Apuntes sobre la crítica literaria del penta­teuco






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APUNTES SOBRE LA CRÍTICA LITERARIA DEL PENTA­TEUCO

2002 M BRENEMAN
Cualquier persona que empieza a leer los estudios hechos sobre el Pentateuco en el último siglo, se topa inmediatamente con varias teorías del origen de estos primeros cinco libros Bíblicos. Aunque hoy día se encuentran muchas modificaciones al esquema puesto en forma clásica por J. Wellhausen, la hipótesis documentaria todavía constituye la base de muchas teorías expuestas por eruditos contemporáneos.
Recientemente han aparecido trabajos serios que rechazan la hipótesis documentaría, pero muchos no son accesibles al pueblo de habla española. Casi todos los estudios que están saliendo de España (y muchos libros excelentes) abogan por alguna forma o variación de la hipótesis documentaria.1 Generalmente se dan algunas razones por la división en documentos pero nunca se dan las razones que puede haber por rechazar tal división. Por supuesto, algunos como Robert y Feuillet indican causas por las muchas modificaciones en el esquema tradicional Wellhausiano, pero es difícil encontrar alguna obra que haga justicia a la evidencia que va en contra de la hipótesis.2
El móvil de este trabajo es el de poner en las manos de los estudiantes del A.T. un resumen de las evidencias que tienden a negar la hipótesis documentaria. Consideramos que hay muchos libros que exponen la evidencia a favor, por lo tanto, trataremos muy brevemente las razones por las cuales se divide el Pentateuco en documentos3. Pondremos más énfasis en el otro lado ya que las evidencias en ese lado son menos accesibles en lengua castellana.
La tesis de este trabajo es que existen tantas evidencias que debilitan la hipótesis documentaria y los nuevos descubrimientos han exigido tantas modificaciones en la hipótesis que sería mejor abandonarla y empezar con otra base. Cuestionamos la validez de la hipótesis como base de la crítica literaria del Pentateuco. Creemos que la evidencia requiere que tomemos más en serio la unidad del Pentateuco y lo que el Pentateuco mismo dice su propio origen.
Inmediatamente surge la pregunta "¿Si hay tanta evidencia contra la hipótesis documentaria, por qué fue aceptada por muchos especialistas en estudios antiguotestamentarios y por qué hay tantos que todavía la mantienen?" Para contestar bien la primera parte sería necesario repasar la historia de la crítica, cosa que no cabe en este trabajo. Pero a grandes rasgos podemos decir que la obra de Wellhausen4 convenció tanto porque primeramente toda su perspectiva iba bien con la corriente filosófica de su tiempo. Era hegeliano y su perspecti­va racionalista y evolucionista y la negación de lo milagroso cabía bien con la filosofía alemana que dominaba entre los teólogos.
También Wellhausen era un genio que podía manejar bien los miles de detalles involucrados en la investigación sobre el Pentateuco y la historia de Israel.
En cuanto a la segunda interrogativa, "¿Por qué siguen usando la hipótesis?", también la historia de la alta critica desde Wellhausen es interesante. Algunos han rechazado la hipótesis. Especialmente algunos especialistas escandinavos han dejado la teoría para poner más énfasis en la tradición oral. Sin embargo, los que ejercen más influencia en Europa siguen con alguna forma de la hipótesis.5 El cuadro es complicado, pero un factor es que la filosofía dominante entre los teólogos todavía sigue a la filosofía alemana con raíces en el pensamiento de Kant y Hegel. Todavía más importante es la persistencia que tiene cualquier teoría que sirve de base para una ciencia. Como Thomas Kuhn ha indicado en The Structure of Scientific Revolutions,6 cuando una teoría científica domina el campo, es difícil que otra tome su lugar. Aunque haya cada vez más evidencia que choca con la teoría dominante no se derriba hasta que haya otra hipótesis que satisfaga mejor las evidencias y sea aceptable a la mayoría de los especialistas en el campo.
Hasta ahora no ha surgido otra teoría que satisfaga a la mayoría de los especialistas. El factor de prejuicios influye mucho en este campo también. Muchos especialistas no aceptan lo sobrenatural. Entonces cualquier narración de milagros tiene que ser leyenda o mito.7
Hoy día hay muchas teorías y modificaciones de la hipótesis documentaría. Lo que antes llamaban "Los resultados seguros" de la crítica ya no son tan seguros. Algunos especialis­tas están cuestionando toda metodología de dividir el Pentateuco en documentos. George Landes del Seminario Unión en Nueva York dice que a la luz de los nuevos estudios sobre la manera en que los vecinos de Israel escribieron sus literaturas debemos re-evaluar los criterios usados en distinguir las fuentes literarias del Pentateuco.8
Hemos observado que varios especialistas en estudios del A.Cercano Oriente se están haciendo más escépticos en cuanto a la hipótesis documentaría. El más conocido es el Dr. Cyrus Gordon, erudito judío, el más ilustrado experto contemporáneo en lenguas y literaturas del Antiguo Cercano Oriente. Gordon fue entrenado en todo el sistema tradicional de la crítica documentaría. Pero el estudio de otros escritos antiguos le convenció que tal hipótesis era insostenible.9
Con todo, no pensamos negar los muchos problemas que encontramos en la crítica literaria del Pentateuco. No abogamos por una teoría simplista; más bien la hipótesis documentaría ya se ve demasiado simplista. Todo este estudio es sumamente complejo. No podemos hacer caso omiso de los relatos dobles, las diferencias de estilo y los post-mosaicismos que se nos presentan en el Pentateuco. El cuestionar la hipótesis documen­taría no implica la negación de las dificultades; más bien significa un intento de usar categorías más conformes con lo que sabemos del desarrollo de la literatura en el Antiguo Cercano Oriente.
Primero, haremos un repaso rápido de la hipótesis docu­mentaría. También veremos algunas modificaciones que la hipótesis ha sufrido desde su formulación clásica por Wellhausen.­
En el capítulo II veremos algunas evidencias que debilitan la hipótesis documentaría. Este capítulo formará la parte más gruesa del estudio, porque como se mencionó arriba es difícil encontrar en idioma castellano material escrito donde se haya juntado las evidencias. No pretendemos dar todos los detalles, pues algunos están muy accesibles en libros como el de Lange.10 Por otro lado queremos ofrecer algunos detalles que no han sido publicados en ninguna parte. Al final presentaremos lo que consideramos una posición sana y razonable sobre el Pentateuco, explicando lo que podemos afirmar y lo que tenemos que dejar en suspenso.


1. LA HIPOSTESIS DOCUMENTARIA
Según la tradición judía, Moisés escribió todo el Pentateu­co. Ben Sira (Ecclus. 24:23), Filón (Vida de Moisés 3:39), Josefo (Antiguedades iv. 8:48); La Misná (Pirge Aboth i. 1), y el Talmud (Baba Bathra 14b) son unánimes en esta opinión. La única pregunta que se planteaba era si el relato de la muerte de Moisés (Dt. 34.5 - 12) fue escrito por Josué como dice el Talmud. La Iglesia cristiana aceptaba esta tradición judaica con pocas excepciones hasta la aparición de la Introducción de J. G. Eichhorn (Einleitung, 1780 – 83). Aunque, por cierto, el Pentateuco mismo no afirma que Moisés escribió todo.
La época moderna de estudios literarios comenzó con el libro del médico J. Astruc en 1753. Astruc estudió sistemática­mente el uso de los nombres de Dios (Yahveh y Elohim) en Génesis y atribuyó la variación literaria a las fuentes que Moisés había utilizado.Un poco después, Eichhorn rechazó la tradición de Moisés como autor del Pentateuco.
A través de más de un siglo los eruditos proponían una serie de teorías para explicar la variedad de datos estilísticos, teológicos e históricos del Pentateuco. Estas teorías culminaron en una hipótesis documentaría de que había cuatro fuentes básicas. En 1876 Wellhausen dijo que el Pentateuco fue compuesto de cuatro documentos principales, todos con fechas posteriores a Moisés: J (Avista ca. 850 a.C.), E. (Elohista, ca. 750 a.C.), D (Deuteronomista, ca. 621 a.C.), y P (Sacerdotista, ca. 500-450 a.C.). Con esta interpreta­ción histórica negó la veracidad de grandes partes del Pentateu­co.
Vale notar que este rechazo de la paternidad mosaica y la unidad básica del Pentateuco no se basaba en nuevas evidencias o nuevos descubrimientos del Cercano Oriente. La teoría se desarrolló bajo la influencia de cierta filosofía de la historia y de la religión. Las premisas sobre las cuales la hipótesis documentaria fue fundada han determinado el rumbo que toman las conclusiones. Veamos algunas de estas premisas. (1) Se dio por sentado una evolución de la religión y el pensamiento en Israel de formas primitivas y politeístas hacia el monoteísmo. La fecha de los documentos dependía de esta premisa. Por supuesto, esto involucra el abandono de la historia de la revelación tal como se encuentra en la Biblia.
(2) Se excluyó lo sobrenatural. Esta postura fue predomi­nante en el racionalismo que caracterizaba el tiempo de Well­hausen.
(3) La historiografía hebrea no merece confianza. El racionalismo nunca dio mucho valor a la historiografía hebrea. Quizá fue por no saber qué hacer con los aspectos milagrosos. Llaman a Herodoto el padre de la historia, aunque los griegos todavía seguían la idea universal en el mundo antiguo, de un ciclo cerrado de repetición. En cambio, los hebreos, por haber roto con la perspectiva mitológica, desarrollaron una apreciación de la historia. En cuanto a la historiografía, las obras de Samuel y Reyes son superiores a cualquier otro escrito de tiempos tan antiguos. A pesar de esto y de los sorprendentes hallazgos arqueológicos, muchos especialistas siguen escépticos sobre la historicidad de las narraciones del Pentateuco.
(4) Wellhausen no tomó en cuenta los conocimientos del Antiguo Cercano Oriente Por supuesto, hoy día sabemos mucho más de las literaturas y culturas antiguas. Pero aun los datos que empezaron a surgir en su día, Wellhausen no los quiso usar. Un ejemplo es su idea sobre la fecha del origen del arte de escribir. Creía él, que no habían escritos antes de la monarquía, 1000 a. C. Hoy tenemos textos de Mesopotamia de antes de 3000 a.C. y de Egipto desde casi 3000 a.C.
A. Razones para dividir el Pentateuco en documentos
Las razones por las cuales se ha dividido el Pentateuco en varios documentos se pueden encontrar en las introducciones del Antiguo Testamento; Robert y Feuillet da algunos detalles. Mejor explicación se encuentra en Lange y en Steinmueller. El tratamiento clásico y muy detallado se encuentra en Driver.11
Las razones principales son:
(1) Se encuentran muchas narraciones repetidas. Por ejemplo Abraham, estando en Egipto, miente acerca de su esposa en Génesis 12.10-20; otra vez lo hace en Filistea (Génesis 20.1-18); y en Génesis 26 Isaac hace lo mismo. También se encuentran muchos relatos dobles dentro de pasajes limitados. Por ejemplo, en la narración del diluvio se repite la descripción del arca y los animales que deben entrar. Esto, según dicen, muestra que algún redactor juntó los documentos y así el texto contiene parte de las dos.
(2) Contradicciones entre pasajes paralelos. En la narración del diluvio una versión (6.19, P) indica que solamente una pareja de cada especie de animales iba a entrar en el arca, pero en la otra (7.25, J) siete pares de cada especie de animales puros. Así mismo el segundo relato de la creación (Gn. 2.4b-24) muestra varias diferencias del primero (Gn. 1.1-2. 4b).
(3) Diferentes nombres usados por Dios. Especialmente se pone énfasis en el uso de Yahveh y Elohim.
(4) Diferencias lingüísticas entre estratos. Se nota que algunos pasajes usan "Sinaí", otros "Horeb". Algunos usan "Israel", otros "Jacob". Algunos usan "cortar un pacto", otros "levantar", o "establecer el pacto". A base de estas escogencias de palabras se elaboran los contornos de los distintos documentos.
(5) Diferencias de punto de vista. Se ha elaborado la teología del Yahvista, Elohista y de los sacerdotes a base de estas diferencias en los diferentes pasajes.
(6) Pasajes que muestran un origen postmosaico. Se señalan pasajes como Génesis 14.14 donde se menciona a Dan, pero según Jueces 18.29 Dan recibió su nombre más tarde. Génesis 36.3lss habla de reyes edomitas, “antes que reinase rey sobre los hijos de Israel".
Uno nota que casi todos los criterios para distinguir los documentos son criterios estilísticos. Muchos cuestionan la validez de ellos pues, por un lado son muy subjetivos, y por otro lado, la mayoría se puede explicar por la exégesis mejor que por la "cirugía". Pero habiendo dicho esto, tenemos que reconocer que algunas anomalías quedan y cualquier teoría sobre el origen del Pentateuco se ve obligada a tomarlas en cuenta.
B. Modificaciones subsecuentes de la hipótesis documentaria
Aunque Wellhausen no había usado los aportes que la arqueología empezaba a dar, estos nuevos conocimientos tenían que modificar la teoría. Las leyes de Hamurabi (ca. 1700 a.C.) mostraban leyes semejantes a las del Pentateuco. Los textos de sitios como de Mari y Nuzi indicaron que la literatura escrita abundaba antes de Moisés.
Al final del Siglo XIX y el principio de éste, Gunkel propuso la crítica de las formas (12). Gunkel buscó el género literario de cada pasaje y la situación de vida (Sitz im Leben) de la cual se originó. Algunos seguidores de Gunkel rechazaron la hipótesis documentaria de J E D P; más bien ponen todo el énfasis en la tradición oral en el desarrollo del Pentateuco. Este método histórico tradicional, especialmente de Pederson y Engnell, ha encontrado muchos elementos antiguos en los varios estratos del Pentateuco y estos elementos han pasado por una larga cadena de tradición oral.
Otros especialistas influidos por el método de Gunkel, combinan la hipótesis documentaria con la crítica de formas. Quizá el ejemplo más conocido es el enfoque de von Rad, que está muy relacionado con la perspectiva histórica de Noth y también es un método histórico-tradicional. Von Rad encuentra núcleos de tradición que eran cúlticos. La tradición de Sinaí circulaba separada de la tradición de la conquista. Al estudiar la teología del Pentateuco, von Rad analiza cada documento (J E D P) por separado.
También Rolando de Vaux combina la hipótesis documen­taria con la crítica de formas. De Vaux habla más de diferentes corrientes de tradición. (Su influencia se nota en la Biblia de Jerusalén.)
Vemos que hoy día la hipótesis documentaria ha sido modificada grandemente. Estas modificaciones resultan de:
(1) La confirmación por la arqueología de la antigüedad de muchos elementos del Pentateuco que Wellhausen había señalado como posteriores y la refutación de su interpretación evolucionaria de la historia de Israel.
(2) La conclusión de muchos críticos que las fuentes del Pentateuco no se extienden a otros libros posteriores a Moisés (contra algunos que habían propuesto un Hexateuco, incluyen­do el libro de Josué).
(3) La teoría de las formas ha mostrado la complejidad de las fuentes (J E D P, etc) y de que cada una contiene elementos muy antiguos.
Podemos señalar dos características generales de los estudios del Pentateuco hoy día como resultado de estas conclusiones. La primera es que hay una gran diversidad de teorías y modificaciones dentro del marco de la hipótesis documentaria. Los especialistas reconocen que si van a usar los criterios tradicionales para distinguir documentos, tienen que ir más allá de solamente J, E, D, y P. Eissfeldt, por ejemplo, propone I, J, E, B, D, H, y P. Fohrer tiene G1, G2, J, E, N, D y P.13 Lo que antes se presentaba como "los resultados seguros" de la crítica literaria, ya no parece ser tan "seguros".14
La segunda característica es que hoy día no se insiste tanto en documentos (J, E, D, P) sino en corrientes o estratos de tradición viva. O, si se insiste en los documentos escritos, se reconoce que ellos contienen una larga historia de tradición oral. Así se puede reconocer el origen antiguo del material en cada estrato. Esto hace mucho más flexible el sistema, pues uno puede reconocer que hay material mosaico y puede explicar por qué las costumbres culturales concuerdan tanto con lo que la arqueología ha mostrado acerca de la cultura de aquella época.
II. EVIDENCIAS OUE DEBILITAN LA HIPOTESIS DOCUMENTARIA
En este capítulo queremos juntar algunos detalles que debilitan la hipótesis documentaria. Muchos no son nuevos. Desde el tiempo de Wellhausen algunos eruditos se han opuesto a la hipótesis. Otras evidencias se basan en descubrimientos más recientes.
Queremos hacer claro que el cuestionar la validez de la hipótesis documentaria no es negar la crítica literaria. No estamos en contra de la crítica literaria ni los datos valiosos que ha aportado. Es una disciplina legítima, importante y necesaria para entender mejor las escrituras. Tampoco negamos los aportes que ha hecho la crítica de las formas, pues el reconocer las unidades narrativas de diferentes géneros nos ayuda mucho.
Reconocemos que las modificaciones a la hipótesis docu­mentaria han tomado en cuenta algunas evidencias que presen­tamos aquí. Se puede preguntar, "¿Entonces para qué presentarlas?" Porque encontramos que muchos críticos no las han tomado en cuenta o por lo menos, muchos escritores sobre el Antiguo Testamento siguen basándose en formas más tradicionales de la hipótesis. Además muchos de los libros disponibles a los estudiantes de habla española se publicaron mayormente dando por sentado las líneas generales de la hipótesis, líneas que se basan demasiado en las categorías de la filosofía alemana del Siglo XIX.
Hoy día necesitamos una metodología que haga más justicia a lo que sabemos del mundo antiguo, una metodología que tome en cuenta la manera en que las otras literaturas antiguas se formaron, un acercamiento que reconozca la variedad en el Pentateuco pero que a la vez reconozca su unidad. Como ha dicho Harrison, "En vez de acercarse al Antiguo Testamento con una suposición a priori que esté repleto de errores, contra­dicciones internas, equívocos históricos y grandes corrupciones textuales, la aplicación de una metodología apropiada requiere una investigación cuidadosa del texto hebreo a la luz de lo que se sabe de las múltiples corrientes de la vida en el Antiguo Cercano Oriente desde por lo menos el tercer milenio a.C."15
A. Nuevos estudios sobre el Deuteronomio
1. Detalles que muestran fecha temprano
En el sistema de Wellhausen, el punto focal para fechar los documentos era Deuteronomio. Sostenía Wellhausen que Deuteronomio fue escrito para promulgar la reforma de Josías en 621 a.C. Desde entonces algunos han modificado esta idea. Estos dirían que fue escrito algún tiempo antes de Josías y no era fraude, como en la teoría de Wellhausen, pero siempre viene del Siglo VII a. C.
Se han presentado muchos argumentos para mostrar que Deuteronomio se originó después de Moisés. Generalmente señalan una serie de pos-mosaicismos. Es muy posible que hubiera algunas glosas posteriores, y por supuesto el último capítulo puede ser escrito después, pero casi todos los alegatos pos-mosaicismos, al estudiarlos más a fondo, no son tan convincentes. Dicen que la frase "a este lado del Jordán" indica que alguien de Israel más tarde escribió el libro. Pero más bien parece ser una frase estereotipada con sentido muy general; aun puede significar "en la región del Jordán".16 Números 32.19 muestra que puede usarse para los dos lados del río. Otra indicación que es una frase tan generalizada es que usualmente se añade una explicación como "hacia el mar" o "hacia el este" para hacerla más explícita.
La razón principal por la cual Wellhausen fechó el Deuteronomio en el tiempo de Josías fue el énfasis que Josías puso en quitar los lugares altos (bamot) y centralizar el culto en Jerusalén. Dijo que Deuteronomio pone énfasis en la centralización del culto. Ha sido común dar por sentado esta teoría. Pero si estudiamos Deuteronomio con cuidado, encon­tramos que este tema no es prominente. Solamente en el capítulo 12 hay énfasis en él. Además es sumamente cuestionable que se refiera a Jerusalén. Mucho más razonable es ver el altar en el monte Ebal (Dt. 27.1-8) como el centro. De todos modos, Jerusalén nunca se menciona en todo el Pentateuco.
Vale notar, también que el énfasis en Deuterononio no se hace en el contraste entre muchos altares de Dios y uno sino los altares dedicados a las deidades cananeas y el lugar dedicado al Dios de Israel. Deuteronomio 12 es una expansión de Exodo 20.24.
Todo el trasfondo refleja el tiempo de la entrada en Canaán, como muestran las prohibiciones contra los ritos cananeos de fertilidad (Dt. 16.21) y la mezcla de ritos religiosos extranjeros (Dt. 12.29).
Otro detalle interesante es que la reforma de Josias puso énfasis en la destrucción de los lugares altos (bamot) pero Deuteronomio no los menciona ni una vez. La palabra bamot se encuentra una sola vez en el libro de Deuteronomio (33.29) y allí parece tener otro sentido. En vez de significar "lugares altos" significa "espaldas" o "lomos" como en la poesía ugarítica de 1400 a.C., factor que también respalda una fecha temprana para Deuteronomio.
Se ha dicho que las contradicciones entre las leyes de Deuteronomio y las de Exodo y Levítico muestran que no vienen de Moisés. Por supuesto Wellhausen puso el "P" de Exodo y Levítico más tarde todavía. Pero si las leyes de Exodo y Levítico mayormente vienen del tiempo de Moisés o antes, que a la luz de otras leyes antiguas parece probable, se pueden explicar las diferencias en Deuteronomio por una nueva situación. Israel está para entrar en Canaán. Además, aquí se presenta la ley en forma más popular.17
Se han encontrado muchas otras señales de que el Deutero­nomio no viene del tiempo de Josías sino del tiempo y el origen que reclama para sí mismo. Se ve la influencia de Deuterono­mio antes de Josías. Según 2 Reyes 14.6, Amasías actuó "conforme a lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés" y cita Deuteronomio 24.16. También vale notar que Deuteronomio no apela a la ley rota sino a la ley de Horeb.
Además, se puede indicar otras razones como las siguien­tes:

(1) En Deuteronomio la descripción detallada de lugares muestra un testigo ocular.

(2) El Deuteronomio muestra el carácter de Moisés.

(3) Hay mucha reminiscencia que indica un hombre anciano.

(4) Muchas de las leyes son leyes antiguas.

(5) Moisés no es alabado hasta 34.10.
2. Escrito en forma de un pacto
Muchas de estas razones se basan en detalles de contenido pero una de las más fuertes razones de aceptar una fecha temprana para Deuteronomio es el resultado de la metodología de la crítica de formas. Hace más de 25 años von Rad notó en Deuteronomio ciertos patrones de la renovación de un pacto. Postuló que ciertos núcleos de Deuteronomio fueron usados en un culto de la renovación del pacto, probablemente centrado en Siquem.
Más tarde George E. Mendenhall notó que ciertos pactos del segundo milenio a. C. tenían una estructura muy semejante al pacto sinaítico en Éxodo. Descubrió que estos pactos entre un soberano y su vasallo seguían una estructura bastante uniforme. Hay variaciones pequeñas, pero el orden que generalmente siguen es: (1) Preámbulo, donde el gran rey se identifica; (2) Prólogo histórico, donde el autor del pacto describe las relaciones que ha tenido con el vasallo. Destaca sus actos benevolentes de manera que el vasallo por gratitud debe ser leal al soberano; (3) Estipulaciones, donde especifica las obligaciones que el vasallo acepta. Se encuentran leyes apodícticas. Las leyes apodícticas (no harás... harás...) del pacto sinaítico encuentran paralelos de forma en las leyes de estos pactos; (4) Previsiones para el depósito del texto en el santuario y para su lectura pública periódicamente; (5) Testigos divinos del pacto; y (6) Bendicio­nes y maldiciones; aquellas si el vasallo cumple el pacto, éstas si lo rompe.18
Meredith Kline, usando la metodología de la crítica de formas encontró que la estructura de todo el libro de Deuterono­mio muestra una estructura sorprendentemente similar a estos pactos.19 Un bosquejo de Deuteronomio con esta estructura sería: (1) Preámbulo, Deuteronomio 1.1-5; (2) Prólogo o recitación histórica, Deuteronomio 1.6--4.49; (3) Estipula­ciones, Deuteronomio 5.l--26.19; (4) Provisiones para depositar el texto en el santuario y leerlo periódicamente, Deuteronomio 31.10-13; 32.46; (5) Testigos del pacto, Deuteronomio 31.28 ; 32.1; 31.16-22 ; 31.28--32.45; (6) Bendiciones, maldiciones y ratificaciones del pacto, Deute­ronomio 27--30.
Además de la estructura paralela, se encuentran muchos otros paralelos de detalle. Por ejemplo, Deuteronomio empieza con la frase, "Estas son las palabras de", exactamente la manera en que empiezan los pactos políticos de esa época. Kline menciona muchos otros detalles paralelos indicando que Deuteronomio como una unidad es lo que pretende ser, una renovación del pacto entre Yahveh e Israel en la ocasión de la sucesión de Josué como líder.20
El énfasis en la sucesión de Josué se explica, entonces, porque en esta ocasión se está renovando el pacto; exactamente lo que sucedió cuando un vasallo del rey hitita pasó la sucesión dinástica a otro. Es muy natural también, que Moisés leyera o presentara esta renovación del pacto en forma de mensajes al pueblo.
Algunos han intentado mostrar que la estructura de Deuteronomio podría corresponder con pactos más tardíos también, i.e. pactos entre reyes asirios y sus vasallos. Pero Kitchen ha mostrado diferencias importantes. Quizá la más importante es que ninguno de los pactos del primer milenio tiene el prólogo histórico. Tanto, los pactos políticos del segundo milenio como el Deuteronomio lo tienen.21 Hillers también nota la diferente estructura de los pactos más tarde; además muestra una serie de razones para indicar que el concepto de pacto es muy antiguo en Israel, i.e. (1) Hace posible explicar la unidad del pueblo antes de la monarquía, (2) No hay una serie de pactos entre tribus, sino todas tienen pacto (un pacto) con Yahveh, y (3) El cántico de Débora (Jue. 5) presupone el pacto.22
Como Kline dice, estos hechos están en oposición a las especulaciones de los críticos que ven Deuteronomio como resultado final de un proceso largo de modificación y extensión sobre un núcleo de tradición cultural.23 La estructura entera en forma de un pacto indica que Deuteronomio fue escrito como una unidad, pues en el mundo antiguo no añadieron detalles a una alianza. Cuando surgió un nuevo rey o vasallo, escribie­ron un nuevo pacto. También pusieron énfasis en la forma escrita del pacto y en su autoridad. KIine reconoce que las investigaciones pioneras de von Rad eran correctas en cuanto a los elementos del pacto en Deuteronomio. Pero se queja que ahora von Rad no está dispuesto a seguir las evidencias a sus conclusiones, porque la evidencia muestra que el patrón del pacto era más que cúltico, era documentario. Dice Kline, "Ahora que los datos de la critica de formas requieren el reconocimiento de la antigüedad de no sólo este elemento o aquello dentro de Deuteronomio, sino del pacto deuteronómico en su integridad, cualquier insistencia en una edición final del libro en el siglo VII a.C. no puede ser más que una hipótesis vestigial que no cumple ninguna función significante en la critica del Antiguo Testamento".24
B. Mayor Conocimiento del Antiguo Cercano Oriente
Notamos arriba que la mayoría de los argumentos a favor de la hipótesis documentaria son de tipo estilístico. Reconoce­mos que el estilo del Pentateuco es muy diferente del estilo de nuestras literaturas modernas occidentales. Es precisamente el uso de criterios de la cultura y filosofía modernas que hace la hipótesis documentaria insostenible cuando se le aplican categorías de las literaturas antiguas. Es por eso que un erudito de la talla de George Landes cuestiona los criterios tradicionales para la división del Pentateuco en J, E, D, P. Es esta evidencia de los antiguos vecinos de Israel que ha causado tantas modifi­caciones y tantas diferencias entre los críticos. La crítica literaria se está acercando a un estado de caos por causa de estas contradicciones entre los a prioris tradicionales de los críticos y la evidencia del Antiguo Cercano Oriente. Por eso los mejores eruditos en el campo hoy día, creen que cualquier progreso en estudios pentateucos serán en otras áreas tales como la aplicación de los nuevos conocimientos del Antiguo Cercano Oriente y no en el análisis documentario.25
Es la comparación con otra literatura antigua que convence a especialistas como Cyrus H. Gordon que la hipótesis docu­mentaria no cuadra con la evidencia. En 1959, Gordon publicó26 su rechazo del esquema tradicional de J E D P. Dice Gordon, "Me critican porque no estoy dedicado a J E D P, la insignia de respetabilidad académica inter-confesional. Fui entrenado simultáneamente en la alta crítica y en la arqueología sin reconocer en el principio que los dos puntos de vista eran mutuamente exclusivos.... El cambio en mi pensar vino cuando enseñaba la épico-epopeya Gilgamesh. El relato tenía especificaciones semejantes a las de Génesis. Esta parte (en Génesis) era asignada a P. Era absurdo pensar así para las tablas de Babilonia". Gordon da más detalles y en sus libros llama la atención a paralelos en las otras literaturas que son semejantes a los detalles estilísticos usados para dividir el Pentateuco. Generalmente seria considerado absurdo postular para ellos una conflación de documentos intercalados.
Antes de ofrecer algunos ejemplos de detalles queremos hacer claro que no negamos que pueda haber unidades pequeñas en el Pentateuco. La historia de José da la impresión de ser una unidad en sí. La crítica de formas muestra que relatos tradicio­nales, poesías, etc. circulaban en forma oral. Génesis 1 y 2 pueden ser diferentes tradiciones (no contradictorias) que circulaban. Los títulos en Génesis, "Estas son las generaciones de... "pueden indicar una serie de tablillas que contenían las historias tradicionales de los patriarcas. Mucho de lo que se llama el documento "P", material sacerdotal, probablemente representa la codificación de leyes que existían aun antes de Moisés. Un autor bien puede usar todos estos materiales para hacer una obra literaria. Así hizo Dante; así hicieron muchos otros autores. Pero aceptar tales unidades orales y escritas no implica necesariamente una hipótesis documentaria donde tenemos dos o más textos intercalados o unidos por conflación. De hecho, no tenemos ninguna evidencia del Antiguo Cercano Oriente que indicara una obra literaria formada de esta manera. Hemos visto declaraciones al contrario por unos autores de España, pero nunca proveyeron evidencia. Hasta donde sepamos, no hay evidencia. Los expertos en el Antiguo Cercano Oriente, sí, pueden encontrar evidencia que apoyaría una hipótesis suplementaria (añadiduras, o relatos añadidos como en cadena). Un ejemplo sería la epopeya de Gilgamesh. Pues tenemos un relato del diluvio en sumerio; en el Gilgamesh el relato muy similar se encuentra en una sección dentro de una epopeya más grande. Pero los especialistas no encuentran evidencia para sostener una "hipótesis documentaria".
Veamos unos ejemplos a la luz que una comparación de otros textos antiguos da sobre los criterios dados para dividir el Pentateuco.
1. En cuanto a nombres divinos
El primer criterio que se usó para encontrar estratos fue el uso de los nombres de Dios, Yahveh y Elohim. Pero aun de evidencia interna este criterio se topa con dificultades. Por un lado en pasajes que son atribuidos a E, a veces se encuentra Yahveh y vise versa. Un ejemplo es Génesis 22.1-4 (E) donde Elohim ocurre cinco veces y Yahveh tres veces. Los críticos arreglan estas anomalías con un redactor. Dicen que originalmente tenía Elohim pero el redactor lo cambió. Pero como dice Kidner, "Esto es abandonar la evidencia sencillamente porque es inconveniente".27 Por otro lado el escoger o un nombre o el otro puede depender del énfasis que quiere poner el autor, pues Yahveh es nombre personal y enfoca más su relación con el hombre, y Elohim es un nombre común por Dios. Esto explicaría la razón de encontrar un énfasis algo diferente en los pasajes según el nombre usado. Por cierto estas evidencias estilísticas siempre son bastante subjetivas. De más valor objetivo son las evidencias comparativas del Antiguo Cercano Oriente. El texto ugarítico de Hadad usa Baal y Hadad como nombres intercambiables del dios.28 En la estela de Ikernofret en Berlin (de Egipto) el texto usa cuatro nombres y un epíteto para el dios. Usa Osiris, Wennofer, Khent­Amentur, Neb-Abdju (Señor de Abidos) y Nuter (cp. Elohim en hebreo). Kitchen observa, "Ningún egiptólogo se preocupa de inventar las fuentes Osiristas, Wennofristas, Khentamenista, Neb-Abdjuistica y Nuterista para explicar el fenómeno”.29 El mismo fenómeno se encuentra en textos acádicos, hititas y hurritas.
A menudo los críticos explican la combinación de Yahveh - Elohim por una conflación de dos textos o la mano del redactor bajo influencia de los dos documentos. Pero de nuevo vemos que este juicio se debe a una ignorancia de la literatura antigua. En los textos ugaríticos los nombres de Kothar y Hasis (un solo dios) aparecen juntos y a veces el uno u otro por separado. Asimismo en literatura egipcia Amon y Re pueden estar separados o pueden aparecer juntos Amon-­Re. Kline ve todo el Pentateuco como un documento del pacto y sugiere que la combinación de Yahveh - Elohim en Génesis 2 y 3 sirve para identificar el soberano como en el preámbulo de pactos hititas.30
2. En cuanto a nombres de personas
Otros criterios lingüísticos tampoco parecen convincentes para dividir el Pentateuco en documentos cuando en textos egipcios uno encuentra el mismo fenómeno (y nadie postula una hipótesis documentaría para ellos). Como en el Pentateuco se usa Jacob e Israel, o Seul y Jetro, también en Egipto uno encuentra Sebek-hu y Dja por la misma persona; y Metio-Setet, Retenu o Amu son aplicaciones al mismo pueblo extranjero. Se pueden dar más ejemplos de otros idiomas.31 Asimismo la variación entre dos formas de "yo" se encuentra en ugarítico y en egipcio.
3. En cuanto a relatos dobles
Otro criterio importante para la hipótesis documentaría es la existencia de relatos dobles o narraciones repetidas. A veces parecen ser contradictorias. Por supuesto, no hay nada intrínsi­camente imposible en que Abraham repita su mentira acerca de su esposa. Las dos veces que Agar huye muestran detalles tan diferentes que es mejor pensar en una segunda huída. Asimis­mo, en el relato del diluvio, el par y siete pares no son contradictorios, pues los siete pares indican un detalle adicional. En la gran mayoría de los casos un poquito de trabajo en la exégesis dará mucho mejor resultado de lo que ha dado el afán de cortar el texto en varios estratos.
Pero aun más énfasis se pone en los dobles donde los detalles se repiten casi inmediatamente. Se dice que esto muestra la conflación de dos fuentes. Tal teoría no podría surgir hoy día (aunque algunos todavía no quieren dejarla), pues cuando surgió, los eruditos no tenían la literatura antigua que tenemos hoy día.Ya sabemos que esta redundancia es característica de la literatura semítica y hasta cierto punto en la literatura de todo del Antiguo Cercano Oriente. Es común hacer una declaración general y después repetirla con más detalles. Aun hoy día se hace esto. Pero la repetición fue mucho más pronunciada en estas literaturas. Estos dobles, y muchas veces "triples", se notan fácilmente en ugarítico. Dice que el dios hará tal cosa y describe lo que hará; pocas líneas más abajo describe la acción mientras que la hace; y pocas líneas más adelante recuerda la que ha hecho. Y los tres relatos usan casi las mismas palabras. En las inscripciones reales de Urartu el vencimiento de ciertas tierras se atribuye al dios Haldi; entonces la misma victoria se repite en detalle pero atribuida al rey. Si usáramos los criterios de la hipótesis documentaria tendríamos que postular una fuente H (Haldi) con estilo breve y otra fuente R (Rey) con estilo más detallado.32 La psicología del cercano oriente aparentemente favorecía ver dos fases o dos lados a muchas cosas; el estilo literario requiere dos partes, una para despertar interés y otra para proveer el clímax.33
4. En cuanto a la estructura del pacto
Vimos que Deuteronomio tiene una estructura semejante a pactos políticos del segundo milenio a. C. También se han encontrado otros pasajes más cortos que tienen esta estructura del pacto como en Exodo 19,20ss., el pacto sinaítico, y Exodo 34 y Josué 24 donde el pacto se renueva. Es interesante que es la forma final del documento la que muestra esta estructura. Cuando se divide en sus componentes J y E pierde esta estructu­ra; Kitchen dice "en estos casos nos piden que creamos en una serie de documentos separados (J, E, los fragmentos de D). . . combinados en el curso de siglos de tal manera que por algún milagro no explicado, cada pacto (resultado de esta conflación) corresponda con una estructura dada (particularmente del lejano pasado milenio) pero desconocida a los redactores imaginados.34
5. En cuanto a la variedad de géneros
A veces se dice que el Pentateuco no puede ser obra de un autor porque contiene demasiados diferentes géneros literarios; hay poesía, narraciones de diferentes tipos y material legal. Otra vez este juicio hace caso omiso de lo que sucedió en el mundo antiguo. De Egipto tenemos ejemplos de escritos que no pueden tener una historia de desarrollo, sin embargo incluyen varios géneros. Un ejemplo es la biografía del general egipcio, Uri (2300 a.C., 1000 años antes de Moisés). Contiene narración elegante, incluye refranes estereotipados y un cántico de victoria.35
Esperamos que sea claro que todo lo dicho no niega el uso de tradiciones, documentos, leyes, etc. por el autor del Penta­teuco. Ni niega la posibilidad de glosas escribales posteriores. Pero sí, hace muy improbable un proceso de conflación hecha por una serie de redactores durante épocas como se presenta generalmente en la hipótesis documentaria.
6. La cuestión de revisiones gramaticales
También vale recordar que el arte escribal en tiempos antiguos, aunque muy estricto, permitió la modernización del vocabulario y la gramática en copias subsecuentes.Tenemos ejemplos, especialmente en Egipto, de tales modernizaciones. Por ejemplo, la "Instrucción de Ptah-hotep" fue compuesta ca. 2400 a. C. Quinientos años después se encuentra el mismo escrito pero con revisiones gramaticales.36
En Mesopotamia también textos antiguos fueron redactados de nuevo en nuevos períodos.37 Semejante proceso podría explicar algunas palabras del Pentateuco que parecen ser más tardías, aunque hoy día los argumentos basados en arameísmos o palabras tardías no tienen mucha fuerza. Muchas palabras antes consideradas tardías ahora se han encontrado en ugarítico (1400 a.C.). También, los hebreos tenían contacto con los arameos desde el tiempo de los patriarcas.
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