Crisis económica y decadencia política y militar, que se consumó en el s. XVII






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fecha de publicación10.03.2016
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El Barroco. La poesía barroca Dpto. de Lengua castellana y Literatura.


EL BARROCO

  1. Contexto histórico de la España del siglo XVII.

  2. El Barroco. Concepto.

  3. La poesía barroca. Características generales:

    1. Temas y tópicos.

    2. Aspectos formales

    3. Luis de Góngora.

    4. Lope de Vega

    5. Francisco de Quevedo.



  1. Contexto histórico del siglo XVII.

En las últimas décadas del s.XVI, se inició un período de crisis económica y decadencia política y militar, que se consumó en el s.XVII. Resumamos en los siguientes puntos este aspecto:

  • Reinado de los Austrias menores (Felipe III, Felipe IV y Carlos II) que se caracterizan por:

  • Cesión del poder a los validos, secretarios de Estado que ejercían gran influencia sobre el monarca y eran los responsables de importantes decisiones políticas.

  • Crisis económica: las guerras de finales del reinado de Felipe II contribuyeron a la quiebra del Estado, consumido por las deudas con bancos extranjeros; además, la presión fiscal, la inflación, las malas cosechas, la miseria y el desempleo. Esto desencadena constantes revueltas y disturbios populares.

  • Despoblación del campo por culpa de las epidemias de peste y por la emigración a la ciudad.

  • Corrupción e inmoralidad extrema entre los grupos poderosos del país.

  • Expulsión de los moriscos, circunstancia que perjudicó la economía de Valencia y Aragón sobre todo.

  • Guerra de los Treinta Años (1618), tras la cual España perdió parte de los Países Bajos y el Rosellón ante Francia, nación que inicia su hegemonía en Europa.

  • Independencia de Portugal.

  • En el plano religioso, se refuerza el tradicionalismo y la labor de la Inquisición en aplicación de los principios de la Contrarreforma (difundidos a través de universidades y colegios, de la predicación y de la Edición de libros.

  • En el plano ideológico, estas son las características de este período:

  • Incertidumbre, causada por el velo de apariencia y cambio constante.

  • Concepción pesimista de la vida y sentimiento de desengaño.

  • Permanente lucha de contrarios: la luz y las sombras, la risa y el llanto, lo sagrado y lo profano contrastes característicos de la fiesta barroca).

  • Percepción generalizada de la debilidad del hombre, la fugacidad del tiempo la presencia de la muerte.

  • Entre las creencias colectivas, sobresale una visión mágica de la realidad y la creencia en hechos sobrenaturales: milagros, brujas, videntes, beatas…

  • Aumento de la obsesión por la limpieza de sangre, el honor y la misoginia.

  • Esplendor cultural que se refleja en todas las artes (literatura, artes plásticas, música o arquitectura) que se presentan bajo las premisas de los principios católicos de la Contrarreforma ( de este período son el Palacio del Buen Retiro, la Plaza Mayor y el Paseo del Prado de Madrid, o los cuadros de Murillo, Ribera, Zurbarán y Velázquez).

  • La cultura oficial está en manos de colegios y universidades y surgieron también academias y tertulias minoritarias sobre asuntos artísticos en las principales ciudades del país.

  • Práctica del mecenazgo por parte de los grupos sociales privilegiados.

  • La mayoría de la población es analfabeta y, por ello, la transmisión es audiovisual (así el auge de sermones, imágenes de santos y fiestas religiosas).

  • Retraso en el plano científico-tecnológico.

  • Creación y fuerte desarrollo de la llamada fiesta barroca que consiste en:

  • Tendencia al espectáculo en la vía pública, la Corte, las ceremonias religiosas y las procesiones.

  • Auge del teatro.

  • Variedad de fiestas: cortesanas (paras reyes y nobles), sacramentales (el Corpus fundamentalmente) y populares (la Navidad, Carnaval, cumpleaños, bodas…)



  1. El Barroco. Concepto.

El  Barroco es un movimiento artístico que produjo obras en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música, y que abarca desde el año 1600 hasta el año 1750 aproximadamente. Se suele situar entre el Renacimiento y el Neoclásico, en una época en la cual la Iglesia Católica europea tuvo que reaccionar contra muchos movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y una religión disidente dentro del propio catolicismo dominante: la Reforma protestante.

Como estilo artístico el barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa. Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX) el término barroco tuvo un sentido peyorativo, con el significado de recargado, desmesurado e irracional, hasta que posteriormente fue revalorizado a fines de siglo XIX.

  1. La poesía barroca. Características generales.

La lírica barroca siguió cultivando los temas de la poesía anterior (el amor relacionado con la naturaleza y la mitología) con intensificación de los recursos expresivos y algunas innovaciones, aunque predominan los textos que expresan la idea de desengaño y la conciencia de crisis de la época.

El rasgo más general es, sin embargo, la diversidad de temas, motivos y enfoques, en consonancia con la visión del mundo de este período.

    1. Temas y tópicos.



  • Poesía amorosa: continúa la idea del amor renacentista: la expresión dolorosa del yo poético por un amor frustrado, con la pervivencia de la descripción de la amada según el ideal de belleza de la época (descriptio puellae); esta visión del amor puede ser modificada por la conciencia del paso del tiempo y también aparece tratado desde un enfoque paródico o burlesco.

  • Poesía filosófica y moral: aborda los temas del pesimismo, el desengaño, el contraste entre realidad y apariencia, la fugacidad de la vida (tempus irreparabile fugit, cotidie morimur y el mundo al revés) y la conciencia de la muerte. Se recuperan las ideas estoicas, que propugnan el dominio de las pasiones para vencer la angustia ante la muerte, y la necesidad de una vida virtuosa: se censuran las intrigas cortesanas, la injusticia, el dinero y las ambiciones (se busca el aurea mediocritas y el beatus ille para huir de las envidias mundanas).

  • Poesía burlesca: abunda la poesía de carácter paródico y humorístico, incluso la burla y el ataque personal. Se degradan los mitos clásicos, los temas y el estilo de la literatura anterior, las clases sociales y las costumbres.

  • Poesía religiosa: predomina la poesía celebrativa, aunque también destacan la reflexión espiritual y el arrepentimiento.



    1. Aspectos formales

La lírica barroca se caracterizó por una notable variedad formal, genética y estilística, por la diversidad de registros en el uso del lenguaje y por la demostración del ingenio mediante el empleo de recursos expresivos como serían:

  • El concepto (asociación de ideas): pensamiento agudo y profundo que se expresa por medio de la metáfora, la antítesis y la perífrasis.

  • Tendencia a los contrastes (belleza/fealdad, visión idealizada/descripción degradada) y las contradicciones a través de antítesis y paradojas.

  • Otros recursos retóricos frecuentes en esta poesía son la hipérbole, los hipérbatos excesivos, los paralelismos y las anáforas.

  • Abundancia de cultismos, al tiempo que se recogen voces coloquiales y vulgares.

Desde el punto de vista métrico, se produjo una revalorización de las seguidillas, villancicos, letrillas y sobre todo romances (nuevos). Aún así se siguen cultivando los tipos de poemas y de estrofas renacentistas italianizantes, y resulta relevante la irrupción de la silva.

    1. Luis de Góngora (1561-1627)

Cordobés, de familia noble, ligada a la Iglesia. Estudió leyes, sufrió problemas económicos y desde 1617, se ordenó sacerdote en Madrid. Tuvo relaciones conflictivas con Lope de Vega y Quevedo.

Aunque partiera de la tradición popular, la clásica o la petrarquista, Góngora creó el lenguaje más innovador de la época. Su producción provocó en los lectores tanto rechazo y encendidas polémicas como admiración y seguidores. Por ejemplo, la Generación del 27 lo tuvo como maestro y debe su nombre a la fecha de su fallecimiento.

La obra poética de Góngora se puede agrupar en:

  • Poemas de arte menor: romances pastoriles, moriscos, históricos y burlescos; de entre estos últimos sobresale Fábula de Píramo y Tisbe, versión jocosa del mito clásico; también compuso letrillas satíricas y burlescas.

  • Sonetos: de tema amorosos e invitación a la vida, al modo renacentista; pero también propiamente barrocos, sobre la fugacidad de la vida, el desengaño y la conciencia del paso del tiempo.

  • Poemas mayores: incluyen la Fábula de Polifemo y Galatea y Soledades. En el primer poema, el cíclope Polifemo, enamorado de Galatea y despechado, mata a Acis, el amante de la hermosa ninfa, arrojándole una roca; los dioses del mar convierten en río la sangre del joven.

El estilo gongorino se caracteriza por la dificultad, debida a las alusiones mitológicas, al uso de un léxico culto (campos asociativos y metáforas relativas con el color y la música) y a la acumulación de recursos retóricos (aliteraciones, paronomasias, cultismos sintácticos, hipérbatos extremos, versos bimembre).

    1. Francisco de Quevedo(1580-1645)

Nació en Madrid en el seno de una familia noble. Estudió con los jesuitas. Fue diplomático y político; secretario del duque de Osuna, condenado a prisión y desterrado tras la caída de éste. Después estuvo próximo al conde-duque de Olivares, siendo encarcelado en 1639 en León por motivos no aclarados. Murió en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), donde estaba desterrado.

Quevedo es autor de una obra extensa que sobresale por su calidad y por su gran variedad de temas, actitudes, metros y registros lingüísticos tanto en prosa como en verso.

Su obra poética, que incluye poemas de arte mayor (el soneto especialmente) y de arte menor (letrillas, romances, romancillos), se ha clasificado atendiendo a un criterio temático:

  • Poesía amorosa: la belleza de la amada inaccesible, el sufrimiento del amante, la locura amorosa, el amor constante más allá de la muerte… Destaca Canta sola a Lisi.

  • Poesía metafísica y moral: influido por la moral cristiana y las ideas estoicas, estos poemas evidencian un profundo desengaño. Reflexiona sobre los siguientes temas: la fugacidad de la vida (tempus fugit), el engaño de las apariencias y la muerte como final inevitable (cotidie morimur). También se critican los vicios de la época y se defienden la virtud y los valores eternos.

  • Poesía satírica-burlesca: en ella se critican costumbres y tipos humanos y sociales de la época (taberneros, letrados, jueces, médicos…). En ese conjunto sobresalen los tipos femeninos (viejas, dueñas, pícaras…) dentro de la misoginia propia de la sátira. Otras críticas: la hipocresía, el engaño, la poesía heroica, los mitos clásicos…

  • Poesía religiosa: el arrepentimiento por los pecados o una reflexión sobre la pasión de Cristo.

  • Poesía de circunstancia o de elogio cortesano.

El estilo de Quevedo se denomina conceptista y en él abundan la caricatura, las metáforas degradantes, las hipérboles, el léxico culto, el hipérbaton y numerosas creaciones léxicas (neologismos y modificación de frases hechas y refranes).


    1. Félix Lope de Vega. (para la biografía, ver teatro).

Lope fue un hombre de extraordinaria capacidad de creación, tanto en la narrativa, como en el teatro y la lírica. En el plano poética su obra se divide en cuatro períodos:

  • Romances: cultivó el romancero amoroso, morisco, pastoril, religioso y moral.

  • Poesía de tipo petrarquista: destacan las Rimas, que son sonetos de tipos amoroso, mitológico, moral o de circunstancias.

  • Poesía religiosa: Las Rimas sacras recogen sonetos y otro tipo de poemas de devoción emocionada, confesión de culpa y arrepentimiento.

  • Rimas humanas y divinas, que incorpora el poema épico-burlesco La gatomaquia. En esta obra se incluyen sonetos, églogas, romances, silvas… de carácter burlesco y satírico y un cancionero paródico del petrarquismo en el que la amada es una lavandera.

Desde el punto de vista estilístico, se caracteriza por la llaneza expresiva, aunque también revela su aprecio por el conceptismo e intenta imitar, en ocasiones, el estilo gongorino.

SELECCIÓN DE POEMAS BARROCOS

Luis de Góngora:

“De la brevedad engañosa de la vida” (estilo conceptista)

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agonal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,

que presurosa corre, que secreta,
a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
fiera que sea de razón desnuda,
cada Sol repetido es un cometa.

¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.

Mal te perdonarán a ti las horas:
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.




Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello;

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.


Romance

La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar,
viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice,
que escucha su mal:

Dejadme llorar
orillas del mar.

Pues me distes, madre,
en tan tierna edad
tan corto el placer,
tan largo el pesar,
y me cautivastes
de quien hoy se va
y lleva las llaves
de mi libertad,

Dejadme llorar
orillas del mar.

En llorar conviertan
mis ojos, de hoy más,
el sabroso oficio
del dulce mirar,
pues que no se pueden
mejor ocupar,
yéndose a la guerra
quien era mi paz,

Déjame llorar
orillas del mar.

No me pongáis freno
ni queráis culpar,
que lo uno es justo,
lo otro por demás.
Si me queréis bien,
no me hagáis mal;
harto peor fuera
morir y callar,

Dejadme llorar
orillas del mar.

Dulce madre mía,
¿quién no llorará,
aunque tenga el pecho
como un pedernal,
y no dará voces
viendo marchitar
los más verdes años
de mi mocedad?

Dejadme llorar
orillas del mar.

Váyanse las noches,
pues ido se han
los ojos que hacían
los míos velar;
váyanse, y no vean
tanta soledad,
después que en mi lecho
sobra la mitad,

Dejadme llorar
orillas del mar.

Fábula de Polifemo y Galatea



1
Estas que me dictó, rimas sonoras,
Culta sí aunque bucólica Talía,
Oh excelso Conde, en las purpúreas horas
Que es rosas la alba y rosicler el día,
Ahora que de luz tu niebla doras,
Escucha, al son de la zampoña mía,
Si ya los muros no te ven de Huelva
Peinar el viento, fatigar la selva.


2
Templado pula en la maestra mano
El generoso pájaro su pluma,
O tan mudo en la alcándara, que en vano
Aun desmentir el cascabel presuma;
Tascando haga el freno de oro cano
Del caballo andaluz la ociosa espuma;
Gima el lebrel en el cordón de seda,
Y al cuerno al fin la cítara suceda.



Francisco de Quevedo



A UNA NARIZ
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.
Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.

DESENGAÑO DE LAS MUJERES

Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

ROMANCE SATÍRICO
Pues me hacéis casamentero,
Ángela de Mondragón,
escuchad de vuestro esposo,
las grandezas y el valor.
Él es un médico honrado,
por la gracia del Señor,
que tiene muy buenas letras
en el cambio, y el bolsón.
Quien os lo pintó cobarde
no lo conoce, y mintió,
que ha muerto más hombres vivos
que mató el Cid Campeador.
En entrando en una casa
tiene tal reputación,
que luego dicen los niños:
Dios perdone al que murió.
Y con ser todos mortales
los médicos, pienso yo
que son todos venïales
comparados al doctor.
Al caminante en los pueblos
se le pide información,
temiéndole más que a peste,
de si le conoce, o no.
De médicos semejantes
hace el rey, nuestro señor,
bombardas a sus castillos,
mosquetes a su escuadrón.
Si a alguno cura y no muere,
piensa que resucitó,
y por milagro le ofrece
la mortaja y el cordón.
Si acaso estando en su casa
oye dar algún clamor,
tomando papel y tinta,
escribe: "ante mí pasó".
No se le ha muerto ninguno
de los que cura hasta hoy,
porque antes que se mueran
los mata sin confesión.
De envidia de los verdugos
maldice al corregidor,
que sobre los ahorcados
no le quiere dar pensión.
Piensan que es la muerte algunos;
otros, viendo su rigor,
le llaman el día del juicio,
pues es total perdición.
No come por engordar,
ni por el dulce sabor,
sino por matar la hambre,
que es matar su inclinación.
Por matar mata las luces,
y si no le alumbra el sol,
como murciélagos viven
a la sombra de un rincón.
Su mula, aunque no está muerta,
no penséis que se escapó,
que está matada de suerte,
que le viene a ser peor.
En que se ve tan famoso,
y en tan buena estimación,
atento a vuestra belleza,
se ha enamorado de vos.
No pide le deis más dote
de ver que matéis de amor,
que en matando de algún modo,
para en uno sois los dos.
Casaos con él, y jamás
de viuda tendréis pasión,
que nunca la misma muerte
se oyó decir que murió.
Si lo hacéis, a Dios le ruego
que gocéis con bendición;
pero si no, que nos libre
de conocer al doctor.

Fue Sueño Ayer, Mañana Será Tierra
Fue sueño ayer, mañana será tierra.
¡Poco antes nada, y poco después humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!


Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo,
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo que me entierra.


Ya no es ayer, mañana no ha llegado;
hoy pasa y es y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.


Azadas son la hora y el momento
que a jornal de mi pena y mi cuidado
cavan en mi vivir mi monumento.


Cuán nada parece lo que se vivió.

"¡Ah de la vida!"... ¿Nadie me responde?

¡Aquí de los antaños que he vivido!

La Fortuna mis tiempos ha mordido;

las horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde

la salud y la edad se hayan huido!

Falta la vida, asiste lo vivido

y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; Mañana no ha llegado;

Hoy se está yendo sin parar un punto:

soy un fue y un será y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer junto

pañales y mortaja, y he quedado

presentes sucesiones de difunto.

Félix Lope de Vega

Desmayarse

Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso:
no hallar fuera del bien centro y reposo, 5

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso:
huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave, 10

olvidar el provecho, amar el daño:
creer que el cielo en un infierno cabe;

dar la vida y el alma a un desengaño,

¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.


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