Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la






descargar 75.51 Kb.
títuloEsta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la
página1/2
fecha de publicación15.04.2016
tamaño75.51 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Finanzas > Documentos
  1   2
SOBRE HABLA POPULAR IV
Raimundo Escribano
Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la diferencia respecto a entregas anteriores de que incluye una serie de términos del habla entre la población joven de nuestro tiempo. Aquí se abrazan, por tanto, arcaísmos y neologismos, vulgarismos con vocablos de reciente creación, surgidos en muchos casos de los avances de la técnica. Aquí convergen casticismos con antífrasis o litotes de significado contrario (por ej. la expresión “a buenas horas” significa que es demasiado tarde). Aquí se hallarán dilogías y también elipsis con el consiguiente ahorro de letras o sílabas que no resultan imprescindibles para entender el sentido de la frase; por ej. “ojos que no ven…”

Siguen vigentes las anotaciones de entregas anteriores sobre la caída de la d final de palabra que se da en algunas zonas; p.ej. virtú, libertá y sobre la pérdida de la d intervocálica en participios verbales, adjetivos y determinados sustantivos; p.ej. cansao, rendío, candao, mercao;

Una parte del presente trabajo está integrada por un habla -no hablemos de su grafía- que está irrumpiendo con fuerza en los ámbitos lingüísticos y aun literarios del país, aupados por unos medios de comunicación en permanente evolución. De esta particular forma de hablar se hacen eco de manera principalísima los jóvenes creando o modificando los términos a su antojo. Sirvan de muestra los mensajes que se cruzan desde sus móviles-whatsApps los llaman- en los que la lengua sufre un maltrato permanente.

Se incluyen, asimismo vocablos surgidos en el habla de gentes marginales aunque el ámbito en que se producen no sea necesariamente el de la delincuencia.

También figuran en el presente trabajo algunos términos de rabiosa actualidad por su referencia al mundo de la economía; es el caso de afro, activo financiero con retención en origen o el adjetivo preferentes, hoy convertido en sustantivo, como títulos financieros con rentabilidad vinculada a los resultados de las empresas.

Aclarar, asimismo, que las palabras, giros y expresiones que aquí figuran mantienen un único orden alfabético, con independencia de que pertenezcan al argot juvenil, jerga marginal o puedan remitir al mundo literario, artístico o financiero. Todas y cada una de las que aquí se incluyen forman parte de la lengua como sistema de comunicación mediante sonidos tal y como Ferdinand de Saussure distingue claramente en su Curso de Lingüística General que, pese al tiempo transcurrido desde su publicación –en 1916 se cumplirán cien años, en modo alguno ha perdido vigencia o actualidad. Y si desde siempre el habla popular y aun semiculta han maltratado a la lengua, en los tiempos que corren tal hecho está siendo incrementado incluso por la prensa escrita. Pero es en los e-mails, en los que ya sea por la limitación del número de caracteres de que se dispone para la transmisión del mensaje o por considerarse entendible por el receptor, los apócopes, aliteraciones, fallos sintácticos y disparates ortográficos están a la orden del día.

Finalmente destacar que el presente es un trabajo incompleto a todas luces por cuanto ni siquiera los grandes tratados sobre temas lingüísticos pueden abarcar la totalidad de vocablos, giros, expresiones e intención de cada término, con independencia de que las nuevas tecnologías y los avances científicos vienen generando un nuevo lenguaje que avanza a pasos agigantados.

Á usté (¡váyase usted!); abajo, venirse (sufrir una depresión); abarcas o albarcas (calzado de los pastores y labradores; la suela es un trozo de rueda de caucho); abarrunto (ataque de ira o rabia); abocicar (acercar la boca a algo; p.ej. para beber); aborruñao (hecho un ovillo); abotargao (hinchado y a veces rojo el rostro por congestión); abrazafarolas (aprovechado); abrir, el tiempo ( mejorar; p.ej. hacia la primavera); aburrir (quedarse algo en lugar alto, inalcanzable; p.ej, la pelota en un tejado); abutragao (gordo en demasía y torpe de movimientos); acachar (por agachar; generalmente, la cabeza; también doblar el cuerpo hacia delante); acampapedo (acampada juvenil con abundante consumo de alcohol); acarajotao (atontado, distraído); acelerarse (ponerse nervioso); achatarrarse (envejecer); ácido (genéricamente, droga); acipámpano (atontado, bobo); ad lib (moda cómoda y personal); adormiscao (adormecido, a medio dormir); afro (activo financiero con retención en origen); agonías (persona tacaña, que gasta poco); agoril (lugar seguro y oculto); aguate (cualquier guiso excesivamente aguado); agüelo (forma vulgar de abuelo); agüevar (dar forma ovalada a algo); aína (casi no, por poco); aire, dar un (quedarse lelo); airea (viento de cierta intensidad); ajenas (cochuras en algunos hornos, por turno, de pan o dulces caseros); ajo tomate (especie de ensalada manchega con tomates secos, aceite y sal); ajoaceite o ajoatao (salsa manchega similar al alioli con huevo, ajo, aceite y sal); alante (delante, en la parte delantera); albañal (recipiente con agua usado en alfarería); alcagüeta (por alcahueta, mujer enredadora y chismosa; también en algunas zonas de La Mancha hasta hace pocos años, cacahuete); alcahueta (en el teatro, bastidor para aforar los laterales próximos al proscenio); alerones (axilas, sobacos); alforjas (bolsas sobre el lomo de las caballerías para transportar cosas, generalmente el hato para el campo); alipiciar (limpiar ligeramente y colocar las cosas en su sitio); almario (vulgarismo de armario); almeja (órgano sexual femenino); almenaque (vulgarismo de almanaque); almodrote (desorden, enredo); almuerzo (en amplias zonas de La Mancha, desayuno, primera comida del día); altirujo (persona muy alta); alucinar, en colores (sorprenderse mucho); amanear (trabar las extremidades delanteras de las caballerías); amanecío, de (al alba, muy temprano); amorugao (mustio, decaído; aplicado a un fuego, casi apagado); ¡amos! (¡vamos! expresión de sorpresa); ¡amos, anda! (¡venga ya! eso no es cierto); ¡amos, calla! (no me digas); amuermao (que tiene la nariz taponada; se nota al hablar); anchoas (entre los jóvenes, gafas de sol); ¡andanda! (equivale a ¡vaya, vaya, conque esas tenemos..!) ande (adónde; p.ej. ¿ande vas?); anfeta (apócope de anfetamina, droga estimulante); anfórica (tinaja de base puntiaguda); anochecío, de (por la tarde-noche); anqueta, de media (labrador o negociante de escasa importancia, que tiene para ir tirando o poco más); antiyer (vulgarismo de anteayer); aojao (que padece mal de ojo; aquí la pérdida de la d intervocálica se hace más ostensible por la particular eufonía del vocablo); aparranarse (quedarse sin prisa en algún lugar cómodo); apechusques (útiles, aparejos para ciertas tareas); apedreo (juego peligroso que consiste en lanzarse piedras dos o más muchachos); apegotonao (hecho una pella); apescao (redicho, que habla resaltando despacio las palabras); aplico (desorden¸ desorganización; p.ej. ¡vaya aplico de quintería!); aporcolla (persona que actúa alocadamente, deprisa y sin ningún cuidado); apple (un tipo de PC con sistema operativo propio: iPad, iPhone, iPod, Couch); apretura (urgencia de descargar el vientre); arado (apero para abrir surcos en la tierra; los hay de reja, de varas, llamados también gangas, de vertedera, etc.); arbañil (albañil; hay desplazamiento de los sonidos l y r); argotero (juerguista, jaranero); armario (individuo fornido y musculoso); ¡arrea! (exclamación de sorpresa: ¡atiza!); arreao, andar (estar escaso de fondos); arrebolao (estar rojo por fiebre o sofoco); arrecío (aterido, pasmado de frío); arrejuntarse (unirse dos personas para convivir); arrope (dulce de mosto cocido hasta hacerse espeso); arroz con duz (arroz cocido con agua o leche y azúcar; se le suele añadir canela espolvoreada); arruchar (dejar sin dinero a alguien, generalmente en algún juego); artesillas (juego de muchachos en el que cada uno se sitúa sobre la espalda del que le precede); asobarcao (molesto por resultar demasiado justa la ropa, sobre todo a la altura de los sobacos); asobinarse (apegarse o apoyarse en alguien, en plan zalamero); atabaque (rueda inferior del torno del alfarero); ataero ( por atadero, soguilla de esparto para agavillar sarmientos, mies y otros usos); atornajao (adormecido, en duermevela); atufao (intoxicado leve por emanaciones de un brasero o por bebida); atusao (justo, más bien pequeño; por lo general con referencia a un traje o vestido); aúple, ponerse (mancharse mucho; también comer o beber en exceso); ausionero (persona que se queja gritando y gesticulando mucho); avío (víveres que se llevan al tajo gañanes y pastores para uno o más días); ayer mañana (lítote de sentido inconcreto: hace ya tiempo); ayudaor (en las casas de labor importantes asistía al mayoral en su tarea; también sustituía al gañán en sus ausencias); azogue, tener (ser muy inquieto y nervioso); azotabarbas o azotabarbillllas (fideos, espaguetti, etc.); bacín (curioso, metomentodo); badanas (persona floja y poco activa); baladre, más malo que el (persona con malos instintos); baleo (alfombra de esparto; solía tener forma redonda); balilla (coche pequeño de cierta marca); banca (tarima de madera con asiento corrido para varias personas); banco (parte inferior del retablo en las iglesias); bandarra (golfo, vividor); bandolina (cocción de zaragatona usada antiguamente por las mujeres como fijador para el pelo); barba (en el teatro, actor que interpretaba a ancianos); barranco (estercolero en las casas); barriguera (aparejo bajo el vientre en las caballerías de tiro que se ensamblaba con otros arreos); barrila, dar la (molestar, incordiar con pesadez); basca (grupo de gente afín); bazuquear (remover comida o líquidos, rompiendo su aspecto); bebop (una modalidad de jazz); berzos (comisuras y alrededor de los labios); bilbilibute o bilibute (zascandil, persona sin relevancia); bip (pitido para atraer la atención; p.ej. las señales horarias en la radio); birriago (churrete o suciedad en la cara; también dibujo o trazo sin sentido); blablabeo (habla ininteligible y sin sentido); blanca, estar sin (estar sin dinero; hace alusión a la moneda acuñada en 1666 llamada blanca por su color plateado); blancos, del cerdo (las partes más grasas del animal); bloguero (en informática, titular de una página que puede ser visitada por otros internautas); blusa campesina (prenda que usan los labradores en La Mancha, que cubre ampliamente la parte superior del cuerpo); bocachancla (bocazas, chivato); bocoy (tonel para transportar líquidos, especialmente vino); bodoque (cuchitril, vivienda mísera); boína (por boina; en Castilla-La Mancha, sin vuelo); bolillos de randa (palillos cilíndricos para realizar encajes); bolinga, estar (en el habla juvenil, estar borracho o drogado); bollargas (persona obesa y algo boba); bollisca/s (chispa/s que salta/n del fuego); bolsas (tablas colgadas en los bajos para aumentar la capacidad de carros y galeras); bombacho (pantalón con las perneras recogidas en los tobillos; tuvo vigencia en los años cuarenta del pasado siglo); boria (por boira, niebla baja y espesa); botija (cantimplora de barro; la usaban los labradores para el campo); bracete, del (ir cogidas del brazo las parejas); brazá (lo que cabe en los brazos extendidos hacia delante; puede ser leña, mies, etc); brutángano (persona violenta); buchaca (bolsa para el dinero); bufanda (dinero que reciben ciertos funcionarios al margen de su sueldo); buga (en la jerga juvenil coche Bugatti); bulling (remoción o movimiento de cargos o puestos de trabajo en las empresas); Burleta o Burlapobres (molino de viento en Campo de Criptana declarado Bien de Interés Cultural con los otros allí existentes, en 1978); burra (en el lenguaje juvenil, moto); burro (heroína, droga); buzoneo (reparto de publicidad en buzones); ¡cabal y monta! (expresión equivalente a “ni hablar, de eso nada”); caballerico, ir (en el lenguaje de los niños, ir subido sobre algún animal o carruaje); caballete (escalera articulada con reducido número de peldaños); caballo (heroína, droga); cabañuelas, las (pronóstico del tiempo que hacen los agricultores ciudadrealeños para el año siguiente, a partir de determinadas fechas del mes de agosto); cabecilla (rueda superior del torno del alfarero); cabezá (acto de presencia en los duelos; también sueño ligero); cabezada (apero de caballerías, a veces con un petral de cascabeles y campanillas); cabezabuque (con intención peyorativa, persona dolicocéfala); cabezorrete (crío pequeño); ¿Cacís? (contracción y apócope de “qué hacéis” como forma de saludo); cachas (individuo fornido y musculoso); cachurrear (sobar algo, ajarlo, deslucirlo); cagones, escuela de (guardería infantil donde se daban las primeras nociones de lectura y escritura); caídos (intereses de una cuenta bancaria); cala (antiguamente peseta); calandraca, dar la (molestar con insistencia a alguien); calentujo, estar (tener algo de fiebre); calerín (horno para fabricar cal); calor forastero/a (que no hace calor); calzaera (tira, generalmente de cuero para sujetar las abarcas); camello (traficante de droga); caminera (en el lenguaje popular, la Guardia Civil; posiblemente en alusión a la función primitiva del Cuerpo de vigilar los caminos); camisica (flor blanca con el centro amarillo); campesino (gentilicio; nacido o residente en Campo de Criptana); cangril (moneda antigua de 25 pesetas); canoa (porro, canuto); cansera o cansino (pesado, pelma, insistente); cantearse (conmoverse, alterarse; úsase casi siempre en sentido negativo: p.ej. “ése ni se cantea”); canuto (cigarro de marihuana u otra sustancia fumable); caña de veral (instrumento para fabricar quesos); capilla (pequeño oratorio portátil con alguna imagen que se recibía por turno en las casas durante varios días); capullo a la vela (pene, miembro del varón); carca (apóçocope de carcamal, anticuado, retrógrado); cardencha (por simplificación, cardo morado, flor del cardo); cardo borriquero (persona adusta y desagradable); carpanta (que come con voracidad); carretefú (irse el trompo lejos, sin control); carretera y manta (expresión para indicar que algo se alargará en el tiempo); (carrilás (por carriladas, huellas de carro); carroza (persona mayor y de hábitos anticuados); carta espacho, dar (terminar, cerrar o rematar algún asunto); cascaílla (charla ligera y breve); cascaporro a (en abundancia, de sobra); cascaruleta (valva de algunos moluscos); cascarria (por cazcarria, roña acumulada, en especial en los pies y partes bajas de la pierna); cash flow (recursos generados por las empresas, beneficios más amortizaciones); caspucias (restos de comida que generalmente se aprovechan después); casquete (coito, acto sexual); casual (forma de vestir informal y cómoda); castaña (cosa muy mala; espectáculo aburrido); catacaldos (que cambia de pareja a menudo); catapacio (por cartapacio; cartera escolar de tela, badana o cuero); cebe (en el mundo de las finanzas, crédito bancario); CD/ DVD (en informática, disco extraíble para grabaciones); cencerretas, hasta las (estar muy sucio; también harto de algo o por algo); cenizo (que no tiene o da mala suerte); censo, ser un (desorganizado, calamidad, etc.); cerapio (en el lenguaje estudiantil, cero en las calificaciones); cerco lunar/ solar (halo de luz difusa que rodea a veces a estos astros); cerero (paseante, desocupado); cerrita (especie de flequillo sobre la frente); cifra (dinero, pasta); cina (por hacina, montón de mies en la era o de sarmientos en las casas); cinta, echar la (pintar los bajos de las fachadas con cal y polvos, generalmente de azul); ciriales, pasarlas (tener muchas dificultades); citilla (provocador, que le gusta incordiar); cobete (en el habla rural, cohete; vulgarismo); cocotazo (por cogotazo, coscorrón entre dos cabezas); cocote (por cogote; vulgarismo); cochura (masa que se cuece cada vez en las tahonas); ¡cojona! (expresión de enfado); coke (cocaína); colleja (golpe en el cuello con la palma de la mano); collera (aparejo de caballerías que se compone de casco, pedazos y zaleas); combro o cohombro (mujer muy fea); computer (en informática, computadora, ordenador); confite (dulce, por lo general recubierto de azúcar dura, chocolate, etc.); consumos (impuestos municipales que se pagaban antiguamente para poder vender en plazas y zocos); contao, al (enseguida, ahora mismo); contrapiao (en sentido inverso, al revés); convidá (invitación que se hace por algún motivo grato); copón, el (lo máximo, el no va más); cordial (dulce típico de Campo de Criptana, hecho con clara de huevo, almendras y azúcar); coroque (vulgarismo de “creo que”); corro del alpargate (juego de mozos y mozas en algunos pueblos); coscarse (percatarse de algo, darse cuenta); coscorro (pedazo de pan duro); costalá (caída, generalmente de espaldas); crac, ser un (fenómeno, algo excepcional y magnífico; castellanización de la grafía inglesa crack); criptano (gentilicio de los nacidos o residentes en Campo de Criptana); cruces barruces (expresión que da a entender que algo se acabó, p.ej. una amistad); cuacar (gustar, caer bien; úsase generalmente en sentido negativo); cuadros, quedarse a (sorprenderse, asombrarse); cualo (forma vulgar del pron. interrogativo cuál, qué cosa); cuelgue (enajenación por efecto de la droga); cultura del pelotazo (entre políticos y empresarios, consiste en hacerse rico rápidamente); cuartos, tener (expresión popular, tener dinero); cubo (parte central de la rueda en la que encajaban los radios o “rayos”); cubrepán (instrumento de los pastores para retirar el pan del fuego); cucarra (falso fraile; antiguamente fraile cuco); cucuné (tupé, cabello sobre la frente); cuerpo de villa (presencia de autoridades civiles en actos religiosos dentro o fuera del templo); cuezo (artesa para amasar el yeso; también meter el… meter la pata, ser indiscreto); culete, echar un (hacer un alto en la tarea para descansar; se suele tomar algo); cundir (hacer las cosas deprisa, desarrollar una tarea importante en poco tiempo); cuñar (vulgarismo de sellar; p.ej. un impreso en un organismo oficial); curro (trabajo; también el lugar en que se realiza); custrir (por curtir, resecar, agrietarse la piel); chache (en el lenguaje infantil, hermano; en algunos lugares el hermano mayor); chachi (por chanchi, estupendo, muy bien); chaira (en la jerga marginal, navaja); chamá (hacer arder sarmientos u otra leña); chamba (pura casualidad, casi no); chamberga (cola para que agarre la cal sobre una superficie lisa); chambergo (por extensión abrigo, prenda de vestir); chancharamanchas (monsergas, historias; p.ej. “ahí viene con sus …”); chapichear (comerciar con cualquier cosa en pequeña escala); chascaílla (calada breve a un cigarro); chatear (en informática, envío y cruce de mensajes a través de Internet); chato (un tipo de melocotón, de forma aplastada); cheche (en el lenguaje infantil, dulce, golosina); chelpa (paliza); chicharrina (tiempo muy caluroso); chicha y nabo, de (se dice de cualquier cosa o actividad de muy escasa importancia); chichiribailas (mequetrefe, persona poco seria); chicote (localismo criptano, diminutivo de chico); chile (perro; también voz para llamar su atención); chilondra o chinostra (cabeza; se usa en sentido peyorativo; p.ej. estar mal de la…); chiripa, por (casi no, por casualidad); chisparse (por achisparse, emborracharse); chisquero, dar en el (atinar, acertar en algo); chochá (cantidad indeterminada de algún producto, por lo general, grano); chocho, estar (ser viejo y frágil en lo afectivo); chocolate (en el mundo marginal, hachís, droga); chocotajas (entre dos cosas distintas, querer las dos); chola (cabeza, entendederas, p.ej. estar mal de la .); chorbo (compañero de pareja); chorcho (blando, flácido); chori (en el lenguaje de las niñas, pintalabios); choro (en la jerga marginal, ladrón, delincuente); chorra, tener (ser afortunado); chorrifilera (hilera de cosas); chospe (vivienda mísera y sin comodidades); chucho (despectivo para designar al perro); chulapas y chulos (personajes castizos madrileños); chuminá (asunto de escasa importancia); chumino (vulva, órgano genital femenino; también se dice de alguien delicado y escrupuloso en exceso); chungo (en la jerga marginal este término tiene doble sentido: muy mal –algo en mal estado- o muy bien; p.ej. un reloj bonito); chupa (cazadora, generalmente, de cuero); churrallero (poeta huero, vacío); churrús churrús (en los juegos de niñas, simulación –onomatopeya- de cerrar puertas); chute (en el mundo marginal, inyección de alguna droga); dabuten (en el habla marginal, muy bien, estupendamente); decir, es un (expresión equivalente a “es una manera de hablar”); degolver (por devolver, vomitar); dejao, ser un (descuidado y poco preocupado por nada); delicao (que no le gusta casi nada); dende o ende (desde; p.ej. ¿dende cuándo?); dengue (que come poco y no de todo); desahogá (mujer descarada y un tanto desvergonzada); desajenao (despegado y como apartado de la familia, amigos, etc.); desbaratarse (dislocarse, p.ej. un brazo); descarrilo (por descarrilamiento, accidente ferroviario); deseguía (enseguida, ahora mismo); deseparao (separado); desktop (ordenador de mesa, escritorio); desmanotao (por desmanotado, torpe, poco hábil para tareas manuales); despeleche (cambiar el plumón las aves); desuncir, no (no salir de dificultades o complicaciones); devanadera (instrumento para ovillar madejas de hilo de encaje); dicar (en el habla marginal mirar, ver), dir (por ir, vulgarismo cada vez menos usado); disipela (vulgarismo de erisipela, enfermedad de la piel); dolor miserere (dolor intenso por peritonitis, apendicitis o cualquier otra causa); domingas (en el lenguaje popular, pechos de la mujer); dormir(se) el trompo (cuando gira sobre un punto en el suelo, sin desplazarse); dornillo (en algunos lugares, lebrillo de barro); duduá (hacer coro a un cantante; también seguirle la corriente a alguien); duelos y quebrantos (plato manchego citado en el Quijote; consta de huevos y torreznos fritos); ejo (forma particular del diminutivo en algunas zonas de Castilla-La Mancha; p.ej. estar alguien un “poquejo cansao”); emborricar(se) (equivocar(se); en Castilla-La Mancha este verbo pierde el significado que le asigna el DRAE); empanada campesina, panadera, etc. (masa rellena y cocida); empedrao (guiso de garbanzos y arroz); empezao, estar (tener irritada la piel); empinao, estar (con el miembro erecto); enaceitao (dulce de harina de trigo, azúcar y aceite, cocido en horno); enantes (vulgarismo de antes); encaje de bolillos (labor artesana que se realiza desde la Edad Media; también expresión que se refiere al modo de resolver situaciones complicadas, p.ej. “hizo encaje de bolillos para contentar a todos”); encanao, quedarse (quedarse rígido y casi sin respirar de risa, llanto, asfixia, etc.); enclavación, llevarse hasta la (arramblar con todo); encomedio (en medio, en la mitad); enduro (juego parecido a “los chinos”:“al enduro-abre el puño- sobre cuántos- sobre…”); engorrufao (se dice del cabello con abundantes rizos); enguachinar (aguar excesivamente algún guiso o el propio organismo); enhebrarse, a alguien (copular); enjabliego (por jalbiego, capa de cal sobre las paredes); enjalma (mancera, esteva del arado); enramá (trenza de ramas en la ventana de la moza; a la enramá de los rondadores sigue el mayo); enterao, estar (lítote de negación, p.ej. “¡estás tú enterao!; también se aplica en sentido peyorativo a la persona que presume de saber); entredós (encaje sin pie ni puntilla entre dos telas); entremiso (instrumento usado en la fabricación de quesos); ¡equilicual! o ¡equlicuatre! (términos interjectivos: ¡eso es! ¡eso mismo!); era (en alfarería espacio para moler la arcilla); era de emparvar, de pan trillar, etc. (terreno llano donde se realizan diversas operaciones agrícolas; dar pata, volver parva, trilla, aventado, etc.); erramagiles (chorreones, churretes); esbolillar (esponjar bien la tierra, removiéndola); escachiflar (averiar, descomponer algún objeto, mecanismo, etc.); escalera (parte del carro o galera; consta de palomillas, cabezales, pértigas, varales y ejes); escalerilla (tabla donde se apoya la almohadilla en el encaje de bolillos; escalichar (por descalichar, desconcharse: porcelana, paredes, etc.); escape, a (enseguida, ya mismo); escobillón (peinado recogiendo el pelo en la nuca); escogorcio (estropicio); escopetao, salir (salir muy deprisa de algún sitio o hacia alguna parte); escurrizón (resbalón con o sin caída); esguarranarse (caerse de golpe contra el suelo; también tumbarse perezosamente en cualquier parte); espeleche (cambiar plumaje las aves); espelitre, dar un (escalofrío o repelús); esperecío (delgado y con mal aspecto); espinacas (ronchas de suciedad sobre todo en los pies); espizcar (migar el pan u otra cosa); espolique (expolio, saqueo), esportillar (por desportillar, mellar el borde o la superficie de algún recipiente); estajo, ir a (por destajo; trabajo que se contrata a un tanto del fruto o beneficio del mismo); estece o esteza (sucio, cochino); estomagoso (pesado, cargante); ete/a, ote/a (formas que adoptan algunos diminutivos en Campo de Criptana; ejs. perrete, moceta, mandote, chicota); extrañaríe, no me (barbarismo, deformación de la terminación verbal); fanegas (hombre obeso y tranquilón); fato (olor, por lo general desagradable); finústico (muy delgado; también refinado y cursi); flipar (sufrir alucinaciones por efecto de las drogas); flop (en la jerga juvenil, fracaso); fogará (enrojecimiento de la piel, principalmente del rostro por alergia, calor, menopausia etc.); foro (en el habla popular, Madrid); friqui (chico de buena familia); ful (en el mundo marginal, falso, de poco valor); fumeta (que fuma droga); furriela (cualquier cosa de poco valor); fuste (importancia; úsase más en sentido negativo; p. ej.“eso tiene poco fuste”); gachas de azúcar (plato manchego hecho con aceite de oliva, harina de trigo, agua y azúcar); gachas manchegas, con o sin tropezones (plato típico, consta de harina de almortas (titos) tostada y luego cocida con agua y ajos; se complementa el plato con panceta y otros productos del cerdo); gachupe (barrizal por lluvia, nieve, riego, etc.); gagá, estar (en el habla popular, estar viejo, acabado); galán de noche (planta aromática de olor penetrante); galayo, tiempo (se caracteriza por lluvias intensas, aunque de corta duración); galera (en imprentas, tabla donde se colocaban las hileras de letras); galgo (goloso, galamero); galgo, estar (carecer de dinero); galgos, hacer los (hurgarle a alguien en los genitales); galianos (plato manchego, consta de torta de harina y torreznos principalmente); galillo, dar en el (desviarse algo en la garganta, atascándola); galumbo (por balumbo, conjunto de cosas amontonadas); gana, tener (en algunos lugares de La Mancha, tener hambre); ganchas (pequeños grumos de uva cogidas en la rebusca, tras la vendimia); gañán (persona que realiza las faenas del campo, generalmente por cuenta de otros); garbana (por galbana, burla en forma de cancioncilla que se dirigían unos trilladores a otros en las eras) ; garrota (cayado de puño curvo para colgar del brazo que usan los pastores); garrulo (basto, inculto, soez); gazpacho manchego (plato hecho con carne de caza (conejo, perdiz, tórtola, etc.); gogó, a (en abundancia); gola, dar (dar envidia; también provocarla); golgorito o gorgorito (burbuja de aire que se produce en cualquier líquido; también quiebro o adorno que se hace con la voz al cantar); golondrino (erupción en las axilas, generalmente con supuración); golpalá (caída violenta, de espaldas); gorrino (en el habla popular, sucio, manchado); gorrufos (rizos del cabello); goteja, echar una (beber juntos dos o más amigos); gradina (cincel dentado para trabajar el mármol); gril (moneda antigua de cinco pesetas); guay (en el lenguaje juvenil, muy bien, estupendo); guantá tonta (guantazo sin miramiento); guarrindango/a (persona sucia y de baja condición); guasca (bofetada con la mano vuelta); güera (por hoguera; vicio de dicción cada vez menos frecuente); güeco (por oquedad, espacio libre; vicio de dicción, se da cada vez menos); güevo (huevo, vicio de dicción, tiende a desaparecer, salvo intención expresa); guiel (en el habla rural, hiel; p.ej.“palomica sin guiel”, mujer de buenos sentimientos); guinchonazo (dolor repentino y agudo); güiquen (fin de semana; castellanización de la grafía inglesa weekend); gurufullas (en algunos lugares de Castilla-La Mancha, acompañamiento de las gachas); gurrapato (garabato, trazo indescifrable); haba (hinchazón de la piel por picadura de insecto, alergia u otra causa); habichuelas (en sentido amplio, alimento, sustento; p.ej. ganarse las habichuelas); hachís (hierba fumable, droga); haiga (por haya, presente de subjuntivo, vulgarismo cada vez menos frecuente); haldones (los picos de la camisa); halka (puesta en escena circular en una plaza publica, al modo de las antiguas tragedias griegas); hambruzas (que come mucho y siempre tiene hambre); hard disk (en informática, disco duro); hard rock (un tipo de música, rock duro); harraga (árabe procedente de Marruecos o Argelia; también se llaman así a los primeros que llegaron a España en 711 y quemaron los barcos para no volver a sus países); hartomigas (obeso en demasía; se emplea como insulto); hardware (en informática, componentes); hato (víveres que llevaban al campo gañanes, peones y pastores); heavy (movimiento cultural juvenil alineado con cierto tipo de música); helor (vulgarismo de frío, baja temperatura); hermano/a (tratamiento afectuoso que se dispensaba en algunos lugares a los mayores); hermoso/a (en Castilla-La mancha, expresión afectuosa que se aplica a familia y conocidos); hesbrear (por brear, propinar una paliza a alguien); hierba o yerba (marihuana; por extensión cualquier droga fumable); hilo (hilada de plantas -vides, olivos, etc.- en una explotación); holgandero (holgado, amplio; p.ej. quedar grande una prenda de vestir); horca (apero de labranza con varias puntas para mover los haces de mies y otros usos); horcate (apero sobre el cuello de las caballerías con anillas para los tiros en ambos lados); hornazo (tortel de harina de trigo y azúcar, con uno o varios huevos sujetos con tiras de la propia masa, todo ello cocido en horno); hostiar (pegar, golpear); ¡hóstica! (expresión de enfado o sorpresa, eufemismo de hostia); huevo, costar o valer un (expresión sobre el valor de algo o la valía de alguien); huevo, hacer el (juntar las yemas de los dedos de una mano; a veces no es posible por el frío); huevón (persona fácilmente manejable); hule, haber (haber leña, palos; generalmente se habla en futuro); hurón, ser un (persona retraída y solitaria); iguales, los (antiguamente los cupones de la ONCE); indición (sólo entre personas muy mayores, inyección; vulgarismo llamado a desaparecer); Infanto (molino de viento en Campo de Criptana declarado Bien de Interés Cultural con los otros allí existentes, en 1978); infestar (por infectar; p.ej.una herida); informático/a (persona dedicada a la informática); interfaz (en informática, gráfica, tabla de datos); Internet (en informática, red de redes, espacio para el tráfico virtual); invite (invitación de las cofradías a base de dulces en la noche de San Juan); jaco (heroína); jairao (torcido, ladeado); jamama (en el lenguaje de los niños, azotes); jarca (en la jerga juvenil, grupo de gente ruidosa); jaro (de pelo rubio; úsase casi exclusivamente en masculino); jettatura (hechizo, encanto); ¡jodeca! (expresión de enfado, eufemismo de ¡joder!); ¡jopé! (expresión interjectiva, indica molestia o enfado); julai (en el habla marginal, tipo confiado, víctima probable de engaño o estafa); juntarse (ser amigos los niños; también amancebarse los adultos); kilo (un millón de las antiguas pesetas); labor (en agricultura y en algunos lugares conjunto de pares de mulas con que cuenta una explotación); lantero (el carro inclinado hacia delante); largo (vulgarismo de lejos; p.ej. “eso está muy largo”); lechuzo (goloso, que gusta del dulce); lenciciao (por licenciado; localismo criptano, sabelotodo, entrometido; además de perder la d intervocálica hay metátesis del sonido “i” por la sílaba “en”); leontina (cadena del reloj de bolsillo; al haber desaparecido este tipo de relojes, el lexema ha pasado a ser un arcaísmo); letanías (persona que frecuenta las iglesias, llamado también meapilas); lectuario o letuario (fruta cocida y bañada en arrope); levas, tener muchas (tener salidas para todo; a veces se emplea el lítote de sentido contrario, p.ej, “total no tiene levas”); libra (moneda antigua de cien pesetas); liego, dejar de (quedar un campo sin cultivar para que descanse la tierra o por alguna otra razón); litrona (botella de cerveza de un litro; también reunión juvenil con ingestión de alcohol); loro, estar al (estar al tanto de algún asunto; también, en el lenguaje marginal, radiocasete); lugar (pueblo, cuando se nombra desde el campo); lumbre, dar (acercar fuego a alguien para encender el cigarro); llenarse (localismo criptano: mancharse, ensuciarse la cara o las manos los niños); llongo (arcaísmo, largo); llorique (por llorica, persona propensa al llanto); maca (imperfección o desperfecto en alguna cosa; también fallo oculto, avería); macarra (tipo de hábitos soeces; también proxeneta); machacón (plato manchego de tomate, pimiento y diversos condimentos, al almirez); machota (tabla de guarnicionero en forma de Y); macipón (golpe final en el juego del trompo); madero (en el argot marginal, policía); mail (canuto, porro); mamola, hacer la (engatusar para conseguir algo); mandanga, dar (copular); mandril (punzón para agujerear el “picao” o diseño); manecicas (popularmente los bolillos del encaje); mangui (en el habla marginal, mangante, ladrón); maniso (desmanotado, poco hábil con las manos); mano, dar una (aplicar algo sobre una superficie, p.ej. una mano de pintura; también existe la expresión “una mano de hostias”); mantenío, y (complemento salarial en comida que se daba a los trabajadores del campo); mantillas, niño de (bebé, recién nacido); maría o marihuana (en el habla marginal, hierba fumable, droga); maromo (compañero de mujer de vida alegre); marrón (asunto desagradable o complicado); marrulla (trampa en cualquier juego o actividad); marzás (en algunos lugares canciones que se cantan en marzo; también y referido a la climatología, tiempo anormal e impropio de ese mes); matachín (matarife que sacrificaba los cerdos en las matanzas caseras); maúflas (hombre obeso y lento en reaccionar); meblé (casa de alterne; castellanización de la grafía francesa meublée); mechinal o michinal (cobijo muy pequeño y humilde); meloná (tontería, estupidez); memoria ram (en informática, capacidad de un ordenador para almacenar datos); menudo (lítote de significado contrario; p.ej. ¡menudo palacio!); mesmo (vulgarismo de mismo); mester (vulgarismo y a la vez apócope de menester); metijoso (persona que se inmiscuye en asuntos ajenos); miaque (contracción y apócope de “mira que”, con pérdida de la r intervocálica); microsoft (en informática, sistema operativo; también empresa americana de ese nombre); migas canas (plato manchego de pan candeal y leche en lugar de agua); migas de gañán (las que se preparan en el campo: “migas de gañán, una vuelta y ya están”); migas de pastor (plato manchego de pan picado, en remojo y luego frito con ajos:”migas de pastor, cuantas más vueltas, mejor”); migas ruleras (plato exclusivamente manchego parecido a las migas de pastor); minchar (comer, ingerir alimentos); minda (miembro del varón); minino (lítote de significado contrario; p.ej. ¡minino negocio hicimos!); miriñaque (armazón de palos sobrepuesto al carro o galera para acarrear mayor cantidad de mies); mixto (cerilla; también tren híbrido de mercancías y viajeros); modem (aparato para sintonizar internet); modero (hacina de sarmientos); modo mentira, parece (expresión vulgar, expresa extrañeza); mod (movimiento juvenil amante de la buena vida y de la música pop); mojete (ensalada caldosa de algunas zonas de Castilla-La Mancha); mojitear (mojar insistentemente pan en determinadas salsas); mojón (persona sin talento); molar (en la jerga juvenil, gustar, agradar); molinillo (vilano que lleva el viento); molino de viento (construcción circular con aspas que se usó para molienda de grano; los cita Cervantes en el capítulo VIII del Quijote y se conservan varios de aquella época en la sierra de Campo de Criptana, en Ciudad Real); mollete (en algunas partes, culete de los niños); momios, hacer (hacer gestos de aprobación o desacuerdo); monda, del azafrán (consiste en separar los estambres o filamentos de la flor para su empleo como condimento); monitor (en informática, aparato integrado); mono (síndrome de abstinencia causado por la droga); moñarra, estar (despeinada, despeluchada); moñas, ser un (pelanas, un don nadie); moñiga (por boñiga, excremento); moño (recogido del cabello en forma de rodete, tradicional en las mujeres de los pueblos); morceguil (en el habla popular, murciélago, quiróptero insectívoro nocturno); mosca, estar (tener sospechas sobre algo); mosca burrera (galbana, somnolencia; por afinidad con la que padece el ganado asnal por la picadura de cierto insecto); mosca cojonera (se dice de alguien pesado, insistente en exceso); moscarda (mosca de mayor tamaño que suele atacar a la carne de cerdo puesta a secar, pudriéndola); moscón (en algunas procesiones, nazareno); mostillo (dulce manchego de mosto cocido, harina y canela); motearse (en los juegos de cartas tomar, por turno, una de las del montón); mueso (prognato, de mandíbula prominente); mula (el/la que transporta droga); mula informática (persona que hace de intermediario en estafas que se producen a través de Internet); muletá (conjunto de bestias de tiro); muletero (que compra y vende caballerías); munchaco (palo forrado con cinta aislante que usan los pandilleros en sus peleas); muñeco, poner un (defecar en cualquier sitio); mureco, parecer un (por morueco, tener el gesto serio, adusto y desagradable); músico, ser (desentenderse de algún asunto); musicante (músico practicante); n´á-na (apócope elíptico; lítote de significado contrario: hace mucho tiempo); nación (en el habla popular antiguamente, nacimiento; p.ej. “ése es tonto de nación”); navaja, comer de (tomar comida sin caldo, en oposición a comer de cuchara); nesecitar (vulgarismo de necesitar; hay trasposición de los sonidos c y s); ni-ni, generación (surgida recientemente, se refiere a una parte de la juventud que ni estudia ni trabaja); nininana, hacer la (no hacer nada útil, perder el tiempo); ni por pienso (ni pensarlo; figura esta expresión en El licenciado Vidriera, de Cervantes); niquelao (perfecto, quedar bien alguna obra o trabajo); nombrao, ser (en algunos lugares de Castilla-La Mancha, ser conocido, famoso); notebook (pc portátil); nulo, cielo (nublado, oscuro); ñaca ñaca (expresión que significa realizar el acto sexual); ñapa (arreglo casero, chapuza, trabajo de poca importancia); ñorda (suciedad en alguna parte del cuerpo); ¡odo! (expresión de asombro, aféresis de ¡jodo!); oído, aparcar de (aparcar colisionando con otro vehículo u obstáculo); ojo, dar un (lavar ropa a mano en artesilla o pila); olambras (agujeros en el cubo de la rueda del carro donde se encajaban los radios o “rayos”); olla podrida (además de carne, tocino y legumbres abunda en jamón, ave y embutidos); ontanillas, hacer (no asistir a la escuela, hacer novillos); orange (ácido lisérgico de color anaranjado); os (en informática, sistema operativo); ¡óspera cana! (expresión de sorpresa o desagrado); ¡osti, tú !(expresión de asombro); ostión a rodeabrazo (expresión manchega, puñetazo a conciencia; obsérvese la grafía –sin hache- del término que precede al determinante); otati (planta gramínea con la que se fabrican techos para las chozas en el campo; pa (apócope de para); p´acá (para acá; a veces se refuerza la expresión mediante redundancia; p.ej.”ven acá p´acá”, ven aquí ahora mismo); pachas, vivir a (vivir juntos); pachasco (contracción y apócope con significado de “faltaría más”); paer (vulgarismo de pared); paice que (parece que; p.ej. “paice que va a llover”); pajas, echar (apostar por la más larga ocultando una de las puntas); pajuela (mecha de azufre que se introduce encendida en el mosto de para que no fermente); paleta, vestir de (usar las mujeres el traje típico de Castilla-La Mancha); paletos (los dientes incisivos); paliza (persona pesada y machacona); palo, de allegar (el que se usa para recoger la mies en la era en un montón llamado pez por su forma alargada; este montón se orientaba en dirección norte sur para aprovechar mejor los aires: solano por la mañana y ábrego por la tarde, los más propicios para el aventado); palomilla (antiguo interruptor de la luz con esa forma); pampaneo, por el (por los síntomas, por las señales); pan y gachas, saber a (saber algo muy bien, dominar algún asunto); pan y quesillo (flor de la acacia); pan sentao (generalmente el cocido el día anterior); paño (manchas en la piel que padecen algunas embarazadas); paparazzi (periodista que escribe en las revistas del corazón); papear (en el habla popular, comer, ingerir alimentos; pierde el significado del DRAE); papo (vulva, órgano sexual femenino); papón (tonto, simple, sin gracia); papucio (bobo, de escaso entendimiento); paquete, ser un / ir hecho un (ser poco hábil/ persona bien vestida y de buen porte); paradilla (impuesto que se pagaba al Maestre); paralís (parálisis, pérdida del movimiento; hay reducción del número de sílabas y modificación del acento); parcilla (vicio de dicción, pared de escasa altura que a veces sirve de medianera entre distintas propiedades); pareazo (resto o fragmento de cualquier pared derruida); pares, de mulas (antiguamente la riqueza se evaluaba por los pares de mulas que había en las cuadras de los terratenientes); parida (tontería, gansada); pasaeras (por pasaderas, piedras para cruzar arroyos u otras corrientes de agua); paseante (de) villa (persona desocupada); pasivisí (antiguo juego de niñas); pasivoleo, en un (rápidamente, en poco tiempo); pasma (en el lenguaje marginal, la policía); paso, el (en algunos lugares de Castilla-La Mancha, procesión el Viernes Santo de madrugada); paso de mesa (franja de tela que se extiende sobre la mesa, a veces con adornos de ganchillo, bordados, etc); pasota (indiferente, que no respeta las normas sociales); pata, dar (romper los cascos de las caballerías la parva como operación previa a la trilla); pataco (moneda de cobre antigua de diez céntimos); patilla, echar la (adelantar a alguien en algún asunto o cuestión); pato (taxi madrileño); pc (en informática, ordenador personal); peal (paño de lana para cubrir el pie antes de calzarse las abarcas); peazo (vulgarismo de pedazo, porción de tierra labrantía); pecera (cabina aislada en las emisoras de radio); pedernales (piedras cortantes embutidas en las trillas para romper las espigas); pedo (borrachera, cogorza); pedrea (pelea a cantazos entre muchachos); pegás, las (en las gachas lo agarrado al fondo de la sartén; llevarse las pegás significa irse el último de algún sitio o reunión)); pegote, echar un (descabezar un sueño corto y ligero); pegujal o pejugar o pijuar (tierra que el dueño de una finca cede a sus trabajadores para que la cultiven por su cuenta); peineta (adorno alto para el pelo; también gesto grosero con el dedo corazón en señal de desprecio); peleoso (localismo, dificultoso, complicado); películas, allá (expresión para desentenderse de algún asunto); pelotillas (albóndigas de carne, huevo, etc. p.ej. potaje con…); pelucho (despeinado, desgreñado); peluco (en argots marginal y juvenil, reloj de pulsera de cierto valor); pella (masa de arcilla a manipular en el torno por el alfarero); pellá (masa de yeso y agua que se lanza y se extiende cada vez sobre la obra de albañilería); pelliza (abrigo corto, de paño con piel en el cuello; lo usaban las gentes del campo para moverse por el pueblo en invierno); pencas (piernas; en el habla vulgar y por antonomasia, las de la mujer); péndice (aféresis de apéndice); perdone por Dios (antigua fórmula de disculpa por no dar limosna); perendengues (arcaísmo, haces que iban sobre el miriñaque -o colgaban de él- de carros y galeras; hoy el término hace referencia a los genitales del varón); perico (cocaína, droga excitante); pérula (aceitera de barro); perrángano (vago, gandul); perrengue (rabieta, cabreo); perrilla (antigua moneda de cinco céntimos; también llaga en los labios); Perrote (topónimo popular del pueblo de Pedro Muñoz, en Ciudad Real); perroteño (gentilicio, nacido o residente en Pedro Muñoz); peseta (taxista madrileño); pestiño (algo muy pesado, insoportable, p.ej. una obra teatral); pestoso (molesto, pesado); pez (montón de grano en la era, de forma alargada); picao (dibujo esquemático en el encaje de bolillos); picia (por pifia, error, equivocación, fallo); picoleto (guardia civil); pichulero (se aplica a quienes carecen de relevancia; p.ej. labrador pichulero); pijo, niño (persona –no necesariamente niño- que viste y actúa con afectación); píldoras, hacer (sacarse mocos secos de la nariz con los dedos); pilila (miembro viril en los niños) pilingui (prostituta) ; pillar (un juego de niños; también coger, agarrar algo); pina (cada una de las piezas de madera que forman el aro de las ruedas en carros y galeras); pinchito (cópula, acto sexual); pino, plantar un (defecar en cualquier sitio); pinza, irse la (desvariar, disparatar, perder el juicio); piña (caída; también puñetazo); piquejo (terreno cultivable de escasa extensión); pirámide (LSD, droga, ácido lisérgico); pirula, hacer la (burlarse de alguien, faltar a un compromiso u obligación); pisto manchego (plato de pimientos picados muy finos y tomate triturado, todo ello muy frito); platilla (en el lenguaje de los niños, papel de estaño); plumiel (por plumier; vicio de dicción); polvo (droga, heroína; también cópula, coito); pólvora (festejo de fuegos artificiales con que se inician o acaban las fiestas en muchos lugares); ponchín (blanducho, necesitado de mimos y cariño); poner (excitar la libido de alguien); popó (en el lenguaje de los niños coche); poquejo (localismo, forma adverbial derivada de poco); porrascazo (golpe muy violento contra algo); portazgo (impuesto que se pagaba al Comendador); poyuelo (pequeño escalón de mármol, terrazo u otro material a la entrada de las casas); preferentes, participaciones (títulos cuya rentabilidad y rescate depende de diversos factores); prima de riesgo (en economía, diferencial financiero entre mercados internacionales); pringao (persona que trabaja para los demás); pringue (grasa que suelta el tocino; pese a su género ambiguo, úsase casi siempre como femenino, p.ej. en la expresión “chocotajas y bocado en la pringue”); priva (en informática, correo privado; en la jerga juvenil, cualquier bebida alcohólica); puchero de tres vuelcos (cocido: consta de sopa, berza y carne); pucheros, hacer (en los niños, iniciar el llanto); puente, la (arco de madera en la parte trasera del carro); punki o punky (movimiento juvenil antiburgués); punta pala, a (en abundancia, en cantidad); puntilla (pieza de encaje con doble borde: cabeza y pie); quedarse con la cara (de alguien, con ánimo vengativo); quemasangres (persona indolente y tranquila en exceso); queo, dar el (despertar sospechas); Quintana, Campo (topónimo con que en el habla vulgar se conocía a Campo de Criptana en algunos pueblos de sus alrededores); ¡quiá! (voz para expresar negación: no, qué va); quintería (casa en el campo llamada así por los quince días seguidos que solían pasar en ella los gañanes); quiñón (lugar en descampado para verter residuos); quiquiricosa (por quisicosa, adivinanza, enigma, charada); raja (en el habla vulgar, abertura de la vagina); rake (pagos a la Mafia organizada por parte de algunos delincuentes menores); ramaleras o ramales (correas para dirigir a las caballerías a derecha e izquierda); ramo, echar el (pintar de cal y añil la fachada de la moza casadera); ramón (ramas sobrantes en la poda de los olivos); rap (música a menudo “hablada” en la que predomina el ritmo sobre la melodía); rapivoleo (limpieza superficial, repaso ligero); rascayú (canción burlesca que se hizo popular a mediados del pasado siglo en España); raspao, echar un (abroncar, censurar); rasque (carácter, por lo general, malo); rastra (seres y/o circunstancias vinculadas a las personas, que le acompañan o suceden); raya (dosis de cocaína que se aspira por la nariz); rayos (en la jerga rural, radios que unen el cubo a la pina en las ruedas de carros y galeras); rebolá (cielo rojo al amanecer o de atardecida); rebusca (volver a mirar en las cepas y retirar las ganchas o grumos que hubiera quedado tras la vendimia); recochura (resquemor, cargo de conciencia); reconcomio (pesar, remordimiento); recostao, quedarse (echar un sueño ligero, p.ej. tras la comida); rejacar (por arrejacar, arar superficialmente la tierra, soarar); relejes (suciedad alrededor de la boca); relumbrones (churretes, manchas en la cara); remostás, uvas (uvas pasadas de maduras); remuda (reserva de prendas interiores de vestir); reostia, la (expresión que indica exageración; equivale a “el colmo”); refanfinflar o repanfinflar (dar igual, dejar indiferente); repente, dar un (figura de dicción sinécdoque, dar un síncope, ictus, etc.); repicapunto (meticuloso, detallista en exceso); repiso (arrepentido de o por algo); repompudete/a (persona baja y regordeta); rescoldera (ardor de estómago); restregaero, quedar en el (por restregadero (perder una parte de algo con motivo de alguna operación de compra-venta, intercambio, etc.); retambufa (trasero, culo); retrotero, traer al (por retortero, mantener a alguien continuamente ocupado); retustuñar (requemar algún alimento); revenío (producto en mal estado, por lo general alimento); revolicar (revolver, desordenar); ¡riaaa! (grito a las mulas para ir a la izquierda); riata (por reata; tiro de dos o más caballerías en fila); riesgo país (deuda contraída por un Estado y sometida a contingencias); ringao (torcido hacia un lado); rochero (callejero); rocker o (rockero, amante de la música rock en sus distintas modalidades: hard rock, rockabilly, etc.);
  1   2

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconGregorio salvador nació en 1927 en Cúllar-Baza (hoy, Cúllar), de...

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconEstá allí, lo veo, me habla

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconEstudiar la Sagrada Escritura es estudiar lo más hermoso que existe....

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconTodo el mundo tiene referencias y habla de este librito, pero son...

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconVuelve james thurber, autor de
«Una alegoría divertida que habla del amor, el valor y la libertad en un constante juego de palabras.»

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconEtapas relacionadas con el habla y el lenguaje

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconNo tienen ganas de jugar, pueden leer las concepciones que sobre...

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la icon“nos han ido poniendo con la religión, con la moral, con el que dirán,...

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la iconEn esta entrevista Jorge Grabina, cofundador de CyT junto a Ariel...

Esta cuarta entrega sobre habla popular contiene lexemas que tienen o han tenido vigencia en el habla de nuestras gentes, de lo que el autor da fe, con la icon[ ] Con ocasión de nuestro encuentro, le prometí unas reflexiones...
«modelos» han dado origen a numerosos malentendidos sobre el concepto y el término de desconstrucción, pues se ha caído en la tentación...






© 2015
contactos
l.exam-10.com