El Salmo 46 es ampliamente conocido como un cántico de Sion, junto con los Salmos 48, 76, 84 y 122. Los cánticos de Sion son himnos líricos que expresan el






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títuloEl Salmo 46 es ampliamente conocido como un cántico de Sion, junto con los Salmos 48, 76, 84 y 122. Los cánticos de Sion son himnos líricos que expresan el
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Vol. #771009S Enero 2009

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SALMO 46

Un Cántico de Sion




El Salmo 46 es ampliamente conocido como un cántico de Sion, junto con los Salmos 48, 76, 84 y 122. Los cánticos de Sion son himnos líricos que expresan el anhelo de la nación judía por ver que el Monte de Sion y la ciudad de Jerusalén resplandezcan según su previa gloria. Fueron escritos inmediatamente después de la destrucción del Templo de Salomón. Luego de ese tiempo, los poetas y cantantes de Israel demostraron gran talento en pintar, con los colores más brillantes, las glorias antiguas de Sion.
Esa apasionada visión sentó las bases para el concepto bíblico del sionismo. Los poetas, músicos, compositores y narradores continúan produciendo cánticos de Sion hasta el día de hoy. En Salmos 46:4, se describe a Jerusalén como "la ciudad de Dios" y "las moradas santas del Altísimo." Esa identidad permanece al centro de una interminable disputa política y amenaza existencial. ¡Es asombrosa la manera en que sigue provocando revuelo internacional! Los salmos eran más que simple poesía. Fueron pronunciados para fortalecer a Israel durante momentos de dificultad. El Salmo 46 también puede llamarse el Salmo de la Fortaleza, porque muchos hoy día son fortalecidos respecto a la situación de Israel, Jerusalén y el pueblo judío.
UN CÁNTICO DE LOS HIJOS DE CORÉ




La Nueva Biblia de los Hispanos introduce el Salmo 46 como sigue: "Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré, compuesto para Alamot. Cántico." Fue dirigido al director del coro por los hijos de Coré. (Alamot en hebreo significa "vírgenes," y algunos teólogos opinan que ese salmo era cantado por mujeres o era acompañado por un instrumento en tono de soprano.) Los hijos de Coré descienden de los hijos de Coat, hijo de Leví (abuelo de Aarón, Moisés y Miriam). En Números 3:16-31, los coatitas eran uno de los clanes levíticos a cargo del mantenimiento del Tabernáculo, y los hijos de Coré descienden de Coat, según la genealogía en Éxodo 6:16-21.
Los mencionados hijos de Coré en el Salmo 46 fueron preservados a pesar de que Coré y su familia fuese tragada viva por rebelarse contra Moisés (Núm. 16). El rabino Rex D. Perimeter se pregunta: "Si Coré y los 250 que perecieron con él estuviesen tan errados, ¿cómo escuchamos en Números 26:11 que los hijos de Coré sobrevivieron? ¿Cómo fue que sus descendientes llegaron a ser prominentes levitas cantores, y sus poemas incluidos en el Libro de los Salmos? Después de todo, el texto en la Torá [Gén.-Deut.] es claro en su amenaza de que los pecados de los padres recaerán sobre los hijos, aún hasta la cuarta generación (Éxodo 34:7). Pero como señalan los rabinos, la primera parte del mismo verso dice que Dios es el que 'guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado...'"
Dada esta paradoja, los judíos sabios recalcan el concepto del gran poder de t'shuvá (arrepentimiento). El Midrash Tanchuma (atribuido al rabino Tanchuma bar Abba, c. 370 d.C.) explica que los hijos de Coré se debieron haber arrepentido de los pecados de su padre, rehusando unirse a su rebelión, y así alcanzaron un lugar en la tradición literaria sagrada del pueblo judío. En otras palabras, una posible explicación para su sobrevivencia y la honra adjudicada a los descendientes de Coré es que llegaron a ser ejemplo de t'shuvá, hijos que realmente reconocieron el error de los caminos de su padre.
Si es cierto que ellos tuviesen que ver con la composición de este salmo, como algunos opinan, la frase "no temeremos aunque la tierra sufra cambios" (o "sea removida," según la versión Reina-Valera) refleja una profunda comprensión personal. Si leyéramos eso usando una aplicación moderna sin conocer acerca de su rica historia, perderíamos de vista el poderoso mensaje que expresaban los hijos de Coré. Debemos comprender que los hijos de Coré se dedicaron a la alabanza y adoración con un profundo sentido de agradecimiento. Tal conocimiento nos ayudaría a adorar a Dios con semejante sentido de gratitud.
Hay once salmos atribuidos a los hijos Coré: Salmos 42, 44-49, 84, 85, 87 y 88. Como líderes de adoración, ellos no eran personas comunes. El Rey David designó a 120 hijos de Coat para que subieran el arca de Dios a Jerusalén (1 Crón. 15:5); cuando Josafat clamó por la intervención de Dios para librar al pueblo de los moabitas y amonitas, los hijos de Coat y de Coré dirigieron el pueblo en alabanza y adoración (2 Crón. 20:19); los hijos de Coat fueron responsables por hacer el pan de la proposición y ponerlo en el lugar santo del Tabernáculo cada shabat (1 Crón. 9:31-32). Quizás tenían una receta secreta. Eran una familia separada para una obra realmente sagrada en el Tabernáculo.
David específicamente pidió que esos hijos fieles dirigieran la adoración. Eso demuestra que nuestra propia participación en cánticos de adoración debe ir más allá de ser meros cantantes. Debe ir acompañado de una vida de santidad, justicia y humildad en nuestra relación con Dios.
Con el anterior trasfondo histórico, miremos ahora las palabras del Salmo 46 y analicemos lo que nos dicen acerca del Dios que adoramos.
DIOS ES NUESTRO PROTECTOR
"Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones" (v. 1). ¿Cuántos citan esas poderosas palabras cuando las cosas se tornan difíciles? Cuando enfrentamos momentos de oscuridad, nos debemos refugiar en Elohim (Dios), nuestro refugio y fortaleza. Corramos hacia Él. Otras versiones usan la palabra "amparo" por refugio. Cuando los cohetes y morteros caen sobre Israel, se escucha una sirena avisando a las personas para que inmediatamente corran a los refugios. En el contexto del Salmo 46, Dios mismo es nuestra protección.
Ese primer verso es una declaración de fe, y David, como inspirado poeta que también escribió innumerables salmos, la usó para sustentar su confianza. No era mera poesía. Dios le dijo a David: "Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de Mí; tu trono será establecido para siempre" (2 Sam. 7:16). Todos debemos conocer las promesas de Dios a nuestras propias vidas y ser sostenidos por esa Palabra.
Varias veces en Jerusalén me encontré con Natan Sharansky, quien pasó nueve años en una prisión de Siberia. Él cuenta cómo su fe en Dios lo mantuvo vivo y con esperanza. Sharansky menciona específicamente el libro de los Salmos: "Fue el único libro judío que me permitieron tener a través de todo ese tiempo. A menudo yo hacía huelgas de hambre de días y semanas corridas por el derecho de tener conmigo el Sefer Tehillim [el Libro de los Salmos]," me dijo. Hoy día, como exitoso autor y defensor internacional de la democracia, dice: "Desde que me libraron de la prisión, siempre llevo el Libro de Tehillim en mi bolsillo."




¿Posee usted esa cercana y consoladora relación con nuestro Refugio y Fortaleza? Podemos aferrarnos a versos como: "...jamás quebrantaré Mi pacto con ustedes" (Jueces 2:1), "...nunca te dejaré ni te desampararé" (Heb. 13:5) y "No los dejaré huérfanos; vendré a ustedes" (Juan 14:18). Yo me imagino a Sharansky en esa prisión rusa, cuando recibió inspiración, energía, ánimo y fortaleza en los Salmos. Su testimonio es muy confortante. Si funcionó para Sharansky en esas terribles circunstancias, funcionará también para usted y para mí.
Yo también he atravesado años de tribulación y dificultad. He visto que las circunstancias difíciles vienen y van. Recuerdo la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam, la Guerra de Corea, ciclones, tsunamis e inundaciones devastadoras. Más recientemente, la crisis económica, "guerra y rumores de guerra." Mientras participo en reuniones de oración por victoria sobre los problemas, recuerdo las oraciones que hacíamos hace 40 años, hace 30 años, hace 20 años, hace 10 años, el año pasado y la semana pasada. Cada vez que llega una nueva calamidad, parece ser peor que la anterior. Pero el Señor se encarga de eliminarla, y entonces le damos gracias por la victoria. Luego viene otra calamidad, y volvemos a hacer las mismas oraciones. No hay nada de malo con esa secuencia. Es bueno orar cuando uno se encuentra en dificultad, pero tarde o temprano aprenderemos que Dios es fiel. Entonces, como el salmista, podremos ser sostenidos por las promesas de Dios. Me encanta un viejo coro que dice: "¡Dios lo puede hacer de nuevo!" Él nunca se cansa de ser fiel.
Comparto ésto con gran sensitividad y conciencia. Sé que muchas personas han perdido sus casas. La bancarrota es un asecho común. Empleos están en la balanza. Para algunos, los problemas globales son experimentados a nivel personal. A esos es que dirijo estas palabras del Salmo 46, con la esperanza de animarles. Podemos estar fuertes si nos apoyamos en Su Palabra. Aún cuando las tribulaciones parecen hundirnos, Él es nuestra fortaleza. "Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. Selah" (Salmo 46:2-3).
Los primeros versos de este cántico reflejan claramente que el compositor disfrutaba una relación íntima con el Señor como su protector y defensor. A pesar de cualquier calamidad o desastre que pudiese venir en su contra, incluso si la tierra fuese movida, ponía su confianza en Dios. Cuando los enemigos de Israel hoy día proclaman su malévola ambición de "borrar a Israel del mapa," estas palabras brindan ánimo y fortaleza. Si el salmista podía proclamar esa confianza, aunque los montes se deslizaran al fondo del mar, también Israel puede hallar fortaleza en El que lucha por ellos.
* Nos Provee Corrientes Mansas
Basado en esa declaración de fe, el salmista hace una confesión: "Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba" (vs. 4-5). Claro está, la ciudad de Dios es la ciudad de Jerusalén. El río podía referirse al manantial de Siloé. En Isaías 8:6 leemos que las aguas del Siloé corrían mansamente. Debemos visualizar que esas aguas continuaban su suave y mansa corriente aún cuando Jerusalén se encontraba bajo asedio y era violentamente atacada.
Las corrientes del río son una alusión a las corrientes del Espíritu Santo. Durante tiempos de David, uno de los grandes temores de un ejército era la falta de agua. Dios dice a los cristianos: "No apaguen el Espíritu" (1 Tes. 5:19). Yeshúa (Jesús) declaró claramente: "El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: 'De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva'" (Juan 7:38). Debemos creer en Él y no en el poder del enemigo cuando procura eliminarnos o llevarnos a la depresión, al temor, a la inseguridad o al pánico.
Como mencioné anteriormente, los problemas vienen y van. Otro siempre llega en su lugar. En medio de esas circunstancias, debemos disfrutar "la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento..." (Fil. 4:7). El Espíritu Santo nos da tranquilidad en el interior aunque nuestras circunstancias sean retadoras. ¿Cómo es eso posible? El Salmo 46:5 dice: "Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba." Esa es otra declaración de fe usada comúnmente por el salmista, según hacía referencia a Jerusalén: "Porque el SEÑOR ha escogido a Sion; la quiso para Su habitación" (Sal. 132:13). Es posible tener paz, porque Dios está en medio nuestro. Él es nuestra paz. La frase "al romper el alba" nos anima, porque mientras más oscura se vea la noche, más pronto llega el alba.
* Gobierna a las Naciones
"Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él Su voz, y la tierra se derritió. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Selah" (vs. 6-7). El salmista pudiera estar pensando en el Salmo 2: "¿Por qué se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas? Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el SEÑOR y contra Su Ungido" (Sal. 2:1-2). Las naciones gentiles se enojan cuando el Ungido de Dios se sienta sobre el trono. Pero la divina respuesta es: "El que se sienta como Rey en los cielos se ríe, el Señor se burla de ellos. Luego les hablará en Su ira, y en Su furor los aterrará" (Sal. 2:4-5).
¿Ha visto usted a Dios cuando se enoja con los incrédulos? ¿Ha visto usted cuando Dios demuestra Su espada de disciplina y sacude a las naciones? Yo creo que esta crisis económica global es una expresión de la ira de Dios contra las naciones incrédulas. Su autosuficiencia, orgullo, avaricia y arrogancia se derriten ante la manifestación de Su furor.
Yeshúa describió algo semejante cuando habló sobre los finales tiempos. Dijo que habrá angustia entre las naciones, "...desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las potencias de los cielos serán sacudidas" (Luc. 21:26). Imagínese a usted caminando en toda confianza cuando esas cosas ocurran a su alrededor. El Salmo 46 nos recuerda que el Dios que creó los cielos, las estrellas, las montañas y los mares tiene control absoluto de todo. Él es omnipotente, pero también es nuestro Dios personal. ¿Cuán asombroso es eso?
* Ocasiona Asolamientos
De la misma manera en que Dios hizo las maravillas de la creación, también puede ocasionar "asolamientos en la tierra." Él hace esas cosas para defender a Su pueblo. "Vengan, contemplen las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego" (vs. 8-9).
Para caminar en fe, debemos aferrarnos a la verdad de la Palabra de Dios. "'Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del SEÑOR, y su justificación procede de Mí,' declara el SEÑOR" (Is. 54:17). Anote en un lugar visible: "Ningún arma forjada contra prosperará." Léalo vez tras vez hasta que sienta la convicción de que Dios se refiere a usted personalmente. Hay un dicho cristiano que declara: "Dios lo dijo y yo lo creo. Punto."
DIOS, EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS
Dos veces el salmista dice: "El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros" (vs. 7 y 11). Para obtener el mayor impacto de ese significado, debemos comprender el significado del nombre de Dios como YHVH Tzevaot. Según la comprensión judía, YHVH es el nombre propio de Dios, y frecuentemente se usa en forma compuesta, como "Dios de los Ejércitos." El sitio web www.jewishencyclopedia dice: "Ese divino nombre compuesto ocurre principalmente en la literatura profética, pero no aparece una sola vez en el Pentateuco [Gén.-Deut. en griego], ni en Josué ni Jueces."
El nombre YHVH Tzevaot aparece por primera vez en el libro de 1 Samuel cuando Israel fue amenazado por sus enemigos, los filisteos. ¿Se ha sentido usted alguna vez batallando contra un gigante como Goliat? Israel lo ha experimentado muchas veces. David declaró a ese gigante armado: "Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado" (1 Sam. 17:45). La confianza que sintió en Dios cuando se acercó a Goliat es la misma confianza que éste proclama en todos sus salmos.
Cada uno de nosotros podemos sentirnos abrumados en medio de circunstancias adversas. ¿Pero recuerda la siguiente historia? "Y cuando el que servía al hombre de Dios se levantó temprano y salió, vio que un ejército con caballos y carros rodeaba la ciudad. Y su criado le dijo: '¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?' Y él respondió: 'No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos'" (2 Rey. 6:15-16). ¿Puede usted ver esa poderosa mano del Señor? ¿Está usted conciente de Su majestad y Su poder? El salmista aludió a eventos parecidos cuando dijo confiadamente: "Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios" (v. 10a).

EL EXALTADO DIOS DE JACOB




Luego viene la declaración que algún día conmoverá al mundo: "Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra" (v. 10b). Es muy triste ver a personas rechazar la invitación del Dios de paz y amor. Esas personas no tendrán excusa en el momento del juicio, pero el salmista asegura que Israel puede tener toda confianza y seguridad en Él.
"El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob" (v. 11). Es interesante notar que el Salmo 46 termina con la repetición del verso siete. ¿Qué importancia encierran esas palabras que amerite repetirlas? ¡Buena pregunta! Los maestros bíblicos Dave Hunt y T. A. McMahon analizaron el nombre del "Dios de Jacob":
Es sentido común que el Dios verdadero sólo se revela a quienes le busquen sinceramente y de todo corazón, quienes tengan deseos de conocerle en verdad, con la intención de obedecerle. El primer prerrequisito para conocer a Dios es la voluntad—de hecho, la pasión—por conocerle tal y como es, no como uno se lo imagina o desearía que fuese. No es menos idolatría la creación de un dios imaginario en nuestra mente que crearlo de barro, madera o piedra. Pues, ¿quién es el verdadero Dios que se evidencia a Sí mismo por la infalible predicción del futuro en la Biblia?...la Biblia lo identifica 203 veces como "el Dios de Israel," 28 veces como "el Dios de Jacob," 17 veces como "el Dios de Abraham," y 13 veces como "el Dios de Isaac." Nunca es denominado como "el Dios de cualquier otro grupo étnico." Esos términos son la base para toda la enseñanza bíblica, incluyendo el propio carácter de Dios. Si uno profesa creer en Dios y a la vez está prejuiciado contra el pueblo escogido de Dios, los judíos, o contra Israel, tornando dichas claras identificaciones bíblicas en insignificantes títulos, uno pone en dudas si realmente conoce al verdadero Dios.




Si usted pone su total confianza en el Señor, sepa de seguro que usted confía en el Dios que nunca duerme ni se adormece—ese es el Dios de Israel.

Por Ron Ross,

Anfitrión de Radio Mosaico Israel - PPP
(Para más sobre este Salmo, vea "Dios está con Nosotros—Salmo 46" en nuestro sitio web www.puentesparalapaz.org y seleccione 'Los Estudios de Israel' y luego 'Interpretación Bíblica'.)


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