Objetivos: Identificar – Determinar – Establecer – Diseñar – etc. Ubicado en tiempo y espacio






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PROYECTO DE TESIS PARA OPTAR POR EL TITULO DE CIRUJANO DENTISTA

TITULO.

“PREVALENCIA Y FACTORES DETERMINANTES, EN CARIES DE APARICIÓN TEMPRANA EN NIÑOS DE 15 – 36 MESES DE EDAD, CON LACTANCIA ARTIFICIAL EXCLUSIVA Y MIXTA, EN EL DISTRITO DE BAÑOS DEL INCA – CAJAMARCA 2011”.

AUTOR(ES).

PADILLA VARGAS, Jimena Nathaly.

CHEGNE CORTEZ, Clara.

ASESOR.

Dr. JAIME EDGAR PACHECO NEYRA Mg. Q.F.

  1. Planteamiento del Problema.

La caries dental es la enfermedad crónica más común en infantes, cinco veces más común que el asma, siete veces más que la fiebre y catorce veces más que la bronquitis crónica. Así mismo, esta enfermedad ha sido considerada una enfermedad de la civilización moderna, ocurriendo tanto en países desarrollados como no desarrollados. La literatura reporta que la incidencia de caries de infancia temprana es de aproximadamente 70% en países subdesarrollados y del 1% al 12% en desarrollados, con aumento en poblaciones con riesgo social. En nuestro país el 35% de la población afectada por caries, corresponde a infantes (Moya de Calderón, 2000).

1.1 Pregunta de Investigación ¿Cómo – Cual, etc.?:

¿Cuál es la Prevalencia y cuáles son los factores determinantes de caries de inicio temprano en niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva, en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011?”.

  1. Justificación.

El estudio se realizara con la finalidad de analizar los hábitos dietéticos potencialmente nocivos, especialmente los relacionados con la lactancia artificial; a fin de determinar cuál es el factor potencialmente nocivo para la aparición de caries de inicio temprano y poder prevenirlo, con la aplicación de medidas de promoción de la salud bucal. Y finalmente En nuestro país existen pocos estudios relacionados con la colonización de MS.

  1. Objetivos: Identificar – Determinar – Establecer – Diseñar – etc. Ubicado en tiempo y espacio.



    1. Objetivo General.

  • Determinar la Prevalencia y los factores determinantes de caries de aparición de inicio temprano en niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva / mixta, en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011”.

    1. Objetivos Específicos.

  1. Determinar la Prevalencia de caries en niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva/mixta, en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011”.

  2. Determinar los factores de riesgo intervinientes en caries en niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva/mixta, en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011”.

  3. Conocer los hábitos alimenticios, en niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva, en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011”.

  4. Establecer la relación entre el consumo de azucares y deterioro del esmalte con la lactancia artificial exclusiva (biberón), en el distrito de Baños del Inca – Cajamarca 2011”.

  5. Diseñar una cartilla con medidas de prevención y promoción de la salud bucal orientada a las madres o cuidadores que tienen a su cargo niños de 15 - 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva y mixta.

  1. Hipótesis.

Los infantes de 15 a 36 meses de edad, con lactancia artificial exclusiva y con hábitos de higiene deficientes, muestran caries en un 70%. Trayendo como consecuencia, mayor riesgo de contraer infección por caries en la dentición permanente y la necesidad fomentar la prevención y promoción de la salud bucal.

  1. Marco Teórico.



    1. Antecedentes del problema


“Early Childhood Caries” (ECC), en castellano “Caries de Infancia Temprana” es un término relativamente nuevo que engloba todo los tipos de caries que ocurren en la dentición decidua de los niños hasta los 71 meses de edad. ECC se define, como la presencia de uno o más dientes deteriorados (lesiones cavitadas o no), perdidos (debido a caries), o con cualquier superficie obturada en cualquier diente deciduo (Bartolini, 2003).
La caries dental es la enfermedad crónica más común en infantes, cinco veces más común que el asma, siete veces más que la fiebre y catorce veces más que la bronquitis crónica. Así mismo, esta enfermedad ha sido considerada una enfermedad de la civilización moderna, ocurriendo tanto en países desarrollados como no desarrollados. La literatura reporta que la incidencia de caries de infancia temprana es de aproximadamente 70% en países subdesarrollados y del 1% al 12% en desarrollados, con aumento en poblaciones con riesgo social. En nuestro país el 35% de la población afectada por caries, corresponde a infantes (Moya de Calderón, 2000).
Muchos términos se han utilizado para describir la caries dental en infantes. Estos incluían “caries de biberón” o “caries de mamadera”, llamada así por primera vez en 1862 por el pediatra Jacobi y descrita como la conocíamos hasta hace unos años por el Dr. Fass en 1962. Estos términos tendían a identificar la caries en la superficie labial de los dientes deciduos antero-superiores y solamente lo relacionaban con la leche que tomaba el niño, especialmente el biberón nocturno (Bo-Hyoung Jin, Deuk-Sang Ma, Hyock-Soo Moon; 2003).
Pero estos conceptos han ido cambiando; así, en la conferencia realizada en 1994, por el Centro de Control y Prevención de la Enfermedad en USA, se recomendó el uso de un término más específico a la llamada “caries de biberón”. Esto refleja un cambio de filosofía acerca de las causas de la enfermedad caries en niños muy pequeños. El nuevo término Early Childhood Caries (ECC), vuelca la importancia inicialmente dirigida al uso del biberón, hacia otros factores que contribuyen hacia su aparición y desarrollo, tales como factores psico-sociales, conductuales y socio-económicos (Bartolini, 2003).
ECC en castellano Caries de Infancia Temprana es un término relativamente nuevo que engloba todo los tipos de caries que ocurren en la dentición decidua de los niños hasta los 71 meses de edad. Se define, como la presencia de uno o más dientes deteriorados (lesiones cavitadas o no), perdidos (debido a caries), o con cualquier superficie obturada en dientes deciduos (Prudencia, Buckstegge, et Col., 2003).
Hardison en el año 2001 adiciona el término Caries de la Infancia Temprana Severa (S-ECC) que se usa para referirse a patrones de dientes cariados “atípicos”, “progresivos”, “agudos” o “rampantes”.
El diagnostico de ECC o S-ECC es dependiente de la edad del niño y de la extensión de la experiencia de caries. Así S-ECC se emplea en niños de 3 a 5 años, donde se encuentra uno o más dientes cavitados, perdidos por caries o superficies obturadas en los dientes antero-superiores. La puntuación usada es =4 a la edad de 3 años, =5 a la edad de 4 años y =6 a la edad de 5 años (Hardison, 2001).
Los criterios clínicos que se usan para el diagnóstico de Caries de la Infancia Temprana son los siguientes: lesiones iniciales de caries (mancha blanca), que generalmente aparecen en la superficie vestibular de los incisivos maxilares cerca de los márgenes cervicales, como también una ligera área de desmineralización o un punto en la superficie del esmalte, poco después de la erupción dentaria. Estas lesiones pronto se pigmentan de un ligero color amarillo, al mismo tiempo se extienden lateralmente a áreas proximales (Moya de Calderón, 2000)
Esta entidad patológica presenta algunas características durante su evolución: la lesión de caries dental avanza siguiendo la cronología de erupción de los dientes primarios; los incisivos mandibulares no son frecuentemente afectados debido al patrón muscular de succión del infante, que al protruir la lengua protege naturalmente a estos dientes, pero en estadios avanzados, pueden estar comprometidos. Al evolucionar la enfermedad, se puede observar clínicamente, pérdida de la integridad coronaria, compromiso pulpar, extensión de la lesión alrededor de la circunferencia del diente; resultando en fractura coronaria patológica al mínimo trauma y en muchos casos solo se pueden visualizar remanentes radiculares (Moya de Calderón, 2000).
Mancha blanca, el primer estadio de la caries dental, se presenta durante el primer año de vida; cuando las causas desencadenantes no son controladas, el avance es rápido produciéndose la cavitación y profundización de la lesión, pudiendo llegar a la destrucción coronaria antes de los 3 años de edad. Debido al efecto que produce el no remineralizar las superficies dentarias en el estadio mancha blanca, es que ECC considera este estadio como parte de la enfermedad, a diferencia de las antiguas clasificaciones, que consideraban la enfermedad a partir de la cavitación de la superficie dentaria (Castaño de Casaretto, 2000).
Las consecuencias de ECC incluye un riesgo alto de nuevas lesiones cariosas, hospitalizaciones e incluso tratamientos realizados en salas de emergencia u operaciones, retrasando así el desarrollo físico del niño (especialmente en la talla y/o peso), incrementando el tiempo y costo de tratamiento. Algunos niños pequeños pueden presentar un severo bajo peso que puede estar asociado a dolor para comer, perdida de días en el colegio, actividad física restringida, e incluso disminución de la habilidad para aprender (Villacorta, 1997).
ETIOLOGÍA:
1. Factores dietéticos
Con carácter general, hoy se concede mucha menos importancia al factor dietético en la etiología de la caries dental cuando la higiene y al aporte de flúor son adecuados; hay autores que, desde que se ha generalizado el empleo de fluoruros, ponen incluso en duda la relación entre alto consumo de azúcar e incidencia de caries. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en los niños de corta edad muchas veces la higiene y el aporte de flúor no son suficientes y por ello es en el desarrollo de caries en la dentición temporal donde parecen cobrar más importancia los hábitos dietéticos (Rodríguez, Guiardirú, Arte, Jiménez, Echevarría, Calderón; 2003).
La etiología específica de la caries de comienzo temprano se ha atribuido clásicamente al uso inadecuado del biberón, especialmente por la noche. Sin embargo, los hábitos relacionados con el biberón no son la única causa de esta patología, por lo que los términos como “caries del biberón”, “síndrome del biberón”, etc., pueden inducir a error. Hace tiempo que se sabe que existen otros factores de riesgo adicionales, por ejemplo los hábitos incorrectos de lactancia materna y el uso de chupetes con sustancias dulces, y los estudios más recientes indican que también deben estudiarse factores de tipo sociodemográfico. Por ello, actualmente se ha cambiado el nombre de esta patología al de “caries de comienzo temprano” (en inglés early childhood caries o ECC), si bien éste término puede resultar algo difuso para una patología muy específica (Pinkman, 2001).
1.1 Lactancia artificial
La aparición de caries en los incisivos superiores se ha explicado tradicionalmente por la posición de la tetina del biberón, que bloquea el acceso de saliva a esas piezas mientras que los incisivos inferiores están próximos a la desembocadura de las glándulas salivales y están protegidos del contenido del biberón por la lengua y la propia tetina. Las zonas donde la remoción de glucosa es más lenta son las superficies vestibulares de los incisivos superiores y los molares inferiores, que son precisamente las áreas más afectadas por la caries de comienzo temprano (Barbería, 1995).
Actualmente se considera que el uso prolongado del biberón, especialmente por la noche, aunque puede estar relacionado con un aumento del riesgo de caries, no es el único factor en su desarrollo y puede que ni siquiera sea el más importante (Mora, Martínez; 2000).
La relación causa-efecto entre el uso del biberón en la cuna y la aparición de caries no está clara. Se ha puesto de manifiesto que, si bien en casi todos los casos de caries de comienzo temprano estudiados existía un uso inadecuado del biberón por acostar al niño con éste, la mayoría de preescolares estadounidenses sanos tenían o habían tenido ese hábito; es decir, el consumo de biberón por la noche era muy prevalente tanto en niños con caries como sin ellas. Se ha observado además la aparición de este tipo de caries en el sector anterosuperior en niños algo mayores que ya no tomaban biberón, por lo que no parece corresponderse exclusivamente con esta forma de alimentación. Por otra parte, en países donde el uso de biberones es escaso también se detecta un alto índice de caries en los incisivos superiores temporales (Mora, Martínez; 2000).
Otros autores han destacado que la caries no está asociada tanto con el uso general del biberón como con su empleo para calmar a los niños durante la noche, especialmente en el caso de niños con dificultades para conciliar un sueño prolongado. De manera más general, numerosos autores aseguran que la duración y características del contacto nocturno con el biberón son fundamentales en el desarrollo de la caries de comienzo temprano. Por ello son necesarios más estudios que analicen en profundidad el esquema concreto del uso del biberón por la noche: “¿se acuesta al niño despierto después de haber tomado el biberón?”, “¿se le acuesta ya dormido?”, “¿se duerme mientras toma el biberón”, “¿cuántos biberones toma?” etc. (Riobóo, 2002).
Otro factor importante para el desarrollo de caries en el sector anterosuperior parece ser la prolongación en el tiempo del uso del biberón, en general más allá del año de edad, algo que es bastante frecuente en los países industrializados. Algunos estudios indican que los niños con caries habían abandonado el uso del biberón a una edad posterior que los que no tenían caries, aunque otros no encuentran relación entre la edad del abandono del biberón y el número de caries. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la edad del destete se determinó en estos estudios con métodos retrospectivos poco fiables, y que además el contenido de los biberones y su uso diurno no era el mismo en todos los casos. No obstante, parece plausible que incluso pequeñas diferencias temporales en la exposición a sustratos cariogénicos puedan ser importantes durante el periodo inmediatamente posterior a la erupción de los dientes, cuando éstos son muy susceptibles a la caries (Riobóo, 2002).
Aunque se conoce la relación entre exposición prolongada a los hidratos de carbono fermentables –especialmente la sacarosa– y el inicio y desarrollo de lesiones de caries, está todavía poco claro cómo intervienen en este proceso la leche y su azúcar, la lactosa. Las bajadas de pH tras la ingestión de biberones con leche son mucho menores que tras tomar bebidas azucaradas o zumos naturales, y en estudios en animales y pruebas in vitro se ha visto que la leche por sí misma no es cariogénica; incluso tendría un efecto protector, puesto que disminuye la solubilidad del esmalte y facilita su remineralización. Por lo tanto, en contra de algunas teorías, la leche bovina no constituye un sustrato cariogénico, aunque aún son necesarios más estudios en humanos. En cuanto a las leches maternizadas, los estudios de potencial cariogénico son pocos y contradictorios; en cualquier caso, este potencial debería de ser similar al de la leche materna, puesto que las leches maternizadas imitan su composición, si bien el contenido de lactosa suele ser algo menor (López Del Valle, 1998).


    1. Lactancia materna

Otro factor que parece desempeñar un papel en la aparición de caries de comienzo temprano es la prolongación de la lactancia materna más allá de un determinado periodo o “a demanda”, especialmente durante la noche, dejando que el niño se duerma con el pezón materno en su boca. Se ha demostrado que la CIT (caries de comienzo temprano) puede desarrollarse en lactantes alimentados exclusivamente con leche materna. Además, se ha afirmado que los niños alimentados con lactancia materna prolongada tienden a establecer hábitos alimentarios no adecuados, lo que constituye una situación de riesgo para el desarrollo de caries en una edad temprana (Villacorta, 1997).
Sin embargo, existen también estudios que no encuentran relación entre la duración de la lactancia materna y la aparición de caries. Así como el uso inadecuado del biberón parece producirse sobre todo entre grupos de población de bajo nivel socioeconómico, población inmigrante o niños con cuidadoras de otra cultura, los factores de riesgo asociados a la lactancia materna prolongada podrían ser más frecuentes en padres de alto nivel educativo concienciados de que la alimentación materna transmite una sensación de proximidad y bienestar y facilita el paso de anticuerpos al niño (Jackson, Ángeles; 1988).
Cuando se compara la lactancia materna con la artificial, algunos autores consideran más probable la aparición de caries en el segundo caso que en el primero, aunque otros obtienen la conclusión contraria. Por último, algunos autores encuentran mayor prevalencia de caries entre los niños que recibieron muy poca o ninguna lactancia materna, y en los que lo hicieron hasta edades muy avanzadas, respecto a los que la recibieron un corto periodo de tiempo (Castaño de Casaretto, 2000).
Hasta la fecha existen pocos estudios sobre la cariogenicidad de la leche humana. En comparación con la leche bovina, la leche humana tiene un menor contenido de minerales, una mayor concentración de lactosa y menos proteínas, lo que la hace potencialmente más cariogénica aunque se desconoce en qué medida esto pueda ser importante. Se ha hallado que la leche materna por sí sola no causa descalcificación del esmalte si no es en presencia de sacarosa, por lo que podía resultar cariogénica si se le da al niño un alimento rico en azúcares y después se le deja mamar sin límite de tiempo (Castaño de Casaretto, 2000).
Existe poca información sobre la inmunología de la caries dental en niños, y aunque se sabe que la leche materna contiene elevados niveles de IgA para S. mutans no se ha demostrado en humanos la inmunización pasiva a través de la lactancia materna, si bien existen estudios en animales que indican que las crías amamantadas con leche materna con elevados niveles de anticuerpos contra S. mutans presentan menor índice de caries (Castaño de Casaretto, 2000).

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