No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera






descargar 0.79 Mb.
títuloNo lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera
página15/15
fecha de publicación20.06.2016
tamaño0.79 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Economía > Documentos
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   15
¿Hay alguien por aquí?

La voz habló en castellano, así que se trataba de algún extraño, que no venía solo, porque también se escuchó una voz de mujer:

-No van a creer cuando nos vean…

-¿Quiénes son, abuela?

-No sé… no reconozco esas voces… Ojalá que a Ami no se le ocurra aparecer en este momento porque…

-Hola abuela, estamos de regreso.

Ami acababa de hacer su entrada. Yo me angustié porque pensé que se habría encontrado con el par de extraños. Pero en ese instante apareció también Krato…

-Es muy divertido hablar en castellano. ¡Jo, jo, jo!

Debo haberme puesto verde de la sorpresa, porque Krato venía hablando en castellano perfecto…

-Hola, amoroso Pedrito –dijo una encantadora chica de pelo muy negro, algo ondulado, y grandes y hermosos ojos oscuros. Vestía un atuendo playero ceñido a su hermoso cuerpo. También habló en mi idioma. Un segundo después comprendí que ¡era Vinka! Su apariencia la hacía ver bastante diferente, aunque muy linda… Mmm… pero su rostro era el mismo. Además, ahora tenía una estatura como la mía…

Ami aclaró la situación antes de que nos diese un infarto:

-Los ojos violeta y el pelo rosado podían hacer sospechar a Víctor, así que ahora es una chica terrestre perfectamente normal. También le rebajé un poco su estatura. Y en cuanto a su nueva capacidad de hablar castellano, en la nave tengo un aparato mediante el cual se puede aprender cualquier idioma en segundos…

-¡Jo, jo, jo! Esto es espléndido, en mi cabeza tengo ahora toda la gramática castellana, todo su vocabulario, dieciocho mil poemas, quinientas cincuenta novelas, un resumen de la historia terrestre, una síntesis de todos los conocimientos de esta humanidad y de los más importantes principios y secretos universales. ¡Esto es fantástico! ¡Jo, jo, jo!

La pronunciación de Krato era casi perfecta.

-¡Y yo también sé lo mismo! –exclamó feliz Vinka.

Cuando me repuse del mi sorpresa y comprendí la situación, quise mirarle inmediatamente las orejas. Ella se levantó el pelo.

-Mmm… orejas normales, bonitas, pero normales. En fin… Estás muy linda, Vinka… Eres algo diferente por fuera ahora, pero por dentro, yo siento exactamente lo mismo, y ya no tengo que mirarte hacia arriba…

Allí nos quitamos los audífonos traductores. Ya no hacían falta.

-¡Además, Ami me engordó las piernas!

-Sí, porque eran más flacas de lo que es normal aquí en la Tierra, no lo hice para halagar su vanidad.

-“Vanidad, vanidad; todo es vanidad” –dijo Vinka.

-¿Qué dices, Vinka?

-Nada, recuerdo la Biblia, una parte del Eclesiastés.

-¿Qué es eso del Eclesiastés? –pregunté.

-Un libro de la Biblia –respondió ella, riéndose de mi ignorancia.

Algo comenzaba a no gustarme…

Krato estaba encantado, y se puso a recitar un poema gesticulando con los brazos, como imitando a un actor inglés, pero sobreactuando en forma cómica:

-“hay un momento en el crecimiento interior de todo ser

cuando comprende que la envidia es ignorancia

que la imitación es suicidio

que debe aceptarse a sí mismo

para bien o para mal

como lo que le corresponde”-. ¡Jo, jo, jo! Ralph Waldo Emerson, poeta norteamericano nacido en Boston, Massachusetts, en 1803. ¡Jo, jo, jo!

Vinka agregó muy contenta:

-“que, aunque el sabio Universo esté lleno de bien

ninguna cosecha podrá llegarle

sino por su labor cultivada en la porción de tierra

que se le ha dado a cultivar”-. Recitó la continuación del mismo poema, demostrando que ella también sabía ahora lo mismo que Krato. Entonces comprendí con angustia que de ahora en adelante había una enorme brecha cultural entre ella y yo, y protesté:

-¡Ah, no! Ahora ella se ha convertido en una sabelotodo… Voy a ser un ignorante a su lado… ¡Esto es demasiado injusto, Ami!

Nadie me hizo caso.

-¿Te gustan mis nuevas piernecitas, Pedro? –me preguntó ella coquetamente, levantándose un poco la corta falda playera que llevaba puesta.

-¡HUM! –dije molesto y me fui al jardín.

En realidad, no me molestaba el cambio de su apariencia, al contrario, sino el hecho de que ella supiese tantas cosas y yo no. Ami me siguió.

-Tienes razón al estar molesto, Pedro…

-Entonces muchas gracias por el “favor”…

Él se puso a reír, y continuó hablando:

-No es conveniente que las parejas tengan niveles culturales o espirituales demasiado desparejos, porque eso perjudica mucho la comunicación y el sentido mismo de estar en pareja, y pareja quiere decir pa-re-ja, no des-pa-re-ja. Ja, ja. Por eso, también tú me vas a acompañar a la nave en este momento, y también tu abuela. Les voy a dar los mismos conocimientos que Krato y Vinka tienen.

Me pareció ver la vida luminosa nuevamente.

-¿En… en serio?

-Claro que sí. Vamos, acompáñame. ¡Venga un momento, por favor, Lily!

Ella vino, y Ami le explicó la situación. No le interesó mucho el asunto, pero nos acompañó.

Una vez en la nave, Ami sacó una especie de casco de un compartimiento, lo adaptó a la forma de mi cabeza y me lo puso, luego digitó cosas en un teclado. Yo comencé a sentir una gran actividad en mi cerebro y sensaciones más bien agradables. Segundo después, Ami dijo que el proceso había terminado, y me retiró el casco. Después hizo lo mismo con mi abuela.

Como yo no me sentí diferente, dije:

-No me ha pasado nada, Ami, ahora sé lo mismo de siempre…

-¿Ah, sí? Dime cuál es el número de teléfono de Robert Jonson, de la ciudad de Washington.

-Bueno, figuran muchos Robert Jonson, tendrías que darme también la dirección… ¡¿Qué?! ¿Cómo puedo saber eso?... ¡Pero lo sé!... ¡Me conozco de memoria todas las guías de teléfono del mundo!

-Y las direcciones de todas las páginas que hay en Internet –agregó feliz mi abuela…

-¿En serio, abue?.... ¡Claro!....

Ami le preguntó:

-Dígame la dirección de la página web del Zoológico Electrónico.

-Claro, http://netvet.wustl.edu/e-zoo.htm -dijo, sin siquiera tener que pensarlo, y yo supe que ésa era la dirección correcta.

Después, Ami nos preguntó una serie de fechas de batallas, descubrimientos, nacimientos de personajes importantes, las partes del átomo, el contenido de novelas famosas, la densidad de nuestro planeta y su peso, los fundamentos de la vida universal, ciertos secretos muy útiles…, etcétera. Yo y mi abuela lo sabíamos todo, ¡todo! Me sentí inmensamente feliz, sobre todo cuando descubrí que de allí en adelante ya no iba a necesitar más la ayuda de mi primo Víctor para escribir mis libros, porque ahora me había convertido en un as de la gramática… Bueno, tal vez no un as, pero sí en una K o una Q… ¡Pero nada menos que eso!
Krato estaba entusiasmadísimo metido en Internet en mi computador. Vinka había ido a conocer el centro del pueblo. E ex montañés dijo que mi alma gemela quiso ir a mirar algo de mi mundo con su nueva apariencia y con su dominio del castellano.

-¿Cómo pudiste meterte en Internet, Krato? Yo no te dí mi contraseña…

-¿Cuál, “AmoaVinka”? Ja, qué original… Se me ocurrió un ingenioso truco que m permite conocer la contraseña de cualquier sistema computacional, Pedro-. Esta vez pronunció mi nombre de manera correcta.

Me sonrojé un poco, no sé si de rabia o vergüenza por su intromisión en mis cosas, pero cuando ví que él estaba hojeando páginas web de la bolsa de Nueva Cork, la curiosidad pudo más y le pregunté:

-¿Qué estás haciendo metido en la bolsa de Nueva Cork, Krato?

-Estoy comprando café colombiano, porque ahora está barato, pero la próxima semana lluvias torrenciales harán estragos en las plantaciones de Colombia, y entonces el precio subirá a las nubes. ¡Jo, jo, jo!

Nuevamente me hacía quedar perplejo.

-¿Y cómo sabes que vana haber grandes lluvias en Colombia?

-Gracias a mis vastos conocimientos sobre meteorología. ¡Jo, jo, jo!

En ese momento pensé en el asunto y de alguna manera comprendí que lo que decía Krato era verdad, que estaban dadas las condiciones para fuertes temporales en Colombia dentro de una semana. Se me hizo claro además que, gracias a la enorme cantidad de datos acerca de este mundo que Ami nos había proporcionado, nuestros cerebros podían deducir perfectamente las condiciones climáticas de un futuro no muy lejano.

-Y las zonas más afectadas serán justamente aquellas en donde se siembran cafetales –dijo mi abuela. Ella también estaba al tanto de esos conocimientos superiores.

-Creo que hemos solucionado definitivamente nuestros problemas económicos, abue… Pero tú no tienes documentos, no tienes nombre legal en este mundo, Krato. Tampoco tienes dinero… ¿Cómo puedes estar operando en la bolsa?

-Yo no tengo nada de eso, pero tú sí. Estoy operando con tus fondos y con tu nombre. Ahora soy responsable de tus cosas porque tú eres menor de edad, igual que Goro era el responsable de Vinka. ¿No, Ami?

-Tienes razón, Krato. Desde el punto de vista de las Autoridades Galácticas, tienes razón.

-Pero yo no tengo dinero, no tengo fondos…

-Sí que los tienes. Cuenta número 432837-1 del Banco Nacional. ¿No lo sabías?

-No, para nada… Creo que estás en un error, Krato.

-Te equivocas, Pedro. Gracias a “mi sistema” pude ingresar al servicio de impuestos de este país. Allí me fijé en la lisa de cuentas bancarias. Te busqué por tu apellido y allí estabas. Así me enteré acerca de los datos de tu cuenta. Y después ingresé en tu banco por Internet, ya sabes comos, y en este momento estoy haciendo una transferencia de fondos hacia Nueva Cork.

Mi abuela intervino:

-Krato dice la verdad, Pedrito. Víctor te abrió una cuenta en donde deposita el diez por ciento de lo que él gana con tus libros… Bueno, según cuentas que sólo él conoce…

-Pero yo no sabía nada…

-Claro, no te dijimos para que no te fueses a entusiasmar con el dinero y ponerte loquito, teniendo en vista tu manía por los juegos de video… Pero ahora debes tener bastante acumulado, unos…

-Dinero suficiente como para comprar una casa y un auto. Nada lujoso, claro –dijo Krato-, pero ese dinero será invertido en café, y la próxima semana valdrá el doble. ¡Jo, jo, jo!

Ami no parecía tan contento.

-Eso es especular, Krato. El dinero de Pedrito es limpio, vino a cambio de un bien prestado a muchas personas; pero el que proviene de la especulación no es dinero bien habido, no ha producido nada, no ha generado nada. Es un robo a la colectividad. Y ya conoces acerca de la ley de causa y efecto, la ley del bumerang…

-Pero esto es algo perfectamente legal, niño de los asteroides…

-Legal antes las leyes terrenales, de acuerdo a sistemas de intercambio de recursos que no son justos, no ante el Universo, y menos con la “trampa” que significa saber mucho más que los demás… Así que es mejor que deshagas esa operación, Krato.

-¡Hum!... el pequeño aguafiestas sideral llegó justo antes de que yo hiciese clic con el mouse en “aceptar”… Está bien, está bien. Pongo el cursor en “cancelar” y anulada la operación entonces. “Clic”…

Vinka venía llegando.

-Esto es maravilloso. Me siento como si fuese otra persona –dijo, y vino a abrazarme. Nuevamente entramos en esa dimensión sin tiempo hasta que…

-Ejem…

-Oh, perdón.

-¿Para qué los interrumpes, Ami? Se ven tan felices…

-Me queda poco tiempo, abuela.

Yo no podía comprender cómo Krato había logrado hacer tantas cosas tan rápidamente, en menos de una hora, y se lo pregunté.

-Qué sé yo… Conozco todo, los números de teléfono, los sistemas mediante los cuales se organizan las cosas en este mundo; soy un campeón en informática, no tengo nada que preguntar a nadie, y si necesito saber algo, sé perfectamente dónde conseguir la información. Fácil. Creo que me va a gustar mucho vivir en este mundo… ¿El comercio es “pecado”, Ami?

-Depende con qué comercies. Si lo haces con cualquier cosa que haga daño a la gente, sí, es una violación a la Ley del Amor; pero si pones cosas buenas en un lugar en donde antes no las había, y si allí hay gente que necesita esas cosas, y no especulas con el precio, entonces haces un bien, y eso no acarrea nada malo de acuerdo al bumerang.

-¿Acarrea cosas buenas, Ami?

-Sí, la ganancia que se obtiene, pero eso es todo.

-Magnífico entonces, porque me enteré que en Burdeos están ofreciendo una partida de “vina”… de VINO de gran calidad, de acuerdo a la clasificación internacional, a precio de ganga, y ya me enteré que un importador en Australia está interesado en un vino de esas características. El negocio no es tan jugoso como el del café, pero puedo incrementar nuestro capital en un siete y medio por ciento en una sola operación. ¡Jo, jo, jo! Vamos a divertirnos y a ganar mucho dinero, chicos, yo me encargo.

-Lo hará bien –dijo Ami sonriendo–, y muy pronto recordará que nació para algo más que “ganancia”, y entonces entre ustedes cuatro podrán hacer cosas más útiles para la evolución de este mundo, gracias al enorme caudal de conocimientos que ahora poseen.

Yo aproveché para mostrarles a todos que ahora también me sabía el poema de Emerson, y recité su continuación:

-“El poder que reside en cada ser

es nuevo en la naturaleza

y nadie sino él sabe qué es lo que puede hacer

pero no lo sabrá hasta que lo haya intentado”.
Mi abuela estaba muy contenta.

-Entonces sólo falta que Vinka y Krato tengan una identidad nueva.

-Apenas me vaya haré contacto con gente de la Confraternidad que trabaja en el Registro Civil de ste país, les proporcionaré sus huellas dactilares y sus fotos, así que dentro de pocos días les llegarán sus documentos por correo. ¿Cómo quieren llamarse de ahora en adelante?

-¡James Bond! –dijo Krato muy entusiasmado.

-No seas ridículo. Busca algo que parezca de Europa Oriental, porque ustedes tienen un pequeño acento que podría parecer originario de esa región.

Krato buscó algo en el portentoso archivo de su memoria, lo encontró y dijo:

-Entonces me llamaré Petre Popescu. Provengo de Rumania, de Bucarest. ¡Y soy hincha del Rapid de Bucarest!... ¡Jo, jo, jo!

Todos nos reímos, y Ami consideró que Krato había elegido un buen nombre.

-Trata entonces e aprender un poco más de Rumano, por las dudas…

-Y yo me llamaré Nadia Popescu, y soy hija de Petre Popescu. ¿Te parece bien, Ami?

-¡Perfecto, Nadia!

-Pero mis amigos me dicen Nady… -dijo coquetamente, y nos pusimos a reír.
Todo estaba solucionado, pero de pronto, mi abuela recordó el colegio…

-Ami, en el colegio estos niños se van a aburrir como una ostra, porque ya saben todo lo que les van a enseñar allí… y un millón de cosas más…

-¡Es verdad! Los profesores me van a parecer muy ignorantes…

Ami estuvo de acuerdo:

-Sí, sería una tontería enviarlos al colegio cuando ya no son dos niños como todos, pero pueden dar exámenes privados, y así tendrán mucho tiempo para escribir sus libros y hacer otras cosas importantes para la evolución de este mundo.

-¡VIVAAA!

(No cualquiera se libera del colegio tan fácilmente, y menos todavía tan sin drama, sin que eso sea desgracia, irresponsabilidad, vagancia o sinvergüenzaza… Bueno, tampoco cualquiera viaja a otros mundos ni encuentra a su alma gemela no tiene la suerte de contar con un Ami-go como el mío)…
Llegó la noche, y también el momento de decirnos adiós.

A todos se nos humedecieron los ojos ante la perspectiva de ver partir a Ami.

-¿No… no puedes… snif… quedarte con nosotros… Ami? –le pregunté muy triste. Él nos miró con gran cariño, se acercó, nos abrazó y dijo:

-Este pellejo se alejará por un tiempo, pero si miran adentro de ustedes verán que allí estoy… Siempre estoy.

Como nosotros seguíamos mirándolo con pena, él exclamó:

-¡Arriba ese ánimo! En menos de un año vendré a buscar lo que tengas escrito, Vinka, y los llevaré a dar una vuelta por Kía.

Eso nos reconfortó el corazón.

Un poco después pudimos ver cómo la nave se alejaba y se alejaba, no hacia lo alto, sino hacia el horizonte, transformándose en un punto de luz cada vez menor.

La emoción nos provocó un nudo en la garganta, auque por otro lado estábamos muy contentos, porque para nosotros cuatro comenzaba una vida llena de promesas de felicidad.

El cielo nocturno, sembrado de estrellas, estaba completamente despejado. Entonces se vio una línea de luz rosa que se elevaba desde el horizonte hacia las alturas, de allí surgió un racimo de corazoncitos de colores, como fuegos artificiales, que se fueron esfumando lentamente.

Antes de alcanzar a ponernos melancólicos, Krato exclamó:

-¡GUAK!

-¿Qué pasa?

-¡YA SÉ PARA QUÉ NACÍ! Ya sé lo que tengo que hacer, lo que tenemos que hacer, digo mejor.

“Meter Popescu” estaba eufórico de alegría. Nosotros lo perforamos con la mirada.

-Vamos a preparar un proyecto para ayudar a sentar las bases de la futura coexistencia pacífica planetaria, de acuerdo con las leyes universales. Cuando esté listo lo presentaremos ante las Naciones Unidas -. Luego se puso a reír y agregó: -Y nos mirarán como a locos perturbados. ¡Jo, jo, jo! Pero lucharemos, ¿verdad?

-¡Verdad! –coreamos con gran convicción. Entonces mi abuela dijo:

-Y después prepararemos otro proyecto para ayudar a que se preste más atención a lo interno, al crecimiento interior de la personas, y por lo tanto, de la humanidad.

Todos reímos, sabiendo que en este mundo esas cosas son vistas como grandes delirios, pero nosotros también sabíamos que estábamos tocando la principal necesidad de este mundo.

-Y más adelante presentaremos otro para facilitar un futuro encuentro entre civilizaciones espaciales –manifestó Vinka muy entusiasmada, y todos volvimos a reír al imaginar las caras de los funcionarios de las Naciones Unidas cuando escuchasen hablar de ese proyecto…

-Y por último, uno no tan “delirado” –dije-. Se trata de un plan para incentivar la agricultura en tantas zonas que no se ocupan en el mundo, y así terminen el hambre y la desnutrición definitivamente. Porque aquí no hay sobrepoblación, somos cinco o seis mil millones, pero si las tierras que no se cultivan se trabajaran como se podría hacer con la tecnología actual, aquí cabríamos, felices y gorditos OCHENTA MIL MILLONES…

-¡Es verdad! –exclamaron los tres al encontrar datos en su memoria.-“Muy bien, chicos. Los pies en la tierra…” –pudimos escuchar claramente la voz del niño de las estrellas cerca de nosotros. Usaba por última vez su micrófono direccional.
Como los cuatro ahora sabíamos lo mismo, entre conocimientos terrenales y universales, consideramos que teníamos una hermosa labor por delante, y nos fuimos a trabajar llenos de entusiasmo y alegría.
F I N
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   15

similar:

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconSinopsis Jupiter Jones nació bajo el cielo de la noche, y las señales...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEsta noche soñé que caminaba por una playa de la mano de María

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconSeguramente estarán ustedes muy preocupados por­que hace tanto tiempo...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEstábamos de vacaciones navideñas y me acababa de levantar cuando...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconProgramación de aula tobih compact
«Dios creó todo el universo, la noche y el día, la Tierra y el cielo, el Sol, la Luna y las estrellas, las nubes, los mares y los...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconUn libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera;...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconUn libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera;...

No lo podía creer: por fin la nave de Ami aparecía sobre las rocas de la playa en la noche encendida de estrellas. Mi alma estaba nuevamente feliz. La espera iconEn Francia, el petrarquismo se cultiva, sobre todo, en el grupo de...






© 2015
contactos
l.exam-10.com