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estudiando para “presentarse a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. II Tim. 2:15. Mucho depende de usar correctamente la palabra de verdad, para lo cual se ha menester estudiar en oración, y ser lleno del espíritu del Maestro. La responsabilidad del pastor es también administrar las ordenanzas, además de predicar la palabra. No es la intención de esta obra ampliar más el asunto por lo que se deja para mejor ocasión mencionar aspectos relacionados con la fidelidad del pastor. Es suficiente mencionar dos cosas: la iglesia que el pastor debe cuidar, “ha sido comprada con la preciosa sangre de Jesucristo”; y cuando venga “el Gran Pastor de las ovejas”, el pastor fiel “recibirá la corona incorruptible, la cual nunca se acaba”. I Ped. 5:4. No hay mejores móviles para la diligencia y fidelidad con que el pastor ejerza poder inextinguible.
Disertación del maestro:
1. ¿Cómo puede un joven estar seguro de su llamado al ministerio?

2. ¿Esta iglesia por qué debe pedir a Dios que despierte y llame más jóvenes para el ministerio?

3. ¿A qué se debe la necesidad actual de más hombres llamados por Dios, que sean pastores bien preparados?

4. ¿Qué hecha a perder a muchos pastores bien educados?
Tareas para los alumnos:
1. ¿Puede existir una iglesia sin diáconos y sin pastor?

2. ¿Cuáles son los dos oficiales permanentes de una iglesia?

3. ¿Cuál es el origen del nombre pastor?

4. ¿Cuál es el trabajo del pastor de la iglesia?

5. Explique Ud. los cinco nombres dados a la tarea del pastor: pastor, obispo, anciano, presbítero, ángel.
Preguntas para discusión:
1. Mencione algunos requisitos o calificaciones que debe tener el pastor.

2. Mencione cuáles son los deberes de un pastor.

3. ¿Qué deberes tiene un pastor en la actualidad, que no tenía en tiempos neo-testamentarios?

4. ¿Cuáles son los deberes más importantes de un pastor? ¿Cuánto tiempo quedará para atender los deberes que el pueblo demanda después de cumplir con los deberes que la Escritura marca?

5. ¿Cómo podemos ayudar a que el pastor cumpla con sus deberes?

Lección 8
LA AUTORIDAD DE LOS PASTORES
Oración: Que Dios bendiga abundantemente en todo a nuestro pastor.
La autoridad de los pastores. Es fácil abusar de las cosas que son de la tierra; cuando el gobierno de la iglesia concede a todos sus miembros igualdad de participación en sus negocios, a menudo se descuida el respeto, consideración que debe existir para sus pastores. En algunos pasajes de la Escritura se les reconoce la importancia debida. “Os rogamos hermanos que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; i que los tengáis en mucha estima, y amor por causa de su obra”. I Tes. 5:12,13. “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar”. I Tim. 5.17. “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios”. “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta”. Heb.13:7. En los pasajes citados se reconoce en los pastores una autoridad que no es conferida a ningún otro miembro de la iglesia. Debe tenérseles en alta estima por su trabajo; deben ser reconocidos por la tarea gloriosa a la que se hallan entregados, cualesquiera que sean sus méritos personales. Por su trabajo merecen doble mérito. La razón es que, los pastores son escogidos por las mismas iglesias a las que presiden. Al hacerlo éstos, ejercen su voluntad, y el amor con que lo eligen como pastor, debe ser suficiente para que se le reconozca respeto reverente en cuanto al cumplimiento de sus deberes. Las palabras regla, obediencia y sujeción que se hallan en los pasajes citados, tienen razón de ser. La regla tiene sus excepciones, lo mismo la obediencia y la sujeción. El pastor tiene que gobernar de acuerdo con la ley de Cristo. No existe otra ley que sea legítima y obligatoria; cuando se gobierna de acuerdo y en obediencia a la voluntad de Jesucristo, la obediencia y la sujeción por parte de los miembros es un deber imperativo. Dice Andrés Fuller que: cuando enseñan la verdad divina y cuando aplican los mandatos divinos, los siervos de Dios en todos los tiempos han sido investidos con autoridad divina. Podría agregarse que es la única forma en que puede el hombre ser investido de la autoridad divina.

Eruditos connotados opinan que dos pasajes de los citados deberían traducirse de la siguiente manera: “reconoced a vuestros líderes”, etc. “Obedeced a vuestros líderes”, etc. Admitiendo lo correcto de la traducción, cosa que no puede negarse, la esencia de la idea en nada difiere. Los pastores al guiar a su rebaño en cierto sentido los gobiernan, y esa debe ser la única forma en que lo hagan. Aunque el ejercicio adecuado de la autoridad pastoral es necesario para el bienestar espiritual de una iglesia, los pastores deben cuidarse de no utilizar un poder que no es de su pertenencia. Deben recordar las palabras de Pedro: “y no como teniendo señorío sobre las heredades del Señor, sino siendo ejemplo de la grey”. En el ejercicio de la autoridad pastoral no debe haber nada de señorío sacerdotal o de despotismo clerical; la influencia de los pastores debe brotar del hecho irrefutable de que ellos están fielmente obedeciendo la voluntad de Jesucristo, el Gran Pastor de las ovejas y por tanto sentando un ejemplo digno de imitarse. Sólo una consagración sin reservas a la obra del Señor da origen a la verdadera influencia del pastor. Por motivo que se aumenta la influencia de un pastor. Por motivo de que se aumenta la influencia de un pastor juicioso y prudente, con el tiempo su relación pastoral debe conservarse lo más permanente posible. Ninguna cosa leve debe ser causa de disolución. No renuncia hay mucho que decir para condenar la práctica de algunas iglesias de escoger anualmente a sus pastores; baste sentar que daña mucho tanto al pastor como a la iglesia. Los pastores deberían ser nombrados por tiempo indefinido. Si bajo su dirección y ayuda del trabajo del Señor prospera, bueno; si después de esfuerzo suficiente se halla que no tiene el éxito deseado, debe renunciar.
Disertación del maestro:
1. ¿En qué forma puede cada miembro contribuir para el trabajo del pastor?

2. Muchos pastores en pocos años sufren fuerte decaimiento nervioso. ¿Cómo pueden los miembros evitar tal cosa?
Tareas para los alumnos:
1. Explique la Autoridad de los pastores. Tres términos a considerarse: gobierno, sujeción, obediencia.

2. ¿Cómo debe el pastor gobernar una iglesia?

3. ¿Cuál es la forma adecuada para el gobierno del pastor?

4. ¿De dónde proviene la autoridad del pastor?
Preguntas para discusión:
1. ¿Por qué debe tenerse tanto cuidado en escoger a un pastor?

2. ¿Por qué, y cuando debe la iglesia seguir las enseñanzas del pastor?

3. ¿Cómo debe la iglesia cuidar de su pastor? Con apoyo moral, sostén económico, protección contra críticas injustas.

4. ¿Debe ser reconocido el pastor como el director o líder de la iglesia?

Lección 9
REQUISITOS PARA SER DIACONOS DE LA IGLESIA
Oración: Pidamos a Dios que dirija a los diáconos para que sepan usar sabiamente la oportunidad de su oficio.
II. LOS DIACONOS. El puesto de diácono se origina por el estado de cosas narrado en el capitulo 6 de el libro de los Hechos de los Apóstoles. Dice que: “En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria”. Los “griegos”eran tan judíos como los hebreos, pero hablaban la lengua griega, y probablemente no eran nacidos en Palestina. Los miembros de la iglesia en Jerusalén “tenían todas las cosas en común”. Y la distribución se hacia de un almacén común “según la necesidad de cada uno”. Parece que esto se hacia abajo la vigilancia primero de los apóstoles; y se ve que debido al crecimiento rápido de la iglesia no era posible hacerse la distribución con imparcialidad. Los apóstoles se dieron cuenta de que si hacían que su principal tarea fuera “servir a las mesas”, aquello afectaría sensiblemente su trabajo en el aspecto espiritual, y dijeron: “No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”. Fue así como se creo el oficio del diácono, reconociendo el hecho de que los deberes primordiales del pastor son de carácter espiritual; y que por tanto no deben ser sobrecargados con los intereses seculares de las iglesias. Se ha expresado la opinión de que el diaconado fue establecido con carácter transitorio. El razonamiento sigue que debido a que la propiedad en Jerusalén se había hecho del orden común era necesario nombraban quienes administraban, supervisaran y distribuyeran lo existente. Se infiere entonces que cuando la propiedad de los miembros de la iglesia, ya no fuere cosa de almacenaje común, virtualmente se acabaría el oficio del diácono. Tal razonamiento es más plausible que conclusivo. La primera prueba es que a ningún miembro de la iglesia además de la Jerusalén se le requería poner su propiedad con carácter comunal. Eso era cosa voluntaria. Y tampoco se sabe en alguna otra parte del Nuevo Testamento que alguna iglesia además de la Jerusalén tuviera las cosas en común. No es de dudarse que la iglesia considerara un arreglo de carácter temporal más prudente que un principio permanente. El capitulo 11 de los Hechos, Vr. 29, revela que la iglesia de Antioquía no siguió el ejemplo de la iglesia de Jerusalén. “Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea”. Esa determinación individual muestra que la propiedad de aquella iglesia no era una “posesión común”. Y la instrucción que Pablo da a la iglesia de Corinto en I Cor. 16:2, indica que no se había adoptado allí la política de Jerusalén. El mismo apóstol en su carta a los Filipenses, y en las escritas a Timoteo, se refiere a los diáconos. Por tanto existía el reconocimiento del diaconado en circunstancias donde sabemos no había reglamento de propiedad en común. Más aún inferencia irresistible de la primera epístola de Pablo a Timoteo, es que el oficio del diácono es tan permanente como el del pastor. Nadie duda que el puesto del pastor ha de ser perpetuado hasta la consumación del tiempo. La conclusión es pues que en las iglesias de Cristo el diaconado es de carácter permanente y que el pastorado y el diaconado constituyen los únicos cargos permanentes de los oficiales de la iglesia según las Escrituras.

La expresión de “varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría” aplicada a los primeros diáconos, indica que eran hombres de reputación intachable, de piedad ardorosa y de buen sentido común. Son esas las cualidades que deben buscarse al hacer el nombramiento para que el puesto del diacono. La expresión “llenos del Espíritu Santo” es descripción admirable de la piedad elevada y ferviente, por tanto en la selección de los diáconos debe ser considerada su espiritualidad, y no tan solo su capacidad para lo secular. Sus deberes seculares deben desarrollarse dentro de una atmósfera espiritual; hecho así, “consiguen para si un buen grado, y adquieren arrojo para su fe”. Los diáconos de la iglesia al visitar al piadoso pobre para llevar la caridad de la iglesia, no deben asumir actitud formal sino interesarse junto con las necesidades materiales de las personas, en las necesidades espirituales. Hallarán a menudo tal existencia de fe, paciencia, gratitud, y resignación que pagara con creces su trabajo de amor. Siempre que las circunstancias lo ameriten, notificaran al pastor de los casos que requieren atención especial de su parte, constituyéndose así como eslabones de contacto entre el pastor, y a los miembros necesitados de su iglesia.
Disertación del maestro:
1. La importancia de buscar voluntad de Dios en selección de los diáconos.

2. Mencione a los diáconos de su iglesia por nombre, y sus deberes.
Tareas para los alumnos:
1. ¿Para qué fueron escogidos los primeros diáconos?

2. ¿Cuál es la diferencia entre el trabajo del pastor y el del diácono?

3. ¿Pruebe Ud. que los diáconos son oficiales permanentes de la iglesia. (I Tim. 3:16; Hech. 6:6)

4. ¿Cuáles son los requisitos o calificaciones para el diaconado? Hechos 6 y I Timoteo 3.
Preguntas para Discusión:
1. ¿De acuerdo con la Escritura, cuántos diáconos puede tener una iglesia?

2. ¿Puede ser diácono un divorciado?

3. ¿Cómo pueden ayudar los diáconos al pastor?

4. Cuando un diácono traslada a otra iglesia su membresía, ¿se convierte automáticamente en diácono de la nueva iglesia?

5. ¿Qué puede hacer la iglesia cuando un diácono deja de cumplir con sus deberes como tal?

6. ¿Pueden los diáconos establecer la política de una iglesia? ¿Pueden elegir al pastor? Si, no, ¿por qué?

Lección 10
DEBERES DE LOS DIACONOS DE LA IGLESIA
Oración: Oramos por las finanzas de la iglesia; que de tal modo ponga Dios en los corazones y mentes del pueblo la disposición no tan sólo de diezmar sino de ofrendar para Él.
En la misma forma en que se dice que los diáconos fueron primero escogidos para “servir a las mesas”, puede decirse ahora que hay tres mesas a las que deben ministrar: 1. La mesa de los pobres. 2. La mesa del Señor. 3. La mesa del pastor. La iglesia tienen que proveer los medios pecuniarios para atender estas mesas. Es buena la costumbre, y digna de imitarse universalmente, recoger una ofrenda para los pobres cuando se celebra la Cena del Señor. Conviene al terminar un servicio tan solemne, pensar en los piadosos pobres que por enfermedad u otro impedimento no pudieron participar de la fiesta sagrada.

La Mesa del Señor requiere algún gasto, y este deber ser provisto a través de los diáconos; también aunque no es indispensable, ellos pueden ayudar a servir los elementos a la membresía.

Los diáconos deben proveer para la mesa del pastor. No son ellos quienes deciden la cuantía o la escasez con que se haga. La iglesia es la que decide, y cada vez deben tenerse mayores consideraciones puesto que a menudo las energías de cientos de pastores son perjudicadas por sostenimiento inadecuado. Una vez que la iglesia ha acordado la cantidad, es deber de los diáconos reunirla y pagarla puntualmente. Pueden nombrar entre ellos alguno que actúe como tesorero, para recibir y pagar los fondos; pero nunca debe olvidarse que por virtud de su oficio los diáconos son los tesoreros de la iglesia. La Escritura no autoriza el nombramiento de alguna otra persona como tesorera.

Puesto que toda transacción pecuniaria es hecha por medio de los diáconos, al terminar al año, estos deben presentar a la iglesia un informe detallado de el dinero recibido durante el año y la forma en que se gastó, etc. Eso ayudará a mantener las cosas rectas y a la vista, y mucho tienen que ver con la influencia y la eficiencia de la iglesia.

Los diáconos deben ser nombrados por tiempo indefinido, y son separados para su oficio por medio de la oración y de la imposición de manos. Es de sentirse que haya muchas iglesias que toman esto con ligereza. Conceden poca importancia al diaconado, y se les toma más bien como secretario de cargo de secretario o cargo de síndico. Algunas iglesias, con pena se reconoce, nombran anualmente a sus diáconos, y de una se decía que “casi todo miembro varón de la totalidad había tenido oportunidad en alguna vez de ser diácono”. Tal cosa casi puede tomarse como deshonra del diaconado. Quienes sostienen tal punto de vista y lo llevan a cabo se oponen obstinadamente a la
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