Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es






descargar 220.31 Kb.
títuloEstudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es
página5/6
fecha de publicación13.03.2016
tamaño220.31 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6

V. EXPLICACIÓN DE LA TESIS:

1. Definición de términos

a) Exégesis
: es la explicación actualizada de un texto bíblico. El exegeta tiende un puente entre el texto que ya tiene muchos siglos y el hombre contemporáneo, con sus inquietudes y preguntas existenciales de hoy. Sólo comprenderemos verdaderamente un texto cuando un determinado evento o contenido, alcanzado mediante una metodología exegética correcta, es traducido en su significado al hombre de hoy y a la historia contemporánea, y como tal vuelve a revivir en eventos y palabras, aquí y ahora, su mensaje universal. 

b) Hermeneútica: es una parte de la ciencia bíblica que tiene por objeto establecer una mediación entre el antiguo texto y el hombre contemporáneo, recurriendo al uso de los métodos más apropiados, con el fin de hacer el texto vivo y actual. 

c) Heurística: es la parte de la hermeneútica que descubre los distintos sentidos de la Biblia, sea por los estudios de los investigadores, sea por las enseñanzas del Magisterio.

d) Crítica: es el estudio racional de los textos, cualesquiera sean, para determinar su sentido, las intenciones del autor, el tiempo y circunstancias en que fue escrito, el género literario y la forma estilística. Este estudio crítico se impone también en la interpretación de la Biblia, por estar escrita en lenguaje humano.


2. Diversos sentidos de la Biblia 

a) Sentido literal: no significa interpretar al pie de la letra el texto, sino tratar de buscar el sentido que le dio el autor mismo de ese texto, teniendo en cuenta la intención del autor, el auditorio a quien se dirigía, la situación de su tiempo y el género literario empleado. Este sentido literal requiere del uso de la crítica en sus dos vertientes: literaria e histórica. 

 Primero, crítica literaria: analiza el género literario en que está escrito ese libro de la Biblia.

 Segundo, la crítica histórica: descubre la historia literaria del libro o pasaje bíblico en cuestión, ubicando la época y cultura en que se escribió y así conocer la intención teológica del autor. 

b) Sentido espiritual: supera el conocimiento del autor humano, aunque se apoya en sus escritos. Se desprende no de las palabras sino de las realidades que se ocultan bajo esas palabras. Este sentido espiritual se divide a su vez en: sentido pleno y sentido típico.

Sentido pleno: significa ver ese texto a la luz de la totalidad de la Escritura, a la luz de la Tradición y echando mano de la analogía de la fe. Es un sentido más profundo que el sentido literal. 
1. A la luz de la totalidad de la Escritura significa que ese texto analizado hay que entenderlo en conexión con otros textos de la Sagrada Escritura que lo explicitan o lo profundizan. 
2. A la luz de la tradición significa que no se puede analizar un texto sin tener en cuenta la interpretación de la Tradición viva de la Iglesia, que viene analizando esos textos desde los orígenes. Esta Tradición viva está reflejada, sobre todo, en la doctrina de los Santos Padres de Oriente y Occidente, y en la liturgia 16.
3. La analogía de la fe significa la conexión que tienen las verdades de la fe entre sí. Pongamos un ejemplo:

Isaías 7, 14: “Pues bien, el Señor mismo va a darnos una señal: He aquí que una doncella está en cinta. Y va a dar a luz un hijo. Y le pondrá por nombre Emmanuel”.

Mateo 1, 22-23: “Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel”.
Sentido típico: es leer toda la Biblia en referencia a Cristo, en quien la Escritura tuvo su plenitud. Cristo es el nuevo Adán, el nuevo Abel, el nuevo José, el nuevo Moisés, el Siervo doliente de Isaías, el nuevo Jonás, etc. Cristo viene a ser el modelo y la figura de cuanto está contenido en la Escritura. 

3. Diversos principios y criterios de interpretación católica de la Biblia 

a) Lectura en el espíritu. Hay que leer la Biblia con el mismo Espíritu con que ha sido escrita. Debe ser una lectura espiritual, centrada en Cristo. Debe ser una lectura interiorizada que va transformando interiormente a quien lee la Biblia.

b) La intención del autor. El autor divino es el Espíritu Santo. El autor humano es el instrumento del que Dios se sirvió y a quien inspiró para que dijera solo y todo lo que Dios quería. La constitución Dei Verbum , n.12 dice: “Para descubrir la intención del autor, hay que tener en cuenta, entre otras cosas, los géneros literarios. Pues la verdad se presenta y se enuncia de modo diverso en obras de diversa índole histórica, en libros proféticos o poéticos, o en otros géneros literarios. El intérprete indagará lo que el autor sagrado dice o intenta decir, según su tiempo y cultura, por medio de los géneros literarios propios de su época. Para comprender exactamente lo que el autor propone en sus escritos, hay que tener muy en cuenta el modo de pensar, de expresarse, de narrar que se usaba en tiempo del escritor, y también las expresiones que entonces se usaban en la conversación ordinaria”. 

c) El contenido y la unidad de toda la Biblia. El intérprete o exegeta científico ha de estar capacitado para descomponer y analizar separadamente cada una de las piezas de un libro o de un autor; pero como científico creyente ha de saber también, teniendo a mano los resultados de sus estudios científicos, recomponer las piezas del escrito bíblico y redescubrir en toda su belleza la verdad unitaria del mensaje. ¿Cuál es el contenido de la Escritura? El contenido de la entera Escritura es la salvación, llevado a su plenitud en Cristo y por Cristo. ¿Cuál es la unidad de toda la Escritura? La unidad del tema es la salvación en Jesucristo. Y la unidad de autor: Dios es el autor de los libros sagrados. El Nuevo Testamento dará su sentido último y definitivo al Antiguo. 

d) La Tradición viva de toda la Iglesia. Tradición quiere significar primeramente la Tradición apostólica, en la que y de la que nació el Nuevo Testamento y la Escritura cristiana. Tradición viva, es decir, que progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo. Toda la Iglesia constituye la Tradición viva y por ello toda la Iglesia contribuye a la correcta interpretación de la Escritura: los Padres, los fieles cristianos, lso exegetas, el Magisterio. Éste último goza del carisma de la interpretación auténtica, bajo la guía del mismo Espíritu Santo que inspiró el texto sagrado. La Tradición tiene una función hermenéutica de guía y de norma, porque nos ofrece un horizonte de comprensión. Es como el lecho por el que corre el río de la Palabra de Dios y de su comprensión ininterrumpida. 

e) La analogía de la fe. La analogía de la fe es la conexión coherente de la fe objetiva de la Iglesia, el nexo interno de los misterios entre sí, de que habla el Vaticano I (cfr DS 3016). Por consiguiente, cualquier verdad o expresión de la revelación y de la fe ha de verse a la luz de las otras y en conexión con ellas, para poder entenderla rectamente y que quede abierta a una ulterior y más profunda comprensión.

Otros principios a tener en cuenta, y que están implícitos en los ya mencionados anteriormente:

a) El contexto del fragmento: Hay que tener el cuenta el contexto para interpretar correctamente un texto bíblico. Para ello haremos cuatro círculos concéntricos:
Primer círculo: abarca los versículos anteriores y posteriores al texto.

Segundo círculo: ver el contenido global y el objetivo del libro en el que se encuentra ese texto.

Tercer círculo: tener en cuenta otros escritos del mismo autor.

Cuarto círculo: ver el contenido global y el objetivo de toda la Biblia.

Pongamos un ejemplo: Marcos 4, 10-12

“Y cuando se quedó solo, los que le acompañaban junto con los doce le preguntaron por el significado de las parábolas. Y les decía: A vosotros se os ha trasmitido el misterio del Reino de Dios; en cambio, a los que están fuera todo se les anuncia en parábola, de modo que los que miran miren y no vean, y los que oyen oigan pero no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone”.

Primer círculo: 
- Versículos anteriores: Mc 4, 1-9: Parábola del sembrador. -Versículos posteriores: Mc 4, 13-20: explicación de la parábola

Segundo círculo: el contenido global y objetivo del libro.
- Intención de Marcos: demostrar que Jesús es Hijo de Dios
- Jesús incomprendido y rechazado por los hombres

Tercer círculo: otros escritos del mismo autor.
- San Marcos no tiene otros escritos.

Cuarto círculo: La Biblia en su conjunto.
Contenido: La historia de la Salvación
Objetivos: 
- Dar a conocer al Dios que se revela.
- Conocer al hombre.
- Conocer el plan de Dios para el hombre

b) El estilo del libro: es decir, el género literario o formas de expresión de las que se sirve el autor para expresar su pensamiento.

c) El sentido literal: Tener en cuenta el momento y el lugar en que se escribió.

d) Armonía del sentido literal y el sentido espiritual: 

P.e. Lc 14, 26: “Si alguno viene en pos de mí y no odia a su padre y a su madre y a la esposa y a los hijos y a los hermanos y a las hermanas, hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo”. 

¿Cuál es el sentido literal? Quiere decir simplemente que en el orden de los valores, Jesús ocupa el primer lugar, aún frente a los padres.

¿Cuál es el sentido espiritual? Amarás al Señor tu Dios con todo tu ser. Todo lo humano queda en segundo término, tratándose de Dios. 

P.e. Mt 18, 6: “Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen al cuello una piedra de molino, de las mueve el asno, y lo arrojen al fondo del mar”. 

¿Cuál es el sentido literal? Máxima severidad para los que corrompen a la niñez y juventud, en doctrina o conducta. Escándalo es literalmente todo lo que hace tropezar a los que creen, matando su fe o deformándola. 

¿Cuál es el sentido espiritual? Poner todos los medios para evitar el escándalo, especialmente con los niños, porque grave es el escándalo dado por aquellos que tienen responsabilidad en la formación de otros. 

P.e. Mt 18, 8-9: “Si tu mano o pie te escandaliza, córtalo y arrójalo lejos de ti. Más vale entrar en la vida manco o cojo, que ser arrojado al fuego eterno con las dos manos o los dos pies”. 

¿Cuál es el sentido literal? Debemos renunciar a todo, para evitar la ocasión de pecado. San Pablo enseña a dejar aún lo lícito, cuando puede escandalizar a un ignorante (cf. 1 Cor 8, 9ss).

¿Cuál es el sentido espiritual? Obrar siempre correctamente para que nuestro ejemplo acerque y no aleje a otros de Dios, de Cristo, de la Iglesia. 

Hay otros muchos textos bíblicos para sacar el sentido, por ejemplo:

Interpretar en su sentido literal y en su sentido espiritual este texto de san Mateo 18, 9: “Si tu ojo te escandaliza, córtatelo”. 

O este texto de Mateo 19, 12: “Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, los hay que fueron hechos eunucos por los hombres y los hay que a sí mismos se hicieron tales por el reino de Dios. ¡El que se sea capaz de hacer esto que lo haga!”. 

O el siguiente: Mateo 5, 39-41: “Pero yo os digo que no hagáis frente al que os ataca. Al contrario, al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra; al que te quiera llevar a juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; al que te obligue a ir con él un kilómetro, vete con él dos”. 

Hay un texto difícil: Mateo 5, 32: “Pero yo os digo que todo el que se separe de su mujer, excepto en caso de concubinato, la expone a cometer adulterio, y el que se casa con una mujer divorciada comete adulterio”.Cristo afirma la indisolubilidad del matrimonio. El inciso aparentemente exceptivo del v. 32, que sólo consigna Mateo, delo que se deduce que responde a la situación peculiar de la iglesia a la que se dirige Mateo, compuesta de cristianos venidos del judaísmo y de la gentilidad, se refiere a matrimonios nulos por haber sido contraídos en grados de parentesco prohibidos por la ley (cf. Lev 18) y que los judíos habían permitido a sus prosélitos. Es el significado de “porneia” en la literatura rabínica.

También se podría reflexionar este texto de Pío XII: “Así como Cristo se hizo semejante al hombre, menos en el pecado, así las palabras de Dios expresadas en lenguaje humano, se han hecho en todo semejantes al modo de hablar humano, menos en el error” (Pío XII, en su encíclia “Divino Afflante Spiritu”). 


e) El sentido de determinadas palabras: es clásica la palabra “hermanos de Jesús”. Algunos protestantes aprovechan esta palabra para negar la virginidad de María. No saben que el término “hermano” abarca también a primos y parientes cercanos. 


f) Objetividad de juicio: al interpretar un texto bíblico, no olvidemos el influjo de nuestras actitudes personales, positivas o negativas, sobre la lectura del texto. Debemos dejar a un lado las actitudes negativas y aprovechar las positivas para lograr el mayor fruto. Algunas actitudes negativas son: actitud crítica, apertura excesiva, superficialidad, rigorismo, desconfianza. Lo más importante es leer la Biblia con mucha humildad y apertura de corazón, y con mucha docilidad a la enseñanza del Magisterio de la Iglesia, única garantía de que no haremos decir a la Biblia lo que nos conviene.

Estos principios no son fórmulas mágicas para abrir la combinación de una caja complicada. Son pistas de apoyo para entresacar el mensaje de Dios en la Biblia. Lo más importante es la fe: creo que Dios es el autor de la Escritura; creo que el Espíritu Santo ha inspirado a los autores sagrados; creo que el Espíritu Santo asiste al Magisterio para la auténtica interpretación de la Sagrada Escritura, creo que la Tradición contribuye a la recta interpretación de la Escritura, creo que los fieles cristianos, con su vida guiada por la fe, constituyen también la tradición viva. Sin fe, no se entenderá nunca la Biblia en toda su profundidad. 


4. La Biblia y la Iglesia

Dios no entregó su Palabra al individuo, sino a una comunidad, a su Pueblo; y ese Pueblo, hoy, no es otro que la Iglesia.

Por otra parte, Dios tiene que querer de manera eficaz que su Verdad llegue íntegra a los hombres. Para llevar a cabo esto, ha confiado a su Iglesia la misión de transmitir su Palabra salvadora a todos los hombres, a fin de que participen de la vida divina.

De esta misión o deber sagrado, nace el derecho que la Iglesia tiene de proclamar la divina Palabra. Ella, la Iglesia, es la depositaria y la guardiana del tesoro sagrado de la Revelación y la única intérprete auténtica de la Biblia, siendo infalible en sus interpretaciones doctrinales sobre las cuestiones concernientes a la fe y a las costumbres. A este ejercicio divino y permanente de la enseñanza de la Iglesia se le llama “magisterio vivo”.

Según esto, debe afirmarse que fuera de la Iglesia no se puede alcanzar el pleno conocimiento de la Palabra de Dios. 

En este sentido ha reaccionado siempre la Iglesia en sus enseñanza ordinaria y en sus controversias contra los que desde el siglo II atacan la fe tradicional en nombre de la letra escrita. La predicación apostólica, expuesta de un modo especial en los libros inspirados, debía conservarse hasta el fin de los tiempos por una sucesión continua. De ahí que los apóstoles, comunicando lo que ellos mismos han recibido, amonestan a los fieles que conserven las tradiciones que han aprendido de palabra o por escrito, y que sigan combatiendo por la fe que se les ha dado una vez para siempre.

Esta tradición, que deriva de los apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las meditan en su corazón, ya por la percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad. Es decir, la Iglesia, en el decurso de los siglos, tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina, hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios.

Así, pues, la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque brotando ambas de la misma fuente se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin, ya que la Sagrada Escritura es la Palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo; y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los apóstoles la Palabra de Dios a ellos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo para que, con la luz del espíritu de la verdad, la guarden fielmente, la expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue que la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas –que están todas ellas implícitas en la Escritura-. Por eso se han de recibir y venerar ambas con un mismo espíritu de piedad. 

La Sagrada Tradición, pues, y la Sagrada Escritura, constituyen un solo depósito sagrado de la Palabra de Dios, confiado a la Iglesia. Fiel a este depósito, todo el pueblo santo unido a sus pastores en la doctrina de los apóstoles y en la comunión, persevera constante en la fracción del pan y en la oración, de suerte que prelados y fieles colaboren estrechamente en conservar, ejercer y profesar la fe recibida. 

Pero el oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios escrita o transmitida, como ya hemos dicho, ha sido confiado únicamente al magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en nombre de Jesucristo. 

Desde los comienzos de la historia de la Iglesia, algunos se sirvieron de falsas interpretaciones de textos bíblicos para apoyar sus errores. El mal se acentuó con la reforma protestante que proclamaba, por medio del libre examen, la interpretación personal de la Sagrada Escritura. Así se explica que los Papas Pío IV (1559-1565), Clemente VIII (1592-1605) tomasen serias medidas, no para prohibir a los fieles la lectura de la Biblia, sino para limitarla. Pasado el grave peligro, las normas de la Iglesia se suavizaron y la cristiandad entera se inundó de nuevo de nuevas versiones y ediciones bíblicas bajo la aprobación de los obispos.

Es vana, por tanto, la tentativa de enfrentar a la Iglesia con la Biblia. La Biblia sólo se comprende rectamente dentro de la Iglesia, pues –conviene repetirlo- Dios no entregó su Palabra al individuo, sino a la comunidad, y es natural que esta comunidad –la Iglesia, fundada por Jesucristo sobre san Pedro y asistida por el Espíritu Santo- sea la única llamada a interpretarla. 


5. Interpretaciones protestantes de la Biblia 

¿Por qué los protestantes predican algunas verdades diferentes a la Iglesia católica, si la Biblia es la misma para todos?

Los protestantes tienen la Biblia como única fuente de Revelación, y además, interpretada por cada uno a su manera. No aceptan ni la Tradición ni el Magisterio de la Iglesia. 

A este principio protestante contestamos:
1   2   3   4   5   6

similar:

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconSegunda tradiciòn para el propósito de nuestro grupo, sólo existe...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconImpacto de los jóvenes cristianos en el mundo actual
«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él» (1 Jn 2: 15). «¿No...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconLos remedios de la abuela
«saber vivir», en el sentido más literal del término. Y en el más noble también, ya que me enseñó una auténtica ética, muy distinta...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconEl propósito de este trabajo de investigación es estudiar la historia...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconLos remedios para su salud jean Michel Pedrazzani
«saber vivir», en el sentido más literal del término. Y en el más noble también, ya que me enseñó una auténtica ética, muy distinta...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconQueridos amigos: el tema del poema de hoy es un mensaje de no a la...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconLlegando al fin del mundo
«¡Dios, la realidad no existe!» Sin duda prefiero esta ingenua inmersión en la película a las interpretaciones intelectualoides y...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconEl derecho de autor existe desde la antigüedad, pero no como tal...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconEstudiar y analizar las diferentes figuras que se forman mediante...

Estudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: “Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado”. ¡No es iconResumen: De mucho interés resultan las investigaciones pedagógicas...






© 2015
contactos
l.exam-10.com