Introducción a las doctrinas esotéricas del islam






descargar 0.71 Mb.
títuloIntroducción a las doctrinas esotéricas del islam
página1/14
fecha de publicación26.06.2016
tamaño0.71 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Derecho > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14



INTRODUCCIÓN A LAS DOCTRINAS ESOTÉRICAS DEL ISLAM

TITUS BURCKHARDT

PRÓLOGO

PRIMERA PARTE: LA NATURALEZA DEL SUFISMO

 

Capítulo I. La naturaleza del sufismo. Al Taşsawwuf

Capítulo II. Sufismo y misticismo

Capítulo III. Sufismo y panteísmo

Capítulo IV. Conocimiento y amor

Capítulo V. Las ramas de la doctrina

Capítulo VI. La exégesis sufí del Corán
 

 

 

SEGUNDA PARTE: FUNDAMENTOS DOCTRINALES

 

Capítulo VII. Los aspectos de la Unidad

Capítulo VIII. La Creación

Capítulo IX. Los Arquetipos

Capítulo X. La «Renovación de la Creación en cada instante»

Capítulo XI. El Espíritu

Capítulo XII. El Hombre Universal

Capítulo XIII. La Unión según Muhyi-l-Dîn Ibn ‘Arabî.

 

 

 
TERCERA PARTE: LA REALIZACIÓN ESPIRITUAL

 

Capítulo XIV. Tres aspectos de la vía: la doctrina, la virtud y la alquimia espiritual

Capítulo XV. Las facultades intelectuales

Capítulo XVI. El rito

Capítulo XVII. La meditación

Capítulo XVIII. La contemplación según Muhyî-l-Dîn Ibn 'Arabî

 

 

ÍNDICE DE NOMBRES
 

GLOSARIO DE TÉRMINOS Y NOMBRES ÁRABES CITADOS EN EL TEXTO
Introduction aux doctrines ésoteriques de l´Islam, Dervy Livres, París, 1969.

Traducciones al español: Esoterismo islámico, Taurus, Madrid (trad. de Jesús García Varela). Introducción al Sufismo, Paidós Ibérica, Barcelona.

A la memoria venerada del Shaij Muhammad al-Tâdîli

y de Mawlây 'Alî ben al Tayyeh al-Darqâwî

PRÓLOGO

 

El presente trabajo es una introducción al estudio de la doctrina sufí. Antes que nada, es importante definir el criterio con el que vamos a abordar este tema: no va a ser el de la erudición pura y simple, cualquiera que pueda ser el interés científico de los resúmenes doctrinales que figuran en este estudio. Sobre todo, nos proponemos contribuir a los esfuerzos de aquellos que, en el mundo moderno, buscan comprender las verdades permanentes y universales de las que cada doctrina sagrada es un modo de expresión.


Precisemos de entrada que la ciencia académica no es más que una ayuda completamente secundaria y muy indirecta para asimilar el contenido intelectual de las doctrinas orientales y, por lo demás, ése no es el fin de un método científico, que por necesidad aborda las cosas desde el exterior, sólo en su aspecto histórico y contingente. Hay doctrinas que no se comprenden sino «desde el interior», gracias a un trabajo de asimilación o de penetración cuyas modalidades, por ser esencialmente intelectuales1, van más allá del pensamiento discursivo, que incluso se convierte en obstáculo en la medida en que está impregnado de convenciones mentales, para no hablar de los prejuicios agnósticos y evolucionistas que determinan el espíritu de la mayoría de los occidentales. Por esta razón, casi todos los eruditos europeos que han estudiado el sufismo se confunden respecto a su verdadera posición: el hombre de cultura moderna no está ya acostumbrado a pensar en forma simbólica y, en consecuencia, las investigaciones modernas no pueden distinguir lo que, en dos expresiones tradicionales análogas, se corresponde con la forma exterior y lo que constituye su elemento esencial. Por ese mismo motivo, los eruditos se inclinan a ver imitaciones de una forma tradicional por parte de otra, cuando no hay sino una coincidencia de pareceres espirituales y divergencias fundamentales allí donde no interviene más que una diferencia de perspectivas o modalidades de expresión2. Es inevitable que semejantes confusiones se produzcan, ya que la formación universitaria y el saber libresco autorizan, en Occidente, a ocuparse de cuestiones que en Oriente permanecen, de modo natural, reservadas a los que están dotados de intuición espiritual y se consagran al estudio de estos temas en virtud de una afinidad real y bajo la dirección de los herederos de una tradición que sigue viva.

Intentaremos exponer, en nuestro estudio, la perspectiva intelectual del Sufismo y con este propósito adoptaremos su modo propio de expresarse proporcionando, en lo posible, las precisiones necesarias para el lector europeo. Al mismo tiempo indicaremos las analogías entre algunas nociones sufíes y las de otras doctrinas tradicionales. Al hacer esto, no contradecimos el punto de vista inherente al Sufismo, que siempre ha reconocido el principio de que la Revelación divina, transmitida por los grandes mediadores, reviste formas diversas que responden a las aptitudes de las colectividades humanas destinadas a recibirla3. Sabemos que las comparaciones entre los diferentes simbolismos tradicionales corren el riesgo de ser mal comprendidas; por ello, los maestros sufíes se han limitado, la mayoría de las veces, a no indicar más que el principio de la universalidad tradicional, sin hacer ver todas las consecuencias en relación con otras religiones diferentes a la suya, respetando de este modo la fe de los sencillos, pues si la fe religiosa es virtualmente un conocimiento —de lo contrario no sería más que una opinión—, su luz está, sin

embargo, completamente disimulada dentro de la esfera emotiva, unida a una determinada interpretación de la Verdad trascendente, que tiende por esto a negar todo lo que se refiere a otro modo inspirado de expresión. No obstante, la prudencia respecto a la fe de una colectividad no se impone sino en tanto la civilización sagrada, que protege esta colectividad, representa un mundo casi impenetrable. Esta situación puede cambiar en el momento de un encuentro inevitable entre dos civilizaciones sagradas diferentes como, por ejemplo, el del Islam con el Hinduísmo bajo los emperadores Mongoles y cambia a fortiori cuando los límites de las grandes civilizaciones tradicionales se desmoronan.

En el caos en que vivimos algunas comparaciones se imponen, al menos para los que son sensibles a las formas espirituales y hoy ya no es posible dejar de lado silenciándolos los problemas que se derivan de ello.

Es importante comprender, ante todo, que el reconocimiento, por parte de los esoteristas, de la unidad esencial de todas las formas tradicionales, no les conduce ni a confundir sus límites ni a desconocer la necesidad, en su orden, de una u otra ley sagrada, sino todo lo contrario. La diversidad de las formas tradicionales no sólo refleja la insuficiencia de cualquier expresión formal frente a la Verdad total, sino que indica también, de modo indirecto, la originalidad espiritual de cada forma, lo que cada una de ellas contiene de inimitable, en lo que se confirma la unicidad de su principio común: el cubo de una rueda, que une sus radios, es al mismo tiempo lo que fija las direcciones divergentes.

Esta introducción a la doctrina del Sufismo es necesariamente incompleta. Principalmente se trata de metafísica, que es la base de todo; a grandes rasgos nos ocupamos del método y mencionamos de pasada la cosmología.

En relación con algunos aspectos de la doctrina que vamos a resumir, nos referiremos, en particular, a la obra del «Mayor Maestro» Muhyi-l-Din Ibn 'Arabî4 cuyo papel en el Sufismo es comparable con el de Shrî Shankarâchârya en el Vedantismo5.

En comparación con la primera versión de este estudio, publicada en 1953, el presente texto ha sido completado en muchos aspectos; hemos añadido, particularmente, algunas consideraciones sobre la realización espiritual.

En cuanto al Sufismo es una tradición —la transmisión de una Sabiduría de origen divino— es, a la vez, perpetuación en el tiempo y renovación incesante en el contacto con su fuente intemporal. Cada doctrina tradicional es, por definición, inmutable en su esencia, pero su formulación puede renovarse dentro del marco del «estilo conceptual» —por consiguiente, sobre la base de las constantes de la tradición— dado en función de los diversos modos posibles de la intuición y según las circunstancias humanas.

  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   14

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconUna Introducción Serena y Profunda de las “perlas de sabiduríA” Derramadas...

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconTraducciones que no reflejan el verdadero islam, diseñadas para sustentar doctrinas falsas 55

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconEl imperio del sur: el isláM

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconPrimera parte: las doctrinas anarquistas
«nueva izquierda» en movimientos contestatarios, feministas, antirracistas, ecologistas, etc

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconEl dios sin rostro del islam

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconLa mirada fenomenológica de la corporalidad
«restablecer las raíces de la mente en su cuerpo y en su mundo, en contra de las doctrinas que consideran la percepción como un simple...

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconDr. Roberto Brólio
«choque» a muchas personas, por no comprender o asimilar el abordaje de conceptos espiritualistas en los dominios medico-científicos...

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconIdioma Árabe en Edad Oscura Árabe clásico antes del Islam

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconEl estudio de Arabia pre islámica se vuelve importante. Según Cohen,...

Introducción a las doctrinas esotéricas del islam iconTenemos mucho gusto en presentar a la atención de los estudiantes...
«¡Oh, no dejes que se extinga la llama! Protegida edad tras edad en su oscura caverna en sus santos templos cuidada. Alimentada por...






© 2015
contactos
l.exam-10.com