Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo”






descargar 30.23 Kb.
títuloLc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo”
fecha de publicación09.09.2015
tamaño30.23 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Economía > Documentos


COADJUTOR SATURNINO FRANCO JÁÑEZ

La fe de una comunidad cristiana encuentra en la Sagrada Escritura y en los textos litúrgicos, luces y riquezas capaces de colmar el vació y el dolor que irremediablemente nos deja la separación momentánea de un hermano querido con su muerte. Por eso voy a citar unos de esos muchos textos:

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo”.
Habitaré por siempre en la casa del Señor. ( Ant. del Salmo 23 ).
Nuestra alma te aguarda como el centinela la aurora; la presencia de tu Hijo, Padre, abrió en el mundo un amanecer de perdón y misericordia, que llegó a su culmen cuando en la madrugada de la Pascua restauraste el universo; otorga tu perdón y misericordia a nuestro hermano Saturnino, para que juntos un día, podamos alabarte en la gloria de tu Reino. Por J. C. N. S. Amén.

Por el bautismo estamos vitalmente unidos a Cristo, por eso condividimos su misma muerte.

Tú que lo consagraste en el día de su bautismo y lo llamaste a seguirte más de cerca por la profesión de los consejos evangélicos, llévalo contigo a la patria de la luz, para que ahora participe también de la ciudadanía de los santos. Amén.

http://a1.sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash3/s320x320/561447_10151947622920022_675144611_n.jpg


Testimonio desde Mavaca:

  • Dios bendiga a nuestro querido hermano Saturnino, amigo de la familia y ejemplo infatigable de trabajo en favor de los más pobres y necesitados.
    Saturnino siempre nos confirmaba con su presencia que la bondad no tiene límites, que siempre se puede hacer algo más, que todavía tenemos que seguir adelante, que no lo hemos dado todo. Sus frases son parte del tesoro salesiano que nos dejan nuestros hermanos que han alcanzado la gloría de entrar en el Necrologio. Hoy está en el Paraíso junto a su Amado Don Bosco y su Madre Auxiliadora. Saludos a la comunidad hermana de casa Don Bosco Valencia. Unidos en la Oración.(p. Alber Pacheco).

Uno de los hermanos de su comunidad escribe: “Demos gracias a Dios por su vida y por la dicha de haber tenido un santo entre nosotros. Que con su llegada a la casa del Padre nos bendiga a nosotros y nos ayude a ser, como él lo fue, testimonio del amor de Dios entre las personas”.

Otro hermano ha escrito: “Derechito al Paraíso”.

Otro salesiano: "Me uno al pésame y a la oración de toda la Comunidad Salesiana por la ida a la Casa del Padre del querido hermano Saturnino. Allí proclamara sus bellos poemas del Coadjutor salesiano fiel junto con Don Bosco. Que interceda por nuestra Inspectoría. Demos gracias al Señor por el ejemplo que nos ha dado.

Saturnino FRANCO JÁÑEZ

Nació en Bustillo del Páramo (León) – España, el 07 de agosto de 1928. Su padre fue Francisco y su madre María Ángela.

Fue bautizado el 009 de agosto de 1928, en la Iglesia de San Pedro Apóstol de su pueblo natal, diócesis de Astorga. Fue confirmado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz Bella, en Mohernando, diócesis de Toledo, provincia de Guadalajara, el 28 de marzo de 1945.

Hizo el Aspirantado en Astudillo, de 1941 a 1945. Ingresó al NOVICIADO en Mohernando el 10 de agosto de 1945, haciendo su PRIMERA PROFESIÓN trienal el 06 de enero de 1947. RENOVÓ sus votos trienales el 19 de Julio de 1951 en La Coruña, y los VOTOS PERPETUOS el 16 de agosto de 1954 en Mohernando.

De 1947 a 1950 lo tenemos en Astudillo, del 1950 a 1952 en Cambados, de 1952 a 1954 en Guadalajara; de 1954 al 1958 en Atocha (Madrid), del 1958 al 1962 en Ferroviarios (Madrid), del 1962 a 1966 nuevamente en Guadalajara, de 1966 a 1967 en Carabanchel (Madrid), 1967-68 en San Fernando (Madrid), 1968 a 1972 nuevamente en Guadalajara, de 1972 a 1973 en Carabanchel (Madrid), hasta que en 1973 llega a Venezuela, destinado al Aspirantado Santa María (Los Teques). En casi todas estas obras trabajó el Hermano Saturnino de cocinero, excepto en Ferroviarios, (Madrid) donde fue asistente de Mecánica.

Como su ideal había sido ir a las misiones “ad gentes”, en 1974 lo destinan a Venezuela, la obra de Mavaca -Ocamo-Platanal (Amazonas). En 1976 lo envían a La Esmeralda, en 1983 a San Carlos de Río Negro, en 1985 a la Isla de El Ratón, en 1986 a San Juan de Manapiare, en 1995 a la Casa Inspectorial desde el 1996 ha estado en la Casa Don Bosco de Naguanagua.

Cuando en 1945 pidió ir al Noviciado expresaba que deseaba hacerlo 1º) por salvar su propia alma con las facilidades que Don Bosco daba a sus hijos; 2º) cooperar con todas sus fuerzas a la salvación de las almas de los niños pobres: 3º) poder llegar a la perfección con los medios y auxilios que le daba la Congregación.

Cuando pidió ser admitido a sus votos perpetuos, lo hizo… “confiando en el Señor y en nuestra buena Madre María Auxiliadora, que así como me trajeron a la Congregación Salesiana y me han conservado en ella con tanto amor y misericordia, durante más de doce años, animado siempre a seguir en ella a pesar de mis muchas y no pequeñas miserias, que reconozco humildemente y prometo, en primer lugar a Nuestro Señor y su Santísima Madre y a Uds. de todas veras y de todo mi corazón, combatir y subyugar con valentía nueva más y más, cada día de los que el Señor en su misericordia quiera aún darme para su honra y gloria y bien de mi pobre alma y de nuestra amadísima madre, la Congregación de nuestro Padre San Juan Bosco, a quien desde hoy prometo ser fiel y digno hijo hasta la muerte”.

En todas las etapas de su camino formativo, tanto en los Consejos locales como en los Consejos Inspectoriales fue siempre admitidos con todos los votos positivos; nunca apareció alguna sombre que entorpeciera su camino vocacional.

Todos recordamos con mucho cariño cómo el querido hermano Saturnino, en cualquier reunión comunitaria, o en cualquier celebración particular, o al final de una Tanda de Retiros, o en la fiesta de algún hermano, se esmeraba en recitar, con una memoria prodigiosa, largos poemas que mezclaban el humor con la sabiduría. Y también cuando cantaba, con la misma vitalidad, alguna que otra canción.

En la Revista JUVENTUD MISIONERA, lamentablemente no sabemos el mes y el año, publicaron una entrevista, que acá reseñamos:

A SATURNINO FRANCO lo conocí, chicos los dos, en su pueblo. Me llamó la atención en su quehacer de monaguillo curioso con aquel don José de manos enormes y unos zapatos de la mayor talla. También su corazón era proporcionado. Conocí más tarde al ya Sr. Franco como jefe de cocina en el colegio salesiano madrileño de Atocha… 500 internos. Se iba saliendo de la penuria de la postguerra, pero no andaba boyante aún la economía. Juntos la procurábamos: yo como administrador y él haciendo que lo menos diera para más. ¡Milagritos! Juntos también, los sábados por la noche en la cabina de cine, “afeitando” la película correspondiente al domingo siguiente. […]

¿El mejor recuerdo de tu infancia?

- La bondad de mi madre.

¿Cuál es el rasgo principal de tu carácter?

- La Franqueza

¿Cuántas horas dedicas diariamente al trabajo?

- De sol a sol

-¿Cuál es la virtud que más aprecias en los que te rodean?

- La comprensión

-¿Qué defecto perdonas más fácilmente?

- El impacientarse

-¿Cómo descansas mejor?

- Dejando el esfuerzo físico y practicando la conversación, la lectura, la oración…

-¿Cuál es el hecho histórico que más admiras?

- Los viajes del Papa

-¿Cuál es tu personaje histórico predilecto?

- San Juan Bosco

¿Persona viva que más admiras?

- Juan Pablo II

¿Qué sueño te gustaría ver realizado?

- Ser como quieren que sea Dios y nuestra Madre

¿Dos libros que aprecias de un modo especial

- La Biblia y las Santas Reglas Salesianas

- ¿uál es tu color favorito?

- El verde cielo, como el Amazonas

-¿Qué virtud humana le regalarías a un misionero?

- La bondad

¿Lengua que te gustaría hablar

- El yanomami

¿Cuál sería tu mayor alegría?

- Que terminaran las guerras

- ¿Cuál es la virtud humana que desearías tener?

- Más habilidad para todo lo bueno

- Un lema para tu vida
También el P. Julián Rodríguez le hizo una entrevista muy amena y cuya presentación empieza así:

Saturnino Franco: Monaguillo pillín, Chef multisápido. Vaquero aguantador. La maternal, sorpresiva y contundente embestida de la vaca Castañeda en San Juan de Manapiare, catapultó al señor Saturnino Franco, maltrecho y adolorido, primero al Centro Médico de Puerto Ayacucho, luego a la Clínica Ávila poniéndolo a andar sobre ruedas, y finalmente aterrizó con tres patas en la Casa Salesiana de Altamira para la entrevista, confiándonos vida, y milagritos, chiquitos, pero milagros.

“¿ Cómo fue su infancia?- Nací, según dijo mi mamá, el día 7 de agosto de 1928 en Bustillo del Páramo, un lindo pueblecito paramero de España en los campos de León. Compartí hogar, trabajo, estrecheces, penas y alegrías, con mi humilde y sencilla familia campesina, formada por Francisco Franco (no el Caudillo de España) mi papá, la señora Mariángela, mi mamá y mis seis hermanos. Desde mi primera infancia, además de ir a la escuela del pueblo, trabajaba duro en casa o en el campo, pues la vida era dura y el pan escaso. Mi hobby, cuando se podía, era ir al monte con otros muchachos a buscar nidos y a comer moras. Mi quebradero de cabeza para ayudar la misa, que se celebraba en latín, eran el "Confiteor" y el "Orate fratres". El "Amén" me lo sabía muy bien y aún lo recuerdo.

Claro que para unos pocos céntimos y los recortes de las hostias que nos daba el cura por ayudar la misa, no podía pedir mucho.

- ¿El recuerdo más agradable de su infancia? - Mi primera catequista, que con mucho cariño, paciencia y sencillez, me enseñó el Catecismo y la Historia Sagrada, al calor del sol o de la lumbre de la cocina, en invierno, y en la casa o en el corral, en verano. Era mi mamá Mariángela.

Perdura gratamente en mi memoria, mi Primera Comunión. Durante varios meses nos dio Catequesis en la iglesia, el párroco, y el día antes de la fiesta me confesé por primera vez. Ese día me levanté temprano inquieto y contento, me lavé bien con agua fresca y jabón de olor, me puse de estreno una camisa blanca, un pantalón azul oscuro y unos zapatos negros, y sin más adornos, fui en ayunas con mi familia a la iglesia..

- ¿Cómo conoció a los salesianos?

- Por medio de otros muchachos del pueblo que se habían entrevistado con don Rosendo, que iba de pueblo en pueblo reclutando aspirantes, y me dieron unas hojas con propaganda vocacional salesiana. Después de cuatro trabajosos años hice el noviciado en Mohernando (Madrid), y el 6 de enero de 1946 profesé como salesiano laico, por esperar a otros que no tenían la edad canónica para hacer la profesión.

¿Qué es lo que más te llama la atención de don Bosco?

- Su confianza industriosa y su constante fe, más allá del tiempo y de las dificultades, para llevar adelante la entonces descabellada e ilógica tarea de ayudar y educar a los jóvenes más pobres y necesitados, fundar la Congregación salesiana en circunstancias hostiles, y llenar el mundo de sus casas en un gesto similar al de la multiplicación de los panes y de los peces del Evangelio.

Su profunda e imperturbable alegría armada de paciencia para atraer y tratar a los jóvenes, que no siempre respondían a su dedicación, sabiendo él esperar dejando espacio a la acción de Dios y al proceso evolutivo de los muchachos.

- ¿Qué cargos ha ejercido y dónde? - La mayor parte de mi vida salesiana en España me desempeñé como "Chef de alta y harta culinaria. Las casas salesianas de Astudillo, Cambados, Guadalajara, San Fernando y Carabanchel, han probado y rechupado mis platos especiales y exclusivos: sopa salesiana de "Loquehaya", garbanzos al "Agua", huevos pasados por leche, pollo "sudado" sudando, paella al "Baratillo", pescado al "Queseyoqué", carne a "Loquesalga", y cordero a la "Beee". Me sale muy bien el cochino en salsa "Bésame". Mis postres especiales son el arroz con "Loqueleche" y el quesillo "Pacopaco"; le llamo así, porque es un exquisito manjar "pacomer y pacorrer”.

- ¿Cómo surgió su decisión de ir a las Misiones?

- En 1941, estando yo en Astudillo (España) como aspirante, prendió en mí la primera chispa de inquietud misionera, a través del P. Olivazzo, el cual distribuía folletos del Instituto Misionero Salesiano, el Boletín Salesiano, Juventud Misionera y los afiches misioneros que pegaba por toda la casa.

- Habiendo venido a las Misiones a ayudar en lo que pueda a nuestros hermanos indígenas, comencé a hacer el "indio" en el Alto Orinoco en 1973 y 74 en Platanal, cantándoles "El Rabito del Cochino", "Los Pollitos" y "La Gallina Ciega". Ellos se reían y contentos exclamaban: "Cántalo: Hermano, cántalo". Mientras, hacían trueque o compraban los artículos básicos y anzuelos”.

Características de su vida:

Podemos resumirlas brevemente en estas tres:

1. Confiada en Dios, consecuencia de una vivencia profunda de la misma desde la infancia en la familia, que se convertía en una vida serena, alegre, entregada a Dios y a su prójimo.

Siempre sereno, alegre y ocurrente y participativo en la vida comunitaria. Todas las fiestas eran marcadas por sus cantos y poemas chistosos y llenos de sabiduría popular. Y para todos tenía una sonrisa, un saludo, un gesto de cordialidad. Con èl uno se sentía siempre cómodo.

2. Espíritu de Oración constante y confiada a Jesús, María Auxiliadora y Don Bosco.

3. Pasión por los jóvenes, por los indígenas y por la vocación salesiana de coadjutor.

Sus versos preferidos: COADJUTOR SALESIANO

¡Miradlo, humilde y sencillo! — dispuesto siempre al trabajo.

Con la mirada en la altura — y la herramienta en la mano,

Con el sayal en el alma — y por fuera el traje de laico.

De religioso por dentro — y por fuera de paisano.

Va consumiendo los días — en el silencio, ignorado,

Y todos cuantos lo miran — suponen que es un soldado

Que cumple con ser cruzado. — Pero Jesús, que penetra

Lo que hay oculto y cerrado — conoce los heroísmos

De humildad y de trabajo — y la escondida grandeza

Del Coadjutor Salesiano.

Hoy lo confiamos a Dios para siempre y le suplicamos que siga sugiriéndonos caminos de esperanza y alegría para todos los que ha conocido y amado aquí en la tierra.

Que tu proyecto de santidad, vivido en el quehacer cotidiano, inspire también nuestra vida y podamos alcanzar la felicidad que hoy disfrutas en la Casa del Padre junto a Don Bosco y tantos coadjutores santos. Amén.

(p. Luciano Stefani, 17, 07,2012)


Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconLos dones del espíritu santo: consejo, piedad, fortaleza / els dons...
...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” icon{Al-lah ha agraciado a los creyentes enviándoles un Mensajero de...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconResumen En este capítulo se describe el diseño de los servidores...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconMargot Benacerraf: "No es lo mismo decir 'No pudo venir a trabajar...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconCierra los ojos, pues sabes
«supervivientes»? Esas mujeres me estaban enseñando qué era vivir, me demostraban que yo no tenía las respuestas, porque no me había...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconCierra los ojos, pues sabes
«supervivientes»? Esas mujeres me estaban enseñando qué era vivir, me demostraban que yo no tenía las respuestas, porque no me había...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconManual del animador social
«barrios sombríos» que inquietan a la América contemporánea donde M. Claude Julien se refiere a Alinsky en un párrafo con un título...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconSinon, les violences sociales planétaires qui nous attendent seront...
«Réconcilier les droits et les devoirs pour l’avenir de l’humanité» à paraître l’été 2009

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconLos pueblos celtas hacen su aparición en la historia
«hiperbóreos», que les atribuyeron los griegos, y así llama Heráclides del Ponto a los galos que invadieron Roma, allá por el año...

Lc. 12,36 ss. “Dichosos los servidores a quien su amo, al llegar, los encuentra despiertos; les aseguro que él mismo se ceñirá la túnica, los hará sentarse a la mesa y les irá sirviendo” iconCapítulo VI: exposición del judíO
«La culpa no es sólo de los periodistas, sino también de los lectores. A ellos les gustan estos relatos de violencias. Y tal vez...






© 2015
contactos
l.exam-10.com