Sin nadie querido, á quién dedicar éste libro, en éste momento especial; porque mis seres queridos y mis amigos, ya recibieron de mí éste honor. Por esta razón, sintiéndome libre de cualquier otro compromiso, decidí dedicárselo: -a los niños a los niños de todo el mundo






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títuloSin nadie querido, á quién dedicar éste libro, en éste momento especial; porque mis seres queridos y mis amigos, ya recibieron de mí éste honor. Por esta razón, sintiéndome libre de cualquier otro compromiso, decidí dedicárselo: -a los niños a los niños de todo el mundo
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E S T A N I S L A O
Lejos de las montañas nevadas del altiplano; está la selva amazónica, y por ella corren caudalosos ríos de cauce rápido y de aguas cristalinas y profundas; se precipitan, continuamente, formando riberas altas y playas extensas; cuyas aguas siguen deslizándose suavemente pero con mayor caudal, en otros ríos; hasta llegar a engrosar el cauce del amazonas.

Estos ríos, caudalosos y magníficos, fertilizan y embellecen el paisaje. Aquí surgen y se levantan las selvas mas espesas y los bosques mas profundos; de impenetrable y enmarañada vegetación. Que parecen los hilos de una gran telaraña verde; y los techos de los árboles, crecen formando: galerías o catedrales de luz y sombras; donde se filtran, como hilos de oro, pocos rayos de sol; y en donde se encuentran, alfombras de hojas, y colecciones de frutos tropicales, imposibles de describir -en belleza y misterios.

Aquí conviven con la naturaleza; salvajes, todavía nómadas y en estado de barbarie; tribus de cazadores y recolectores, mas o menos civilizados; y otros totalmente inhóspitos y peligrosos; como los cazadores de cabezas; los Sirionó, los Mobimas, los Matacos, etc.

También aquí, hay animales salvajes y peligrosos, como el tigre o jaguar del amazonas, el puma o el león de estas tierras; y otros como: chanchos del monte o jabalíes, zorros, gatos monteses, antas, guasos, hurinas, jochis, monos, manechis, taitetuses, pejis, pejiches, corzuelas, tapetíes, conejos, liebres, puercos espinos, iguanas, tortugas, etc. etc.

Y algunas, clases de víboras o serpientes descomunales y temibles como la Sicuri o Anaconda, la Pitón, la Boa, la Cascabel Púa, la Coral y otras como la Lampalagua, la falsa coral y la víbora verde.

Aquí, -viven en los ríos; peces gigantescos, como el pez toro, el bagre, el pacú, el surubí y el dorado; u otros como el salmón, el bacalao, y el sábalo.

También hay otros habitantes en estas aguas como las pirañas, anguilas, tortugas de río, caimanes, yacareses, lagartos y delfines, a los que: les dicen bufeos.

En estos escenarios, naturales y fantásticos, transcurrieron su vidas y pasiones, todos los personajes de nuestra historia, haciendo aparecer: a veces, como una comedia, el verdadero drama que significa: luchar por la vida, cuando se esta a punto de perderla.

Siguiendo los dictados del corazón, nos lleva muchas veces a equivocarnos; otras, renegando de nuestra suerte, nos hace, perdernos de la realidad; o apartarnos de la cordura y del bien; trayendo a nuestras vidas o/a nuestras familias solo maldiciones y desgracias.

En un pequeño pueblito, emplazado en esta región, y a orillas del río Beni, hay una región exuberante y llena de inmensos bosques, y de frondosos y altos árboles; donde la naturaleza, se conserva todavía virgen y deliciosa.

Ahí estaba la casa de Estanislao. En las ori-llas del pueblo, pero a la sombra de un gran Árbol, que la hacia imponente.

Esta era una choza, de encantadora belleza, pero rústica; hecha de palmearas y de maderas labradas; allí vivía este hombre joven, llamado ESTANISLAO PIEDRA BUENA, que se dedicaba entre otras cosas, a la casa y a la pesca; y también, a cortar árboles y labrar maderas, para ganarse el pan.

Este hombre, ESTANISLAO PIEDRA BUENA, vivía muy solo y amargado, a pesar de que todos lo querían porque lo conocían; hacía un tiempo que había muerto su madre; parece que de tristeza, por la muerte de su esposo.

Así que el había quedado solo y a cargo de sus hermanos menores. Por lo cual tenía que trabajar: para el, y para ellos; y sin el apoyo de ninguna mujer, ya que ninguna quería casarse con el; porque tenía esta gran carga de familia.

Por eso el pobre se sentía amargado y desdichado, por su soledad y sus obligaciones; y renegaba de la vida, porque estaba cansado de trabajar, sin tener a nadie para compartir sus penas y para que lo reciba al volver del trabajo a casa.

Razón por la cual, siempre se quejaba, de todo lo que estaba haciendo. Estanislao, siempre estaba descontento, de todo lo que a él, le había tocado vivir; y soñaba con una vida menos dura y mas tranquila, que le permitiera conocer y amar a una chica; o poder salir con ella: a bailar o pasear; como lo hacían, todos los demás jóvenes de su edad.

Por eso, siempre, no perdía oportunidad para quejarse de su vida, y siempre decía: estoy cansado de esta vida: “le daría mi alma al diablo si me diera todo lo que me hace falta para ser feliz..."

Pero un día, que andaba de caza, -y siguiendo a un zorro, -se perdió; pues, se introdujo demasiado en el monte, tratando de alcanzarlo; y cuando, trataba de encontrar el camino de regreso; se quedó enredado en la espesura del monte; que se había vuelto difícil y enmarañado; y estando cubierto de bejucos y de hiervas hasta la cabeza; que le cortaban el paso y lo afixiaban, lo hicieron -¡exclamar!: -ya no se puede más. Es imposible avanzar. - Solo el diablo me podría ayudar a salir de aquí.

Y ese momento, pareció desvanecerse y perder el conocimiento; pero luego, empezó a reponerse; y se sintió libre. Y fuera de esa vegetación enmarañada que lo asfixiaba y aprisionaba.

Y apareció, en un pequeño descampado. Y frente a él, un hombre muy alto y flaco; de sombrero de copa, y con frac; que lo miraba y saludaba amistosamente, y al mismo tiempo le decía:

-Hola, -Estanislao!-, -querido amigo, aquí estoy contigo,

-he venido a ayudarte. Y también quiero charlar contigo, porque se, que tu me necesitas; y quiero saber : ¿ para qué, -me has estado llamando?.-

Si,...Soy yo, tu amigo, -el diablo. Aquel que siempre invocas, y lo llamas cuando algo te pasa o te falta.

Asi,-le decía el diablo a Estanislao. Y este se quedó mudo y pálido, -por la sorpresa y por el temor, -sin poder hablar por el miedo.

Pero luego, que lo hubo reconocido y después, que le hubo pasado el primer susto, lo miró un momento, y consigue decirle:

-¡Ah!, -Si. Eres tú... -mucho gusto; y gracias porque haber venido; -la verdad es que te necesito, y me gustaría hablar contigo. -le dice Estanislao. Si, como nó; -le dice el diablo. Soy tu amigo, y he venido a ayudarte, y cumplir todos tus deseos, -si tú lo quieres.

Ah!, -si?...exclamó tímidamente Estanislao; pero muy entusiasmado. Si!, -le dice el diablo.

Me puedes pedir : -todo lo que quieras, y yo te lo daré.

¡Si!, -¿és verdad?...-exclama de nuevo Estanislao,

-¿que te puedo pedir? murmura para el, -y agrega: -No lo he pensado aún.

Y entonces el diablo le dice: -Tómalo con calma... Y tomaté, todo el tiempo que quieras... Pero después que lo decidas me lo dices.

Me pedirás y yo te lo daré...Todo...le dice él, nuevamente. Un poco incrédulo. -Si, le contesta el diablo. Sólo que tienes que hacer... primero, un pequeño pacto conmigo. Y yo te daré todo lo que quieras; -todo lo que pidas: dinero, joyas, riquezas o mujeres.

Me gusta tu oferta, -exclama Estanislao. Si es así...

-Acepto. Y quiero que hagamos el trato, ahora mismo. ¿Siempre y cuando, tu puedas darme, realmente: -todo lo que te pida.

-Si, te lo daré; le dice Satanás. Ya entusias-mado. Y entonces, -el le pide: -¡Quiero!...-le dice Estanislao: -”que por 30 años, me des todo lo que me haga falta, -para ser rico y ser feliz. Y agrega, -que no me falte nada: -¡ni Salud!, -¡ni riquezas!, -¡ni amor!...

-¡Que no me falte nada!...-eh. -le dice nueva-mente, Estanislao.

Calculando, que el, no necesitaría más de esos de años; -para llegar a tener todo lo que le pueda hacer falta. Pero sin saber...,que él mismo, -le había puesto límite al tiempo de su vida. Creyéndose tal vez, que le había dicho: que le pedía de todo por 30 años, -pero que se entendía; que él, podría vivir... hasta que le llegue su muerte natural.

Trato hecho, -le contesta, rápidamente el diablo; queriendo envolverlo. -firma aquí, le dice. Acercándole una pluma de ganso, mojada con su sangre; con la que le ha pinchado un dedo, sin que él, se dé cuenta. Y luego, se la dá, junto con un papel que ya estaba previamente escrito.

Estanislao tiembla, emocionado, pero firma muy contento y lleno de alegría; pensando que había hecho un buen trato y, -diciendo para sus adentros: ahora si, podré tener todo -lo que yo quiera; y no me faltara nada. Nunca más...

Y cuando termina de firmar, el diablo le dice:- ya que hemos sellado el trato, debes saber : -que todo eso te daré, pero eso si; me lo tienes que pedir cuando estés solo. Para que nadie se entere de nuestro pacto.

Siempre deberás pedir, llamándome por mi nombre: Lucifer. Y diciendo lo que quieras pedir. Acto seguido el diablo se desapareció, dejándolo solo y con sus pensamientos.

Pero en su lugar, aparece: un hermoso caballo blanco, muy dócil, brioso y bien ensillado. Con monturas y herrajes de plata; y con dos alforjas llenas de oro y joyas.

El caballo se le acerca, invitándolo a subir; y cuando el quiere montarlo; ve, que esta vestido de jinete, y muy elegante. Además, tiene mucho dinero en sus bolsillos.

Luego, cuando Estanislao vuelve al pueblo, y entra con su cabalgadura, muy elegante y bien vestido; los deja sorprendido a todos; y, casi nadie lo reconoce.

La gente sale a verlo, pensando que es un forastero, que ha llegado al pueblo, pero un niño lo reconoce y le dice:

-¡Estanislao!; y entonces... todos lo reconocen y gritan:

-Es.... ¡Estanislao!,...,¡Estanislao!...

Y todos corren a saludarlo, diciéndole: -Estanislao, Estanislao...y lo siguen; y el les corresponde entusiasmado y agradecido por esta muestra de cariño, y por ese caluroso recibimiento: -obsequiándoles, algunas monedas.

Luego, -alguien se le acerca, y le pregunta: -que ha pasado, para que estés así tan cambiado y elegante.

Y el, les contesta: -¡soy, rico!, -¡inmensa-mente rico!; y luego les cuenta:

"- he cobrado una herencia, muy grande que me dejo un tío, muy rico"...

Después de lo ocurrido esa mañana, el pueblo volvió a la normalidad; y Estanislao, regresó a su casa.

Este pueblito, donde vivía Estanislao, era muy pequeño y laborioso, pero muy tranquilo; y sus habitantes están dedicados a la caza, a la pesca, y algunos a las tareas del campo y agrícolas; como ser: hachar leña, desmontar, sembrar, carpir o rozar, cosechar, cazar y pescar.

Pero algunos también, se dedicaban a la recolección de frutos silvestres, como ser: las castañas, las almendras y los cocos; también, habían otros se dedicaban a la recolección de huevos del río, tales como: huevos de tortugas y lagartos.

Y hay algunos, otros, -los más ricos; dedi-cados a obtención del caucho natural, que lo obtienen del árbol de la goma; que es un árbol muy alto y frondoso, que al rayarlo, vierte una substancia lechosa, resinosa y blanca, que se la recoge en una especie de lecheras; las que luego, después de ahumarla en el fuego, se van haciendo unas pelotas de goma gigantes, que se llaman bolachas. A estos trabajadores se les llama Siringueros.

También hay algunos artesanos, pero ninguno vive de su, oficio, -pues aquí, cada uno se fabrica o se repara todo lo que necesita; incluso su ropa.

Y si alguno no lo sabe hacer, lo tiene que intercambiar con otra persona, por trabajo, por frutos, por maderas o por carnes. Que por lo general es muy apreciada.

Por eso, es que todos deben hacer otras ta-reas remunerativas, para obtener el dinero; necesa-rio para comprar ropa y otros víveres que ellos no tienen. Y, lo hacen vendiendo algo, en el mercado local.

Donde les compran sus cueros, bolachas, castañas y hasta los huevos de tortugas y de aves silvestres.

Después de la entrada triunfal de Estanislao al pueblo; donde anuncia, que desde ahora es inmensamente rico; su vida comienza a cambiar.

Se compra campos, ganado, casas, muebles y ropa; y cuando él, está bien instalado, realiza una gran fiesta para invitar a todos sus amigos.

Ya en la fiesta, se sirven las mejores comi-das, las mejores bebidas, y los mejores postres; y se escuchan las bandas típicas del pueblo; las que están contratadas hasta el otro día.

Y, esa noche, en la gran fiesta; -Estanislao es el hombre más feliz de la tierra; recibe amablemente a toda la gente, y tiene tiempo, para cortejar y bailar, con todas las chicas del pueblo; que esta vez, si le dan corte, pues, todas están todas interesadas en él.

Pero él, sólo tenía ojos para una de ellas, que había empezado a gustarle; porque después que había bailado con ella, se sentía -muy enamorado.

Esta, era una chica del pueblo, pero -muy linda y muy bonita: y que se llamaba : -Maribella. Maribella, después de bailar con él, toda la noche; lo invitó a su casa, a visitarla. A lo cuál, Estanislao acepta encantado.

Y es así, como Estanislao comenzó a visitarla; y a formalizar su noviazgo. Y después de un corto tiempo, decidió casarse con ella, y después de hablar con ella; le pidió su mano, a los padres de Maribella; a lo que ellos aceptan encantados; y así, todos acuerdan realizar la boda.

Así, fue, como ambos empezaron los preparativos de su boda; y organizaron y prepararon, otra gran fiesta; en la que hubieron más invitados que en la fiesta anterior. Pero, en la que tampoco nada faltó, de comer, ni de beber; porque, cuando les faltaba bebidas: -Estanislao salía al jardín, y al rato volvía con toda clase de bebidas; y... cuando les falto de comer; salió, y volvió con platos llenos de ricos manjares; sin que nadie se diera cuenta de donde los traía.

Y así, los novios esa noche, la pasaron maravillosamente; sin que nada, ni nadie, les opaque su fiesta, ni les corte su alegría.

Y fue después de la fiesta, cuando ellos se fueron para su casa, para empezar -su vida de casados; que Estanislao se dió cuenta, que por su entusiasmo y su alegría, no le había podido contar a su novia, el trato que el, -tenía con el diablo.

Y así, fue, -que decidió: que ahora, que era su esposa; para no preocuparla, era preferible callar, y ocultarle la verdad.

Y los días transcurrieron...y los años también transcurrieron, rápidamente; y todos los días que siguieron, después, fueron felices; porque no les faltó nada; y cuando hubo pasado el tiempo, algo así como 30 años.

Un buen día, Estanislao recibió una visita; una visita inesperada, la visita del diablo, que venía a cobrarle su alma; y a decirle que se preparara, que ya se acercaba el día que el vendría a llevarlo.

Entonces Estanislao -le dice: -debe haber algún error; -porque yo te pedí tus favores por 30 años, pero sólo quedé, en darte mi alma cuando muera. El Diablo le dice: no es así, tu firmaste que te irías conmigo al cumplir los 30 años, y así lo tengo firmado por ti; Y,...-No lo puedes discutir.

Yo vendré, por tí; -le dice: la próxima luna llena, que toca un día martes a la media noche. Lo que significaba, -que sólo te quedan 30 días.

Después desapareció, y se fue dejando un fuerte olor a azufre y a cabras.

Así que a partir de ese día, Estanislao se empezó a sentirse muy triste, y tanta era su tristeza y preocupación que su esposa se dio cuenta.

Y no pudiendo aguantar mas, -le preguntó: -¿que te pasa querido?, ¿porque estas tan preocupado?. -Dime por favor lo que tienes, porque a nosotros también nos tienes preocupados.

Y él, dándose cuenta, -que ya no podía seguir ocultándole la verdad por más tiempo, a su esposa. Decidió, contarle -todo.

Y empezó así: Hace mucho tiempo..., cuando aún, no, nos conocíamos; yo era un joven muy soberbio, ambicioso e inexperto. Y debido a que estaba cansado del trabajo, de la pobreza y de mi soledad, vivía llamando al diablo para que me diera todo lo que yo quisiera, y yo a cambio: -le daría mi alma. Pero nunca creí, que él me escucharía.

Pero un día, él se me apareció, y me hizo un trato: que yo no entendí; pero que acepté. Yo, le había pedido que me diera todo lo que yo necesitara por 30 años; pero nunca creí, que él, iba a venir a cobrarme al cumplir los 30 años; sino, después de mi muerte.

Tampoco pensé, que pasaría tan pronto el tiempo, ni que tendría hijos y que me enamoraría de mi mujer.

Y ahora, el dice; -que ha llegado el tiempo; que yo debo cumplir con mi promesa, y que debo irme con él, dentro de tres semanas.

Pero la verdad, es que yo no me siento preparado para dejar esta vida, ni para dejarlos a Uds., y partir para el otro mundo. Y no sé, -que hacer.

-Por favor, ¡ayúdame!. Ayúdame Maribella... Ayúdame...querida. Entonces su mujer conmovida le dice: -no te preocupes querido... yo trataré de ayudarte. Porque a pesar de que es malo lo que has hecho; -Yo, te quiero todavía.

Y estoy muy agradecida contigo; porque siempre me has querido, y porque todo el tiempo que he vívido contigo: -me has hecho feliz.

Ahora lucharé junto a tí; y ambos trataremos de vencer al diablo. Juntos elaboraremos un plan para engañarlo, así como él te engañó a tí.

Y así, fué, como al otro día; a su esposa: -se le ocurrió un buen plan, y al momento fue a contárselo a su esposo; para no perder más tiempo, y empezar a prepararlo.

Luego, comentando con su esposo le dice: este plan, puede dar resultado, pero que para que eso resulte; -deberás hacer todo lo que yo te diga:

-¿Estas de acuerdo?. -le dice. Sí, le contesta Estanislao; -haré todo lo que tu me digas, con tal de que eso me salve.

Y así que al final, quedaron de acuerdo, en llevarlo a cabo. Su mujer le había dicho: -cuando venga el diablo; le pedirás un ultimo deseo; y el no podrá negarse, estoy segura, -le dice su mujer...

Este ultimo deseo tuyo, será: -que te acepte una apuesta, a cambio de perdonarte la vida, o de que te deje vivir, un tiempo más, con nosotros. Si es que él, no acierta, en descubrir; ¿cuál es el animal, que tenemos encerrado en nuestro dormitorio?. -Esa es la pregunta que le tendrás que hacer.

Llegado el día, ambos se pusieron a esperar al diablo, y de acuerdo con el plan que ellos tenían; cuando faltaba, sólo una hora; ella se quitó toda la ropa, y se hizo untar por su esposo: con un dulce llamado melado (que es un dulce de jugo de caña quemada); y después, se hizo bañar con pelos y plumas, que tenían preparados para esa ocasión.

De esta forma, ella ya estaba preparaba para enfrentarse al diablo; y para ver, si él, la reconocía.

También habían cubierto ese cuarto de negro, para que el diablo no pueda ver, lo que había en esa habitación, hasta que entre en el cuarto.

Y cuando llega el diablo, Estanislao, ya estaba preparado, y aunque muy nervioso, y le dice: -no dejaré que me lleves; si no me cumples un último deseo.

Inmediatamente el le dice: -no hay problema; pide lo que desees, y te daré ese gusto. Que me hace a mi, satisfacerte, un deseo más o un deseo menos.

-Quiero, le dice él; inmediatamente, antes que se arrepienta: -que me digas, que animal és el que tengo en mi cuarto; y si no lo sabes, me dejes vivir los años que me quedan de vida, con mi familia. Pero si lo adivinas, me iré inmediatamente contigo.

-Entonces el diablo piensa para el:, -no hay ningún animal que yo no conozca, que problema puedo tener en saber; -¿que animal es?. Creyéndose conocedor de todos los animales y seguro de si, dice: -si, acepto.

Trato hecho, -agrega el diablo; -quisiera verlo. Ya un poco intrigado, y preocupado. Acto seguido, ambos pasan al dormitorio, donde Estanislao tenia amarrado el animal que le quería mostrar al diablo.

El Diablo lo mira!... -y queda asustado. Pues el animal que ven sus ojos, es un animal espantoso, y nunca visto por él; un animal de cuatro patas y con melena; y que camina para adelante y para atrás; pero que además, se mueve para los dos costados, y todo esto sin girar. Tampoco tiene cola, ni orejas; y por si fuese poco, tiene plumas en el cuerpo y pelos en las patas; además, es hediondo y meloso.

Por todo esto, queda desconcertado; y lo mi-ra de un lado, y lo mira del otro, pero siempre la mujer cuidando de que él no le vea la cara, miraba para otro lado.

Y el intrigado, decía: -¿será un león?...-¡No!, no lo es; -¿será un Gorila?...

¡No!, no lo es. Y desesperado sin poder adivinar de que animal se trataba, exclama: -¡realmente, no conozco a este animal!, -me has ganado esta vez; Estanislao.

-¡Quédate!,...¡pero volveré!...-Y acto seguido furioso y avergonzado, él, desaparece.

Y así fue pasando el tiempo; pero el diablo no los molestó más. Los chicos que ellos tenían, crecieron. Y esa mujer, su mujer que lo había salvado, y que le había ganado al diablo, un día: enfermó y murió.

Y así, que quedó solo... Y estando Estanislao solo, con sus hijos y con su problema; pero viendo él, que su fin estaba cerca; y que llegaría el día, que tendría que enfrentarse nuevamente, al diablo; -sintió miedo, y decidió arrepentirse de lo que había hecho; y pensando que el cura, -lo podía ayudar; se fue a la parroquia del

pueblo a buscarlo.

Luego de contarle todo, y de pedir perdón a Dios, le dijo: padre, no he sido malo con mi prójimo, y he hecho siempre el bien y he ayudado a los demás; y el único pecado que tengo, -es este trato con el diablo. ¿Cree que Dios pueda perdonaré?. Y ayudarme.

¡Ayúdeme!, Ud. Padre. Yo estoy arrepentido. -¿Cree usted, que puede ayudarme?- Yo, no quiero que me lleve el diablo; -¿digame, que debo hacer padre?...

Entonces el párroco conmovido, le dice: tu pecado.. a pesar de que es uno, es muy grande. Y no alcanzará con tu arrepentimiento.

Por lo tanto, no sé, si podrás alcanzar el per-dón de Dios; o si él, te podrá liberar de tu compro-miso con el Diablo.

Pero si, esta bien; -que te hayas arrepentido, mientras aún tuviste tiempo. Porque siempre puedes alcanzar la misericordia de Dios.

Pero juntos lucharemos, y trataremos de que el diablo no se lleve tu alma.

Desde ahora deberás hacer lo que yo te diga. Primero, -deberás rezar; y además pedir perdón a Dios, -todos los días, que te quedan de vida.

También deberás llevar una cruz en tu cuello, -siempre; y pondrás cruces en todas las puertas y ventanas de tu casa; después, -yo iré a bendecirla, para que él, no vuelva más a pisar por ahí.

Y así se hizo. El párroco bendijo la casa; Estanislao rezaba todo el tiempo; y como era tanto su miedo, cuando salía a la calle, llevaba una cruz en el cuello del tamaño suyo.

Así, todos se enteraron de lo que le pasaba. Y después de haber sido todos, tan amigos de él, nadie quería ir a visitarlo.

Sus hijos, que se habían casado, hacía un tiem-po; también lo habían abandonado; pues, después que murió su mujer, no volvieron nunca más, -a visitarlo.

Así, que él, se quedó muy solo, -definitivamente.

A todo esto, cuando llegó el día, que se cumplió el plazo, y volvió el diablo. Vino a buscarlo, pero no se lo pudo llevar, porque, no se le podía acercar; por todo lo que Estanislao, había hecho, -para librarse de él.

El había hecho puesto cruces benditas por todos lados, de su casa de tal

forma que su casa aprecia un cementerio; así que el Diablo no se podía acercar.

Pero dicen que por las noches, a él, lo oían gritar: diciendo, su nombre. Y que desde lejos, él, lo llamaba y le decía: -Estanislao....Estanislao...-qué me has hecho. -Ven...-ven... -por algo somos amigos; -¡ven!. Tienes que irte conmigo.

Pero el no lo quería escuchar. Y se tapaba los oídos y decía: ahí, está, ahí está, -lo ven, me llama...me llama; pero los demás no veían ni oían nada.

-Y todos pensaban que ya se había vuelto loco...

Con todo esto que le pasaba, Estanislao se fue debilitando. Y aunque ya había cumplido más de ochenta años; -todavía se conservaba sano y fuerte.

Pero muy pronto llegó su fin; pues una tarde, al pobre, -le dio un ataque al corazón, mientras estaba dormitando en una silla; o soñando tal vez en su vida pasada.

Así fue, que sus vecinos; tuvieron que hacerse cargo de velarlo y enterrarlo. Y en el lugar que lo enterraron, le pusieron en su tumba, una Cruz gigantesca de hierro, como de 6 mts. de altura; que Estanislao, había mandado ha hacer, antes de morir.

Pero aquella noche... y sin que hubiera habido mal tiempo se escuchó un gran trueno; y todos pensaron que había ciado un gran rayo en el cementerio.

Así, que al otro día; todos preocupados, y como presintiendo, lo que había pasado esa noche. Apenas amaneció, fueron todos para al cementerio; -a ver que había pasado.

Y efectivamente, allí, en el lugar que había sido enterrado Estanislao, el día anterior; sólo se encontraba: un gran hoyo.

Y de esta forma todos pensaron; que tal vés, sería verdad: todo lo que se contaba de él; -y que a Estanislao, se lo había llevado el diablo, -en cuerpo y alma.

CAPITULO V I

Luego después de la cena -se despidieron, y Carmen sacó una bolsita de entre sus ropas.....y se la dió. Y le dijo: -esto es para tu viaje. No lo abras. Chauu... chauu.......Así se despidieron, llorando y riendo, con muchos abrazos y muchos besos. Ella pensando que tal vés, no lo vería más; y él, muy feliz de haberla conocido.

Al otro día: -en casa de la Abuela. Juancito, se levantó muy temprano, como de costumbre. Para seguir con sus visitas, a las casas de sus parientes. Ese día, había pensado en ir a visitar a su tío Julián. Un viejito macanudo, dedicado al comercio de pieles, goma natural y de castañas o almendras.

Su tío Julián lo recibió muy contento y lo invitó a comer con ellos. Mientras

charlaron mucho y de todo un poco.

Este era el hermano mayor de su papá, y ya pasaba los setenta años, pero todavía se lo veía muy fuerte. Don Julián, como así le llamaban sus clientes les presentó a su familia; catorce hijos, treinta nietos y como sesenta bisnietos. A su vez, le contó como la gente obtenía la mercadería que él vendía, y que intercambiaba con víveres y ropa.

Por ejemplo, los Siringueros, le vendían las bolachas de goma ahumada; que obtenían del árbol de la goma, con gran sacrificio. Los cazadores: le vendían las pieles, que obtenían de los animales que cazaban: guasos, hurinas, chanchos del monte, caimanes, monos, etc. Y le llevaban, a su vez, del negocio; municiones y provisiones. Los recolectores, le traían castañas, almedras, cocos, y también otros frutos tropicales.

Después del medio día, almorzaron y comieron pato a la naranja, con arroz y ensaladas. Después del postre, la consabida siesta y charla de sobremesa; para no ser memos el tío Juan, le contó este cuento a Juancito.....

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