Disputas y debates en torno a un poema






descargar 51.4 Kb.
títuloDisputas y debates en torno a un poema
fecha de publicación05.06.2015
tamaño51.4 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Historia > Documentos
LOS EVOCADORES

Disputas y debates en torno a un poema:

la Argentina de Barco Centenera

Silvia Tieffemberg

En las conclusiones del libro La Argentina. Nueva visión de un poema dice Emy Aragón Barra:

El poema Argentina y conquista del Río de la Plata del Arcediano Martín del Barco Centenera, ha sido injustamente olvidado, o más aún, injustamente juzgado por los historiadores y críticos de la literatura hispanoamericana.1

El tono polémico del fragmento, que pertenece a un estudio publicado en 1990, no constituye una excepción en la crítica sobre Centenera. Publicada en Lisboa en 1602, la Argentina y conquista del Río de la Plata, se reedita en siete oportunidades a lo largo de cuatro siglos y desde 1633 -pocos años después de la aparición de la editio princeps, sus 1340 octavas reales sirvieron como fuente -expresa o calladamente- para diversos trabajos historiográficos y fueron defendidas con pasión por algunos y denostadas con la misma pasión por otros. Si para Enrique de Gandía Centenera es "el poeta máximo de nuestra conquista" para Rómulo Carbia "se redujo a balbucear un poema de tema histórico".

Del abundante material que ofrecen los trabajos críticos sobre la obra del arcediano,2 he focalizado esta exposición sobre el estudio que realiza Ricardo Rojas de la Argentina en su Historia de la literatura argentina, que comienza a publicarse en la segunda década del siglo XX.

En la época -explica Ángel Rama-3 asistimos a la eclosión de las primeras historias literarias (...) que diseñan urdimbres donde se reúne y organiza un material heteróclito, articulando sus diversos componentes para que obedezcan a un plan previamente asignado.

Asi, Rojas anuncia en el Prefacio a la primera edición de 1917 que su trabajo va a superar a los precedentes que sólo aportaban datos biográficos o bibliográficos, pues su Historia... es un sistema estético que estructura los datos dispersos. Las palabras claves que dan sentido a este prólogo remiten a la idea de un orden que no se acaba en sí mismo sino que materializa el constructo preexistente en la mente del letrado. "Tenemos archivos" dirá Rojas, "pero no tenemos catálogos" (v. I, 22)4 y, si la diferencia entre ambos términos puede parecer ínfima en un lectura rápida, evidentemente en el segundo está presente el logos, no solamente palabra, sino también idea, razón, fundamento. En consecuencia, "no es el caudal de mis noticias, viejas o nuevas, la parte más sólida de esta obra", continúa Rojas, "sino el sistema de ideas" (v. I,22), y ya en el prólogo al tomo II, denominado "Los coloniales", donde se encuentra el trabajo sobre Centenera, la postura se reafirma

(...) creo haber juntado aquí todo lo esencial de la bibliografía colonial rioplatense, y haberlo clasificado de acuerdo con un plan que estimo sólidamente fundado, (...). (v. III, 11)

para concluir

La crítica ilustrada dirá si, en los documentos que aquí gloso y ordeno, (...) supe descubrir las verdaderas capas de nuestra cultura colonial, y la ley de su oscuro desenvolvimiento[v. III, 13).

De esta manera, el nacimiento de nuestra historia literaria -y sin dudas el de todas las literaturas latinoamericanas-, fue también, parafraseando a Ángel Rama, "un parto de la inteligencia".

Si el logos en la obra de Rojas fue el sistema estético que diera cuenta de la evolución de la cultura en el Plata, el télos, el fin último, fue la concreción del proyecto nacionalista. El debate que tiene lugar en 1913 a través de la revista Nosotros -como ponen de manifiesto Sarlo-Altamirano-5: sobre el carácter épicodel Martín Fierro deja en claro que, en el horizonte ideológico de la época, la relación epopeya popular/nacionalidad era indisoluble. Rojas se aplicará, entonces, a la "invención"6 de una tradición literaria nacional que permitiría afirmar "una identidad nacional cuyos títulos de legitimidad se encontraban en el pasado (ahí estaba la epopeya para testificarlo), pero que proyectaba sobre el presente su significado".7

Ardua y pesarosa tarea parece haber significado para el autor de nuestra primera historia literaria incluir el extenso poema de Centenera en la retícula que manifestaba su sistema estético.

Vinieron los conquistadores, se lamenta Rojas, entre lluvias de rayos, por la mar infecunda, más grande que la de Homero, y penetraron entre lluvias de flechas, por el río paterno, más grande que el de Virgilio... ¡Lástima fue que no alentara entre ellos quien escribiese Eneida u Odisea digna de aquella enorme realidad! (t. II, 132-133).

Rojas va en busca de una epopeya que no encuentra, intenta catalogar y la realidad textual no se lo permite porque la Argentina y conquista del Río de la Plata es, desde la perspectiva actual, un texto que pertenece a dos formaciones discursivas diferentes: la literaria y la historiográfica y, en consecuencia, no puede clasificarse bajo la égida de ninguno de los géneros discursivos canónicos.

El contexto discursivo de producción del siglo XVI le ofrecía a Centenera el molde de la épica definitivamente impuesto por Ercilla desde 1569, fecha en que se publica La Araucana, primera epopeya de tema americano. El impresionante éxito editorial de la obra -cuatro ediciones en nueve años- trajo como consecuencia el auge de la epopeya ambientada en América y Centenera no fue ajeno a este influjo. De hecho, conocía al autor del poema de Arauco, a quien nombra como Arzila en el canto XXIV de su obra y deliberadamente lo imita en algunos pasajes. Además, su obra responde al género épico en algunos lineamientos: se trata de un poema narrativo de tema histórico, que describe guerras de expansión desarrolladas por algunos jefes españoles, escrito en octava heorica, nombrado a la manera de la epopeya clásica (la Argentina, como la Odisea, la Eneida), dividido en cantos. Sin embargo, existe una característica fundamental en cuanto a este género. Debe tratarse de un poema nacional que exalte en la figura del héroe valores considerados trascendentes. Esta característica no se encuentra en las estructuras discursivas del poema; veamos para corroborarlo algunos pasajes que describen el rol desempeñado por tres jefes españoles.

Pedro de Mendoza, comandante de la expedición que funda inicialmente la ciudad de Buenos Aires, es presentado como un gran guerrero pero ávido de riquezas y vanidoso: su objetivo, tras haber obtenido pingües ganancias en Italia, parece consistir en alcanzar la gloria de la fama en la conquista americana. Lejos de ser descripto con características heroicas, el adelantado, que muere de regreso a España, desaparece de la escena sin haber protagonizado ningún encuentro bélico y las últimas palabras que el autor le dedica hacen referencia a su codicia, no a sus hazañas:

así, no gozó bien su linaje

el tesoro que en Roma hubo pillado (III, 23, 5-6).8

Juan Ortiz de Zarate, al frente de la expedición que arribó a la región del Plata en 1573, trayendo entre sus huestes al arcediano Centenera, no corre mejor suerte que Mendoza:

ensáyase el metal y plata fina

se saca, que movió a los codiciosos,

y entre ellos Joan Ortiz pica pensando

ganar honra y dineros gobernando (VI, 19, 5-8).

Más aún, en el canto XI se cuenta cómo los charrúas hacen fácil presa de un grupo de cristianos que han salido a buscar comida, casi totalmente desguarnecidos, pues las pocas armas que llevan están inutilizadas por falta de uso.

(Juan Ortiz) vencido de sus vanas pretensiones,

no tiene los soldados guarnecidos,

las armas les quitó y en ocasiones

las vuelve, (...) que no son ya de provecho,

que el moho y el orín las ha deshecho (10, 2-8).

Garay -nombrado en numerosas ocasiones como "el capitán", tal vez el único jefe español que se muestra dirigiendo una acción bélica- es descripto como un gobernante despiadado:

y con una soberbia cruel, maligna,

encumbra su negocio hasta el techo,

y ¡pobre del que él hiere con su mano,

que no hay pollo a quien hiera así el milano!' (XIX, 63, 5-8).

Lo que quiero extraer de este breve análisis es que los "héroes" de la Argentina no luchan por valores trascendentes, sino por sus propias ambiciones: son intemperantes, lujuriosos y ávidos de beneficios pecuniarios. Me interesa, también, para reforzar esta idea, analizar algunas situaciones bélicas que presenta el poema. En primer lugar, si hablamos de "situaciones bélicas", esto implica, necesariamente, bandos enfrentados y, atendiendo al título del poema -Argentina y conquista del Río de la Plata- el bando opuesto al de los españoles debe estar conformado por las tribus vernáculas rioplatenses, sin embargo, en la percepción de Centenera, ¿son los indígenas, realmente, los enemigos de los españoles en el Río de la Plata?

El canto en que se describe la fundación de la primera Buenos Aires se denomina "Canto IIII en que se trata de la más cruda hambre que se ha visto entre cristianos, la cual padecieron los de don Pedro de Mendoza en Buenos Aires y cómo se pobló el Argentino". Notemos que el verbo usado no es conquistar, como en el título del poema, sino poblar, y este no presupone necesariamente acciones bélicas. Los dos enfrentamientos narrados en el canto se producen entre españoles: el asesinato de Osorio, urdido por Salazar, y la derrota de Ayolas -al frente de la expedición después de la muerte de Mendoza- y su gente, perpetrada también por Salazar con ayuda de los indígenas.

La entrada en escena de estos últimos inaugura el panorama de una situación que se repetirá a lo largo de toda la obra: los bandos contendientes fluctúan constantemente, siendo frecuentes las alianzas entre españoles e indígenas. Por ejemplo, llegado Salazar al Paraguay, se encuentra con el belicoso jefe caribe Yanduazubí, pero "Aqueste fue en favor de los cristianos" (IIII, 35,1); más tarde, Yanduazubí y su primo Lambaré dirán a Salazar:

ayuda te daremos como a hermano,

a ti y a todo nombre de cristiano (IIII, 37, 7-8).

y materializarán el asesinato de Ayolas.

La segunda fundación de la ciudad, narrada en el canto XXI, presenta características similares: se la anuncia brevemente en el subtitulado mediante el verbo poblar, la reacción indígena por esta nueva incursión española se traduce en un fugaz enfrentamiento relatado en tres octavas sucesivas y el cuerpo temático central -las cuarenta octavas restantes- está ocupado por la narración de la rebelión santafecina de los mestizos contra Garay, dirigida primero y abortada después por Cristóbal de Arévalo.

El rol del indígena difícilmente pueda enmarcarse en el del otro/enemigo sino que parece más bien consistir en ser mercader o mediador para la obtención de alimentos.

Cuando la armada de Ortiz de Zarate toca tierra rioplatense no «olamente no se encuentra con indios belicosos sino que

descubren unas gentes congregadas

de nación guaraní, que recibieron

a los nuestros muy bien y les sirvieron (VIII, 28,6-8).

Este primer encuentro de los expedicionarios con las llamadas "belicosísimas gentes" por Centenera en su prólogo, se resuelve en un simple intercambio, puesto que los aborígenes

(...) con ellos se metieron

en la barca, con flechas muy crecidas,

y en trueco de rescates las vendieron (VIII, 29,2-4).

En el canto siguiente, a más de no presentar ningún encuentro bélico, se muestra a la armada zaratina a tal punto hambrienta que necesita ser alimentada por los indígenas:

los indios salen presto a recebillos

y danles de comer a dos carrilIos (IX, 8, 7-8).

En suma, así como en la Argentina no hay personajes que desempeñen el rol del héroe, tampoco existen enfrentamientos bélicos de magnitud ni jefes que lleven adelante tácticas militares. La conquista rioplatense no se percibe en la obra como una acción coherente y homogénea del imperio sino como una lucha por el poder entre los mismos españoles, en una inmensa tierra de nadie, donde el objetivo es sobrevivir y el indio actúa como comerciante porque el verdadero enemigo es el hambre.

El punto central estriba, creo, en que los personajes españoles de la Argentina, sus parlamentos y las situaciones que protagonizan no responden a los cánones de la épica, sino a los de la historiografía.

Es interesante destacar, por último, cómo resuelve el propio Centenera el problema de las dos formaciones discursivas, en uno de los últimos cantos del poema:

el caso diré yo, sin fictiones

será, que aunque mi musa en verso canta,

escribo la verdad de lo que he oído

y visto por mis ojos y servido (XXV, 12, 5-8).

bifurcando el sujeto de la narración en un yo poético ("mi musa") que canta en verso -y responde a lo literario- y un yo empírico que escribe la verdad, "sin fictiones" y, en consecuencia, responde a lo historiografía.

Desvanecida, entonces, la ilusión de un poema épico que cantara las hazañas de la conquista rioplatense, el afán clasificatorio de Rojas propone mutilar la obra de Centenera:

Suprimidas ése y otros cantos análogos, se salvaría la unidad, si no del argumento épico, que tal cosa no existe, al menos la del ambiente histórico y geográfico de la conquista argentina, (...) (v. III, 147).

Sin embargo, como nuevas lecturas crean nuevos textos, la Argentina y conquista del Río de la Plata, "título inmortal de una obra muerta" para Ricardo Rojas, hoy, liberada de la imposición de servir a un proyecto que, simplemente le fue ajeno, nos habla desde sus octavas prosaicas y mal medidas, de hambres, angustias, miedos y fracasos, en definitiva, de una empresa de hombres, no de héroes.


 Instituto de Literatura Hispanoamericana, Facultad de Filosofía y Letras, UBA.

1 Emi Beatriz Aragón Barra, La Argentina. Nueva visión de un poema, Buenos Aires, Plus Ultra, 1990. p. 279.

2 Enrique Anderson Imbert, Historia de la literatura hispanoamericana, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, (1954) 1988,1.1; Pedro de Angelis, La Argentina o la conquista deI Río de la Plata. Poema histórico por el arcediano don Martín del Barco Centenera en Colección de obras y documentos relativos a la historia antigua y moderna de las Provincias del Río de la Plata, ilustrado con notas y disertaciones por (…), Buenos Aires, Imprenta del Estado, 1836, t. II; Orestes Araujo, Historia de los Charrúas y demás tribus indígenas del Uruguay por (...), Montevideo, José María Serrano, 1911; Félix Azara, Descripción e historia delParaguay y del Río de la Plata, Buenos Aires, Bajel, 1943; Julio Caillet-Bois, "La Argentina de Martín del Barco Centenera" en Historia de la literatura argentina dirigida por Rafael Alberto Arrieta, Buenos Aires, Peuser, 1958,1.1; Bernardo Canal Feijoo, "El poema La Argentina" en Historia de la literatura argentina I. Desde la Colonia hasta el Romanticismo, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1980-1986; Rómulo Carbia, Historia crítica de la historiografía argentina, La Plata, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, 1945; Enrique de Gandía, "Vida de Martín Barco de Centenera" en Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, 4-5, IV, 1945; José Guevara, Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán escrita por el p. (...), Buenos Aires, Ostwald, 1882; Juan María Gutiérrez, "Estudio sobre la Argentina y conquista del Río de la Plata y sobre su autor don Martín del Barco Centenera" en La Argentina. Poema histórico, reimpresión facsimilar de la primera edición, Buenos Aires, Peuser, (1873) 1912; Ioanne de Laet Antverp, Novus Orbis seu Descriptionis Indias Occidentalis, Authore (...) Ludg. Batav apud Elzevirios, A* 1633, liber decimus quartus; Antonio Larrouy, Los orígenes de Buenos Aires, 1536-1580, Buenos Aires, Lajouane, 1905; Pedro Lozano, Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán escrita por el p. (...), Buenos Aires, Imprenta Popular, 1873; José Toribio Medina, Biblioteca Hispanoamericana (1493-1810) por (...) Santiago de Chile, impreso y grabado en casa del autor, 1900, 1.11; Marcelino Menéndez y Pelayo, Historia de la poesía argentina, Buenos Aires, Institución Cultural Española, (1893) 1943; Carlos Navarro Lamarca, "Notas Biográficas y Bibliográficas" en Argentina y conquista del Río de la Plata con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y Estado del Brasil por el arcediano D. Martín del Barco Centenera, facsímil de la primera edición, Buenos Aires, Estrada, 1912; Enrique Peña, "Apuntes bio-bibliográficos" en La Argentina. Poema histórico, reimpresión facsimilar de la primera edición, Buenos Aires, Peuser, 1912; Juan Faustino Sallaberry, Los Charrúas y Santa Fe, Montevideo, Gómez y Cía, 1920; Natalia Sogni Colombo, Argentina, Poema del arcediano Martín del Barco Centenera. Ensayo crítico-biográfico, Buenos Aires, La Facultad, 1943.

3 Ángel Rama, La ciudad letrada, Hannover, Ediciones del Norte, 1984.

4 Todas las referencias a la obra de Ricardo Rojas han sido extraídas de Historia de la literatura Argentina. Ensayo filosófico sobre la evolución de la cultura en el Piara, Buenos Aires, Guillermo Kraft, v. I y v.II "Los gauchescos". 1917; v. III y v. IV "Los coloniales", 1918; v. V y v. VI "Los proscriptos"; v. VII y v. VIII "Los modernos" y v. IX, índice general de nombres, 1957. Los números entre paréntesis indican tomo y paginación.


5 Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo, "La Argentina del Centenario: campo intelectual, vida literaria y temas ideológicos" en Ensayos argentinos. De Sarmiento a la Vanguardia, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1983, p. 99.

6 Véase al respecto, Eric Hobsbawm, "Inventig traditions" en The invention of tradition, New York, Cambridge University Press, 1983, edited by Eric Hobsbawm y Terence Rartger.

7 Carlos Altamirano, "La fundación de la literatura argentina" en Carlos Altamirano, Beatriz Sarlo, ob. cit., p. 111.


8 Todas las citas sobre el poema se han extraído de Martín del Barco Centenera: La Argentina. Poema histórico, reimpresión facsimilar de la primera edición, Buenos Aires, Peuser, (1602) 1912. Se han modernizado ortografía y puntuación. Los números entre paréntesis indican el número de canto, número de estrofa, número de verso.


Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Disputas y debates en torno a un poema iconResumen: La crítica epistemológica de nuestro siglo ha consumido...

Disputas y debates en torno a un poema iconDebates en la cultura argentina

Disputas y debates en torno a un poema iconCategorías y debates de la historia cultural

Disputas y debates en torno a un poema iconProblemas Sociales Argentinos. Debates pendientes

Disputas y debates en torno a un poema iconEn cierta ocasión fui interrogado acerca de las disputas que nosotros,...

Disputas y debates en torno a un poema iconLos dictámenes se encuentra en resguardo de la unidad del diario de los debates

Disputas y debates en torno a un poema iconPropósito: Escribe un poema en forma de diamante. El poema te describe a ti. ¿Cómo?

Disputas y debates en torno a un poema iconPoema al proyecto el poema llanero, oralidad, creatividad, lectura...

Disputas y debates en torno a un poema icon¿Un poema? ¿Diferentes poemas? Creo que un poema. Decide lector

Disputas y debates en torno a un poema iconEl caligrama es un poema, frase o palabra cuyo propósito es formar...






© 2015
contactos
l.exam-10.com