Legislacion cambiaria argentina y la convencion de ginebra de 1930 Ed año 1949






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títuloLegislacion cambiaria argentina y la convencion de ginebra de 1930 Ed año 1949
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5; y

  • Una Lista Común con la relación de los productos cuyos gravámenes y demás restricciones las Partes Contratantes se comprometen por deci- cisión colectiva a eliminar íntegramente para el comercio intrazonal en el período referido en el Artículo 2, cumpliendo los porcentajes mínimos fijados en el Artículo 7 y el proceso de reducción gradual establecido en el Artículo 5.

    Artículo 59; Para la formación de las Listas Nacionales a que se refiere el inciso a) del Artículo 4, cada Parte Contratante deberá conceder anualmente a las demás Partes contratantes reducciones de gravámenes equivalentes por lo menos al ocho por ciento (8 %) de





    la media ponderada de los gravámenes vigentes para terceros países, hasta alcanzar su eliminación para lo esencial de sus importaciones de la Zona, de acuerdo con las definiciones, métodos de cálculos, normas y procedimientos que figuran en Protocolo.

    A tales efectos se considerarán gravámenes para terceros países los vigentes al día treinta y uno de diciembre precedente a cada negociación.

    Cuando el régimen de importación de una Parte Contratante contenga restricciones de naturaleza tal que no permitan establecer la debida equivalencia con las reducciones de gravámenes otorgadas por otra u otras Partes Contratantes, la contrapartida de tales reducciones se complementará mediante la eliminación o atenuación de aquellas restricciones.

    Artículo 6í*: Las Listas Nacionales entrarán en vigor el día primero de enero de cada año, con excepción de las que resulten de las primeras negociaciones, las cuales entrarán en vigencia en la fecha que establecerán las Partes Contratantes.

    Artículo 79; La Lista Común deberá estar constituida por productos cuya participación en el valor global del comercio entre las Partes Contratantes alcance, por lo menos, los siguientes porcentajes, calculados de conformidad con lo dispuesto en Protocolo:

    Veinticinco por ciento (25 %), en el curso del primer Trienio;



    Gincuenta por ciento (50 %), en el curso del segundo trienio;

    Setenta y cinco por ciento (75 %) en el curso del tercer trienio; y

    Lo esencial de ese comercio, en el curso del cuarto trienio.

    Artículo 8?: La inclusión de productos en la Lista Común es definitiva y las concesiones otorgadas sobre tales productos son irrevocables.

    Para los-productos que sólo figuren en las Listas Nacionales, el retiro de concesiones podrá ser admitido en negociaciones entre las Partes Contratantes y mediante adecuada compensación.

    Artículo 9?: Para el cálculo de los porcentajes a que se refieren los Artículos 5 y 7 se tomarán como base el promedio anual del valor del intercambio en el trienio precedente al año que se realice cada negociación.

    Artículo 10?; Las negociaciones a que se refiere el Artículo 4 •—-sobre la base de reciprocidad de concesiones— tendrá como objetivo expandir y diversificar el intercambio, así como promover la progresiva complementación de las economías de los países de la Zona.

    En dichas negociaciones se contemplará pn equidad la situación de las Partes Contratantes cuyos niveles de gravámenes y restricciones sean notablemente diferentes a los de las demás. Partes Contratantes.





    Artículo 119; Si como consecuencia de las concesiones, otorgadas se produjeren desventajas acentuadas y persistentes en el comercio de los productos incorporados al programa de liberación, entre una Parte Contratante y el conjunto de las demás, la corrección de di-' chas desventajas será objeto de examen por las Partes Contratantes, a solicitud de la Parte Contratante afectada, con el fin de adoptar medidas adecuadas de carácter no restrictivo, para impulsar el intercambio comercial a los,, más altos niveles posibles.

    Artículo 12?; Si como consecuencia de circunstancias distintas de la pre'ñsta en el Artículo 11 se produjeren desventajas acentuadas y persistentes en el comercio de los productos'incorporados en el programa de liberación, las Partes Contratantes, a solicitud de la Parte Contratante interesada, procurarán, en la medida a su alcance, corregir esas desventajas.

    Artículo 13?; La reciprocidad prevista en el Artículo 109 se refiere a la expectativa de corrientes crecientes de comercio entre cada Parte Contratante y el conjunto de las demás, con respecto a los productos que figuren en el programade liberación y a los que se incorporen posteriormente.

    Medidas en favor de países de menor desarrollo económico relativo (según el mismo Tratado):

    Las Partes Contratantes, reconociendo que la consecución de los objetivos del presente Tratado será facilitada por el crecimiento de las economías de los paí-





    ses de menor desarrollo económico relativo dentro de la Zona, realizarán esfuerzos en el sentido de crear condiciones favorables a ese crecimiento.

    Para este fin, las Partes Contratantes podrán; .

    1. Autorizar a una Parte Contratantte a conceder a otra Parte Contratante de menor desarrollo económico relativo dentro de la Zona, mientras sea necesario y con carácter transitorio, a los fines previstos en el presente artículo, ventajas no extensivas'a las demás Partes Contratantes, con el fin de estimular la instalación o la expansión de determinadas actividades productivas;

    2. Autorizar a una Parte Contratante de menor desarrollo económico relativo dentro de la Zona, a cumplir el programa de reducción de gravámenes y otras restricciones en condiciones favorables, especialmente convenidas;

    3. Autorizar a una Parte Contratante de menor desarrollo económico relativo dentro de la Zona, a adoptar medidas adecuadas a fin de corregir eventuales desequilibrios en su balance de pagos;

    4. Autorizar a una Parte Contratante de menos desarrollo económico relativo dentro de la Zona, a que aplique, cuando sea necesario y con carácter transitorio, en forma no discriminatoria y mientras no signifique una'reducción de su consumo habitual, medidas adecuadas con el objeto de proteger la producción nacional dé productos incorporados al programa de liberación que sean de importancia básica para su desarrollo económico;





    una oficina permanente en-Nueva York y se reúne anualmente indistintamente en cualquier país. Los objetivos de la entidad son: defender el derecho del niño a la educación, defender la dignidad y los derechos de los educandos, estimular el mututo conocimiento de los problemas e intereses de los educadores de toda América, facilitar el intercambio de profesores y alumnos. El director y presidente de la junta directiva (integrada por veintidós educacionistas de quince^ países) es el señor Carlos Biedma, de Argentina, y también preside la comisión de intercambio de profesores y estudiantes la señorita Susana Calzeta, de Argentina; la comisión de libertad de enseñanza la preside el señor León Bur- goais, de Cihle, la comisión de cooperativas educacionales la preside el señor Guillermo Carrero, de Bolivia. Los miembros activos son los colegios y planteles, y además se admiten como miembros asociados a individuos y fundaciones similares.



    CAPITULO VI

    SUMARIO. — El pensamiento democrático en la Historia. La democracia y los totalitarismos. Sentido democrátíoo en la sociedad moderna. El capitalismo contemporáneo. El hombre democrático. El capitalisino según Sciiimipeter. Sociedad y democracia.

    Teniendo' en cuenta que este estudio se propone buscar en la historia, y en los factores sociales en general, los elementos que nos presente una trayectoria que abarque desde los tiempos en que se esbozaba la organización democrática del mundo; se intenta conocer en tal sentido el pensamiento de los autores que proyectaron la emancipación de los grupos humanos por el camino de la libertad social y política.

    Hemos visto ya algunos antecedentes históricos, y se han analizado los diversos aspectos del capitalismo en las diversas etapas, y al mismo tiempo las modalidades del sistema capitalista y sus'proyecciones en la economía. Veamos entonces el pensamiento de los autores de los siglos anteriores, las proyecciones de sus ideas, para analizar asimismo después la sociedad moderna y la democracia contemporánea.

    Creemos, en el sentido de este libro, que el capitalismo, dada sus alternativas a través de los procesos





    publicó: Consideraciones Sobre las Consecuencias de la Disminución de los Impuestos y del Aumento del Valor de las Monedas; de por sí estos títulos entrañan la amplitud de criterio en los aspectos relacionados con el régimen de los impuestos y alternativas en el valor de las monedas. La tesis de Locke en su Ensayo Sobre el Entendimiento Humano, afirma que el origen del conocimiento está en la experiencia, la idea de Dios tiene tam- bié-n su origen en la experiencia; todo lo que el sujeto aprende en su cuerpo es una cualidad, lo que es presentido por el sujeto es una idea, ejemplo, el color el olor, el sonido, sabor, solidez, la vista, el tacto, los derivados de la reflexión y sensación como el dolor y placer; las ideas son así una reproducción perfecta de las cosas. Las pasiones son modos de placer y de dolor. El deseo es lo que inclina la voluntad humana. La libertad es el poder de hacer lo que se quiere, de pensar o no pensar, de moverse conforme a las preferencias del propio espíritu. Puede decirse que Locke influyó tanto en Hume como en Kant. Fue llamado el padre del constitucionalismo moderno por sus ideas políticas, como fue el precursor de los economistas ingleses por sus ideas sobre el problema monetario. Sostuvo también la soberanía de la Nación sobre la realeza de origen divino. El poder social se constituirá por libre acuerdo entre los asociados, continuando en cada generación por volun- ta0.e la mayoría; el verdadero poder reside en el pueblo. El poder público no puede equipararse al poder fa- miüar ni al patronal, debe protegerse a la colectividad contra la violencia. Locke esbozó también la separación

    de poderes, la función ejecutiva de la legislatura y fe-

    \





    derativa, no se refirió a la judicial. No puede el Estado suprimir los derechos individuales, el deber del Estado es, proteger y asegurar su ejercicio. En materia de religión, Jesús es el Mesías, no aceptó la fórmula de la Trinidad, de la gracia ni el infierno. El mayor crimen sería que la religión, quisiera imponerse por la fuerza y por las armas; si la creencia en Dios se borrara del mundo sobrevendría la confusión y el desorden universal. La educación debe ser del cuerpo y del espíritu. Todo hombre debe poseer una profesión manual, como agricultura, carpintería, etc. Locke influyó en Montesquieu y en Rouseau. Influyó positivamente en la füosofía del siglo XVIII y puede decirse que ha seguido influyendo hasta el presente.

    Surge claramente de lo expuesto sobre el pensamiento de Locke, quien sostuvo que el poder pertenece al pueblo, que el poder se ejerce por decisión del pueblo por medio de la mayoría, lo que significa fundamentalmente que la democracia reside en el pueblo, con lo cual se logra también la democracia representativa.


    CHARLES MONTESQUIEU, BARON DE. Nació en 1689, en París (m. 1755), ejerció cargos públicos y editó importantes obras que veremos ^seguidamente. Fue en cierto modo un precursor de Voltaire. Escribió las Cartas Persas que lo hicieron famoso, y en 1748 publicó en Ginebra L’Esprit des Lois, sobre las instituciones jurídicas, derecho civil y política. El esfuerzo que realizó para escribir esta obra inñuyó en su salud y en



    SU vista; murió casi ciego. Moritesqíüéu :divulgó eri su.libro las teorías sobre la soberanía popular, la separación, de poderes, los dereclios del-hombre y-las cojistitúci«- hes escritas; no cabe duda que iñfluyó én MóñtésqUieu, .en la escuela de derecho natural caracterizada por Locke, defensor de la: Revolución inglesa de 1688.-Sostuvo las doctrinas jurídicas del Renacimiento frente a las teorías del escolasticismo. Sostuvo que el equilibrio de poderes era el único remédio contra la tiranía. Quiere decir que de acuerdo con la doctrina de Montesquieu, un gobierno que no actúa en el régimen de los tres poderes se constituye forzosamente en un sistema de tiranía. En su übro Causas de la Grandeza'y Decadencia de los Romanos, toma a la historia como la-gran-educa-^ dora de la vida. Se refirió al Parlamento Inglés diciendo que sabe exáminarse' y corregirse a si mismo.-No era partidario de la igualdad de los sexos, afirmando que las mujeres no pueden gobernar un imperio. Sobre sus ideas sobre pauperismo y el trabajo, algunos las han consid^erado como antecedentes del socialismo; pues solicitó asimismo mejoras- para los obrexos- manuales, y exaltó a los artesanos. Se ocupó de las condiciones de trabajo de los obreros de las minas, y habló de la igualdad de los ciudadanos;-afirmó que había que asegurar en las leyes la propiedad de los bienes, la propiedad indi-vidual; habló de los pobres, de la asistencia a la vejez y contra la miseria; algunos autores consideran que Montesquieu se guió, como antecedente, por. las leyes frumentarias de la ;República Romana. El Estado, sostuvo, debe hacer' una- justa 'distribución del trabajo, coñio'tambié-n asegurar a las industrias una subsistenv



    cía adecuada.

    CHARLES A. DE TOCQUEVILLE. Famoso escritor y político, nació en 1805 (m. 1859), Fue abogado, auditor del Tribunal de Versaüles; viajó a los Estados Unidos en 1831. En 1835 publicó su famoso libro La Democracia en América. Esta obra le valió el ingreso a la Academia de Ciencias Morales y Políticas, y en 1841 se incorporó a la Academia Francesa. En 1848, como diputado, anunció la revolución de 1848, combatió la candidatura a presidente de la República del príncipe Napoleón. A raíz del golpe de Estado de 1852 firmó una declaración contra Napoleón III y fue encarcelado. Fue una de las figuras de más prestigio de su época. En su famoso libro ya citado* se refiere a la preemi- necia de las mayorías en las democracias, diciendo: El imperio moral de la mayoría se funda también en el principio de que los intereses de los más deben ser preferidos a los de los menos; cita a los franceses en tiempo de la antigua monarquía, quienes consideraban como un hecho constante que el rey era siempre infalible, 'Y como sucedía que éste obraba mal, pensaban que toda la culpa estaba de parte de sus consejeros, lo cual favorecía maravillosamente la obediencia; se podía murmurar de la ley, sin dejar de querer y de respetar al legislador (los americanos tienen la misma opinión acerca de la mayoría).

    La sociedad moderna ha afirmado el criterio de democracia. La sociedad contemporánea ha experimenta


    * Tooquevllle A. de, la Demooraolá en América, pág-. 85,





    do la tragedia de las dos guerras mundiales, la de 1914 y la de 1939. En estas contiendas, especialmente en la segunda guerra mundial se decidió la suerte de los totalitarismos frente a la democracia, y se impuso el triunfo del mundo libre para afirmar la deraocracia.

    La segunda guerra mundial fue la derrota de los regímenes totalitarios y de los nacionalismos extremistas que pretendieron ser los grupos elegidos en forma sobrenatural para dirigir los destinos del mUndo. La sociedad contemporánea tiene ya fundado un criterio definido de alentar y vivir en el sistema de democracia, porque este sistema significa el respeto de la igualdad humana en las posibilidades de triunfo para todos los hombres, sin exclusión de razas ni de religiones.

    LA DEMOCRACIA Y LOS TOTALITARISMOS. En

    un importante estudio publicado en Londres en 1960,* se presentan dos aspectos en la confrontación contemporáneas de las ideas y su repercusión, a través de los medios modernos de propagación: el régimen predominante en los Estados Unidos de Norteamérica, y el de la Rusia Soviética. En la interpretación correspondiente a los Estados Unidos, el hombre lucha como fin en sí mismo y se basa -en la seguridad de las libertades individuales, siguiendo-' lar tesis de Kant como “apóstol de la ilustración y de la razón del siglo XVIII”. Con respecto a Rusia, también su acción se remonta al siglo XVIII; se considera similar a otros pueblos totalitarios y tiene como base el “credo del mito, de la sin


    * O, Huta. Inflación y Sociedad.



    razón y del determinismo”; en este sector se cita entre otros a Spengler, Niestzche, Marx, Gobineau y Hegel. Se considera a estos filósofos como fatalistas, irracionales y que relegan las libertades individuales; considérase el fin la sociedad, y no los componentes de la misma; el Estado no es para el hombre sino “el hombre para el Estado”.

    En las democracias de América y Gran Bretaña, se considera tanto a las mayorías como a las minorías, en la ayuda para todos, y también a las “élites”. Según GrHutton, son necesarias para cualquier sociedad progresiva. Creo, por mi parte, con respecto a esta apreciación de Hutton en relación a las “élites”, que no es conveniente en un sistema democrático la preeminencia de las mismas, por cuanto ello importaría reconocer la existencia ' de grupos seleccionados sin ninguna razón de ser, pues en la democracia solamente puede hablarse de grupos humanos, y su preeminencia dependerá exclusivamente de la capacidad de cada uno para las diversas funciones que deben cumplirse en la sociedad. Es justo reconocer, sin embargo, que el mismo autor admite qué puede haber ensayos, revisiones y errores, lo que no ocurre con los sistemas totalitarios que por lo general se aferran a “sistemas ideológicos” para afirmar su punto de vista, dogmas y doctrinas.

    La sociedad democrática, la sociedad libre, se sostiene, no pretenden conocer de antemano todos los problemas, de ahí que su proceder se base en la flexibilidad, en la adaptabilidad, en las libertades. En este





    estudio de Hutton se expresa que si se parte del punto de vista del pleno empleo “se incurrirá en la inflación incontrolada”, lo que influye favorablemente en la productividad; debemos considerar por nuestra parte, que no solamente la productividad hará favorable la solución en la inflación, sino fundamentalmente un sistema de mejor distribución de los bienes en la comunidad, y ello ocurrirá a través de la política salarial y bienestar social en general.

    VENTAJAS ECONOMICAS DE LA DEMOCRACIA.

    Se sostiene que en un Estado democrático, aun cuando se realicen algunos controles, se nacionalice una industria, o se adopten medidas de control en los mercados y precios, siempre queda en pie el poder adquisitivo del dinero, es decir el poder de disponer o de comprar cualquier mercadería. El estado democrático adopta las medidas necesarias para contener y corregir la inflación. En el estado totaütario, no hay elección de productos, sino de consumidores, y los planes’ de ejecución no son tampoco monetarios, sino que tienen el carácter en cierto modo de permuta; ejemplo: tantos horas-hombre, tantas viviendas, y ello en una gran burocracia.

    Las desventajas de la democracia, se considera^ que estriban en las presiones por los grupos económicos, tanto los grupos patronales como las asociaciones obreras. Los gobiernos tienden a ceder a esas presiones en busca de apoyos electorales. Este hecho, que es real en los países democráticos americanos, tuvo como con



    secuencia la inestabilidad.’de los gobiernos para dar paso a los gobiernos militares (América del Sur), con todos lo'É inconvenientes de los gobiernos de facto. Quiere decir que un gobierno actual, en una democracia auténtica, no tiene por qué ceder a los grupos de presión, sino fundamentalmente realizar las funciones inherentes al gobierno -de la democracia, es decir, atender alas exigencias de la comunidad sin reparar en la posibilidad de-un “apoyo elctoral”, pues ésto, ocurrirá siempre, qué realmente el gobierno resuelva los problemas qué aflijen al pueblo; de lo contrario en ninguna forma tendrá el apoyo electoral. Tampoco un gobierno en-una correcta.'actuación, puede tener especulaciones electoralistas, ya que debe gobernar para todos, y dada la complejidad de la .-vida contemporánea las medidas de- solución que se adopten para el bienestar de la comunidad siempre provocarán encontradas opiniones y todas son respetables, pero no tienen por qué seguir a ninguna en particular. El gobierno de la democracia es para todos, .pero para el bien de todos, lo cual se traduce ^en medidas concretas de gobierno de carácter económico o social y nunca en meras enunciaciones o postulados de promoción, como es frecuente en algunos países de América latina.

    Los gobiernos democráticos de Amé-rica latina deben corregir esta mentalidad que perjudica al progreso y estabilidad de las instituciones libres, y una de las formas más eficaces es combatir en todo momento la inflación, para e-vitar que adquiera proporciones tales que- después sea-difícil'subsanarla en poco tiempo; incluso puede preparar un clima favorable a los designios





    de la dictadura política, en los regímenes que no tienen asegurada una estabilidad económica en el sistema de la economía mundial. Por eso uno de los fines del Estado contemporáneo debe ser la defensa del régimen democrático.*

    EL HOMBRE DEMOCRATICO. Se considera que la democracia es un sistema, una doctrina, pero es también un modo de ser personal, un “estilo de vida social”.** Si existieran dos clases de individuos, diría Jules Romains, los humildes y los soberbios, los soldados y los oficiales, los modestos y los importantes, el hombre democrático está del lado de los humildes, de los soldados y de los modestos. Por mi parte, creo que el hombre democrático pertenece tanto al humilde como al soberbio, con la diferencia que el soberbio tendrá que comprender algún día que su posición está al margen de la convivencia general y puede causar grandes perjuicios a la estabilidad social. Por otra parte, ningún régimen político asegura con mayor seguridad el respeto de la persona humana que el régimen democrático, y está en la esencia de la democracia el respeto y consideración que corresponde al hombre como ser individual.

    LA DEMOCRACIA Y EL ESPIRITU RELIGIOSO.

    El sistema democrático no está en contra del espíritu religioso, pues siendo la democracia una afirmación de


    I* IConf. Pereira Torres A. Régimen ]Fmancièiò del Estado Moderno, 1964, pág. 14.

    A. Barrere. La Sociedad Democrática, pág. 52.





    libertad de pensamiento, para el espíritu religioso está implícito el principio de la verdad, en el sentido de que enaltece siempre el pensamiento humano. El laicisis- mo, que es un principio de democracia, tampoco contraría el espíritu religioso, por cuanto ello contribuye a la explicación de los fenómenos atienentes al poder temporal y poder espiritual; de ahí que las doctrinas religiosas están amparadas por la democracia, de ahí también que de manera alguna podría decirse que la democracia está en pugna con el espíritu religioso. Eso sí, la democracia señala que en la vida de la comunidad, en los problemas concretos O conflictos deben tenerse muy en cuenta asimismo las palabras del Evangelio que expresan: “Mi reino no es de este mundo”; de lo cual se deduce qtxe la función de la iglesia contemporánea es más qUe náda de carácter netamente espiritual, es decir, que lá ingerencia que pueda producirse en problemas políticos está al margen de los verdaderos postulados del Evangelio.


    LA APARENTE CRISIS DE LA DEMOCRACIA., Algunos autores pretenden que el régimen de la democracia ha fracasado en su desarrollo, sosteniendo que ha dado lugar a la formación de los íegímenes totalitarios, o comunismo, y proclaman así la crisis de la democracia liberal. Por mi parte, entiendo que no hay tal fracaso ni crisis del principio básico de la democracia. Sería lo mismo que decir que la libertad como principio básico de la vida es un fracaso, y si los regímenes totalitarios han suprimido la libertad en lá vida ciudadana, quiere decir que ha sido precisamente la falta de



    impedirá vivir y surge el socialismo como su heredero legítimo.

    El análisis que antecede referido a la exposición de Schumpeter en cuanto a la inevitable instauración del socialismo, creo que sin que sea necesaria ninguna formulación que se.oponga a ello, el desarrollo de las estructuras económicas y sociales hacia el capitalismo será al final dominado por las estrategias de la democracia dentro de su sistema de evolución política y social.

    EL SOCIALISMO Y LA DEMOCRACIA. Schumpeter alude a la postura del socialismo en el sentido de que al darse término a la “explotación del hombre por el hombre comienza el gobierno del pueblo”; es decir que el socialismo marca así su carácter democrático en forma puede decirse excluyente: algunos han pretendido considerar también que Marx ha puesto el socialismo aun por encima del “procedimiento democrático’S Se alude aquí al problema de los métodos no democráticos a los fines de la democracia, y aún puede considerarse la eliminación de la democracia en el período de transición. Es evidente que-en la ortodoxia no se admite en ninguna forma el método de los actos antidemocráticos aun cuando fuera para llevar en realidad los efectos en favor de la democracia.

    Frente a la experiencia de los partidos socialistas, se expresa Schumpeter* en el sentido de que debemos


    • Josék Schumpeter, Ob. Cit., ipájg-. 307. (Capitalismo, Socialismo y Democracia.


    T:

    /V





    plantear la duda de que realmente los socialistas sean los campeones del credo democrático, y cita en tal sentido las elecciones en el partido único y programa único de la Rusia de los Soviets de Stalin.

    Alude Schumpeter a los social-demócratas de Alemania de 1918, que en su oportunidad reprimieron con toda energía a los comunistas; asimismo los socialistas austríacos se adhirieron a la democracia en 1918 y 1919,

    En los procesos de la historia puede advertirse fá- cümente cómo los gobernantes siguieron a veces la voluntad popular en procedimientos que resultaron antidemocráticos; claro está, en tiempos muy lejanos, como en la Roma Imperial según algunos autores; pero pienso que más que seguir la voluntad popular siguieron sus propios impulsos.

    El problema del antisemitismo ha sido motivo de reacciones en los diversos períodos de la historia. En la Edad Media se considera que los judíos debieron su supervivencia a la protección de la iglesia y de los príncipes, que en ocasiones los ampararon frente a la persecución popular (Schumpeter, o, cit. p. 311). También para Schumpeter, la democracia es un método político, es decir, cierto tipo de conocimiento institucional para llegar a las decisiones políticas, legislativas y. administrativas. Lfá»(|^^ción de la democracia como “gobierno del pueblo” mdttdablemente da lugar a la interpretación racional, en el sentido de que tal concepto debe ser referido también al problema de la hbértad,.es decir a las limitaciqne^ gjie forzosamente deben admitirsij^ como por ejemplo la niínoridad'en'la" e'dád.para el ejer-





    .cicio del sufragio. El mismo autor plantea el problema de cómo puede el pueblo gobernar técnicamente. En tal sentido se recuerda la “polis”. griega, la presencia física de todos los ciudadanos, es decir la democracia directa. Se arguye así. que la fórmula del gobierno por el pueblo debe ser: gobierno con la aprobación del pueblo, con lo cual pueden obtenerse los beneficios del sistema de la democracia. Claro está que la tesis de la soberanía del pueblo, de la representación y delegación son los factores de las técnicas jurídicas que deben ser consideradas a tal efecto.


    LA TEORLV CLASICA DE LA DEMOCRACIA. Según el autor citado anteriomente, puede definirse la filosofía de la democracia del siglo XVIII según el siguiente concepto: El método democrático deí sistema institucional de gestación de las decisiones políticas para realizar el bien común, dejando al pueblo decidir por sí mismo las cuestiones en litigio mediante elección de los individuos que han de congregarse para llevar a cabo su voluntad. Las críticas efectuadas a esta teoría clásica se fundan en el hecho de apartarse en muchos aspectos de la realidad de los hechos sociales. Y con un criterio de realización en la democracia puede definirse según Schumpeter, como método democrático: “El sistema institucional para llegar a las decisiones políticas por medio del voto del pueblo. Claro está que si los partidos políticos que actúan con sus programas respectivos, que a veces tienen poca diferencia, lo cual hace pensar que los partidQa.-Polí'tieos son grupos cuyos miemb^rW^PSS^SSf actuar de consumo en


    - 126 -



    la lucha de la competencia para el poder político»”.

    Decimos también al respecto que los partidos políticos necesitan una base filosófico-jurídica,* pues aún ellos deben cumplir sus fines concretos de acuerdo a los conceptos fundamentales del derecho. Ya en tiempos remotos de la historia del mundo, los problemas en los diversos grupos hicieron que se admitieran las facciones políticas; así en época anterior al cristianismo, se formó en Grecia el partido de la Montaña con los ciudadanos más pobres de la Rpública (en Francia se formó con el mismo nombre el partido de la Montaña); también en la comunidad griega se formó el partido de la Llanura, que se componía de ricos propietarios, además el partido de lá Costa. La evolución de las instituci^es en esta materia ha hecho que en el mundo polítrco contemporáneo, se considere de carácter indispensable la vigencia permanente de los partidos políticos. Stammler, citado precedentemente, di^d.- de los partidos políticos en dos grupos, según respondan a la concepción materialista del derecho o a la idealista. También debemos afirmar que los partidos políticos están en los procesos de la historia, de ahí que para mantener su vigencia deben propiciar siempre la reforma según la realidad empírica, en defensa de las aspiraciones legítimas de las comunidades, es decir, de todos los sectores de la sociedad.


    * Conf. Rudolf Stammler. Tratado de Filosofía del Dereoho, pá,KS. i y 434.




    INDICE


    PROLOGO


    CAPITULO I - Sumario. El capital. Características del capitalismo. Aspectos generales. Carácter filosòfico histórico. Justicia social.

    Etica económica. El Evangelio y la vida económica. Corriente filosófica y Escuela histórica 9

    CAPITULO II - Sumario. Las comunidades en la Edad Media. Economia Domioial cerrada. Los Judíos. El tráfico marítimo.

    El origen de los precios. Régimen monetario. La acuñación del oro. La moneda internacional 23

    CAPITULO lll - Sumario. Evolución en la economía capitalista.

    Países evolucionados. Países subdesarroUados. Los grandes mercados mundiales. El comercio internacional. El comercio del commonwealth.. El mercado de Europa Occidental. Los países de economía socialista. El mercado líbre 33

    CAPITULO IV - Sumario. Problemas del capitalisruo. La depreciación, la desocupación. Capitalismo popular. Capitalismo moderno. Economía de mercado. Capitalismo de monopolio. Alternativa en el socialismo S3

    CAPITULO V - Sumario. Integración económica europea. Bloques de comercio y mercado común. La integración en los países en desarrollo. La iategración en América. En Latinoamérica. Las grandes y pequeñas industrias. La Alianza para el Progreso. Mercado Común Centroamericano. La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. Mercado Común Latíno- americano. Asociación Latinoamericana de Educación 65

    CAPITULO VI - Sumario. El pensamiento democrático en la historia. La. democracia y los totalitarismos. Sentimiento democrático en la sociedad moderna. El capitalismo contemporáneo. El hombre democrático. El capitalismo según Schinnpe- ter. Sociedad y democracia 109




    Se terminó de imprimir el 21 de Junio de 1968 en “LA GRAFICA“, de Luis N. Iturralde Inclán 3238, Buenos Aires


    DISTKIBÜIDOH

    EDITORIAL PLUS ULTRA Corrientes 569, 1° - Buenos Aires


    Copyright 1968 by Aníbal Pereira Torres


    Queda hecho el depósito que previene la Ley número 11.723 Impreso en la Argentina — Printed in Argentina

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