Creación de un taller literario






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títuloCreación de un taller literario
fecha de publicación30.05.2015
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tipoTaller
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Proyecto de taller:

“Los niños y las letras”

Por: Muro Alexandra.

Marco teórico:

Tema: Creación de un taller literario.

Introducción:

En el presente trabajo me propongo especificar las metas y objetivos del taller (el cuál planeo desarrollar en la municipalidad de la Provincia de Cipolletti) y la manera en que planeo llevarlo a cabo.

Para esto, primero haré un breve resumen del contexto de surgimiento de la literatura infantil, y luego profundizaré sobre los temas del taller y la planificación del desarrollo del mismo.

Desarrollo:

La literatura para niños propiamente dicha, nos referimos a la literatura impresa, nace en Europa Occidental a fines del Siglo XVII y comienzos del Siglo XVIII. Existía dos apuestas propias de la época: la alfabetización popular y la del acceso de la mujer a la cultura.

Antes de mediados de siglo XVII, eran desconocidos los libros escritos para los niños. Los pequeños que sabían leer, tanto si pertenecían a familias ricas como si eran de origen pobre, habían de contentarse con libros para adultos. Uno de los más populares era “Fábulas de Esopo”, una obra griega del siglo VI a.C., en las que, al existir animales personificados, eran orientadas hacia este público.

Según el autor Raúl Castagnino, en 1578 Sigmund Feyerabend publicó un libro de arte e instrucción para jóvenes. Consistía en una colección memorable de grabados que ilustraban la vida en Europa, y varias fábulas y cuentos populares alemanes, con un texto que en la práctica se limitaba a unos pies de grabado bastante extensos. (Castagnino, 1992; 28). Otro libro predilecto de los niños, publicado en 1563 con el título de “Actes and Monuments”, y conocido popularmente como “El libro de los mártires”, fue un libro repleto de texto e ilustraciones de rugientes infiernos en los que ardían los pecadores, de santos agonizantes en el martirio y de cristianos sometidos a la lapidación, los azotes y la decapitación, este libro se contó entre los más leídos, por adultos y jóvenes, a fines del XVI.

Según Castagnino los cuentos clásicos nacieron de la tradición oral de todos los pueblos de contar historias a los niños y todas ellas desde el principio cumplían finalidades pedagógicas (Castagnino, 1992; 39). Es por eso que desde mucho antes de que se inventara la tinta y el papel, los niños se apoderaron de los cuentos sencillos de la tradición oral, no sólo porque les fascinaba su forma y contenido, que eran como el haz y el envés de una hoja, sino también como una forma de defenderse de los adultos que los ignoraban como a personas, con derecho a contar con una literatura accesible a su nivel lingüístico e intelectual.

Hasta 1657 no llegaría a la imprenta un libro de texto realmente importante para los niños: el “Orbis Sensualium Pictum”, un volumen en latín con texto e ilustraciones.

Con el tiempo, el amplio uso de la prensa de imprimir convirtió en realidad la producción de libros pequeños y baratos para los niños. En el siglo XVII aparecieron las obras de tipo popular, vendidas por buhoneros a lo largo de las carreteras europeas y en las esquinas de las ciudades. Eran libritos de unas diez páginas, muy mal impresos e ilustrados, pero su bajo costo les procuraba una gran cantidad de lectores. Contenían cuentos populares medievales, poesías, chascarrillos y anécdotas humorísticas de índole más bien desenfadada y chabacana.

Según el autor Wolfgang Kayser la concepción de infancia o niñez, no emerge en las sociedades hasta la llegada de la Edad Moderna y no se generaliza hasta finales del siglo XIX (Wolfgang, 1997; 89). En la Edad Media no existía una noción de la infancia como periodo diferenciado y necesitado de obras específicas, por lo que no existe tampoco, propiamente, una literatura infantil. Eso no significa que los menores no tuvieran experiencia literaria, sino que esta no se definía en términos diferenciados de la experiencia adulta. Dado el acaparamiento del saber y la cultura por parte del clero y otros estamentos, las escasas obras leídas por el pueblo pretendían inculcar valores e impartir dogma, por lo que la figura del libro como vehículo didáctico está presente durante toda la Edad Media y parte del Renacimiento. Dentro de los libros leídos por los niños de dicha época podemos encontrar los bestiarios, abecedarios o silabarios.

Llegado el siglo XVII, el panorama comienza a cambiar y son cada vez más las obras que versan sobre fantasía, siendo un fiel reflejo de los mitos, leyendas y cuentos, propios de la trasmisión oral, que ha ido recopilando el saber de la cultura popular mediante la narración de estas, por parte de las viejas generaciones a las generaciones infantiles.

Wolfgang Kayser afirma que “Una vez llegado el siglo XIX con el movimiento romántico, arriba el siglo de oro de la literatura infantil. Son muchos los autores que editan sus obras con una extraordinaria aceptación entre el público más joven” (Wolfgang, 1997; 221). A partir del romanticismo, que superó en cierto modo el carácter didáctico de la literatura y prescindió de los valores éticos y morales de la fe cristiana, se escribieron libros cuyo único fin era estimular la fantasía y la sensibilidad estética de los niños. De modo que la literatura didáctica y moralizadora perdió su influencia en virtud de que las ideas sobre la infancia avanzaron paralelamente al desarrollo de las relaciones sociales.

Luego de este breve contexto de surgimiento, me dedicaré a ondar en el taller.

El taller se propone un trabajo conjunto en donde se pueda “educar” y “ser educado” desde otro lugar, en dónde reine el compañerismo y la trasmisión de valores, a la vez que los niños experimenten un espacio de socialización, de respeto e interacción, sabiendo que es posible por medio de este generar un lugar propicio para el desarrollo de diferentes actividades, entre ellas la lectura. Permitiéndoles a los chicos descubrir ese maravilloso mundo, desde el compartir con el otro.

A la vez, la realización de actividades específicas en nuestros objetivos, pero siempre aspirando a que los integrantes puedan reproducir en sus casas y en el medio en el que se desenvuelven, lo que hayan incorporado.

Por esta razón podemos entrever la característica dual de la lectura, dónde la misma se puede tomar como medio y como fin.

Se habla de medio porque pensamos que permite el desarrollo social, intelectual y mental del sujeto, al mismo tiempo que abre las puertas a diversos conocimientos como la historia y el arte. Puertas que permiten desarrollar la imaginación y la creatividad, herramientas que son indispensables para generar una visión crítica del mundo y de sí mismos.

En cuanto al carácter de fin, se debe a que consideramos que la lectura es en sí misma satisfactoria, y se presenta como una alternativa válida frente a las formas de recreación inmediatas y sin trasfondo, propuestas por una sociedad consumista e individualista.

Finalmente este espacio es pensado como alternativa adecuada y transformadora de realidades. Abordándolo desde una perspectiva diferente, en dónde prevalezca la empatía, el compañerismo, la transmisión de vivencias, la opinión, y la contención. Considerándolos como los pilares necesarios para un cambio.

Objetivos:

-lograr que los niños incorporen diferentes géneros literarios, pudiendo reconocerlos y aplicarlos en las diferentes producciones que los mismos realicen.

-conseguir la socialización entre niños de diferentes edades pero con los mismos gustos por la literatura.

- incentivar la lectura, desde el placer y el enteres propio.

- promover el acceso al mundo de la literatura.

- crear un espacio ameno en donde las personas puedan, compartir, divertirse reflexionar.

-fomentar el dialogo y la comunicación, por lo que al final o principio de las clases se compartirá los escritos realizados.

Destinatarios:

-Niños de 8 a 12 años. Ambos géneros.

Metodología:

En los encuentros se trabajará mediante la articulación de una lectura determinada con actividades lúdicas, cine, plástica, pintura y teatro. A partir de esto pretendemos que los niños puedan abstraerse de la lectura concreta, y plasmar sus ideas y comprensión de los textos de una manera creativa y libre. Se enfatizará en el trabajo grupal para lograr la integración y el compañerismo entre los participantes del taller.

En el momento concreto de la lectura se trabaja de diferentes maneras: lectura individual, lectura grupal y lectura general.

Durante el desarrollo del taller se explicita el autor, sus datos bibliográficos y el género literario, enfatizando la importancia de tener conocimiento sobre esto.

También de manera más esporádicas se realizaran actividades de reflexión e interpretación de textos para que los chicos aprendan a entrever entre las páginas y la redacción lo que el autor quiere trasmitir, y conjuntamente que puedan “mirarse a sí mismos”, ejercitar su capacidad de introspección y a la vez obtener diferentes miradas para interpretar sus realidades. Con esto también se pretende ejercitar la abstracción de los niños y entre todos intercambiar vivencias y opiniones.

Asimismo, se debe ver las fallas que tienen los niños, y poder trabajar (brevemente para no tornarlo tedioso) sobre las mismas, cosa de que ellos puedan mejorar su caligrafía y redacción.

Materiales:

Los materiales que los niños deberán tener son:

-diversos elementos de escritura.

-cuaderno.

De poder poseer proyector, sería conveniente en el taller, al menos una vez cada un par de meses, proyectar alguna película sobre el tema que se trabaje en clase.

Evaluación:

No poseerá nota el taller, pero en cada clase se felicitará el esfuerzo del estudiante en cuanto su desempeño por superarse y cumplir los requisitos dados. Pudiendo hacerse una muestra a fin de año donde, los alumnos que así lo deseen, expongan su escrito favorito y lo trabajado en el año.

Horario:

Una hora y media semanal.

Actividades:

A continuación detallaré algunas actividades que se desarrollarán en el taller:

-Escuchar cuentos.

- Mirar películas.

- Dibujar personajes, ambientación, secuencias y partes preferidas del cuento o película.

- Dramatizar diversas situaciones.

- Escribir sobre los diversos géneros expuestos en clase.

- Mostrar fotografías e imaginar historias posibles.

- Dar al alumno diversas palabras y que sobre ellas armen un relato.

- Dividir al grupo en dos, que uno haga poesía en forma de pregunta y el otro grupo le responda.

- Hacer historias sobre las diferentes ideas que aporten los alumnos.

- Leer autores clásicos para que los niños los incorporen en sus conocimientos.

- Proponer finales alternativos a cuentos clásicos.

- Leer diferentes versiones de un cuento, para ver como la literatura hay que verla de forma diacrónica.

1° clase:

Presentación formal, tanto del profesor como de los alumnos. Averiguar sus gustos y el motivo de por qué se eligió el taller mediante un juego interactivo. Escribir un cuento corto (1 carilla) para ver la dificultad de escritura, los diferentes tipos de caligrafía, y un primer acercamiento para perder la timidez en cuanto a la lectura de lo propio.

Conclusiones:

La literatura infantil además de contribuir al desarrollo del lenguaje, producción escrita e imaginación, también sirvió de estímulo para el niño.

Al recrear la vida de los personajes e identificarse con ellos, le permitió vivir una serie de emociones, sentimientos, experiencias y situaciones que le ayudaron a adquirir seguridad en sí mismo, a integrarse y formar parte del mundo que lo rodea.

Además de contar con las virtudes señaladas anteriormente, le posibilitó acceder al mundo subjetivo de otros, a sus modos de pensar, sentir y ver la realidad, de resolver sus conflictos. A su vez, acceder a los textos desde esta perspectiva, supuso develar sus propias concepciones sobre el mundo, las interacciones entre los sujetos y las que se establece consigo mismo, a fin de transformar y re-significar la perspectiva individual.

Bibliografía:

-CANSINO, Eliacer (2002): “La mirada auditiva”, VV.AA. (2002): Hablemos de leer. Colección La sombra de la palabra. Anaya. Madrid.

-Castagnino, Raúl H. ¿Qué es la literatura?. La abstracción "Literatura, naturaleza y funciones de lo literario". Buenos Aires: Editorial Nova, 1992.

-Foucault, Michel (1996). “lenguaje y literatura” España: Ediciones Paidós.

-Gómez de Silva. Diccionario internacional de literatura y gramática. "Literatura". México: Fonda de cultura económica, 1999.

-Mignolo, Walter. Disposition. "La lengua, la letra, el territorio: La crisis de los estudios literarios coloniales". Department of Romance Languages, University of Michigan. Vol XI, Nos. 28-29, pp. 137-160.

-TEIXIDOR, Emili (2002a): “Literatura juvenil: una literatura de gènere”, La literatura per a joves, de la creació a la comunicació. Fundació Caixa Sabadell. Barcelona.


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