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El nombre bautista significa separación. Por instinto y tradición, por enseñanza y creación, por historia y amor, son pueblo separado. El Señor Jesús,, su Cabeza, el Espíritu Santo, su vida, el Nuevo Testamento la regla de fe, y el individualismo, son sus bases fundamentales, contribuyen todas para hacer ellos pueblo exclusivo y no inclusivo. Veinte siglos de enseñanza, y persecución de todas las sectas, han servido para acentuar su exclusividad. Así lo será siempre. El Señor Jesús los inició en esa forma, y se eaferran en ello más que perderlo. No se puede hacer que los bautistas sean como los demás. Son pueblo libre y no es posible ceñirlos. Su libertad y su unidad en Cristo y en su doctrina, puesto que todos creen en el mismo libro, hacen a un lado todo ritualismo, formalismo y tradición de los hombres y buscan en cambio la libertad y el compañerismo en lugares celestiales.
Disertación del maestro:


  1. ¿Cómo han obtenido su nombre otras denominaciones? Isaías 4:1.

  2. ¿Cómo es el que nombre separa a la organización, cosa, pueblo, etc.?

  3. El nombre bautista implica toda verdad doctrinal del Nuevo Testamento.


Tareas para los alumnos:


  1. ¿El término bautista es un nombre divino?

  2. ¿Es el único nombre para un discípulo bautizado?

  3. ¿Es el único nombre que se ajusta a la Gran Comisión?

  4. ¿El nombre bautista sirve para diferenciar?

  5. ¿El nombre bautista es para dividir?

  6. ¿El nombre bautista es exclusivo?


Preguntas para discusión:


  1. ¿Es el deber de todo cristiano unirse a una iglesia de acuerdo con el Nuevo Testamento (bautista)?

  2. ¿Cómo reaccionarían otras denominaciones si Mateo 3:1 dijera Juan el metodista, o Juan el presbiteriano, o Juan la iglesia de Cristo, Juan … etc.?


Nota: Lección tomada del libro. ¿Por qué ser Bautista? Por H. B. Taylor.
Lección 49
HISTORIA BAUTISTA
Oración: Que como bautistas nos familiaricemos más con nuestra gloriosa historia; que podamos darnos cuenta del gran precio en sangre que ha costado a nuestros antepasados bautistas preservar el mensaje (bautista) de la Biblia hasta nosotros.
¿Quiénes fueron los fundadores? ¿Cuál es su historia? Tales preguntas son interesantes, pero una de mayor importancia sería: “¿Están en lo recto?” “¿Su fe está de acuerdo con el Nuevo Testamento?”. Muchas cosas son antiguas pero no verdaderas. Los credos y sectas hacen alarde de su antigüedad venerable en tanto que la Palabra de Dios los condena plenamente. Cualquier organización que no puede con razón reconocer a Cristo como su fundador tiene poco derecho de llamarse iglesia cristiana, no importa qué tan antigua sea.

Los bautistas reclaman su base en los apóstoles, y los profetas, y en Jesucristo mismo como la piedra angular. Si ello se halla bien fundado sea que tengan una historia por escrito de un siglo o veinte, importa poco. Sin embargo lo que viene del pasado es cosa que vale la pena saber. Y la historia bautista constituye uno de los más interesantes capítulos en los registros del cristianismo.

Aun desde la edad apostólica, fueron corrompidas las doctrinas del evangelio y pronto las ordenanzas. Tanto algunos judíos como también gentiles cuando se convirtieron, trajeron muchas de sus ideas religiosas y las mezclaron con la fe de Jesucristo. Estas, adicionadas a las ideas filosóficas del tiempo y perversiones a las que la verdad está siempre expuesta por la ignorancia y el egoísmo de los hombres, bien pronto llevaron a las iglesias lejos de la fe que fue dada a los santos. Pero hubo también muchos que con simplicidad y humildad sostuvieron las doctrinas y costumbres en su pureza original. Las iglesias más fuertes y prósperas estaban más expuestas a al corrupción por sus alianzas con el mundo.

Al fin del período del martirio, cuando cesó la persecución; se apoderó del trono un cristianismo nominal y se unieron la iglesia y el Estado. La religión entonces perdió su sencillez, su espiritualidad y su fuerza, formándose en la iglesia de Cristo una jerarquía temporal. Tal fue la gran apostasía de los tiempos primitivos. No todas las iglesias ni todos los cristianos siguieron por ese camino alejados de la verdad. Muchas congregaciones y comunidades de verdaderos adoradores conservaron las doctrinas del evangelio y practicaron sus ordenanzas en la misma forma de su pureza primitiva. Así continuaron las cosas a través de los siglos, en los que prevaleció la corrupción y las tinieblas. Esas nunca se identificaron con las iglesias romanas, ni con las griegas; nunca entraron en alianza con los Estados; nunca tuvieron jerarquías. Como congregaciones independientes, o pequeñas comunidades con la única liga de unidad, una fe común, su compañerismo, simpatía, a veces obscura, y teniendo la Palabra de Dios como su guía trataron de mantener la idea, no de un reino temporal sino espiritual en la dispensación del evangelio.

Esas comunidades religiosas fueron llamadas por las jerarquías dominantes sectas y estigmatizadas como herejes. Debido a eso fueron perseguidas de continuo, y aunque pueden haber tenido sus errores, eran las mejores y más puras defensoras de la fe cristiana, y los representantes más reales de los primeros discípulos de Cristo que entonces existían. Las iglesias del Estado eran las herejes; en tanto que las llamaban sectas eran sucesoras verdaderas de los primeros cristianos.

Fueron difamados, y oprimidos, calumniados, y martirizados porque se apegaron a la verdad de Dios y su testimonio denunció los errores y los vicios de las llamadas iglesias. La historia no les ha hecho justicia y tal vez nunca lo hará; porque la historia ha sido escrita en interés de sus enemigos y desde su punto de vista. Fueron torturados y atormentados por quienes debieron haber sido sus defensores; lo mismo las coronas que los ministros juraron destruirlos; así que no les quedó más que sufrir, cosa que hicieron noblemente como fieles testigos de Jesucristo. Se les reconoció bajo diferentes nombres al través del tiempo y en diferentes lugares, pero siempre retuvieron las mismas características generales.

En los siglos primero y segundo se usaron los términos montanos y mesalios, para distinguir a algunas de estas sectas.

En los siglos, tercero, cuarto y quinto, aparecieron los novacianos. Estos crecieron rápidamente hasta extenderse por todo el imperio romano a pesar de la crueldad y las persecuciones que tuvieron que afrontar en su contra.

En siglo cuarto apareció una nueva forma de secta o una nueva fase de la fe antigua con el hombre de donatistas. Estos se multiplicaron rápidamente, se extendieron, y sobrevivieron mucho tiempo.

En el siglo séptimo aparecieron los paulicianos atrayendo mucha atención y ganándose en cambio la ira de la iglesia romana. A pesar de las muchas persecuciones crecieron mucho en número.

Es de suponerse que estas comunidades cristianas tuvieran también sus fallas. Pero eran lo mejor en su tiempo y mantuvieron puras las formas del evangelio en verdad y en práctica.

Sin la ventaja de la organización y de la asociación, diferían algo entre sí.

Pero en general todas profesaban y aceptaban el Nuevo Testamento como la regla de su fe y práctica. Se aferraron a una membresía espiritual en la iglesia y sólo recibían a los regenerados profesantes a las ordenanzas. Negando la ortodoxia de la Iglesia Romana volvían a bautizar a quienes habían sido recibidos desde ese cuerpo y así se les llamó anabaptistas. Rechazaron el bautismo de los infantes según Allix, Mosheim, Robinson y otros historiadores. Administraban el bautismo por inmersión como era la costumbre de todos los cristiano en esos tiempos. Robinson los llama “Bautistas Trinitarios”. Se dice que la Emperatriz Teodora después de haberles confiscado su propiedad, ordenó la muerte cruel de no menos de 100.00o paulicianos por la única falta y ofensa de su fe religiosa.

A fines del siglo decimo, aparecieron los paterinos (caterinos o cataros), en el fondo de los mismos que habían existido sólo que con otro nombre. También rechazaban el bautismo de los infantes y protestaban contra la corrupción de la iglesia romana por lo que fueron acremente perseguidos.

En el siglo onceavo y los subsecuentes fueron los valdense, albigenses, los cataros, lo seguidores de Vaudois y los pobres de Lyon. Todos estos son nombres nuevos que por lo general tienen origen en sus enemigos. En cambio, crecían en número aún bajo las persecuciones y atraían la atención, si no la simpatía de toda Europa.

No se podría pretender que todos estos grupos antiguos fueran conocidos con el nombre de bautistas; pero en general sostenían los principios principales y sobresalientes y tiene las características de los bautistas: 1. Declararon y defendieron los derechos de fe, y libertad de adorar. 2. Negaron la autoridad de los papas, y el derecho de los reyes y estados de interferir en los asuntos religiosos del pueblo. 3. Rechazaron el bautismo de los infantes. 4. Bautizaron por inmersión. 5. Sostuvieron la Biblia como la única regla y autoridad en materia de fe y práctica cristiana. 6. Admitieron como miembros solamente a los regenerados profesantes y personas piadosas.

Es aceptado y sabido por todos los historiadores de la existencia de esas iglesias y comunidades, separadas, y perseguidas por las iglesias del estado y las autoridades civiles durante los siglos que transcurren desde los apóstoles hasta la Reforma.

Cuando la Reforma de Lucero y sus coadjutores se inició, en buen número fraternizaron estas sectas con los reformadores y se perdieron entre la multitud. Los que tuvieron existencia separada como los valdenses de Piamonte, rendidos a la influencia de los reformadores hicieron por simpatía lo que las persecuciones de los papistas nunca les hicieron realizar; dejaron de usar la inmersión al bautizar y adoptaron la forma de rociamiento, adoptaron el bautismo de los infantes, y aceptaron las formas generales de la vida religiosa en la que crecieron los paidobautistas y el protestantismo.
Los Bautistas de Gales
Pocas denominaciones pueden reclamar mayor antigüedad que los bautistas de Galia. Trazan su descendencia directamente desde los apóstoles y utilizan para confirmarlo argumentos que nunca han podido ser destruidos.

Cuando Agustín el monje misionero romano visitó la Galia a fines del siglo sexto halló una comunidad de más de dos mil cristianos que vivían quietamente en sus hogares de las montañas. Eran independientes de la sede romana y rechazaban por completo su autoridad. Agustín trabajó arduamente para convertirlos, es decir para someterlos al yugo del papa, pero fracasó completamente en sus esfuerzos. Aceptando las cosas en general, redujo sus demandas a tres en particular: 1. Que deberían celebrar la semana santa en forma debida como lo ordena la iglesia romana. 2. Que deberían dar el bautismo a sus niños. 3. Que predicaran la Palabra de Dios a los ingleses como fueron guiados, (véase Historia Bautista de Benedicto p. 343, y otras autoridades citadas).

Estas demandas de Agustín prueban que ellos no aceptaban las indicaciones papales para la semana santa, ni bautizaban a los niños. Sin embargo rechazaron sus proposiciones por lo que él se retiró amenazándolos con la guerra y la destrucción. No mucho tiempo después Gales fue invadido por los sajones y muchos de aquellos inofensivos cristianos fueron muertos cruelmente que instigados por ese fanático celoso, el mismo Agustín.
Bautistas Holandeses
Los bautistas de Holanda tienen una historia que llega tan atrás en un período tan remoto al menos muy cerca de la edad apostólica, como algunos lo aseguran. Tal antigüedad es concedida por historiadores que no simpatizan con sus sentimientos denominacionales.

Mosheim, en su Historia de la Iglesia, dice: “El verdadero origen de la secta que llevó el nombre de anabaptista está escondido profundamente en la antigüedad, y es por tanto difícil en extremo averiguar” (Hist. Ecles. Vol IV, p. 427. Mac. Edit. 1811. Véase Introd. HIst. Baut. por Orchard p. 17).

Zuinglio el reformador suizo contemporáneo de Lutero declara: “La institución del anabaptismo no es nueva porque durante mil trescientos años ha causado grandes disturbios en la iglesia”. (Introd.. Hist. Baut. por Orchard p. 17). Mil trescientos años antes de su tiempo llevaría las cosas dentro de o menos de dos siglos de distancia de la muerte de Cristo.

El Doctor Dermont, capellán del rey de Holanda y el Doctor Ypeij, profesor de teología en Groningen fueron comisionados para preparar una historia de la Iglesia Reformada Holandesa. Tal historia, escrita bajo sanción del rey, y publicada oficialmente contiene el generoso testimonio que a continuación se cita respecto a la antigüedad y ortodoxia de los bautistas holandeses: “Hemos visto ya que los bautistas llamados anteriormente anabaptistas y posteriormente menonitas eran originalmente los valdenses, y por mucho tiempo han gozado de el honor de tal origen. Así, los bautistas pueden ser considerados como la única comunidad que ha permanecido desde los apóstoles, y como sociedad cristiana, que ha preservado puras las doctrinas del evangelio a través de las edades”. (Hist. De la Igl. Ref. Holand. Ed. Breda 1819. Veáse Enciclopedia de conocimiento religioso, Artículo Menonitas).

Dice Mosheim acerca de las persecuciones de esa gente durante el siglo XVI, “Gran número de gente de esa en casi todos los países de Europa, preferirían morir miserablemente ahogados, colgados, quemados, o decapitados, que renunciar a las opiniones que han abrazado”. Y vindica su inocencia en esta forma: “Es verdad que muchos anabaptistas fueron muertos, no como ciudadanos malos, ni como miembros injuriosos de una sociedad civil, sino incurablemente herejes condenados por el antiguo canon de la ley. Porque el error de el bautismo de los adultos era visto en ese tiempo como una ofensa horrible”. Ese fue su único crimen. (Hist. Ecles. Sig. 16. Sec. 3, parte 2, Cap. III. Hist. de la igll B. 4).

Este testimonio es más bien recibido porque viene de quienes no tienen simpatía eclesiástica con los bautistas, pero que fiel a la historia da un testimonio honrado a la verdad que enseña la historia. Las circunstancias bajo las que se produce tal evidencia aumentan su fuerza.

El cardenal Hossius, que presidió el Concilio de Trento dice: “Si la verdad de la religión ha de ser juzgada por la disposición y la alegría de la persona miembro de cualquier secta en el sufrimiento, entonces las opiniones y la persuasión de ninguna otra secta puede superar, ser más verdadera y segura que la de los anabaptistas puesto que no ha habido en los mil doscientos años que han pasado quienes hayan sido castigados más ensañadamente. (Hist. Baut. Orchard Sec. 12 parte 30 p. 364).

Varios miles de bautistas holandeses llamados anabaptistas y menonitas perecieron miserablemente en manos de perseguidores crueles por el único crimen de rechazar conformarse a las iglesias establecidas. (Hist. Vatus. Benedicto Cap. IV. Hist. de los Puritanos de neal vol. II., p. 355. Suplemento Hist. de la Iglesia por Fuller B. 4).
Bautistas Ingleses
Cuándo aparecieron los bautistas de Inglaterra en forma definida de denominación, no es posible decirlo. Pero desde el siglo doce hasta el diecisiete muchos de ellos sufrieron crueles persecuciones y muerte, quemados, ahogados, decapitados, además de otras formas más inhumanas de tortura. Eso en manos de los papistas y de protestantes; fueron condenados tanto por la ley civil como por los tribunales eclesiásticos, y sólo porque persistían en adorar a Dios de acuerdo con los dictados de su conciencia, y porque no estaban dispuestos a someter su fe y adoración a los dictados de papas y príncipes. (Véase Hist. de los bautistas por Crosby, Ivimey, Danvers y Benedicto). En 1538 fue promulgado un edicto real en contra de ellos, y muchos fueron quemados en la hoguera de Smithfield.

Brande escribe que: “En el año de 1538, 31 bautistas que huyeron de Inglaterra fueron muertos en Delft, Holanda: los hombres fueron decapitados y las mujeres ahogadas. (Hist. Baut. de Benedicto p. 303. Hist. Purit. Neal Vol I., p. 138. Nota. Vol. II., p. 355, Sup). ¿Qué crimen habían cometido para ser tratados de esa forma?

El obispo Latimer declara que: “Los bautistas que fueron quemados en diferentes partes del reino se enfrentaron a la muerte en forma intrépida sin temor durante el tiempo de Enrique VIII”. Sermones de adviento. Hist. de los Purit. por Neal Vol. II p. 356.

Bajo el reinado de María la sangrienta, sufrieron tal vez más que durante el de la protestante Elizabeth. Durante el reinado de la última se descubrió una congregación de bautistas en Londres, de la que algunos fueron muertos, otros encarcelados y dos quemados en Smithfield. (Cita de Wall por neal en la Hist. de los Puritanos Vol. I., p. 137. Vol. II., p. 358 Suplemento).

El Dr. Featley uno de los más grandes enemigos escribió acerca de llos en 1633: “Esta secta entre otras ha pretendido abusar de la paciencia del estado de modo que han celebrado conciliábulos semanarios rebautizando cientos de hombres y mujeres juntos a la hora del crepúsculo en riachuelos y en algunos brazos del Támesis y en algunas otras partes hundiéndolos todos hasta la cabeza y los oídos. Han impreso algunos folletos en defensa de su herejía; y han desafiado a algunos de nuestros predicadores a discutir”. Memor. del Jubileo Baut. Ing. Hist. Baut. por Benedicto p. 304.

Bailey escribió en 1639, que: “bajo la sombra de la independencia han levantado sus cabezas y aumentado su número más que todas las demás sectas de la tierra. Tienen cuarenta y seis iglesias en y cerca de Londres. Son gente amante de la libertad religiosa, y no están dispuestos a someterse al juicio de otros”. (Hist. Benedicto. P. 304).

El primer libro publicado en inglés acerca del bautismo fue traducido del holandés y lleva la fecha de 1618. De allí en adelante se multiplicaron rápidamente por todas partes del reino. La primera iglesia organizada debidamente entre ellos data de 1607 y se organizó en Londres por el Sr. Smith que fue antes clérigo de la Iglesia Establecida.

En 1689, los bautistas particulares, así llamados, celebraron una reunión en Londres, en la que estaban representadas más de cien congregaciones y en la que produjeron una confesión de fe que todavía utilizan y es estimada sobremanera.

El último mártir bautista en Inglaterra fue Eduardo Wightman de Burton cerca de Trento, condenado por el obispo de Coventry, y quemado en Litchfield en abril 11, de 1612. (Memor. Baut. del Jubileo en Ing. Hist. de Benedicto).

En 1921 ó 1922 recorté un artículo del Mensajero Bautista de Oklahoma que apareció simultáneamente en varios periódicos denominacionales del sur. Este artículo presenta la conexión ancestral de la iglesia bautista de Dyer Tennessee. Muestra la continuidad de la vida bautista de la iglesia desde la actualidad hasta los días de Jesús. No sé quien realizó la investigación ni tampoco conozco a fondo todos los libros necesarios para verificar cada referencia histórica como ha sido dada. Simplemente me concreto a poner en conocimiento del lector el artículo de referencia para que él haga sus conclusiones:
Sucesion Bautista desde Jesucristo
Eslabón 1. La Iglesia Bautista de Dyer. Tennessee fue organizada por J. W. Setter, quien vino de la Asociación de Filadelfia.

Eslabón 2. Iglesia de Hillcliff. Gales Inglaterra. H. Soller vino a la Asociación de Filadelfia de la iglesia Hillcliff. Véase las actas de la Asoc. de Filadelfia, libro 3, asunto No. 1.

Eslabón 3. La iglesia de Hillciff fue organizada por Aarón Arlington. A. D. 987. Véase Israel de los Alpes por Alex Munston p. 39.

  1. La iglesia Lima de Piedmont ordenó a Aarón Arlington en 940. véase Historia de la Iglesia por Jones. p., 324.

  2. Iglesia Lima de Piedmont fue organizada por Balcolao, A. D. 812. Véase Historia de la Iglesia por Neander. Vol. 2, p. 320.

  3. Balcolao vino de la iglesia de Timto, Asia Menor. Véase Historia de la Iglesia por Neander Vol. 2. p. 320.

  4. La iglesia de Timto fue organizada por Archer Flavin, A. D. 738. Véase Historia de Mosheim Vol. 1, p. 394.

  5. Archer Flavio vino de la iglesia de Darethea organizada por Andrómico A. D. 671 en Asia Menor. Véase Historia de la Iglesia por Lambert p. 47.

  6. Andrómico vino de Pontifossi al pie de los Alpes en Francia. Véase Historia de la Iglesia por Lambert p. 47.

Eslabón 10. La Iglesia de Pontifossi fue organizada por Tellestman de Turán, Italia A.D. 398. Véase Historia de la Iglesia por Nowlin. Vol. 2. p. 318.

Eslabón 11. La Iglesia de Turán fue organizada por Tertulian de Bing Joy Africa A.D. 237. Véase Historia de la Iglesia por Armitage. p. 182.

Eslabón 12. Tertullan era miembro de la iglesia de Partus al pie de Tiber que fue organizada por Policarpo 150 D.C. Véase Comentario de la Antigüedad por Cyrus p. 924.

Eslabón 13. Policarpo fue bautizado por Juan el discípulo amado o el revelador, el 25 de Diciembre A. D 95. Véase Historia de la iglesia por Neander p. 285.

Eslabón 14. Juan estuvo con Jesús en el Monte. Marcos 3:13-14; Lucas 6:12-13.
Nota: Esta lección fue tomada del libro “Manual Standard para las iglesias bautistas por Eduardo T. Hixcox con excepción del ejemplo de sucesión de la iglesia que fue tomado del libro “La iglesia que Jesús edificó, por Roy Mason.
Disertación del maestro:


  1. El valor de enseñar la historia bautista.

  2. La historia bautista está escrita principalmente por sus enemigos en la sangre de los mártires.


Tareas para los alumnos:


  1. ¿Qué antigüedad proclaman los bautistas?

  2. ¿Cómo se corrompieron las iglesias y las doctrinas?

  3. ¿Cómo se desarrollaron las sectas?

  4. ¿Cómo existió siempre un arrollo puro de gente bautista, de doctrina bautista, y de iglesias bautistas a través de las edades?

  5. ¿Cómo se dieron diferentes nombres a los bautistas por sus enemigos?

  6. ¿Qué dicen los historiadores acerca de los bautistas?

  7. Sucesión bautista desde Jesucristo.


Preguntas para discusión:


  1. ¿Cómo pudieron los bautistas enfrentarse a la persecución en el pasado?

  2. ¿De dónde tuvieron la fe que los fortaleció para sufrir la persecución?

  3. ¿Podemos nosotros tener esa clase de fe en la actualidad?

  4. ¿Hay persecución contra los bautistas en países comunistas en la actualidad? ¿En países católico-romanos?


Lección 50
COOPERACION BAUTISTA
Oración: Los bautistas pueden aprender a cooperar sobre bases de compañerismo bíblico.
Y así nosotros como ayudadores juntamente con él”. II Cor. 6:1.
“Como ciudadano yo puedo, y coopero con otros ciudadanos buenos, aunque no sean creyentes para apoyar la liga antialcohólica, el cumplimiento de la ley, empresas humanitarias como orfanatorios y otras causas dignas. Trabajamos junto con ellos porque estamos de acuerdo con sus necesidades y la rectitud de su apelación. Pero también trabajamos con ellos porque estamos de acuerdo con los principios de cooperación. Esos principios con los que estamos de acuerdo son: que la causa es digna; que todo buen ciudadano debe cooperar en las causas dignas, y que nuestra cooperación es como ciudadanos y es voluntaria. En esa clase de cooperación no hay transigencia (igualdad de opinión).

En el trabajo de nuestro Señor Jesucristo solamente cooperamos con los bautistas porque sólo los bautistas tratan de hacer la obra del Señor en la forma que El quiere.

He aquí tres ejemplos concretos. En Nehemías 6:1-16, Sanaballar, Tobías, Geshem y otros enemigos de Israel, pidieron el privilegio de ayudar a construir las murallas de Jerusalén. ¿Por qué no? ¿Por qué no pudo haber cooperación en esa obra de construcción? Nehemías rehusó recibirlos para conferenciar con ellos, y mantuvo la separación porque no podía haber cooperación ni siquiera en construir las murallas de la ciudad sin transigir o comprometer tanto a los judíos como sus enseñanzas. Josafat hizo alianza con Acab para luchar contra los enemigos de Israel. todos eran judíos, y la alianza no fue para la adoración sino para enfrentarse a los enemigos del Señor en Ramoth-Galaad. Dios ayudó a Josafat y lo libró, pero cuando él regresó a su casa Dios envió a Hanani con estas palabras: “¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?”; II Cro. 19:1-3. Más tarde, Josafat se unió con Ocozías en una aventura de negocio para construir barcos a fin de ir a Tarsis. Los bacros fueron hecho en Ezion-geber. Dios envió a Eleazar el profeta para decirle que todos los barcos se quebrantarían porque “has hecho compañía con Ocozias” en una aventura de negocios; II Cro. 20:35-37. En todas estas transacciones el Señor rehusó trabajar con sus propios siervos porque en cada caso los siervos de Dios se habían unido en cooperación con sus enemigos. Aun cuando la cooperación había sido para ayudar en el trabajo del Señor, el Señor rehusó permitir que sus siervos entraran en esa cooperación o destruyó lo hecho porque no se le había consultado. El Nuevo Testamento prohíbe claramente toda esa clase de cooperación; II Cor. 6:14-18. Ninguna cooperación donde no hay comunión, ni concordia ni acuerdo, pero en cambio un llamado a la absoluta separación.

Los bautistas no pueden trabajar con Dios si se unen en cooperación con otros que no sean bautistas. Veamos la Palabra de Dios para escudriñar si hay algunos principios de cooperación en Su libro.
1. Laborando de acuerdo con Dios.
Lo que el texto dice es: “ayudadores juntamente con El”; II Cor. 6:1. La única manera de laborar con él es conociendo sus planes y forma de trabajo… No puede haber bendición de su parte si no se obra de acuerdo con El. Cuando hacemos a un lado nuestros planes, aceptamos los suyos y como barro en sus manos dejamos que obre, todo es un éxito. Nuestra cooperación no es primero de unos con otros, sino PRIMERO CON DIOS. Cuando cooperamos con Dios laboramos juntos en armonía y unidad de acuerdo. Entonces el trabajo es fácil, y nos ponemos a pensar en por qué antes habíamos fallado. Fracasamos por la misma razón que Moisés fracasó; Número 11:10-25. Moisés había tratado de imponer el plan de Jetro; fracasó y se quería morir por su vergonzoso fracaso. Después llevo las cosas a Dios y El le dio una gran victoria. El precio de la cooperación es abandonar los planes propios y aceptar el camino o método de Dios. El método de la cooperación es sólo rastrear el Libro. El libro contiene los planos para la obra de Dios. Sus instrucciones son que todas las cosas sean hechas de acuerdo con el patrón que muestra en Su libro.
2. La iglesia local; el centro de cooperación.
No estamos discutiendo formas o detalles, sino principios de cooperación. El primero de ellos es que debemos cooperar con Dios. El no coopera a menos que obremos de acuerdo en él. La forma de Dios consiste en que El toma el timón, hace los planes, decide las preguntas dudosas, provee todas las finanzas además de la sabiduría y el poder. Dan. 2:20, Hechos 1:8, II Cor. 2:14-16, 3:5 y toma las riendas en todo. Todavía sirve la práctica de Hudson Taylor de su Shiboleth: “El hombre de Dios colocado en el lugar de Dios haciendo la obra de Dios para la gloria de Dios nunca ha carecido de lo necesario que viene de Dios”.

El segundo principio de cooperación en la obra de Dios es que la iglesia local debe ser el centro de la cooperación. La razón es que cada iglesia local es el cuerpo de Cristo. Por tanto si cooperamos con la cabeza que es el Señor Jesús debemos también hacerlo en Su cuerpo. Ese es el punto más débil en la cooperación bautista. No hay cooperación con la cabeza, el Señor Jesús, porque no hay cooperación con y a través de su cuerpo, la iglesia bautista local a la que pertenecemos. Por todas partes se invita a cooperar con un `rograma; por tanto los hechos comprueban que el Señor Jesús no está cooperando con nosotros. Los ingresos disminuyen cada año; hay algo que anda mal. ¿Qué será? Que los bautistas están descentrados. Han enaltecido un programa de los hombres, o más bien de mujeres en el lugar que corresponde al cuerpo de Cristo, la iglesia local que debe ser el centro de nuestra cooperación. Ningún cuerpo, junta, escuela, unión de mujeres, organización estatal o regional, convención o comité ejecutivo, junta de varones o de mujeres, o aún de ambos puede ser el centro de la cooperación bautista. El Señor Jesucristo es la única Cabeza de la iglesia local. Es la cabeza de cada iglesia local y también es la cabeza sobre todas las cosas a la iglesia local. Léase Efesios 1:21-23. Hay algunos bautistas que cooperan con cualquier persona y en cualquier cosas porque están descentrados, y no debidamente relacionados con la Cabeza, el Señor Jesús. Aunque casi todos los bautistas en el fondo son leales al Señor Jesús y sólo colaborarán con El. Ningún bautista podrá cooperar por mucho tiempo con otros, que no sea con Jesús y por medio de su cuerpo, la iglesia local.

¿Qué dicen las Escrituras? “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”. Efesios 1:22-23. Jesús es la cabeza del cuerpo. El cuerpo es la iglesia local. I Cor. 14:27. Jesús es la cabeza sobre todas las cosas a cada iglesia local. Eso quiere decir que El es la cabeza de toda cooperación, y que toda cooperación debe hacerse por medio de la iglesia local. Si El es la cabeza sobre todas las cosas a la iglesia y la iglesia es su cuerpo. Si la cooperación se efectúa por medio de la Unión Femenil , entonces Jesús no es la cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, y la Unión se constituye en la cabeza sobre la iglesia en la cooperación. Como quiera que sea, la cooperación se quita de la iglesia y se hace independientemente del cuerpo de Cristo. Si se hace aparte del cuerpo de Cristo se hace también independientemente de Cristo que es la cabeza; porque no puede haber cooperación con la cabeza sin cooperar tonel cuerpo. Otro pasaje de la escritura tan valioso y quizá más claro se halla en I Cor. 16:1-4. Las órdenes de Jesús la cabeza, no son sólo para la iglesia de Corinto, sino para las dádivas semanales de las iglesias de Macedonia también. Esos donativos eran para los santos pobres de otro continente. Corinto está en Europa, y Judea en Asia. Allí no se trataba del presupuesto local, sino de ayuda a otros. El presupuesto de ayuda no era de caridad sino de ayuda proporcional de acuerdo con lo que Dios les había prosperado. Las dos cosas sobresalientes son que el donativo había de darse por medio de la iglesia local, y que cada iglesia escogiera uno de sus miembros por medio del cual se enviarían los donativos. En ello se hallan los puntos a discusión, es decir que los donativos se dan por medio del cuerpo de Cristo; y que las varias iglesias habían de elgir a uno de sus miembros para llevar en forma cooperativa los donativos. Esa cooperación era encabezada por Jesucristo y a través de su cuerpo, la iglesia local. La cooperación de las iglesias bajo el control de ellas es cooperación de acuerdo con la Escritura. La iglesia local como el cuerpo de Cristo ha de ser el centro de la cooperación bautista. Ninguna otra, honra a Cristo la cabeza, o a la iglesia que es su cuerpo. A eso se debe que no está bendiciendo nuestro trabajo cooperativo, porque no es cooperación escrituraria. La iglesia como cuerpo nada tiene que ver con ello. Nuestros planes actuales de cooperación tienen su centro en una convención o una comisión ejecutiva.

En la cooperación actual las iglesias no tienen ni voz ni voto; lo único que hacen las iglesias es pagar las cuentas. El presupuesto debiera de ser hecho por las iglesias; el dinero contribuido por las iglesias. La cooperación bíblica es cooperación con Cristo por medio de su cuerpo, la iglesia local de la cual el donante es miembro. En estas iglesias que participaron en el trabajo cooperativo del pasaje que estamos estudiando la distribución de los fondos era hecha por la iglesia local, y los donativos habían sido ya designados antes de salir de la iglesia local. En esa forma la iglesia sabía exactamente dónde sería empleado su dinero y un miembro veía que así se hiciera, el cual regresaba a informar. Con las ventajas de nuestros medios de comunicación la iglesia puede enviar por correo el dinero, pero decidir para qué se use, y el informe de cómo fue empleado puede todavía hacerse. Ese es un principio fundamental de cooperación bíblica. Las iglesias deciden a dónde va su dinero cuando sale de la tesorería y cada centavo está ya designado. Así se evitan los salarios exorbitantes y gastos superfluos también. Hay que hacer que las iglesias sepan a dónde van sus donativos.

Algunas personas dicen: supongamos que la iglesia no tiene un presupuesto, o incluye en él cosas que no son escriturarias, ¿Qué hacer en ese caso? La respuesta es fácil. La cooperación es con Cristo la Cabeza, por medio de su cuerpo, la iglesia. Si la iglesia no está en comunión con la cabeza, y el cuerpo no está colaborando con la cabeza, entonces la primera lealtad suya es a Cristo. El es la Cabeza de cada individuo tanto como de la iglesia local I Cor. 11:1-3. El Señor Jesús nunca puso a una mujer como cabeza de alguna cosa. Los encabezamientos de cosas pertenecen, primero a Dios, después a Jesucristo, y al fin a hombres. Ningún varón tiene la obligación de colaborar con cualquier cosas que tiene al frente dirigiendo una mujer. Si vuestra iglesia es dirigida por mujeres, entonces vuestra cooperación debe ser directamente con Cristo la Cabeza, hasta que el cuerpo reconozca la dirección de El para poder colaborar con ellos. Colaborar con una iglesia que no coopera con Cristo es como participar y revelarse contra la autoridad de Cristo, la cabeza. Ningún miembro de una iglesia bautista está obligado a cooperar con una organización o comité que coloque un programa en el lugar de Jesucristo, como base de su solicitud de cooperación. Los bautistas no tienen necesidad de un comité ejecutivo como el que actualmente hay en la Convención Bautista. El hecho de que el Espíritu de Dios tiene tantos misioneros dispuestos para salir al extranjero y que no hay dinero suficiente para enviarlos, habla con claridad de la habilidad que el Espíritu de Dios podría ejercer para reunir los fondos así como lo hace para reclutar los obreros, cuando lo ponemos bajo su control soberano. El corazón de la cooperación es que cada miembro de la iglesia local coopere con el cuerpo de Cristo del cual es miembro como explica Pablo: “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. Efesios 4:16.
3. La única cooperación es a través del Libro.
El primer principio de cooperación bautista es que tal ha de ser con Cristo a la cabeza. Los planes deben ser suyos; el poder debe ser suyo, el trabajo debe ser financiado por El. Los obreros deben ser escogidos por El. Su autoridad debe ser reconocida. El es quien puede aclarar las incógnitas que se presenten. No habrá discusiones con él, y por el contrario hay que obedecerlo. No acepta rivales. No comparte autoridad y honor con otros. En todas las cosas debe tener preeminencia. La única cooperación posible es la que se desarrolla de acuerdo con sus términos. Tal es el primer principio de cooperación en la obra de Jesucristo.

También el centro de la obra de cooperación, cada miembro coopera como miembro del cuerpo de Cristo con el cuerpo del cual él es miembro. La cabeza y el cuerpo de cada miembro individual trabajan juntos. Esa es cooperación de acuerdo con la Escritura. Cada miembro coopera con y por medio del cuerpo de Cristo, su iglesia, y no por otros cuerpos sean o no de la iglesia. La cooperación bíblica es con el Señor Jesús y por medio de su cuerpo, la iglesia local. Puede la persona trabajar en otra forma, pero no está colaborando con Cristo y su iglesia. Si se trabaja independientemente de la iglesia, se puede operar, pero no se coopera con Cristo y con su Iglesia. Cuando la cooperación es bíblica, Cristo la Cabeza juntamente con cada miembro trabajan para desarrollar los planes de El. La cooperación bíblica es la cooperación de la iglesia, no es independiente, no es individual, no es de sociedad, ni cooperación de clase. Los bautistas nunca aprenden a trabajar juntos sino hasta que hacen de la iglesia local el centro de la cooperación. La carta escrita a los efesios, la gran epístola dirigida a la iglesia, abunda en ideas de cooperación por medio de la iglesia local, el cuerpo de Cristo. En ello los bautistas del sur están más débiles, y nuestros directores son los culpables. No dan importancia suficiente a la iglesia local. Tampoco dan el verdadero valor a la cooperación por medio de la iglesia local el cuerpo de Cristo. Los bautistas sólo pueden cooperar en esa forma. Son tan individualistas que no pueden cooperar en ningún plan excepto el de la Biblia, y el plan bautista que equivale a la cooperación de la iglesia.

El tercer principio esencial en la cooperación bautista es que sólo puede haberla de acuerdo con el Libro. Los bautistas son pueblo de un libro. Lo que se lee en él será aceptado por ellos. Lo que salga del libro tendrá su apoyo. Por eso es que las nueve décimas partes de la gente del sur no está dispuesta a colaborar con nuestro programa misionero. Nuestros directores tienen en su programa muchas cosas que la gente no puede hallar en el libro. En muchos estados se nota que disminuye la cooperación en lugar de aumentar por razón de que la cooperación no se ha solicitado de acuerdo con el Libro (no he reemplazado ninguna frase “el Libro” por “la Biblia”). Hay muchos puntos en el plan cooperativo que no parten del Libro. Cuando los programas brotan del Libro, los bautistas lo aceptarán, como en la actualidad con cuanto se les ha predicado la Biblia. Sin mayor discusión, he aquí algunas de las cosas del programa de cooperación que no se hallan en la Biblia. Son las “moscas muertas en el perfume” (Ecle. 10:1). No son ni bautistas ni bíblicas. Si las cosas no se hallan en la Biblia por lo general los bautistas las toman con pinzas. No aceptan cosas que no se puedan encontrar en la Biblia. Poco a poco los bautistas rechazan lo que no pudieron hallar en la Palabra de Dios. No se necesita ser un erudito para hallar la verdad de las cosas en la Biblia.

La Biblia fue escrita para la gente común. Lincoln dijo que Dios debe haber amado mucho al común del pueblo o de otro modo no habría tantos. Los bautistas por lo general son gentes del común del pueblo. Y Dios hizo a los bautistas gente de un Libro. El ha hecho claro que la gente común puede entender y leer en el Libro las cosas que Dios quiere que sepan y hagan. Si es verdad, se puede leer del mismo Libro. A eso de debe que los bautistas del sur no apoyan el trabajo de nuestro programa denominacional. Las escuelas modernas y estandarizadas que hacen a un lado la Biblia, los periódicos subsidiados, un programa con presupuesto inflado; ancianos gobernantes, el Comité ejecutivo de la Convención Bautista del Sur; un presupuesto episcopal impuesto a las iglesias en lugar de que las iglesias lo hagan de acuerdo con la Biblia para sus siervos, las juntas, porque lo mismo como la Biblia no autoriza el nombramiento de pastores para las iglesias, tampoco autoriza que se les pase un presupuesto.

Los bautistas tienen gobierno propio, se propagan a sí mismo, se sostienen solos cuando se apegan a la Biblia. Donde se introducen subsidios se muere el sostén propio. Don de se reclutan gentes las misiones se acaban. Cuando se imponen presupuestos se afecta el gobierno propio. Donde se acumulan los gastos de oficina, etc., disminuyen las contribuciones. Donde la educación se ensancha, se desconoce el evangelio de la gracia que es el hijo de la humildad. Donde se busca la estandarización se destrona a Jesucristo. Donde la educación es la meta (se hace cabeza suprema), la mente se ensoberbece, la fe es una mera forma intelectual y allí prosperan el cambelismo, el unitiarianismo y el modernismo. Los bautistas deben clamar siempre por el retorno a la Biblia. Nunca aceptan algo a menos que la Biblia lo dice. Por eso en tantos centros educativos la espiritualidad queda sepultada bajo un formalismo muerto y principia la infidelidad. Si la Biblia es la autoridad final, entonces Cristo es primero en todas las cosas y el corazón es el centro del ser humano. Si en cambio la educación es primero entonces la mente es exaltada sobre el corazón; si el intelectualismo toma el primer lugar el Señor Jesús es secundario y cualquier cosa es entronizada. Si la Biblia es la verdad, las cosas de la vida son gobernadas por el corazón y no la cabeza. Si la Biblia es la verdad, entonces la psicología, la pedagogía, la biología y todas las otras guías, están subordinadas, son del alma pero no espirituales. Hacen a un lado el verdadero hombre. Dicen que el hombre es cuerpo y alma. La Biblia dice que el hombre es cuerpo, alma, y espíritu. Toda clase de educación, sea simplemente moderna o modernista no tiene apelación alguna para el espíritu del hombre. Todo lo que saben es el alma intelectualizada del hombre. Santiago nos dice que la sabiduría que viene de la psicología y de las demás ías, “que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica”; Santiago 3:15.

La sabiduría que Dios nos da, viene de arriba. No es adquirida. Dios la da y se recibe por revelación. La Biblia es la única fuente de esta sabiduría. El Espíritu Santo es el maestro. A eso se debe que tantos hijos de misioneros así como de jóvenes pastores en este país (EE.UU) son tan mundanos. Son enviados a las escuelas a recibir sabiduría de abajo en lugar de enseñarles la Biblia para que reciban la sabiduría de Dios que viene de arriba. La Biblia es la verdadera universidad. La Biblia es la única fuente de sabiduría. Cualquier otra educación es de abajo. La psicología conoce solamente el cuerpo y el alma. Nada sabe del espíritu. Cuando el hombre es nacido de nuevo, dice Jesús: “Lo que es nacido del espíritu, espíritu es”; Jn. 3:6. El hombre espiritual es un hombre nuevo. El hombre nuevo vive en un mundo al que los psicólogos y otros entendidos del mundo, no importa cuánta educación tengan no conocen absolutamente nada de él. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. I Cor. 2:14.

El hombre nuevo, el hombre espiritual, se alimenta y crece con la Palabra de Dios. (I Pedro 2:2).

Sin duda he dado una vuelta grande para hablar acerca de la cooperación, sin embargo a veces el camino más largo es el más corto. Eso pasó en este caso. La cooperación es asunto del espíritu, del hombre nuevo. La Biblia dice que: “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos”; Isaías 54:13. La cooperación es una de las cosas a las que se refirió Jesús cuando dijo: “Todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí”; Juan 6:45. La cooperación ante todo es enseñada por Dios. Colaboradores somos de Dios. La cooperación es con Jesucristo, y con su cuerpo, la iglesia a la que pertenecemos. Así como Jesús abrió las Escrituras y enseñó a sus discípulos todas las cosas de ellas concernientes a sí mismo y a la misión mundial de su programa también la cooperación verdadera debe estar basada en y desarrollarse de su eterna verdad infalible como se halla en su Palabra. Lucas 24:25-27, 44,45. Juan el discípulo amado escribiendo a su amado amigo Galio, uno de los grandes laicos del Nuevo Testamento le muestra que todo el corazón de la cooperación está en ser colaboradores en la verdad. Nótense estas palabras que son en verdad una traducción libre de III de Juan 5:8: “Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos y con los extranjeros (misioneros) los cuales han dado testimonio de tu amor en presencia de la iglesia, a los cuales si guiares en su camino, si los trajere, como conviene según Dios, harás bien, porque ellos en su nombre salieron al campo y nada tomaron de los gentiles. Nosotros por tanto debemos sostenerlos (A estos misioneros extranjeros) para que seamos cooperadores a la verdad”. (“Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje. Porque ellos salieron por amor del nombre de El, sin aceptar nada de los gentiles. Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad”). Esa es la orden bíblica acerca de la cooperación, que el Señor Jesús y cada miembro de su cuerpo la iglesia local coopere en el sostén de sus misioneros como colaboradores de la verdad.
Disertación del maestro:


  1. ¿Cómo es que los bautistas han fracasado por no seguir el patrón del Nuevo Testamento?

  2. ¿Cuál es el peligro con las organizaciones humanas de dominar las iglesias?

  3. ¿Por qué gentes sin escrúpulos, engañan a las iglesias en las organizaciones humanas?

  4. ¿Cómo las organizaciones humanas hacen a un lado el patrón divino?


Tareas para los alumnos:


  1. ¿Por qué los bautistas sólo cooperan con bautistas?

  2. ¿Por qué los bautistas sólo pueden trabajar con Dios?

  3. ¿Por qué la iglesia local es el centro de la cooperación?

  4. ¿No hay cooperación sino a base del Libro (Biblia)?


Preguntas para discusión:


  1. ¿Comprometen los bautistas sus doctrinas y convicciones cuando trabajan por medio de una superestructura eclesiástica?

  2. ¿El Espíritu Santo, autor del Nuevo Testamento olvidó proveer bases de cooperación entre las iglesias?

  3. ¿Nos asiste algún derecho para cooperar sobre bases diferentes de las del Nuevo Testamento?

  4. De acuerdo con la Escritura, ¿puede una iglesia aislarse y no cooperar con nadie?

  5. ¿Se puede exagerar la doctrina de la independencia de la iglesia de modo que dejemos a un lado la base escrituraria de la cooperación?


Nota: Lección tomada del libro “¿Por qué ser Bautista?”, por H. B. Taylor.
Lección 51
LOS BAUTISTAS Y OTRAS DENOMINACIONES
Oración: Que Dios nos ayude a mantenernos fieles a la fe histórica de los bautistas.
Por lo general se cree que la cristiandad se divide en dos grupos: católico-romanos y protestantes. Tal clasificación es incorrecta puesto que los bautistas no pertenecen a ninguno de ellos. El catolicismo romano se desarrolló en los primeros siglos mientras que el protestantismo se levantó con la Reforma como protesta contra el catolicismo. Los bautistas existían aún antes que cualquiera de los dos aparecieran. Puesto que existen y tenemos que trabajar con ellos en nuestras comunidades por todo el mundo conviene saber qué relación tenemos con ellos, y cuál será nuestra actitud para con ellos. Al discutir el asunto hemos de considerar lo siguiente:
I. ¿Es una iglesia tan buena como la otra?
Hace algún tiempo, una dama que había sido miembro de una iglesia bautista se unió a otra iglesia. Cuando su pastor antiguo fue a verla le dijo: “No creo que sea muy diferente; lo que importa es que sea salva. Una iglesia es tan buena como la otra”. Esa expresión parece ser compartida por muchas personas, pero veamos qué tanto de verdad tiene.

Es verdad que lo primero es la salvación. Toda persona que se arrepiente de sus pecados y confía en Jesucristo como su Salvador es salvo, no importa cual sea su membresía y en qué iglesia. Creemos que hay personas salvas en todas las iglesias y que todas han sido salvas en la misma forma. Pero si no se han arrepentido y creído, están perdidas. De modo que cuando decimos que una iglesia no es tan buena como la otra, no nos referimos a la salvación.

Hay cientos de iglesias y denominaciones en el mundo enseñando toda clase de doctrinas que es posible concebir. No todas pueden estar en lo recto, porque no todas enseñan lo mismo. Muchas de sus enseñanzas están en conflicto; lo que una proclama, otra lo niega. ¿Pueden ambas estar en lo recto? Si no, una de las dos sí, y la que está es mejor que la otra que enseña algo erróneo.

He aquí cinco puntos que pueden ayudarnos a aclarar el asunto.

  1. Una iglesia fundada por los hombres no es tan buena como la que es establecida por Dios. Ya hemos mostrado en otra parte del estudio que Cristo estableció la iglesia cuando estuvo en el mundo y prometió que la iglesia continuaría existiendo por las edades hasta su regreso. Esa iglesia se halla establecida en la tierra y ante los ojos de Dios es mejor que lo hecho por manos de hombres sin origen divino. Las iglesias bautistas existieron desde los días de Cristo y de los apóstoles y sin duda esas tendrán que causar mayor aceptación ante Dios que las que aparecieron apenas hace unas centurias.

  2. Una iglesia que enseña algún error no es tan buena como la que enseña la verdad. Hay muchas clases de doctrinas en las iglesias actualmente. Algunas hasta niegan que la Biblia es la Palabra de Dios y niegan que Jesús es el Hijo de Dios. Niegan la existencia más allá de la tumba y dicen que la enseñanza de la Biblia acerca de la resurrección es tontería. ¿Puede acaso una iglesia que enseña eso ser tan buena como otra que enseña la verdad? Por supuesto que no. Otras iglesias no van tan lejos enseñando falsedades pero enseñan doctrinas que no están de acuerdo con la Palabra de Dios. No pueden por tanto ser tan buenas como las que enseñan toda la Palabra de Dios y cuyas doctrinas de enseñanza exclusivamente son tomadas de allí. Los bautistas creen en toda la Biblia y enseñan todo cuanto ella enseña sin aumentarle o disminuirle algo de la verdad.

  3. Una iglesia que enseña solamente una parte de la verdad no es tan buena como la que la enseña completa. Hay muchas iglesias que enseñan muchas verdades comprendidas en la Palabra de Dios. Pero afirmamos que la iglesia que enseña todas las verdades de la Biblia es mejor. Los bautistas creen y enseñan la Palabra de Dios completa.

  4. Una iglesia cuyas doctrinas glorifican al hombre no es tan buena como aquella cuyas doctrinas glorifican a Dios. Doctrinas como la de la salvación por las obras, teniendo que conservar su salvación por sí mismo, etc., glorifican al hombre. La salvación por medio de la gracia, la seguridad del creyente, etc., dan gloria a Dios. Las doctrinas bautistas dan toda la gloria a Dios.

  5. Una iglesia que rehúsa obedecer los mandatos de Cristo y en cambio obedece los mandatos de los hombres no puede ser tan buena como la que da la autoridad completa al Señor. Los bautistas procuran ser obedientes a Cristo en todas las cosas.

Creemos que un estudio cuidadoso de estos puntos ayudarán al estudiante a convencerse de que una iglesia no puede ser tan buena como la otra ante los ojos de Dios.
II. ¿Cuál es la actitud bautista hacia otros cristianos?
El hecho de que una iglesia no es tan buena como la otra no quiere decir que no podemos tener compañerismo cristiano con todos los demás verdaderos cristianos, porque estamos unidos como hermanos en Cristo con todos los que son “hijos de Dios por la fe en nuestro Señor Jesucristo”. En nuestro corazón hay “amor para todos los santos” y deseamos plenamente que todo hombre posea el derecho de adorar a Dios como le plazca aunque no podemos aprobar la falsedad de la doctrina que pueda enseñar. Creemos en la unidad cristiana y anhelamos que llegue algún día, pero no podemos unirnos con nadie que no acepte toda la verdad de la Palabra de Dios. Nuestra actitud para los demás no es arrogancia, amargura, u hostilidad, es la actitud de un amor amplio de simpatía y una clara lealtad definida a Jesucristo y a su Palabra. Tal es el espíritu en que los bautistas significan más para Cristo y para el mundo.
Disertación del maestro:


  1. ¿Cómo se originaron las varias denominaciones?

  2. ¿Cómo trabaja Satanás para destruir las iglesias bautistas haciendo que comprometan sus convicciones en los llamados movimientos de “unidad”?

  3. Debemos mantenernos fieles a los principios del Nuevo Testamento sin tomar en cuenta lo que otros piensan o hacen.

  4. El precio que nuestros padres pagaron para darnos las verdades que los bautistas han sostenido a través de las edades.

  5. En tanto que reconocemos el hecho de que hay cristianos en otras denominaciones y que tienen algo de verdad, sostenemos que sólo los bautistas tienen toda la verdad.


Tareas para los alumnos:


  1. ¿Cuál es la diferencia entre bautistas, y todas las demás denominaciones?

  2. ¿Una iglesia, es tan buena como las demás? (partes 1 y 2).

  3. ¿Una iglesia, es tan buena como las demás? (partes 3, 4 y 5).

  4. ¿Cuál es la actitud bautista hacia otros cristianos?


Preguntas para discusión:


  1. ¿Pueden los bautistas entrar en campañas unidas con otras denominaciones sin dañar a las iglesias bautistas?

  2. ¿Cuáles son las doctrinas que los bautistas comprometen en tales circunstancias?

  3. ¿Qué resultado hay cuando los bautistas cooperan con otras denominaciones en campañas de evangelización, intercambio de púlpitos, etc?


Nota: Lección tomada del libro “Manual del miembro de la iglesia”, por José T. Odle.
Lección 52
NUESTRA IGLESIA EL AÑO PASADO (QUÉ SE LOGRO)

NUESTRA IGLESIA EL AÑO PROXIMO (PLANES)
(El material para esta lección debe ser preparado por cada iglesia local).
APENDICE
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