Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina






descargar 471.9 Kb.
títuloModulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina
página5/11
fecha de publicación06.06.2016
tamaño471.9 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

México por René Jiménez Guzmán,

Director de Área para México de la Iglesia del Nazareno
En 1903, cinco años antes de que se declarara históricamente el nacimiento de la Iglesia del Nazareno, personas procedentes de los Estados Unidos y miembros de la “Asociación de Santidad” de Texas, se establecieron en el sur de México y sin un plan previo. Bajo la dirección de Samuel M. Stafford que en camino a Guatemala a donde él había sido enviado, se detuvo en Tonalá, Chiapas, donde iniciaron la predicación y enseñanza de la doctrina bíblica de santidad, en un momento en el que esta doctrina había despertado un gran movimiento en diferentes lugares de la nación norteamericana.
En un periodo de siete años, establecieron misiones en ciudades, como San Jerónimo, Oaxaca, (hoy Cd. Ixtepec), Jalisco, Chiapas, (hoy Arriaga), Calera y Tonalá Chiapas, y otros lugares en el estado de Guerrero. En el grupo de personas que establecieron esta obra, venían personas cuya solvencia económica era suficiente para sostenerse a sí mismos y para invertir en la obtención de propiedades y construir templos. Desde este inicio hasta 1907 no se habla de preparación de obreros para dar continuidad a la obra misionera, por lo menos en la parte sur de México, porque el equipo misionero fue suficiente para establecer la iglesia en los lugares que estratégicamente se escogieron.
En Enero de 1907, el Pbro. Charles Miller, fue enviado por la “Asociación de la Santidad” como misionero a la ciudad de México. En Mayo del mismo año, se estableció una relación muy cercana con el Dr. Vicente G. Santín, un médico que había sido miembro y pastor de la Iglesia metodista, que en busca de una experiencia profunda de santidad, asistió a la misión del Rev. Miller, donde encontró la experiencia de la entera santificación A la vez se unió a la labor del misionero. Además del Dr. Santín, a partir de este tiempo y por el impacto de la doctrina, se unieron a la nueva congregación personas profesionistas y universitarios de donde años más tarde surgieron predicadores que llegaron a ser ministros ordenados de la Iglesia.
En Octubre de 1908 al realizarse la unificación y organización oficial de la actual Iglesia del Nazareno, los misioneros y obras iniciadas en México pasaron a formar parte de la nueva denominación. El 24 de Octubre de 1908, se organizó la Primera Iglesia del Nazareno en la ciudad de México bajo el ministerio del Rev. Charles Miller, donde permaneció hasta el año 1912. Durante el periodo 1912 a 1919, debido al movimiento de la Revolución Mexicana, todos los extranjeros fueron expulsados del país, y tanto los misioneros establecidos en el sur como en el centro tuvieron que abandonar el trabajo iniciado.
El distanciamiento de los misioneros aparentemente detuvo el desarrollo de la Iglesia del Nazareno. Los laicos de cada misión tomaron la responsabilidad de mantener la unidad entre ellos. Aunque a nivel denominacional hubo un trabajo de supervisión a través del misionero J.D. Scott que residía en Guatemala y desde allí se movilizaba a México.

En Octubre de 1919, El Dr. Vicente G. Santín fue nombrado Superintendente de la Misión Extranjera en México. A partir de entonces, fueron enviados obreros nacionales a atender las misiones e iglesias que estaban establecidas en la parte sur y en el centro del país. El 9 de Enero de 1922 se fundó la primera Escuela Bíblica, que meses después se cambió el nombre a Seminario Nazareno de México. La primera graduación se efectuó el año de 1926. El Seminario cerró sus puertas en 1947 después de 25 años de cumplir su misión de preparar ministros para la Iglesia del Nazareno.
Al norte del país, hubo dos movimientos misioneros que introdujeron la Iglesia del Nazareno a través de las fronteras con los Estados Unidos. Un movimiento surgió al correr del año 1907, a través de la conversión de la Sra. Santos Elisondo, ciudadana méxico-americana, residente de El Paso, Texas. Ella estableció una misión en El Paso con personas que hablaban español; cinco años más tarde, la obra fue organizada oficialmente. Al mismo tiempo, ella pasó al lado mexicano y estableció una misión en la frontera en Ciudad Juárez, Chihuahua; con sus propios recursos rentó una casa y estableció un orfanatorio que se sostuvo hasta 1941. Al mismo tiempo, la Iglesia del Nazareno en el área de Los Angeles, Cal. E.U. a través del ministerio de alcance a los pobres, llegó a los trabajadores mexicanos, establecidos en los E.U. Por medio de ellos, la Iglesia cruzó las fronteras de Baja California de México, hasta que en 1946, por el liderazgo del Dr. Ira L. True, se organizó la obra hispana de ambos territorios incluyendo la obra establecida en Chihuahua. La preparación de pastores fue impulsada con mayor resultado en las fronteras de los E.U con Baja California; de allí fueron enviados a atender la obra en Cd. Juárez y otros lugares. El otro movimiento surgió del ministerio hispano de la Iglesia del Nazareno en San Antonio, Texas moviéndose hacia la parte noreste de México, particularmente hacia la ciudad de Monterrey.
En 1943 por acuerdo de la Junta General de la Iglesia, se desligó esta obra de los E.U. y se organizó el Distrito Norte. Al mismo tiempo se tomó la decisión de organizar el territorio mexicano en dos distritos: El Norte y el Centro. En 1952 la Iglesia se organizó en tres distritos: Norte, Centro y Sureste de México. 20 años más tarde, de acuerdo al crecimiento de la membresía e iglesias se fueron creando nuevos distritos. Actualmente, México cuenta con 13 Distritos: 10 de fase III, dos de Fase II y uno de fase I.
Desde 1903 a 1908, el trabajo lo hicieron los misioneros. Eran cerca de 17 personas, pero no prepararon a otros para continuar el desarrollo de la visión. Ellos sostuvieron los estudios bíblicos, labores médicas, talleres de carpintería, construcciones, administraron una imprenta, y económicamente dependieron de sus propios recursos. No hubo entrenamiento y preparación de predicadores a través de un programa, aunque lo hubo a través del ejemplo. Sin embargo era una preparación para sostenerse en la fe, pero no de liderazgo, al grado que cuando fueron exiliados en 1913, se resintió la ausencia de ellos, y la visión se detuvo.
La iniciativa que surgió a partir de la elección del primer superintendente nacional, de preparar obreros y establecer el Seminario Nazareno de México, (1922), hizo que el ministerio de la Iglesia del Nazareno se desarrollara alcanzando nuevas ciudades, colonias y campos rurales. Paralelamente al ministerio de los pastores, evangelistas laicos y fundadores de nuevas congregaciones, surgieron los colportores. El colportor, era una figura conocida en las iglesias presbiterianas y metodistas que llegaron a México antes de la Iglesia del Nazareno. Ellos fueron los pioneros para abrir el camino a los evangelistas, muchos de ellos fueron victimas de la ignorancia, y el fanatismo religioso católico, sufrieron persecución y amenazas de muerte.
La primera referencia estadística que se conoce es la que se publicó en un informe del superintendente del Distrito Misionero de México en 1927; informó que había 12 iglesias organizadas, 12 pastores incluyéndose él mismo, y 745 miembros en plena comunión. En esta estadística no se mencionan las nuevas misiones, pero es evidente que lo habían; tampoco se mencionan a los miembros asociados. Por casi 50 años, la Iglesia del Nazareno creció por medio de un alto número de laicos llamados al ministerio, con un trabajo, particular de donde dependían económicamente para sostener a su familia. El número de pastores egresados del seminario fue contado y la mayoría de ellos también dependieron de recursos obtenidos por otro trabajo. El desafío del ministerio era la obediencia al llamamiento de Dios, sin esperar remuneración o salario.

El departamento Misionero de la denominación apoyó relativamente al desarrollo de la iglesia a partir del nombramiento del primer superintendente de distrito y a medida que la denominación fue creciendo incluyendo sus recursos, se dio apoyo económico a los pastores que los estimuló a abandonar sus ocupaciones propias para entregarse al ministerio pastoral de tiempo completo. Desde 1956 hasta 1975 la iglesia mexicana se propuso levantar el nivel de las iglesias locales al sostén propio y declarar a los distritos como distritos de Fase III. Los recursos provistos por la denominación para ayudar a los pastores concluyeron entre los años 70 al 72. A partir de 1972, se organizaron nuevos distritos, y la Iglesia tuvo un mejor desarrollo.
Durante los primeros 50 años no se enfatizaba la declaración de la misión y objetivos de la Iglesia del Nazareno como lo leemos hoy en el Manual de la Iglesia, aunque había conciencia que la distinción doctrinal era la santidad cristiana. La visión que los predicadores formados en el primer Seminario y en los distritos tenían, era predicar las buenas nuevas del Evangelio y llevar al nuevo creyente a una vida totalmente consagrada. Esto implicaba declarar pública y verbalmente su fe y practicar una devoción profunda en oración, estudio de la Biblia, asistencia a los cultos, participar en la evangelización de casa por casa, alejarse totalmente de las costumbres católico romanas, cuidarse en el vestido y en lo largo del cabello, (en el caso de las mujeres), corrección del lenguaje, y alejamiento total de las diversiones mundanas, (en algunos casos el deporte se consideró una practica que dañaba la fe)
Los predicadores laicos o presbíteros o con licencia mantenían un cuidado especial por sus púlpitos. Estos no se daban a predicadores de otras denominaciones. Eso ayudó a que el conocimiento de la doctrina bíblica y costumbres de santidad eran casi uniformes en cualquier iglesia local en cualquier lugar de la geografía nazarena de los primeros 50 años.

La terminología teológica, llegó a ser conocida por los predicadores, pero en el principio casi no se utilizaba en los púlpitos. Esto vino a ser más popular por influencia de los estudiantes egresados del Instituto Bíblico Nazareno, establecido en San Antonio, Texas, más tarde Seminario Nazareno Hispanoamericano, y por el sistema de estudios ministeriales por correspondencia que el mismo Seminario extendió en todos los distritos.

A partir de la dirección del Dr. William C. Vaughters del Seminario Nazareno en San Antonio, Texas, se celebraron cada dos o tres años, reuniones de pastores para recibir cursos especiales de exégesis bíblica y teología en la parte Sur del país a los que se les denominaba “Institutos de Pastores” Este fue otro recurso que ayudó a la identidad de la doctrina de santidad con el uso de los términos de la teología sistemática. El trabajo del Seminario Nazareno de México, los Institutos de pastores, los estudios ministeriales por correspondencia y las publicaciones doctrinales del “Heraldo de Santidad” unido a la vida disciplinada que se aplicaba al ministerio laico y pastoral, produjo una generación de grandes predicadores, maestros y líderes que impulsaron el crecimiento de la Iglesia del Nazareno con una identidad que ganó el respeto de las otras denominaciones históricas del país.
En cuanto al crecimiento numérico de la Iglesia en México, hemos mencionado un dato expresado en el informe del Dr. Vicente G. Santín en 1926 en el que reporta 745 miembros. En un artículo escrito por el Rev. Alfredo H. Santín, en la celebración de los 50 años de la denominación en 1958, hace referencia a una membresía de 10,000 en todo el país; eso habla de un aumento de 1,142% de miembros en 32 años. Ocho años después, en 1966 tenemos información de un número de 160 iglesias organizadas en 4 distritos en todo el país, con un total de 14,700 miembros. Un crecimiento de 47%. En 1983, 17 años más tarde tuvimos una membresía de 19,923 que equivale al 35 % de crecimiento. (2.09% anual en promedio.). En el año 2003, veinte años más tarde, tuvimos una membresía de 43,563 que equivale al 119 % de crecimiento (casi un 6 % anual en promedio.) Hasta el año 2003 tenemos 586 iglesias organizadas, con un aumento de 366 % desde 1966, con un promedio de 10% de crecimiento en promedio durante 37 años.
De los 32 Estados que forman la República Mexicana, la Iglesia del Nazareno aún no ha establecido formalmente su ministerio en dos Estados. Ante el volumen de 103.7 millones de habitantes en México, la Iglesia del Nazareno, tan solo forma el 0.04 % Nuestro desafío es grande

.

Una de las lecciones del pasado al observar la historia, es que los predicadores que fueron usados por Dios en el período que los misioneros se retiraron de México, aunque algunos de ellos eran de procedencia universitaria o de alta escuela secular, pudieron trabajar unidos con los predicadores que fueron alcanzados por el evangelio de los sectores más pobres y abandonados de la sociedad, sin un sentido de superioridad intelectual, sino concientes en ambos casos que si eran llamados al ministerio debían de obedecer con o sin titulo académico. Pero los de alto nivel escolar se preocuparon por elevar a sus colegas ministeriales a los niveles posibles con tal de hacer el impacto del evangelio en todos los pueblos a donde eran enviados.
Otra lección del pasado fue el celo de los predicadores nazarenos mexicanos que estuvieron dispuestos a predicar y enseñar la santidad cristiana sin escatimar el costo y sin esperar salario, se dieron a la tarea sirviendo bi-vocacionalmente.
Una lección más es que los pastores nazarenos mexicanos del pasado impulsaron a las nuevas generaciones a buscar la preparación teológica académica. En el proceso del tiempo iniciaron con cursos por correspondencia, de allí pasaron a la Escuela Biblica. Con el paso del tiempo, nacieron los Institutos Bíblicos, y posteriormente el Seminario. Cada institución cumpliendo las implicaciones de su nivel académico correspondiente.

Actualmente ha surgido un movimiento entre los laicos jóvenes egresados de las universidades y de escuelas de estudios superiores, buscando los estudios de la Maestría que ofrece el SENDAS, encaminados al ministerio pastoral, de enseñanza y misionero. Eso nos da la esperanza que el futuro cercano, con la ayuda de Dios, la Iglesia en México, puede llegar a ser la iglesia que enviará misioneros y obreros a otras partes del mundo. 12


  • Guatemala Pbro. Hugo R. Alvarado Muñoz,

Superintendente Distrito Central de Guatemala
Para Guatemala el año de 1904 marca un hito en su historia religiosa. Pues cábele el honor que ese año, la Iglesia del Nazareno lo declarara como el año oficial del inicio de su trabajo en Guatemala y se convierta así, en la cuarta misión evangélica que se asienta en suelo guatemalteco. El 10 de noviembre de ese año, llegan a Puerto Barrios, hoy Distrito del Atlántico, el Rev. Ricardo S. Anderson y su esposa Ana Maude. Residen en el departamento de Zacapa por un corto período, y de donde posteriormente se mudan a Livinstong, lugar donde fundan una congregación de habla inglesa y en el cual posteriormente don Roberto Ingram en 1933, organizó la Iglesia del Nazareno que tuvo como pastor a Mardoqueo Paz. En 1905 llegaron a Alta Verapaz, departamento honrado con el titulo de “Ciudad Imperial” por Carlos V de España. En compañía del misionero Thomas Buttler, Anderson inició visitas a lugares circunvecinos a la cabecera departamental de Alta Verapaz, Cobán. Vendían Biblias, Nuevos Testamentos y obsequiaban literatura evangélica. Celebraron cultos en donde se les permitió hacerlo. De esa forma, dio inicio la obra de la Iglesia del Nazareno en el Noroeste de Guatemala. Lugar que hasta el momento sigue siendo el punto de referencia histórico para el trabajo de dicha iglesia.
Como iconos de esa historia están los nombres de Manfredo De León, Javier De León, José Catalán, Ventura Nuila y María Teresa de Nuila como los primeros convertidos en aquel lugar. En 1910 don Thomas Buttler compra un terreno en Cobán y en 1916 construye un templo en ese lugar. El 10 de agosto de 1919 el misionero John D. Franklin organizó la primera iglesia nazarena en el territorio guatemalteco. Se puede decir con propiedad que Cobán ( que el día de hoy, momento en que se redacta este trabajo, celebró los cien años de la Iglesia del Nazareno en aquel bello lugar), fue el epicentro del sismo misionero que vino a conmover los cimientos del suelo guatemalteco con el mensaje de la santidad como sinónimo de la Buena Nueva del Reino.
El trabajo arduo y quizá ignorado de aquellos primeros misioneros que estuvieron sujetos a las crisis de la fiebre amarilla que azotó Zacapa, a las inclemencias climatéricas del nor-occidente del país, de los problemas que protagonizaron el encuentro de culturas diferentes, fue el punto de partida para que la Iglesia del Nazareno se extendiera a todo el territorio guatemalteco. Nombres como Javier de la Cruz, Simón Lázaro, José Figueroa, Matías Véliz y Bernardino Hércules, están ligados a la obra realizada en el departamento de Petén, donde Luciano Castellanos fue el primer pastor y Leona Gardiner fue la primera misionera. Pero, no solo fue la dinámica que impulsó esa expansión que al día de hoy cuenta con un total de 65,000 nazarenos en Guatemala. Sino que también permitió abrir obra en diferentes comunidades indígenas con quienes la iglesia realizó un trabajo evangélicamente humano.
1912 marca el inicio del trabajo de la iglesia en el campo de la educación secular, al fundar la señorita Fay Watson, “La Escuela Evangélica” nombre que cambió poco tiempo después al de “Colegio Nazareno de Señoritas”. Su primera directora fue Eugenia Phillips. El 15 de enero de 1921, se inaugura el “Colegio Nazareno de Varones” bajo la dirección de Sara M. Cox. Cabe destacar la elogiable función docente en ambas instituciones de la maestra Cristina V. Najarro. La educación teológica emerge de una manera informal. Pero, en 1923 la señorita Cox abre el Instituto Bíblico Nazareno que tuvo en Alfredo Chacón y Manuel Buenafé, sus primeros graduados. En 1953, don Guillermo Danneman funda el Centro Educativo K’ekchí en San Juan Chamelco, más tarde se organizó el Centro Educativo Rabinal Achí en San miguel Chicaj en Baja Verapaz. En 1976, el aspecto educativo alcanza su máxima expresión cuando en la Ciudad de Guatemala se funda el Instituto Teológico Nazareno, hoy día, Seminario Teológico Nazareno que funciona para el área MAC central.
Entre otras proyecciones de aquella obra cabe la pena resaltar el impulso dado al trabajo médico entre comunidades indígenas, esfuerzo que hasta el momento la iglesia sigue promoviendo no solo con la finalidad de brindar un servicio físico sino, coadyuvar por medio de una promoción evangelística el bienestar espiritual, paralelo con el físico. La producción literaria fue posible gracias a los esfuerzos misioneros por traer una imprenta de Estados Unidos. Un personaje clave es el misionero de origen alemán William Sedat. En Cobán se funda la primera Sociedad Femenil en 1928 y se estimula en los distritos la creación de las Sociedades de Jóvenes.
En cien años, el kerigma evangélico en Guatemala, ha sido envuelto en la histórica gracia preveniente de Dios. Y en los años sucesivos, seguirá siendo resguardado por vidas plenamente santificadas y dispuestas a ofrendar lo mejor de sí para la honra de aquellos que murieron en respuesta a su Dios y para gloria de ese Dios que les llamó, les amó hasta el último momento de su vida. La gesta histórica autóctona guatemalteca, además de haber pagado el tributo con vidas generosas como la última en este mes de Julio, de un artífice de esa historia el Rev. Alfonso Barrientos, tiene como testigos insignes a fieles vivientes de sus luchas como los hermanos Joel Buenafé, Mateo Mendoza, Arnoldo Izaguirre, y Guillermo Danneman, y otros más como el actual Director Regional en Eurasia, Gustavo Crocker.
El pasado fue fructífero, fue fecundo. Legó una herencia conformada por diferentes coyunturas que formaron una red doctrinal de fortaleza. Legó una doctrina que desafía a una vida frívola por otra de compromiso y entrega incondicional. Legó una herencia wesleyana que afirma el principio de la santidad y entera consagración como los paradigmas regidores de la vida. Legó una herencia de servicio, de amor y de negación ante el supremo llamado de Dios. Su fortaleza es también su diversidad organizacional. Son JNI, MNI, MED, su Ministerio de Compasión. Son sus instituciones educativas tanto seculares como teológicas. Son sus diferentes etnias que conforman la rica pluralidad cultural y lingüística de Guatemala. Podemos decir que el presente solo es una macro expresión de aquellos micro-sucesos que forman su pasado glorioso. Sin embargo, ese mismo hoy, le exige revisar a nuestra iglesia sus presupuestos para el futuro de su vida misional. Le está exigiendo elaborar una pastoral con una conciencia de expansión y ya no solo de función local. Pues, gran parte del territorio guatemalteco no ha sido aún tocado por la misión de la iglesia. Ello lleva a preguntar: ¿En realidad se es una iglesia con una misión y una visión para el siglo XXI?
Se desea que la iglesia sea una iglesia con una liturgia dialógica entre el pasado y el presente y con una expectativa proactiva de futuro para que nuestra alabanza y adoración no pierdan el sentido real de tener a Dios como el centro de la misma, donde nuestros hermanos encuentren la ocasión y el espacio de experimentar el gozo concreto que produce un encuentro genuino con el Dios de la Biblia. La libertad de cultos que gozamos en Guatemala es un reflejo de la gracia inmanente de Dios para su pueblo. Pues es el espacio que permite testificar públicamente los poderosos hechos de Dios en la vida de la iglesia: lo que hace el día de hoy y lo que hará el día de mañana. Esa dádiva divina tipificada en esa libertad es por la cual se intercede, para que ella sea motivo de expectativa constante y no un calmante que la adormezca y la haga perder el sentido de responsabilidad de su misión.
La iglesia nazarena guatemalteca sigue manteniendo viva la confesión sacramental: En el bautismo, se enfatiza a nuestros miembros que lo que se hace de acuerdo al pensamiento bíblico paulino es que a partir de ese momento se muere para el mundo y se resucita en Cristo para Dios. La celebración de la Santa Cena se hace con verdadero arrepentimiento y una proyección escatológica, para la consolación y gozo de nuestras vidas. Asimismo, la iglesia nazarena guatemalteca sigue impulsando la responsabilidad de la mayordomía de la vida cristiana. Pero, no solo la relativa a las ofrendas y diezmos. La mayordomía como pedagogía teológica es entendida no como un trueque con Dios sino como una acción litúrgica de gracias porque El ya la ha bendecido. Pero, se entiende con mayor propiedad, como una mayordomía integral de la vida. El Evangelismo el día de hoy ha cobrado un interés especial en la iglesia. Prueba de ello es la expansión del nor-occidente del país. Además del espíritu impetuoso de sus impulsores, la iglesia dispone de distintos medios para realizar este aspecto de su misión gracias a la inmersión del país a la globalización de los medios de comunicación social.
Sin embargo, se debe ser más conciente de que hay muchas cosas que hacer aun y en las cuales la iglesia hasta el día de hoy, no ha tomado una acción directa y protagónica pero que debe asumirla. Guatemala es un país subdesarrollado con grandes implicaciones y desafíos para la iglesia. Hay pobreza extrema, analfabetismo y violencia, pero, por un principio espiritualista mal fundado, que divide lo secular y lo espiritual no le ha permitido a la iglesia involucrarse en estos problemas. Para ella, son asuntos de política de gobierno y no compromiso de su santidad social. Guatemala vive una de sus crisis políticas más agudas con su liderazgo y en su sistema educativo al cual la iglesia no puede responder porque ha perdido esa visión de antaño de ser un medio que depare hombres y mujeres capaces espiritual y éticamente para formar parte de las estructuras políticas, económicas y sociales del país. Problemas que no solo desafían a los programas que ella desarrolla y por medio de los cuales intenta responder a la filosofía del Reino y a la de la iglesia. Hoy, como al principio, debe brindar atención a cada uno de sus programas de educación teológica y no teológica para formar líderes con valores y responder a la crisis que vive el país. Desarrollar el objetivo de cultivar una generación insigne de líderes competentes tanto en el ámbito eclesiástico, como no eclesiástico, llenos del Espíritu Santo, deseo que también ha comenzado a desarrollarse en el corazón y mente de sus pastores.
Alegra el número de pastores y líderes que están enrolados en el estudio en los diversos programas que ofrece el Seminario Teológico Nazareno de Guatemala que el día de hoy alcanza un número de 586 estudiantes, 67 estudiando en el campus principal y 519 en los diferentes programas de educación descentralizada(datos provistos por el Rector del Seminario Teológico Nazareno de Guatemala.) El espíritu misionero legado a la iglesia pero superado en algunas facetas, está latente el día de hoy, se ve renovado con una fusión de jóvenes misioneros latinoamericanos, norteamericanos y guatemaltecos Pero no se puede negar que nuestra misión por momentos no ha tenido la orientación debida y que se ha perdido, como el actual caso de los pastores de las 8 iglesias que recientemente se desligaron de la denominación y formaron los Ministerios Maná, resultado de un problema teológico que confrontó la doctrina ortodoxa de la iglesia con nuevas corrientes de expresión religiosa tipificadas en: hablar en lenguas, caídas y otras expresiones más de la religiosidad popular que son el lenguaje del momento de la filosofía religiosa de Guatemala. Es por eso que el día de hoy, se ha empezado a darle especial atención por medio de un liderazgo comprometido. 13

1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

similar:

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconIi congreso de Historia Intelectual de América Latina [Centro de...

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconIi congreso de Historia Intelectual de América Latina [Centro de...

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconBibliografía fontana Joseph y Maria Delgado Rivas 2000. La política...

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconSatélite is9: América latina, América Central y España Mayo de 2007

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconLos condicionantes de la gobernabilidad democrática en América Latina de fin de siglo[*]

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconEl Papa a Scalfari: asì cambiaré la Iglesia "Jovenes sin trabajo, uno de los males del mundo"
«Cierto, usted tiene razon, pero se refiere tambien a la Iglesia, más bien sobre todo a la Iglesia porque esta situacion no hiere...

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconColección del Centro Editor de América Latina

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconUtopías urbanas: geopolíticas del deseo en América Latina

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconLos trabajos y los días. Revista de la cátedra de Historia Socioeconómica...

Modulo historia de la iglesia del nazareno en los eua y america latina iconCompañeros de las Artes, del pueblo de Chile y de América latina






© 2015
contactos
l.exam-10.com