Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio






descargar 83.99 Kb.
títuloEncuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio
página3/3
fecha de publicación20.06.2016
tamaño83.99 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3
Arte poética

Las diferencias esenciales que se encuentran en el mundo de la creación artística no pasan desapercibidas, ni al sistema hegeliano, como así tampoco han de escurrírsele al nacionalista cultural a la hora de escribir sus textos estéticos.

Hegel se ocupa en su sistema de las artes singulares20 de explicitar el carácter sensible que le toca a cada una, con la intención de revelar cuál es, de las artes particulares, la que logra manifestar la Idea de manera más acabada. Como punto de partida –en tanto que nivel más elemental- ubica, en tal sistema, a la obra de arte que se encuadra dentro del espacio (como es el caso de: la arquitectura, la escultura, la pintura), luego supone en su esquema al arte que se mueve en el tiempo (la música), para finalmente arribar a la obra magna artística, en la que todo se condensa y resume: la poesía.

El arte poético es el arte general del espíritu liberado en sí, no vinculado ya al material exteriormente sensible21. Para Hegel todas las demás artes hablan una lengua todavía pesada si la comparamos con el arte poético; a aquellas se halla adherida demasiada materia. Es en la palabra donde la apariencia del espíritu se manifiesta de manera más entendible. Si para el pensador alemán el contenido de la obra de arte es la representación de la Idea, y la forma corresponde al material con que el artista vehiculiza su intención, plasmando la misma en una materia particular –entiéndase para el caso la obra culminada, cerrada sobre sí misma, finita-, es en la poesía donde la forma triunfa sobre la materia, ya que la misma se ha vuelto inmaterial, convirtiéndose así en espiritual. Es tal espiritualización la que le permitiría a la poesía posicionarse por sobre las demás artes singulares, al ser ésta más adecuada para manifestar la Idea, puesto que allí la forma se reconcilia con el contenido. La poesía es el arte universal del espíritu que ha devenido en sí libre, que no está atado para la realización al material externo-sensible… precisamente en esta fase suprema, el arte va más allá de sí mismo al abandonar el elemento de la sensibilidad22.

Rojas se ocupará en su Eurindia de realizar una operación similar, acerca de cuál es el arte que mejor representa al espíritu. Para ello, sobre la segunda mitad de la obra, trabaja capítulo tras capítulo exponiendo cómo se fueron configurando las distintas artes en América a lo largo de las cuatro etapas históricas características de las que el autor se suele servir para analizar –ya desde su Historia de la literatura argentina- nuestra cultura. Vale aclarar aquí que en tal investigación no se pasa por alto los vericuetos que ofrece la tensión entre las fuerzas opuestas de indianismo-exotismo que se dan en cada período, sino que supone para el caso una lógica de desarrollo implícitamente hegeliana, en la que cada fase del proceso extrae la verdad de la fase anterior, refuta sus errores y procede hacia una fase superior. Tal fase superior es, en Eurindia, la síntesis a la que arriban finalmente las artes singulares, y que el autor denomina como El nacionalismo23.

Pero también, en su exposición, a medida que va desarrollando los puntos correspondientes a las diferentes artes singulares, en el proceso en que van conformándose como artes nacionales, Rojas corona tal despliegue de las disciplinas estéticas con el arribo al Arte poética y Nacionalismo en poesía como análisis final de las artes singulares. No es en vano que el autor coloque a la poesía como el punto último en su desarrollo de las diversas artes particulares –tal como Hegel lo hace-, debido a que por sus criaturas, por sus fábulas y sus palabras, los poetas son vates de las naciones, y ellos poseen la clave humana que reúne y descifra el misterio de las otras artes24. Por lo tanto, según Rojas, las diversas artes deben subordinarse a la poesía, puesto que las artes son todas ellas un idioma, de la imagen pura o de la pura emoción, o de ambas en la poesía, que es plática y ritmo, por lo que comprendemos que la obra literaria pueda centralizar, inspirar y explicar a las otras25. Entonces en la poesía se resumen las diferentes artes. Para Rojas en ella, al igual que Hegel, la forma –la palabra en tal arte singular- es la que mejor representa el espíritu o numen del lugar: el arte es, sin duda, el símbolo que mejor la manifiesta [argentinidad], y junto con el arte los géneros todos de la literatura, porque la palabra es capaz de reflejar todo el contenido de la conciencia26 [nacional].

Ahora, cabría aquí la pregunta: ¿Por qué la palabra refleja todo el contenido de la conciencia nacional? Podríamos ensayar a modo de respuesta hegeliana que, al desmaterializarse la forma en la poesía, la misma es la más indicada para representar el contenido que refiere al espíritu; ya que éste no es en sí más que mero pensamiento, y por tanto –claro está- es inmaterial.

En busca de un arte serio

Para finalizar no podríamos olvidar una última relación entre los escritos de ambos autores con respecto a la función del arte. Según Hegel, el arte si bien puede ser usado como efímero juego que sirva de diversión y de entretenimiento, adorne nuestro entorno, haga grato lo externo de las circunstancias de la vida y realce mediante la ornamentación otros objetos. De este modo no es en efecto arte independiente, libre, sino servil. Pero lo que nosotros queremos examinar es el arte libre tanto en su fin como en sus medios27. Por lo que interpretamos que el arte en tanto que dependiente de otros fines –como puede ser la decoración- no es libre, y por ende, no será arte verdadero. El arte verdadero –que es del cual se ocupa en sus Lecciones sobre la estética- cumple con su tarea cuando se encarga de hacer consciente y de expresar lo divino28.

En Rojas el arte debe representar al numen o espíritu del lugar que se nos manifiesta en la tierra, en el hombre, en la tradición y en la cultura. Es por ello mismo que el arte para nuestro pensador no es cosa esporádica y trivial; es grave función histórica29.

De tal modo, ambos pensadores tienen en mente un arte serio, que no se pierde en vanas futilidades, puesto que su finalidad es la de representar al espíritu. Rojas se ubica en tal horizonte debido a que encuentra en la obra artística la posibilidad de expresar preocupaciones colectivas, por lo que la seriedad del arte en él es atribuible a su necesidad de fundar un proyecto político. En tal línea de pensamiento no cabría el interpretar al arte como mero divertimento, sino más bien como motor de una identidad colectiva, cuyo mensaje por tanto no puede presentarse de manera trivial.

Consideraciones finales

La necesidad de elaborar una cultura nacional que tienda a dar formas, espacios y contenidos a la identidad argentina, aparece como el norte que guía la producción intelectual de Ricardo Rojas. En tal operación el autor ideaba una tradición en la que se procuraba neutralizar la heterogeneidad socio-cultural del centenario a través de dispositivos políticos y culturales. Eurindia indica, en cierta manera, la intención que poseía Rojas de delimitar el canon artístico al que debía sujetarse la producción local.

Debemos conceder que los escritos estéticos de Rojas lograron plasmar tales convicciones en la escena de producción del período, dando origen a una propuesta tradicionalista que exhortaba a crear obras con carácter nacional. Propuesta que pasado el centenario se iría constituyendo en la cultura oficial30.

Ahora bien, con la intención de construir una cultura local que tienda a sintetizar la tensión entre lo extranjero y lo criollo –a partir de una fusión de la tradición nativa, gaucha, criolla de origen español e indígena, con los inmigrantes argentinos- Rojas, percibiéndolo o no, opera asimilando el legado teórico hegeliano al sentimiento americano. Queremos decir con esto que, tal como proscribe en sus textos estéticos, el autor nacionalista lleva adelante la cúpula feliz entre la tradición exótica y el alma indiana, siendo el resultado una doctrina influenciada por el idealista alemán, pero bien reformulada al calor de un nacionalismo cultural que no pasa por alto la importancia de la tierra en tanto matriz configuradora de la identidad nacional. Es por ello que lo mismo que Eurindia fomenta en el campo de la creación artística circula de manera no del todo explicitada en los escritos estéticos de Rojas constituyéndose de alguna manera en condición de posibilidad de los mismos.

Por otra parte es necesario indicar que, en lo referente al rol de la creación artística, Rojas le asigna a la misma una función primordial. El programa en el que nuestro pensador se inscribe refiere a un planteo espiritualista que –al igual que los idealistas alemanes- le otorga a la obra de arte la capacidad de representar el ideario nacional. Tal como vemos en Eurindia, es en el arte donde encuentra Rojas el vehículo más apropiado para vincular a las individualidades presentes en el panorama social argentino bajo una noción integradora. Por ello si bien son textos estéticos –con la pretensión de fundar una estética nacional-, la motivación que se halla de fondo es meramente política.

Así Rojas opera, con miras a su propuesta nacional, una cierta estetización del ideario político, para lograr convertir de tal modo al arte como un medio a través del cual hacer más accesibles tales nociones a las experiencias de una ciudadanía heterogénea. El escritor nacionalista es consciente de la capacidad del arte de exponer las ideas de su proyecto político, y es en tal plan como concibió su doctrina euríndica.

Es, por tanto, en la construcción del discurso nacionalista el lugar en el que el autor se sirvió de principios hegelianos que apelaban, entre otros, a la superación de los opuestos y que encontraban también en la obra artística el resplandor del espíritu (junto a los demás puntos coincidentes entre los autores ya trabajados en el desarrollo del presente ensayo); principios éstos que fueron de gran utilidad para con su programa cultural, pero que necesariamente fueron reformulados con la intención de proveer a la doctrina de su carácter local. Sirva a modo de ejemplo la resignificación que sufrió el concepto de espíritu absoluto hegeliano que, atravesado por la pluma de nuestro pensador mutó a espíritu nacional, puesto que –tal como el mismo Rojas preconizaba- lo exótico debe ser asimilado por lo indiano en cópula fecunda.

Bibliografía básica
HEGEL G. W. F., Lecciones sobre la estética, Akal, Madrid, 2007.

HEGEL G. W. F., Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, Madrid, Alianza, 1980.

ROJAS R., Eurindia. Ensayo de estética sobre las culturas americanas, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1980.

ROJAS R., Blasón de plata, Hyspamerica, Buenos Aires, 1986.

ROJAS R., La restauración nacionalista, Peña Lillo Editor, Buenos Aires, 1971.

Bibliografía de consulta


BLOCH E., Sujeto-objeto. El pensamiento de Hegel, Fondo de Cultura Económica, México, 1982.

BOWIE A., Estética y subjetividad. La filosofía de Kant a Nietzsche y la teoría estética actual, Visor, Madrid, 1999.

BURUCÚA J. E. (Director de tomo), Nueva Historia Argentina. Arte, sociedad y política T. I, Sudamericana, Buenos Aires, 1999

DEVOTO F., Nacionalismo, fascismo y tradicionalismo en la Argentina moderna, Siglo XXI, Buenos Aires, 2002.

FERRÁS G., Bárbaro y enemigo. Mito, raza y nación en el pensamiento de Ricardo Rojas.






1 DEVOTO F., Nacionalismo, fascismo y tradicionalismo en la Argentina moderna, Siglo XXI, Buenos Aires, 2002, pág. 51

2 ROJAS R., La restauración nacionalista, Peña Lillo Editor, Buenos Aires, 1971, pág. 115.

3 DEVOTO F., Nacionalismo…, cit., pág. 69.

4 No utiliza Hegel en sus escritos tal terminología. Sino que en ellos las posiciones dialécticas refieren a afirmación, negación y negación de la negación, correspondientemente.

5 ROJAS R., Eurindia. Ensayo de estética sobre las culturas americanas, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1980, T. I, pág. 56.

6 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 85.

7 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 13.

8 HEGEL G. W. F., Lecciones sobre la estética, Akal, Madrid, 2007, pág. 12.

9 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pp. 43-44.


10 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 78.

11 HEGEL G. W. F., Lecciones…, cit., pág. 371.

12 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 67.

13 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 52.

14 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 53.

15 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 103.

16 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 89.

17 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 94.

18 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 74.

19 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 67.

20 HEGEL G. W. F., Lecciones…, cit., pág. 61.

21 HEGEL G. W. F., Lecciones…, cit., pág. 115.

22 HEGEL G. W. F., Lecciones…, cit., pág. 66.

23 Nos referimos a los capítulos de ROJAS R., Eurindia, cit.; El nacionalismo en la danza, T. II, pág.13; El nacionalismo en la música, T. II, pág. 22; El nacionalismo en arquitectura, T. II, pág. 32; El nacionalismo en escultura, T. II, pág. 41; El nacionalismo en pintura, T. II, pág.49; El nacionalismo en poesía, T. II, pág. 60.

24 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 54.

25 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 69.

26 ROJAS R., Eurindia, cit., T. I, pág. 86.

27 HEGEL G. W. F., Lecciones…, cit., pág. 11.

28 Subrayado en el original, ibídem.

29 ROJAS R., Eurindia, cit., T. II, pág. 66.

30 De esto mismo refiere en su artículo sobre las artes plásticas del período Diana Wechsler: Resulta llamativo el hecho de que tanto para los artistas plásticos como para los escritores, identificados con las consignas del nacionalismo cultural expuestas, entre otros, por Ricardo Rojas, se dé una identificación del paisaje serrano con el paisaje nacional. Este tipo de paisajes son los más frecuentados por la pintura que se ve en los Salones así como por la de artistas hacia los años veinte ya consagrados, como por ejemplo Fernando Fader, Jorge Bermúdez o Cesáreo Bernaldo de Quirós (pág. 279). También la autora indica en tal obra que: Al llegar a los años veinte, el sistema institucional ya está afianzado. Comisión de Bella Artes, Salón, Academia, Museo Nacional y galerías privadas apuestan casi unánimemente al mismo partido estético: la tradición (pág. 309). WECHSLER D. B., “Impacto y matices de una modernidad en los márgenes”, en Nueva Historia Argentina. Arte, sociedad y política T. I, Director de Tomo BURUCÚA J. E., Sudamericana, Buenos Aires, 1999.

1   2   3

similar:

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconTraducido al castellano por
«bondiano» y lo verosímil, o sea lo que ocurre verdaderamente en la política internacional; Laura LILLI (licenciada en Filosofía),...

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconLa cultura minoica ocupa el tercer y segundo milenio en la isla de...

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconLa tan largamente esperada obra que relata cómo vio la luz
...

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconTercer Encuentro sobre Experiencias y Escrituras en la Cultura de Consumo

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconEncuentro internacional

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconIv encuentro internacional de escritores

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconFilosofía política

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconPrograma del Encuentro Internacional

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconXix encuentro Internacional de Traductores Literarios

Encuentro Internacional de Filosofía y Política en el Tercer Milenio iconIv encuentro Nacional – III internacional y Certamen






© 2015
contactos
l.exam-10.com