Las hijas de Diawara






descargar 13.04 Kb.
títuloLas hijas de Diawara
fecha de publicación05.06.2016
tamaño13.04 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Documentos > Documentos

Las brasas de la cuna



(Las hijas de Diawara)
A las Nanas de la cebolla, de Miguel Hernández

A Antonio



I Las hijas de Diawara

Las seis hijas de Diawara

con la hija de los Wagué.
Siete niñas sin retorno

juegan y ocultan la lluvia

del órgano anunciador.
Las trompas lisas aprenden

a ligar las inocencias

con la picardía creciente.
Su cavidad reproduce

el secreto y la sonata.

II De repente

De repente.
De repente, la explosión del bazo en el vientre del deseo,

la pluma iniciada del plomo abocada a la vagina,

el carraspeo incesante en la parte del hechizo,

el alboroto estridente que intimida el escroto.
De repente, las manos buriles de la madre, atestadas,

reducidas a ramalazos y a daño reducidas,

a brotar como el tajo del cúter vienen de repente

siete miradas de grito con ese dolor tan fuerte.
Entre el clítoris y la vejiga median el traspaso

de una rendija roja con cara de susto y abdomen

de susto y el gruñido salvaje de lascivia y uñas

de áspid con el veneno escondido en dientes dactilares.
La tirita a lomos de la raja íntima y retallada

tapona la sal debajo, abajo, en el acantilado

de esa boca con el perfil cortante de secano.

Las mujeres tapan la costra y aguantan las tiras.

En los ovarios del ciclo de las vidas eclosionan

mutilaciones, y el papel seco no absorbe la mancha

sobre la cornisa azuzada y empapada de ríos,

por la tradición, la iracundia y el reflejo del quite.
De repente, las manos de la madre.

De repente.
III Condeno

Condeno a los que asumen la cultura del desgarro genital bien entendido.

La región del prepucio, a pesar de puentes y peajes, puebla todas las partes.

El chillido del himen rescindido y la anemia galopan en cualquier charco.
No me valen los parapetos ni las posturas de mayordomo que apaciguan ojos.

No me vale la lección de las justificaciones de ritos y ancestros y otros pueblos.

No permito la escisión del respeto y la horrible extirpación de la razón simple.

¿Para quién los pelos revueltos y los coloretes de la cópula en la madriguera?

Hilos de mercromina suceden al placer en crónicas continentemente negras.
Han separado el viento de la ola. Una capa de hielo pierde las sonrisas pequeñas.

Circuncidada la sensibilidad y el gusto. La pasión de las hijas de Diawara.

Las espinas de la acacia. Pinchan sus labios. La vulva envuelve el cosido.

Creen que cicatrizará la cadena. Me llevan los tobillos atados siempre.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Las hijas de Diawara iconLas y los participantes pueden plantear una breve pregunta respecto...

Las hijas de Diawara iconGran pregunta: ¿Cuál era el verdadero nombre de las hijas del Cid?

Las hijas de Diawara iconColegio san josé Hijas de María Auxiliadora

Las hijas de Diawara iconConjugacion de verbos en infinitivo quiere que sus hijas ser

Las hijas de Diawara iconPropuesta de trabajo: caza del tesoro sobre el poema del mío cid
«riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. Estos quedan deshonrados y se anulan sus...

Las hijas de Diawara iconHay que situar a la batalla de las ideas en el escenario central...

Las hijas de Diawara iconLa dinámica es la rama de la Física que estudia el movimiento de...

Las hijas de Diawara iconIncluyo las poesías de Garcilaso en orden cronológico siguiendo a...

Las hijas de Diawara iconLa propiedad intelectual (P. I.) tiene que ver con las creaciones...

Las hijas de Diawara iconTÍtulos originales de las obras y traducciones
«serias»; pero, dentro de sus límites, la Ciencia-Ficción es un trabajo fascinante. Permite una dilatada visión del futuro, da oportunidades...






© 2015
contactos
l.exam-10.com