8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote






descargar 16.4 Kb.
título8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote
fecha de publicación04.06.2015
tamaño16.4 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos




8 diciembre 2004. Presentación edición IV Centenario del Quijote
__ Excelentísimo señor Embajador de España, don Enrique Hevia.

__ Excelentísimos miembros del Cuerpo Diplomático.

__ Señor Director de la Academia Salvadoreña de la Lengua, Dr. Alfredo Martínez Moreno.

__ Señor Gerente de la Editorial Santillana, Lic. Carlos Arabia.

__ Escritores y artistas que nos acompañan.

__ Invitados Especiales.

__ Amigos de la prensa. Damas y caballeros.
Ya en los albores del éxito que convertiría a Don Quijote en el parteaguas de la literatura castellana, el propio Miguel de Cervantes enfatizaba en el potencial pedagógico de su extraordinaria novela.
Dedicando el libro a un noble hidalgo amigo suyo, Cervantes presenta ya El Quijote como una eficaz herramienta de enseñanza de la lengua española.
La espontánea cordialidad de esta dedicatoria contrasta, sin embargo, con ese ilustre e invertebrado parámetro en que hemos convertido aquella novela publicada hace casi 400 años. Pocos siglos nos ha llevado transformar la hermosa ilusión de Cervantes en pedantería académica.


De pieza vital, moderna, actualizadora, El Quijote se ha trastocado en una pieza de museo gramático. Se ha elogiado tanto y con tanta pompa la condición pionera del estilo cervantino, que para muchos ha resultado infinitamente más provechoso discutir a Cervantes que leerlo.
Si lo que queremos, en el marco del IV Centenario de su publicación, es hacerle un verdadero favor al Quijote y, a través de él, a la lengua castellana, hay que decirlo con claridad y firmeza: las referencias a la gran novela de Cervantes se han multiplicado en sentido inversamente proporcional a sus lectores.
Salvando las distancias que el caso amerita, al libro que hoy presentamos le pasa como al fundador de la literatura salvadoreña, don Francisco Gavidia: El bando de quienes lo citan es mucho más concurrido que el bando de quienes realmente lo leen.
A Cervantes le interesaba promocionar su novela como la caricatura de un modelo estético en franca decadencia. Abiertamente adverso al ampuloso lenguaje que caracterizaba a la literatura de caballerías, don Miguel se propuso ridiculizarla y desnudar su medianía.
El propósito, pues, no era ambicioso en un principio. Pero como ocurre con los grandes testimonios humanos, Don Quijote se atrevió a desafiar las pretensiones de su autor.
Seduciendo imaginariamente a su Dulcinea, chocando materialmente con molinos de viento, esparciendo (en complicidad con Sancho) frases ingeniosas que con el tiempo han merecido la categoría de axiomas, el “caballero de la triste figura” es hoy la referencia obligada que obliga a la sola referencia.
Y no es que las referencias obstaculicen la lectura de El Quijote, sino que la arriesgan al prejuicio, o por lo menos a la subjetividad.
Después de los libros sobre los que se fundaron las grandes religiones, ninguno ha sido más editado, comentado, traducido, elogiado, vilipendiado y rehabilitado que El Quijote. Como la Biblia, la novela de Cervantes puede ofrecer dos opciones: o la leemos, o aceptamos una de sus muchas reconstrucciones.

Si elegimos la primera opción, el sendero no se bifurca. Para leer se necesita saber leer y tener la voluntad (no demasiado extendida, si me preguntan) de ejercitar la mente.
Si elegimos la segunda opción —la de buscar la interpretación del Quijote que más se ajuste a nuestro gusto—, el sendero es la puerta a un laberinto: un laberinto que se extiende en otros laberintos conforme se van eligiendo rutas.
Eso sí, hay que ser justos: la segunda opción tampoco es aburrida.
Un tocayo de Cervantes, don Miguel de Unamuno, insinuó que el Manco de Lepanto era el peor intérprete del Hidalgo de La Mancha. Martín de Riquer se atrevió a resumir las patologías de Alonso Quijano en tres “errores”. Martín Morán deduce que la escritura y la oralidad tienen su primera gran colisión en los héroes cervantinos. José Manuel Blecua (más desocupado que los anteriores) extrajo una estadística verdaderamente fundamental: el número de veces que se repiten en la novela determinados verbos.
Para aprobar la segunda parte del Quijote, el licenciado Francisco Márquez Torres se auxilió de la rebusca lingüística que Cervantes deseaba combatir, escribiendo que no encontraba en el libro (y cito) “cosa indigna de un cristiano celo ni que disuene de la decencia debida a buen ejemplo ni virtudes morales, antes mucha erudición y aprovechamiento, lisura del lenguaje castellano, no adulterado con enfadosa y estudiada afectación”.
Más contrario al objetivo de Cervantes se mostró uno de sus primeros apologistas, el maestro Josef Valdivielso, también revisor de la segunda parte del Quijote, cuando legó a la posteridad este ramillete: “Hay aquí muchas cosas de honesta recreación y apacible divertimiento, que los antiguos juzgaron convenientes a sus repúblicas, pues aun en la severa de los lacedemonios levantaron estatua a la risa, y los de Tesalia la dedicaron fiestas... el autor mezclando las veras a las burlas, lo dulce a lo provechoso y lo moral a lo faceto, disimulando (y esta es una joya) en el cebo del donaire el anzuelo de la reprehensión y cumpliendo con el acertado asunto en que pretende la expulsión de los libros de caballerías, pues con buena diligencia mañosamente ha limpiado de su contagiosa dolencia a estos reinos”.

Me permitirán ustedes renunciar a la tentación de ofrecerles otras citas de esta estirpe, incluyendo los ataques arteros que Don Quijote ha recibido, y entre los que destaca, por su virulencia, la muy opinable convicción de Nabokov, que llegó a decir que “el más gastado chiste moderno tiene más gracia que los refranes de Sancho”.
El chileno Jorge Edwards, durante su intervención en el Tercer Congreso Internacional de la Lengua Española (realizado recientemente en Rosario, Argentina), hizo una interesante división entre los lectores y los estudiosos de Cervantes. El mismo Edwards se declaró “más cervantista que quijotista”, considerando las peripecias del inmortal autor como la materia prima para su inmortal personaje.
Si el escritor chileno hace bien al señalarnos esta división, lo más probable es que tanto quijotistas como cervantistas obtengamos de la novela idéntico número de argumentos para atacarnos entre nosotros.
La quijotada más grande sería, entonces, ponernos a reflexionar en cuánto de cervantino tiene Cervantes y cuánto de quijotesco tiene el Quijote, todo ello para llegar a la feliz y borgiana conclusión de que Cervantes no existió, sino que fue producto de un mal sueño de Alonso Quijano, de quien la historia no da señas porque hay lugares en La Mancha de los que resulta prudente no acordarse.
Y como de esta manera ingreso yo, con mis propias teorías, al mundo de lucubraciones que rodean a Cervantes y al Quijote, permítanme poner fin a esta intervención aplaudiendo la iniciativa más saludable que cabe esperar si es que en verdad nos interesa homenajear a la gran novela de la lengua castellana:
Una nueva edición y la invitación a disfrutar de su lectura.
Muchas gracias.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconPrimera edición: diciembre, 1988 Segunda edición: mayo, 1989 Tercera...

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconCon motivo del cuarto centenario de la publicación de la primera edición de

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconEdición conmemorativa del centenario del nacimiento de Pío Baroja: 1973

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconEdición conmemorativa del centenario del nacimiento de Pío Baroja: 1973

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconEdición conmemorativa del centenario del nacimiento de Pío Baroja: 1973

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconPrimera edición: diciembre, 1988 Segunda edición: mayo, 1989 Tercera

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconDr. James Iffland (Boston University)
«El Quijote desde América (Segunda Parte)» es un simposio internacional en celebración del IV centenario de la publicación de la...

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconTercera Edición, Febrero 2004

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconProyecto Yuste Digital Documento : Fondo bibliográfico inventariado...

8 diciembre 2004. Presentación edición IV centenario del Quijote iconLa conciencia índigo futuro presente segunda Edición Revisada y Ampliada...






© 2015
contactos
l.exam-10.com