El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no






descargar 385.55 Kb.
títuloEl autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no
página6/6
fecha de publicación03.09.2015
tamaño385.55 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Literatura > Documentos
1   2   3   4   5   6
El enmascarado se quita el antifaz. DOÑA SOL reconoce a D. RUY GÓMEZ y lanza un grito.

¡Es un veneno!

HERNANI: ¡Gran Dios!

SOL: ¡Me engañabas, D. Juan!

HERNANI: He debido ocultártelo. Prometí morir al duque cuando me salvó, y Aragón debe cumplir la promesa que hizo a Silva. 

SOL: No eres suyo, sino mío. ¿Qué me importan a mí los demás juramentos? Duque, el amor me convierte en heroína y defenderé a D. Juan contra vos y contra todo el mundo.

RUY: Defiéndele, si puedes, contra un juramento sagrado.

SOL: ¿Qué juramento?

HERNANI: Juré...

SOL: Nada, nada te obliga a morir, eso no puede ser; eso sería un crimen y una locura. 

RUY: Vamos, D. Juan.

HERNANI va a llevarse el pomo a los labios, pero DOÑA SOL se lo impide. 

HERNANI: Déjame, doña Sol, es preciso. Empeñé al duque mi palabra y juré por mi padre que me está mirando desde el cielo.

SOL: Antes arrancaréis a un tigre sus cachorros, que a la mujer amante el objeto de su cariño. No conocéis aún a doña Sol. Mucho tiempo, compadecida de vuestros sesenta años y respetando vuestras canas, fui sumisa y tímida; pero ahora, ved mis ojos encendidos de dolor y de rabia y ved este puñal. (Saca un puñal del seno.) Viejo insensato, cuando os amenacen mis ojos, recordad que soy de vuestra raza, y ¡ay de vos si atentáis contra la vida de mi esposo! (Tira el puñal y cae de rodillas ante el duque.) Vedme arrodillada a vuestros pies para pediros que tengáis piedad de nosotros. Perdón, señor; soy una débil mujer, y cuando quiero ser brava, la fuerza aborta en mi corazón y flaqueo. Os lo ruego de rodillas; tened piedad de nosotros.

RUY: ¡Doña Sol!

SOL: ¡Perdonadme! A nosotras las españolas nos arrastra el dolor a decir palabras ofensivas; bien lo sabéis. No sois perverso y debéis compadeceros; tocarle a él es matarme a mí. ¡Le amo tanto!...

RUY: Le amas demasiado.

HERNANI: No llores.

SOL: No quiero que mueras, amor mío; no, no quiero. Perdonadle, señor, y os amaré también a vos.

RUY: Me amarás en segundo lugar, con los restos de tu cariño; ¿crees apagar así la sed que me devora? Rujo de cólera. Él poseería tu alma por completo. No, no; es preciso que esta situación termine. Bebe. 

HERNANI: Empeñé mi palabra y debo cumplirla.

RUY: ¡Vamos!

HERNANI vuelve a acercar el pomo a los labios; DOÑA SOL le vuelve a detener. 

SOL: ¡Todavía no! Oídme antes los dos.

RUY: El sepulcro está ya abierto y yo no puedo esperar. 

SOL: Un instante, D. Juan. ¡Sois muy crueles los dos! No os pido más que un instante. Permitidme que esta mujer os diga sus últimas palabras; dejadme hablar.

RUY: Tengo prisa.

HERNANI: (Su voz me desgarra el corazón.)

SOL: Comprended que tengo muchas cosas que deciros.

RUY. (A HERNANI.)- ¡Acabemos!

SOL: D. Juan, cuando termine yo de hablar, obra como quieras. (Le arrebata el pomo.) Ya lo tengo. (Enseñándolo a los dos hombres, que se quedan sorprendidos.)

RUY: Ya que tengo que habérmelas con dos mujeres, D. Juan, es preciso que vaya a otra parte a buscar hombres. Adiós.

Da algunos pasos y HERNANI le detiene.

HERNANI: Deteneos, duque. (A DOÑA SOL.) ¿Quieres que sea pérfido, perjuro y sacrílego? ¿Quieres que lleve por todas partes en el mundo escrita la traición en la frente? Pues si no lo deseas, devuélveme ese veneno, por nuestro amor, por nuestra alma inmortal.

SOL: (Sombría.) ¿Insistes?

HERNANI: Sí.

DOÑA SOL bebe del pomo... 

SOL: Tómale ahora.

RUY: ¡Ha bebido!

SOL: Te repito que lo tomes.

HERNANI: ¡Ves lo que has conseguido, viejo miserable!

SOL: No me reconvengas, que en el pomo te he reservado tu parte. 

HERNANI: (Tomando el pomo.) Bien.

SOL: Tú no me hubieras reservado la mía, tú no posees el corazón de la esposa cristiana, tú no sabes amar como ama una descendiente de los Sílva. Bebiendo la primera estoy ya tranquila. Ahora tú, si quieres, bebe.

HERNANI: ¿Qué has hecho, desdichada!

SOL: Lo que tú has querido.

HERNANI: ¡Condenarse a espantosa muerte!

SOL: ¡Espantosa! ¿Por qué?

HERNANI: Porque ese filtro lleva al sepulcro.

SOL: Debíamos dormir juntos esta noche; el lecho es indiferente.

HERNANI: ¡Padre mío! ¡Te vengas de mí porque te he olvidado!

Se lleva el pomo a la boca; DONA SOL le vuelve a detener.

SOL: Lanza lejos de ti ese filtro funesto, que causa dolores extraños y que extravía mi razón. Detente, D. Juan; ese veneno es muy activo y engendra en el corazón una hidra de mil dientes que lo roen y lo devoran. Lo enciende en fuego horrible. No bebas, que padecerás mucho.

HERNANI: Eres inhumano: ¿no podías haber elegido otro veneno para ella?

Bebe y tira el pomo. 

SOL: ¡Qué has hecho!

HERNANI: Lo que hiciste tú.

SOL: Ven, ven, amor mío, ven a mis brazos.

Sentándose uno al lado del otro.

¿No es verdad que hace sufrir horriblemente?

HERNANI: No...

SOL: He aquí que empieza nuestra noche de bodas y que palidece tu prometida. 

HERNANI: ¡Ah!

RUY: Se cumplió la fatalidad.

HERNANI. -¡Me desespera verla sufrir tanto!

SOL: Cálmate, me encuentro mejor. Hacia nuevas claridades vamos en seguida a abrir juntos nuestras alas, y con vuelo igual volaremos a un mundo mejor. ¡Un beso! Dame un solo beso.

Se abrazan.

RUY: (¡Oh, rabia!)

HERNANI: Bendito sea el cielo que me concedió una vida rodeada de abismos y llena de espectros, pero que me permitió descansar de tan ruda carrera acariciando a la mujer querida.

RUY: ¡Son dichosos!...

HERNANI: (Desfalleciendo.) Ven.... ven... Sol de mi alma..., todo está oscuro..., ¿sufres? 

SOL: (Desfalleciendo también.) Nada..., nada ya.

HERNANI: ¿Ves dos luces en la sombra?

SOL: Todavía no.

HERNANI: Yo sí... (Da un suspiro y cae.)

RUY. (Levantándole la cabeza, que vuelve a caer.)- ¡Está muerto!

SOL: (Desgreñada e incorporándose un poco.) Muerto no...; es que dormimos..., es mi esposo. Nos amamos y nos hemos acostado: aquí se celebra nuestra noche de bodas. No le despertéis, que está cansado... (Vuelve la cara hacia HERNANI.) Amor mío..., aquí estoy...; más cerca..., más aún...

Cae al suelo muerta.

RUY: ¡Ha muerto! ¡Estoy condenado! (Se mata con el puñal.)


FIN

* Traducción de Jacinto Labaila (1833-1895).
1   2   3   4   5   6

similar:

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconHace poco tiempo una querida amiga norteamericana me confesó su asombro...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconHace poco tiempo una querida amiga norteamericana me confesó su asombro...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconSeudónimo de Rafael Múgica Celaya; Hernani, 1911 Madrid, 1991 Poeta...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconEn la antigua Grecia existió hace mucho tiempo un poeta llamado Pigmalión...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconDe aquella Aldeíta fui trasladado a un Pueblo de Jaén, donde estuve...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconEn mi última existencia hace de ello bastante tiempo, la lucha, por...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconLa estetización difusa de las sociedades actuales y la muerte tecnológica del arte

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconLa historia de España, decía el poeta Ángel González

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconSinopsis dos hombres mayores despiertan en una sala de un hospital...

El autor de hernani decía hace poco tiempo, a propósito de la prematura muerte de un poeta: en los actuales momentos de lucha y de borrasca literaria, no iconLa sátira y la exageración como las armas en la lucha literaria






© 2015
contactos
l.exam-10.com