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Jurado de la convocatoria



Todos los vídeos que cumplan con estas bases pasarán a formar parte de la exposición física y la exposición virtual de Pantalla Global.
Un equipo de comisariado elegirá los vídeos ganadores del concurso: habrá un primer premio por cada pantalla y un primer premio de todos los vídeos.
El jurado estará formado por:

  • Josemi Beltrán, Unidad de Cine de Donostia Kultura

  • José Luis Rebordinos, Festival Internacional de Cine de San Sebastián

  • Andrés Hispano, co-comisario de Pantalla Global y Juan Insua, Jefe de Proyectos del CCCB LAB, por parte del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.

  • Susana Soto (directora del San Telmo Museoa) y Carmen Garmendia (Responsable de exposiciones del museo) representando a San Telmo Museoa


Los premios se harán públicos el día 7 de septiembre.

Todos los participantes/ganadores estarán invitados al acto de entrega de los premios, que se celebrará el dia 14 de septiembre en el Museo San Telmo.


EXPOSICIÓN VIRTUAL http://pantallaglobal.cccb.org/es/exposicio
Captura de la exposición virtual © CCCCB


El CCCB LAB ha creado la versión virtual de la exposición, en la misma plataforma en la que se desarrolla todo el proyecto, y con ella logra uno de sus objetivos desde su creación en el año 2009: desarrollar una línea de experimentación sobre los formatos virtuales y su aplicación al género expositivo.

En paralelo a la exposición presencial, se ha creado un entorno virtual de Pantalla Global que, aunque sigue las tesis de los comisarios, no busca ser una transposición de la exposición física: tiene su propia autonomía formal. El entorno virtual trata de plasmar, tal y como sugiere el discurso comisarial, un ecosistema audiovisual mutante, un paisaje mediático en transformación profunda, un nuevo territorio en el que el cine y la televisión ya no son los medios hegemónicos.

El usuario navegará, en un entorno 3D, por el campo y contracampo de cada uno de los siete ámbitos temáticos. Por un lado, el campo presenta una selección de vídeos específica, diferente a la de la exposición presencial. Por el otro, el contracampo de ambas exposiciones es el mismo y la incorporación de piezas audiovisuales se realizará simultáneamente.

3.- TEXTOS DE LA EXPOSICIÓN
El siglo xx ha estado marcado por la proliferación de pantallas. De la pantalla primigenia, la del cine, se pasó a la pantalla en casa, la de la televisión, y después a la pantalla múltiple de Internet, del ordenador, del Smartphone, del iPad, de las consolas de videojuegos. Pantallas de todas las formas, pantallas de bolsillo, pantallas gigantes, pantallas de ambiente, pantallas por todas partes, pantallas para todos y cada uno.

Las tres edades sucesivas de la pantalla ven cómo se afirma un poder de intrusión y de influencia cada vez más manifiesto. Las pantallas no solo han creado espectáculos de entretenimiento, han transformado nuestra visión del mundo, las esferas de la política, de la publicidad, del deporte, de las celebridades, e incluso nuestra vida cotidiana.

El cine fue durante mucho tiempo el epicentro de esta transformación; con el surgimiento y la competencia de otras pantallas, ha perdido desde luego lo que constituía su carácter único, pero su “espíritu” se ha diluido en el resto de pantallas y en la vida misma: ahora el cine, con su triple lógica de espectáculo, entretenimiento y estrellato, está ya en todas partes. Y en un mundo donde la modernidad se exacerba en una hipermodernidad en la que una lógica de la excrecencia es la que lo domina todo, este espíritu triunfa en todas las pantallas del mundo. El mundo se convierte en pantalla, a la vez que la pantalla se convierte en mundo.
El Imperio de las estrellas

Ya en los años 1910, la naciente industria del cine inventa en Estados Unidos una figura destinada a atraer al público a las salas: la estrella. Criatura artificial, producida de pies a cabeza por los grandes estudios, desprende un aura que da a la gran pantalla un poder sin par respecto al imaginario. La primera pantalla es, entonces, una pantalla de seducción, que capta los sueños de las masas y les propone una imagen sublimada de la belleza.

En la segunda mitad del siglo XX toma el relevo otra pantalla: la televisión, que crea sus propias vedettes, mientras el show-business desarrolla por su parte sus propios ídolos. El movimiento se generaliza, lo que banaliza la figura de la estrella y abre el camino a los reinados de los famosos (moda, política, música, deporte, periodismo, gastronomía...). Las pantallas transforman progresivamente al espectador en consumidor desenvuelto y ávido de celebridades. Se ha pasado de la fascinación a la curiosidad. E incluso, con las nuevas tecnologías digitales, a la construcción del individuo de a pie como estrella: es el reinado de la ego-estrella, promovida por Youtube y las redes sociales.
Pantalla Historia

Si el cine explica historias, explica también la Historia. Nacido con el siglo XX, ha sido un actor principal para difundir las imágenes constitutivas de la forma en que los hombres se han representado el mundo en marcha. Imágenes reales de los reportajes que han grabado las guerras, los sucesos notables, los grandes personajes; pero también imágenes ficticias de la historia del siglo reconstituida en las películas de ficción. El conjunto constituye una memoria colectiva, un imaginario común.

El poder de las pantallas iba ligado al principio a la escasez de imágenes. A medida que el cine, y después la televisión, y después, hoy en día, Internet, se fueron desarrollando, proliferaron las imágenes, que cercaron la actualidad del mundo con un flujo mediático ininterrumpido, la proyectaron en directo en la multiplicidad de pantallas personales y dieron a todos un nuevo poder de interpretación y movilización. Lo que no deja de ir acompañado de una desorientación creciente de los individuos.

Pantalla Política

A lo largo del siglo xx, la pantalla transformó la puesta en escena de lo político, mientras que las esferas dirigentes explotaron la pantalla para ejercer su poder.

El modelo primigenio es el cine, que en un principio grabó directamente las imágenes relacionadas con lo político, antes de que los regímenes totalitarios se apoderaran de las imágenes para ponerlas en escena y utilizarlas como medios de adoctrinamiento e instrumentos ideológicos.

Con la llegada de la televisión, que introduce lo político en la era de la seducción y el marketing, se abre un segundo período. Campañas electorales, confrontaciones cara a cara, debates: todo tiende a simplificar el discurso político, a construir una imagen personalizada, a convertir a los líderes en “estrellas”, a crear una impresión de proximidad. Esta estrategia halla su máxima expresión en la retransmisión sujeta a un guión de la vida privada de los poderosos.

El tercer momento es el de Internet, que reduce aún más las distancias al convertir el diálogo interactivo en una nueva forma de vivir la política, de influir en ella, y también de combatirla: las revoluciones de la primavera árabe son indisociables de Twitter.

Pantalla Deporte

Si existe un terreno en el que sea particularmente visible la cultura de la pantalla, este es desde luego el deporte. El cine filmó desde el principio los logros físicos y los encuentros deportivos, y a continuación los convirtió en fértil tema de ficción. Entonces la película deportiva se puso a menudo al servicio de una moral que defiende los valores del esfuerzo, el espíritu de equipo, el heroísmo, o de una ideología política, como los totalitarismos han demostrado con ejemplos célebres.

Con la televisión las cosas cambian: el deporte se convierte en espectáculo de consumo y entretenimiento que reclama de los que lo retransmiten, para acrecentar el placer del espectador, un guión, una dramatización, una puesta en escena cada vez más fílmica: la pantalla deportiva aparece como una especie de cine. Con la edad de la globalización de las pantallas, los deportistas se convierten en estrellas planetarias, y el deporte en el primer espectáculo del mundo.

Pantalla Publicidad

La publicidad filmada nace con el advenimiento del cine. Lumière y Méliès, las dos grandes figuras del cine de los orígenes, ruedan películas publicitarias. Durante más de medio siglo, esta publicidad filmada permanece sin embargo sujeta a una lógica didáctica y demostrativa: se trata simplemente de dar a conocer el producto elogiando sus méritos.

Llega el momento en que, con la televisión, esta lógica bascula en provecho de una búsqueda de seducción, espectacularidad y creatividad: de donde el recurso a técnicas más elaboradas (guión, montaje, efectos especiales) y a diferentes registros (humor, burla, connivencia, estrellato). Se trata de sorprender, distraer, hacer soñar: lo que se pone en escena ya no es la calidad objetiva del producto, sino un imaginario, un concepto, un entretenimiento en sí mismo. Esto viene reforzado por el marketing publicitario contemporáneo, que se dirige al individuo por pantalla de ordenador o teléfono móvil interpuesta, y que recorre a la creación de eventos, de hiperespectáculos cuyo vector es la pantalla.

Pantalla Exceso

Hoy en día somos testigos de la hiperbolización de un mundo que cultiva lo hiperbólico, la búsqueda del siempre más y el nunca bastante. Esta dinámica está presente en todas partes, desde las locuras financieras hasta las sobrevaloraciones del arte contemporáneo. Las pantallas lo dicen mediante una retórica del exceso, de los efectos especiales, de la expresión llevada al extremo.

Violencia, sexo, horror, velocidad: elementos ninguno de los cuales es nuevo. Lo que es nuevo es su hipertrofia expresada por medio de una violencia cada vez más exacerbada, una sexualidad cada vez más hiperrealista, un horror cada vez más agresivo, una velocidad cada vez más aturdidora. Nos hallamos en una realidad que se muestra paroxísticamente. Ya no priman el relato ni el sentido, sino la profusión de imágenes, la orgía de medios. El exceso se ha convertido en una estética en sí, que ofrece a través de las pantallas una coreografía hipertrofiada del mundo.

Pantalla Vigilancia

Junto a la pantalla espectáculo, hecha de seducción, emerge un nuevo dispositivo más directo, intrusivo e inquietante: la pantalla de vigilancia. La pantalla se encuentra ya en todas partes y se infiltra incluso en la vida íntima de los individuos. Existimos, aun antes de nacer, en la pantalla de la ecografía. Luego una batería entera de cámaras se dispone a seguir al bebé, al niño, al ciudadano, al paseante, al consumidor, al habitante, en todos los actos de su existencia cotidiana: nada escapa a la pantalla de vigilancia.

Ante esas cámaras que vigilan y esos muros de pantalla anónimos en los que se adivina la sombra del Gran Hermano, se plantea un interrogante: ¿dónde queda el gran principio de las democracias liberales del respeto a la vida privada? ¿Pantalla de seguridad quiere decir pantalla totalitaria? ¿Qué límites son infranqueables? La forma que adquieran las democracias del futuro no será ajena al uso que hagan de las pantallas.

Pantalla Juego

La pantalla ha estado siempre relacionada con la realidad, para grabarla, reinterpretarla, imaginarla. Pero en la actualidad una nueva dimensión le permite, gracias a las tecnologías informáticas, superponer a la percepción visual de la realidad un modelo virtual en 2D o 3D. La realidad se halla así aumentada por una hiperrealidad que solo existe por obra de y en la pantalla.

Las formas de esta virtualidad son múltiples y solo están en sus comienzos. Aquí lo que adquiere importancia es el terreno lúdico, mediante dispositivos que permiten a todos, a través de una pantalla de iPhone o iPad, transformar la imagen de su propio entorno e incluso su forma de experimentarlo en tiempo real. La realidad aumentada añade elementos virtuales al mundo que nos rodea y crea así un mundo híbrido. Experimentadlo: la interactividad permite entrar en este mundo inmaterial y no obstante completamente presente, en la pantalla.

Pantalla Contracampo

Durante mucho tiempo la pantalla, en primer lugar la del cine y más tarde la de la televisión, se fundamentó en una comunicación unilateral, sin respuesta, sinónimo para el espectador de pasividad. Con el ordenador se impone otra lógica, en la que el espectador se convierte en actor que busca informaciones en la pantalla, teje lazos de comunicación por medio de ella, difunde gracias a ella sus propias creaciones.

Este cambio radical no podía dejar de tenerse en cuenta en una exposición consagrada precisamente a las pantallas: ya no se trata de una exposición de tipo tradicional, en la que los comisarios proponen y el público es simplemente invitado a seguirlos, sino una exposición de un nuevo tipo, en la que el propio público interviene como creador. Lo hace mediante los vídeos de los que es autor, libremente concebidos en el marco del sitio web de la exposición virtual, en línea en Internet, y que se hallan también aquí, en las propias pantallas de la exposición. Estos vídeos están presentes en

cada sección, en pantallas que son el contracampo de las pantallas centrales. Estáis invitados a activar estas pantallas de contracampo: sed los actores de vuestra propia exposición.

Para participar solo hace falta que creéis un vídeo en alguna de las siete categorías sugeridas y nos lo hagáis llegar a través de la plataforma virtual del proyecto: http://pantallaglobal.cccb.org.

4.- CATÁLOGO y GUÍA DE LA EXPOSICIÓN




GUÍA DE LA EXPOSICIÓN

Idiomas: euskara y castellano

Páginas: 64 páginas. 42 imágenes en color, 30 b/n

Medidas: 17 x 24cm

ISBN: 987-84-89668-91-1

Textos de: Gilles Lipovetsky,  Jean Serroy, Andrés Hispano, 

PVP: 6€

Edición: San Telmo Museoa. Donostia Kultura



CATÁLOGO

Idiomas: catalán con traducción castellana e inglesa

Páginas: 166 páginas, 200 imágenes en color

Medidas: 17 x 24cm

ISBN: 978-84-9803-476-9

Textos de: Gilles Lipovetsky,  Jean Serroy, Andrés Hispano,  Jordi Balló y Celeste Araújo

PVP: 15€

Edición: CCCB y Dirección de Comunicación de la Diputación de Barcelona

5.- CV DE LOS COMISARIOS
Gilles Lipovetsky 

Filósofo-sociólogo y coautor de La Pantalla Global (2007). Profesor agregado de filosofía, es experto en las transformaciones de los valores y los comportamientos en las sociedades occidentales. Es miembro del Conseil d'Analyse de la Société del gobierno francés y, hasta 2005, lo fue del Conseil National des Programmes (Ministerio de Educación). Entre sus obras destacan Los tiempos hipermodernos (2006), La era del vacío (4a edición, 2006), El imperio de lo efímero (2004), El lujo eterno (2004) y Metamorfosis de la cultura liberal (2003).

 

Jean Serroy

Profesor de universidad y coautor de La Pantalla Global (2007). Doctor en Letras, también es profesor emérito en la universidad de Grenoble. Es autor de varias obras sobre literatura, teatro del siglo XVII y también ha sido crítico de cine. Entre sus obras destacan 1985-2005Entre deux siècles. Vingt ans de cinéma contemporain (2006) y La cultura-mundo (2010).
Andrés Hispano

Realizador audiovisual, comisario, pintor e ilustrador. Colaborador y miembro asesor del suplemento Cultura/s de La Vanguardia. Ha escrito y realizado programas sobre cine experimental para Canal Plus y numerosos programas sobre cine, música y videoclips para BTV. Como docente, imparte clases entre otros centros en la UPF (Proceso Televisivo). Ha comisariado exposiciones como El Rei de la Casa (Palau de la Virreina, 2007). Ha publicado David Lynch. Claroscuro americano (1998).

6.- INFORMACIÓN GENERAL

Fechas

Del 30 de junio al 30 de septiembre de 2012

Horarios

De martes a domingo y festivos: de 10:00 a 20:00

Cerrado: lunes no festivos

Precios

Tarifa normal: 5 €

Entrada reducida: 3 €

-Estudiantes, poseedores de tarjeta Gaztekutxa o carnet estudiante.

-Mayores de 65 años, mediante la presentación de cualquier documento acreditativo de su edad (DNI, pasaporte).

-Familias numerosas.

-Grupos de 10 o más personas.

Entrada gratuita

-Para todos los visitantes todos los martes del año.

-Poseedores de la tarjeta Socio Museo San Telmo_DK.

-Poseedores de la tarjeta Socio Protector Museo San Telmo_DK.

-Poseedores de tarjeta Invitación_STM.

-Menores de 18 años, mediante la presentación de cualquier documento acreditativo de su edad (DNI, pasaporte, carné escolar o documento equivalente).

-Personas en situación legal de desempleo.

-Profesionales poseedores de Carnet docente.

-Miembros del ICOM (Consejo Internacional de Museos) y personal adscrito a instituciones museísticas.

-Guías Oficiales de Turismo.

-Profesionales medios comunicación.

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