Relacion entre libertad y naturaleza






descargar 125.61 Kb.
títuloRelacion entre libertad y naturaleza
página1/5
fecha de publicación29.06.2015
tamaño125.61 Kb.
tipoDocumentos
l.exam-10.com > Ley > Documentos
  1   2   3   4   5
¡Venga Tu Reino!

Ser y Libertad

H. Mario Quirarte Brambila L.C.
INTRODUCCION

El hombre es un misterio, una pregunta, un problema, pero que supera todo espacio. Quiere ser más, un ser finito que quiere trascenderse porque es capax infinitum debido a su naturaleza inteligente y libre. Se ha de partir del Ser para llegar al Deber Ser teniendo todo basado en la persona. El hombre es un individuo practico, la ética será su ayuda en este aspecto para aplicar los principios en su actuar. La ética no es un conjunto de principios, sino la aplicación de los principios a actos concretos, principios que se fundamentan en el ser. El ser una persona implica un deber ser. Muchos de los problemas éticos actuales son más bien problemas antropológicos debido a una mala concepción del hombre, al cual se le ha puesto como medida de todas las cosas. Se necesita una clarificación antropológica antes que una nueva ética. Para esto se necesita una nueva fundamentación metafísica en el Ser. Esta llevará a un absoluto que fundamenta al ser y actuar humano pasando del fenómeno al fundamento por medio de una experiencia de la naturaleza hacia el Absoluto espiritual.

Ningún hombre escapa a la pregunta ética ¿Qué debo y cómo debo hacer? Hay que partir desde la naturaleza hacia la libertad para proporcionar respuestas a las preguntas éticas y conseguir una buena base sobre una definición correcta del hombre. Si la moral pertenece a la ética, necesita de una buena definición del hombre, pues no se refiere solo a actos buenos o malos, sino también a su proveniencia humana. Los actos humanos deben corresponder a su naturaleza, a lo que él es.

Hablando de una moral católica los actos morales malos se convierten en pecado, ya que la dimensión moral adquiere una relación hacia Dios. La perfección del hombre no solo viene de la parte intelectual filosófica, sino también de una visión católica cristiana, pues Dios revela en Cristo al hombre en su plenitud.
RELACION ENTRE LIBERTAD Y NATURALEZA

I. La Naturaleza Humana: 1. Composición humana: El debate entre naturaleza y libertad ha tomado diversas direcciones. Algunas absolutiza la naturaleza otras la libertad. El hombre tiene una unidad de alma y cuerpo donde ambos constituyen la persona humana. El hombre es espíritu, trascendencia, pero no un espíritu puro y absoluto, sino encarnado, contingente, finito y material. No es una sola dimensión. El cuerpo es una concreción de la naturaleza humana y participa de la dignidad, actuar moral y libertad. La dimensión corpórea no se puede separar, ya que es indisociable del alma. Ambos actúan juntos y se pierden juntos, son una totalidad unitaria. Su actuar se relaciona con una ley natural, que tiene una cualificación moral y no sólo física. Los actos humanos adquieren un valor moral cuando se refiere a la persona en la realización de sí mismo. La naturaleza no se contrapone a la persona, pues la persona es la realización de la naturaleza. Las acciones morales en sí mismas no tienen valor moral hasta que se realización con la realización de la persona humana.

2. Naturaleza libre o determinada: a. Determinismo: i. Desde un primer plano parecería que la libertad humana está sometida a un dinamismo y determinismo donde todo lo físico, espacio-temporal, fisicoquímico y constantes junto los condicionamientos sociales determinan la realidad humana, llegándose a tratar como una estadística como una certitud matemática de un mecanismo psicosocial.

ii. Moral puramente naturalista: El fisicismo y el naturalismo establecen como ley moral aquellas leyes puramente biológicas. Esto se aplica sobre todo a la moral sexual y matrimonial. El hombre decide por sí mismo y libremente su comportamiento, lo cual depende solo de su dimensión personal, corporal e histórica. Dios se toma como alguien que ha creado al hombre como racional y libre y le ha dejado en sus propias manos dependiendo todo de su propia formación personal. El respeto al prójimo será el respeto al propio decidir, pues no se pueden evaluar los propios actos por su particular complejidad. Solo hay inclinaciones naturales que dan una orientación a un comportamiento correcto.

b. Libertad pura: Otros hacen preceder la libertad a la naturaleza física o biológica sobre la cual la libertad debe afirmarse y de olvida del orden creatural de la naturaleza. La libertad afirma y concibe el actuar humano, produce cualquier valor hasta moral y cultural. La misma libertad se define en sí y define sus valores. El hombre no tiene naturaleza, sólo se proyecta en la existencia, pues es su propia libertad.

ii. Moral puramente libre: Una libertad absoluta hace que el cuerpo humano aparezca solo como un presupuesto materialmente necesario a elegir libremente como algo intrínseco a la persona y al acto humano. Las inclinaciones serían solo bienes físicos. Esto niega al hombre como cuerpo y alma pues solo se actúa por bienes físicos y biológicos, no morales. Además, niega la naturaleza espiritual del hombre en lo que respecta a su razón, voluntad y facultades sensibles y corpóreas.

3. Naturaleza moral de la persona: a. La persona es una unidad de cuerpo y alma junto con sus facultades en un sujeto que es dueño de sus actos morales y que se constituye en ellos. La persona, por medio de la razón y sostenido de la virtud, descubre el don de sí y el diseño del creador. En la luz de la dignidad humana la razón descubre valores morales a los que la persona está inclinada. Cuando la persona no se reduce a una libertad que sólo se auto proyecta, sino que tiene una estructura de cuerpo y alma, entonces viene la exigencia y el respeto a la persona como un fin y que exige el respeto a unos bienes fundamentales. La persona es la misma en la naturaleza humana y en la unidad de alma y cuerpo de sus inclinaciones espirituales y biológicas y en todas aquellas características necesarias para llegar a su fin.

b. Ley moral constitutiva de la persona: La ley moral natural expresa y prescribe la finalidad, derechos y deberes que se fundan en la naturaleza corporal y espiritual de la persona; no se concibe como normativa puramente biológica, sino como orden racional según el cual es llamado por el creador a dirigir y regular su vida y sus actos disponiendo de sí y de su cuerpo reflejando su dignidad como persona. Los actos adquieren carácter moral cuando se refieren a la persona y a su relación autentica que se encuentra y verifica en su naturaleza. La ley natural no crea división entre naturaleza y libertad. La doctrina que desasocia el acto moral del cuerpo y del alma es contraria porque reduce a la persona a una libertad puramente espiritual y formal quitando al cuerpo su significado moral en el comportamiento. Cuerpo y alma son indisociables en la persona, en el agente voluntario y en acto deliberado.

III. Ley moral natural: 1. Ley divina: La ley divina es la ley suprema de la norma humana, ley eterna, objetiva y universal por medio de la cual Dios ordena dirige y gobierna todo el mundo, la vida y la comunidad humana con sabiduría y amor. Dios hace al hombre participe de su ley para que siempre pueda conocer la verdad inmutable. La ley moral viene de Dios y Él es su fuente. La razón natural se deriva de la sabiduría divina en la ley propia del hombre. Toda ley, para ser ley y adquirir valor, debe estar promulgada. Esto es válido para la ley positiva como para la natural, la cual está promulgada en la esencia y naturaleza humana. Esta ley natural depende de la ley eterna inserida en la naturaleza.

2. Ley natural: a. Ley moral y divina: La ley natural es la ley de la inteligencia infusa en el hombre por Dios desde la creación. La justa autonomía de la razón procede porque el hombre posee en sí mismo la propia ley recibida de Dios. La libertad del hombre y la ley de Dios se encuentran y están llamadas a compenetrarse entre sí por la libre obediencia del hombre a Dios y la gran benevolencia de Dios al hombre. No es una obediencia exclusiva a una omnipotencia subyugadora. La libre obediencia del hombre a Dios implica la participación de la razón y de la voluntad a la sabiduría y providencia divina. El hombre no posee este conocimiento del bien y del mal en sí mismo, sino que participa de la ley de la razón natural de la revelación divina que le manifiesta la exigencia de la sabiduría divina. Al someterse a ella libremente el hombre se somete a la libertad de la creación.

b. Moral y leyes: La luz de la ley natural indica al hombre la dirección de su libre actuar. Dios invita al hombre, por medio de su providencia de su razón y libertad, a gobernar y guiar el mundo la naturaleza y de las personas. La ley divina da la fuerza a la ley natural, así se dan derechos y sanciones a los comportamientos. La misma ley divina está inserida en la ley natural de los seres dotados de razón que los inclina y conduce a los actos y fines que les conviene de acuerdo a su naturaleza. Es la misma razón eterna del creador y gobernador del universo. La ley eterna y natural se sostienen en Dios. Toda ley antigua y nueva se fundamenta y vienen del diseño eterno de Dios. En el diseño de la ley eterna no se reduce la libertad, sino que es el único modo de afirmarla.

3. Características de la ley natural: Esta ley es universal e inmutable. Sus preceptos positivos y negativos son siempre válidos. El hombre se abre a la realidad por medio de la razón; por su naturaleza racional se abre a la responsabilidad y orden moral, pues el hombre puede concientizar su actuar y su ser. De la relación del saber, querer y actuar surge una responsabilidad moral. La dignidad del hombre requiere que actúe según la elección libre y consciente, conducido de una acción personal y liberadora de la actividad de las pasiones y dirigiéndose al bien procurándose los medios convenientes. El hombre distingue el bien del mal por medio de la razón, la cual es una impronta de la ley divina. Se le llama natural porque está promulgada en la naturaleza humana.

IV. Oposición del dominio moral sobre la naturaleza: 1. Bien y Mal: El poder de decidir sobre el bien y el mal no pertenece al hombre sino a Dios. Al aceptar la ley de Dios, el hombre encuentra una realización libre que él mismo puede decidir, pues solo Dios sabe lo que es bueno para el hombre y su ley garantiza y promueve la libertad humana.

2. Corrientes: a. Algunas corrientes piensan que la libertad crea valores y que requiere una soberanía absoluta. El propio juicio sobre el bien y el mal es el juicio supremo. Los valores los pone la propia persona y no la conciencia. Hay una crisis de la verdad, del conocimiento del bien y del mal, por ello cambia la concepción de la conciencia. Esto provoca una autonomía ética, moral, de la ley natural, de la libertad y de la moral. Algunos imponen la soberanía de la razón en el ámbito de la conciencia moral en lo que respecta al orden de la vida, lo cual haría que la ley moral viniera solo de la razón en la que Dios no tendría nada que ver, excepto que ha sido Él quien instituyó esta soberanía. Se niega a Dios como autor de la ley moral dando al hombre absoluta soberanía.

b. Concepciones morales modernas: Ha habido una oposición entre la libertad y la naturaleza donde el hacer toma primacía sobre el ser. El hombre no tiene naturaleza, sino historia. Esto tomo raíz en Descartes y en Hume. Continuó con el pragmatismo utilitarista y con el existencialismo, que encontró sus máximos expositores en Ortega y Gasset, Heidegger y Sartre. Estos unieron el racionalismo, idealismo, paradigmas de Parménides y el naturalismo. Tienen una visión cosista y objetivista el identificar el ser con sustancia y con res. Muchos sistemas éticos han terminado por considerar que lo que constituye al hombre es el cumplimiento de un sistema, ya que consideran que el hombre sólo es lo que hace. Para ser debe hacer y hacerse, no solo económicamente, sino metafísicamente. El hombre es pura actualidad, es un orden estructurado de actos.

V. El hombre dueño de sus actos: La verdadera libertad es signo de la imagen divina. Dios quiere dejar al hombre en manos de su libre albedrío para que llegue a Él en una perfección beatífica. El hombre es su propio señor, dueño de sus actos gobernándose a sí mismo libremente como dueño de su querer. El hombre también gobierna el mundo con libertad y obediencia a su creador. La autonomía terrena significa que las cosas creadas y la misma sociedad tienen leyes y valores propios que el hombre paulatinamente debe ir descubriendo, aplicando y ordenando. El hombre mismo debe aprender a cuidarse y a ser responsable de sí. Debe formar una perfección en sí y aprender a gobernar el mundo por medio de su razón y voluntad. Actuando moralmente en el bien, el hombre confirma, desarrolla y consolida en si la imagen divina. No puede olvidarse de que todo ha sido creado por Dios y que debe ser utilizado para llegar a Él. La vida exige la actividad de la razón humana, de una creatividad e ingeniosidad propia de la naturaleza del hombre que es la fuente y causa de actos deliberados.
EL HOMBRE COMO HISTORIA HEIDEGGER Y ORTEGA Y GASSER

I. Historicismo: 1. Historia: La historia es el conjunto de hechos objetivos que se suceden en el tiempo, objetos y naturaleza.

2. Historicidad: La Historicidad es el modo específico de existir del sujeto humano. Una modalidad histórica del ser propio del espíritu humano. Esta modalidad no es un transcurrir del tiempo, sino insertarse en una momento histórico, cultural, político, religioso alcanzado en un pasado y proyectado en un futuro por construir y abierto a nuevas posibilidades entendidas con una inteligencia y una voluntad libre realizando valores contenidos en ellas, creando una cultura cuyo núcleo son los valores y contra valores contenidos en ellas. La historicidad constituye una dimensión estructural de la existencia del hombre. En la historicidad se ve la plasticidad de la vida humana, cuya realidad está en el continuo cambio. El hombre vive en una constante mutación histórica viviendo en el presente, fundándose en el pasado y tendiendo al futuro. La historia se comprende a través de la historicidad.

3. Libertad: La libertad es un don constitutivo, distintivo, una tarea que se realiza a través del tiempo insertándose en una dimensión histórico-cultural de la existencia en una historicidad humana, la cual se funda en una historia y ésta en una cultura.

II. Heidegger: 1. Interpretación objetivista: Identifica el tiempo físico de las cosas con la temporalidad humana. El tiempo físico es entendido como la medida del movimiento según un antes y un después. Es este tiempo nace la fugacidad, transitoriedad y falta de compromiso. El hombre es un objeto que aparece y transcurre en el tiempo. Partiendo de la concepción de tiempo físico y tiempo humano se ha llegado a ver al hombre como un puro devenir. En la historia sólo se conoce al hombre el cual encuentra todo en esa historicidad que es su esencia.

2. Concepto del Ser: Ontodeterminación. El ser se constituye del hacer, es causa propia y pura libertad en el hacer y en el auto-determinarse. El hombre debe pensar en conceptos dinámicos haciendo una ontodeterminación que se completa en el ser. No debe ser determinado intrínsecamente. No es solo un actuar en sus facultades, sino también en su ser. No puede ser determinado por nada, ya que tiene una libertad creadora que se crea a sí y se constituye en sí. El hombre crea su propia entidad. El ser se realiza en el ser. Este principio se aplica en antropología y ética.

3. Historicidad Heideggeriana: Hay una historia pasada de datos objetivos y controlables. La historia viviente depende de la opción libre. La historicidad es la estructura peculiar de la existencia, la relación constitutiva del individuo con el pasado y en dependencia de una tradición, su modo de recogerla y cambiarla. La historicidad no depende del hecho de que el hombre esté en la historia. El hombre es el fundamento de la posibilidad de la historicidad. Historicidad es la estructura del ser, del gestarse del ser ahí sobre la cual se dice una historia mundial y se pertenece históricamente a ella. El hombre está en la historia porque es historicidad, la cual es existir y devenir por ser un proyecto a futuro. Es el hic et nunc del hombre que se refiere al pasado en cuanto conjunto de posibilidades de una autentica realización humana a través de una elección libre que mira a futuro. La realización humana procede totalmente del hombre ya que la existencia está radicalmente expuesta a la muerte y a la nada.
  1   2   3   4   5

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Relacion entre libertad y naturaleza iconEl hombre es parte de la naturaleza y al mismo tiempo la trasciende,...

Relacion entre libertad y naturaleza iconLa metáfora es cuando se establece una relación de semejanza entre...

Relacion entre libertad y naturaleza iconResumen: El presente trabajo trata sobre la problemática de la demarcación...

Relacion entre libertad y naturaleza iconEnfrentamiento entre una moral autoritaria y el deseo de libertad

Relacion entre libertad y naturaleza iconRelación entre el Estado y el Derecho

Relacion entre libertad y naturaleza iconLa agricultura es una de las actividades más vieja del mundo que...

Relacion entre libertad y naturaleza iconComprensión de la relación que existe entre la parte y el todo

Relacion entre libertad y naturaleza iconÍndice Introducción Relación original entre la música y la poesía 3

Relacion entre libertad y naturaleza icon1. 1 Relación entre Procesos Complejos de la Comunicación y Desarrollo Cognitivo 7

Relacion entre libertad y naturaleza iconLa relación entre el contenido global del texto y su título destaca






© 2015
contactos
l.exam-10.com