No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera






descargar 0.79 Mb.
títuloNo lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera
página9/15
fecha de publicación20.06.2016
tamaño0.79 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Economía > Documentos
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   15
5

SHAYA-SALIM

Nuestra nave se dirigía hacia una zona montañosa del planeta Kía, mientras Ami hablaba con alguien por un micrófono. Después puso rumbo directo hacia una gran montaña. Nuestra velocidad era terrible, la mole de piedra se nos venía encima… ¡pero Ami no hacía nada por frenar!...

-¡Vamos a chocar! –gritó Vinka muy alarmada. Krato estaba igual.

-¡Detén este infierno… no quiero morir tan joven… ¡Jo, jo, jo!

-No tengan temor, no les sucederá nada. Vamos a ingresar al interior de esa montaña.

El desastre era ya inevitable, en pocos segundos nos estrellaríamos contra la rocosa ladera. Los tres cerramos los ojos y nos protegimos inútilmente con un brazo delante de nuestras caras… Pero no sucedió nada. Lo que vi tras las ventanas me dejó mudo de sorpresa.

-Hemos llegado a la ciudad de Shaya-Salim –estaba diciendo Ami con mucho entusiasmo.

Nuestro vehículo estaba ahora detenido, posado plácidamente sobre una gran pista en la que también había una gran variedad de naves espaciales. Al fondo, a lo lejos, se veían grandes construcciones de arquitectura futurista, parecidas a aquellas que vi en los mundos evolucionados en mis viajes anteriores. Multitud de pequeñas naves transparentes surcaban lentamente los cielos de la ciudad en todos los sentidos.

No pude comprender qué estaba sucediendo. ¡Aquello era una ciudad perteneciente a una civilización avanzada, pero en Kía, un mundo no evolucionado…

-¡Esto no es Kía! –exclamó Vinka llena de sorpresa.

-Claro que no –intervino Krato-. Parece que con el choque contra la montaña desencarnamos y vinimos a parar al otro mundo, al más allá… ¡Jo, jo, jo!

El viejo no perdía su humor ni siquiera ante la posibilidad de estar muerto…

-No hemos chocado contra nada, Krato. Pasamos a través de esas rocas y luego ingresamos a esta base, que está oculta debajo de la montaña, muy abajo. Esta es una base intraterrena, o más bien, “intrakiana”. Ingresamos a ella por uno de los puntos autorizados, pero elevando la frecuencia vibratoria de esta nave, por supuesto, para pasar a través de la materia sólida.

Yo, muy sorprendido, miré hacia arriba pensando que ya que estábamos debajo de una montaña, arriba tendrían que verse negras rocas en lugar de cielo, pero no. Afuera se veía un hermoso cielo color celeste, igual como si no estuviésemos al aire libre, y un maravilloso, sol…

-No es cielo, Pedro; es una cúpula artificial en la que se proyecta la imagen del cielo allá arriba. Si afuera está nublado, aquí se ven esas nubes. Si está despejado, aquí también. Y de noche es exactamente igual. Pero aquí dentro no estamos expuestos como allá afuera, sino protegidos bajo una gruesa capa de roca…

Me pareció alarmante pensar que el “cielo” de pesada roca podría venírsenos encima…

-¿Protegidos?... –dijo Vinka, bastante inquieta. Krato tampoco se veía muy tranquilo, miraba hacia arriba con cierto temor. Ami, en cambio, se divertía a costilla nuestra.

-Otra vez asustados. Están pensando que la montaña podría sepultarnos, claro. Pero deben saber que el material que se emplea como cúpula, para contener un posible derrumbe y para proyectar la imagen del cielo exterior, tiene varios kilómetros de superficie, y un metro de espesor. ¿Ahora están más tranquilos?

-¡Un metro! ¡Eso se va a romper! –dijimos los tres muertos de miedo, mientras Ami simplemente se reía de nosotros.

---Pero no se pre-ocupen tanto. Ni siquiera una de vuestras primitivas, groseras y dañinas bombas atómicas podría penetrar ni un milímetro en ese material. Por otro lado, una cúpula de forma ovoide es una de las estructuras más resistentes de la naturaleza. ¿Trataron alguna vez de romper un huevo apretándolo por las puntas?

-Yo sí, pero no pude –dije.

-Aquí estamos mucho más seguros que allá afuera.

-¿Por qué?

-Porque no nos afectan ni los temporales ni el granizo ni la temperatura, que aquí se regula automáticamente. Aquí no llega la parte nociva de los rayos del sol, ni otras radiaciones que también son molestas. Tampoco llegan los peligrosos aerolitos ni los tornados ni los huracanes; además, los terris ni siquiera sospechan que esta base existe…

Vinka, ya más tranquila, preguntó lo que nos tenía llenos de curiosidad a los tres:

-¿Qué lugar es éste? ¿Cómo es posible que exista una ciudad llena de naves espaciales de otros mundos en mi propio planeta?

-Bases o pequeñas ciudades como ésta existen en todos los mundos en donde hay vida humana, ya sean seres evolucionados o no…

-¿En la Tierra también hay una ciudad como ésta? –pregunté con curiosidad imponente.

-No una, Pedrito, sino varias…

Antes de que Ami pudiera explicarrne más, algo espantoso apareció tras los vidrios: parados en la pista, frente a nuestra nave, dos gigantescos terris nos observaban… Al verlos, Vinka no pudo evitar gritar:

-¡Terris, Ami, terris!

Mientras tanto, Krato se rascaba la cabeza sin comprender nada.

Ami continuaba sereno y de muy buen humor.

-Sí, Vinka, son terris, pero terris amigos. A ellos les pedí ayuda para el problema que tenemos. Han venido a ayudarnos. Vamos, salgamos afuera para saludarlos.

-Yo les espero aquí… -dije, sin muchas ganas de acercarme a aquellos monstruos…, aunque se veían amables y sonrientes. Por otro lado, no me cuadraba el hecho de ver a primitivos terris adentro de una ciudad de extraterrestres altamente evolucionados, oculta en territorio de Kía.

Mientras se levantaba de su asiento, Ami explicó:

-Estos terris no son verdaderos terris, sino seres pertenecientes a una civilización superior. Estos amigos fueron sometidos a transformaciones físicas para parecer terris y poder trabajar en la incivilizada Kía, pero no son terris de verdad.

Aquello nos tranquilizó definitivamente. Luego, Ami nos hizo entrar a los tres al “baño”, él también lo hizo.

-Aquí se eliminan los gérmenes que tenemos en la piel y ropas, y también adentro de nuestros cuerpos, debido a que podrían causar problemas y enfermedades en esta base. Y ésa es otra razón por la cual vale la pena vivir en el interior en lugar del exterior: los ecosistemas quedan más protegidos y son más controlables. Si ustedes pudieran ver la enorme variedad de bichos microscópicos que los rodean por todas partes allá afuera…

Cuando estuvimos listos salimos a encontrarnos con los peludos amigos. Fue todo un espectáculo ver al diminuto de Ami saludando alegre a aquellos gigantes, quienes también parecían muy alegres por el encuentro. Los terris demostraban un afecto muy especial por nuestro pequeño amiguito. Éste nos presentó, explicándoles quiénes éramos y qué hacíamos allí, pero ellos no nos estrecharon la mano. Extendieron la derecha a la altura del hombro, con la palma hacia nosotros, y luego se la llevaron al corazón.

Eran muy extraños, sobre todo porque sus miradas y sonrisas irradiaban bondad, sabiduría y alegría, pero al mismo tiempo, con esos pelos y dientes inmensos se veían bastante peligrosos, casi animalescos. Me pareció que algo no concordaba y que los verdaderos terris podrían descubrirlos.

-Tú puedes darte cuenta, Pedro, pero los terris no tienen tu sensibilidad, ellos no ven ni sabiduría ni bondad detrás de una mirada, ellos ven simplemente ojos, así que nuestros amigos no corren peligro.

-No es tan fácil como tú crees –explicó sonriente uno de ellos a Ami-. No es demasiado fácil mantenerse aquí. Ya sabes que los terris sufren de súbitos e incontrolables arranques de ira, y como son un poco paranoicos, muy a menudo algún alto funcionario suele sentirse perseguido y manda a liquidar a algún “sospechoso” de rango menor… No es fácil este servicio, y menos cuando se trabaja en la PP, y menos todavía en el área VEP, investigación de la vida extraplanetaria. Eso es un nido de víboras… Pero para nosotros es un hermoso e interesante desafío este trabajo..

-Nuestros amigos son asesores del Gobierno en la investigación extraplanetaria –explicó Ami riendo-, pertenecen a la temible PP, aunque están de nuestro lado.

-La verdad es que estamos infiltrados. Somos espías –aclaró el otro con el mismo buen humor.

Sentí un profundo respeto y una gran admiración por ellos. Allí me pareció comprender que mi servicio y el de Vinka, escribir libros, era un fácil y cómodo juego de niños comparado con lo que ellos hacían. Habían decidido servir en el núcleo mismo de la violencia y del peligro, en la Policía Política, aceptando el riesgo de un trabajo plagado de trampas.

-Y rodeados de las vibraciones mentales y afectivas más bajas y densas –aclaró Ami al percibir mis pensamientos-. Pero no subestimen vuestro propio servicio, chicos; ustedes tampoco viven en medio de ángeles y santos. Vuestros libros colaboran en la creación de un mundo luminoso y fraterno, con un enfoque espiritual y no material, un mundo sin divisiones de ningún tipo, y eso es todo lo contrario a lo que el Tirano desearía. No es bueno para él que esas ideas se difundan mucho…

Aquello nos llenó de temor a Vinka y a mí.

-¿Quieres decir entonces que estamos en la lista negra de “Drácula”? –pregunté espantado. Ami y los terris se rieron al escucharme. El niño de blanco explicó:

-Todo aquel que quiera hacer algo realmente bueno para la humanidad, algo que tienda a elevar el nivel de felicidad en el mundo, está en la “lista negra” del Tirano, naturalmente. Si el servicio no tuviera sus riesgos, abundarían los “servidores”, pero no es así, lamentablemente.

Consideré que Ami tenía razón. No es mucha la gente que está dispuesta a ir en contra de la corriente, aunque esa corriente lleve al precipicio…

-Pero no teman. El Tirano es una fuerza negativa en los planos sutiles, es cierto, pero allí no hay solamente oscuridad, chicos, allí también están las fuerzas de la Luz, del Amor, y ya saben cuál es la mayor fuerza del Universo. ¿No?

-Ah, claro. Menos mal…

-Es por eso que ustedes están muy protegidos en todo momento. Y por otro lado, para el Tirano, ustedes son simples “mosquitos molestosos”, y él está demasiado ocupado en asuntos de grandes capitales, de grandes partidas de droga, del fomento de guerras y rivalidades, de intentos de corrupción de autoridades, de engaños masivos a grandes contingentes humanos, etcétera. En cambio estos dos amigos sí que están en medio del peligro, y no tienen ningún temor porque saben mucho mejor que ustedes con qué clase de protección cuentan.

-Ustedes son unos campeones, muchachos –les dijo Krato con entusiasmo-. Además somos colegas, porque yo fui espía del ejército malumbo en medio de los rostas, durante la guerra de Mundania. Vamos a celebrar este encuentro con una buena copa, chicos, vamos a intercambiar anécdotas de guerra.

-¿Un swama en la guerra? –dijo incrédulo uno de los gigantes.

-Ahora soy swama, pero antes fui terri. Era más alto y corpulento que ustedes. Me decían “el Terror de Mundania”. ¡Jo, jo, jo! Además, a mucha honra para ustedes, soy el primer transformado viviente de este mundo. Vamos a celebrar eso.

-¿Estuviste en la guerra de Mundania, Krato? –preguntó Vinka.

-Claro, princesa, fui conocido como “el Centauro de los Páramos”. Quienes se encontraban conmigo tenían el buen sentido de apartarse respetuosos. Pero algunos imprudentes no lo hicieron… El infierno está lleno de ellos, ¡Jo, jo, jo!

-Entonces eres terriblemente viejo. La guerra de Mundania fue casi en la prehistoria… No sabía que quedaba alguien vivo de esa guerra.

-Pero yo era apenas un muchacho. Me decían “el Niño Peligro”. ¡Jo, jo, jo!

Ami pareció impacientarse.

-Deja ya de contar mentiras, Krato, tu bisabuelo era demasiado joven cuando ocurrió esa guerra. Recuerda que no tenemos tiempo que perder, los tíos de Vinka están detenidos en la PP y debemos ayudarlos. Si no actuamos rápido las cosas podrían complicarse mucho.

De pronto, un vehículo transparente llegó volando y vino a posarse frente a nosotros. Nadie lo manejaba, pero comprendí que allí existía un alto grado de tecnología y automatización. Una de sus puertas se abrió sola levantándose, como invitándonos a pasar. Krato fue a husmear, a buscar al invisible conductor de aquel vehículo.

-No te escondas, sé que estás por ahí…

-Déjate de tonterías y entra allí de una vez. Vamos, Vinka, Pedro, adentro. Iremos a conversar con nuestros amables amigos en un lugar apropiado.

-Junto a una buena copa, claro –dijo esperanzado Krato.

-No hay alcohol en Shaya-Salim –manifestó sonriendo uno de los falsos terris mientras ingresaba al vehículo.

-¿No hay alcohol aquí?... entonces éste es el lugar más aburrido de toda Kía… ¿Y cómo hacen para alegrar el corazón?

-Nosotros siempre estamos contentos, pero a veces el Íntimo nos pone pruebas para que perfeccionemos nuestras almas, entonces usamos otros métodos para fortalecer el ánimo: ejercicios respiratorios, meditación y contacto con el que mora en el interior de cada ser –explicó mientras el vehículo se ponía en marcha y levantaba suavemente el vuelo.

Krato se impresionó:

-Sí, se nota que, a pesar de sus pelos, este amigo no es terri.
El vehículo transparente se dirigió volando a baja altura y poca velocidad hacia el centro de aquella pequeña ciudad subterránea llamada Shaya-Salim, enclave de civilizaciones evolucionadas del interior del planeta Kía.

Desde lo alto, el lugar se veía tranquilo. Se parecía mucho a Ofir, pero en un espacio reducido. Igual que en todos los lugares evolucionados, la mayor parte de los vehículos que se desplazaban por el lugar lo hacían por el aire.

Allí predominaba una especie humana de orejas como las de los swamas, pero sus individuos no tenían la piel rosada, sino de un color oliváceo. Sus cabellos y ojos también eran más oscuros, y de estatura eran tan altos como los terris. No tenían pelos en el cuerpo.

-Nosotros, originalmente pertenecemos a esa raza que predomina aquí –aclararon los espías amigos.

También había unas cuantas personas de otras especies, y todos se trataban cordialmente. Eso me hizo pensar que una de las características de un mayor nivel evolutivo consiste en la disminución de las divisiones, separaciones, prejuicios, fronteras, desconfianzas, temores y agresiones. Ami estaba atento.

-Así es, Pedro. A medida que crece nuestra conciencia, a medida que vamos comprendiendo mejor la vida van dejando de importarnos tanto las diferencias exteriores entre unos y otros, vamos siendo cada vez más capaces de ver lo interior, lo que nos une, y así vamos poco a poco aprendiendo el hermoso arte de abrir nuestro corazones.

Yo miré al gigantesco terri que estaba sentado junto a mí, y que tenía un olor algo extraño, parecido al de un oso en un zoológico que visité alguna vez, pero traté de ver más allá de esa mole de músculos, dientes y pelos que me causaba un temor instintivo. Hice un pequeño esfuerzo para mirarlo de otra forma, como si él fuera un buen amigo mío, y lo conseguí por unos segundos. Entonces sentí que su olor no era desagradable, y me recordó el de un querido perrito que tuve hace mucho tiempo. Él captó algo, porque se volvió hacia mí entregándome todo su afecto en una mirada luminosa y en una sonrisa muy suave, dándome un delicado y cariñoso apretón en la rodilla. Entonces comprendí una vez más que el amor supera todas las barreras externas e ilusorias que dividen a los seres.

-Porque todos los seres son creación y manifestación de Dios Amor, Pedrito. Todos tenemos el mismo origen y el mismo destino.

-Incluso los terris –dijo riendo un terri.

Krato aprovechó la ocasión para salir con otra de sus payasadas:

-Sí, pero a los terris los hizo Dios un día que había bebido más de la cuenta. Cuando se le pasó creó a los swama. ¡Jo, jo, jo!

-Ja –dijo Ami, evidenciando que esa broma no había sido de su gusto.

Vinka quiso cambiar de tema:

-No se ve demasiada actividad en esta ciudad…

El terri que estaba junto a mí explicó:

-La mayor parte de las instalaciones de este lugar está bajo tierra, pero, en realidad, esto no es exactamente una ciudad, sino más bien, una estación de trabajo, una base. Todos los que viven aquí son profesionales en alguna área específica.

-¿Y cuál es el propósito de esta base? –pregunté mientras descendíamos sobre un edificio que tenía un gran estacionamiento para naves aéreas en su parte superior.

-Aquí, la Confraternidad de Mundos Evolucionados realiza tareas destinadas a supervisar el desarrollo social de este planeta, cosa que está a cargo de la civilización a la que pertenecen nuestros amigos aquí presentes, y que cuneta con la colaboración de especialistas provenientes de otras civilizaciones, de lugares muy variados y distantes, pero de planetas de características similares a las de éste, es decir, con una fuerza de gravedad similar, una atmósfera constituida de oxígeno y una o más especies humanas de estructuras orgánicas basadas en el carbono y el agua.

-¿No todas las civilizaciones espaciales son así, Ami?

-Claro que no, Pedro. Hay especies inteligentes que viven como los peces de este mundo, en el agua.

-¿Y tienen cuerpos como los nuestros?

-No. Nuestros cuerpos son para habitar fuera del agua, sobre tierra, por eso tenemos piernas y no aletas ni branquias. Además, nuestra forma física no es apropiada para avanzar bajo las aguas, porque opone mucha resistencia; en cambio la de los peces, sí.

-¡Entonces hay seres inteligentes con cuerpos raros!...

-Bueno, ellos dirían que eres tú quien tiene un cuerpo muy extraño… ¡Ja, ja, ja!

-Pero antes tú dijiste que el modelo humano es universal: cabeza, tronco y extremidades…

Ami volvió a reír al hacer recuerdos:

-Aquel era nuestro primer encuentro, y tú estabas lleno de miedo pensando en “monstruos invasores”, ¿recuerdas? Así que no quise asustarte mucho, teniendo en cuenta tu “racismo visual”… y sólo te hablé acerca del modelo humano de mundos como el tuyo, el de Vinka y Krato, el mío, Ofir y los mundos de las personas que ves por aquí. Pero aparte de eso hay muuuuucho más en el Universo. La vida emerge incluso en las condiciones más aparentemente desfavorables, y las formas físicas corresponden a las que mejor sirvan para vivir en un medio ambiente determinado. En fin, en el Universo hay de todo, pero a nosotros debe bastarnos con conocer por ahora aquello que está más cerca nuestro.

Bajamos del vehículo e ingresamos en un ascensor cercano. Uno de los terris dio órdenes habladas y la puerta se cerró, luego nos pusimos en movimiento, después volvió a abrirse en un pasillo, salimos y entramos en un pequeño salón que tenía una larga mesa ovalada y unas diez sillas a su alrededor. La superficie era como de mármol rosado y tenía varias láminas rectangulares frente a cada puesto. Supuse que serían monitores de algo así como video o computación. De fondo había un gran ventanal que daba contra las rocas mientras mar adentro se divisaban goletas pesqueras, y más allá aparecía un pueblito costero. Aquello podía perfectamente haber sido un paisaje de mi mundo, pero no estábamos en él, además, nos encontrábamos debajo de una montaña, y el mar estaba muy lejos…

En mi viaje anterior yo había visto un ventanal semejante en la nave del Comandante que dirige todo el “plan de ayuda” a mi planeta, y que proyectaba imágenes de su mundo de origen. Era un sistema parecido al de la televisión en colores, pero tan real que se hacía imposible para mí diferenciarlo de una ventana común. Aquí pude ver que una embarcación se acercaba hacia nosotros, es decir, hacia el lugar desde donde se estaba filmando. Cuando la goleta estuvo más cerca distinguí que sus ocupantes eran swamas pescadores.

-¿Cómo es posible que podamos ver el mar desde un ventanal que está adentro de una montaña? –preguntó Krato muy intrigado. Vinka le explicó el sistema. Él quedó impresionado y sólo dijo “guak”.

-Bien, sentémonos –dijo uno de los terris. Así lo hicimos. El otro tomó la palabra:

-Los tíos de esta chica están detenidos porque se investiga su relación con el avistamiento de una nave que la raptó. Y el doctor amigo de la familia también será interrogado, aunque no recordará nada. Para él, jamás conoció a un hombre llamado Goro, casado con una swama y tío de una niña de la misma raza. Veamos cómo van las cosas.

Con un peludo dedo tocó la lámina-monitor de TV que estaba frente a él, y se encendieron todas las demás. Aparecieron unos signos que ya no me eran tan extraños, pude reconocer la escritura del idioma de la Confraternidad. Supuse que aquello sería un menú con muchas opciones, pero el gigante, en lugar de oprimir botones, simplemente iba dando instrucciones habladas al monitor.

En las pantallas apareció un gran edificio rodeado de jardines y circundado por un alto y grueso muro con puestos de vigilancia y guardias armados.

-Aquí está la central de la PP –explicó el terri. Luego la imagen mostró un descenso en picada y nos internamos en el interior del edificio. Como en algunos juegos de video, la imagen avanzaba, doblaba a derecha o izquierda según los movimientos que hacía el falso terri poniendo un dedo sobre unas flechas y otros controles que había en la misma pantalla. Así fuimos recorriendo toda la PP, observando descaradamente lo que sucedía en el interior del organismo “más secreto” del país de Vinka.. Al final, en las pantallas apareció un terri que se veía bastante más gordo y horripilante que los demás. Su pelaje era de un verde sucio muy oscuro, sin cepillado ni brillo, un tanto grasoso y pegoteado… Yo pensé que debía oler a demonios…

-Eres muy intuitivo –dijo Ami, riendo alegre.

-Ése es Tonk, nuestro director. Vamos a ver grabaciones de lo que él ha estado haciendo y hablando durante ésta última hora, para ponernos al día.

Así comprendí que la Confraternidad puede espiar a mucha gente…

Mientras el terri avanzaba y retrocedía las imágenes, atento a lo que el Director de la PP había escuchado y dicho durante los últimos minutos, Ami nos explicó:

-No podemos descuidar las decisiones que los terris tomen en áreas importantes para la evolución de Kía.

Me pareció que, a pesar de todo, ese tipo de espionaje violaba la independencia y libertad en aquel mundo. Ami se dio cuenta de lo que yo estaba pensando y decidió explicarnos un tema complejo:

-No olvides que tenemos bases llenas de gente en estos mundos, y podrían ser afectadas o destruidas si nos descuidamos, así que debemos vigilarlos. También te dije que no podemos permitir que una civilización violenta se apodere de conocimientos que le permitan producir un descalabro cósmico. ¿Recuerdas?

Los terris sonrieron antes mi pregunta. Ami dijo:

-Si estas bases no existieran, vuestras civilizaciones tampoco…

Pensé que quiso decir que si ellos no nos supervisaran, nosotros ya hubiéramos destruido nuestros mundos, pero Ami, atento a mis pensamientos, dijo:

-Eso también, pero nuestra presencia en los mundos no evolucionados tiene una importancia tan trascendental, que tú ni siquiera la podrías imaginar…

Aquello avivó mi curiosidad, quise saber más.

-Pero ahora no tenemos tiempo para ese tipo de explicaciones. Más adelante sabrán todo. Paciencia.

El terri que operaba los monitores explicó:

Tonk no ha decidido nada con respecto a los prisioneros. Pidió consejo al ejército y a la Presidencia. Ahora está esperando órdenes superiores.

Las imágenes iban recorriendo todo el edificio de la PP. Al llegar a una puerta vigilada por dos guardias armados, el terri explicó:

-Aquí están las alas para los detenidos. Ahora vamos a buscar a nuestros amigos.

Atravesamos unos gruesos barrotes de acero y pasamos frente a las narices de los guardias, quienes no podían vernos. Continuamos avanzando y llegamos a un pasillo que tenía varias puertas a ambos lados. Fuimos ingresando en el interior de cada una. Estaban vacías en su mayoría, pero en otras había detenidos. En una de ellas, se encontraba solo y muy alterado el psiquiatra, lleno de magulladuras. Salimos nuevamente al pasillo y entramos en una habitación contigua. Allí estaban los tíos de Vinka. Ella suspiró aliviada al verlos. Aparentemente, se encontraban bien. Estaban sentados en un sillón. Sus rostros denotaban mucha inquietud. No había nadie más allí.

Uno de los terris explicaba:

-Seguramente las autoridades superiores muy pronto van a decidir darle a este caso la categoría “Prioridad 1”, así que llegarán a buscarlos para llevarlos a los pabellones blindados. De allí no se sale tan fácil… No sin que tengamos que ir personalmente hasta allá y enfrentar a un enjambre de terris fuertemente armados… Éste es un bueno momento para trasladarlos hasta aquí.

-¡Trasladarlos hasta aquí! ¡¿Cómo?!- exclamé maravillado.

-La teletransportación no es difícil, niño –dijo uno de los terris sin prestarme mucha atención.

-¡Fantástico! –expresó feliz Vinka.

Ami intervino:

-Hagámoslo entonces, pero antes deberíamos advertirles a través de un micrófono direccional acerca de lo que les va a suceder.

-No podemos, recuerda que hay filmadoras en todos los calabozos.

-Ah, es cierto, no podremos explicarles nada porque cualquier cosa que digamos quedará grabada.

El terri nos aclaró otras cosas:

-Los tíos de esta chica no deben vernos cuando estén aquí, por eso nos ocultaremos muy pronto. Es una medida de seguridad inviolable para quienes no pertenecen a labores evolutivas.

Krato era bromista, pero no tonto, así que sacó una conclusión inmediatamente:

-Entonces yo también pertenezco a esas labores. ¡Jo, jo, jo!

-Seguro, Krato, o no te podría haber traído a este lugar. Por ahora no sabes nada acerca de tu futuro trabajo al servicio del Amor, pero ya llegará el momento.

Él nos miró con una divertida cara, levantando las cejas rápido varias veces, como diciendo “más respeto conmigo”…

Yo pensé que allí tendría que haber un error: Krato, un viejo campesino, bebedor y glotón, carnívoro, bastante mentiroso o bromista, ¿al servicio del Amor?... ¡Ja!

Ami percibió lo que yo pensaba y simplemente dijo:

-¿Qué sabe nadie acerca de lo que hay realmente lo más profundo del otro?... ¿Quién aquí conoce los tiempos evolutivos de cada cual?

Yo me ruboricé y no dije nada.

El terri continuó:

-Las personas ajenas al Plan Cósmico tampoco deben saber que estas bases subterráneas existen, no por ahora, así que ustedes no deberán decirles nada acerca de Shaya-Salim a esa pareja ni a nadie sin nuestra autorización. ¿Prometido?

Se dirigía a Vinka, Krato a mí.

-Por mi discreción en la guerra me decían “El Tumba”. ¡Jo, jo, jo! Prometido, no se preocupen.

-Prometido –dijimos también Vinka y yo.

-Bien. Primero tendremos que dormirlos y después trasladarlos. Vamos a la sala de teletransportación.

Salimos, caminamos por el pasillo e ingresamos en otra habitación llena de aparatos científicos. Ambos hombres accionaron controles e intercambiaron palabras técnicas. En una pantalla aparecieron los tíos de Vinka.

-Listos para la fase de adormecimiento.

Cayeron instantáneamente en un pesado sueño.

-Listos para la fase de teletransportación.

La pareja se materializó de pronto frente a nosotros, con sillón y todo, durmiendo como bebés. Vinka quiso ir a abrazarlos, pero Ami la detuvo:

-Debes esperar que nuestros amigos terminen su trabajo.

Los hombres peludos tomaron delicadamente a cada uno de ellos y los recostaron sobre sendas camillas con ruedas, luego procedieron a teletransportar el sillón de regreso a su lugar de origen, justo antes de que la puerta de aquel aposento de la PP se abriese, dejando entrar a varios terris, los que no ocultaron su furia al encontrarse su habitación vacía.

-Este sillón todavía está tibio… ¡Los malditos extrakianos acaban de teletransportarlos! Esos miserables son demasiado astutos…

Aquello me pareció muy extraño.

-Ami, esos terris saben perfectamente que usted pueden teletransportar a personas…

-Así es, Pedro, no es ésta la primera vez que tuvimos que recurrir a este método.

Vinka también estaba confundida.

-Entonces nuestras autoridades no ignoran que ustedes existen…

-claro que no, Vinka. Ya sabes que fueron inmediatamente a investigar cuando se produjo e avistamiento frente a la ventana del psiquiatra.

-Yo pensaba que solamente investigaban, pero que no tenían ninguna prueba… ¿Por qué entonces en las declaraciones oficiales hacen como si no supieran nada, incluso se ríen de quienes creen?...

-Por que ocultan lo que saben acerca de nosotros, y lo hacen muy bien. Por eso entorpecen las investigaciones privadas y propalan noticias falsas en torno al tema con el fin de atemorizar y confundir.

-¡¿En serio, Ami?!

-Lamentablemente, así es.

-Yo no siquiera sospechaba que nuestras autoridades supiesen tanto acerca de ustedes…

-Pero podrías haberlo deducido, porque toda persona medianamente informada sabe que las autoridades se ocupan celosamente del tema, y apenas aparece algo interesante viajan al otro lado del mundo si es necesario. Luego, con la colaboración del ejército y la policía local cercan el lugar y sacan sus aparatos para tomar muestras, las que siempre quedan en secreto. Eso se sabe, igual que su negativa a revelar información. Si esas autoridades no tuviesen muy buenos conocimientos acerca del tema no se tomarían tantas molestias. Si de verdad creyesen que el asunto es sólo fantasía no invertirían tanto dinero en averiguar más de lo que saben ni en tratar de ocultar lo que ya saben. Eso podría deducirlo cualquiera que tenga ganas de informarse y pensar un poco.

-¿Y por qué ocultan lo que saben?

-Buena pregunta, pero te la responderé después. Ahora concentrémonos en el problema que tenemos frente a nuestras narices: Clorka y Goro.

Uno de los terris amigos dijo:

-Resumamos: le psiquiatra amigo del Goro no recuerda nada de esta historia. Para él, todo se reduce a que en un momento ingresaron unos gorilas en su consultorio y lo molieron a golpes. Muy pronto los agentes de la PP le preguntarán muchas cosas acerca de una nave espacial que apareció frente a su ventana, y el pobrecito no recordará nada. También le preguntarán acerca de su relación con Goro y Clorka, y él dirá que no sabe de quiénes le están hablando. Al final, luego de exprimirlo a fondo comprenderán que no sabe nada más y, si queda en buenas condiciones, lo dejarán en paz, aunque sospechen que nosotros borramos de su memoria algunos recuerdos, como lo hemos hecho tantas veces…

Ami aclaró ese punto:

-Ellos saben que si queremos podemos efectuar una extirpación definitiva de ciertas partes de la memoria, de una forma que ni el mejor hipnotismo podría reactivar, y eso fue lo que hice con el doctor. Con respecto a tus tíos, Vinka, cuando despierten sabremos cuánto alcanzaron a declarar ante la PP, y después veremos qué hacer…

Uno de los peludos amigos volvió a explicar:

-Repito: ellos no deben saber en qué lugar se encuentran. Nadie que no participe en el Plan debe saber por el momento que estas bases secretas existen realmente.

-¿Entonces no podremos escribirlo en nuestros libros? –pregunté.

-Eso es diferente, Pedro, porque se supone que allí es todo fantasía. Pero de todas maneras, al final de esta historia les diré qué pueden y qué no pueden poner en sus libros.

El terri continuó hablando:

-La idea es que nadie debe sospechar que nosotros dos pertenecemos a la Confraternidad, porque si lo hicieran sospecharían también que hay otros falsos terris en otras áreas gubernamentales, y como realmente los hay, eso sería un desastre.

El otro tomó la palabra.

-Ahora iremos todos a la sala de al lado. Allí los despertaremos.

Salimos. Los terris empujaban las camillas. Ingresamos en un pequeño y confortable salón. Allí había revistas, periódicos y, a un costado, una especie de cocinita en la que había jugos, frutas y galletas, todo lo cual entusiasmó a Krato:

-¿Estás seguro de que no hay alguna interesante botella por ahí?

-Sí que las hay, y contienen jugos de fruta, infusiones de hierbas sanas y agua pura, Krato. Puedes servirte lo que quieras….

-¡Puaf!

Los terris amigos acomodaron a la pareja sobre un sillón y luego uno de ellos nos dijo:

-Esta pareja no debe ver de pronto a Ami ni a Pedro, porque podrían aterrorizarse. Nunca antes habían visto a seres de otros mundos, pero eso, ustedes dos deben salir junto a nosotros de esta habitación, y también Krato. Sólo Vinka estará frente a ellos cuando despierten Nosotros estaremos atentos por los monitores.

El otro intervino:

-Ellos deben creer que se encuentran en un lugar cualquiera, en el campo concretamente. Con ese fin pondremos imágenes adecuadas en esa pantalla, que ahora tendrá la apariencia de ventana. Miren…

El hombre se refería a un negro rectángulo en una pared, el que se iluminó en ese mismo instante debido a que el terri operó algo en un control remoto que tenía en su mano, y apareció un hermoso paisaje campestre, con aves volando, mariposas e insectos. Casi me pareció sentir los aromas de la naturaleza, pero pensé que era sólo mi imaginación, porque ya sabía que eso era simplemente una proyección.

-Son aromas reales, Pedro. Nuestras cámaras captan las imágenes y, si lo deseamos, también los aromas, y luego se puede reproducir todo.

-¡Qué fantástico!

Uno de los hombres comenzó a darle instrucciones a mi alma gemela:

-Cuando despierte, luego de calmarlos un poco deberás entregarles estos dos audífonos traductores y ayudarles a que se los pongan. Después les explicarás que las respuestas a sus preguntas se las darán tus amigos desde una habitación contigua. Y entonces todo quedará por nuestra cuenta. ¿Comprendido?

-Sí.

-Después, cuando estén preparados, ingresarán en esta habitación Ami, Pedro y Krato. Entonces, Ami deberá conducir la charla; ustedes, sigan sus instrucciones y no improvisen nada. No podemos cometer errores. No vayan a incurrir en ningún descuido que pueda complicar todavía más la situación. ¿Comprendido?

Dijimos que sí.

-Vamos, sígannos.

Nos retiramos dejando a mi compañera allí con la puerta cerrada por fuera. Volvimos a la habitación de los aparatos científicos y en una pantalla pudimos ver a Vinka y a sus tíos dormidos. Los terris comenzaron a trabajar.

-Ahora vamos a despertarlos. Prepárate, Vinka.

Ella escuchaba esa voz por unos invisibles parlantes.

-Estoy lista-. Y nosotros escuchábamos su voz por los parlantes de los monitores.

En el acto, los tíos de Vinka abrieron los ojos. Demostraron gran sorpresa al darse cuenta del súbito cambio de escenario, pero cuando vieron a Vinka, el cariño pudo más que la curiosidad. Se estrecharon los tres en un prolongado abrazo, lo cual me molestó un poco, porque si ese cariño fuese menor, Vinka no tendría tantos problemas para irse a la Tierra…

Ella procedió a ponerles los audífonos a las orejas a sus tíos.

-Esto es para que puedan comprender otros idiomas.

-¿Adónde estamos? ¿Cómo fue que de pronto cambió todo y apareciste tú?

-¡Estamos en el campo, Goro! –exclamó Clorka, contenta al observar por la ventana.

-Yo no puedo responder sus preguntas, pero mis amigos sí. Ellos están en una habitación aquí al lado, nos miran por una pantalla y podremos escuchar sus voces.

-Correcto. Buenas tardes, Goro, Clorka –dijo un terri por el micrófono.

-Ah, la intromisión nuevamente… -manifestó Goro con cara y tono hostil.

-Es necesario que ustedes conozcan a Ami. Él pertenece a otro mundo, por lo tanto, no tiene una apariencia conocida para ustedes. Él va a ingresar en ese salón junto con Pedro, que también es de un mundo diferente, y con Krato, un swama amigo de su hija. ¿No tendrán temor?

-¡Uy, sí! –exclamó Clorka, aferrándose a Goro.

-¡Bah! –dijo éste, haciendo como si aquello le importase un bledo.

-Entonces van para allá.

-¡Qué miedo!

-No temas, tía, mis amigos son muy buenos.

Un terri nos dijo que ya podíamos irnos, y el otro nos acompañó. Abrió la puerta y primero ingresó Ami.

-Bueno, permítanme presentarme. Yo soy el famoso Ami –dijo con una sonrisa alegre.

Goro le echó una mirada poco amistosa y desconfiada. Clorka mostró asombro y algo de temor. El terri amigo me tocó un hombro y comprendí que era mi hora de presentarme.

-Mi nombre es Pedro y vengo del planeta Tierra –dije al ingresar. Enseguida vino Krato.

-Y yo me llamo Krato, ahora soy swama, pero antes fui terri. Soy el primer transformado viviente de este mundo.

Goro lo miró agresivamente.

-El primer traidor a nuestra especie, claro, con razón colaboras con los enemigos de Kía…

Krato se puso rojo de ira y apretó los puños mirando fijo al terri. Ami intervino rápidamente:

-Calma, calma. Hace unos minutos, ustedes estaban presos en la central de la PP, iban a ser interrogados a fondo por los agentes, pero nosotros, con nuestra avanzada tecnología, los sacamos de allí, los raptamos. Ahora se encuentran a salvo en un lugar seguro.

Goro no parecía comprender el asunto.

-Yo no tenía nada que ocultar, no veo por qué no nos dejaron en donde estábamos. Nos habrían interrogado y listo, a casa. Ahora seguramente estamos en calidad de prófugos de la justicia… Cada vez me gusta menos este asunto.

-Sólo queremos saber qué fue lo que alcanzaron a decir a los agentes de la PP –dijo Ami.

-Nada, nos sacaron con la boca tapada, nos metieron en un vehículo y nos encapucharon. Cuando pudimos ver, nos encontrábamos en un sofá en una habitación cerrada. Allí estábamos y de pronto aparecimos aquí. Eso es todo.

Ami se entusiasmó visiblemente.

-¿Entonces no les preguntaron sus nombres, no les tomaron fotos ni huellas dactilares?

-No.

-Magnífico, parece que todavía no saben quiénes son ustedes…

-Pero mi amigo el psiquiatra les habrá contado…

-No se preocupen por eso. El doctor fue sometido por nosotros a un tratamiento de amnesia parcial definitiva. Ahora no recuerda haberlo conocido jamás a usted, olvidó para siempre que le pidió ayuda para que Vinka dejase de lado sus “fantasías”

El terri instintivamente se sintió agredido, pero la transparente y serena mirada de Ami le transmitió paz, lo cual le permitió ver las cosas con mayor calma y claridad, tal vez por eso mismo se sintió motivado a dar una explicación:

-Bueno… Hice lo que pensé que sería lo mejor para ella… ¿Cómo voy a permitir que una niña tan pequeña, que está bajo mi responsabilidad, ande enredada con entidades de otros mundos?... ¿Cómo sé yo cuáles son las verdaderas intenciones que ustedes tienen? –dijo mirándonos con sospecha.

-¿Y no leyó los libros de Vinka? Allí aparecen nuestras verdaderas intenciones.

-Sí, lo hice anoche, pero no soy un cándido bebé. Ustedes podrían estar utilizando a mi sobrina para difundir información falsa a través de esos libros…

-Para que la humanidad de Kía piense que somos inofensivos y buenos, cuando en realidad pertenecemos a una civilización perversa, ¿verdad?

-Bueno… Algo así…

A pesar de todo comprendí a Goro. Yo también tuve esa misma sospecha cuando conocí a Ami.

-Eso es paranoia pura. Si alguna civilización de ese tipo existiera no necesitaría tomarse tantas molestias… Si es por darle rienda suelta a los delirios de persecución y a la desconfianza… ¿No ha pensado que su esposa podría también estar fingiendo, esperando un descuido suyo para matarlo? Y que sus padres fingían ser inofensivos y buenos, cuando en realidad eran malignos? ¿Y no ha pensado lo mismo de sus amigos, de toda la gente que usted conoce?

-No, claro; yo conozco a mi familia y a mis amistades, pero a ustedes ¿quién los conoce?...

-Yo los conozco –me adelanté a decir inocentemente- y son buenos.

El terri me miró con desconfianza y dijo:

-Tú eres otro de ellos, claro, eres un agente muy importante en esta conspiración en contra de nuestro mundo… Lograste seducir a Vinka… Vaya uno a saber qué clase de monstruo se oculta detrás de esa extraña apariencia de niño indefenso…

Me sentí demolido ante la espantosa sospecha de Goro. Mis mejillas se pusieron rojas, no supe qué decir. Creo que me dieron ganas de llorar, pero me contuve. Vinka exclamó:

-¡Tío Goro!... ¡Por favor!... –y vino a mi lado a tratar de aliviarme. Ami también lo hizo.

-Sí, Pedrito, no es fácil ser misionero entre gente no evolucionada, ante corazones tan cerrados, no es fácil soportar la sospecha, la desconfianza, el temor. Pero te diré un pequeño secreto para que puedas sobrellevar mejor estas situaciones-. Se acercó a mi oído y me dijo en voz baja: “Tienes que verlos como si fueran niños, porque en cierta forma lo son. No les tengas odio. Tú fuiste como ellos, y ahora estás más avanzado, pero que no sospechen que los consideras así, porque se enfurecerían”

Sentí que Ami tenía razón. Traté de mirar a Goro de esa otra forma y al ver sus ojos que parecían echar fuego comprendí que lo único que había detrás de aquella mirada era simplemente temor; el miedo infundado le hacía ver todo negro, ponerse agresivo y perderse lo mejor de la vida. Mi resentimiento se transformó en compasión, en lástima, en comprensión.

Goro se puso de pie, impulsando a su mujer a hacer lo mismo. Tomó a Clorka por el hombro y a Vinka de la mano y dijo:

-Bueno, quiero volver a casa –y se dirigió hacia la puerta. Trató de abrirla. Cuando comprendió que eso era imposible procedió a golpearla mientras gritaba:

-¡QUIERO VOLVER A CASAAAAA!

Yo pensé que aquel gorila muy pronto nos mataría a todos. Busqué algún lugar donde esconderme, pero no había ninguno… en esos momentos se escuchó una potente y autoritaria voz que provenía del altoparlante:

-CÁLMESE, SEÑOR GORO, NADIE VA A HACERLE DAÑO NI A USTED NI A SU FAMILIA. SI INTENTA CUALQUIER TIPO DE ACTITUD VIOLENTA TENDREMOS QUE UTILIZAR DE INMEDIATO NUESTRA TECNOLOGÍA PARA DETERNLO, Y ESO NO LE SERÁ AGRADABLE… ASÍ QUE REGRESE DE INMEDITO AL SILLÓN, SIÉNTESE Y RELÁJESE, PORQUE TODAVÍA TENEMOS QUE CONVERSAR CON USTED UN PAR DE ASUNTOS.

Al escuchar aquello, Goro comprendió que no se encontraba simplemente ante unos niños, una mujer y un viejo. Se calmó y resignadamente volvió al sillón.

-Bueno, aquí estoy.

Entonces Ami, en una actitud que me pareció temeraria, con una inocente sonrisa fue a sentarse junto a Goro. Éste, sorprendido, en actitud defensiva se apartó un poco. El niño de blanco le dijo:

-Me parece que usted ignora los métodos de investigación e interrogatorios de la PP.

-No soy tan tonto, todo el mundo sabe que con los subversivos, delincuentes y sospechosos son muy agresivos, pero yo no tengo nada que ocultar, soy un ciudadano respetable, atiendo una farmacia desde hace muchos años. Mi vida es transparente, así que conmigo no iban a actuar con rudeza.

Ami dirigió su vista hacia el techo:

-Eh, muchachos ¿Podemos ver imágenes del interrogatorio al psiquiatra amigo de Goro?

-SÍ, ESPEREN UN MOMENTO –respondió uno de los terris camuflados desde el altavoz.

Unos segundos más tarde se encendió un rectángulo en una pared, en donde antes no había nada. Allí comenzamos a presenciar el interrogatorio al que estaba siendo sometido el psiquiatra, que ahora se encontraba atado sobre una mesa metálica, mojado y completamente desnudo. La escena era tan violenta y cruel, que Vinka y Clorka tuvieron que mirar hacia otro lado. Goro, con los ojos muy abiertos se puso pálido y pidió que se apagase aquella pantalla. Así se hizo.

-Su amigo también es una persona respetable, y con un título universitario además, pero ante la PP, nada de eso cuenta, especialmente cuando se tata de seguirle la pista a civilizaciones más avanzadas del Universo.

-Bueno… es duro… pero es por nuestra protección –opinó Goro.

Ami se volvió hacia mí:

-Querías saber por qué las autoridades ocultan lo que saben. Mi respuesta a Goro te lo explicará-. Luego se dirigió hacia el tío de Vinka: -Se equivoca, Goro. Ellos han sido informados acerca de nuestras verdaderas intenciones, que son simplemente educativas, formativas; pero son desconfiados y paranoicos, y no pueden creer que algo tan lindo pueda ser realidad. Para ellos, nada en el Universo podría ser mejor que ellos mismos, así que, igual que usted piensan que todo podría ser un engaño nuestro. Por otro lado, como ya tienen algunas evidencias de nuestra tecnología, no quieren que otros países posean esa información y se les adelanten en el camino hacia los recursos científicos que nosotros tenemos. Por eso no comparten con nadie lo que saben y dicen que nada de eso existe, pero secretamente buscan endemoniadamente hasta la menor pista.

Nosotros comenzábamos a comprender mejor la realidad.

-Su amigo va a pasarla muuuuy mal durante largo tiempo, Goro, y no se sabe si regresará alguna vez a su hogar, tampoco se sabe en qué condiciones… Porque esta temática es de primerísimo importancia para las autoridades del país más poderoso de Kía, y la PP de este país colabora estrechamente con ellos. Los servicios secretos de ese importante país tienen mucha más información que la PP. Eh, muchachos, proyecten imágenes del subterráneo del hangar que está bajo el desierto que ustedes ya saben…

Muy pronto apareció de nuevo el rectángulo luminoso en la pared. Avanzamos por unos pasillos atestados de guardias armados, pasamos a través de una gruesa puerta, luego otro, otra y otra, y al final estuvimos en un gran aposento que parecía un museo de horrores. Allí, adentro de vitrinas conteniendo líquidos, vimos los cadáveres de varios tipos de humanoides. Algunos estaban congelados. Vimos restos de naves espaciales, libros o manuales con diversas escrituras, vestimentas, trajes de apariencia espacial y una enorme cantidad de restos de mecanismos averiados y aparatos extraños. Luego la pantalla fue apagada.

Goro se desplomó, ahora no había ninguna duda en él acerca de la realidad. Ami continuó:

-Nosotros no somos perfectos. A veces nuestras naves fallan, a veces tenemos accidentes mortales, a veces han capturado con vida a gente de nuestros mundos que sobrevivió a algún accidente y los han interrogado a fondo. Así se enteraron hace tiempo aquí en Kía acerca de nuestras intenciones civilizadoras, pero no pueden creer tanta maravilla, claro.

El tío de Vinka parecía muy confundido ahora.

-Analicemos su situación, Goro. Si la PP se entera de su identidad, no va a ser fácil que ustedes puedan volver a llevar una vida normal. ¿Se da cuenta de eso?

-Pero yo no he hecho nada..

-Puede ser, pero ellos no lo saben; sólo saben que usted podría ser una pista capaz de llevarles a saber más acerca de nosotros, así que si lo atrapan lo exprimirán sin asco hasta las últimas consecuencias, a usted, a su esposa y a su sobrinita… y podrían hacerle cosas malas a ellas para que usted hable lo que sabe, o cosas malas a ustedes para que ella entregue información…

Goro bajó la cabeza, caviló unos instantes y luego protestó:

-¡MI VIDA ESTÁ DESECHA… Y TODO POR CULPA DE USTEDES!

-Se equivoca, la culpa fue suya. Yo le advertí que guardase estricto silencio acerca de este asunto, pero usted no me hizo caso y metió a su amigo psiquiatra en este lío, y no con la verdad, sino con mentiras. Le hizo creer que eran sólo fantasías de Vinka, cuando usted ya sabía la realidad. Además, trató de violar la integridad emocional y psicológica de su sobrina mediante ese lavado de cerebro que su amigo le estaba haciendo. Usted nos obligó a intervenir para protegerla, y así las cosas se fueron complicando, apareció la PP y aquí estamos.

-El bumerang es el bumerang… -opinó Krato.

A pesar de las palabras de Ami, Goro no se sentía culpable de nada.

-¡USTEDES NO TENÍAN QUE HABERSE METIDO EN LA VIDA DE MI SOBRINA!

-Cálmese, Goro. Es al revés. Si leyó bien los libros de Vinka, entonces usted ya no ignora que ella vino a nacer en este mundo con la finalidad de realizar el trabajo literario que está haciendo. Es usted quien no tenía que haber puesto obstáculos en su labor ni en sus sentimientos.

Vinka vino hacia mí y nos abrazamos tiernamente, olvidándonos de todo lo demás. Cada vez que nos abrazábamos así se nos olvidaba el resto del mundo.

Al contemplar la escena, Clorka sacó su pañuelo, la emoción le humedeció los ojos.

-Es pequeñito… pero parece buen chico… -dijo, poniendo el dedo en mi “llaga”…

Goro bajó nuevamente la cabeza y comenzó a sollozar diciendo:

-¡Yo sólo quería protegerla!... Tenían que haberme ido preparando poco a poco para aceptar tantas verdades nuevas, compréndanme.

Aquello me hizo emocionar a mí también. Vinka corrió hacia su tío y comenzó a acariciarle la cabeza. Ami le explicaba:

-Eso es lo que yo traté que sucediera, que usted fuese poco a poco comprendiendo la verdad, pero Vinka es muy impulsiva y metió la pata. Todo ha sido muy complicado en esta historia, pero no se desaliente, Goro, nuestros agentes amigos están averiguando cuánto saben acerca de ustedes en la PP, un poco de suerte y no saben nada, y luego, a casa, a su trabajo, a una vida normal.

Goro pareció reanimarse un poco, una pequeña luz brilló en su mirada.

-Es… ¿Es posible eso? ¿Cómo podemos saberlo?

-Eh, muchachos, ¿cómo va ese asunto?

-ESTÁN BUSCANDO HUELLAS DACTILARES EN EL CONSULTORIO, EN EL AUTOMÓVIL QUE LOS LLEVÓ A LA CENTRAL DE LA PP Y EN LA SALA EN DONDE ESTUVIERON ENCERRADOS.

-¿Y cómo es la ley de este país con respecto a las huellas? ¿Se las toman sólo a los delincuentes, como en los países más avanzados y respetuosos de sus ciudadanos?

-NO, AQUÍ SE LAS TOMAN A TODA LA GENTE CUANDO SACA DOCUMENTOS, Y COMO SACAR DOCUMENTOS ES OBLIGATORIO, AQUÍ TODOS LOS CIUDADANOS ESTÁN FICHADOS…

-¡Rayos!

-¡Guak!

-¡Demonios!

-¡Cielos!

-PERO NUESTROS AGENTES YA BORRARON TODAS LAS HUELLAS.

-¡Viva! –exclamamos todos muy felices, excepto Goro, claro…

-DEFINITIVAMENTE, LA PP NO TIENE FORMA DE SABER DE QUIÉNES SE TRATABA.

Nosotros estallamos de júbilo y nos abrazábamos eufóricos, pero goro no mostró alegría, aunque estaba más sereno ahora. Abrazó a Clorka y a Vinka, inclusive sonrió por una fracción de segundo, y luego retomó su cada de vinagre habitual…

6

1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   15

similar:

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconSinopsis Jupiter Jones nació bajo el cielo de la noche, y las señales...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEsta noche soñé que caminaba por una playa de la mano de María

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconSeguramente estarán ustedes muy preocupados por­que hace tanto tiempo...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEstábamos de vacaciones navideñas y me acababa de levantar cuando...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconUn libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera;...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconUn libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera;...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEn Francia, el petrarquismo se cultiva, sobre todo, en el grupo de...






© 2015
contactos
l.exam-10.com