Lección Página






descargar 0.83 Mb.
títuloLección Página
página11/24
fecha de publicación31.05.2015
tamaño0.83 Mb.
tipoLección
l.exam-10.com > Documentos > Lección
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   ...   24
Preguntas para discusión:


  1. El significado de la palabra mundo en la Biblia. La palabra griega Aion significa dispensación o época. La palabra Ge significa tierra; Kosmos quiere decir arreglo, es decir, nuestro sistema actual; Oikoumene significa toda la tierra habitada. La expresión “el mundo que vendrá” quiere decir la era que sigue a la presente del mundo, es decir, el Cielo y el Infierno.

  2. ¿Existe alguna diferencia entre la tierra y el mundo? La palabra “tierra” se refiere al planeta físico; el término “mundo” generalmente significa el orden o arreglo actual, como de las organizaciones humanas en la tierra.

  3. ¿Cuál es la palabra clave para entender nuestro mundo y el tiempo actual? La palabra clave es pecado; su acción se desarrolla desde la caída de Adán hasta la nueva creación.

  4. ¿Qué palabra clave hay en relación a los creyentes para el mundo que vendrá? II Pedro 3:10-13.

  5. ¿Cuántos lugares habrá en el mundo venidero? Dos; el Cielo y el Infierno. No existe lugar para el purgatorio. Cuando el hombre muere va a un lugar, o a otro. No habrá cambios después de la muerte. Cualquier cambio que hemos de experimentar tiene que ser antes de morir.

  6. ¿Qué produce para el individuo, la diferencia entre el Cielo y el Infierno? Juan 8:24.


Lección 31
EL PACTO DE UNA IGLESIA BAUTISTA

Oración: Hebreos 13:20-21
Pacto de la iglesia
Bajo la convicción de que el Espíritu Santo nos llevó a aceptar al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, y habiendo sido bautizados, en virtud de nuestra profesión de fe, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ahora, en la presencia de Dios, de los ángeles y de esta congregación, hacemos pacto solemne y gozoso uno con los otros, como un cuerpo que somos en Cristo.

Prometemos por tanto con la ayuda del Espíritu Santo andar juntos en amor de Cristiano; trabajar por el adelantado de esta iglesia en conocimiento, santidad y comodidad; y promover su crecimiento y prosperidad espiritual; sostener la adoración, las ordenanzas, la disciplina y las doctrinas; y contribuir con gozo y regularmente para el sostenimiento del ministerio, los gastos de la iglesia, la ayuda a los pobres, y el entendimiento del evangelio en todas las naciones.

Prometemos cultivar el culto familiar y personal; educar cristianamente a nuestros niños; procurar la salvación de nuestros parientes, de nuestras amistades y de toda la humanidad en general; andar con circunspección en el mundo; ser justos en nuestras acciones, fieles en nuestros compromisos e irreprochables en nuestra conducta; evitar la chismografía, la dilación y el enojo en exceso, abstenernos de la venta y huso de bebidas intoxicantes y ser celosos en nuestros esfuerzos por el engrandecimiento del Reino d nuestro Salvador.

Prometemos además cuidarnos los unos a los otros en amor fraternal; recordarnos mutuamente en la oración; ayudarnos los unos a los otros en las enfermedades, y en los infortunios; cultivar la simpatía cristiana en el sentimiento y en la cortesía de la palabra; ser tardos para ofendernos y estar prestos siempre para la reconciliación abundando en los preceptos de nuestro Salvador para obtenerla sin tardanza.

Prometemos finalmente que cuando tengamos que cambiar nuestra residencia a otro lugar, nos uniremos tan pronto como nos sea posible a otra iglesia, en donde podamos continuar desarrollando el espíritu de este pacto y los principios de la Palabra de Dios.
Oración
“Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria, por los siglos de los siglos. Amén”. Hebreos 13:20-21.
Disertación del maestro:


  1. ¿Hay en esta iglesia un pacto?

  2. ¿Qué importancia tiene el pacto de una iglesia?


Tareas para el alumno:


  1. ¿Cuál es el propósito de aceptar o entrar en este pacto?

  2. ¿Cuál es la relación del pacto con nuestra vida diaria?

  3. ¿Cuál es la relación del pacto con nuestra vida íntima?

  4. ¿Cuál debe ser nuestra relación con cada individuo?

  5. ¿Cuál es la relación del pacto con nuestra membresía en la iglesia?


Preguntas para discusión:


  1. Mencione Ud. algunos de los pactos que se hallan en la Biblia.

  2. ¿Es malo que haya un pacto único de una iglesia?

  3. ¿Por qué deben los miembros estudiar el contenido del pacto de la iglesia?

  4. ¿Qué importancia tiene el pacto para el cristiano?


Lección 32
EL BAUTISMO. PRIMERA PARTE: EL ACTO DEL BAUTISMO
Oración: Que Dios nos guíe a obedecer la verdad.
Ordenanzas de una Iglesia
No queremos bajo este rubro, establecer la idea de que cada iglesia tiene derecho a establecer ordenanzas. No hay tal cosa; el Señor Jesucristo es al cabeza de la iglesia – el dador de la ley de la dispensación del Evangelio. Es Él el único que puede instituir ordenanzas. No concedió a los apóstoles tal derecho; todo lo que ellos podían hacer era enseñar a los discípulos bautizados “a hacer todas las cosas” que Cristo ordenó. Tanto para ellos, como para sus seguidores actuales Su voluntad es la ley suprema. Fue potestad suya, instituir muchas o pocas ordenanzas. Su voluntad fue instituir solamente dos: el Bautismo y la Cena del Señor. Tales ordenanzas, pertenecen a la iglesia y no al mundo en el sentido de que a ella se las dio, e hizo a las iglesias responsables de su preservación en la pureza e integridad originales. Algunos bautistas no quieren llamar al bautismo ordenanza de la iglesia; prefieren llamarle “ordenanza del evangelio” u “ordenanza ministerial”. En verdad es ordenanza del evangelio y en cierto sentido ministerial; es decir es administrada por ministros del evangelio. Pero los ministros derivan su autoridad para predicar y administrar las ordenanzas de Cristo, por medio de sus iglesias. ¿Quién reconocería derecho a cualquier hombre de predicar o bautizar si no está respaldado por la autoridad de una iglesia?. Evidentemente el bautismo es una ordenanza de la iglesia, y nuestros antepasados en su Confesión de 1689 se refieren al bautismo y a la Cena del Señor como las ordenanzas de Jesucristo que “deben continuarse practicando en Su iglesia hasta el fin del mundo”.
1. El Bautismo

En respuesta a la pregunta tan común de: ¿Qué es el bautismo?, podemos decir que es la inmersión en agua de un creyente en Cristo, por una persona debidamente autorizada por una iglesia escritural, oficiado en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Necesario es que sea inmersión; de otro modo el bautismo no es válido. Tiene que ser un creyente en Jesucristo, o de otro modo no es bautismo. Todo bautista está de acuerdo en estas dos declaraciones. No habrá diferencias en cuanto a quién está capacitado para administrarlo; una persona debidamente autorizada según la definición expresada es una persona que ha recibido la autoridad de la iglesia para bautizar. En tanto que la validez de una ordenanza resulta afectada por irregularidades en la administración, es increíble que el bautismo se considere válido en la ausencia de la autoridad de la iglesia a la que hemos hecho referencia. ¿Hay alguna otra autoridad?, ¿podría decirse que es la autoridad de Cristo? No hay duda en que Él es la suprema autoridad; pero ¿confiere esa autoridad para bautizar por medio de sus iglesias o fuera de ellas? Hemos de escoger uno de estos caminos y el que escoge el segundo hace a un lado el orden del evangelio. Sin embargo no vamos a elaborar más la discusión sobre este asunto.

I. El acto del bautismo. Las consideraciones siguientes afirman que la inmersión es el único acto válido de bautismo:

1) Los léxicos griegos ofrecen como primer significadote la palabra bautizo: inmersión, sumergir, o hundirse.

Los términos bautizo y bautismo en la mayor parte de las versiones son transcripciones y no traducciones. Con ello quiere decirse que simplemente se han usado haciendo corresponder las terminaciones en el idioma propio. Al término “bautizo” se ha agregado simplemente la terminación ar y a “bautisma” simplemente se ha cambiado la a, por la o. para hacer más claro lo que queremos decir, si los traductores de la versión del Rey Jacobo hubieran dado ese mismo trato a éste otro término, rantizo, tendríamos en el Nuevo Testamento el término rantizo que quiere decir rociar, en lugar del actual rociamiento. Virtualmente se concluye que el Rey Jacobo prohibió la traducción de los términos bautizo y bautizar, porque en la hoja de instrucción a los traductores, les dice: “Deberán mantenerse las palabras eclesiásticas antiguas, como la palabra iglesia, que no se traducirá como congregación”. Sería absurdo pensar que la regla se aplicara exclusivamente al término iglesia, y más bien se infiere que el término se da como ejemplo de terminología eclesiástica antigua; de otro modo no se habría usado el plural. Por tanto el asunto estriba en descubrir si los términos bautismo y bautizar son terminología eclesiástica antigua o no. Se entiende que ya eran términos cuando se tradujo la Biblia, o de otro modo no estarían allí. Son términos usados por historiadores y escritores acerca de la ley de la iglesia, por tanto sí son eclesiásticos. Por mucho tiempo han sido empleados y por tanto son antiguos. Luego eran términos “eclesiásticos antiguos”. El rey ordenó retener esos términos, sin traducirlos. Aquí vale la pena recordar también que por indicación expresa del rey, el Obispo de Londres se dirigió por escrito a los traductores para recordarles el deseo de su majestad en lo referente a los puntos tercero y cuarto.1 Tal circunstancia debe haber llamado la atención en cuanto a la regla que estamos considerando. Luego se deriva que los traductores sabían plenamente lo que eran “términos eclesiásticos antiguos”. Nótese su testimonio en el “Prefacio al lector” donde dicen: “por un lado se abolió la escrupulosidad de los Puritanos, sustituyendo los términos eclesiásticos antiguos por otros como lavar en vez de bautismo, o congregación en vez de iglesia; y por el otro, se arrojó importante luz sobre la oscuridad de los Papistas”. ¿Basta, pues? No solo se admite que la palabra bautismo es eclesiástica antigua, sino que aceptado con gusto por parte de los traductores, condenan a los Puritanos y ellos mismos lo recomiendan. La cuarta regla estipulada por el rey, era esta: “Siempre que un palabra tenga varios significados, utilícese la más empleada por el mayor número de los más prominentes Padres, y que esté de acuerdo con el lugar y la analogía de la fe”. La palabra bautismo no tenía varios significados, pero si para los traductores los tuviera, al aplicarle la cuarta regla, se vieron en la necesidad de traducirla como inmersión, porque para el hombre de inteligencia común ese era el término “usado más frecuentemente” y con el mismo significado, también “por lo más connotados Padres”. Aunque la cuarta regla quedaría de todos modos nulificada con la tercera que se refiere a las palabras eclesiásticas antiguas; no importaba si tales palabras tenían muchos significados, la orden era “conservarlas”, “no traducirlas”. Los traductores no tenían libertad para tomar en cuenta el significado que desde tiempo inmemorial tenían los griegos de la palabra bautismo, cual significado recibía el apoyo de los Padres más eminentes. Podrían haber examinado dicho apoyo si el decreto real no hubiese tenido un “hasta aquí” se “deberán conservar los términos eclesiásticos antiguos”.

Algunos escritores bautistas han dicho que quizá el Rey Jacobo tenía cierta antipatía para la inmersión, y que por eso hubiera prohibido la traducción de los términos bautizar y bautismo con el deliberado propósito de impulsar el rociamiento el cual había sido introducido de Ginebra a Escocia durante el tiempo de el reinado de Elizabeth, y que para principios del siglo xvii hacia su entrada a Inglaterra. No hay evidencia que demuestre que el rey se opusiera a la inmersión; aunque si se oponía acremente a “la Versión Ginebrina” de la Biblia en la que se traducía bautismo como lavamiento. Es muy probable que ese desacuerdo lo llevara a pronunciar la tercera regla. La Versión de Ginebra fue hecha por exilados escoceses que durante el reinado de María la Sanguinaria huyeron a Ginebra y estuvieron en contacto con Juan Calvino.

Puesto que el término baptizo es una transcripción y no palabra traducida, hemos de buscar su significado en un léxico griego. Los léxicos no pueden ser autoridad final pero su testimonio es de valor. Hay cierta unanimidad entre ellos representando por “inmersión” o sus equivalentes los significados primario y ordinario del término. En este punto, el profesor Stuart, a quien se reconoce como la gloria del Seminario Teológico de Andover, Massachussets, acepta en su tratado que lleva por título “El modo del bautismo”, donde dice en la página 14, que “bauto y bautizo significan, sumergir, zambullir, echar al agua o en algún otro líquido. Todos los lexicógrafos y críticos están de acuerdo en ello”. Esta cita se hace a efecto de indicar por sobre el significado griego del término bautizo según el mayor número de lexicógrafos del griego, lo que asegura el profesor Stuart.

2) Algunos teólogos paidobautistas distinguidos reconocen que baptizo significa inmesión.

Dice Juan Calvino en sus Instituciones (Vol. III p. 491 Edic. de la Junta de Publicaciones Presbiterianas): “Pero sea que la persona que esbautizada se inmergida completamente, y sean tres veces o una, o que el agua le sea sólo vertida, o rociada, no tiene importancia; las iglesias deben estar en libertad en cuanto a este acto de acuerdo con las diferencias de sus propios países. El término mismo bautizar sin embargo quiere decir inmergir; y es verdad que la inmersión era la práctica de la iglesia antigua”.

El Dr. George Campbell, distinguido presbiteriano de Escocia en sus “Notas” acerca de Mateo 3:2, dice: “El término baptizein (modo infinitivo del verbo, que en presente es baptizo) tanto entre los autores religiosos como clásicos, quiere decir zambullir, meter, o inmergir y Tertuliano, lo usó como tingere, término que se usa para teñir telas, cosa que s hacia por inmersión. Y siempre se ha estimado como significado adecuado”. Luc. 16:24.

El Dr. Chalmers, en sus “Conferencias sobre el libro de los Romanos” (Conferencia No. XXX Cap. VI, 3-7) dice: “El significado original de la palabra bautismo es inmersión, y aunque veamos este punto con indiferencia para que el acto sea llavado a cabo en esta forma o por rociamiento, no dejamos de reconocer que sin duda la manera en que era administrada en tiempos apostólicos era sumergiendo todo el cuerpo en agua. Lo mencionamos por la luz que arroja en la analogía sobre estos versículos. Jesucristo mismo, con su muerte pasó esta clase de bautismo. Su inmersión fue bajo la superficie del suelo de donde se levantó en la resurrección. Y nosotros al ser bautizados en su muerte se supone que pasamos por la misma experiencia”.

Este es un ejemplo de las concesiones que los paidobautistas hacen acerca del significado de la palabra baptizo. Tales concesiones son de gran valor porque puede decirse en otras palabras: “este testimonio suyo para mí vale más que mil otros; puesto que viene de personas empeñadas en contraopinar”.

3) El uso clásico del término baptizo establece la posición del acto del bautismo por inmersión.

Se ha dicho ya que los léxicos no son la última autoridad en establecer el significado de los términos. Los lexicógrafos dependen en cierta medida del uso que tienen los términos, aunque podrían equivocarse; si así fuera, hay una apelación que puede hacerse al
1   ...   7   8   9   10   11   12   13   14   ...   24

similar:

Lección Página iconLas despiadadas, de la página escrita a la página virtual

Lección Página iconResumen : Qué le pasa al sapito, que no come; eso quieren saber sus...

Lección Página icon'Bluie the Earth' es una página web creada en Flash que tiene como...

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconLección IV. Enunciado de un sustantivo lección V. Los géneros y los números en latín

Lección Página iconSelección de libros infantiles y juveniles sobre navidad
«La Señora le comprendió muy bien, tomó las manos vacías del niño entre las suyas y las besó». Ilustraciones a doble página y de...

Lección Página iconÍndice: Página

Lección Página iconPrograma Página






© 2015
contactos
l.exam-10.com