Lección Página






descargar 0.83 Mb.
títuloLección Página
página12/24
fecha de publicación31.05.2015
tamaño0.83 Mb.
tipoLección
l.exam-10.com > Documentos > Lección
1   ...   8   9   10   11   12   13   14   15   ...   24
usus loquendi que es una autoridad final. Siempre es bueno llegar hasta la última autoridad. La falta de espacio no nos permite mencionar extracto de algunos autores griegos, pero bástenos mencionar el tratado del Prof. Stuart titulado “El modo del bautismo”; el lector verá que este profesor erudito al probar que baptizo quiere decir sumergir, menciona la forma en que usó el término Píndaro, Heráclito, Plutarco, Luciano, Hipócrates, Strabo, Josefa, etc. El Dr. Conabt ha investigado el significado del término baptizo en forma más completa que cualquier persona viva o muerta. Su trabajo no se usa mucho porque se ha preferido el testimonio de los paidobautistas. Entre la muerte de Luciano y el nacimiento de Píndaro hay un lapso de setecientos años; durante esos siete siglos se usó el término, como inmersión. La mayoría de los escritorios clásicos griegos vivieron antes de que se estableciera el bautismo como una práctica y por eso no mencionan la inmersión como ordenanza eclesiástica. A los que vivieron después de su establecimiento, ya no les interesó. Durante el período clásico de la historia de Grecia, no hubo controversia alguna acerca del significado del término; por ello nada pudo inducir a sus escritores a usarlo en significado diferente de el autorizado. Ese significado era sumergir.

Algunos han dicho que aunque el término clásico griego baptizo es sumergir, tiene otro significado en el Nuevo Testamento. Sería bueno que lo comprendieran pero al tratar de hacerlo verían que no pueden. Quienquiera que sostenga ese punto de vista tendría que responder a lo siguiente: Siendo que los escritores del Nuevo Testamento eran personas honradas, ¿podrían usar el término en forma diferente sin indicárselo a sus lectores? Claro es que no lo cambiarían, ni existe tampoco tal significado.

4) El propósito del bautismo proporciona un argumento a favor de la inmersión. Hay en el bautismo una representación de la sepultura y la resurrección de Jesucristo. Pablo dice: “O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”. Rom. 6:3-5. “sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”. Col. 2:12. Pedro dice: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo”. I Pedro 3:21.

Es claro por estos pasajes, que el bautismo tiene una referencia memorial de la sepultura y la resurrección de Jesucristo. Las dos ordenanzas del evangelio proclaman en forma simbólica los tres grandes acontecimientos del evangelio. Estos, como lo enseña Pablo (I Cor. 15:3-4) son: que Cristo murió, fue sepultado, y se levantó de nuevo. La Cena del Señor conmemora el primero de estos hechos. En la Mesa se recuerda a las iglesias de Cristo la forma en que el Redentor fue sometido a las agonías de la muerte. El bautismo simboliza la sepultura y resurrección así como la Cena del Señor conmemora su muerte. El Bautismo es por tanto la proclamación simbólica de dos de los hechos prominentes del evangelio, la sepultura, y la resurrección de Jesucristo.

También se expresa que el bautismo es emblema de la muerte del pecador al pecado y su resurrección a la vida nueva. Estos dos hechos están presentes emblemáticamente en el bautismo. Es por eso que se habla del absurdo de bautizar a quienes no han muerto hacia el pecado. Somos bautizados en la muerte de Cristo. Profesamos nuestra dependencia en su muerte para salvación, y profesamos también que como él murió por el pecado, nosotros también morimos al pecado. Así como la sepultura es una separación palpable entre los muertos y los vivos, el bautismo es una separación simbólica entre los muertos al pecado, y los que viven en el pecado. Y así como la resurrección de los muertos marca una entrada a una nueva esfera de existencia, el bautismo en su similitud a la resurrección denota una entrada a una nueva vida. Por tanto el Dr. Chalmers en su Conferencia a la que ya nos hemos referido dice que “nosotros al descender a las aguas del bautismo habremos renunciado a la vida vieja, y al ascender emergemos a una vida nueva”.

El bautismo no es un símbolo de purificación. Leemos en las Escrituras acerca de “El lavamiento de regeneración” y de “Haber lavado nuestros cuerpos con agua pura”. Heb. 10:22. Sin duda se usaban estas expresiones para indicar la naturaleza corrupta del pecado, del cual somos limpios en realidad por la sangre de Cristo Jesús. Así el bautismo es un símbolo externo de un lavamiento interno. Si alguno dudara de esa interpretación en los pasajes mencionados, he aquí otro que dice: “Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”; dijo Ananías a Saulo de Tarso. Hech. 22:16. la sangre de Cristo Jesús en verdad lava los pecados. Por tanto la expresión “Lavó nuestros pecados con su sangre” Ap. 1:5.

Otra cosa: el bautismo anticipa la resurrección de entre los muertos del creyente, según aprendemos en I Cor. 15:29. “De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?” Estas preguntas están consideradas en el argumento acerca de la resurrección de los muertos. Parece que algunos de los corintios negaban la doctrina de la resurrección y según senota no ponían en duda la conveniencia de la ordenanza del bautismo. Pablo implica claramente que el bautismo es una referencia anticipada de la resurrección de los santos. Hace pues esa referencia porque es conmemorativa de la resurrección de Cristo. Es una anticipación porque conmemora y por tanto la razón es obvia. La resurrección del Señor Jesús logra la resurrección de sus seguidores y es una promesa infalible en ello. No se pueden separa esas dos resurrecciones. Por tanto el bautismo al conmemorar la resurrección de Cristo anticipa la resurrección de sus seguidores.

Si estos puntos de vista son correctos en cuanto a la importancia simbólica del bautismo, se sigue que la inmersión en agua del creyente en Cristo es inevitable y esencial para el bautismo, tanto así que no puede haber bautismo sin ello. Si el bautismo representa la sepultura y la resurrección de Jesucristo, entonces tiene que haber inmersión. Si representa la muerte del creyente hacia el pecado y la resurrección a la nueva vida, tiene que haber inmersión. Y si eso anticipa la resurrección sólo la inmersión justifica tal anticipo. Somos “sepultados en el bautismo”, es decir, por medio del bautismo. Cuando el proceso del bautismo se lleva a efecto hay en verdad una “sepultura”. Las dos son inseparables, por tanto si no hay sepultura, no hay bautismo.

Hubiéramos querido presentar un quinto punto a considerar a favor de la inmersión, que proviene de los lugares que se escogieron para la celebración del bautismo, y las circunstancias que rodean su administración según se relata en el Nuevo Testamento; pero la limitación del texto nos lo impide.
Disertación del maestro:


  1. Una prueba del creyente “Si me amáis, guardad mis mandamientos”.

  2. La Biblia debe ser la guía del cristiano.

  3. ¿Cómo podemos saber lo que Dios quiere que hagamos? Estudiando la Palabra.


Tareas para los alumnos:


  1. Discuta Ud. brevemente el tema de las ordenanzas de la iglesia.

  2. Defina Ud. el bautismo.

  3. ¿Qué hay en la lengua griega acerca del bautismo?

  4. ¿Qué dicen los dirigentes de otras denominaciones acerca del bautismo y su significado?

  5. El uso del término.


Preguntas para discusión:


  1. ¿Qué es un bautismo escritural?

  2. ¿Qué razón hay para que sea inmersión, y no derrame o rociamiento?

  3. ¿Cómo entró el término griego en las lenguas traducidas?

  4. ¿Cómo el derrame y el rociamiento llegaron a ocupar el lugar de la inmersión?

  5. Si no salva el bautismo ¿para qué bautizar?

  6. ¿Dónde debemos bautizar? En un bautisterio, en ríos, o en fuentes?

  7. ¿Por qué se necesita la inmersión para que sea escritural? ¿Qué simboliza el bautismo?


Lección 33
EL BAUTISMO. SEGUNDA PARTE: EL CANDIDATO PARA EL BAUTISMO
Oración: Que tengamos fe y valor para seguir la indicación de la Palabra de Dios.
2. El candidato para el bautismo. Si bien el significado de la palabra indica el acto, no dice quien ha de ser bautizado. Fijemos por tanto la vista a los pasajes escritúrales donde se halle quienes son los candidatos para el bautismo. ¿Dónde? En la Gran Comisión dada por Jesucristo a su iglesia porque esa es la autoridad suprema para la administración del bautismo. Fuera de ella no hay otro lugar donde se halle tal autoridad. Las circunstancias el hecho están llenas de interés. El salvador había terminado la Obra para la cual descendió del cielo. Se ofreció a sí mismo como sacrificio por los pecados. Había agotado la copa de tristeza expiatoria. Estuvo en las oscuras mansiones de la tumba. Se levantó triunfante de entré los muertos y estaba listo para ascender hasta la diestra de la majestad en lo alto. Se hallaba investido de autoridad mediadora perfecta, y dijo a su iglesia:

“Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”. Mateo 28: 18-20. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” Marcos 16:15-16. “Así esta escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día: y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalén”. Lucas 24:46-47.

Sin duda el lenguaje de esta Comisión es claro. Mateo dice que enseñando y haciendo discípulos se antedice al bautismo (porque el verbo matheteu que él usa y quiere hacer discípulos). Marcos establece la necesidad indispensable de la fe antes del bautismo; y Lucas conecta el arrepentimiento y la remisión de los pecados con la ejecución de la Comisión. De acuerdo con esta comisión, nadie, en obediencia puede bautizar a un incrédulo o aun infante inconsciente. El incrédulo no es discípulo arrepentido y por su puesto que para el infante es posible arrepentirse y creer el evangelio.

Puede afirmarse como principio de sentido común, exclusivamente que un comisionamiento para hacer algo, autoriza a hacer únicamente la cosa que se especifica. Pretender hacer las cosas está prohibido virtualmente. Hay una máxima legal que dice que la expresión de una cosa es la exclusión de otra. De modo que así debe ser porque de otro modo no habría exactitud en los contratos ni precisión en la promulgación de leyes o decretos legales. Esta maxima puede ser ilustrada en mil y una formas. Hay muchos procedentes en la Escritura. Por ejemplo Dios mandó a Noé hacer un arca de madera de gofer (Gen. 6:14). No dice por qué debiera usar esa madera (dura bastante). La orden implica la prohibición del uso de cualquier otra madera. Se ordenó a Abraham presentar a su hijo en holocausto. Con ello se le prohibió presentar como tal a cualquier otro miembro de su familia. Menos aún podia emplear un animal; hasta que la orden fue revocada por el mismo que la habia dado, pidio el sarificio de un animal en lugar de Isaac. La institución de la Pascua ofrece otra ilustración, o más bien una combinación de ellas; habia de matarse un cordero, no un carnero; debia tener un año, no dos ni tres; seria macho y no hembra; sin mancha o sin defectos; y seria en el día catorce del mes no en alguno otro; la sangra habia de rociarse en las columnas y en el dintel, no en otra parte.

La constitución de los Estados Unidos de Norteamérica provee también muchas ilustraciones de las que mencionaremos dos. Dice que; “El Presidente tendra poder por y con el consentimiento del Senado, de celebrar tratados, siempre que por lo menos dos terceras partes de los senadores presentes estén de acuerdo”. ¿Cualquier persona cuerda podria pensar que la Suprema Corte, o la Cámara de Diputados puedan celebrar tratados? ¿O que lo hiciera el Presidente sin el Senado o éste sin el Presidente? La Constitución al conceder poder al Presidente y al Senado, virtualmente prohíbe a cualquier otro cuerpo o persona hacerlo.

La Constitución dice también: “El Presidente, el Vicepresidente y demás oficiales civiles de los Estados Unidos de Norteamérica serán quitados de su puesto al ponerles en descubierto o por convicción de traición cohecho o cualquier otro crimen y delito”. En ella se prescribe una forma para retirarlos de su puesto, y se prohíben cualquier otra. Todas estas cosas son aceptadas por todos.

Aplicando este principio y la verdad máxima ilustrada que no necesita prueba, puede afirmarse que Jesucristo al demandar el bautismo de sus discípulos y los creyentes, prohíbe de hecho el bautismo para todos los demás. No podría aducirse que no prohíbe en palabras específicas el bautismo de infantes, lo mismo habría de aplicarse a incrédulos, caballos, ganado, campanas, etc.

Se dirá como tantas veces hemos oído por los opositores a los bautistas que si no se bautiza a los infantes porque no creen, no podrían salvarse porque no pueden creer. Si la salvación de los infantes depende de su fe, no pueden ser salvos; por su incapacidad para tenerla. No cabe duda que son salvos por mediación de Cristo pero no es por la fe. Los que se oponen fallan porque no consiguen lo que pretenden en cuanto a nuestro punto de vista. Al afirmar por nuestra parte que los infantes no se salvan por fe sino sin la fe su objeción pierde valor.

Al considerar la Gran Comisión de Jesucristo, hay que comprender la forma en que se entendió, y cómo se puso en práctica en tiempos apostólicos. Su primera interpretación se ofrece el día del Pentecostés. El evangelio fue predicado, la gente lo recibió de corazón, y clamó diciendo: “Varones hermanos, ¿qué haremos?” Pedro les respondió: “Arrepentíos y bautícese cada uno”. Nadie diría que el mandato de “arrepentíos” fuera aplicable a los infantes y sin embargo es cierto que los que fueron llamados a arrepentirse y ser bautizados fueron los mismos. El resultado del sermón de Pedro se aprecia en las palabras siguientes: “Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas a ellos aquel día como tres mil personas”. El bautismo fue limitado a aquellos que recibieron las palabras de Pedro; y como entre ellos no hubo infantes, decir que también fueron bautizados sería necio. La administración pentecostal del bautismo muestra que los creyentes arrepentidos fueron los únicos tomados en cuenta para la ordenanza del bautismo.

El trabajo de Felipe en Samaria indica el entendimiento que tuvo la Gran Comisión. Predicó a Cristo a las gentes, ¿y luego?; el pueblo “creyó a Felipe que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo”. ¿Y qué más?; “se bautizaban, hombres y mujeres”. Otra vez notamos que el bautismo fue restringido a los creyentes.

¿Fue desviada esta regla entre los gentiles? De ninguna manera. Cuando Pedro predicó a Cornelio y a los de su casa, el bautismo fue restringido sólo para quienes recibieron el Espíritu Santo; y cuando Pablo predicó en Corinto “muchos de los corintios oyendo, creían, y eran bautizados”.

Así que entre los gentiles, como entre los samaritanos y los judíos, la fe en Cristo precedió al bautismo; por lo que se concluye que tanto en Europa como en Asia se aplicó igual la Gran Comisión.

Ningún otro bautismo mencionado en el Nuevo Testamento da base a cambiar la idea que el bautismo es sólo para los creyentes. Porque cuanto se dice en cada caso no podría aplicarse a infantes inconscientes. Por ejemplo se dice de Cornelio en Hechos 10:2 que “era piadoso y temeroso de Dios
1   ...   8   9   10   11   12   13   14   15   ...   24

similar:

Lección Página iconLas despiadadas, de la página escrita a la página virtual

Lección Página iconResumen : Qué le pasa al sapito, que no come; eso quieren saber sus...

Lección Página icon'Bluie the Earth' es una página web creada en Flash que tiene como...

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconSelección de libros infantiles y juveniles sobre navidad
«La Señora le comprendió muy bien, tomó las manos vacías del niño entre las suyas y las besó». Ilustraciones a doble página y de...

Lección Página iconÍndice: Página

Lección Página iconPrograma Página






© 2015
contactos
l.exam-10.com