Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal






descargar 0.83 Mb.
títuloAcciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal
página3/19
fecha de publicación29.06.2015
tamaño0.83 Mb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Ley > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   19

248. Separación personal con atribución de culpa: concepto.
La separación personal consiste en "la cesación de la obliga­ción de cohabitar, sin que el vínculo matrimonial desaparezca"3.

La diferencia con respecto al divorcio vincular estriba en que aquélla no disuelve el vínculo y, por tanto, impide volver a casarse.
249. Causales.
Se puede obtener la separación personal mediante un juicio contradictorio en el cual se demuestre que uno de los cónyuges fue el culpable del fracaso matrimonial. Para ello será necesario probar la existencia de alguna de las causas contempladas en el art. 202 del Código Civil, que son las siguientes: el adulterio (inc. 1), el atentado contra la vida del otro cónyuge o de los hijos (inc. 2), la instigación a cometer delito (inc. 3), las injurias gra­ves (inc. 4), el abandono voluntario y malicioso (inc. S).

A más de las causales contempladas en el art. 202 citado, se otorga la separación personal con atribución de culpa, en el su­puesto de separación personal, cuando alguno de los cónyuges demuestra no haber dado causa a la separación, con lo cual queda como cónyuge inocente.
250. Exclusión hereditaria conyugal del cónyuge separado culpable.
El régimen legal argentino establece la exclusión hereditaria del cónyuge separado que resulta culpable en el juicio de divorcio. El art. 3574 del Código Civil preceptúa: "Estando separados los cónyuges por sentencia de juez competente fundada en los casos del art. 202, el que hubiere dado causa a la separación no tendrá ninguno de los derechos declarados en los artículos anteriores. (...) En caso de decretarse la separación por mediar separación de hecho anterior, el cónyuge que probó no haber dado causa a ella conservará su vocación hereditaria en la sucesión del otro". En definitiva, se puede lograr la exclusión hereditaria conyu­gal del cónyuge que ha sido declarado culpable, en un procedi­miento contradictorio, por las causales contempladas en el art. 202, o por la separación de hecho sin voluntad de unirse por un tér­mino de dos años, con atribución de culpabilidad (art. 204, in fine).
251. Fundamento de la exclusión hereditaria del cónyuge declarado culpable.

Para hablar del fundamento de la exclusión del cónyuge, ante todo, hay que establecer cuál es el fundamento de la sucesión del cónyuge. La sucesión del cónyuge tiene como fundamento prin­cipal el afecto presunto del causante4.

Se ha señalado que para que "pueda hablarse de afecto pre­sunto del causante hacia el sobreviviente, el matrimonio debe mantenerse en su integridad, lo que implica la exclusión del di­vorcio y de la separación de hecho entre los cónyuges. Mediando divorcio o separación, el afecto entre ellos no se puede presumir, y entonces cesa la vocación hereditaria"5.

Zannoni señala que "la conservación de la vocación heredita­ria sin correspondencia con la comunidad de vida y de afectos que da razón de ser y sustento al llamamiento es, al cabo, una pura especulación patrimonial, fuente de pleitos derivados de apetencias que no condicen con la subsistencia meramente formal del vínculo"6.

Advertimos que en los supuestos de separación personal, a pesar de que al afecto presunto del causante no se lo puede pre­sumir, la ley ha otorgado vocación sucesoria al cónyuge inocente de la separación.

La exclusión sucesoria del cónyuge tiene su explicación en las características del régimen del divorcio sanción. Lloveras dice que "el cónyuge inocente que no ha provocado ni generado la si­tuación fáctica que traduce la sentencia de separación personal, ajustando su conducta al estatuto matrimonial, recibe su protec­ción sucesoria al mantener su llamamiento"7.

De esta manera, se sanciona al cónyuge culpable de la sepa­ración, mediante su exclusión de la sucesión del inocente, y, a la vez, se mantiene la vocación del cónyuge inocente. Pero el cul­pable podrá hacérsela perder muy fácilmente, acudiendo al pro­cedimiento de la conversión de la sentencia de separación personal en divorcio vincular. Triste protección sucesoria se le da al ino­cente de la separación conyugal, ya que durará el tiempo necesa­rio para que el cónyuge culpable pida la conversión.

Concluimos, pues, afirmando que el fundamento de la exclu­sión sucesoria del cónyuge declarado culpable del divorcio reside en la idea de sancionar su culpabilidad en el quebrantamiento del matrimonio.

Cabe preguntarse si hoy en día ese fundamento es válido, ya que nos hallamos en un proceso de revisión sobre el sentido del divorcio, y un gran sector de la doctrina no acepta la atribución de culpabilidad en el divorcio, porque entiende que éste debe ser siempre un divorcio remedio objetivo8.

Nosotros entendemos que no se puede descartar la culpabili­dad como causa de divorcio, ya que el principio milenario de la cul­pa se halla enraizado con la función "fundamental que cumple el derecho de valorar las conductas de los seres humanos para re­girlas. (...) Por un imperativo de carácter ético, el derecho no puede tratar de la misma manera a aquellos que han actuado ilícitamente, con menosprecio a la ley, y a los que han observado una conducta irreprochable"9. Por ello aceptamos que entre las sanciones impuestas al cónyuge culpable figure la pérdida de la vocación hereditaria.
252. Condiciones de procedencia de la exclusión.

Para que proceda la exclusión a causa de la separación perso­nal tiene que mediar una sentencia de separación personal que declare la culpabilidad de uno de los cónyuges. Como reverso de esta moneda, el cónyuge inocente de esta separación personal mantiene su vocación hereditaria por voluntad del legislador. En definitiva, las condiciones de exclusión son dos: culpabilidad y sentencia.
a) Culpabilidad. Se da cuando uno de los cónyuges resulta culpable y el otro inocente, en cuyo caso el no culpable continúa teniendo vocación hereditaria.

Puede ocurrir que uno de los cónyuges, demandado por el otro por las causales del art. 202, reconvenga por idéntica o di­ferente causal y que ambos prueben la verdad de sus afirmaciones. Corresponderá, entonces, declarar el divorcio por culpa de ambos cónyuges, supuesto en que los dos perderán la vocación heredita­ria, la cual requiere, para su existencia, la condición de inocente10.

En definitiva, cuando haya un solo culpable, éste será el úni­co excluido, en tanto que cuando la culpabilidad sea mutua o concurrente, la exclusión también lo será.
b) Sentencia. En principio, es necesaria la existencia de una sentencia de separación personal que declare la causa del divorcio.
253. Caso de muerte de un cónyuge antes de ser dictada la sentencia.

La doctrina especializada en el tema se ha preguntado qué ocurre en el supuesto de que uno de los cónyuges muera antes del dictado de la sentencia. Como el art. 3574 exige sentencia de divorcio, se ha planteado el interrogante acerca de si los herede­ros del fallecido pueden continuar la acción iniciada por él, para conseguir la exclusión del viudo o viuda mediante la declaración de culpabilidad. Al respecto, han sido propugnadas dos soluciones:

a) Solución negativa. Se basa en el carácter estrictamente personal de la acción de divorcio, que impide que dicha acción se trasmita a los herederos. Para que una acción personal pueda ser continuada por otros es necesario que la ley lo autorice ex­presamente, y aquí no existe tal autorización. Se estima que por encima de los intereses económicos de los actores está la consi­deración ética de no seguir removiendo los conflictos internos de un matrimonio después de que la muerte de uno de los esposos ha disuelto el vínculo. Esta tesis ha sido sostenida por la mayoría de la doctrina11 y mantenida con firmeza por la jurisprudencia12.
b) Solución positiva. Se basa en la inexistencia de regla le­gal alguna que impida continuar la acción de divorcio.

Las acciones personales -según esta posición- impiden a los herederos iniciarlas, pero no proseguirlas cuando han sido iniciadas por los propios interesados.

"Entre nosotros -dice Lafaille-, como ninguna regla se opo­ne a ello, los herederos tendrían, sin duda, personería para pro­seguir la causa hasta la terminación y obtener el fallo definitivo que produjera el resultado de privar al. culpable de todo título sucesorio (...) . De otro modo, la muerte produciría, como corola­rio inesperado, el producir una amnistía completa al consorte, por culpable que fuese, y se vería en la inmoralidad de que la mujer adúltera pudiera reclamar en juicio y recoger de todos modos, a pesar de la prueba concluyente, los bienes del difunto a la vista y paciencia de los parientes más próximos"13. La acción ya no tendería a la declaración del divorcio (pues el matrimonio quedó disuelto al morir uno de los esposos) sino en la medida en que ésta significara, a su vez, la declaración judicial de que media exclusión hereditaria14­
c) Antecedentes legislativos. El art. 630 del anteproyecto de Bibiloni decía: "La acción de divorcio aún pendiente de sentencia queda extinguida por la muerte de una de las partes. Si constituyera el divorcio una cuestión prejudicial de una acción patri­monial, y la acción de divorcio hubiera sido deducida por el esposo, puede ser continuada por o contra los herederos del cón­yuge muerto, para decidir la patrimonial pendiente de resolución. También puede ser continuada por el cónyuge demandado o sus herederos cuando la imputación hecha por la demanda importe grave daño a su honor"15

El art. 722 del anteproyecto de 1954 proponía: "Si a la muer­te del causante estuviese pendiente el juicio de divorcio, los he­rederos podrán acreditar la culpabilidad del cónyuge supérstite para excluirlo de la herencia".
d) Nuestra opinión. Creemos necesario, ante todo, establecer una diferenciación entre la posibilidad de iniciar una acción de divorcio post tnortem y la posibilidad de continuarla:
1. Iniciación de una acción de divorcio "post mortem". Nos parece absolutamente imposible la iniciación de una acción de divorcio por quienes no sean cónyuges.

El divorcio es una cuestión estrictamente personal, que ata­ñe a la esfera más íntima, más privada, y que está absolutamente excluida de la intervención de cualquier extraño; por tanto, se halla indiscutiblemente comprendida en el art. 498 del Código Civil, que dice: "Los derechos no trasmisibles a los herederos del acreedor, como las obligaciones no trasmisibles a los herederos del deudor, se denominan, en este Código, «derechos inherentes a la persona», «obligaciones inherentes a la persona»".

Advierte Cifuentes sobre las consecuencias de no otorgar a la acción de divorcio este carácter personalísimo: "... destituida de ese carácter esencial, viene a ser posible sostener otras mu­chas cosas. Se viene a levantar la represa y el río fluye; la inun­dación se expande. Porque si no fuera una acción inherente tampoco personalísima, podría ser ejercida por subrogación de los acreedores de alguno de los cónyuges (art. 1196, Cód. Civil), podría ser cedida por aquéllos (art. 1445, Cód. Civil) y hasta re­nunciada, remitida y negociada con terceros. En fin, entraría en cualquier movimiento transaccional; quedaría en manos de suce­sores universales y de sucesores singulares"16.

Cierto es que puede haber grandes intereses patrimoniales en la declaración de divorcio post mortem; pero en el caso de con­flicto entre los intereses patrimoniales en juego y el respeto de una acción personal que atañe a la identidad personal17, hay que sacrificar uno de ellos en beneficio del otro, y el derecho de rango superior debe prevalecer sobre el derecho de rango inferior. Es indiscutible que en nuestro ordenamiento -según doctrina de nuestra Corte Suprema-18, en la cúspide de la jerarquía de los derechos se hallan los derechos de la personalidad, que compren­den el derecho de solicitar el divorcio. Por eso, ningún interés económico justifica su sacrificio, ni permite su ejercicio o con­tinuación por terceros.

Por otra parte, no hay que perder de vista que la finalidad del ejercicio de la acción de separación personal es la disolución de la sociedad conyugal, y ésta ya se halla disuelta por la muerte.
2. Continuación de la acción de divorcio "post mortem". Así como señalamos que el divorcio es una acción personal que no puede ser iniciada después de la muerte de uno de los cónyuges, también pensamos que no puede ser continuada por los herede­ros, ni por ningún interesado, ni por el propio Estado. Adverti­mos que la formulación del artículo del anteproyecto de Bibiloni es tan amplia que cualquier tercero podría continuar aquélla con tal de que alegara un interés económico.

El principal fundamento de orden jurídico que nos motiva radica en el principio general de que las acciones de familia no se trasmiten a los herederos, salvo cuando la ley lo dispone así expresamente.

Colombo recordaba que era posible la continuación de las acciones de filiación o el reclamo del daño moral del fallecido. Y ante ello concluía que no era posible asegurar que la ley se encasillara en una orientación determinada completamente ne­gativa19.

Corresponde valorar que cuando el derecho acepta la trasmi­sibilidad de las acciones de familia a los herederos, es porque el fin principal de éstas no se ha extinguido con la muerte; p. ej., en la impugnación de la paternidad legítima20. En cambio, en el supuesto del matrimonio, dado que la muerte lo disuelve, él fin principal de la acción de separación personal ya no existe.

Por otra parte, los embates de índole ética -como los que hacía Lafaille al considerar inmoral que la adúltera heredase­pueden ser fácilmente replicados, ya que los herederos siempre podrán lograr la exclusión mediante la alegación de la separación de hecho sin voluntad de unirse, o la indignidad sucesoria21.

Sin necesidad de continuar el trámite del divorcio, se puede lograr la exclusión del cónyuge alegando la separación de hecho sin voluntad de unirse, y por razones de economía procesal co­rresponde utilizar la prueba incorporada en el juicio de divorcio.

La Cámara 2~ Civil y Comercial de La Plata ha dicho: "Si el juicio de divorcio incoado por la esposa sobreviviente feneció por declaración de caducidad de instancia, si bien se aniquilan los actos que constituyen la parte formal del procedimiento, no se destruye el valor extrínseco de la prueba producida, la que puede hacerse valer en otro juicio"22.

Si bien se trataba de un caso de caducidad, creemos que el precedente es válido para el supuesto de muerte.
II. ACCIÓN DE EXCLUSIÓN
254. Juez competente y fuero de atracción.
El juez competente para lograr la exclusión del cónyuge cul­pable es el juez del sucesorio, aun cuando el cónyuge sea el único heredero, ya que no es de aplicación el art. 3285, sino el art. 3284, inc. 423.

Si ha sido iniciado el proceso sucesorio, éste ejerce el fuero de atracción.
255. Procedimiento: distinción.
Para determinar cuál es el procedimiento a seguir hay que establecer cuál es la situación a definir.

En principio, pueden darse dos circunstancias diferentes: a) que el cónyuge culpable se haya presentado iniciando la su­cesión sin haber obtenido declaratoria de herederos, o b) que lo haya hecho habiendo obtenido declaratoria de herederos.
256. A) Caso en que no se ha dictado declaratoria de herederos.
Si aún no se ha dictado la declaratoria de herederos, la vía procesal adecuada ha de ser la incidental.

Consideramos que basta con ella, teniendo en cuenta que es un incidente, por tratarse de una cuestión accesoria que se plan­tea durante la sustanciación del proceso y en ocasión de éste24.

El proceso ordinario implicaría un desgaste jurisdiccional inútil, ya que no se requiere amplitud de debate ni amplitud de prueba, por lo cual el incidente guarda un marco de defensa ade­cuado, sin violentar el principio de economía procesal.

Compartimos el criterio de facilitar las soluciones en el su­cesorio antes de acudir al procedimiento ordinario. En este sen­tido, la línea jurisprudencial admite que "si hay controversias entre los herederos sobre la calidad que pretenden algunos de ellos, y no hubo objeción al pedido de apertura a prueba, es pre­cipitada la decisión del juez que desestima sin más trámite la decisión y manda a los interesados a accionar por petición de herencia, pues deben facilitarse las soluciones en el sucesorio, en la medida de lo posible, antes de enviarlos al proceso de petición de herencia"25.

No obstante ello, la Sala E de la Cámara Nacional Civil de la Capital considera que si el cónyuge ha acreditado el vínculo con la partida correspondiente, su exclusión debe ser efectuada por el procedimiento ordinario, y no es de aplicación la norma tras­crita26. En sentido similar se ha pronunciado la Cámara de Ape­laciones Civil y Comercial de Rosario27.

Dado que la prueba del vínculo o de la exclusión es de relativa sencillez, entendemos que hay que atenerse a la posibilidad de la solución en el sucesorio.

Si no se compartiera tal criterio y se planteara la cuestión por la vía ordinaria, corresponderá la suspensión del dictado de la declaratoria de herederos28.

Aun cuando el cónyuge sobreviviente pudiera argüír la recon­ciliación, ella podría ser probada en la vía incidental. El criterio de admitir la prueba de la reconciliación en vía incidental es aceptado por la doctrina en el supuesto de conversión de la sen­tencia de separación personal en divorcio vincular29.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   19

similar:

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconEl término “Vocación” viene del latín Vocare, que quiere decir llamar....

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconSociedad y transdisciplinariedad
«300 acciones». Cuando los datos son contextualizados, se convierten en información: por ejemplo, «tenemos 300 acciones de la empresa...

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal icon1. La Sucesión Mortis Causa. Concepto. Acepciones. La Relación Jurídica Hereditaria, elementos

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconExclusión Social y Justificación del sistema

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconJustifican exclusión Santana y Báez de la Galería de Próceres

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconLa economía política de la exclusión social en colombia por Luis Jorge Garay S

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconWeb appendix additional file 3: “list of excluded references and reasons for exclusion”

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconLa vocación de servicio y la universidad

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconTodos los niños tienen derecho a asistir a la escuela ordinaria de...

Acciones de exclusion de la vocacion hereditaria conyugal iconEl genesis: de la creacion a la vocacion de abraham






© 2015
contactos
l.exam-10.com