para el desarrollo de la imagen y el sonido. Posibilidades de producción sígnica espectacular. Producciones multimediales integradas. Experimentación. Procesos proyectuales

Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: TALLER DE ESCENOGRAFIA

Contenidos:

Soportes y técnicas que comprometen las realizaciones de montaje artístico.

La escenografía como lenguaje. Objeto de la escenografía.

Evolución de la escenografía. Construcción de decorados.

Montaje y cambio de decoraciones.

Pintado del decorado. Principios del color en la pintura pigmentaria.

Diseño de la escenografía.

Luminotecnia escénica.

El significado de la luz.

Iluminación general y específica.

Planificación luminotécnica.

Soportes técnicos y artefactos de iluminación.

Sonido y música.

Vestuario y caracterización.
Ubicación: Modalidad CAD

Espacio curricular: TÉCNICAS DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL

Contenidos:

El contexto sociocultural actual. Modernismo y Postmodernismo. El impacto de la globalización en el mundo de las ideas. Valores y cambios de paradigmas. La comunidad escolar: sensibilización, integración y funcionamiento. Lenguaje y comunicación. El Grupo: características, clases de grupos, etapas, actividad grupal, organización, dinámicas. La animación grupal y comunitaria. Técnicas de animación de grupos. El teatro comunitario. La cultura como acción transformadora de las sociedades.
En síntesis
Los contenidos planteados en el punto anterior sólo implican un mapeo básico de posibilidades. Cada profesor de Teatro, antes de organizar su diseño de planificación para un grupo concreto de alumnos, tendrá que consultar la Propuesta curricular de Nivel Polimodal correspondiente a su provincia y al año y Modalidad en los que se desempeñará. Recién a partir de allí, podrá aprovechar nuestras sugerencias para construir su propio proyecto de enseñanza.
Por último, nos pareció fundamental introducir ese libro compartiendo con nuestros lectores el espíritu de la Ley Federal de Educación, plasmado entre otras cosas, en la importante decisión que determina que la Educación Artística es obligatoria, y por tanto, el Teatro debe ser una oferta real y efectiva dentro de los proyectos educativos para todos los estudiantes argentinos.

CAPITULO 3: EL PROFESOR DE TEATRO EN EL NIVEL POLIMODAL. UN ROL ESTRATÉGICO. Ester Trozzo
El aquí y el ahora de nuestro ámbito de desempeño
El tema de lo pedagógico en la formación artística es siempre un espacio polémico y conflictivo. Hay algunas premisas construidas desde el pensamiento mágico que persisten aún hoy, en pleno siglo XXI y que están fuertemente basadas en el contacto "maestro-discípulo" y tienen más confianza en lo visceral que en lo intelectual: El saber artístico viene de la inspiración y no del estudio; El buen maestro es aquel que te hace sufrir hasta que lográs la excelencia; Los aprendizajes artísticos no son para todos; Para enseñar arte hay que ser artista y tener aprendices, no estudiar pedagogía y tener alumnos ...
Nuestra práctica cotidiana está signada por el esfuerzo de desafiar estos axiomas y entre los recursos más valiosos con los que contamos para hacerle frente a estos desafíos está la constante y sistemática reflexión conceptual a partir del hacer. Aunque resulte paradigmático, sólo la organización de las ideas, la sistematización de los procesos y las pautas claras y firmes de trabajo, implementadas con apertura y con creatividad tienen el suficiente poder como para entrar al pensamiento mágico de los alumnos y desde allí trabajar por el desarrollo de sus capacidades de pensamiento estético, realmente libre y original.
Los nuevos contextos en los que debemos movernos en educación y las demandas que ellos nos plantean, parecen conducirnos no a un simple cambio, sino a una mutación, o sea, a un curso radicalmente diferente del proceso evolutivo que ha seguido hasta ahora la humanidad y, en consecuencia, de sus modos de discurrir, de enseñar y de aprender.
Hemos adquirido capacidad para producir y reproducir la vida, lo que supone un acrecentamiento extraordinario tanto del poder de autoproducción como del poder de autodestrucción. Las computadoras, los robots y los sistemas de información reemplazan progresivamente funciones del trabajo y de la inteligencia humana. Como consecuencia de esto, el modo de producción de arte, de transmisión de conocimientos estéticos y de vivencia de experiencias artísticas también se han transformado.
La mundialización tiende a disolver las economías nacionales aisladas y a debilitar la consistencia de los estados-naciones que sostuvieron el orden mundial durante los últimos siglos. La desintegración social y las politicas económicas dominantes provocan la pauperización y la exclusión social de millones de seres humanos, creando así un espacio social inédito. Espacio que encuentra, en muchos casos, en sus especiales modos de hacer arte, el único alimento que los sostiene y los dignifica como humanos.
La escolaridad se ha expandido en todas partes, gracias a la intervención de los estados, pero ahora no se tienen suficientes recursos para sostenerla ni suficientes estrategias para actuar con eficiencia frente a los grandes conflictos que plantea la diversidad y la mixtura sociocultural que se plantea en las aulas .
La administración educativa que antes funcionaba sin análisis de costos y sin control de gestión se ve obligada ahora a optimizar sus recursos. Y aquí se produce un hecho paradojal. Por un lado el Sistema educativo reconoce en el arte un gran poder pedagógico de retención, humanización y promoción humana. Pero, por el otro, es la primera variable de ajuste cuando hay que ahorrar en horas cátedra o en tiempo de cursado de los alumnos. Las salas de Música se han transformado en laboratorios de informática, las producciones de Plástica visual, no tienen un lugar dónde guardarse, sobran en las paredes y muchas veces son destruídas con absoluta impunidad por los compañeros del turno contrario, (total ¿para qué sirven?). Teatro se dicta en una sala de clase llena de pesados bancos y bajo la recomendación estricta de los docentes de las aulas próximas de no hacer ruido.
Por otro lado, los cambios económicos, sociales y tecnológicos han acortado los periodos de utilidad de las competencias profesionales que otorgan los títulos, lo cual obliga a repensar el curriculum y las relaciones entre la oferta educativa y las demandas del mundo laboral. El Nivel Polimodal, de creación reciente, fue desde su enunciación, una interesante posibilidad de orientar al alumno de secundario hacia las miradas profesionales del mundo del trabajo. Sin embargo, en la construcción real de las diferentes modalidades, en muchos casos, hubo más de "nepotismo pedagógico" que de real, comprometida e inteligente respuesta a las demandas sociales e intelectuales del contexto. Esto implica que Modalidades y espacios curriculares no se decidieron por su significatividad social y cognitiva sino porque es lo que se pudo resolver con los profesores que ya habían en la escuela.
El surgimiento de un nuevo paradigma productivo, fundado en la utilización intensiva del conocimiento, así como el desarrollo de nuevos mecanismo de transmisión de información, obligan a revalorizar la gestión del saber y de la in-formación y del desarrollo del pensamiento creativo.
Los cambios en los modelos culturales y comunicacionales, en los paradigmas científicos, en las ideologías, filosofías y creencias impulsan una revisión de las bases teóricas vigentes.
Frente a estas nuevas realidades se plantean generalmente, en nuestro ámbito de trabajo dos actitudes contrapuestas: de un lado, los que proponen mejorar las prácticas educativas adaptándose a los cambios; del otro lado, los que rechazan de plano los cambios por considerarlos parte de un plan destinado a destruir los valores vigentes.
Sin embargo, el principio de realidad es insoslayable: son los alumnos los que nos demandan que el proceso de enseñanza-aprendizaje-enseñanza no siga conservando sus antiguos parámetros de funcionamiento. Los sujetos que aprenden se ven demandados por la realidad a desarrollar con urgencia nuevas competencias y capacidades.
Muchos colegas sienten que la denominación de Postmodernidad es calificativo suficiente para este momento histórico-pedagógico. Sin embargo, si bien nadie puede negar que estamos atravesando un “post” de algo, lo que nadie se arriesga a plantear con claridad es hacia dónde vamos y, más aún, explicar con claridad adónde estamos y que necesitamos hacer ya.
En pedagogía del Arte nos encontramos frente a un cambio de época y nuevas formas de cultura. Las transformaciones y mutaciones conciernen tanto al que enseñar como a los contratos sociales que validan y dan sentido a ese que, inscriptos dentro de los nuevos procesos de transnacionalización de las economías y globalización de los mercados. De pronto, el abordaje de saberes relacionados con las tradiciones y artesanías del mundo cercano y la deseuropeización estética en la enseñanza artística en algunas regiones de nuestro país, responden más al redescubrimiento económico del valor de mercado del turismo y su afán curioso por lo local, que a un verdadero cambio de paradigma ideológico en la relación conquistador-conquistado.
En este contexto deben leerse las diversas iniciativas de dar respuesta a esta realidad desde la educación. Se han venido ensayando cambios en los planes de estudios, en las estructuras, en el sistema de gestión, en las relaciones con el medio, en los mecanismos de enseñanza y aprendizaje, en los portadores y soportes del conocimiento ya producido, etc.
Sin embargo, no puede reducirse la respuesta a tan enormes demandas de transformación, a un simple paradigma administrativista o gerencial. Se hace indispensable un cambio de paradigma pedagógico. Y, en esto el Teatro tiene una oportunidad de privilegio ya que la mayoría de los docentes que están haciéndose cargo de este espacio curricular, están poco contaminados por las viejas prácticas educativas ya que Teatro ha irrumpido en el Sistema, recién a partir de la implementación de la Ley Federal de Educación
Si, según afirman las teorías constructivistas, cada sujeto se construye en la interacción con el medio, tendremos que aceptar que no nacemos “sujetos” sino que devenimos tales en y a través del juego social.
Desde esta mirada, que parte de la vincularidad y la interacción como formas básicas de la experiencia humana, la subjetividad del que aprende no es un carozo, una estructura fija, un núcleo estable e independiente. Estamos dejando de pensar en el "sujeto que aprende arte" en términos de sustancia o estructura única e independiente para acceder a la fluidez y variabilidad de las experiencias de enseñanza-aprendizaje-enseñanza contemporáneas que exigen considerar, antes que la inspiración sobrenatural, la actividad reflexiva, la productividad, la circulación de información y el desarrollo del pensamiento creativo para la utilización de las nuevas metodologías de acceso al conocimiento.
El proceso social que estamos viviendo tiene un fuerte correlato en los procesos educativos en general y, desde nuestra mirada, en el Nivel Polimodal, puesto que la acción y efecto de educar se lleva a cabo para reproducir o modificar las claves de un sistema o paradigma vigente. Y las premisas subyacentes de acción de nuestro Sistema educativo actual, en relación con los aprendizajes artísticos, sigue siendo un freno a la hora de las innovaciones.
Sin embargo, mis "andanzas" por el país me permiten afirmar que, en una tarea silenciosa y significativa, muchos profesores de Teatro están trabajando fuertemente por consolidar un nuevo paradigma que está atravesado por los siguientes rasgos de actualidad:

  • Juego infinito de significantes y superabundancia de la imagen

  • Intensidades; múltiples afectos

  • Diversidad cultural

  • Relativismo ideológico

  • Redimensionamiento del tiempo histórico: lo sucesivo y lo simultáneo impreso sobre la historicidad singular y colectiva

  • La informática como parte del saber cotidiano de los alumnos


Recordemos que nuestra acción de respuesta al hoy, debe estar direccionada hacia el futuro y tener en vistas las perspectivas del mundo del mañana en el que tendrán que actuar y desenvolverse nuestros jóvenes alumnos. Comprendemos que el hoy nos demanda el cumplimiento de algunas premisas que, aunque muy recitadas, no tiñen todavía nuestro accionar en el grado en que deberían hacerlo:

  • Educar sin colonizar.

  • Aprender mientras enseñamos.

  • Promover la permanente dialéctiva del hacer-reflexionar-hacer

  • Tener en cuenta las necesidades y características del sujeto que aprende

  • Desarrollar el pensamiento creativo y la capacidad de autogestión responsable tanto en los alumnos como en nosotros mismos.

  • Promover el diálogo multicultural y el respeto por la diversidad.

  • Plantear la interacción del enseñar-aprender como el entramado de una fluidez vincular sana, ágil y no permanentemente ligada al control, sino a la responsabilidad.

  • Incorporar las nuevas tecnologías a la actividad pedagógica con la misma actitud con la que nuestros alumnos las tienen incorporadas, algunos para su formación e información, otros, para su recreación y su tiempo libre.


Así como hemos señalado cierta inercia institucional también debemos reconocer que para toda innovación tenemos a favor el estilo de pensamiento del alumno de Polimodal, su sensibilidad ante los fenómenos y las cosas, su capacidad de vibrar y captar la realidad , así como de interpretar y sentir desde la acción creadora. Lo emotivo está en ellos fuertemente ligado a lo creativo, actividad en la cual su pensamiento está continuamente asociando, reorganizando, reconstruyendo e interpretando los datos que recibe.

Es crucial que profundicemos nuestra formación, que diferenciemos con claridad nuestra tarea profesional como actores, dramaturgos y directores teatrales, de nuestra otra tarea, no menos profesional, de profesores de Teatro. Nuestra tarea no es poca cosa. Podemos contribuir, de un modo privilegiado dadas las características de nuestro objeto de conocimiento, a formar jóvenes que valoren la innovación, la resolución de problemas y la capacidad para construir productos originales. La tarea del Area artística y, dentro de ella, de la asignatura Teatro, debe consistir en un trabajo permanente de reflexión en la acción, de recuperación de la experiencia, y de visualización de otros mundos posibles. Esto nos permitirá llegar dónde queremos ir realmente.
El potencial que posee todo ser humano de pensar con flexibilidad y encontrar alternativas, es susceptible de ser estimulado y desarrollado. Poniendo en juego el pensamiento divergente, se pueden aceptar ideas alternativas que nos lleven a la solución de los problemas pedagógicos que hoy nos preocupan.
Esta percepción creativa constituye el verdadero motor de la interpretación que es la actividad mental que transforma la percepción objetiva en percepción creativa. Los aprendizajes teatrales, que complementan otros modos de intervención pedagógica, posibilitan procesos heurísticos inéditos que impactan en la calidad de todos los aprendizajes de los alumnos y en su modo de percibir, de percibirse aprendiendo y de interactuar con la realidad.
El profesor de Teatro y la Ley Federal de Educación
Las reflexiones realizadas en el punto anterior nos llevan al análisis de otro planteamiento complejo: Si antes de la Ley Federal la asignatura TEATRO no existía en el curriculum ¿es esta ley la panacea para nosotros?
Si bien por un lado las leyes tienen un plano de determinación de la realidad que consiste en una definición de estructura legal organizativa, cuya promulgación implica su ejecución inmediata. Por otro lado, las leyes enuncian principios morales y deseos de comportamiento irreconciliables con la inmediatez. Esto ocurre con todas las leyes fundamentales. Por ejemplo, la Constitución expresa que todos somos iguales frente a la ley, que todos los ciudadanos merecen una vivienda digna e igualdad de oportunidades de trabajo. Todas las leyes fundamentales se expresan en una dimensión utópica moral deseable. ¿Son malas entonces las leyes por contener utopías? ¡No! ¿Se van a realizar tal cual alguna vez en la práctica, al pie de la letra? ¡No!. Porque la práctica real de lo enunciado en ellas depende de mucho más que de principios jurídicos.
Nuestro problema frente a la Ley Federal es que pretendemos que luego de enunciada se cumpla mágica e inmediatamente al pie de la letra en la realidad. Los cambios en el Sistema educativo son cambios culturales y eso depende de los profesores, de los padres, de los alumnos, de los medios, de las ilusiones y de los valores que hay en el corpus docente y social. Y todos estos aspectos no los cambian las leyes en forma mecánica.

La sociedad, y por lo tanto la educación sistemática inserta en ella, tienen sus propios ritmos de cambio. Estos cambios tienen que ver con la cultura social y la cultura social tiene que ver con la legislación, pero no sólo con ella sino también con formas sociales de pensar, de desear, de valorar y de trabar relaciones.
Es verdad que también docentes de otras asignaturas (y aún de Teatro) ven esta nueva ley con escepticismo y también es verdad que otras leyes han dicho cosas bonitas pero los conductores políticos nunca proveyeron los medios para que las cosas bonitas se realizaran en la práctica.
A la política educativa no hay que pedirle que anuncie el evangelio, que ya nos lo sabemos de memoria más o menos todos, sino que hay qye exigirle que posea los recursos para que se cumpla. La política puede trabajar con un horizonte utópico pero no evanescente e irresponsable. Debe enunciar en el marco de lo posible. Así se constituirá en un referente simbólico para crear consenso en torno a grandes principios. Grandes principios que sí aparecen en la nueva ley de educación pero los principios enunciados y su resolución práctica son dos planos no independientes pero tampoco relacionados mecánicamente.
Los grandes principios de regulación legal están ligados a las condiciones reales, concretas, manejadas en el ámbito de la micropolítica que muchas veces se ve paralizada por una política macro que cambia las condiciones en sus enunciados pero no interviene en el cambio de las condiciones de realidad.
Así, la macropolítica se transforma en una ceremonia de la confusión, sirviendo al engaño y trabajando para los mandamientos de la moralidad con prácticas inmorales. Y la inmoralidad se transforma en una práctica cotidiana de los fieles que no por esto son dignos de ser desterrados a los infiernos, porque los profesores son "algo infieles" a lo que las leyes ingenuamente dicen algunas veces, maliciosamente insinúan otras y ,la mayoría de las veces, son manipuladas políticamente para engañar y confundir a la opinión pública dejándola ensartada en el debate del discurso, sin calar en las condiciones necesarias para que el discurso se realice en la realidad.
Otro aspecto que culturalmente le juega en contra a la educación artística es el ancestral concepto de la división del trabajo: unos sirven para hacer y otros para pensar.
El Polimodal, como primer escalón no obligatorio que suben nuestros alumnos, corre el peligro de jugar un juego de élite, procurando diseñar la sociedad sin involucrarse realmente en ella, luchando por un prestigio de "espacio de preparación para la universidad", más simbólico que real.
Esto lleva a malos entendidos y a un error garrafal en el ámbito educativo: el contar con expertos teóricos que desprecian la práctica "espúrea y pobre". Dicho con otras palabras, que privilegian las asignaturas de espeso desarrollo teórico y desdeñan a aquellas en las que se trabaja con metodología de taller.
No podríamos concebir una Fábrica donde teoría y práctica se separen, sin embargo aceptamos como normal que esto ocurra en Educación. Los resultados están a la vista:

Una escuela camufladora.

Docentes prácticos, aislados de la teoría.

Docentes teóricos, aislados de la práctica.

Políticos felices de que los docentes prácticos vivan alejados de la reflexión teórica.

Y una sociedad que intenta cambios sin la iluminación de un pensamiento crítico que analice las realidades cotidianas

para que teoría y práctica se fecunden mutuamente.
También hay que señalar el riesgo del distanciamiento que ha provocado la terminología excesivamente tecnocrática empleada en los Documentos nacionales y provinciales de Contenidos Básicos Comunes. Muchos profesores empiezan a percatarse de que no entienden el discurso y cuando uno no entiende el discurso empieza a pensar: ¿El discurso será ininteligible o seré yo quién no lo entiende?. Y comienza la angustia y la frustración.

Lamentablemente el cambio pedagógico, en muchos casos, ha instalado un debate ampuloso y cientificista logrando que los profesores se sientan ignorantes, promoviendo la idea engañosa de que teoría y práctica tienen una relación espontánea, sin esfuerzo sistemático y voluntario de construcción.

Sin embargo, la teoría tiene mecanismos de mediación en la práctica. Los profesores sólos no podrán cambiar su práctica pero tampoco se las cambiará un puñado de enunciados y principios dibujados desde las alturas, sin tener en cuenta las realidades del elemento humano responsable de llevarlas a cabo.
Esta es la clave. Clave que la política neoliberal pasa por alto: no se mejorará la práctica pedagógica con Documentos curriculares, por mejor hechos que estén, si no se mejoran las condiciones de trabajo, la formación docente de grado y la calidad socioeconómica con que se recompensa la competencia docente.
La Ley Federal pretende mejorar las condiciones y competencias de nuestro desempeño docente, nos pide estudiar y renovarnos, pero a veces, no tenemos tiempo ni de pensar, porque si por un momento nos detenemos a hacerlo, no tendremos con qué pagar la factura de la luz.
En este momento paradigmático nos encontramos. Una Ley que plantea una asignatura nueva: Teatro y que no prevee con claridad estratégica, la formación del recurso humano para hacerse cargo de ella con la equidad nacional que debiera hacerlo.
Son muy diversos todavía los perfiles de quienes están dando clase de Teatro en el país. Por eso, en algunos momentos de la construcción de este libro nos hemos planteado...¿digo esto así? ... ¿lo entenderán? ... y , al momento, hemos tomado conciencia del error que cometeríamos si resignáramos calidad en pos de diversidad. Es indispensable dar un salto cualitativo y, como profesionales de la educación teatral, concensuar una plataforma mínima de saberes y de haceres pedagógicos que nos permita avanzar con seguridad y calidad.
Teatro y realidad escolar
Durante mucho tiempo, y aún ocurre con los más pequeños, el lenguaje teatral es visto curricularmente sólo como una herramienta para resolver actos escolares. Aún le cuesta mucho a las instituciones aceptar que es un aprendizaje que tiene valor pertinente y formativo en sí mismo. Y que implica el desarrollo de un modo especial de pensamiento.
¡Cuántos jóvenes tienen capacidades histriónicas que, si fueran aprovechadas y no castigadas por la escuela, podrían transformarse en una habilidad para enfrentar el mundo! A propósito, voy a compartir con mis lectores una anécdota que, para muchos, puede resultar una historia muy similar a la propia.
Uno, me parece, viene más programado a este mundo de lo que cree. Cuando en la escuela primaria empecé mis experiencias de redacción, era tanta mi fascinación por la posibilidad de hacerlo, como mi vergüenza por los resultados. Tremendas cruces atravesaban mi cuaderno por no entender que "eso que yo hacía" no era escribir bien. Una producción mía era más o menos así : "Juan la miró y le dijo querés que nos subamos a un árbol Maria lo miró y le dijo dale que nos subimos con cara de contenta y Juan dijo vamos más allá para que no vea tu mama..."

Y así se sucedían, sin puntuación mediante, largas enumeraciones de "le dijo" y "le contestó". Con bastante sangre y humillación aprendí no tanto a modificar la estructura de mis pensamientos como a ponerle signos de puntuación y a aceptar la existencia de las reglas ortográficas. Mis maestras cambiaron. Ya no me hacían cruces. Ahora me escribían carteles que decían: " No se entiende. Falta fluidez."
Cuando fui creciendo aprendí a aguantarme las ganas de escribir lo que quería y

a producir preciosuras tales como: "¡Oh bella primavera multicolor! "... Pero mi

mundo interno me traicionaba y reincidía en el "le dijo" y "le contestó".
En quinto grado quiso la providencia que me tocara una maestra con ideas " geniales". En la hora de manualidades nos dejó elegir entre punto cruz y lectura expresiva. No necesité pensarlo. Nada podía ser, para mí, más aburrido que bordar.
La siguiente clase de manualidades la maestra nos sentó en grupo a los lectores, nos dio dos libros iguales y nos dijo: mírenlos, ya vengo. Leí el título : "El pájaro azul" . Di vuelta la primera página y sentí como si se abrieran las puertas del cielo, o mejor, las de mi propia jaula. Allí, en un texto impreso, un libro, el lugar sagrado desde el que hablan los que saben, allí, había algo tan parecido, tan maravillosamente parecido a las pecaminosas redacciones que yo pretendía escribir...!

TILTIL: ( asomándose por la banderola entreabierta) ¿Crees que se durmieron ya?

MITIL: (con un hilo de voz) Cuidado , el candil aún está encendido.
Sentí que no podía respirar de tanta alegría. El pecho se me hizo un hueco grande lleno de mariposas. Cuando me tocó leer , el nudo en la garganta no me dejaba. La maestra me acarició y me dijo suavemente: Es una obra de teatro, vos leé donde dice MITIL. Los personajes están dialogando y haciendo cosas. Se parece un poco a tus redacciones, ¿no? Y me hizo un guiño. (Guiño que tuvo para mí el valor de una ceremonia de confirmación).
Ese día supe que lo que quería hacer en la vida tenía nombre, se llamaba Teatro.
Estoy convencida de que lo natural es querer aprender. Por lo tanto me parece importantísimo en pedagogía, dejar de clasificar saberes como "de primera" o "de segunda" y darle definitivamente al teatro el lugar que en el curriculum se merece, y a los alumnos, la posibilidad de conocerlo y experimentarlo, porque sin libertad interior, casi nada se aprende.

El rol del docente en este posicionamiento es decisivo. En el aula es el que estimula la apertura o provoca el cierre de las mentes que aprenden. En la institución es el que se abre a sus colegas de otras asignaturas y con serenidad y conocimientos, los va llevando a comprender cuán valioso es lo que enseña. Y es evidente que en este doble rol tienen tanto peso los saberes intelectuales como las actitudes afectivas.
La realidad de los aprendizajes escolares en Teatro dista mucho de lo registrado en planes y programas. El Teatro todavía es incomprendido en el sistema escolar ya que se enfoca en forma segmentada y parcial y se valoriza sólo la producción olvidando los procesos de reflexión y comprensión. Además, en muchos casos, se carece de suficientes fundamentos teóricos para argumentar la práctica
También el Teatro es maltratado en el sistema por la excesiva formalización, propia de la cultura institucional, que impide la comunicación. Sin embargo, la relación entre autoestima y competencias expresivas es muy fuerte, ya que toda educación estética involucra:

*el desarrollo de una capacidad de reflexión permanente y sistemática sobre las propias experiencias internas y sobre las propias producciones y las de otros.

*el reconocimiento y diferenciación de los distintos lenguajes artísticos que sirven para la representación, la expresión y la comunicación.

*el reconocimiento y el aprecio por otras estéticas distintas a la propia, nacionales y extranjeras, lo que promueve la autoapreciación y el respeto por la diversidad.
Algunas estrategias para abordar esta problemática
En primer lugar el sinceramiento respetuoso y sin presiones de los deficit del propio perfil nos posibilitarían buscar estrategias de superación y tomar conciencia real de los orígenes y consecuencias de los haceres metodológicos erróneos, para comenzar a cambiarlos.
También es importante trabajar las propuestas de cambio a partir del fortalecimiento de la autoestima y de la valoración de la propia tarea.
Reflexionar sobre el rol de los aprendizajes teatrales en los procesos de autoconstrucción e interacción humana.
Aceptar que todavía hay muchos docentes de Teatro que, aunque tengan "noticias" de nuevas corrientes y nuevas propuestas, en las que desde la psicología evolutiva se advierte sobre la necesidad de adecuar el objeto de estudio al sujeto que aprende, siguen enseñando lo que aprendieron sistemáticamente en su formación, cuando estudiaron Teatro siendo adultos, porque les da más seguridad.
Por último, es nuestra tarea tomar conciencia del grado de analfabetismo estético que le debemos a la escuela y el acercamiento al hecho estético de un modo vacío de sentido y de valores que hemos vivido muchas veces en ella. No para señalar culpables, sino para tener claro lo que hay que revertir.
El arte debe ser para el hombre un genuino ámbito de libertad y de sustento para su mundo interno. Es fundamental que cada profesor seleccione reflexiva y libremente el camino a tomar y ejercite el sentido común y la capacidad de consensuar con respeto y apertura mental. A veces, en esta realidad tan vertiginosa, es solo cuestión de darse tiempo real para la reflexión.
Quisiera cerrar este punto compartiendo las siguientes premisas:


  • Consolidar la presencia curricular del Teatro requiere, de cada uno de nosotros esfuerzo y compromiso.

  • Tenemos la responsabilidad de tratar de ser cada vez más útiles a nuestros alumnos, evitando caer en viejos errores de la educación artística.

  • Es indispensable superar la dificultad de compatibilizar la velocidad de reacción que nos exige el cambio, con nuestros tiempos vitales reales.

  • Necesitamos preguntarnos permanentemente :

¿Con qué fundamentos hago lo que hago ?

¿Cómo puedo hacerlo mejor ?

  • Orientemos nuestro enfoque del Teatro no como objeto estático de estudio sino como un fluir dinámico de procederes y de saberes.

  • No vale la pena enseñar o aprender algo que carezca de sentido y de compromiso con la realidad vital.

  • El poder ir abandonando viejas matrices de pensamiento que nos hacen sentir cómodos y seguros requiere claridad mental, actitud humilde y ejercicio de libertad interior para poder construir nuevas.



Alfabetización estética y analfabetismo ético
Cada vez con mayor insistencia el discurso pedagógico nos habla del compromiso social de la escuela en la lucha contra la violencia y la pérdida de valores y la significativa tarea de fortalecimiento y cohesión de las personas y de los pueblos, que se le asigna a la educación sistemática.
Es sabido que la ética no es de pertinencia exclusiva de una asignatura pero ..¿no es un riesgo habilitar desde los saberes teatrales a jóvenes en el manejo de un recurso de poder, como es la capacidad expresiva, sin educarlo, sin construirlo en el ámbito de los valores y los saberes éticos?

Dudo que se esté reflexionando lo suficiente acerca del compromiso ético que implica habilitar seres para que sean cada día más hábiles en sus discursos y en su capacidad de comunicación.
Creo que es saludable que estemos ocupados decidiendo qué y cuánto de la estructura dramática le concierne al Polimodal. Es pertinente instalar entre nosotros el debate sobre diferentes aspectos teóricos, técnicos y metodológicos, pero creo que es igualmente urgente preguntarnos si estamos trabajando sólo para desarrollar competencia expresiva o si estamos haciendo algo para darle calidad a lo que sienten y piensan nuestros alumnos cuando se expresan.

Vamos avanzando hacia un importante enriquecimiento epistemológico y estratégico con respecto al abordaje escolar del teatro, pero no podemos obviar la necesidad de que nuestra propuesta sistemática se plantee la educación de los afectos y la promoción de valores.
Por un lado, veo con frecuencia entre los más adueñados de la palabra, los que más han estudiado (abogados, médicos, científicos, catedráticos), una gran incapacidad para la comunicación real, esa que nos conecta con flexibilidad y libertad interior con el mundo circundante y nos permite un diálogo fluído, empático y respetuoso con el otro y con lo otro.
Por otro lado advierto con qué facilidad desde los centros del poder se utilizan recursos propios del arte como elemento de chantaje, agresión o fraude.
Y por último, sufro, como la mayoría de las personas, un aluvión de estímulos desde los medios masivos, que en lugar de humanizarnos deconstruyen nuestra conciencia, nos ahuecan el futuro y manosean la esperanza.
¿Será que de tanto escuchar y ver nuestra sociedad ha olvidado el ejercicio de los silencios que ordenan nuestro mundo interno? ¿El valor de los procesos introspectivos?
¿Será que de tanto preocuparnos por el "cómo" estético hemos descuidado el qué, el por qué, y el para qué de los aprendizajes y las producciones de nuestros alumnos?
¿Será que el eficientismo le ha ganado la pulseada al compromiso ?
En este libro tenemos más búsquedas que respuestas. Y necesitamos aliados. Por eso estas reflexiones no pretenden ser un dedo acusador de otros. Son, más bien, un diálogo interno, una auto revisión de las motivaciones profundas de la calidad de mediadores que poseemos los propios autores. Para los demás, es una convocatoria.
Un posible perfil de docente de Teatro para el Nivel Polimodal
La relación pedagógica se equilibra cuando se atiende con igual preocupación al sujeto que aprende, al objeto de conocimiento y al sujeto que media entre ambos.

La calidad del mediador debe estar garantizada por el dominio de tres competencias básicas:


  • Competencias cognitivas que le permitan promover en sus alumnos procesos comprometidos con el desarrollo del pensamiento.

  • Competencias estéticas que lo habiliten como protagonista y apreciador sensible e inteligente de producciones artísticas.

  • Competencias pedagógico-didácticas que le posibiliten mediar con eficacia entre el objeto de conocimiento y el sujeto que aprende


El logro de estas competencias requiere el desarrollo previo de ciertas capacidades como:


  • Conocer las características y necesidades administrativas y pedagógicas del sistema educativo formal, tanto en el ámbito oficial como en el privado.

  • Fundamentar y explicar, desde diferentes perspectivas de análisis, el arte teatral y sus producciones, como así también participar activamente en la creación y realización de obras de diverso tipo.

  • Ser un apreciador comprensivo de las múltiples manifestaciones artísticas en su diversidad, fundamentando gustos y opiniones en el marco del respeto y la valora- ción del patrimonio cultural, nacional y universal y aplicando criterios de selección según el sujeto de aprendizaje, si fuera necesario.

  • Poder diseñar estrategias de enseñanza, aprendizaje y evaluación del Teatro apropiadas a diferentes contextos escolares.

  • Seleccionar y utilizar recursos, materiales y técnicas adecuadas a las diferentes propuestas pedagógico teatrales que realiza en las distintas instituciones.

  • Promover en sí mismo y en sus alumnos la superación de hábitos elementales de reproducción, posibilitando el enriquecimiento y la flexibilización del sistema perceptivo y comprensivo, para superar estereotipos.

  • Coordinar proyectos artístico expresivos en ámbitos formales y no formales.

  • Investigar y experimentar nuevas posibilidades expresivas

  • Integrarse a equipos de trabajo interdisciplinario

  • Trazar trayectos de enseñanza aprendizaje significativos y respetuosos de los destinatarios.


Una experiencia de reflexión compartida
Para concluir deseo compartir una experiencia de cátedra que resultó muy válida y que ustedes pueden utilizar en sus propios ámbitos de trabajo.
Habíamos llegado al punto: el perfil deseado de profesor de Teatro de Nivel Polimodal. Los jóvenes planteaban algunas cosas muy prácticas y otras que resultaban utopías irrealizables.
Me pareció interesante proponerles llevar el tema a debate y les solicité que, como tarea previa, vieran la película "La sociedad de los poetas muertos", que en ese momento estaba muy de moda y que despertaba en ellos grandes idealizaciones.
Aproveché para invitar a un grupo de colegas ya experimentados en dar clase en las escuelas porque consideré que sus presencias enriquecerían el debate. También les pedí que vieran la película,
Cuando nos reunimos a debatir los alumnos, que se habían sentido muy identificados con el docente protagonista me miraban como diciendo "no hay nada que debatir, ya entendimos cómo hay que ser"...Pero yo les había preparado una sorpresa. He aquí el registro de la experiencia:
Cátedra: Enseñanza aprendizaje del Teatro

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