El que ama su vida, la pierde; y el que renuncia su vida en este mundo la guardará para la vida eterna (Jn 12, 25)






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Id y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. ) Mt 28, 19)

28.- EL DON DEL ESPIRITU



Te bendecimos Padre, por el don del Espíritu que, por tu Hijo, haces al mundo.

Te bendecimos por Jesucristo, lo mejor de nuestro mundo, el hombre de Espíritu por excelencia: evangelizando a los pobres, ayudando y fortaleciendo a todos... hasta que, resucitado, comunicó a su Iglesia y a los que buscaban con sincero corazón, ese mismo Espíritu...
Que el mismo Espíritu nos dé fuerzas para luchar por la verdad, la justicia y el amor; luz para comprender a todos, ayuda para servir, generosidad para amar, paciencia para esperar.
Padre, que tu Espíritu de amor nos traiga la unidad a nuestra Iglesia.

Haznos sensibles a la acción del Espíritu en el mundo y en la historia de los hombres.
Ayúdanos a descubrirla en la ciencia, en la cultura, en el trabajo, en la técnica, en todo aquello en que el hombre y el Espíritu preparan conjuntamente: el alumbramiento de los nuevos cielos y la nueva tierra.

para que todo el que crea tenga por Él vida eterna (Jn 3,15)

29.- ¡OH ESPIRITU SANTO...!



Oh Espíritu Santo, unción y sello del hombre interior: Tú te haces fuente de vida y santidad en nosotros y realizas maravillas en quienes se confían a ti.

Sé tú el Dios de nuestra interioridad; ilumina nuestra mente con tu claridad y prende en nuestro corazón el fuego de Pentecostés; santifica nuestro cuerpo, alma y espíritu, para que brille tu poder obrando maravillas en tu Iglesia.
Dulce huésped de nuestras almas, aviva en nosotros el deseo y la necesidad de un diálogo personal contigo, que mantenga siempre vivo el espíritu de nuestra vocación. No permitas que te extingamos o te contristemos con nuestras infidelidades, tibiezas o resistencias.
Danos tu don de sabiduría, que nos lleve a contemplar y saborear la Palabra del Padre, para poder anunciar a los demás nuestra experiencia de Cristo.
Danos tu don de entendimiento, para conocer los puntos débiles de nuestra vida.
Danos tu don de piedad, que despierte en nosotros tus gemidos inefables haciéndonos suspirar: Abba, Padre.
Danos tu don de fortaleza, para velar y luchar, con entera fidelidad, allí donde nos sentimos más vulnerables.
Danos el carisma de discernimiento de los espíritus, para seguir sólo y siempre tus inspiraciones.
Destierra de nuestro corazón la tibieza y la desolación espiritual; la disensión, la inclinación a las cosas terrenas y el sofocante sentimiento de estar lejos de ti.

Haz que no disociemos nunca nuestra actividad apostólica y nuestro compromiso religioso.
Convierte cada instante de nuestra vida en una liturgia viva y una alabanza de gloria al Padre, al Hijo y a Ti, Espíritu Santo, que eres uno con ellos. Amén.
Esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, único Dios verdadero (Jn 17,3)

30.- PRECES AL ESPIRITU SANTO



- Espíritu que gobiernas la Iglesia,

*Ven a renovar la faz de la tierra.
- Espíritu que llenas el universo,

*Derrama tus luces en nuestras inteligencias.
- Espíritu de adopción de los hijos de Dios,

*Abrásanos en el fuego de tu amor.
- Espíritu Santo,

*Graba tu ley en nuestros corazones.
- Espíritu Santo,

*Ábrenos el tesoro de tus gracias.
- Espíritu Santo,

*Enséñanos a orar como se debe.
- Espíritu Santo,

*Ilumínanos con tus inspiraciones celestiales.

- Espíritu Santo,

*Condúcenos por el camino de la salvación.
- Espíritu Santo,

*Condúcenos por el camino del bien.

- Espíritu Santo,

*Haz que perseveremos en la justicia.
- Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles,

*Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
ORACION, Oh Dios omnipotente y misericordioso, te rogamos nos ayudes a vivir siempre abiertas al don del Espíritu Santo, para que en todo momento cumplamos tu Voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Yo rogaré al Padre, y Él os dará otro Defensor, para que esté con vosotros siempre (Jn 14,16).

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